BS”D
_______________________________________________________________________________________________________
El Judaísmo se transmite dando el ejemplo
La parasha de esta semana contiene muchos preceptos los cuales conciernen a Aharon El Cohen (sacerdote ) y sus descendientes. El y sus hijos tuvieron el merito de ser los agentes del Pueblo Judío en el servicio sagrado realizado en el Templo. Como resultado de este estatus elevado, siendo sirvientes del Rey en Su palacio, hay muchas exigencias extras las cuales los Cohanim requerían seguir. Estas pueden ser encontradas en Vaikra 21.
El primer versículo cita “ Y D—S le dijo a Moshe, dile a los Cohanim, (los) hijos de Aharon y le dirás a ellos, que no deberá impurificarse ( por medio del contacto) con muertos entre su pueblo”. Esto significa que un Cohen tiene que evitar contacto con el cuerpo de un muerto, o aun de estar bajo el mismo techo . Un Cohen no asiste a un entierro a excepción del de su esposa, madre, padre, una hermana que no se ha casado, hermano, hijo o hija.
La cosa extraña sobre este versículo es la repetición de las palabras “dile a los Cohanim y despues otra vez “y le dirás a ellos”. Aparentemente una vez hubiera sido suficiente, Rashi cita el Talmud que la repetición debe ser interpretada de la siguiente manera ””Dile a los Cohanim” lo siguiente: “tu (cada Cohen) deberas decirle a ellos ( tus hijos) que no deben impurficarse etc. “ Esto significa que cada Cohen esta encomendado a enseñar a sus hijos a seguir estas leyes especiales. El poseedor de esta información debe ser además el suministrador.
Hay una enseñanza importante para nosotros en estas palabras. Si los padres quieren que sus hijos se identifiquen con ideales Judíos, ellos deben ser enseñados con el ejemplo para seguir estos ideales. Segundamente, ideales Judíos deben ocupar un lugar significante, importante en la visión del mundo de los niños. La educación Judía apropiada, con padres dando el ejemplo es el único método probado y verdadero de criar niños quienes hacen de la identidad Judía una prioridad en sus vidas.
Nuestros sabios nos enseñan que de este versículo se aprende “l’hazhir gedolim al k’tanim” que las personas mayores deben advertir (y educar) a las personas mas jóvenes. Sabemos que este es el caso con respecto a toda al Tora, aquellos que saben mas tienen la obligación de enseñar a los que saben menos. Si es así porque es este concepto específicamente enfatizado aquí con las leyes especiales de pureza que pertenecían a los Cohanim?
El Oznayim La Tora ofrece una bella explicación la cual tiene implicaciones muy practicas. Sabemos que un niño es influenciado tanto por sus padres/maestros como por sus amigos/medio ambiente. Es comúnmente lamentable que el segundo par tiene efectos mas fuertes que el primer par. Tratando de educar a unos niños para que actúen de una manera especifica o a considerar ciertas cosas mas importantes cuando otros alrededor de el no están actuando de esa manera y tratan las cosas con desprecio es excesivamente difícil.
Este es el compromiso en la cual se encuentran los Cohanim. Ellos tienen que enseñar a sus hijos a alejarse de las cosas que causan impureza ritual. A los amigos de los hijos no les corresponden tales cosas. Ellos pueden jugar descuidadamente con cosas abandonadas sin preocuparse de lo que puedan llegar a estar en contacto. Los Cohanim jovenes sin embargo, tienen una serie de reglas y estándares diferentes que deben ser mantenidos. Cual es la solución? Que pueden hacer los padres? “Emor v’ararta”—dile y luego dile de nuevo. Pon mas esfuerzo en explicar y por lo tanto educar a tus hijos. “Emor v’amarta” dile y dile de nuevo.
