• Shavuot

    shavuotIntroduccioón a Shavuot
    Por el Rab Dr. Mordejai Maarabi

    SHAVUOT: La Fiesta de las Semanas

    Arribamos al final de un tiempo que ha sido “tenido en cuenta”,
    de acuerdo a la tradicion biblica: el tiempo de la “Cuenta del Omer”, periodo de
    siete semanas o 49 dias contabilizados a partir de la segunda noche de Pesaj.

    Es decir, hemos tendido un puente en el tiempo propiamente dicho, un
    puente compuesto con uno de los materiales mas conocido por nosotros, a saber: un dia, una
    semana, hasta arribar al tiempo total antes establecido.

    Sabemos, como personas, la dimension de un dia. Entendemos, como seres
    humanos, el correr de los mismos, haciendose semanas. Y hasta alli nos pide llegar la
    tradicion judia: no avanzar hacia meses, ni siquiera hacia los años, porque ellos presentan una realidad a veces distante,
    otras, distinta.

    Asi es que llegamos a esta nueva celebracion contando -como dijimos- noche
    tras noche, los dias y semanas del “Omer”. Tiempo que nos acerca a un lugar, nos
    eleva hacia una montaña, nos
    invita a prestar oidos y poner nuestro corazon al servicio de un instante unico,
    irrepetible y, por sobre todo, trascendente. Shavuot, la fiesta de este tiempo
    transcurrido de dias/semanas, nos regala un presente de manos del Creador: Su Tora, por
    medio de Su Palabra, traducida como los Diez Mandamientos.

    Asi es que llega el 6 de Sivan, en el calendario hebreo. Cincuenta dias no
    mas desde aquella noche egipcia que puso fin a siglos de oscuridad en la existencia del
    pueblo judio. El camino por el desierto tenia un proposito, por cierto. No seria el errar
    ni la perdicion , el proyecto Divino. No. Eso dejemoslo a los historiadores que no pueden
    avanzar mas que sus propias geografias y confunden -cual extraviado en las arenas del
    mediodia- el designio de lo Divino frente al especular humano.

    La salida del Egipto faraonico tenia una meta: “Envia a Mi
    pueblo” era el “grito de batalla” elevado por Moshe. Pero alli no concluia
    el clamor: el versiculo posee otro final: “Veiaabduni”, o sea “Para que Me
    sirvan a Mi”, hablaba el Todopoderoso por boca de su enviado.

    “Servir a D-s” significaba abandonar por siempre la esclavitud
    egipcia para ingresar a otra suerte de servicio: a D-s, el D-s de Abraham, Itsjak e
    Iaacov… Tal como afirmaba el poeta y sabio judeoespañol, Rabi Iehuda haLevi: “El esclavo de esclavos, es esclavo por la
    eternidad; solo el que sirve a D-s es el hombre verdaderamente libre”.

    La cima del Monte Siani seria el punto de partida. La mas pequeña de las montañas, al decir de los sabios. El Todopoderoso no requiere
    de grandes alturas para presentarse ante el hombre.

    “Y esta te sera a ti por señal”, habia advertido entonces D-s a un incredulo Moshe en los prolegomenos
    de su mision. “Al salir este pueblo de Egipto, Me serviran a Mi en esta monta
    ña”. Moshe, entonces, permanecia
    impavido ante lo inexplicable. No comprendia. Seguia absorto en su vision. Escuchaba mas
    no entendia. Todo lo veia, pero aun deberia entender. Por entonces su gran pregunta era:
    “¿Por que la zarza -que ardia en fuego- no se terminaba de consumir?”

    Estaba frente a ese arbusto pequeño, ardiendo en el fuego. Era el comienzo de su noble mandato. Liberar a Israel.
    Conducirlo hasta los pies de esa monta
    ña. Abrevar a esa multitud de Palabras. Palabras de vida, orden moral, sentido
    etico. Palabras de la Tora. Cincuenta dias despues de salir de Egipto, se acercaba el
    tiempo de Matan Tora.

    Asi es como Shavuot, la Fiesta de las Semanas, privilegia con este su
    primer nombre, el sentido mismo del Tiempo, sentido primero y excluyente para el esclavo
    liberado. Sin tiempo propio, sin el dominio de mi propio tiempo, toda imagen de liberacion
    es solo una realidad virtual.

