• La Sinagoga, las tefilot y sus significados

    yom or toraExtraido de EL CICLO DEL AÑO JUDÍO

    *Publicado por la Majlaka Toranit de la agencia judia

     

    En esta página se podrán encontrar amplias explicaciones acerca de las tefilot, sus contenidos, y sobre el Beit knese(sinagoga y sus instituciones) como así se pueden estudiar las fuentes en la literatura de nuestors sabios, JAZA”L, sobre cada concepto que aqui se trata.

    Foto sinagoga Or Torah, Buenos Aires, Argentina

    La sinagoga

    LA
    SINAGOGA

     

    INSTITUCIÓN
    ANTIGUA
    EN
    BABILONIA
    EN
    ERETZ ISRAEL
    EN
    LA DIÁSPORA
    LOS
    SÍMBOLOS DE LA SINAGOGA
    EL
    ARCA
    LA
    VELA ETERNA
    LA
    BIMA
    LA
    SECCIÓN DE DAMAS
    LA
    INTENDENCIA
    CENTRO
    COMUNITARIO
    FUENTES

     



    LA SINAGOGA


     

    EL MIDRASH1
    nos revela que después de la construcción del

    santuario en el desierto, D-s instruyó a Moshé a que enseñare a

    los Israelitas, y a que les inculque la importancia de la formación

    de círculos de estudio en cada Sinagoga, consagrados a la instrucción

    de los preceptos del
    Judaísmo.

     

    Este maravilloso
    Midrash tiene por objeto manifestamos, que

    del mismo modo como el Judaísmo fue en todas las épocas mucho

    más que una religión, en el sentido estricto de la palabra, también

    la Sinagoga representa mucho más que una casa destinada a rezar.

    Nos quiere enseñar que de la misma manera como el Judaísmo

    abarca todos los aspectos de la vida, tanto en lo religioso, como

    en lo económico, social o político; así también la Sinagoga está

    destinada a ser el hogar del Judío.

     

    La Sinagoga no es sólo
    el sustento de nuestra fe religiosa, el

    lugar de reunión para el enriquecimiento de nuestro espíritu, sino

    una Escuela; una verdadera escuela para el aprendizaje del Judaísmo

    y su forma de vida.

     

    Ahora bien, no
    obstante haber recibido la institución sinagogal

    – tal como la conocemos – su forma en el exilio babilónico, la

    tradición sostiene, como lo hemos mencionado ya, que los labores

    de la Sinagoga debemos remontarlos hasta los días de Moshé.2

     

    Tal es así, que en los
    Salmos,
    3
    atribuidos a la pluma del Rey

    David,4
    encontramos la expresión mohadei ehl que algunos

    comentaristas
    presumieron referirla a las tiendas de culto de aquel

    entonces. Así es como
    Aquila, el sabio prosélito del segundo siglo

    E.A., quien se ajustó a la tradición Rabínica, traduce en su versión

    griega, la expresión Moadé El, literalmente “lugares de reunión

    de D-s.”

     

    En efecto, en la
    versión griega de la Biblia, la Septuaginta, el

    vocablo edá tiene el significado de “congregación”, y siendo una

    Variación gramatical del vocablo moadei, es generalmente traducido

    como sinagoga. La
    expresión aramea equivalente a edá es Knishta,

    siendo denominado el lugar de reunión de la congregación;

    resulta que el
    equivalente hebreo, con la cual se nombra

    la Sinagoga en la actualidad es Bet Hakneset. Sin embargo,

    éste término no lo
    encontramos en las páginas de la Biblia.

    El nombre Sinagoga, dicho sea de paso, proviene del griego


    sunagoge
    ,
    significando congregación, o lugar de reunión de la comunidad.

     

    El profeta Yirmeyahu5
    nos habla del Bet HaAm, la

    casa del pueblo, que también fue interpretado como referencia al

    lugar de reunión de la comunidad, donde se congregaba la gente

    para escuchar los discursos de los profetas y rendir el culto.6

     



    INSTITUCIÓN ANTIGUA

    Estas pocas
    referencias de las Escrituras serían suficientes para

    indicar que aún antes de los albores de nuestra nación existía un

    antecedente de la actual Sinagoga, la cual con el correr del tiempo

    se convirtió en la institución central alrededor de la cual se

    desarrolla nuestra
    vida religiosa y comunitaria. Esto no sólo surge de

    las innumerables referencias e interpretaciones del Talmud, sino

    también de algunos antiguos historiadores como Josefa y Filón,

    quienes vivieron hace más de diecinueve siglos, y se refieren a la

    Sinagoga como una institución de la antigüedad.

     

    De todos modos para
    entender como la Sinagoga llegó a

    desarrollarse
    posteriormente, es necesario repasar las líneas generales de

    la historia judía.

     

    Después de que el
    Reino del Norte de Israel – el cual subsistió

    unos 230 años – fue invadido por los Asirios en el año 722 A.E.C.,

    fueron desterrados al cautiverio y las diez tribus desaparecieron del

    horizonte de nuestra historia nacional.

     

    Cuando al reino sureño
    de Judea que subsistió 436 años, le toc6

    una suerte similar, y fueron invadidos por los babilonios en el año

    586 A.E.C., siendo desterrados al exilio de Babilonia; de haber

    sufrido la misma
    suerte que sus hermanos que desaparecieron en

    Asiria, ello hubiera significado el final, es decir la desaparición

    de nuestro pueblo.

