• Januca – la fiesta de las luminarias

    janucaLa festividad de las luminarias se festeja durante 8 días desde el 25 de Kislev hasta el 3 de Tevet, para destacar la victoria de Iehuda el Macabeo
    y sus soldados sobre los griegos y los helenistas y para recordar la purificación del
    templo y su apertura en 25 de Kislev del ano 164 A.E.C.

    La victoria de los Macabeos trajo consigo la soberanía a la tierra de Iehuda, deja de estar bajo el mando de extranos, se anularon los decretos de
    Antioko el cuarto, sobre los judíos (prohibición de cuidar el Shabat, prohibición de la circuncisión y etc), y la renovación del trabajo en el Templo y el establecimiento de un estado judío soberano.

    Reflexión sobre Januca

    Un milagro que debe
    renovarse

    Por el Rabino Dr Mordejai Maarabi

    Al hablar de nuestras festividades, un espíritu de
    solemnidad nos invade, generalmente. Es mas: la preparación, ya sea de nuestro hogar y de
    nuestras personas para vivenciarlas, nos hace respirar un aire diferente. Algo asi como
    que todo lo demas pasa a un segundo plano de importancia, y esperamos ese o esos dias para
    alcanzar lo que, a veces, nos parece muy lejano: el sentido por nuestras personas,
    nuestras familias, nuestras cosas mas queridas… Porque las festividades promueven un
    reencuentro, un re-dimensionamiento de nuestras vidas, en todos sus sentidos. Y estoy
    resaltando el valor social de las mismas, mas alla de todo el entorno
    “religioso-tradicional” que las envuelve.

    Somos un pueblo que recorre la historia. Somos testigos de
    una humanidad. Somos el reflejo del quehacer diario de todos los seres humanos. Celebramos
    y sufrimos, ni mas ni menos que los otros. Pero tenemos un imperativo: “No
    olvidar”, o si lo queremos: “Recordar”. Ser memoria permanente de hechos,
    situaciones, angustias y exitos que nos han formado como pueblo, como testigos de sucesos
    que no pueden pasar por alto nuestras vidas, nuestros meses, nuestros dias…

    Hoy el imperativo tiene nombre propio otra vez: Januca.
    “Fiesta de la Inauguracion”, “Fiesta de las Luminarias”, “Fiesta
    de la libertad”, “Fiesta”… Una connotacion belica: la victoria frente a
    los griegos; otra connotacion humana: inaugurar los servicios religiosos del Templo de
    Jerusalem. Y una connotacion que emerge de ambas: el milagro del aceite…

    ¿Como alcanzar la sintesis? ¿Como explicarnos hoy, a casi
    2.200 anos, los eventos que suenan tan lejanos? ¿Acaso somos nostalgicos? ¿O acaso
    romanticos?

    No. No son sucesos lejanos. Una guerra, una confrontacion,
    una pelea, es tema de actualidad. Lo sofisticado son los medios. Los fines casi son
    identicos. Y en la guerra encontramos al dominante, cruel, sanguinario, exterminador, y al
    dominado, en franca minoria por subsistir… Tal cual la epopeya de los Macabeos, que
    recuerda su guerra contra el invasor-exterminador-depredador imperio griego. Pero la
    guerra no debe ser el fin mismo. Poco hubieramos soportado el enfrentamiento belico
    (“¿Alanetzaj Tojal Jerev?” ‘ ¿Acaso siempre viviras por la espada?’)
    La espada debe ser limitada en su accionar…

    Como tampoco es lejano, el reabrir las puertas de una
    Sinagoga, definida por el profeta Iejezkel como “Mikdash Meat”, esto es “un
    Santuario Menor”, en clara alusion a la majestuosidad del Santuario de Jerusalem,
    destruido una y otra vez por babilonios y romanos. Aguardamos la restauracion del mismo,
    como simbolo de unificacion del pueblo judio, pero a traves de los siglos a Januca, es
    decir a la renovacion de nuestra fe, en la apertura de una sinagoga “Mikdash
    Meat”…

    Pero el milagro… Ese milagro, nes, en hebreo, que
    significa “bandera”, “estandarte”, a traves del aceite,
    “shemen”, en hebreo, no es lo habitual. No todos los dias asistimos a un
    milagro, y mucho menos a uno que este ligado al aceite = luz. El milagro de la luz es
    unico, y ¡cuan dificil es mantenerlo! Asi como en los dias de Januca no habia aceite
    (puro) suficiente sino para un solo dia, quiso la Providencia que esa luz se extendiera
    por siete dias mas, es decir un total de ocho dias… Y acaso, ¿es tan relevante dicho
    episodio, nos preguntamos?

    En estos dias, en este siglo donde cientificamente hemos
    logrado medir la velocidad de la luz, casi nos parece ridiculo… Pero esa luz de Januca,
    nada tiene que ver con la electricidad. Es y fue la luz espiritual la que quedo encendida,
    para que nosotros, las generaciones venideras sepamos valorar su efecto, su irradiacion
    atemporal, su luminosidad eterna. Pues la luz de ese aceite es y fue la luz, or, ese
    “or” que proviene de los seis dias de la Creacion… Un or haganuz, una luz
    especialmente reservada…

    Januca se transforma asi en un pequeno milagro que va
    creciendo mientras la luz supere a la oscuridad, a la confusion, al autoritarismo, a la
    mutilacion…

    “Hanerot halalu anu madlikim al HaNisim…”,
    “estas luces nosotros encendemos por los milagros…”, esta es la ecuacion: por
    cada luz, un milagro; por cada milagro, una nueva cuota de luminosidad… Si supieramos
    comprender el mensaje podriamos transformar cada dia, cada siglo y cada era a la minima y
    primera expresion de la obra de la Creacion: “Y dijo Elokim: ¡que sea la luz! ¡Y
    fue la luz!”

    Januca nos invita en sus ocho dias festivos a que
    encendamos, dia a dia, noche a noche, una pequena vela. Pero en forma gradual. Agregando
    cada dia, asi como lo disponia la escuela de Hilel. No debemos encenderlas todas juntas.
    Como queriendonos insinuar la tradicion: iluminar, si; encandilar, no. Iluminar para ver,
    para redescubrir el milagro de la vida, para expresar las gracias (toda-korban) por el
    merito de ser artifices de un destino; iluminar para sacudir del letargo a aquellos que
    siempre apostaron al oscurantismo medieval y a la profunda noche de los pueblos, de las
    personas…

    Porque si Januca pierde su capacidad de milagro, habra
    perdido su sentido. Porque sus ocho dias bien podrian ser en la metafora: ocho decadas en
    la vida de una persona, contando cada etapa con su propia luz, y con su propio milagro de
    existencia.

    De ahi el mandato de nuestros maestros: “Mitzvat
    januca ner ish ubeito”, dice una opinion que uno debe encender por el y su familia;
    mas otra opinion sugiere: “Ner lecol ejad veejad”, es decir, que “cada uno
    encienda su propia luz = vela”. Hay eleccion, hay posibilidades, pero algo no podemos
    dejar de hacer: encender, iluminar, recrear el milagro de estar vivos y agradecerlo
    sumando luz, amor e intensidad…

    ¡Jag Sameaj!

    Introducción

    Extraído del concurso de identidad judía de la
    Universidad de Bar Ilan

    Introducción

    La festividad de las luminarias se festeja durante 8 días
    desde el 25 de Kislev hasta el 3 de Tevet, para destacar la victoria de Iehuda el Macabeo
    y sus soldados sobre los griegos y los helenistas y para recordar la purificación del
    templo y su apertura en 25 de Kislev del ano 164 A.E.C.

    La victoria de los Macabeos trajo consigo la soberanía a
    la tierra de Iehuda, deja de estar bajo el mando de extranos, se anularon los decretos de
    Antioko el cuarto, sobre los judíos (prohibición de cuidar el Shabat, prohibición de la
    circuncisión y etc), y la renovación del trabajo en el Templo y el establecimiento de un
    estado judío soberano.

    El 25 de Kislev, cuando los macabeos entraron en el
    Santuario profanado, no pudieron encender las velas del candelabro del Templo, pues no
    encontraron aceite puro – los griegos impurificaron todos los aceites. Se encontró un
    frasco de aceite que yacía intacto e inviolado con el sello del Sumo Sacerdote, y
    alcanzaba para un solo día. Pero entonces sucedió un milagro y el aceite ardió durante
    8 días. La fuente del nombre “januca” quiere decir la apertura del altar. Hay
    quienes explican Januca – janu ka – descansaron el 25 : los macabeos y sus soldados
    descansaron el 25 de kislev luego de su triunfo.

    El aceite y los decretos

    El futuro
    depende del comienzo

    *Material
    editado por Najalat Baruj

    Hay una
    pregunta famosa, Por que el pueblo de Israel se apoyo en que Hashem les haga un
    milagro y prendieron la Menora con una jarrita que contenia aceite para un solo
    dia, siendo que hay una ley que dice que si el pueblo de Israel esta impuro
    pueden llevar acabo sus labores en el Templo sin necesidad que todo se haga con
    pureza, entonces hubiesen podido utilizar otras jarritas incluso que esten
    impuras y prender la Menora?

     La
    respuesta es, esta ley es valida cuando el Templo funciona como debe ser y
    ocurrio que se impurificaron entonces se puede prender con aceite impuro, pero
    en la epoca de los jashmonaim el Templo estaba destruido, por lo tanto al ganar
    la Guerra ellos querian reinagurar y comenzar de nuevo el servico dentro del
    Templo, a pesar que segun la ley esta permitido utilizar aceite impuro tambien
    en esas situaciones, no se debe empezar con impureza siendo que todo el futuro
    depende del comienzo, si el comienzo es con impureza es dificil saber si hay
    buenas esperanzas para el futuro, por lo tanto prefirieron apoyarse al milagro.

     Este
    gran principio que segun el comienzo se construye el futuro tambien los griegos
    lo sabian, como lo vemos en la guemara Meyla (17a) la cual cuenta que los
    griegos decretaron sobre Israel tres decretos: Que no cuiden el Shabat, no hacer
    el brith Mila y que no cuiden las leyes de Pureza Familiar (lo que quiere decir
    que tengan relaciones con sus esposas en situacion de impureza – que no vayan al
    mikve).

     Siendo
    que los griegos no son tontos, si decretaron estos tres decretos es porque son
    las bases del judaismo. Shabat, es la renovacion de la fe en Hashem, el cual es
    El Creador y El que dirige el mundo, y en especial que el no judio no puede ver
    que el judio en Shabat esta con su familia en la casa disfrutando como un rey,
    por lo tanto quisieron anular el Shabat.

     De la misma
    manera la Mila la cual representa una senal de identidad judia durante toda la
    vida del judio y pase lo que pase esta le va a recordar que el es judio.

     Pero con
    respecto al tercer decreto que le importa al no judio, lo que el judio hace
    dentro de su casa con su esposa?