En Shoftim (13) Manoaj, el padre de Shimshon (Samson), cuando enfrentado con una situación aun mas difícil le fue instruido tratarlo de una manera fascinante. Un ángel de Hashem se le apareció a la esposa de Manoaj y le informo a ella que quedaría embarazada y que tendría un varón. Le dijeron que se abstuviera de cualquier vino y de cualquier comida que no le es permitida a un Nazir. Cuando naciera, ninguna cuchilla (corte de pelo) seria permitido sobre su cabeza. El seria un Nazir desde la matriz. Ella vino y se lo contó a su esposo Manoaj, todo lo que le había sucedido. El entonces le rezo a Hashem, pidiéndole a El que mandara de nuevo al ángel para instruirlos sobre lo que deberían hacer. Hashem mando el ángel quien de nuevo se aproxima a la mujer cuando Manoaj no estaba. Ella corrió rápidamente y llamo a su esposo Manoaj quien le pregunto al ángel que seria con el niño. El ángel contesto: “ Debes adherirte a todo lo que le dije a la mujer.” El luego repitió todas las instrucciones especificas y otra vez le dijo” Todo lo que le encomendé a ella tu también deberás seguir.”
Viéndolo superficialmente, toda esta conversación parece muy extraña. Por que sintió Manoaj la necesidad de que el ángel regresara y repitiera todas las instrucciones que ya le había dicho a su esposa?
El Rab Shimon Shwab da la siguiente explicación: Manoaj estaba molesto con mucha inquietud por lo que habia oido. Como seria posible criar a un niño absteniéndolo de cosas de las cuales yo si participo? Como puedo enseñarle a hacer lo que yo digo y no lo que yo hago? El por lo tanto le pregunto al ángel que seria del niño.
Cual fue la respuesta que recibió? “Todo lo que le dije a tu mujer TU debes adherirte a ello.” TU tienes que guardarlo! TU tienes que asumir personalmente todas esas restricciones para ti. Haciendo eso y dando el ejemplo correcto, podrás educar a tu hijo a actuar de una manera que ninguno de sus compañeros están actuando.
Una vez escuche un cuento ameno pero triste. Un maestro llamo a un padre para informarle que su hijo de primer grado todo el tiempo estaba robando cosas. El padre estaba en shock y le pregunto al maestro que tipo de cosas estaba tomando su hijo. El maestro explico que todo el tiempo tomaba los lápices de los otros niños. En este punto el padre estaba totalmente aturdido. “De todas las cosas porque agarra lápices?! Tenemos muchos lápices en la casa! Yo traigo lápices a casa de la oficina todos los días! “Como dije ameno pero triste.”
El ejemplo y la sinceridad de los padres tienen un efecto increíblemente profundo sobre un niño.
Hay dos historias que quisiera compartir con ustedes, que nos ilustran como marca el ejemplo en la educación del niño judío.
Hay una historia que cuenta el Rab Pesaj Krohn sobre un niño quien creció hace algunos anos en Jerusalem. El era de una familia muy pobre. Un día de Shabat (Sábado) el estaba saliendo por la Puerta de Jaffa, en una sección de la ciudad densamente poblada por árabes. El estaba en su camino hacia el Muro de los Lamentos cuando se encontró con una moneda de oro en la calle. El no se atrevió a tomarlo, ya que no tocaría dinero en Shabat. El sabia que esa moneda podría ser usada para alimentar a su hambrienta familia por dos semanas. El decidió poner su pie encima de la moneda hasta que terminara el Shabat y entonces la tomaría. No hace falta decir que esta era un hazaña admirable para un niño de poca edad. Después de estar parado allí por mas de una hora, un niño árabe lo vio y le pregunto porque estaba parado allí como una estatua. Como el niño árabe insistía en recibir una respuesta, el niño Judío empezó a explicar. Mientras tanto el niño árabe se dio cuenta que había algo debajo del pie del niño, el niño árabe inmediatamente empujo al niño hacia un lado, agarro la moneda y corrió. Sintiéndose muy mal, el niño regreso a la sinagoga.