     

     



    EN BABILONIA

     

    Por fortuna, para la
    posteridad, los judíos llevaron consigo al

    exilio la Torá, a la cual las diez tribus habían abandonado hacía ya

    mucho tiempo, aún cuando habitaban su propio solar. El pueblo

    fue acompañado por algunos profetas, entre los cuales Yejezquiel

    desempeñó la mejor parte, al hacer realidad que nuestra literatura

    nacional, la Torá, compuesta en el lenguaje nacional, el hebreo,

    fuera la única conexión real y concreta con el pasado y el cimento

    para el futuro.

     

    Yejezquiel reunía a la
    gente en asambleas diarias en donde les

    infundía dentro de sus corazones renovadas esperanzas y fe en la

    restauración nacional.

     

    Por medio de la
    lectura de las Escrituras y de los Cantos del

    Tehilim que ellos habían escuchado en el Templo, él formó la gente

    en congregaciones y sentó los fundamentos reales de la Sinagoga

    y del oficio de las plegarias.

     

    En la casa de culto –
    el Talmud
    7
    nos refiere la “Sinagoga de

    Daniel” – que reemplaza al Templo, ellos recitaban tres veces por

    día las oraciones reglamentarias — las cuales acompañaban el

    servicio del Templo, pero que ahora sirven de substituto – y

    tornaban sus caras dirigiéndolas hacia Jerusalén.

     

    Vemos de esta forma
    que la rendición de culto en congregación,

    tal como la conocemos, tuvo su origen en Babilonia. Al vivir en

    ambientes no judíos, donde la reverencia pública no puede llevarse

    a cabo “en plazas abiertas” como en la Tierra Santa,8
    fueron

    construidas casas
    apropiadas de reunión, Batei Kneset, con el

    propósito de rezar,
    estudiar y realizar otras actividades comunitarias.

     

    Los judíos egipcios
    que llegaron a ser una comunidad enorme y

    opulenta, rivalizaron con sus correligionarios babilónicos, y el Talmud

    nos refiere el
    siguiente relato descriptivo de la magna sinagoga

    de Alejandria, erigida probablemente alrededor del año 200 AE.C.

     

    “Se relataba que (la
    sinagoga) estaba formada de una enorme

    basílica con una columnata dentro de otra… Había allí 7 cátedras

    de oro por los 71 miembros del Sanhedrín Supremo; cada una de

    ellas no contenía menos de 21 talentos de oro; una Bimá de madera

    ocupaba el centro de la sinagoga, y allí se encontraba al

    administrador con unos
    pañuelos en la mano. Cuando llegaba la

    oportunidad de
    responder Amén (es decir cuando el Lector concluía

    alguna bendición), el administrador elevaba su pañuelo en señal,

    y la congregación en pleno respondía Amén (ya que la voz del

    Lector era inaudible, debido a las enormes dimensiones de la

    sinagoga) “.9

     

    Unos cincuenta años
    después del exilio, en el año 538 A.E.C.,

    se produjo un giro dramático en los acontecimientos por fortuna

    de los exilados, cuando el Rey Ciro de Persia permitió por medio

    de su famoso edicto el retorno para la reedificación del Templo.

    lo cual se llevó a cabo veintidós años más tarde (516 AE.C.).

     

     



    EN ERETZ ISRAEL

     

    Para ese entonces la
    memoria de las asambleas religiosas no fue

    olvidada, y alrededor de un siglo después de Ezra, se reúnen en

    sus sinagogas judíos de un extremo a otro de la Tierra Santa, sin

    quitar la suprema santidad y adoración del Templo. La Sinagoga

    se convierte en el hogar de la comunidad en cada ciudad y en cada

    aldea. La Mishná-” nos dice que en el mismo Monte del Templo

    existía una Sinagoga, y el Talmudll
    nos refiere que sólo en

    Jerusalén existían en
    la época del Templo 480 sinagogas, conteniendo

    cada una de ellas una Talmud Torá como anexo. En Beitar existían

    400 sinagogas,12
    y en Tiberias trece.
    13
    En efecto, muchas de estas

    sinagogas eran conocidas por los lugares de donde procedían los

    exilados retornados, tal es así las sinagogas de los Babilónicos, los

    Alejandrinos, los
    Romanos, Persas, y así por el estilo,
    14
    del mismo

    modo como existen en la actualidad p.e. los Yemenitas, Rumanos.

    Bújaros, Persas, etc.

    Otros son denominados
    por el nombre de sus gremios y profesiones

     a la cual pertenecían
    la mayoría de sus feligreses, tal como

    el Talmud15 menciona la sinagoga de los caldereros y la de los

    artesanos de las filigranas en Jerusalén.

    Se creó una secreta
    cooperación entre el Santuario y la Sinagoga.

    puesto que las ofrendas eran traídas en nombre de individuos o de

    grupos de Israelitas, se proyectó un método determinado para

    asegurar la
    representación
    16
    y la participación espiritual de la nación

    entera.