     La
    explicacion a esto es segun una guemara en Guitin (57b) la cual cuenta como Jana
    y sus siete hijos (desde el mas grande hasta el mas pequeno) murieron
    santificando el nombre de Hashem en lugar de hacer idolatria. Los griegos vieron
    que no solo el hijo grande se entrega a la muerte con orgullo, sino que tambien
    el hijo pequeno que todavia no a tenido la oportunidad de estudiar la Tora, no
    estaba dispuesto a hacer idolatria y murio con alegria santificando el nombre de
    Hashem. Ellos investigaron para saber de donde vienen estas fuerzas del hijo
    menor. Hasta que encontraron que la mama se santifica y se purifica su cuerpo en
    un mikve (bano ritual) casher y puro y solo despues de todas las preparaciones
    se crea el feto con santidad y pureza, entendieron entonces los griegos que esta
    santidad y pureza son las causantes de las fuerzas que tiene el nino para poder
    enfrentarse a cualquier situacion, por lo tanto ellos decretaron que cierren las
    puertas de los Mikvaot para lograr que la mujer tenga relaciones maritales sin
    toda esta santidad y de esa manera el comienzo y la base del feto no va a ser
    tan fuerte, provocando que cualquier situacion lo pueda atacar, ya que el futuro
    esta construido sobre una base floja.

     Segun
    esto podemos entender muy bien, una jarrita de aceite de oliva con el sello del
    Cohen Gadol (Sumo Sacerdote) el cual se hizo con santidad y pureza, nadie se
    podia imaginar que iba a durar tanto tiempo encendido, pero cuando las cosas
    estan santificadas, tienen una fuerza para perdurar mas tiempo del normal. El
    Pueblo de Israel vive y se mantiene. Muchas veces en la historia, los diferentes
    pueblos no daban ningun tipo de esperanza que el Pueblo de Israel sobreviviera,
    y a pesar de todo el Pueblo de Israel sigue vivo con orgullo gracias a su
    santidad y pureza.

    Las oraciones de la fiesta

    Las oraciones de la
    fiesta

    Halel: en los ocho días de la fiesta se recita el
    Halel (una oración de agradecimiento que se recita en festividades y en días que fueron
    fijados como recuerdo a acontecimientos centrales en la vida de la nación).

    “Al hanisim”: en las oraciones del día y en
    la bendición de la comida se agrega una porción que describe el milagro de la victoria.

    La guerra de los Jashmonaim

    La guerra de los
    Jashmonaim

    La guerra de los Macabeos era sobre la base espiritual. No
    era una lucha física con la voluntad de gobernar, sino una lucha por mantener una vida
    judía integra y despojarse de todo mandato de un gobierno extraño. En recuerdo del
    milagro del frasco de aceite, que simboliza la faceta espiritual de la fiesta, encendemos
    las velas de Januca. En la oración “Al anisim” agradecemos por el triunfo:
    “En los días de Matitiahu, hijo de Iojanan el Sumo Sacerdote Jashmoneo y de sus
    hijos, se irguió el malvado imperio de los helenistas contra tu pueblo de Israel, para
    hacerlos olvidar de tu Torá y transgredir tus Mandamientos. Tú con tu gran misericordia,
    estuviste a su lado en horas de aflicción, obstaculizaste su lucha, defendiste su
    derecho, entregaste a los fuertes en manos de los débiles, los numerosos en manos de una
    reducida minoría, los impuros a los puros, los malos a los justos, los frívolos a los
    que cumplían la Torá. Firmaste en todo el mundo con tu magna reputación, dando a tu
    pueblo salvación y libertad duradera hasta hoy día. Luego vinieron tus fieles al recinto
    de tu casa, se instalaron en tu santuario, purificaron tu templo y encendieron las luces
    de tus patios sagrados, determinando estos ocho días de Janucá para brindarle las
    gracias y alabanzas a tu gran nombre”.

    La batalla comenzó en el poblado de Modiin, de allí
    salieron hacia el monte de Gofna Matitiahu y sus hijos, Iojanan, Shimon, Iehuda, Eleazar y
    Ionatan y a ellos se les unió una pequena banda de judíos al llamado de Matitiahu, los
    cuales salieron victoriosos de la rebelión. Los soldados de los Jashmonaim que eran pocos
    y estaban pobremente armados, lucharon contra el ejército poderoso Sirio – Griego, que
    estaba entrenado y con muchas provisiones, y tuvieron una gran victoria que purificó a
    Jerusalem y al Templo.

     

    El peligro de la asimilación

     El
    peligro de la Asimilación

    *Material
    editado por Najalat Baruj

    La guemara en
    Shabat (21b) pregunta: “Que es Januka? Estudiaron nuestros sabios, desde el 25
    de kislev empiezan los ocho dias de januka, en los cuales no se hacen ayunos,
    siendo que el entrar los griegos al Templo impurificaron todos los aceites y
    cuando se fortalecio el reinado de los jashmonaim y le ganaron la Guerra a los
    griegos, revisaron y no encontraron sino una sola jarrita de aceite con el sello
    del Cohen Gadol la cual contenia solo para prender por un dia, se hizo un
    milagro y duro ocho dias, al ano siguiente establecieron estos ochos dias y los
    hicieron dias festivos con alabanza y agradecimiento”.

     

    Aparentemente
    tenemos que entender ciertos puntos de esta guemara, Por que establecieron la
    fiesta de Januka para las generaciones unicamente al ano siguiente?,

     

    Por que los
    griegos impurificaron los aceites y no vaciaron las jarritas?

     

    Por que los
    sabios establecieron la fiesta en recuerdo al milagro del aceite y no por el
    milagro de la Victoria de la Guerra en contra de los griegos?,

     

    Muchas veces le
    ocurrieron milagros al pueblo de Israel y no se establecieron para las futuras
    generaciones, entonces por que januka si?

     

    Por que no se
    establecio januka para fiesta y alegria como purim?

     

    Por que Hashem
    hizo un milagro con el aceite, siendo que hay una ley que dice que si el pueblo
    de Israel esta impuro pueden llevar acado sus labores en el Templo sin necesidad
    que todo se haga con pureza?.

     

    Tenemos que
    saber dos fundamentos:

     

    Los sabios
    establecen para las generaciones unicamente aquellas cosas que tienen relacion
    con cada generacion y generacion.

     

    El problema
    primordial que existia en la epoca de los jashmonaim no era con los griegos,
    sino en principio con los judios que se estaban asimilando, ya que en cada
    generacion y generacion se levantan en contra de nosotros los griegos, pero el
    problema radica en que muchos judios no entienen la gravedad de estar rodeados
    de griegos, como explicaron el versiculo Bereshit (32, 11): “…Salvame (pidio
    Yaacov) por favor de la mano de mi hermano de la mano de Esav”, lo que quiere
    decir salvame de la mano de Esav no solo cuando viene donde mi como Esav , el
    malo que reconozco que me quiere hacer dano, sino tambien cuando el viene a
    donde mi como si fuese un hermano, como si el me tuviese un aprecio y entonces
    yo no logro distinguir el peligro.

     

    Como
    encontramos en la guemara de Shabat (33b): “Estaban sentados Rabi Yehuda, Rabi
    Yosi y Rabi Shimon…Hablo Rabi Yehuda y dijo: “Que buenos son los actos de este
    pueblo (no judio) hicieron mercados, puentes y banos publicos…Le respondio Rabi
    Shimon diciendo todo lo que hicieron, lo hicieron para sus necesidades,
    establecieron mercados para poner en ellos a las prostitutas…los puentes para
    cobrar impuestos”.

    De la misma
    manera fue en la epoca de los jashmonaim, los griegos no quisieron matar a los
    judios, sino inculcarles un poco de cultura griega y muchos de los judios no
    vieron en esto un peligro, por lo tanto la guemara dice que lo griegos
    impurificaron los aceites y no los vaciaron, lo que quiere decir que ellos
    querian impurificar el aceite que se utilizaba para prender la menora el cual
    representaba a la luz de la Tora. Por lo tanto los sabios establecieron el
    recuerdo de Januka sobre el milagro de la jarrita, siendo que este milagro nos
    demostro que los jashmonaim tenian la razon y no los judios asimilados, ya que
    aparentemente podian prender con impureza, entonces por que Hashem les hizo un
    milagro como este?, el mensaje es que Hashem nos queria dar a entender que el
    quiere una Tora sin acuerdos y sin cambios.

     


    Segun lo dicho anteriormente podemos entender por que esperaron un año para
    establecer, ya que despues de la victoria de la Guerra querian ver si los
    asimilados se arrepentian de sus pensamientos erroneos y despues que vieron que
    ellos se arrepintieron, entonces establecieron la fiesta para las generaciones,
    y esto es un problema que va existir en todas las generaciones hasta que llegue
    el mashiaj




    Dmei januca-dinero de Januca

    Dmei januca: en los países
    occidentales se acostumbra a entregar a los ninos dinero de Januca y regalos, por la
    influencia de los regalos que recibían los ninos cristianos en este período del ano, que
    comúnmente caía junto con las Navidades Cristianas.

    Las leyes de la fiesta y sus costumbres

    Las leyes
    de la fiesta y sus costumbres

    *Material elaborado por la central pedagogica Nitzan de Chile

    Los preceptos de Januca son: encender las velas, pronunciar
    Halel y “Al anisim”.

    El encendido de las velas: En la primer noche se
    enciende una vela y en cada noche posterior se van agregando de a una del lado izquierdo.
    Se encienden de izquierda a derecha, comenzando por la vela agregada.

    Lo fundamental del precepto del encendido es: expansión
    del milagro
    . Es por eso que se deben colocar las velas en un lugar de vista al
    público. Es conveniente encenderlas luego de la salida de las estrellas, cuando muchos
    aún están en las calles. También el número de velas que encendemos – va aumentando
    cada día – para mostrarnos la fuerza del milagro, que iba creciendo día a día: el
    aceite que debía alcanzar solo para un día seguía ardiendo día tras otro. Por este
    motivo, “Estas velas son sagradas todos los ocho días de Januca, no está permitido
    hacer cualquier uso con ellas, sólo mirarlas con el fin de poder agradecer”, y
    expandir el milagro. Es por eso que se agregan a las velas un “shamash” – una
    vela adicional – con la cual encendemos las demás velas.

    Lugar del encendido: Hay quienes colocan la janukia en
    el umbral de la entrada de la casa del lado izquierdo. Otros lo hacen en la ventana que
    está dirigida hacia la vía publica para que sea vista por la gente.

    Con qué se enciende? Es preferible encender con aceite
    de oliva, en recuerdo del milagro pero también es posible hacerlo con velas de cera.

    Las bendiciones: el primer día se bendicen tres
    bendiciones: la primera bendición: “Bendito eres tú, H’ rey del universo,
    que nos consagró con sus Mandamientos y nos ordenó de encender la luz de Januca”. La
    segunda bendición
    : “Bendito eres tú….que hizo milagros a favor de nuestros
    padre en esos días en este mismo período”. La tercer bendición:
    “Bendito eres tú…. que nos conservó y nos protegió y nos hizo alcanzar este
    período”. Los siete días siguientes se bendice solamente las primeras dos
    bendiciones. Se recita la oración de “Anerot halalu” y se recita el conocido
    poema “Maoz tzur ieshuati”. Cada estrofa de este poema comienza con una letra
    del nombre del compositor, Mordejai, y relata distintos eventos de la historia del pueblo
    judío en el cual se salvaron de manos enemigas.

    La helenización y la rebelión contra ella

    La helenización  y la rebelión
    contra ella

    *Material editado por
    Najalat Baruj

    Cuando Alejandro Magno, llego
    a Israel la estampo con la cultura Griega. No había casi  ninguna institución,
    casi ningún lugar que no hubiera sido influenciado por el nuevo espíritu, la
    deificacion del deporte y la belleza, de la poesía y del dominio mundial.
    Incluso los sacerdotes del Santo Templo fueron afectados hasta el punto que se
    empezaron a vestir diferente y a entonar sonidos distintos a los habituales. Un
    hombre llamado Joshua, el cual había sobornado a las autoridades griegas para
    que le dieran el trabajo de Gran Sacerdote en el Templo de Jerusalem, se cambio
    el nombre a Jason. Su hermano menor de llamarse Jonyah se cambio el nombre a
    Menelaus. Construyeron un gimnasio a los pies del monte del Templo. Fuera con lo
    viejo, adentro con lo nuevo.