    Salir de Egipto debe ser parte de la realidad. En cada generacion, en cada
    epoca, a cada instante, el hombre debe verse a si mismo como si el mismo estuviera
    saliendo de Mitsraim. Ejercicio fisico, por un lado; dinamica espiritual, por el otro.
    Solo teniendo en cuenta al tiempo -dominio terrenal del hombre- es que se puede arribar a
    Shavuot = Tora, en nuestra ecuacion.

    “Y debes saber que no es verdaderamente libre sino aquel que se
    dedica al estudio de la Tora”, aseveraban los maestros de la Tradicion Oral, en el
    Tratado de Avot.

    Asi es que llega Shavuot. No privilegiando el paso del tiempo sino mi paso
    por el tiempo, que es sensiblemente diferente…

    La tradicion liturgica, en el Ritual de Oraciones, nos sugiere un nombre
    mas para la festividad: “Zeman Matan Toratenu”, es decir “Tiempo de Entrega
    de Nuestra Tora”. Vuelve aqui tambien nuestro vinculo inclaudicable con el Tiempo.
    Pero ya no solo con el nuestro: al tiempo terrenal, humano, se “le suma” otro,
    el Celestial, Divino

    Ciertamente no seran coincidentes. Al decir del rey David en sus Salmos:
    “…Mil años son ante Ti
    como un dia que ha pasado”.
    ¡Vaya si son diferentes de acuerdo a esta percepcion! ¡Un dia de D-s equivale a mil nuestros, en el pensar del
    monarca! Y ese Tiempo Celestial se asocia a una Entrega: la Tora, Celestial tambien ella.
    La tradicion judia ancestral acu
    ño una frase: “Tora min haShamaim”, que significa “la Tora
    proveniente de los Cielos”, adjudicandole a la misma la autoria del Creador. Asi lo
    revela el texto biblico, al referirse a las Primeras Tablas de la Ley: “Y las Tablas,
    de Piedra eran, y la Escritura, Escritura Divina, grabada sobre las piedras”.
    Material y Escritura Divinas.

    Sin embargo, el nombre en la plegaria hace saber el destino: Matan =
    Entrega; Toratenu = de Nuestra Tora… Una vez descendida de los Cielos -darian a entender
    los sabios- perteneceria al reino de lo terrenal, habitaria entre los hombres para no
    regresar mas a su recinto de Santidad.

    Shavuot es tiempo de Entrega de la Tora. En el mes de Sivan, tercero del
    calendario. A cincuenta dias de la liberacion de Egipto. Servir a D-s significaria para
    esa nacion de esclavos, escuchar -todos y cada uno de acuerdo a su potencia- lo primero,
    lo esencial, lo sublime: “Yo soy HaShem, Tu D-s, que te he liberado de la tierra de
    Egipto, de la casa de la esclavitud”.

    Ante todo debo saber quien soy, de donde provengo. Y la Tora lo deja bien
    claro desde un principio. El segundo paso es saber donde me dirijo. La elocuencia del
    Sinai, alli en medio de la Entrega de la Tora, no tarda en pronunciarse: “No tendras
    otros dioses delante de Mi…”

    Haber dejado atras la esclavitud, presupone el ejercicio de mi libertad
    fisica y, por sobre todo, espiritual, por eso es que mis pasos deben dirigirse hacia lo
    sublime, lo eterno. No hay posibilidad para la idolatria en el hombre libre, pareciera
    insinuar nuestra Tora. Y si hay lugar para la idolatria, entonces pensemos a que tipo de
    libertad hemos llegado y alcanzado.

