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De Que Trata La Parasha:

1.     Shemitá: el año de reposo de la tierra.

2.     Iobel, cada 49 años, la tierra volvía a poder de su dueño por la ley del jubileo.

3.     La Torá nos ordena asistir a aquel que está amenazado de caer en la pobreza.

 

Atención Viernes 18 de Iyar 5765 - 27 de mayo Lag Baomer

 

Haftará: Irmiáhu 32:6-27

 

A

sí dice el Eterno de las huéspedes,  D-s de Israel, toma estas actas, estas actas de compra, tanto la sellada como la abierta y las pondrás en una vasija abierta para que se conserven por muchos días, (Y sí preguntas, ¿para qué conservarlos sí todos los hebreos van al exilio? Rashi)... Porque así dice el Eterno de los ejércitos D-s de Israel: todavía se han de comprar casas y campos y viñas en ésta tierra. Entonces oré al Eterno... ¡Eterno D-s! He aquí que tu hicisteis los cielos y la tierra con su gran poder y con su brazo extendido, no hay nada que esté oculto para ti....” (Irmiahu 32:16-17)

            Tu sabes que seremos expatriados y ¿por qué me ordenaste comprar el campo? (Rashi). La razón de la orden era para señalar a los hijos de Israel que son expatriados de su tierra que llegara el día y nuevamente comprarás casas, campos y viñedos y la tierra no quedará definitivamente en las manos de los caldeos, porque los hebreos volverán, así no perderán la esperanza (Radak)

 

De la Parashá Behar - ¡No os engañes unos a otros!

 

D

os veces encontramos en nuestra Parasha el imperativo “lo tonú”...No os engañes ....el uno “a su hermano” (25:14) y “uno a otro” (25:17).

 

Los Sabios nos traen un ejemplo:

“Si una persona volvió al camino del judaísmo, no le digas “recuerda aquellos días..., y si es hijo de conversos, no le recuerdes... quienes eran sus padres..., si sufre de alguna enfermedad, los sufrimientos lo acosan, entierra a su hijos....no le digas como dijeron los compañeros de Yiov (Job) “Tu temor a D-s no es  tu confianza, Tu esperanza y la integridad de tus caminos” (4:6). “Si viste a carreteros buscando cereal, o vino, no les digas “vayan a lo de fulano.... y éste no trabaja en el ramo”.

Rabí Yehuda dice: “no te fijes en una mercancía, pregunta el precio... y no la quieres comprar”.

“Si un converso viene a ti y quiere estudiar Torá, no le digas: Una boca que comió alimentos prohibidos... viene a estudiar Torá, que fue entregada por HaShem” (Baba Metzía 58:2).

 

No des consejos malos a nadie.

Así nos explica Rabí Aharón, en su libro Sefer Hajinuj (341):

“A mucha gente la palabra hiriente le parece mucho más cruel que el engaño comercial. A ello se debe que nuestros Sabios hayan enfatizado reiteradamente el celo que se debe tener de no incurrir en ella, ni siquiera mediante insinuaciones. Resultaría imposible enumerar todas las instancias que causan aflicción. Cada cual deberá extremar sus recaudos asistido por el honesto criterio propio, pues D-s conoce cada uno de sus pasos y pensamientos. Y pese a que no hay pena de Malkut por esta trasgresión... pues no involucra acción... el hombre a de recordar que el Amo Supremo que nos lo ordenara cuenta con muchas maneras de cobrarse además del látigo”.

 

“Hasta con los niños, inclusive los propios hijos e hijas, conviene evitar su aflicción con palabras, fuera de lo indispensable para su educación. Quien así haga, hallara vida, bendición y gloria”.