El Rabino se dio cuenta de que el niño no era el mismo de siempre y se le acerco invitándolo a participar en la Seuda Shlishi, la tercera comida del Shabat. El niño le contó toda la historia al Rabino. El le dijo al muchacho que debiera reunirse con todos en la mesa por ahora y que después de Shabat se reuniera con el en su casa. Mas tarde en su casa, el Rabino busco en la gaveta y saco una moneda idéntica y el dijo. “ esta moneda es tuya con la condición de que me des a mi la recompensa eterna que tu recibirás después de lo que hiciste esta tarde. Después de escuchar la oferta y entendiendo el valor del hecho, el niño rechazo. El dijo “si este es el valor del hecho entonces no esta a la venta”. El Rabino se agacho sobre el niño y le beso la frente. Con gran sabiduría, el Rabino le enseño al niño el valor de una mitzva (Mandamiento) y esa lección permaneció con el por todos los anos venideros.
El Rebbe de Cheernoblyler Rabbi Najum Twersky (1840-1936) era el Rabino del cuento.
El Rab Pesaj Krohn cuenta también sobre el Ridvaz ( uno de los dirigentes de la generación pasada) quien comenzó a llorar mientras esperaba que comenzara el servicio en la sinagoga en el día del yahrtzeit de su padre (aniversario de su fallecimiento). Un amigo cercano se le acerco y le pregunto porque estaba tan triste considerando el hecho de que su padre vivió hasta la edad de ochenta y que había fallecido hace mas de cincuenta anos.
El Ridvaz explico: Cuando yo era un nino joven, mi padre busco el mejor melamed (maestro) para mi. El le cobraba un rublo por mes lo cual era una suma cuantiosa de dinero en esos días especialmente para mi padre que era muy pobre. Mi padre conseguía su sustento construyendo hornos. Un invierno había escasez de cemento y cal y mi padre no podía llegar a completar los pagos de mi melamed. Pasaron tres meses y no le había pagado. Un día, yo traje una nota de mi maestro que decía que si el no recibía el dinero la mañana siguiente, no podría seguirme enseñando.
Mis padres estaban sin consuelo. Para ellos mis estudios significaban todo y ellos sentían que nada podría interrumplirlos. Esa tarde en la sinagoga, mi padre oyó a un hombre rico quejarse de que los constructores que estaban haciéndole una casa para su hijo no podían conseguir un horno debido a la escasez reinante. El ofrecía seis rublos a cualquier persona que le podría conseguir un horno. En Rusia el horno era vital, se usaba tanto para cocinar como para calentarse.
Cuando mi papá llego a la casa de la sinagoga, discutió el asunto con mi mama. Ellos estaban de acuerdo en que mi papá desmontaría el horno de nuestra casa, ladrillo por ladrillo y que lo reconstruiría para ese hombre rico.
Ellos entonces tendrían el dinero para mi melamed.
Mi padre hizo exactamente eso y recibió los seis rublos prometidos. Estos me los entrego inmediatamente para pagar a mi melamed. “Digale al melamed” el dijo orgullosamente, “ que tres son para pagos atrasados y los otros tres son para los tres meses venideros.”
Ese invierno era amargamente frió y todos nos congelamos y temblamos para que yo pudiera tener el mejor melamed.
El Ridvaz entonces tomo un fuerte aliento y luego continuo. “Esta tarde hacia mucho frió y yo estaba considerando el hecho de organizar un minyan (quórum necesario para rezar) en mi casa. Entonces decidí que en honor a mi padre debía hacer un esfuerzo extra, enfrentarme al frió e ir a la sinagoga. Yo estaba llorando pensando en el sacrificio que mi familia hizo para mis estudios”.
“Emor v’amarta”- dilo y dilo de nuevo. Haz como yo hago. Educa con el ejemplo. El efecto durara por generaciones.
SHABATH SHALOM !!!