    Al lado de las 24
    divisiones de Cohanim denominados Mishmar

    que facilitó a los Cohanim y a los Leviyim una rotación justa en

    el servicio del Templo, se creó un número similar de delegaciones

    tributarias formadas por las distintas comunidades y denominados

    Ma’amad, que significa literalmente “están de pie”. Parte del Ma’amad

    subían juntamente con
    los Cohanim y los levitas locales hacia

    el Templo en calidad de asistentes y espectadores de las ofrendas,

    mientras que los demás se reunían en su propia ciudad en donde

    llevaban a cabo oraciones durante el día a determinadas horas, y

    daban lectura a porciones de la Torá sobre temas relativos al caso,

    coincidiendo con las horas determinadas en que ofrecían en el

    Templo los presentes diarios de Shajarit, Minjá, Maariv, Musaf, y

    similares.

     

     



    EN LA DIÁSPORA

     

     

    Tal cual se deduce de
    informes históricos de fuentes judías. ro-

    manas y griegas, paralelamente al desarrollo producido en la Tierra

    Santa, encontramos un desenvolvimiento de una vida intensiva-

    mente religiosa alrededor de las sinagogas que existían en diferentes

    países y ciudades del Medio Oriente. Así es como, que aparte de

    Egipto encontramos sinagogas en Siria, Cirenaica, Chipre, Salónica,

    Atenas. Llegando hasta
    el confin de la Etiopía. Estos judeos, que

    sumaban probablemente alrededor de dos millones.17
    mantenían

    estrechos vínculos por medio de visitas al Templo que fomentaban

    la unidad en la vida religiosa y en la oración.

     

    De este modo, cuando
    el Templo fue destruido y el pueblo fue

    desterrado, la Sinagoga se convirtió en el fundamento y eje de la

    vida judía, especialmente para aquellos que vivían fuera de la Tierra

    Santa. A través de la Sinagoga nuestra Torá y su enseñanza se

    incrustaron
    profundamente en el alma judía, para alcanzar a ser el

    hogar de todo judío.

     

    Así como el judío,
    también la Sinagoga tuvo que luchar por su

    existencia en todas las generaciones. y fue objeto de ataques e

    incendios a manos de nuestros perseguidores.

     

    El Talmud nos menciona

    18
    destrucciones de Sinagogas en Persia

    y Babilonia. En Egipto, durante el imperio de Calígula, alrededor

    del año 40 E.C. las sinagogas fueron obligadas a ostentar un busto

    del Emperador. En el centro de la Sinagoga de los judíos chinos

    de Kai-fung-fu había una mesa en la cual había grabado en letras

    de oro el nombre del rey junto con una oración por su longevidad.18a

    En otros países, las
    sinagogas debían ser construidas fuera

    de la ciudad, así también como en la antigua Persia
    19
    y Babilonia,

    la sinagoga fue objeto de numerosas restricciones a raíz de exigencias

    de la Iglesia, a tal
    punto que encontramos casos de sinagogas

    que fueron convertidas por la fuerza en mezquitas o iglesias, tal

    como ocurrió a consecuencia de un edicto emitido por el emperador

    romano Justiniano en
    el año 535 E.C., y posteriormente en

    España, y también en los casos del califa El Motoquil y del califa

    Il Hakim en los siglos
    IX y X respectivamente.

     

    El viajero judío
    Benjamín de Tudela nos informa que durante su

    visita en Jerusalén en el año 1170, no encontró ninguna de los

    centenares de Sinagogas que existían en la Ciudad Santa, como

    resultado del
    vandalismo de las distintas fuerzas de ocupación que

    se apoderaron de ellas
    durante los largos siglos después de la

    Destrucción.

    Najmánides, quien se
    estableció allí algunas décadas más tarde,

    en el año 1267 nos
    narra también que no encontró una simple

    sinagoga, aunque sí encontró un lugar de reunión para rezar en

    una casa privada bajo la Torre de David. Asimismo nos relata que

    no encontró un sólo Sefer Torá en la ciudad. Desde entonces, y

    a través de las cruzadas, los pogroms en Rusia. el holocausto de

    lIitIer y durante la Guerra de Liberación de Israel, en la Ciudad

    Vieja de Jerusalén, fueron quemadas y destruí das las sinagogas

    como expresión de odio y aborrecimiento hacia el Judío y el Judaísmo.

     

    Es así como las
    vicisitudes que la Sinagoga sobrellevó a través

    de las épocas, fueron
    realmente severas, pero resistió a las tempestades,

    con la misma
    tenacidad, majestad y desafío, como lo hicieron

    sus fieles feligreses.

     

     



    LOS SIMBOLOS DE LA SINAGOGA

     

    ¿Cuáles son los
    significados y los propósitos de los principales

    símbolos que están ubicados en la Sinagoga?

     

     


    EL ARCAfont>

    La sección más
    prominente y santa de la Sinagoga es el Arón Hakodesh

    o
    Arca, en la cual se depositan los Sifrei Torá, los Rollos de la Ley;

    generalmente está construida y embutida dentro de la pared que

    está dirigida hacia Jerusalén.20
    indicando de este modo la dirección

    hacia la cual hay que dirigir los rezos. En la literatura rabínica,

    el gabinete incrustado en la pared que contiene los Rollos de la

    Leyes conocido con el nombre de Heiial, siendo éste el término

    utilizado por los
    judíos orientales y Sefaradim para denominar

    el Arca aún en la actualidad. En Nordáfrica, Persia, India y otros

    países orientales el Heijal es construido generalmente dentro de la

    pared en forma de
    habitación, donde uno penetra para retirar el

    Sefer Torá.