No obstante, no creo que si alguien es atacado verbalmente deba enmudecer como una piedra y no responder. Además, su silencio sería interpretado como reconocimiento de las acusaciones. Es cierto que la Torá nos ordena tomar distancia de este rasgo de carácter, no ser iniciador de pleitos y discusiones... pues al hombre pacífico no lo atacan si no los necios que no merecen ser tomados en cuenta...; pero si otro nos obligara la réplica, actuaremos como el sabio que responde con altura y educación, sin dejarse arrastrar por la ira... pues esta descansa en el seno de los tontos..., justificándonos, en una sociedad, donde la conducta moral de sus miembros deja mucho que desear. El mensaje de la Torá siempre nos deja un hálito de pureza y motivación”

 

Lag BaOmer

 

El 18 de Yiar a 33 días del Omer (La cuenta de siete semanas entre Pesaj y Shavuot, contando desde el segundo día de Pesaj) es conocido como Lag Baomer (En hebreo la letra Lamed equivale a treinta y la letra Guímel al número tres)

 

Este trigésimo tercer día es un paréntesis en el periodo denominado Sefirat HaOmer, Bajo el reinado del emperador Adriano (siglo II de la era común) murieron, por causa de una epidemia, 24.000 alumnos de Rabí Akiva, jefe espiritual de los judíos de esa época.

 

Según el Talmud, los alumnos de Rabí Akiva, participaron en la revuelta de Bar Kojvá, última tentativa de los judíos de reconquistar su tierra (año 132 de la era común), cuyo dirigente espiritual era Rabí Akiva. Sus alumnos murieron heroicamente, legando a los pueblos del mundo un ejemplo de valentía en defensa de su tierra. Según los sabios, la epidemia, que había hecho presa de ellos, cesó en Lag BaOmer, y desde entonces dicha fecha se convirtió en un día de regocijo.

 

Esta fecha se vincula al recuerdo de Rabí Simón Bar Yojai, figura mística dentro del judaísmo (siglo II de la era común). Antes de morir (en Lag BaOmer), rogó a sus discípulos que su muerte fuese recordada con festejos.

 

Siendo una fecha festiva, todas las prohibiciones respecto a la realización de reuniones, casamientos, etc.; quedan sin efecto. En Eretz Israel los festejos máximos de Lag BaOmer se llevan a cabo en Merón, pueblo cercano a Sabed, donde se encuentran la tumba de Rabí Simón Bar Yojai. 

 

Una de las principales enseñanzas que nos legó Rabí Shimón Bar Iojai es que cada judío es responsable por su prójimo y como ejemplo relató el siguiente caso “Cierta vez uno de los pasajeros de un barco tomó un pico y comenzó hacer un orificio debajo de su asiento. Los restantes pasajeros comenzaron enseguida a retarlo, a lo que él le respondió: ‘¡Qué les importa a ustedes lo que yo hago debajo de mi asiento!, ¡yo he pagado por él!

¡Tonto! – Respondieron los pasajeros - ¡Tú has pagado por el viaje, pero no tienes derecho a perforar el barco, ni siquiera debajo de tu asiento, porque de lo contrario nos hundiremos todos!’. De la misma manera ocurre con el pueblo judío, ya que el comportamiento de cada individuo influye sobre sus semejantes”

 

Rabí Shimón y Eretz Israel.

De la misma manera que amó al pueblo de Israel. Rabí Shimón amaba la Tierra Prometida.

¿Por qué llamaban a la tierra de Israel, Tebel?

Porque tiene toda clase de condimentos (Tablón), todos los países tienen una u otra característica, pero a Eretz Israel no le faltaba nada, ya que está escrito: “Salir de Eretz Israel era considerado por Rabí Shimón uno de los pecados más grandes” (Devarim 8:9)

 

Así nos relata el Midrash:

“Uno de los alumnos de Rabí Shimón Bar Iojai, salió fuera de Israel y volvió al país rico y poderoso, sus alumnos lo vieron y se llenaron de envidia, deseando salir también al exterior del país. Rabí Shimón lo supo, los reunió y los llevó a un valle no lejos de Merón, elevó su voz y dijo: ‘¡Valle, valle, llénate de talentos de oro!, de inmediato comenzó a llenarse de monedas brillantes. - Les dijo: Si ustedes buscan monedas de oro, ¡tómenlas! Pero, han de saber que lo que ahora toman, es su parte en el mundo venidero’ (Shemot Raba 52:3)”