    Pero acaso realmente se podía
    llevar a cabo el servicio del Templo con unos dirigentes que solo pensaban en
    belleza y el gimnasio? Acaso uno podía prosternarse en el santuario de D—S,
    declarando su firmeza hacia las leyes que fueron entregadas en el Sinai, y
    después salir a tirar la jabalina, recitarle algo a Zeus y a sus amigos los
    dioses en el monte de Olimpus?

    Como hemos visto, todo era muy
    fácil. Cuando ellos se ponían los uniformes de sacerdotes, eran sacerdotes.
    Cuando se los quitaban, podían indulgirse de todas las porquerías paganas que
    habían exportado de Atenas. Ellos, y quienes los siguieron, decían sus rezos
    pero de los labios para afuera, su judaísmo era como una jabalina que podía ser
    lanzada en un momento, dejando todo y tratando de ser tan buenos como los
    Griegos.

    Rab Shimshon Rafael Hirsh,
    ofrece una nueva perspectiva en la historia de Januca. El pregunta, acaso no es
    extraño, que los Macabeos comenzaron la revuelta en contra de los helenistas
    lejos del Templo? Un día, un grupo de soldados griegos rodearon la ciudad de
    Modiin. Construyeron un altar pagano, y el capitán ordeno a el venerable anciano
    Matatiahu, a que llevara una ofrenda al altar. Matatiahu, un viejo hombre en sus
    ochenta, se rehúso. Mientras que otro judío se acerco para hacer la ofrenda y
    complacer al capitán, el anciano Matatiahu, se puso furioso en celos por D—S,
    por lo que mato al renegado judío y al capitán griego, destruyo el altar, y
    declaro la guerra a los invasores.

    Con esto nació la conocida
    revuelta Macabea. Miles de judíos con coraje subieron a las montanas y atacaban
    a las patrullas griegas. Este sobresaliente contra ataque, en el nombre de D—S y
    ayudado por D—S, empujo al fuerte invasor y culmino con la liberación y
    rededicación (Januca) del Templo.

     Aquí estaba un viejo hombre
    el cual vivía a una larga distancia del Templo de Jerusalem. El podría aparentar
    estar mas alejado de la vida espiritual judía que el prestigioso Jason y
    Menelaus, los cuales caminaban por Jerusalem cargando consigo el titulo de Gran
    Sacerdote. Pero para Matatiahu, la religión no era una identidad la cual uno
    podía vestirse y desvestirse según la necesidad del momento. Su judaísmo no
    estaba limitado a un set prescrito de rituales los cuales se tenían que llevar a
    cabo. Si Matatiahu no podía vivir cada momento de su vida como judío, no podía
    vivir del todo. Un hombre así hizo falta para combatir la infiltración del
    helenismo en la vida judía. Este es el hombre el cual recordamos cada Januca.

    El entender esta explicación
    en la historia de Januca suma una nueva dimensión a las luces de la janukia.
    Estamos encomendados a prender en orden ascendente: uno, dos, tres y así
    sucesivamente. Pero este ritual no es para llevarlo a cabo en la sinagoga,
    nuestro Templo. Debe ser llevado a cabo en nuestras casas. Nosotros
    conmemoramos el milagro de la dedicación del Templo en Jerusalem al prender ese
    pequeño potecito de aceite en nuestros propios cuartos, en la cocina, para
    recordarte que el judaísmo no es un traje el cual debe ser vestido para llevar a
    cabo el servicio tres veces al ano, y que puede ser desvestido cuando obstruye
    nuestra carrera o limita nuestro circulo de amigos. Esto es lo que nos advierte
    la Janukia, es una travesía para el judaísmo y consolida nuestra existencia como
    pueblo.

    Las velas de Januca y la emuna

    El amor de D—s al pueblo de Israel


     
    *Material
    editado por Najalat Baruj

    La
    mitzvah de las velas de januka es en recordatorio al milagro de la jarrita de
    aceite que fue encontrada con el sello del Sumo Sacerdote, la cual estaba pura,
    la cual tenia aceite para prender la menora un día y duro por el transcurso de
    ocho días. Cada una de las noches de Januka nosotros pronunciamos la bendición
    “Que hizo milagros a nuestros ancestros…”, cabe preguntar cual es la gran
    novedad de este milagro?
    Acaso este era el único milagro que hubo en el
    templo, los sabios nos cuentan en el tratado de los Padres (Pirke Avot 5, 7) que
    habían diez milagros continuos en el Templo y otros milagros aparte.


    Vamos a responder esta pregunta de dos maneras:


    1)El Penei Yehoshua (Tratado de Shabat)  pregunta para que los Judíos de
    aquella época esperaron que se les hiciera un milagro con la menora? La Tora nos
    dice  que en el momento que el pueblo de Israel estén todos impuros, se puede
    trabajar en ese estado de impureza, entonces por que no fabricaron mas aceite
    para prender la menora? Responde que lo principal del milagro fue para
    demostrarnos que el amor de D–os hacia nosotros, era el  mismo que el de  antes
    que pecáramos.


    Muchas veces ocurre que al haber un pleito de larga duración entre familiares,
    socios o maridos, trae consigo odio entre las partes y a pesar de la
    intervención de personas cercanas o especialistas para llegar a una solución
    amistosa, y al final la situación se logra mejorar, no siempre vuelve a ser como
    en un principio, a diferencia del comportamiento de D—s para con el pueblo de
    Israel,  aunque se alejaron de D–s en el momento que el pueblo se arrepiente y
    desea acercar al Ser Supremo, en ese mismo momento D—s va a tener el mismo amor
    que tuvo en un principio.


    Esta es la gran novedad del milagro de la jarrita para todas las generaciones, a
    pesar de que el Pueblo de Israel se aleje de D—s y esto provoque que la
    proteccion y supervicion divina se aparte de nosotros, siempre hay la
    posibilidad de volver a recibir el amor por parte de D—s como en un principio.

     

    2)
    Las velas de Januka son señal que la luz de la Tora nunca se va a apagar del
    Pueblo de Israel (Ni D—s lo quiera), por cuanto que el milagro de la jarrita fue
    gracias a que los Jashmonaim lograron vencer a los Griegos, los cuales querían
    hacer que la Tora se olvidara del pueblo de Israel. El Ramban en su comentario a
    la parasha (Bereshit 49, 10) dice: Gracias a los Jashmonaim no se olvido la Tora
    y las Mitzvot  del Pueblo de Israel. Nosotros decimos en la tefila que se agrega
    en los días de Januka (Al Hanisim) “Entregastes (D—s) fuertes (griegos) en manos
    de débiles (Jashmonaim)…”, físicamente eran débiles pero a ellos les importaba
    el honor de la Tora, la situación en la que se encontraban los judíos, muchos de
    ellos obligados a la asimilación, otros tenían que cumplir la Tora a escondidas,
    hasta que tomaron la decisión de guerrear en contra de los griegos y pudieron
    vencerlos gracias al gran sacrificio que estaban haciendo. De los Jashmonaim
    debemos aprender a esforzarnos de una u otra manera para que la Tora y las
    mitzvot se cumplan dentro del Pueblo de Israel.



    Las velas de Januka: Propagan el milagro y
    marcan en los corazones la fe en D—s


     
    En
    la época que Rusia conquisto a Rumania, había un grupo de personas rumanas que
    se llamaban “Escapa fronteras” se unió a ellos un judío justo que tenia mucho
    temor de D—s, el grupo de personas tomaron la decisión de escaparse el cuarto
    día de Januka, y así fue, en las horas de la noche entraron al bosque y la
    cabeza de grupo les pidió que no hagan ningún tipo de ruido para que los
    soldados rusos no se den cuenta de ellos, todas las personas estaban temblando
    del miedo, el judío justo pidió al jefe del grupo que lo dejara prender la
    janukia y por supuesto, se negó no vaya a ser que los descubran, siguieron su
    camino hasta que llegaron a unas ruinas en donde descansaron del largo camino,
    el judío coloco cuatro velas y las prendió después de unos minutos se les acerco
    un policía ruso y les dijo a todos que levantaran las manos, ellos entendieron
    que están cercanos a una muerte cruel y todo por culpa de las velas de januka…


    Después de unos minutos el policía les dijo que bajaran las manos y ordeno que
    les repartieran Arak para que se calentaran del frió y les dijo:


    “Detras mío hay un grupo de soldados que estaban todo el tiempo persiguiéndolos
    y pensamos en acabar con ustedes, pero en el momento que vi al judío prendiendo
    las velas de januka empecé a temblar, ya que me recordé que hace 25 años mi papá
    prendía la janukia y me llene de misericordia, por lo tanto váyanse sanos y
    salvos”.

    De
    este relato nos podemos dar cuenta la grandeza de las velas de januka, 25 años
    de comunismo y a pesar de todo las velas de januka pudieron ablandar el corazón
    de un judío. Tenemos que saber que cada mitzvah deja una marca en los corazones
    de cada judío y judío, aprovechemos las oportunidades que tenemos hoy en día de
    poder cumplir con las mitzvot.

    El objetivo de los Griegos

    El objetivo de los Griegos

    *Material editado por
    Najalat Baruj

    Los
    griegos y sus sabios eran realmente personas muy destacadas entre todos los
    otros pueblos del mundo y hay mucha sabiduria en los libros de Rambam (Maimonides)
    y de Ramban (Najmanides) que proviene de la filosofia griega.

     


    Justamente los griegos que eran personas importantes, meditaron y se dieron
    cuenta que lo mas efectivo es impurificar los aceites del templo, quiere decir
    ellos no querian derramar los aceites sino lo unico que querian era
    impurificarlos.

     


    Como dice Maharal  de Praga el aceite representa lo sagrado, ya que cuando
    querian ungir al rey de Israel o al Sumo Sacerdote para santificarlo lo hacian
    por medio del aceite y ese era el objetivo de los griegos arrancar todo el
    concepto de santidad y de las actividades frecuentes que se realizaban
    relacionadas a ella, como dice el Baj (Tur Or Haim 670) querian arrancar el
    sacrificio que se hacia todo los dias y las velas de la menora que tambien se
    prendian todos los dias.

     

    El
    Maharal de Praga continua explicando en su libro Ner Mitzva, no en vano querian
    los griegos anular del pueblo de Israel el Rosh Jodesh (cabeza de mes), el Brith
    mila y el Shabat, que son estas las que en esencia representan tres tipos de
    santidades, Rosh Jodesh representa la santidad del tiempo, la mila representa la
    santidad corporal y el Shabat la santidad de los bienes materiales por cuanto
    que aquel que cumple Shabat bendice y santifica  sus bienes.

     

    Los
    griegos sabian que para llegar al objetivo “hacerles olvidar la tora” tenia que
    ir poco a poco, no podian hacer decretos muy fuertes, sino por el contrario los
    dejaban estudiar tora y a la vez los influenciaban para que mezclen otros tipos
    de culturas y filosofias, las cuales impurifican el alma del judio, cambiaban la
    forma de vestirse, de tal manera que el recato tomo un segundo plano, promovian
    todo tipo de placeres terrenales, logrando poco a poco impurificar a los judios
    en lo referente comida, vestimenta y oficios.