     

    El nombre del Arón
    Hakodesh
    proviene del Arca portable que

    contenía las tablas de los mandamientos que los Israelitas llevaban

    consigo a través del desierto21
    y las cuales guardaron celosamente

    en la Tierra Santa, hasta que fueron depositadas finalmente en el

    Sancta Sanctórum del Templo del Rey Salomón.22
    A eso se debe

    que cuando se abre el Arca se recita habitualmente “Y era cuando

    viajaba el Arca … “23

     

    La Mishná24
    se refiere al Arón Hakodesh denominándolo también


    Teivá,

    teniendo la intención
    del Arca, pero que en aquél

    entonces tenía una estructura portable colocada sobre una plataforma

    establecida en el este
    de la Sinagoga. Nos parece oportuno

    explicar que en épocas de sequía, cuando declaraban un día de ayuno

    público, llevaban afuera la Teivá colocándola en la plaza de la ciudad

    donde se reunía todo el pueblo para ofrecer allí las plegarias y

    súplicas. Posteriormente, el Arca recibió una conformación fija al

    ser construído dentro de la pared.

     

    Hubo épocas en que se
    acostumbraba a sacar el Sefer Torá de

    la Sinagoga después del oficio, previa la dispersión de la

    congregación,25
    probablemente por temor a los vecinos hostiles.

     

    La congregación se
    pone de pie cuando se abre el Arca. El Arca

    es cubierto con una cortina apropiadamente bordada, Parojet26

    en recordación. de la
    cortina que colgaba en el Tabernáculo27

    y en el Templo, donde
    cubría y ocultaba la entrada al

    Sanctasanctórum.28 Existe también la costumbre de erigir sobre el

    Arán Hakodesh, o de bordar sobre el Parojet, una réplica de las

    Dos Tablas de los Mandamientos, indicando cada uno de los Diez

    Mandamientos con la primera letra.

     

     



    LA VELA ETERNA

     

     

    En el frente del Arca29
    se encuentra prendida la vela eterna Ner


    Tamid,

    en recordación de la
    Menorá, que estaba siempre encendida

    en el Tabernáculo30
    y en el santo Templo de Jerusalén.
    31
    “Porque el

    mandamiento es una lumbrera, y la Torá es la luz”.32

    La plataforma que
    sirve de base al Arón Hakodesh es habitualmente

    usada como Duján,33
    plataforma, donde los Cohanim pronuncian

    la “Bendición de los Cohanim”; a ello se debe la locución popular

    de Dujenen.


     

     



    LA BIMA

     

    Continúa en
    importancia la Bimá
    34,
    de madera,
    o Almemar,

    voz derivada del árabe Alminbar.35
    que está ubicada el centro
    36

    de la sinagoga, y alrededor de la cual se encuentran sentados los

    feligreses. Es una reminiscencia del altar en el Templo. Desde la

    mesa que está ubicada sobre ella, se da lectura a la Torá y la

    Congregación es dirigida en oración; tal como los sacrificios que

    se ofrecían en el altar “así tributaremos en vez de sacrificios de

    toros, plegarias de nuestros labios”.
    37

    Del mismo modo como en
    la época del Templo se realizaban


    Hakafot

    alrededor del altar,
    también se realizan rodeos alrededor de

    la Bimá con la Torá, y con el Etrog y Lulav38

    La Bimá
    desempeña una función fundamental en la vida de la

    congregación; sobre ella se formalizan actos de caridad; aquí son

    recordados nuestros seres más queridos; se ofrecen plegarias por

    los enfermos, los niños reciben su nombre allí y son introducidos

    dentro de la congregación Judía.

     

     



    LA SECCIÓN DE DAMAS

     

    La galería de damas
    Ezrat Nashim
    puede ser remontada a la

    época del Templo. Yejezquiel
    39
    en su plan del Templo ubica a la

    en el Templo de
    Jerusalén.

    40
    En todo caso está claro que antaño

    la sección damas de la sinagoga tenía la forma de una galería. De

    ese modo se facilitaba la entrada y la salida de las damas, que acudían

    a rezar, y así mismo
    la vista de los procedimientos del oficio,

    sin afectar la conducta de los oficiantes. Las damas responsables de

    las tareas domésticas y de la crianza de los hijos, fueron eximidas

    por la Torá de aquellos deberes religiosos cuyo cumplimiento el

    tiempo lo determina. Por ese motivo ellas no están obligadas a

    atender el oficio Divino.

    La separación de la
    galería de damas se originó con el objeto de

    evitar una actitud frívola que pudiera surgir de la proximidad de

    los sexos.41
    La separación de los hombres y las damas preserva la

    santidad del lugar y facilita una mayor devoción. La naturaleza

    humana no se ha modificado y la separación de los sexos en la

    sinagoga continúa
    siendo el sello de una actitud respetuosa hacia nuestra

    tradición, representado una fiel comprensión de la atmósfera sagrada

    y del oficio religioso en conformidad con los precedentes del judaísmo

    histórico.

    Otorgando una mayor
    atención a la educación religiosa de las

    niñas, no cabe duda que la galería de las damas será habitualmente

    un lugar de verdadera devoción religiosa convirtiéndose en una parte

    inseparable de la sinagoga a pesar de la separación.