    Shavuot, la Fiesta de las Semanas, propone un saber: de donde vengo, y un
    conocer: hacia donde voy…

    Es por ello que me habla de Matan = Entrega de la Tora. No se menciona la
    recepcion. No escuchamos en las fuentes aquello de un “Tiempo de Recibir Nuestra
    Tora”. ¿Por que? nos preguntamos. Nuestros maestros -de bendita memoria-lo
    respondieron: la Sagrada Tora fue entregada una sola vez, no mas. Recibirla se la puede y
    se la debe recibir todos los dias, todos los tiempos…

    Esta idea, un principio de la cosmovision rabinica referente a la Tora, su
    estudio y su asuncion como cosa individual y colectiva, responde en parte a la pregunta de
    Moshe, en el mismisimo Monte Sinai, que aun permanece formulada: “¿Por que es que no
    se consume el arbusto?” El fuego que arde sin consumirse es como el alma de cada
    hombre. Cuando ese hombre intenta alcanzar la dignidad, la gloria, la majestuosidad que le
    fue conferida desde que fue creado por el Creador, entonces se aviva el fuego, perdura mas
    alla de los limites establecidos, y es entonces, cuando libre, se aproxima a escuchar la
    Palabra del Creador. Es entonces, cuando libre, que transita por los caminos de la
    Creacion.

    Caminos que el rey Salomon en sus Proverbios definia, cuando de Tora
    hablaba: “Sus caminos, son caminos agradables; y todas sus sendas conducen a la
    paz…”

    Shavuot, Semanas, Matan Tora es la parada en el camino de lo moral y de la
    vida. Para saber “de donde provienes y hacia donde te diriges”. Ni mas ni menos.

    Rosh Jodesh Sivan 5758 – ¡Jag Sameaj u-Moadim le-Simja!

    SHAVUOT 2

    Jag HaShavuot

    Nuestra Tora, en el libro de Shemot (Éxodo) cap. 23, acentua fundamentalmente el caracter agricola de Sheloshet
    Haregalim: Pesaj, Shavuot y Sucot. (Siendo estas las tres unicas festividades en las
    cuales el pueblo se dirigia en peregrinacion al Santuario de Jerusalem).

    Asi, a la festividad de Pesaj la denomina Jag HaAviv (Fiesta de la
    Primavera), queriendo indicar con ello el tiempo en que la cosecha se halla en maduracion
    y florecimiento.

    A Sucot la llama Jag HaKatsir, donde el campesino comienza a obtener los
    primeros frutos del año. Es en
    este momento cuando le es ordenado traer los Bikurim (Primicias de la raiz hebrea
    “bejor” = “primogenito”) de esa primera cosecha, que seran ofrendados
    a D-s como se
    ñal de
    agradecimiento por la productividad de sus campos.

    Asi, en este contexto meramente ligado a la naturaleza, tienen su origen
    estas festividades de nuestro calendario. Empero, la tradicion de Israel, en su afan de
    persistir o mas bien de trascender en el tiempo y leyes de la naturaleza, fue agregando
    con el correr de los siglos, un nuevo sentido a lo natural, que si bien suele ser
    imperecedero, podria transformarse hasta el punto de convertirse en una rutina (!).
    Digamos -para afirmar este pensamiento-, que el “mas sabio entre los hombres”
    (atributo dado al rey Salomon, hijo de David), un agudo observante del accionar del hombre
    y de la naturaleza, nos transmite en el libro de Kohelet (Eclesiastes) lo siguiente:

    “El sol tambien se levanta y el sol se pone, apresurandose a volver
    al lugar de donde se levanta” (Cap. 1:5).

    “Todos los rios van al mar, y el mar no se llena; al lugar adonde van
    los rios, alli mismo vuelven a correr” (Cap. 1:7).

    “Aquello que ha sido es lo que sera; y lo que se ha hecho es lo que
    se volvera a hacer, pues nada hay nuevo debajo del sol” (Cap. 1:9).

    Vemos entonces en sus palabras que todo lleva a un cansancio, a una
    continuidad rutinaria que lleva al autor a afirmar, en su vision sobre la vida, aquel
    mensaje famoso de “No hay nada nuevo bajo el sol”.

    Valiendonos desde esta perspectiva nos queda un poco mas claro la
    identificacion de nuestras festividades, en un contexto mas amplio: el de la historia.
    Entonces Pesaj llevara impreso el sello de Jag HaJerut (la fiesta de la libertad)
    rememorando la historica liberacion del pueblo de Israel de Egipto. Asi tambien Sucot se
    habra de “transformar” en la festividad que recuerda el andar de cuarenta años por el desierto, hablandonos de las
    Sucot, esas fragiles construcciones (caba
    ñas) en las cuales habitaron.

