• El mes de Tevet

    matzorEl mes de Tevet

    por Simjá Raz

    Es el cuarto mes del año según el cómputo de los meses desde la creación del mundo, y el décimo mes según el cómputo desde el Éxodo de Egipto.

    De acuerdo con la tradición, el mes de tevet es el primer mes del invierno en la Tierra de Israel (Maséjet Eruvín 56, a). “En tevet, shvat y adar el sol deambula por el desierto para no secar las semillas” (Maséjet Pesajim, 97).

    El nombre de tevet se origina en los meses babilonios. En las Escrituras es mencionado varias veces como “el mes décimo”, pero el nombre “tevet” aparece por primera (y única) vez en el Libro de Ester 2:16.

    En tiempos del Primer Templo, las huestes babilonias comandadas por Nevujadnétzar impusieron sitio a Jerusalén el 10 de tevet (II Reyes, 25:1; Ezequiel 24:1-2). En conmemoración de dicho acontecimiento se estipuló el ayuno del 10 de tevet, “el Ayuno del Décimo” (Zacarías 8:19; Maséjet Rosh Hashaná 18, b).

    En tiempos del Segundo Templo se acostumbraba realizar otros días de ayuno en tevet. Por ejemplo, uno de ellos era el del 8 de tevet, como signo de duelo por la finalización de la “Septuagenta”, la traducción de las Escrituras al griego (Maséjet Sofrim 1, a).

    El signo de este mes

    El signo del mes de tevet es el de Capricornio, porque en él los cabritos salen a pastar en las praderas, después de las lluvias de los meses de Jeshván y Kislev.

    Esto es lo que ha sucedido en el mes de tevet

    1 de tevet:
    Iejaniá, rey de Iehudá, partió a la diáspora.
    En 5643 – 1882) se fundó Rosh Piná, la primera colonia agrícola en la Tierra de Israel.

    5 de tevet:
    Los exiliados en Babilonia oyen rumores acerca de la conquista de Jerusalén (Ezequiel 33:21).

    9 de tevet:
    Fallecimiento de Ezrá el Escriba y de Nejemiá Ben Jajaliá, que condujeron el retorno de los Hijos de Israel desde Babilonia.

    10 de tevet:
    Primer día del sitio de Jerusalén por parte de Nevujadnétzar, rey de Babilonia. El asedio se prolongó durante tres años, hasta la apertura de una brecha en la ciudad, el 17 de tamuz. El 10 de tevet fue estipulado como día de ayuno colectivo, hasta el presente.
    Asimismo, el Gran Rabinato de Israel ha fijado este día como el día del “Kadish general”, en recuerdo de las víctimas que perecieron en la Shoá.
    Fallecimiento de Malají, el último profeta de las Escrituras.

    19 de tevet de 5662 (1901):
    Se creó el Keren Kayemet Leisrael.

    20 de tevet de 4966 (1206):
    Fallecimiento de Rambam (Rabí Moshé Ben Maimón, Maimónides).

    23 de tevet de 5257 (1496):
    Edicto de expulsión de los judíos de Portugal.

    24 de tevet de 5573 (1813):
    Fallecimiento de Rabí Schnieur Zalmán de Lady, fundador del Movimiento Jabad (Jojmá, Biná, Dáat).

    28 de tevet:
    Creación del tribunal de los fariseos que se escinden de los saduceos. El Sanedrín vuelve a deliberar en el recinto de granito del Templo.

    La personalidad del mes

    Rabí Moshé Ben Maimón (Rambam), falleció el 20 de tevet de 4966 (1206)

    Fue uno de los pensadores más descollantes del judaísmo, y la autoridad rabínica de mayor envergadura en todas las épocas. Científico, médico y líder, su influencia perdura a través del tiempo (1138-1206).

    Nació en Córdoba, España. A la edad de once años, sus padres abandonaron España por los decretos de los almohades (musulmanes fanáticos que llegaron a España desde África del Norte y destruyeron las comunidades judías). Su juventud estuvo signada por las sucesivas fugas de los fanáticos musulmanes. A los 28 años, su familia se radicó en la ciudad de Fez, en el norte de África.

    Estudió Torá con su padre y de manera autodidacta se convirtió en gran experto en todos los temas vinculados con ella. También tuvo acceso a la instrucción universal y tomó conocimiento con la ciencia y la filosofía árabes, además de perfeccionarse en la medicina.

    Cuando creció el poder de los almohades en Fez, su familia huyó de allí y llegó a la Tierra de Israel (1165). Vivieron en Acre, Jerusalén y Hebrón y al cabo de un año se embarcaron con rumbo a Egipto.

    HaRambam tenía 30 años al llegar a Egipto, y allí se ganó el sustento como médico. En 1171 fue elegido “príncipe de los judíos” y estipuló las normas que regulaban la vida de las comunidades judías en Egipto. Es particularmente conocida su actividad entre los judíos del Yemen, sobre quienes ejerció una influencia prolongada al enviarles la Epístola al Yemen, en la cual les insufló ánimos y les previno en contra de los “falsos Mesías”.

    En su obra principal (la única escrita en hebreo) Mishné Torá o Haiad Hajazaká, reseñó las leyes y los preceptos de la Torá. El libro en el que hace referencia a los problemas básicos del judaísmo se llama Guía de perplejos. Mientras aún vivía en España escribió La interpretación de las mishnaiot (redactadas en árabe y posteriormente en hebreo), en las que explicó el contenido y los temas de toda la Mishná.

    En Guía de perplejos no dejó de basarse explícitamente en el filósofo griego Aristóteles. Rambam fue el único sabio de la Halajá en tiempos de la diáspora que incluyó en su obra sobre los preceptos religiosos una descripción completa de la organización del futuro estado ideal en la Tierra de Israel, que habría de conducirse según las leyes de la Torá.

    Rambam, que también fue autor de importantes libros de medicina, gozó de renombre en todas las diásporas judías y muchos son quienes lo consideran la personalidad más distinguida desde Moshé Rabenu; hay quienes dicen: “Desde Moshé hasta Moshé, no hubo nadie como Moshé”.
    Rambam murió en Egipto, y la tradición sostiene que, a pedido suyo, su cuerpo fue trasladado a Tiberíades. Ciertamente, hay indicios de que su sepultura se encuentra en dicha ciudad.

    El relato del mes

    Rabí Schnieur Zalmán de Lady, fallecido el 24 de tevet de 5573 (1813)

    Un jasid acaudalado perdió sus riquezas y se dirigió a su rabino, Schnieur Zalmán de Lady, para exponerle sus problemas: necesitaba dinero para pagar sus deudas, pues debía abonar los aranceles de estudio, tenía que desposar a su hija, reorganizar sus negocios y todas las otras cosas necesarias para cualquier persona.

    El rabino miró al jasid a los ojos y le dijo: “Ha explicado con gran detalle todo lo que necesita. Me asombra que no se haya preguntado ni una sola vez para qué necesita todo eso”. El jasid no supo qué responder, y de pronto las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos.

    Agradecemos a la Division de Enlace del Keren Kayemet Leisrael por cedernos este material

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    Editor: Rabino Yerahmiel Barylka
    Productora: Ahuva Bar-Lev

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