     

     


    LA INTENDENCIA

    Los principales, los
    Parnasim, Gabaim o los intendentes de la

    sinagoga tienen un lugar especial en el frente de la sinagoga. El

    Talmud42 nos refiere también que fueron ubicadas butacas

    especiales o asientos
    altos para ellos sobre la Bimá, a sus lados o en

    su frente, o en otras partes de la sinagoga, de modo que formen el

    atavío de la congregación.

     

     



    CENTRO COMUNITARIO

     

    En conclusión se puede
    afirmar: la sinagoga fue siempre el centro

    de las actividades judías, el verdadero timón de la vida judía, un

    organismo de vida propia dentro de la comunidad viviente. Es mucho

    más que una casa de
    rezos; el Bet  Hakneset constituye la Casa

    de Reunión de Israel,
    un centro comunitario por excelencia. Un

    notable literato no judío (R. Travers Hertford) dijo: “En su larga

    historia el pueblo judío escasamente ha hecho algo más maravilloso

    que crear la Sinagoga. Ninguna institución humana tiene una historia

    más larga y ninguna
    otra ha hecho más por la elevación de la

    raza humana. El Templo fue el altar, la Sinagoga fue el hogar…

    Con la caída del Templo, el fuego extinguido en el altar, estampado

    por el brutal conquistador, pero arde aún en el hogar… con la

    Sinagoga comienza un nuevo tipo de oficio en la historia de la

    humanidad … aún mantenida en su antigua forma por la Sinagoga

    moderna”
    43

     

     

     

    1 Yalkut Shimoni, Va
    Yakhe135.

    2 ibíd, cita. Yero Meg.

    3 74,8.

    4 B. Batra 14 b.

    5 Yirm. 39,8.

    6 véase Rashí ibíd, y
    también Shab. 32 a, donde objeta que es ofensa llamar la

    Sinagoga Bet Ha Am.

     

    7 Eruv. 21a; Meg. 29a. 32,6; Ezra 10,9; Mish.
    Taan. 2,5; Mish. Suc. 1,10; Meg. 26a.

    8 U. D. Hayam, 29,4;

    9 Sucá 51b.

    10 Yorna 7,1.

    11 Yero Meg. 3,1.

    12 Guit. 58a.

    13 Ber. 8a; lag. 15b.

    14 Meg. 26b; Yero Yoma
    7,1; Yero Meg. 3,1.

    15 Meg. 26a.

    16 Taan. 27a y b.

    17 Graetz vol. II. pág.
    20l.

    18 Yoma lOa; Av. Zará
    43b; M. Katán IBa.

    18a véase Jewish Encyclopedia “China”.

    19 Kid. 73b.; véase
    Taan. 1; Eruv. 61b.

    20 Rambam Hilj. Tef, Cap. 11.2.

    21 Shemot 25,22; Bamidb. 10,33; U. D. Hayam.
    35,3.

    22 Cit. Shab. 320..

    23 Bamid. 10,35-36.

    24 Taan 2,1; Meg. 3,1.

    25 Sotá 39b.

    26 Meg. 36b. Tosafot.

    27 Shemot 26,33.

    28 Mish. Yoma 5,1.

    29 Mish. Yoma 5,1.

    29.a Shab. 32b: Men. 86b.

    30 Vayk. 24,1-4; Shemot 27,20.21.

    31 Mish. Tam. 3,9; 6,1.

    32 Mishlé 6,23.

    33 R. Hash. 31b.

    34 Sucá 5tb.

    35 Rashi ibld.

    36 Rambam Tefilá 11, 3; Oraj Jayim 150.

    37 Hoshea 14,3.

    38 Mish. Sucá 4,5.

    39 Yejezk. 40,17-18.

    40 B. Batra 4a; Taan.
    23a, también Mish. Midot 4,6.

    41 Yero Sotá 16,14;
    Sucá 5,2; también Tosefta Sucá 4,1.

    42 Sucá 51b; Yero Meg.
    3,1; Tosefta Meg. 3, 4.

    43 Travers Herford: The Pharisees, pág. 91.



    FUENTES:
    LA SINAGOGA

     

    “Buscad al Señor donde
    pueda ser hallado” (Yeshaya 55.6)”.

    Dónde, pues, se halla? En las Sinagogas y en las Academias.

    “Invocadle donde está cercano” (íbid). ¿Dónde está cercano?

    En las Sinagogas y en las Academias. (Yerushalmi Berajot 5.1)

    “Yo les era un pequeño
    santuario” (Yejeskel 11.16). Se refiere

    a las Sinagogas y a las
    Academias.        (Meguilá29a)

     

    Estudiamos: Dijo Rabí
    Shimón bar Yojai: Ven y observa cuán

    queridos son los israelitas ante el Todopoderoso que a todos los

    lugares que fueron exilados, la Santa Presencia fue con ellos.

    Fueron exilados a
    Babel, la Santa Presencia fue con ellos. ¿En

    dónde? Dijo Abaye: en la Sinagoga de Huzal y en la Sinagoga

    Reconstruida de Nahardea (que fue construida con piedras

    recolectadas de los
    restos de los muros del Templo destruido de

    Yerushalayim). (Meguilá
    29a)

     

    Nos enseñaron los
    Sabios: Los Delegados del Maamad (quienes

    asistían diariamente a la inmolación del sacrificio cotidiano que

    era ofrecido en el Templo en nombre de todo el pueblo) oraban

    porque el sacrificio fuera aceptado complacientemente. Y los

    Delegados del Mishmar (residentes en las distintas ciudades) se

    reunían en las Sinagogas ayunando los lunes, martes, miércoles

    y jueves en ocasiones que oraban por todo el pueblo.