    Por ultimo, y siendo el tema que no ocupa, Shavuot marca tambien un
    tiempo: el tiempo de la entrega de nuestra Tora (Zeman Matan Toratenu).

    Y ahi radica la grandeza de nuestras tradiciones: hacer contemporaneo en
    forma casi permanente el sentido, los valores, los origenes mismos que dieron vida a un
    pueblo, a una nacion. No somos ni fuimos adoradores de la naturaleza, sino mas bien, ver
    en ella la majestad Divina (Creadora de los Cielos y la tierra) y que nos recuerda que
    todo aquello que de ella emana, nos impone una entrega, un esfuerzo, un
    “sacrificio” (korban) por asi decirlo, a nuestro accionar. Pero no todo termina
    en ella. Hay momentos que en la vida de un pueblo hacen imposible el continuar sus
    tradiciones y ¿quien como el pueblo judio se vio a la largo del tiempo obligado a
    abandonarlas, o mas bien a renunciar a ellas so pena de muerte?

    Y es quizas por estas penosas circunstancias que se vio en la tremenda
    necesidad de revitalizar sus contenidos, que si bien primariamente revestian un caracter
    unico (quiere decir agricola), un pueblo que agradece a su D-s por las bondades de la
    tierra en un sentido mucho mas amplio, trascendente… Algo asi como un intento de querer
    salir de la rutina natural, para embeberse en el Zeman (Tiempo) cambiante, renovador,
    adecuado al instante preciso en el que se desarrolla su vida.

    De ahi inferimos tambien las sabias palabras del rey Salomon cuando decia:

    “Para todo hay un tiempo oportuno; y hay un tiempo determinado para
    todo asunto debajo del cielo” (Cap. 3:1).

    Cada accion, cada etapa, tiene su tiempo exacto y no otro. Y lo importante
    para nosotros es saber dimensionar ese tiempo que esta a nuestro alcance, para hacer de el
    a veces una rememoracion, a veces una eternidad; pero convencidos en nuestro fuero mas
    intimo que nuestra tradicion nos quiere “imponer” estos momentos de festejos, y
    alguna vez los otros momentos, para que sepamos apreciar que en nuestra vida, en la vida
    de todos los hombres, en la vida de todo un pueblo, tal vez, haya un tiempo de liberacion,
    un tiempo de construccion (Sucot) y, por sobre todo, un tiempo de Tora: entrega, recepcion
    y transmision, generacionalmente, desde Sinai hasta nuestros dias.

    Por todo esto, la milenaria tradicion de Israel no se ha estancado en su
    concepcion acerca de la naturaleza; es mas, toda ella se ha puesto al servicio del Hombre,
    para su provecho, no para adorarla, sino para que el Hombre pueda observar la obra de D-s
    y agradecer por todo lo que tiene y sabe disfrutar, pues en un acto de imitacion bien
    podria el ser humano ser un fiel reflejo de esa misma naturaleza, sobre la cual el autor
    de los Salmos nos relata:

    “Los cielos proclaman la gloria de D-s,

    El firmamento anuncia Su creacion.

    Los dias transmiten Su palabra,

    Las noches testifican Su esencia…”

    (Tehillim, Cap. 19)

    Sepamos apreciar estos tiempos naturales e historicos, y tratemos de que
    lo nuestro, costumbres, tradiciones, vivencias, jamas caigan en la rutina, pues nuestra fe
    es para “Elokim Jaim” (un D-s viviente), y nuestra Tora un Ets Jaim (un arbol de
    vida), y nosotros un Am Israel Jai, un pueblo con vida, con tradiciones vivas, que pueden
    recrearse solo a partir de nosotros mismos…

    ¡Jag Sameaj! ¡Moadim LeSimja!