     


    Ellos querian apagar la luz que se encuentra dentro de cada judio y judio y
    hacer que se parescan a ellos.

    Juegos

    Los juegos con el trompo (Sevivon): sobre
    el juego del trompo se comenta que en el período que los griegos prohibieron a los
    judíos estudiar Torá, tuvieron que hacerlo a escondidas y cuando los griegos se
    acercaban escondían los libros de estudio y jugaban con el trompo. Sobre el trompo está
    escrito en los cuatro lados nes gadol aia po – un gran milagro
    aconteció acá (en la tierra de Israel) y en la Diáspora nes gadol aia
    sham (allí).

    Hay quienes cometan que el trompo simboliza
    específicamente la historia del pueblo de Israel. Así como el trompo la vueltas sobre
    una sola pata, se cae y nuevamente se levanta y da vueltas, así es el destino del pueblo
    de Israel durante su Diáspora: da vueltas de tierra en tierra, lo mortifican, lo amargan
    e intentan exterminarlo, y luego de cada derrumbamiento se levanta nuevamente.

    Comidas

    Buñuelos y bolas de fraile
    (Sufganiot): se acostumbra a preparar todo tipo de comidas fritadas en aceite, en
    recuerdo al milagro del frasco de aceite. En algunas comunidades se acostumbra a realizar
    un banquete festivo.

    “La quemadura de Antiojus” se preparaba un
    banquete especial para los niños de las comunidades sefaradies.

    La meguilá griega, conocida como la meguilá de Antíoco

    La meguilá griega, conocida como
    la meguilá de Antíoco.

     

     

    Esta meguilá (rollo) se encuentra en un libro de rezos muy
    antiguo editado en Salónica (y fue copiado de allí al libro de plegarias de los
    judíos sefardíes impreso en Viena en el año 1829), siendo este texto uno de los
    pocos libros que restan de nuestros antiguos escritores. Fue escrita
    originalmente en arameo y luego traducida al hebreo y esta traducción hebrea es
    la que aparece en los libros. El original arameo se mantuvo críptico por años
    hasta que el sabio filólogo Pilipawsky la imprimió en ambos idiomas, arameo y
    hebreo, en el año 1850, según un manuscrito que encontró en la Biblioteca Real
    de Londres; el dicho filólogo acota en su edición que al parecer el texto de de
    mucha antigüedad pudiendo ser parte de la literatura apócrifa, como el libro de
    los Macabeos.


    Reseña histórica
    .

    Después de la muerte de

    Alejandro Magno

    (3404 a.m.), sus generales se repartieron el imperio, siendo protagonistas
    durante veinte años de grandes luchas y peleas por obtener el poder. Los
    diádocos, o sucesores o herederos, lucharon entre ellos y después de estos
    primeros generales gobernaron los llamados epígonos, nacidos después. La lucha
    por el poder hegemónico duró casi cincuenta años, hasta el

    3454
    a.m. en
    que murió el último de los diádocos, Seleuco I Nikátor. Este último fue el
    fundador de la dinastía de los seleúcidas.

    Esta dinastía gobernó
    aprox. hasta el año

    3695
    a.m. Su
    territorio comprendía Babilonia y Siria y gran parte de Asia Menor. Este vasto
    territorio se extendía hacia el este, hacia lo que hoy es Pakistán y comprendía
    toda la gran meseta de Irán hasta llegar a las montañas de la India y por el
    norte hasta los desiertos del mar de Aral. Estaba constituido por 20 pueblos de
    distintas razas, lengua y religión, con un total de más de 30 millones de
    habitantes. Tuvo dos capitales: Antioquía en Siria (actualmente Antakya,
    Turquía) y Seleucia del Tigris en Mesopotamia.

    Esta dinastía fue
    heredera de la cultura helenística que procuraron difundir, pero gobernaron al
    modo de sus antecesores los reyes sirios, mesopotámicos y persas, haciéndose sus
    reyes adorar como a dioses.


    Introducción.

    1 Fue en los días de Antíoco (1), rey de Grecia (2), monarca
    poderoso y fuerte, agresivo en su reinado y obedecido por todos los reyes. 2 Él
    conquistó a muchas naciones y subyugó a vigorosos reyes, destruyendo sus
    palacios, quemando sus templos y encarcelando a sus súbditos. 3 Desde los
    tiempos de Alejandro Magno no se había levantado un rey así en todo el
    territorio allende el gran río (3). 4 Antíoco construyó una metrópolis junto al
    mar para que le sirviera se asiento a su reinado y la llamó la ciudad de
    Antioquia (4), como su nombre. 5  También Bagris (5), su virrey, construyó otra
    ciudad frente a esta última y la denominó Bagris, por su nombre.

     

    (1) Antíoco IV, epifanes (el epíteto epifanes
    significa imagen, siendo abreviatura de su denominación completa: “theou
    epifanu, nikeforu”
    , imagen de dios, portador de la victoria), comenzó a
    perseguir al pueblo judío en el año 3621 y murió en el año 3627 a.m. (Según los
    cálculos tomados del libro de cronologías “Séder Hadorot”, y del testimonio de
    esta meguilá);
    en una de sus campañas militares tomó la
    ciudad de Jerusalem y promulgó decretos de corte religioso, prohibiendo el
    judaísmo en todas sus manifestaciones e intentando establecer el culto
    idolátrico.

     

    (2) Grecia, es decir el Imperio Seleúcida, como se explica en la
    reseña histórica; la meguilá lo denomina Grecia debido al elemento cultural
    helénico que prevaleció en sus instituciones.

     

    (3) Allende el gran río, al parecer la meguilá se refiere al río
    Eufrates, allende el cual se extendía el imperio de los seleúcidas hasta la
    India e Irán, aunque obviamente la soberanía de estos reyes se extendió también
    más acá del gran río. La meguilá toma como referencia geográfica el gran río,
    siendo un hito ya conocido en los textos de la época.

     

    (4) La ciudad de Antioquia (la moderna Antakiye, en Turquía)
    está ubicada al lado oriente del río Orontes, a unas 20 millas del mar siendo
    Seleucia su puerto. Fue originalmente fundada por Seleuco I, Nikátor aprox.
    hacia el año 3450 a.m., quien la hizo capital de su imperio en Siria. Los reyes
    de esta dinastía fueron agregando barrios y arquitectura helénica a la ciudad
    original, siendo Antíoco IV, epifanes, quien construyó la cuarta parte de la
    metrópolis y le dio su tono cosmopolita, entonces fue llamada “Tetrapolis”, la
    cuarta ciudad.


    (5) Bagris, llamado Baquides en el libro de los Macabeos (I Mac. Vii. 8,9)

    y en los textos históricos de
    de Flavio Josefo
    (“B. J.” i. 1, §§ 2, 3), este último
    lo describe como un hombre de cruel naturaleza, aunque de esta meguilá se
    desprende que tenía dotes de estratega y agudo entendimiento.

     

     

    I Primera campaña: Nicanor

     

    6 En el año veintitrés de su reinado (6), que es el año
    doscientos trece  de la construcción del Templo, planeó subir a conquistar la
    ciudad de Jerusalem. 7 Entonces convocó a sus ministros y les dijo: “Ustedes ya
    saben que entre nosotros vive el pueblo de los judíos, cuya capital es Jerusalem.
    8 Ellos no sacrifican a nuestros dioses y no cumplen con nuestras leyes,
    abandonan los decretos del rey para sólo cumplir con sus preceptos. 9 También
    ellos esperan el día de la caída de los monarcas y los soberanos, y repiten
    constantemente “¡cuándo reinará nuestro rey sobre nosotros, y gobernaremos sobre
    el mar y sobre el continente, cuándo el mundo entero estará en nuestras manos!”
    10 No es honroso para ningún soberano permitir que estos existan sobre la
    superficie de la tierra, 11 ¡Vamos, subamos contra ellos y anulemos de ellos el
    pacto de su religión: Shabbat, el novilunio y la circuncisión! (7)” Estas
    palabras agradaron a todos sus ministros y generales. 12 En aquel momento se
    levantó Antíoco, el rey, y envió a Nicanor (8), su mariscal, con un gran
    ejército y con muchas tropas en contra de la ciudad de Yehudá, en contra de
    Jerusalem. 13 Este mató a muchas personas y construyó un altar idolátrico en el
    Templo, en el lugar donde declaró el Dios de Israel a sus siervos los profetas:
    “allí he de posar mi presencia para siempre”, en aquel lugar los helénicos
    degollaron un cerdo y trajeron su sangre hasta el atrio santo.

     

    (6) El primer Templo fue construido en el año 2928, 480 años
    después de la salida de Egipto (ocurrida el año 2448 a.m.) y estuvo en pie
    durante 410 años hasta que fue destruido por los babilónicos en el año 3338
    a.m., según las profecías después de esta destrucción el pueblo judío estaría en
    exilio durante setenta años, al final de los cuales el Templo sería reconstruido
    e Israel volvería a la tierra de promisión, por lo tanto el segundo Templo fue
    reconstruido en el año 3408, cumpliéndose así la profecía. Según el testimonio
    de esta meguilá, 213 años después de la construcción de este segundo Templo, es
    decir en el año 3621, Antíoco Epifanes, hace su primera campaña en contra de
    Israel. Según este mismo texto tal año era el año veintitrés de su reinado, es
    decir que fue entronizado el año 3598, y sabemos por el testimonio del libro
    cronológico “Séder Hadorot” que persiguió al pueblo judío durante seis años
    hasta su muerte, que ocurrió por ende el año 3627, mismo año en el que ocurre el
    milagro de Janucá.

     

    (7) Los comentaristas explican que lo helenistas no pusieron sus
    ojos en todos los preceptos de la Torá, sino sobre tres preceptos que
    precisamente quisieron anular de Israel. Tal vez porque pensaron que la
    anulación de estos tres preceptos conllevaría la destrucción de toda la religión
    judía. Como esta meguilá lo declara quisieron hacer olvidar shabat, novilunio y
    circuncisión, estos preceptos simbolizan la particularidad del pueblo judío,
    siendo una señal de la diferenciación de Israel y de las demás naciones. Así el
    Shabat es una señal del pacto entre el pueblo judío y el Creador del
    universo, como se declara: “entre Mi y entre los hijos de Israel es una señal
    perpetua”; así mismo el precepto de santificar el primer día del mes, el
    novilunio
    , mandato especial para el pueblo judío cuyas festividades se fijan
    según el nacimiento de la luna, siendo una influencia proveniente del cielo
    junto con testigos que ratifican este momento, siendo la presencia de Israel
    como santificador del tiempo. El precepto de la circuncisión es la señal
    del pacto de santidad de la continuidad del pueblo, en tanto símbolo del alma
    que se materializa como pueblo judío.

     

    (8) Nicanor, general sirio, encomendado por Antíoco para
    reprimir la revuelta de los judíos, así también leemos en el apócrifo libro de
    los Macabeos (I, vii, 26,50), quien fue finalmente vencido por Yehudá, según el
    libro de los Macabeos o por Yojanán, como nos relata esta meguilá.