    (Taalút
    27b)

     

    Aquél que fija un lugar
    para sus oraciones, es ayudado y

    protegido por D-s, tal
    como lo fue Abraham (por el mérito de fijar

    un lugar para sus oraciones). Cuando esta persona fallece dirán

    de él: “¡Ay humilde! ¡Ay píol, auténtico discípulo de Abraham,

    nuestro patriarca”.

    ¿Y de dónde deducimos
    que Abraham fijó un lugar para las

    oraciones? Pues leemos: “Y madrugó Abraham por la mañana,

    dirigiéndose al lugar donde había estado de pie”. El término


    ‘estar de pie’
    tiene la intención
    de Oración, tal como leemos: “Y

    se puso de pie Pinjás y oró”.

     

    Quien se retira de la
    Sinagoga, no ha de salir de allí con pasos

    apurados. Dijo Abaye, esto fue afirmado sólo respecto a la salida,

    pero para entrar, por el contrario, es un mérito muy importante,

    como leemos: “Persigan (rápidamente) el conocimiento divino”.


    (Rerajot

    6b)

     

                La persona
    debe orar en el lugar que está determinado para

    las Oraciones (en la
    Sinagoga).             (Yerushalmi Berajot 4-4)

     

    Cuando los israelitas
    se retiran de las Sinagogas y las Academias,

    una voz divina
    anuncia: “Vete, pues, come tu pan con regocijo”

    (Cohelet 9,7).
    (Midrash Rabá Cohelet 9)


     

    Y dijo R. Yehoshúa ben
    Levy: Siempre tratará la persona de

    madrugar por la mañana para asistir a la Sinagoga y tener el

    mérito de ser contado entre los primeros diez asistentes. En ese

    caso aunque asistan luego cien personas más, él recibirá una

    recompensa que tendrá la magnitud de la recompensa de todos.


    (Rerajot

    47b)

     

    Le dijeron a Rabí
    Yojanán: En Babilonia hay ancianos de

    prolongada vida. Se
    extrañó y dijo: Si leemos (Devarim 11) “Para

    que aumenten vuestros días y los días de vuestros hijos sobre la

    tierra que les juró D-s. a vuestros padres”. Sólo en Eretz Israel

    serán prolongados los días de la vida, (pero no en el extranjero)

     

    Pero cuando le
    aclararon que aquellos madrugaban al Bet

    Hakneset, y luego prolongaban su estadía por la tarde hasta bien

    entrada la noche, exclamó: ¡Estas acciones los beneficia con tal

    recompensa! (Rerajot 8a)

     

    “Quisiera habitar
    eternamente en Tu tabernáculo” (Tehilim

    61,S) ¿Acaso supuso el Rey David que vivirá eternamente? Sino,

    que David dijo al Eterno: Que sea Tu voluntad que mis Cantos

    y Alabanzas sean pronunciadas en las Sinagogas y Academias

    eternamente. (Midrash Tehilim)

    Rabí Eliezer Hakapar
    dijo: Las Sinagogas y Academias de Babel

    están destinadas a ser
    establecidas en Eretz Israel.

    (Meguilá 29a)

    p class=”Style” style=”margin-right: 2.85pt” align=”left”>
    Quién no vio el doble
    palacio de Alejandría, Egipto, no vio

    la gloria de los judíos.

    En el centro se
    hallaba situado un estrado de madera, sobre

    el cual estaba situado el administrador de la Sinagoga con los

    pañuelos en sus manos. Cuando llegaba el momento de pronunciar

    el “Amén” agitaba con un pañuelo y la congregación en pleno

    respondía Amén (ya que la voz del Lector era inaudible, debido

    a las enormes dimensiones de la Sinagoga) No estaban sentados

    mezclados, sino que los orfebres aparte y los plateros aparte…

    De modo que cuando
    entraba un huésped o un menesteroso

    podía reconocer a su gremio y se dirigía a ellos para trabar

    relaciones comerciales
    o para ofrecerles su trabajo. (Sucá 51b)

     

     

    El oficio divino

    EL
    OFICIO DIVINO

     

    LAS
    ORACIONES
    EL
    OFICIO DE LOS REZOS
    CON
    EL CORRER DEL TIEMPO
    LA
    COMPILACIÓN DEL SIDUR
    EL
    MAJZOR
    EL
    MINHAG
    EL
    SIDUR, ESPEJO DE LA HISTORIA JUDIA
    FUENTES


    EL OFICIO DIVINO

     

    Se ha dicho que del
    contenido del Pacto entre Israel y su Hacedor

    se podría compilar el
    Libro de la Historia de Israel, el cual

    podría contener todos los acontecimientos importantes desde el

    principio hasta el fin. Si todos nuestros libros de historia, desde

    Graetz hasta Dubnov fueran destruidos, podríamos volver a escribir

    la historia de nuestro pueblo, sin que nada se perdiera, estudiando

    nuestros libros de Oraciones y su oficio.