    Rabino Dr. Moderjai Maarabi

    La fiesta de Shavout
    El nombre “Shavout” proviene de la Torá : “Siete
    semanas has de contar, ha partir del tiempo del comienzo de la cosecha del trigo y
    observará s la festividad de las semanas ante el Eterno tu
    D’s” (Deuteronomio 15:9-10). Hay quienes explican que la fiesta de Shavuot es el
    juramento que hizo el pueblo de Israel al recibir la Torá
    “haremos y escucharemos”, y el juramento que hizo D’s a su pueblo que no lo va a
    cambiar por otro.
    Fiesta de la primicias

    2) La fiesta de las primicias:
    fuimos ordenados a traer las primicias de nuestra tierra de las siete especies – trigo,
    cebada, vid, higo, granada, oliva y dátiles – expresando el
    agradecimiento al Santo Bendito Sea que nos otorgó la tierra
    de Israel y nos brindó lo mejor de ella. “Que tomarás las primicias de todo fruto del suelo… Las pondrás en un cesto y con él irás al lugar que el eterno escoja para establecer así su nombre… Y te presentará s al
    sumo sacerdote… Y el sacerdote tomará el cesto de tu mano
    y lo colocará ante el Altar del Eterno tu D’s… Entones tu
    dirá s ante el Eterno tu D’s… Por eso dirá s ahora he aquí que te brindo los
    primeros frutos de la tierra que tu, oh Señor me has
    dado”. (Deuteronomio 26:2-10). El pueblo de Israel traía
    las primicias cada año desde Shavuot hasta Sucot con gran
    alegría. Ellos levantaban las primicias ante el altar y leían “la lectura de las primicias” (Deuteronomio 26:5-10)
    que relata en resumen el pasar de Israel desde la época de
    los patriarcas hasta llegar a la tierra que D’s les prometió
    . Aquí se conectan la fiesta de la cosecha, la alegría de las primicias, con el recibimiento de la Torá .

    Fiesta de la cosecha
    “Tres veces al año celebrarás fiestas… También la fiesta de la siega de las primicias de tu labor, de lo que
    hubieres sembrado en el campo” (Exodo 23:14-15). La fiesta recae en época de la cosecha del trigo, es el fin de la primavera y
    comienzo del verano en la cual el agricultor se alegra de su cosecha. En la fiesta de
    Shavuot se traí a un sacrificio especial en la época del Templo – el sacrificio “de los dos panes”,
    eran dos panes hechos de harina que estaba molida del trigo nuevo .
    Atzeret

     4) Atzeret – conclusión: nos demuestra que la fiesta cierra un ciclo que comenzó en Pesaj, luego de siete semanas, así
    como le fue asegurado a Moshe Rabenu en la revelación de D’s
    en Jorev, “Al sacar al pueblo de Egipto, servirán a D’s
    sobre este monte – Monte de Sinai. También en la fiesta de
    Sucot encontramos una conclusión – Iom Shmini Hatzeret, que
    cierra un ciclo de siete días de fiesta.

    Fiesta de la entrega de la Tora

    5) La fiesta de la entrega de
    la Torá : la época de
    la entrega de nuestra ley. ¿Porqué se enfatiza en decir la época de entrega de la Torá y
    no la de el recibimiento de la Torá ? La Torá se entregó el seis de
    Sivan, más el recibimiento de la Torá continua durante todos los días
    del año: “todos los días serán
    vistas las palabras de la Torá como nuevas – como si
    hubieran recibido la Torá hoy”.

    Las leyes y costumbres de la fiesta

    Tikun leil Shavuot: los días que van de Pesaj a Shavuot son días
    de preparación para el recibimiento de la Torá .

    Al principio del mes de Sivan se dijo al pueblo de Israel la fecha cuando
    recibirá n la Torá , y a pesar
    de esto, nuestros sabios explican, que el pueblo de Israel estaba dormido la noche del
    seis de Sivan y Moshe Rabenu tuvo que despertarlos, sacarlos del campamento para poder
    recibir la Torá . Para “letaken – arreglar” el
    comportamiento de nuestros antepasados acostumbramos a dedicar la noche de Shavuot al
    estudio de la Torá leyendo el libro “Tikum leil
    shvuot” que es una compilación de pasajes de la Biblia,
    Mishna y Talmud.

     

    Las oraciones del día:
    son oraciones de festividad. Se lee en la Torá capítulos que describen la preparación
    a la Revelación del Sinai, y el capítulo
    que relata los Diez Mandamientos (Exodo 19,20). La Haftará
    es el primer capítulo del libro de Ezequiel. En este capítulo Ezequiel describe la revelación
    de D’s, parecido al pueblo de Israel que tuvo el mérito de
    ver el honor de D’s en la Revelación del Monte Sinai.