     

    14 Cuando esto ocurrió, escuchó Yojanán, el hijo de Matatiahu,
    Cohén Gadol (9), que así había sucedido, se llenó entonces de celo y de ira, su
    rostro cambió y comenzó a pensar que se podía hacer contra esto. 15 Entonces
    Yojanán, el hijo de Matatiahu, se hizo una espada de doble filo, de dos palmos
    de larga y de uno de ancha, y la escondió debajo de sus vestidos. 16 Vino
    entonces a Jerusalem y se paró en la entrada del Templo y gritó así a los
    guardias: “Yo soy Yojanán, el hijo de Matatiahu, y he venido para presentarme
    delante de Nicanor” 17 Vinieron los guardias donde el general sirio y le dijeron
    que el Cohén Gadol de los judíos está parado en la entrada, entonces Nicanor
    dijo que lo trajeran a su presencia. 18  Yojanán fue traído delante de Nicanor,
    el general le dijo entonces: “Eres tú uno de los rebeldes, que se revelaron en
    contra del rey y no quieren paz en su reinado” 19 Yojanán le respondió: “Señor
    mío, yo he venido delante de tu presencia, lo que desees yo haré…” 20 Entonces
    Nicanor le dijo: “Si deseas hacer mi voluntad, toma un cerdo y deguellalo sobre
    un altar, cuando lo hagas te vestiremos con ropa real y te montaremos en el
    caballo de rey y serás contado entre los preferidos del soberano”. 21 Cuando
    escuchó Yojanán le respondió así: “Señor mío, yo temo que cuando los hijos de
    Israel sepan esto me lapiden, 22 Por eso, que salga toda persona delante de ti
    para que nadie se entere” Nicanor ordenó entonces que todos los presenten salgan
    de delante de él. 23 En aquella hora, levantó Yojanán sus ojos al cielo y
    pronunció una plegaria delante del Creador diciendo: “Dios mío y Dios de mis
    padres, Abraham, Itzjak, Yaakov, no me entregues en manos de este incircunciso,
    porque si me asesina irá después y se vanagloriará en el Templo de Dagón, su
    dios, y dirá – mi dios lo hizo caer en mis manos” 24 En ese momento Yojanán dio
    tres pasos hacia él y le clavó la espada en el corazón del gentil y lo arrojó
    muerto en el atrio santo. 25 Delante del Creador del universo Yojanán declaró
    así: “Dios mío, no consideres sobre mi un pecado el hecho de haberlo matado en
    este lugar sagrado, sino que del mismo modo entrega a todas las tropas que
    vinieron con él a sitiar Yehudá y Jerusalem”. 26 Yojanán, el hijo de Matatiahu,
    salió en aquel día a luchar contra las tropas enemigas y logró matar a muchos de
    ellos. 27 El número de muertos que mató en aquel día fue de setecientos setenta
    y dos mil que eliminaron estos a aquellos. 28 Cuando volvió, construyó una
    columna a su nombre y la llamó “macabí”, el que mata a los vigorosos (10).

     

    (9) Los Macabeos. Había una familia de cohanim de la ciudad de
    Modiim, descendientes directos de Shimón, el justo. Shimón, el justo, tenía un
    hermano llamado Elazar, quien fue Cohén Gadol después de su muerte, y este
    último
    tuvo un hijo, Menashé,
    que le sucedió; sólo después de la muerte de Menashé, Yojanán, el hijo de Shimón,
    el justo, asumió como Cohén Gadol. Conocemos de él dos hijos, Yehudit, la
    heroína de Janucá y Matatiahu, quien tenía cinco hijos (Rashí a Devarim 33,11
    dice que los Hasmoneos eran doce hermanos; aunque según el testimonio de Flavio
    y del libro de los Macabeos eran cinco): Yehudá, Shimón, Yojanán, Yonatán,
    Elazar. Según otras fuentes Yonatán era el menor. De todos lo hermanos, Shimón
    fue quien instauró las dinastía de los Hasmoneos, siendo cohén y rey. Esta
    familia se llamaba “Hashmonaim”, tal vez debido a su importancia (cf. Tehilim
    68, 32).

     

    (10) El apelativo “macabí”, lo escribían los hijos de Matatiahu
    sobre sus banderas y escudos, no sólo Yehudá, como simplemente se piensa, y
    significa “Mi kamoja Baelim YHVH”, o “Matatiahu
    Cohén Ben Iojanán”. Según otras versiones la palabra
    “macabí” proviene del griego y significa héroe, varón de guerra (cf. Séder
    Hadorot).
    Una tercera tradición dice que este nombre
    deriva de la palabra “makébet”, martillo, al parecer porque usaban herramientas
    de trabajo como armas.

     

    II Segunda campaña: Bagris

     

    29 Cuando supo Antíoco que Nicanor, su mariscal, había sido
    asesinado se molestó muchísimo y mandó que trajeran a Bagris, el malvado,
    conocido además con el apodo de “el que engaña a su pueblo”. 30 Antíoco le dijo
    a Bagris: “Acaso no supiste o no escuchaste lo que me han hecho los hijos de
    Israel, han matado a mis tropas y han saqueado mis campamentos y a mis
    ministros. 31 Ahora ustedes están seguros de su dinero y piensas que sus
    mansiones les pertenecen. ¡Vamos, subamos contra ellos y anulemos el pacto que
    hizo con ellos su Dios: Shabbat, novilunio y circuncisión!” 32 Bagris, el
    malvado, con todas sus tropas y campamentos vino a Jerusalem y mató allí a
    muchas personas y decretó sentencias contra el que guarde Shabbat, novilunio y
    circuncisión. 33  Cuando esto ocurrió y se escuchó el edicto real, encontraron a
    un hombre que había circuncidado a su hijo, los trajeron y los colgaron frente
    al niño. 34 También una mujer, que dio a luz un hijo después de la muerte de su
    marido, circuncidó a su hijo a los ocho días, subió a la muralla de la ciudad
    con su hijo en los brazos, 35 y desde allí gritó: “A ti te llaman Bagris, el
    malvado, ustedes piensan que podrán eliminar de nosotros el pacto que el Creador
    hizo con nosotros, no eliminaremos jamás el pacto de nuestros padres: Shabbat,
    novilunio y circuncisión, de nuestra descendencia no será nunca quitado”. 36
    Entonces, esta mujer arrojó a su hijo a la tierra y se tiró ella después y
    murieron ambos como si fueran uno; muchos de los hijos de Israel que vivieron en
    aquellos días hicieron así y no cambiaron el pacto de sus padres.

     

    37 Hubo entre los hijos de Israel que se dijeron los unos a los
    otros: “¡Vamos ocultémonos en una caverna para que no tengamos que profanar el
    día de Shabbat!” Y fueron denunciados delante del cruel Bagris. 38 Este malvado
    mandó a unos soldados que vinieron y se ubicaron en la entrada de la caverna y
    les gritaron: “¡Judíos, salgan de esta caverna y vengan con nosotros, coman de
    nuestro pan, beban de nuestro vino y practiquen nuestras costumbres!”. 39 Los
    hijos de Israel les contestaron: “Nosotros recordamos lo que nos mandó Dios
    sobre el monte de Sinaí: seis días trabajarás y harás todas tus labores y el día
    séptimo reposarás… por lo tanto es mejor para nosotros morir en esta caverna y
    no profanar el día de Shabbat. 40 Como vieron los enemigos que los judíos no
    salían, trajeron leños a la entrada de la caverna y los quemaron y murieron como
    mil entre hombres y mujeres. 41 Después de este hecho, se levantaron los cinco
    hijos de Matatiahu, Yojanán y sus cuatro hermanos y combatieron contra el
    enemigo y mataron muchos de ellos y los expulsaron a las islas del mar ya que
    confiaron en el Dios del cielo (11).

     

    (11) La victoria de la segunda campaña, según los testimonios
    históricos ocurrió en Bet Jórón, al noroeste de Jerusalem, donde el ejército
    helenista, comandado por Sirón, había acampado. Yehudá y sus hermanos los
    atacaron de improviso y lograron vencerlos. Esta victoria ocurrió
    aproximadamente en el año 3625 a.m.

     

    III Tercera campaña: Bagris y todos los ejércitos.

     

    42 Entonces Bagris, el malvado, se escapó en un barco y huyó
    donde Antíoco, el rey, y junto con él había soldados rescatados de la espadas.
    43 Y dijo Bagris delante de Antíoco, el rey, “Tú eres el rey, encomendaste poner
    decretos para anular de los judíos Shabbat, novilunio y circuncisión; esto es un
    gran engaño y trae una gran revuelta. 44 Incluso si fueran todos los pueblos y
    naciones de varios idiomas no podrían contra los cinco hijos de Matatiahu, ellos
    son más fuertes que los leones, más ágiles que las águilas y más rápidos que los
    osos. 45 Ahora, mi rey, espero que mi consejo sea aceptado por ti, no combatan
    contra estos hombres con un ejército pequeño, pues si haces la guerra contra
    ellos así serás avergonzado delante de todos los demás reyes del mundo. 46 Manda
    escribir cartas a todos los estados de tu reino para que vengan los generales de
    todos lo ejércitos, que nadie quede sin venir, que traigan elefantes cubiertos
    de armaduras junto con ellos.” 47 Este consejo agradó a Antíoco, el rey, y mandó
    cartas a todos los estados de su reino y vinieron todos los generales de todos
    los ejércitos y naciones y trajeron con ellos elefantes cubiertos de armaduras.
    48 Por segunda vez vino Bagris, el malvado, contra Jerusalem, entonces rompió la
    muralla de la ciudad, rompió la entrada y destrozó en el Templo trece destrozos
    (12), también las piedras del templo las destruyó hasta hacerlas polvo. Pensó el
    malvado en su corazón que esta vez  ellos no podrían contra él, porque eran
    grandes sus batallones y la fuerza que tenía en sus manos. Sin embargo el Dios
    de los cielos no pensó así.

     

    (12) En rededor del Templo había letreros escritos en diferentes
    idiomas, donde se advertía que los gentiles no podían entrar más allá de cierto
    límite, estas advertencias causaron la ira de los helenistas, y viendo en esto
    una discriminación las destruyeron.

     

    49 Cuando escucharon los cinco hijos de Matatiahu, se levantaron
    y vinieron hasta Mitzpé Gilaad, lugar donde se habían refugiado algunos de los
    hijos de Israel desde tiempos del profeta Shmuel. 50 Decretaron un ayuno y se
    sentaron sobre cenizas para pedir misericordia delante del Dios de los cielos.
    51 Entonces Yehudá el primogénito, Shimón el segundo, Yojanán el tercero,
    Yonatán el cuarto y Elazar el quinto idearon una estrategia. 52 Su padre los
    bendijo y les dijo: “Yehudá, hijo mío, te pareces a Yehudá, el hijo de Yaakov,
    que fue comparado con un león. 53 Shimón, hijo mío, te pareces a Simón, el hijo
    de Yaakov, que mató a los habitantes de Shjem. 54 Yojanán, hijo mío, te pareces
    a Avner, el hijo de Ner, general de los ejércitos de Israel. Yonatán, hijo mío,
    te pareces a Yonatán, el hijo de Shaul, que mató al pueblo de los filisteos. 55
    Elazar, hijo mío, te pareces a Pinjás, el hijo de Elazar que celó el celo divino
    y salvó al pueblo judío”. 56 Con esta bendición partieron los cinco hijos de
    Matatiahu en aquel día y combatieron contra los enemigos y mataron a muchos de
    ellos, sin embargo en estas batallas fue muerto Yehudá. (13) 57  Cuando sus
    hermanos vieron que murió Yehudá, volvieron donde su padre. 58 Entonces el padre
    les gritó: “¡Por qué volvieron!” y ellos le respondieron: “Porque ha muerto
    nuestro hermano Yehudá, quien era importante como todos nosotros” 59 Matatiahu
    les dijo en aquel momento: “¡Yo saldré a la guerra con ustedes y combatiré al
    enemigo, para que no se pierda la casa de Israel… y ustedes están temerosos por
    su hermano!” 60 Y salió  Matatiahu en aquel día con sus hijos a la guerra y
    combatió a los enemigos. 61 El Dios de los cielos les entregó a todos los
    enemigos más vigorosos en sus manos y mataron a muchos de ellos, todos los que
    portaban espadas y todos los arqueros, de los generales de los batallones y los
    oficiales no quedó remanente, y se escaparon el resto de las tropas a países
    lejanos. 62  Elazar estaba en una de las batallas tratando de matar a un
    elefante, y se ahogó en el estiércol del elefante, y cuando volvieron le
    buscaron entre los vivos y los muertos y no lo encontraron hasta que finalmente
    lo hallaron ahogado en el estiércol del animal (14). 63  Los hijos de Israel se
    alegraron mucho que los enemigos fueron entregados en sus manos, a algunos
    quemaron a otros mataron por la espada y a otros colgaron e árboles. 64 Bagris,
    el malvado que engaña a su pueblo, el pueblo judío lo quemó en el fuego. 65
    Entonces Antíoco, el rey, cuando supo que Bagris había sido muerto junto con
    todos los generales de todos los ejércitos, se escapó en un barco y huyó a
    países lejanos. En cada lugar al que llagaba surgían revueltas en contra suya y
    le llamaban “el fugitivo” (15).