     



    LAS ORACIONES

     

    Este contenido, es un
    fiel señalador que nos indica el punto

    central en el
    pensamiento y la existencia judías, que las Oraciones

    ocuparon desde siempre. La vida de nuestro pueblo ha encontrado

    especial expresión en sus meditaciones; en ellas el alma de Israel

    se hace eco de sus sentimientos y expresiones más íntimas.

    Bajo todas las
    condiciones y en todas las circunstancias el judío

    abría su corazón ante su Padre en los Cielos. Con agradecimientos

    o con súplicas, en momentos de alegría o de tristeza, el individuo

    y la comunidad dirigieron siempre sus plegarias a D-s.

     

    La Biblia abunda en
    tales ejemplos. Así nuestros Sabios adjudican

    a los Patriarcas la institución de las plegarias diarias:1
    “Abraham

    instituyo, la plegaria matutina, como dicen las Escrituras

    “Y a la mañana temprano Abraham se fue al lugar, donde había

    estado de pie”,2
    y pararse significa orar; Isaac instituyó

    la oración de la tarde, como dice: “Y había salido Yitzjak al campo

    a la hora de la tarde”;3
    Yaacov instituyó  la oración nocturna,

    como dice: “Y dio (vayifgá)
    con el lugar, y pasó allí la

    noche.4
    y peguiá significa sólo orar”.

     

    Los Patriarcas oraban
    en momentos de peligro
    5
    y en tiempos de

    alegría.6
    Los Israelitas retornaban a D-s, en su infortunio;
    7
    Moisés

    suplicó en
    innumerables ocasiones.
    8
    Yehoshúa, David, Salomón,

    reyes y profetas, escribas y sacerdotes, jóvenes y ancianos son

    citados con sus
    plegarias por decenas en los Libros Sagrados. ¿Acaso

    hay algo que supere las palabras de Daniel,9
    que se han convertido

    en refrán de todos aquellos que rezan en penitencia?: “Oré pues.

    al Señor mi D-s, e hice confesión, diciendo: ¡yo Te ruego, oh Señor,

    D-s grande y temible,
    guardador del pacto y de la misericordia

    para con los que Lo aman y guardan Sus mandamientos! … Inclina,

    oh D-s mío Tu oído y
    oye; abre Tus ojos Y ve las desolaciones

    nuestras y a la ciudad
    que es llamada de Tu nombre; porque

    no derramamos nuestras súplicas ante Tu rostro a causa de nuestros

    actos justos sino a causa de Tus grandes compasiones! ¡Oh Señor,

    oye! ¡Oh Señor, perdona! ¡Oh Señor, presta atención y hazlo así,

    no tardes! [Por Tu propia causa, oh D-s mío, porque Tu ciudad y

    Tu pueblo son llamados con Tu nombre!”.

     



    EL OFICIO DE LOS REZOS

     

    Es así como el oficio
    de los rezos comenzó a tomar forma y se

    agregaron oraciones para las diversas ocasiones que la vida

    demandaba. Y aunque
    éstas se recitaron individual y colectivamente

    desde que Israel se
    estableció en Tierra Santa, es sólo durante los días

    del Templo cuando éstas tomaron la forma que conocemos hoy.

    Dice R. Yehoshúa ben Leví10
    “Los oficios de los rezos fueron

    instituidos
    11
    paralelamente (luego reemplazaron) a los sacrificios

    diarios (el de Shaiarit, Minjá y Maariv)… ¿Por qué dijeron que

    Shajarit puede ser rezada hasta el mediodía? Puesto que el sacrificio

    de la mañana era
    ofrecido hasta el mediodía. ¿Y por que dijeron

    que la oración de Minjá puede ser rezada hasta el final de la tarde?

    Puesto que el sacrificio regular de la tarde podía ser ofrecido hasta

    esa hora. ¿Y por qué dijeron que la oración de Maariv no tiene

    tiempo establecido? Puesto que los miembros y restos de los

    holocaustos que no
    fueron extinguidos sobre el altar durante la tarde

    eran ofrecidos y consumidos durante toda la noche”.

     

    En la época del Templo
    se realizaban servicios religiosos en los

    diferentes pueblos y villarrios coincidiendo con el tiempo de las

    ofrendas, en cuya
    ejecución tomaban parte representantes de cada

    comunidad, tal como la
    Mishná
    12
    nos refiere esto en detalle. Cuando

    el Santuario fue destruido los servicios fijos y establecidos reemplazan

    a los
    sacrificios; aunque no debe olvidarse que las plegarias,

    especialmente los Salmos cantados por los Levitas, fueron asimismo

    parte integral de la rutina diaria del Templo. Lo mismo podemos

    afirmar del musaf el cual tomó el lugar del Korban Musaf, es decir

    de las ofrendas adicionales que eran ofrecidas en Shabat,

    Festividades y en
    Rosh Jodesh.
    13

     

    La Oración Central en
    cuyo derredor se construyó y desarrolló

    todo el cuerpo de nuestro oficio es sin duda la Shemá – la

    declaración de Fe de
    Israel – con su tres partes Bíblicas.14 En el Templo,

    esta oración era precedida por el recitado de los Diez Mandamien-

    tos. Se nos dice, sin embargo, en el Talmud.15 “También quisieron

    leer los Diez Mandamientos fuera del Templo, pero esa medida

    fue abolida por culpa de los argumentos de los Minirn”16 Al
    sostener

    éstos que los Diez
    Mandamientos son la única parte válida

    de la Torá, fue abolido su recitado público en las sinagogas.