    Luego que el Cohen sube a la Torá se
    pronuncia el poema “Akdamut milin”. El autor del poema es Rabí Meir Ben Rabí Itzhak, que vivió en la época de Rashi en Wormes, en
    Alemania. Es un poema de alabanza al Creador y loa al Pueblo de Israel que guarda
    fidelidad al Santo Bendito Sea a pesar de todas las dificultades de la diá spora y que anhela la redención.

    Antes de la lectura de la torá se lee el
    libro de Ruth.

    Ruth ha Shavuot

    Los motivos por
    el cual se lee el libro de Ruth:

    1) Ruth, la moabita, es un personaje ideal de una conversa. Ruth, que
    estaba casada con Majlón Ben Elimelej de Belen, se dirigió hacia un futuro desconocido con su suegra Naomi, al volver a
    Belen (en Judea). Ruth sabí a que seriá
    recibida con indiferencia, ya que ella pertenecí a a la
    familia de Elimelej, dirigente de la generación que abandonó Belen en épocas de hambre, pasó a vivir a Moav y no ayudó a su
    pueblo en momentos de desgracia. Las palabras de Ruth se convirtieron en una profunda
    expresión de un converso: “tu pueblo es mi pueblo y tu
    Dios es mi Dios”.

    Todo el pueblo de Israel se considera converso en la fiesta del
    recibimiento de la Torá , y la fiesta de Shavuot es la
    fiesta de la conversión nacional.

     

    2) La fiesta de Shavuot es el día de
    cumpleaños del Rey David y el día
    de su muerte. Ruth la moabita se casó con Boaz de la tribu
    de Juda y fue la madre del reinado. Del matrimonio con Boaz nació
    Oved, el padre de Ishai, el padre de David y de él saldrá en un futuro el Mesías.

     

    3) La fiesta de Shavuot es la fiesta de la cosecha del trigo. El
    relato de Ruth acontece en la época de la cosecha de trigo y
    el encuentro entre Ruth y Boaz ocurrió en la hora que Ruth
    se dirigía al campo para recibir el regalo de los pobres –
    leket shijeja – recolección y atado de gavillas (Leví tico 23, 22) en los campos de Boaz en la estación de la cosecha.

     

    4) Otro argumento para la lectura del libro de Ruth en la fiesta de
    Shavuot, en el día del recibimiento de la Torá , nuestra Torá es benevolencia, y
    se lee la lectura de Ruth pues es una historia de benevolencia. Muchos de los personajes
    del libro realizan favores hacia el prójimo.

    – Ruth y Orpa no abandonan a Naomi luego de haber perdido a sus maridos, y
    solo cuando Naomi quiere volver a Belen, Orpa la abandona, luego de las insistencias de
    Naomi. Naomi atestigua: “El Eterno será bondadoso con
    vosotras como lo habé is sido con los muertos y
    conmigo”.(1,8)

    – Ruth se comporta de una manera benévola
    con Naomi y no la abandona: “Solo la muerte nos separará
    ” (1, 17).

    – Boaz es benévolo con Ruth al venir a su
    campo a recoger las espigas que le pertenecen a los pobres y le dice: “No vayas a
    espigar en otra era, ni te pases de aquí . Quedate en
    estrecha compañí a de mis criadas” (2, 8).

    – Boaz es benévolo con Ruth y Majlón, el difunto marido, y se casa con ella para establecer el
    nombre del muerto sobre su parcela. Ruth es benévola con
    Naomi y con su difunto esposa y se casa con Boaz mayor que ella por mucho para establecer
    el nombre de su difunto marido y para otorgar un nieto a Naomi. Boaz le dice a Ruth:
    “Bendita seas tu del eterno, hija mía. Tu proceder
    ahora ha sido todavía más
    virtuoso que el anterior, desde que no fuiste tras los jóvenes
    ya fueren pobres o ricos” (Ruth 3:10).

    Costumbres

    Las costumbres de la fiesta

    Comidas lácteas:
    una antigua costumbre es la de comer comidas lácteas. Hasta
    haber recibido la Torá no nos habían
    sido ordenadas las leyes de kashrut – prohibiciones de comer cadáver
    y despedazado y las leyes de carne y leche. El seis de Sivan, cuando nos fueron ordenados
    estos preceptos debieron comer comida láctea, frutas y
    verduras, hasta que organizaron sus cocinas como corresponde.