     

    (13) Yehudá, llamado el macabeo murió en un combate contra
    Bagris, aunque los textos históricos fijan este hecho después de la purificación
    del Templo, durante la batalla de Elaza, sabemos por la tradición judía que
    Yehudá fue líder de la revuelta después de su padre Matatiahu, duarante seis
    años, si la revuelta comenzó en el 3621 y Matatiahu la comandó durante un año,
    como nos enseñan los sabios, quiere decir que Yehudá murió en el año 3628, un
    año después de la purificación del Templo. La batalla de Elaza fue una victoria
    para el ejército de los rebeldes a pesar de la muerte de Yehudá. Sus hermanos
    encontraron su cuerpo y lo trajeron a Modiim donde lo enterraron, según lo que
    nos relata Flavio
    , Yojanán tomó
    el liderazgo de la revuelta contra los helenistas (según el texto Séder Hakabala
    del Raavad, quien le sucedió fue Yonatán), durante seis años, después el mandato
    pasó a su hermano Shimón, fundador de la dinastía de los Hasmoneos, en el año
    3634 a.m., quien gobernó durante dieciocho años.

     

    (14) Flavio Josefo escribe en De bello Judaico 1,5 que el
    ejército de los enemigos se encontró con los Macabeos en un lugar llamado Bet
    Zejaria (cf. También libro de los Macabeos I, vi, 28-47; Mac. II xiii, 14-17)
    ,
    al sur de Jerusalem. Y antes que comenzara el combate, Elazar vió al más grande
    los elefantes armados y pensó que sobre la alta torre que portaba se encontraba
    el propio rey Antíoco, entonces corrió hacia él y trató de subir al animal, como
    se dio cuenta que no pudo clavó su espada en el vientre del elefante y este
    calló sobre él matándolo. Según el testimonio de Flavio y del apócrifo de los
    Macabeos esta batalla fue un triunfo para el enemigo y una derrota para los
    judíos; aunque la meguilá aquí indica que fue una de las batallas, podemos
    responder por lo tanto que en el combate de Beit Zejaria, donde murió Elazar, el
    enemigo venció, pero en posteriores combates los macabeos vencieron y esto
    relata la meguilá infra.

     

    (15) La venganza divina recayó sobre Antíoco y fue castigado
    por su maldad contra la Torá, y a pesar que sus campañas anteriores no tuvieron
    éxito, por una cuarta vez trató de conquistar Jerusalem. Cuando marchaba con su
    ejército pasó con sus jinetes al lado de los elefantes armados, y de pronto uno
    de estos rugió terriblemente, lo que asustó a los caballos amarrados a su
    carruaje y este se volcó, entonces el rey cayó a tierra y se quebró sus huesos y
    su carne empezó a pudrirse. Sus esclavos lo levantaron y lo cargaron un corto
    trazo, pero como el olor que despedía era tan intenso, que nadie lo soportaba,
    finalmente lo tiraron a un lado del camino y se escaparon, su carne se
    desprendió de su cuerpo y sus intestinos se volcaron sobre la tierra, muriendo
    de esta forma.

     

    66 Después de estos acontecimientos, vinieron los hijos del
    Hasmoneo al Templo y reconstruyeron las entradas destruidas

    (16), repararon los destrozos y
    purificaron los atrios de los muertos y de las impurezas. 67 Y buscaron aceite
    puro para encender el candelabro y no encontraron sino un cántaro cerrado con el
    sello del Cohén Gadol, lo cual era una prueba que estaba puro. Tenía este
    cántaro la cantidad suficiente para encender un día.  68 Y el Dios de los cielos
    que estableció su Nombre allí lo bendijo e hizo que encendieran con él ocho
    días. 69 Por este motivo estableció el Hasmoneo y fortaleció el hecho, y el
    pueblo de Israel con ellos, de hacer estos ocho días, días de banquetes y
    alegrías como los días festivos que están mencionados en la Torá, y de prender
    velas para publicar a todos que el Dios del cielo le había concedido la
    victoria. 70 En estos días no se podrá hacer discursos fúnebres ni decretar
    ayunos a no ser que fuera recibido desde antes, y se debe rezar delante de Dios.
    71 No obstante, el Hasmoneo y sus hijos y sus hermanos no decretaron que fueran
    días de reposo de las labores. Desde aquellos días ya no resurgió el imperio de
    los griegos. 72 Recibieron el reinado los hijos del Hasmoneo y sus descendientes
    desde aquel tiempo hasta la destrucción del Templo divino, doscientos seis años.
    73 Por lo tanto, los hijos de Israel desde aquel día, en todos sus exilios,
    guardan estos días y los llaman días de banquetes y alegrías, desde el
    veinticinco del mes de kislev durante ocho días. 74 Desde aquellos
    tiempos y hasta siempre no se apartarán de ellos pues fue durante la época del
    Templo en que los cohanim, lo levitas y los sabios los establecieron sobre el
    pueblo judío y su descendencia para siempre (17).

     

    (16) Cuando entraron los griegos al Templo, impurificaron todos
    los aceites, así ocurrió cuando los hasmoneos vencieron buscaron aceite para
    encender el candelabro y no encontraron sino un cántaro que estaba cerrado con
    el sello del Cohén Gadol, que no tenía sino para encender un solo día, y sucedió
    un milagro y pudieron encender durante ocho días. Al año siguiente fijaron estos
    días como días de fiesta con cantos y lectura del Halel. (Shabbat 21b). Según la
    cronología establecida por esta meguilá y según el testimonio de las fechas que
    surgen de los escritos bíblicos el reinado de los hasmoneos comenzó en el año
    3621 a.m., y después de seis años de arduas guerras lograron expulsar a los
    helenistas sirios del área del Templo, el milagro relatado en esta meguilá y en
    el Talmud ocurrió en el año 3627 a.m, sin embargo la guerra continuó otra
    generación hasta el año 3634 a.m., año en el cual el Sanedrín denominó a Shimón,
    el único hijo de Matatiahu que vivía, como gobernador. La dinastía de los
    Hasmoneos duró según nos enseñan los sabios por 103 años, es decir desde la
    revuelta contra Antíoco
    liderada por Matatiahu
    en el 3622 hasta el 3725, año en que comienza el reinado de la
    familia de Herodes, también 103 años, hasta el 3828, año en el que los romanos
    destruyen el segundo Templo. Sabemos que este segundo Templo, fue construido en
    el 3408 y duró 420 años, es decir hasta el 3828 a.m.

     

    (17) Rambam escribe: “Se apiadó el Dios de nuestros padres y los
    salvó de sus manos y los rescató, vencieron los hasmoneos, los grandes cohanim,
    los mataron y salvaron a Israel de las manos de los enemigos, entonces
    establecieron un rey de entre los cohanim y volvió el reinado a Israel más de
    doscientos años hasta la destrucción del segundo Templo” (Hiljot Janucá, 3,1).

     

     

    Apéndice I

     

     

    La Profecía sobre el Imperio griego.

     

    En los albores de la historia humana, cuando el mundo
    comienza a dar sus primeros pasos, la referencia al alejamiento de la Divinidad
    está ya presente; el Misdrash nos enseña que en el segundo versículo de la Torá,
    se alude a las cuatro monarquías que surgirían en el mundo, bajo las cuales
    Israel sufrirá sus exilios.

     

    “Y la tierra estaba desolada y vacía, oscuridad había
    sobre la superficie del abismo y el un viento divino sobrevolaba sobre las
    aguas”

     

    Nos han enseñado los sabios sobre esta descripción: “la
    tierra estaba desolada (tohu)”
    se refiere al imperio babilónico, como se
    declara: “Vi la tierra y estaba desolada (tohu)” (Yirmeyahu 14), este
    versículo en el profeta habla de la desolación posterior a la destrucción del
    primer Templo a manos de los babilónicos. “Y vacía (bohu)”, se refiere al
    imperio persa, como se declara: “y se apresuraron (yabhilu, se apresuraron,
    de la misma raíz que la palabra bohu) en traer a Hamán”
    (Ester 6), cuyo
    contexto trata de de la época de la monarquía de Ajashverós, el persa.
    “Oscuridad había”,
    se refiere al imperio griego (helenista) que oscurecieron
    los ojos de Israel con sus decretos, pues solían decir a Israel que escribieran
    sobre cuernos de toro que los judíos no tienen parte en el Dios de Israel.
    “La superficie del abismo”,
    se refiere al imperio impío al cual no se le ve
    el fin, como al abismo.

     

    Según esta descripción, los imperios que gobernaron en el
    mundo han sido: el imperio babilónico, el persa, el griego y el romano (el
    imperio impío) cuyo fin no visualizamos. La imagen del número cuatro como
    referente de los imperios, en el sentido de alejamiento de la unicidad divina,
    la encontramos en todo el Tanaj, bajo diferentes aspectos y figuras. La Torá nos
    relata que Abraham, nuestro patriarca, recibió una profecía en la cual el
    Creador le informó el destino de su descendencia, y esto lo hizo a través de
    imágenes de animales:

     

    “Le dijo: toma para mi una becerra terciada, una cabra
    terciada y un carnero terciado, junto con una tórtola y una paloma. El tomó
    todos estos y los partió por la mitad, poniendo una parte frente a la otra, pero
    el pájaro no partió” (Bereshit, 12, 9-10)

     

    La traducción arameo del texto, conocida como el Tárgum de
    Onkelós, explica que la expresión “terciada” que recae sobre los tres animales,
    alude al número de ellos, es decir que de cada uno de ellos debía tomar tres, o
    sea tres becerras, tres cabras y tres carneros. Y el comentario clásico de los
    sabios es que estos animales son símbolos de los imperios, cada uno según
    características propias representa algo esencial de estos reinos; así el imperio
    babilónico se lo compara con una becerra o toros en general, a los persas con
    los carneros, los griegos con las cabras y el imperio romano con la tórtola;
    siendo la paloma símbolo de Israel, única ave que no fue dividida.