    Otra explicación por la cual se comen
    comidas lácteas es que la Torá
    fue comparada en el Cantar de los Cantares a la miel y la leche, como está escrito “Miel y leche bajo tu lengua”.

     

    Adornos en las
    sinagogas y en las casas
    : en la fiesta de Shavuot se acostumbra a adornar las
    sinagogas y las casa con plantas. Los motivos de esta costumbre son:

     

    a- En recuerdo al Monte Sinai que estaba cubierto de vegetación en el momento que se recibió la
    Torá , como está escrito:
    “También el ganado y el vacuno no pastorearan frente a
    este Monte”.

     

    b- La Torá es comparada con un árbol: “el árbol viviente la
    Tora para aquellos que la mantienen”, y en el día de
    recibimiento de la Tora se adornan las casas y las sinagogas con ramas y plantas.

     

    c- En Shavuot se juzga a los árboles
    frutales, y es por eso que se adorna con plantas.

     

    d- Las plantan nos recuerdan las primicias que se traían a partir de la fiesta de Shavuot.

     

    e- De acuerdo con la tradición Iojebed
    colocó a Moises en un cesto, en esta fecha, entre las cañas que crecían a orillas del río. El adornar con plantas nos recuerdan este evento.

    Fuentes de nuestros sabios sobre Shavuot
    Dijo R. Akiva: ¿Por cuál motivo ordenó la Torá la ofrenda
    de los dos panes en Shavuot? Debido a que Shavuot es la época
    de la fruta de los árboles, dijo el Todopoderoso: “Ofreced Me
    los dos panes en Shavuot para que las frutas que crecen sobre
    los árboles sean bendecidas”. (Rosh Hashaná 16a)
    Dijo R. Yehoshúa ben Levy: hubiera correspondido que la
    fiesta de fin de Sucot (Shemini Atzeret) esté alejada de Sucot
    cincuenta días, tal como Shavuot está alejada de Pesaj cincuenta
    Nisan-Iyar 5718)
    Dijo R. Elazar: Todos reconocen que Shavuot sea una fiesta
    “dedicada a vosotros” (con alegría de comida y bebida, par:
    demostrar cuán contento está) por ser la fecha de recepción de
    la Torá, (Pesajim 68b)
    Cuéntase que falleció Alex en Lud, y vinieron todos los israelitas
    a lamentado y no les permitió R. Tarfón pues era el día del
    festejo del sacrificio de Shavuot. (Jaguigá 18a)
    Los antiguos píos no dormían esa noche, dedicándose al estudio
    de la Torá, diciendo: Aceptamos esta herencia sagrada para nosotros
    y para nuestros hijos en los dos mundos.
    (Zohar, Emor, 95,l)
    ¿Cuál es la relación del Libro de Rut con Shavuot, la época
    de la entrega de la Torá, oportunidad que es leído?
    Para enseñarte que la Torá fue entregada sólo por medio del
    sufrimiento y pobreza. (Yalkut Shimoni Rut 596)
    Siendo que el Rey David falleció en la fiesta de Shavuot (en
    opinión del Yerushalmí Jaguigá 2,3) y siendo que el Todopoderoso
    completa los días y los años de los justos coincidiendo el
    fallecimiento con el cumpleaños (Kidushim 35a) resulta que también
    nació en Shavuot, por este motivo se lee en público el Libro
    de Rut en la fiesta de Shavuot, donde se relata la ascendencia del
    Rey. (Bejor Shor sobre Bavá Batrá 13b)
    En el capítulo de las fiestas, Emor, leemos: “Y cuando saquéis
    la cosecha de vuestra tierra”… “al pobre, y al extranjero habrás
    de ayudar”, lo cual figura inmediatamente después del capítulo
    del mandamiento de la ofrenda de los dos panes que se ofrecen
    en Shavuot, todo lo cual cumplió Boaz cuando dijo: “Y también
    sacaréis parte de las gavillas de propósito para ella”.
    Y Rut era pobre y extranjera a la vez, motivo por el cual se
    lee en público el Libro de Rut ese día. (Levush 494)

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