     

    Existe al parecer una divergencia cronológica entre la
    explicación del Midrash y el orden de los animales, tal como está traído en el
    versículo. El hebreo escribe: becerra (Babilonia), cabra (simplemente Grecia) y
    carnero (Persia), aunque del segundo versículo de la Torá aprendimos que el
    orden era: Babilonia, Persia, Grecia; como ocurrió además históricamente. El
    Tárgum además altera el orden y traduce según la explicación tradicional:
    becerra, carnero, cabra. ¿A qué se debe esta divergencia? La respuesta la
    encontramos en las profecías de Daniel, donde se relata lo siguiente:

     

    “Levanté mis ojos y he aquí un carnero estaba
    parado al lado del río, tenía cuernos y sus cuernos eran muy altos, uno más
    grande que el otro, y el más grande surgía por detrás. Vi al carnero y este
    corneaba hacia el mar, hacia el norte y hacia el sur, ningún animal podía contra
    él, nadie se salvaba de él, según su voluntad actuaba y crecía
    constantemente.”(8,3-4)

     

    El carnero en cuestión es el imperio persa, segundo de las
    cuatro monarquías que esclavizaron a Israel, los dos cuernos se refieren a sus
    dos momentos, es decir al reinado de los medos que fue seguido por el de los
    persas, cuya fortaleza fue mayor y a esto se refiere que el segundo cuerno era
    más alto y subió detrás, lo que al parecer alude al rey Ajashverosh, quien
    gobernó sobre todo el mundo, pero como todo su imperio parte del oriente no pudo
    conquistar.

     

    “Estaba mirando esto, y de pronto un macho cabrío
    apareció del occidente, cubrió toda la tierra pero no la tocó, este macho cabrío
    tenía un cuerno enorme. Entonces vino donde el carnero, con sus cuernos, que
    había visto parado al lado del río, y corrió hacia él con mucha furia. Lo vi
    llegar donde el carnero y lo atacó y golpeó al carnero y le quebró sus dos
    cuernos, no teniendo  fuerza el carnero para defenderse, no arrojó a la tierra y
    lo pisó y nadie pudo salvar al carnero”. (Ibíd. 5-7)

     

    El macho cabrío venido del occidente, de Macedonia, es
    Alejandro Magno quien cubrió con sus conquistas toda la tierra pero no la tocó,
    es decir que fue tan rápido su ascenso que es como si volara y no tocara tierra
    firme. El enfrentamiento entre Alejandro y el imperio persa está descrito
    figurativamente como una lucha entre dos animales carnudos, por un lado el
    carnero (los persas) y por otro el macho cabrío (los griegos). Aunque la
    descripción de Daniel identifica este macho cabrío como un unicornio, imagen no
    extraña para definir la gloria del victorioso. Así la victoria fue alcanzada por
    Alejandro y la historia recuerda como memorable la entrada del conquistador a
    Babilonia, baluarte persa de aquellos días.

     

    El macho cabrío creció mucho y de si mismo se rompió su
    único cuerno, y crecieron cuatro enormes cuernos en vez de este, que se
    desplegaron a las cuatro direcciones del mundo. Y de


    uno

    de ellos


    salió

    un


    cuerno


    pequeño
    ,
    el cual


    creció

    mucho hacia el sur y al


    oriente
    ,
    y hacia la


    tierra


    deseable
    .
    Y se


    engrandeció

    contra el


    ejército

    del


    cielo
    ;
    y arrojó por tierra


    parte

    del


    ejército

    y de las


    estrellas

    y las pisó” (Ibíd. 8-10)

    Alejandro se fortaleció y sus conquistas crecieron hasta su
    temprana muerte, luego de la cual sus generales se repartieron el mundo. De uno
    de ellos, Seleuco, surgió la monarquía de la cual Antíoco IV, Epifanes, sería
    uno de sus reyes, su reinado se extendió hacia el sur (Egipto), al oriente (la
    India) e incluyó la tierra deseable, o sea la tierra de Israel, donde luchará
    contra las estrellas y los ejércitos del cielo, todas metáforas que describen a
    Israel. Es decir que Daniel aquí profetiza la venida de Antíoco sobre el
    pueblo judío.

    Más adelante, en el libro de Daniel, leemos que el ángel
    Gabriel le explica que el carnero con sus cuernos son los reinos de Meda y
    Persia y el macho cabrío los griegos, siendo el primer cuerno el principal de
    sus reyes y luego cuatro de los cuales uno vendrá sobre la tierra de Israel.
    Debido a este testimonio, entendemos claramente que se identifica al carnero con
    Persia y a la cabra con Grecia, razón por la cual comprendemos las explicaciones
    de los sabios, siendo una pregunta porque el hebreo en Bereshit 12, describe las
    monarquías en un orden distinto al histórico.

    Con respecto a la profecía de los cuatro imperios y en
    especial del tercero, dentro del cual aparece la figura del pequeño cuerno,
    antes mencionado, como imagen de Antíoco, es necesario profundizar en el texto
    de Daniel. Desde el capítulo siete hasta el fin del capítulo once, el libro
    trata de dos diferentes visiones que tuvo Daniel sobre las monarquías que
    esclavizarían a Israel, junto con las cuales recibió la explicación de ellas.

    1. Primera visión. (7,1-14)

    En el primer año del reinado de Belshatzar, rey de Babilonia,
    es decir el año 3387, Daniel tuvo un sueño en el que vio al mar agitado por los
    cuatro vientos del cielo, y del mar salían cuatro enormes animales, cada una
    diferente del otro. El primero se parecía a un león, y tenía alas de águila; el
    segundo animal se parecía a un oso, que se levantaba sobre uno de sus costados,
    y entre sus fauces tenía tres costillas;  el siguiente animal se parecía a un
    leopardo, aunque en el lomo tenía cuatro alas, como las de un ave, este tenía
    cuatro cabezas, y Daniel vio que recibió autoridad para gobernar. A la noche
    siguiente Daniel tuvo otro sueño y en este vio un cuarto animal,  extremadamente
    horrible y de gran fuerza, con grandes colmillos de hierro aplastaba y devoraba
    a sus víctimas, para luego pisotear los restos; este animal tenía diez cuernos,
    y era diferente a los tres primeros animales, entre sus cuernos surgió uno
    pequeño que logró desplazar a tres de los primeros diez, este cuerno pequeño
    tenía ojos como un ser humano y hablaba. Según la interpretación que más
    adelante se proporciona por medio de uno de los ángeles que Daniel ve en su
    sueño, estos cuatro animales representan a los cuatro imperios, sobre el cuarto
    animal, que no se mencionó su figura, recibió mayores detalles y se le informó
    que este imperio sería diferente de todos los anteriores, violento y cruel sus
    diez reyes gobernarán mucho tiempos sobre el mundo.

     

    Sobre el tercer animal visto por Daniel explican los sabios
    que se refiere al tercer imperio, es decir al reino griego, cuya figura
    descriptiva es el leopardo, es decir una fiera ágil y rápida, símbolo de la
    rapidez y agilidad de Alejandro Magno en sus conquistas y gobierno, sus cuatro
    alas son símbolos de sus herederos militares, como es conocido por el testimonio
    histórico, los cuales se repartieron el mundo antiguo entre ellos. Así Casandro
    gobernó sobre Macedonia y Grecia, es decir el occidente; Lisímaco sobre la
    Tracia y Bitinia, o sea el norte; Seleuco sobre las regiones orientales y
    Tolomeo sobre el Egipto, es decir el sur; de tal modo se explica que haya tenido
    esta bestia cuatro cabezas, en los cuatro puntos cardinales el pensamiento de
    este imperio se hizo presente, la cultura helénica a la cual se le dio “el
    gobierno”, o sea la influencia.

     

     

     

    2. La segunda visión. (8, 1-14)

     

    Como ya mencionamos anteriormente esta profecía se refiere a
    la aparición del carnero, con sus dos cuernos y al posterior macho cabrío
    unicornio, la lucha entre ellos y el triunfo de este último, hasta desaparecer
    el cuerno principal, después de lo cual surgen los cuatro cuernos en las cuatro
    direcciones del cielo, para finalmente presentarse un pequeño cuerno. Este
    cuerno pequeño arremeterá contra el sur, contra el oriente y contra la región
    llamada “gacel”; crecerá formidablemente y contenderá con el ejército celestial
    y con las estrellas a quienes pisoteará, logrará fortalecerse sobre el ministro
    celestial y anular los sacrificios en el Santuario debido a la gran cantidad de
    tropas que poseerá. Aquellos días serán días de enojo divino, por la execración
    del santuario hasta que sea “justificado lo santo”.

    Esta visión es
    explicada posteriormente por un ángel, visto nuevamente por Daniel en su
    profecía, esta vez el texto nos revela que el ángel es Gabriel. El ángel se
    informa que esta visión se refiere a un momento final, según los sabios al fin
    del enojo divino en tiempos de los griegos, es decir al fin del tercer imperio.
    El carnero es representación de los persas con sus dos reinos, el menor de los
    medos y el posterior de los persas, de mucho mayor poderío, sobre el cual vino
    la conquista del macho cabrío unicornio, es decir Grecia, Alejandro Magno.
    Vuelve el texto a señalar por boca de Gabriel que después de la destrucción del
    gran cuerno cuatro reinos surgirán, los cuatro generales de Alejandro en la
    división del mundo, para finalmente encontrarnos frente al pequeño cuerno:
    Antíoco Epifanes, sobre el cual nos dice el texto:


    “Hacia el final de esos reinos, cuando se colmen los rebeldes, surgirá un rey de
    rostro adusto, maestro de la intriga, que llegará a tener mucho poder, pero no
    por sí mismo. Ese rey destrozará maravillas  y tendrá éxito en lo que emprenda.
    Destruirá a los poderosos y al pueblo santo. Con su intelecto propagará el
    engaño, creyéndose un ser superior. Destruirá a mucha gente que creía estar
    segura, y se enfrentará al príncipe de los príncipes, sin embargo su mano será
    quebrada”. (Ibíd. 23-25)

    Según los sabios,
    los rebeldes se refieren a Israel, a los helenizantes, por causa de los cuales
    Antíoco tuvo éxito en sus primeros ataques contra Israel, como dice el
    versículo, tuvo poder pero no por si mismo, sino por los pecados de Israel, esto
    le llevó a que en un principio venciera, llegara con sus generales hasta
    Jerusalem e impurificara el Templo, pisoteó las estrellas, es decir al pueblo
    judío que se lo compara con ellas, etc. No obstante profetiza el texto que
    morirá quebrado, como lo sabemos por el testimonio histórico.

    Daniel, expresa en
    forma clara la característica principal de este imperio, “con su intelecto
    propagará el engaño”. La voluntad del Creador se revela a través de dos
    sistemas, un sistema en el acto de la creación del universo y otro sistema en la
    teofanía del monte Sinaí, donde fueron entregados los diez mandamientos. Tanto
    uno como otra son expresión de la voluntad divina. No obstante hay una
    diferencia interna entre estos momentos en la forma de expresar, de extraer de
    la potencia al acto, tal voluntad; la voluntad divina se manifiesta en la
    creación del mundo de manera absoluta, mientras que en la entrega de la Torá
    esta voluntad depende de la elección humana para su mantenimiento. Lo que dice
    el versículo “que haya luz” es algo que se mantiene como consecuencia de una
    realidad natural, mientras que la prohibición de prosternarse a los ídolos, por
    ejemplo, es algo que se mantiene como consecuencia de una elección libre de la
    conducta del hombre. La sabiduría de la naturaleza es ciertamente la sabiduría
    de las leyes divinas aplicadas a lo físico, pero como esta sabiduría sólo es un
    conocimiento de la voluntad del Creador manifestada absolutamente, es una
    sabiduría externa en comparación con la Torá la cual es una sabiduría basada en
    el libro albedrío. Este es el motivo por el cual los sabios denominan a todas
    las sabidurías, excepto la Torá, con el apelativo de “ciencias externas”. Siendo
    que la interioridad de la propia realidad, se ve expresada en la elección libre
    del cumplimiento de la Torá, es decir si no fuera por su “pacto” las leyes del
    cielo y la tierra no existirían.

    Así podemos entender
    la intención del imperio griego y de su cultura helenística, que combatió a
    Israel a partir de la fuerza de su sabiduría, rasgo esencial de Grecia; debido a
    la conexión tan fuerte del espíritu griego con la sabiduría de lo natural, se
    apoderó de ellos una visión de mundo absolutista. Una perspectiva así quita el
    punto básico de la interioridad de la Torá, es decir la libertad. La oposición
    de la cultura helénica a Israel surge desde una visión disímil de la realidad,
    aunque tiene un punto en común, la búsqueda de la sabiduría, este denominador
    común hace más aguda la diferencia, tanto la creación como la Torá son
    manifestaciones de la voluntad del Creador, una a partir de lo absoluto de la
    legalidad física  y otra a partir de la elección humana. El apego sólo a la
    legalidad física forma lo que se denomina “sabiduría griega”, y esta perspectiva
    oscurece los ojos de Israel, en especial porque esta oscuridad es consecuencia
    de un denominador común: el estudio de la sabiduría. A pesar que los libros
    santos no pueden ser escritos en ningún idioma fuera del hebreo, si se permiten
    que sean escritos en griego, porque la bendición que recibieron fue que la
    belleza de Yéfet, ancestro de Grecia, habite en las tiendas de Shem, ancestro de
    Israel. Para tratar que el intelecto no engañe, como pretendía Antíoco, es
    necesario asentar el estudio de la sabiduría de lo físico dentro de las tiendas
    de Shem, dentro del universo moral de la elección humana. (Cf. Pajad Itzjak,
    Janucá 4, 5-6)

    Apéndice II

    Debido a las diferencias en las fuentes sobre las fechas de
    los acontecimientos de la historia judía, hemos seguido un criterio propio en el
    establecimiento de los hechos según fechas, este criterio está basado en la
    cronología bíblica, que podemos rastrear a través de diferentes versículos y que
    muchas veces encontramos descrita también en los comentaristas.

     

     

     

    Criterio cronológico empleado en al explicación de los
    acontecimientos.

     

    Período Bíblico:

     

    1. Torá:

     

    * Adam 130

       930           Shet 105

                        912         Enosh 90

                                       905         Keinán 70

                                                      910          Mehalalel 65

                                                                      895
    Yáred 162

    962         Janoj 65


    365

    Metushelaj 183

    969                  Lémej 182

                            777          Nóaj     502

                                            950        Shem 100

                                                          600         Arpajshad 53

    438              Shelaj 30

    433        Ever 34

    464

    Péleg 30

    239        Reú 32

                  239    Sarug 30

                            230        Najor 29

                                          148       Téraj 70

                                                        205
    Abraham 100


    175
    Isaac 60

    180     Yaakov

    147

     

    * Los números puestos al lado de cada persona indican la edad
    que tenía cuando nació su hijo, los puestos debajo de indican la cantidad de
    años que vivió.

     

    Nóaj nació en el año 1056 a.m.

    Abraham nació en el año 1948 a.m.

    Isaac nació cuando Abraham tenía cien años, es decir en el
    2048 a.m.

    Yaakov nació cuando Isaac tenía sesenta años, es decir en el
    2108 a.m.

    Yaakov llega donde Laván, su tío, tenía 77 años, es decir en
    el  2185 y nace Yosef después de catorce años, o sea en el 2199 a.m.

    Yosef muere con 110 años, cerrándose así el libro Bereshit,
    en el año 2309.

     

    Leví, el tercer hijo de Yaakov, nació en el 2195. Desde el
    2185, durante siete años trabaja Yaakov, es decir hasta el 2192, cuando se casa,
    nace su primer hijo Reubén el 2193, al año siguiente nace su segundo hijo
    Shimón, el 2194, y al siguiente su tercer hijo Leví.

    Leví vivió 137 años, es decir murió en el año 2332 a.m.

    Si Yaakov nació en el 2108 y llegó a Egipto con su familia
    cuando tenía 130, es decir que Israel llega a Egipto en el  2238 y hasta que
    fallece Leví en el 2332 han pasado 94 años.

    Leví tenía 41 años cuando nace su hijo Kehat, o sea en el
    2235 a.m.

    Kehat tenía 20 años cuando nace su hijo Amram, o sea en el
    2255 a.m.

    Amram tenía 93 años cuando nace su hijo Moshé, o sea en el
    2368 a.m.

    Moshé tenía 80 años cuando saca al pueblo de Israel de
    Egipto, es decir el éxodo ocurrió en el 2448 a.m.

     

    Desde la muerte de Leví hasta el éxodo han pasado 116 años,
    junto a los 94 desde la llegada de Yaakov, suman 210 años, cantidad de tiempo
    que duró el exilio en Egipto.

    La Torá entonces se cierra, cuarenta años después, en el 2488
    a.m. cuando Moshé tiene 120 años.

     

    2. Los Profetas.

     

    En Melajim I 6,1 El profeta dice que 480 años después de
    haber salido de Egipto se construyó el primer Templo, es decir en el año 2928
    a.m.

    Este Templo se mantuvo por 410 años, hasta el 3338 año que
    los babilónicos los destruyeron.

    Setenta años de exilio hasta el 3408 a.m. que se construye el
    segundo Templo.

     

     

     

    Período posbíblico:

     

    El ataque de Antíoco Epifanes sobre el pueblo judío ocurre
    213 años después de la construcción de segundo Templo, es decir en el 3621 a.m.

    Seis años después inaugurado el Templo, después de su
    purificación, el 25 de mes de kislev de 3627 a.m.     

    La dinastía de los Hasmoneos dura 103 años, desde el 3622
    (liderazgo de Matatiahu) hasta el 3725 a.m.

    Después de ellos asume Herodes y su dinastía por otros 103
    años hasta el año 3828 a.m.

    El segundo Templo, construido el 3408 y se mantiene por 420
    años, es decir hasta el año 3828 a.m. cuando los romanos lo destruyen y exilian
    al pueblo judío de su tierra.

     

    Actualmente estamos en el 5766, es decir que desde la
    destrucción del segundo Templo han pasado 1943 años.

    Fuentes de nuestros sabios sobre Januca
    Enseñaron los Sabios: “El 25 de Kislev comienzan los días de
    Janucá que son ocho días que no debe acongojarse en ellos ni
    ayunar. Pues cuando los griegos penetraron al atrio sagrado del
    Templo impurificaron todos los aceites que había en el Templo.
    Luego cuando los Jashmonaítas prevalecieron, registraron el Templo
    y no encontraron más que un frasco de aceite que yacía intacto e
    inviolado con el sello del Cohen Gadol. Este sólo contenía
    suficiente aceite como para alumbrar un día, pero entonces sucedió
    el milagro con él, y encendieron la lámpara con ese aceite
    que ardió durante ocho días. Un año más tarde en esa fecha se
    designó una festividad con el recitado de Halel y la oración de
    gracias”. (Shabat 21b)
    Por tal motivo, estos días son llamados Janucá: ?”?-??? descansaron
    el día veinticinco. (Abudraham)
    Las iniciales del vocablo Janucá equivalen a los siguientes enunciados:
    Ocho ?
    velas ????
    El dictamen de la Halajá es ?????
    como el criterio de la Escuela de ????
    Hilel ???
    (Abudraham)
    Enseñaron los Sabios: El mandamiento de Janucá es encender
    una luz por familia (cada noche). Los cuidadosos (en cumplir
    los preceptos en todos sus detalles) encienden una luz por cada
    persona de la familia (por noche). Los extremadamente cuidadosos
    (en el cumplimiento), existen dos opiniones: la Escuela de
    Shamai sostiene: El primer día ocho luces, encendiendo los demás
    días en forma descendente. La Escuela de Hilel sostiene: El primer
    día una luz, en adelante aumentará cada día en forma ascendente.
    (Shabat 21b)
    Dijo Ravá: La luz de Janucá es meritorio colocarla en el patio
    o en la calle muy cerca de la puerta de entrada. El dictamen de
    la Halajá es: colocado del lado izquierdo a fin de que su puerta
    esté rodeada de preceptos; la luz de Janucá a la izquierda y la
    Mezuzá a la derecha. (Shabat 22a)

    El precepto de la luz de Janucá es un mandamiento que ha de
    ser muy apreciado, por demás, por lo que cada uno debe tener
    cuidado de cumplido, a fin de publicar el milagro, y aumentar
    la alabanza del Todopoderoso y nuestra gratitud a El por los
    maravillosos milagros que hizo por nosotros.

    Aunque carece de sustento y alimento y recurre a la caridad,
    deberá prestarse o vender su vestido para adquirir aceite y velas
    y encender. (Rambam, Hiljot Janucá 4,12)

    Preguntó Ravá: Entre la luz de Janucá y el Kidush del Sábado
    por la mañana, ¿cuál es preferible? (Si es pobre y no le alcanza
    para adquirir ambas cosas ¿cuál de ellas debemos preferir?)
    Después de haber planteado la pregunta la resolvió por su
    cuenta. La luz de Janucá es preferible porque converge en la publicación
    del milagro divino. (Shabat 23b)
    Dijo R. Janina: El 25 de Kislev le dió término a la labor de
    la construcción del Tabernáculo, y lo dejó plegado hasta el primero
    de Nisán. Los israelitas comenzaron a murmurar sobre
    Moshé, diciendo, ¿por qué no inauguraba el Mishkán, acaso el
    Todopoderoso encontró alguna falla en él?
    Pero en realidad el Todopoderoso pensó en coordinar el festejo
    de la inauguración con el mes que nació Yitzjak, (el mes de
    Nisán).
    Resulta entonces que el mes de Kislev se vio perjudicado. Dijo
    el Todopoderoso: Habré de compensarle (este perjuicio).
    ¿De qué modo le compensó el Todopoderoso? Con la restauración
    de los Jashmonaítas en Janucá.
    (Yalkut Shimoní, Melaiim 184)

    También se llama Januccá (inauguración) pues se restauró el
    altar del Bet Hamikdash que fue impurificado por los macedonios.
    También cuando volvieron los exilados de Babilonia y comenzaron
    a reconstruir el Bet Hamikdash, fue suspendida su edificación
    -por obra de los malvados- por espacio de veintidós años.
    Cuando volvieron a la obra, levantaron los fundamentos del Templo
    el veinticuatro de Kislev, y a la noche siguiente el veinticinco
    organizaron una gran fiesta por los fundamentos del atrio divino.
    Del Meguilat Taanit se puede deducir que esta fecha fue establecida
    como fiesta por la inauguración del altar con banquetes
    y alegrías, y en recuerdo del milagro de las luces establecieron
    la obligación de alabar y agradecer. (Darkei Moshé 670)
    Es costumbre arraigada de encender las luces de Janucá en las
    sinagogas, a fin de hacer cumplir con este precepto a los visitantes,
    y a los que no conocen suficientemente su procedimiento.
    Además es un modo de honrar el precepto y ensalzarlo, como
    asimismo una forma de publicar el milagro y una recordación del
    Templo (del cual la Sinagoga es su miniatura). (Col-Bó)

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