     

    Las Shemoné Esré
    Con sus dieciocho, más tarde diecinueve,

    bendiciones, fueron
    pronto agregadas y junto con las varias partes que

    preceden a la Shemá, se convirtieron en el verdadero núcleo del

    Libro de Oraciones tal como lo tenemos en la actualidad.

     

    En los primeros
    tiempos nuestros sabios desaprobaron la práctica

    de escribir plegarias. Ellos consideraron que éstas deberían ser

    espontáneas y
    encontrar lugar entre las diversas bendiciones de la

    Tefilá, es decir, de las Shemoné Esré. Esa idea la expresaron
    cuando

    declararon firmemente: “Aquellos que escriben sobre pergaminos

     las Bendiciones, son
    considerados como si hubieran quemado un

    Libro de Torá” .17

    Pero “debemos recordar
    que sólo individuos divinamente

    favorecidos están
    capacitados para plegarias espontáneas;

    la mayoría abrumadora
    de la gente debe tener las plegarias

    escritas o expresadas
    para ellos en sus formas fijas y autorizadas,

    siempre que ello
    persiga un propósito espiritual o ético. Mayormente,

    las plegarias redactas
    tienen un valor real, irremplazable y duradero.”18

     

     



    CON EL CORRER DEL TIEMPO

     

    A medida que pasó el
    tiempo y cuando los sinsabores judíos

    aumentaron y cambiaron
    las condiciones de vida, debido especialmente

    al exilio y a la
    cesación de los oficios del Templo, la liturgia se

    desplegó hacia
    diversas direcciones, requiriendo agregados y

    modificaciones, y ante
    todo, forma y permanencia.

     

     



    LA COMPILACIÓN DEL SIDUR

     

    Se debe aceptar como
    una fiel evidencia histórica, que después

    del retorno del exilio en Babilonia en el año 538 A.E.C., Ezra, a

    quien los Rabinos consideraban en segundo término después de

    Moshé.19  junto a los hombres de la Magna Asamblea, el Sanhedrln

    de aquella época, se reunieron para compilar los rezos de los oficios,

    para lo cual
    utilizaron en gran parte, material tomado de las

    páginas de la Biblia y del Talmud.

    El oficio de los rezos
    tomó más o menos su forma presente recién

    durante la época de los Gueonim, quienes fueron los grandes líderes

    de la judería Babilónica y Persa en los siglos IX y X.

    La primera colleción
    de Bendiciones o Serie ordenada de Oraciones,

    lo cual constituye un
    prototipo de nuestro Libro de Oraciones,

    fue preparado por Rav
    Amram Gaón, alrededor del año 870

    de la E.C., aunque el primer Sidur en el estricto sentido de la palabra

    que conocemos hoy, es
    el de Saadia Gaón (fallecido en 942) el cual

    contiene todos los
    textos como así también las reglas de las Oraciones.

    Aunque desde entonces
    el Libro de Oraciones ha pasado por

    varias etapas de perfeccionamiento con aditamentos, tales como la

    canción Lejá Dodi,
    que fue incluída en el siglo XVI. se puede afirmar

    que con Saadia, el
    Sidur
    alcanza una etapa de desarrollo vital.

     



    EL MAJZOR

     

    Es interesante notar
    que el término original “Majzor”, que literalmente

    significa “ciclo”, y
    se refiere a las diversas observancias en el ciclo del

    año judío, fue usado
    ‘para titular al Sidur. Tal el Majzor Vitry, que

    fue compilado por R.
    Simja ben Samuel de Vitry, un discípulo de

    Rashi (1100 E.c.) y
    que es una edición más perfecta de los

    predecesores de
    nuestro Libro de Oraciones diario.

    Sin embargo, a su
    tiempo, el Majzor se convirtió en nuestro Libro

    de Oraciones para las festividades y efemérides sagradas, conteniendo

    piyutim
    especiales que
    describen en lenguaje poético el mensaje

    del Yom Tov.

    El primer Majror
    conocido es el de Yannai, un compositor litúrgico

    del siglo VII,
    limitado sólo a poesía medieval. El Maizor pasó por

    una serie de
    evoluciones similar a las del Sidur, y en 1485

    encontramos en Roma,
    la publicación de un Libro de Oraciones para

    las Festividades, más o menos completo, conteniendo plegarias de

    tan grandes Paitanim (poetas litúrgicos) como Kalir, Salomón Ben

    Yehudá de Roma (950 E.C.), Abraham Ibn Ezra, Salomón Ibn

    Gabirol, Yehudá Halevi y otros.

     

     



    EL MINHAG

     

    Otro aspecto que
    conviene remarcar es el que concierne al Minhag,

     o
    rito, seguido en nuestras sinagogas hoy en día. La diferencia

    principal es entre dos grupos de ritos, el Ashkenazí y el Sefaradí.

    Se puede considerar, en términos generales, que el Sidur de Saadia

    Gaón, que penetró en el Centro y Norte de Europa, refleja el Minhag

    Palestina y se convirtió en el prototipo del rito Ashkenazí;20
    mientras

    que el Sidur de
    Rav Ga6nque fue llevado de Babilonia a España,

    se convirtió en el
    rito Seiaradi. Aunque existen también algunas

    variaciones menores21
    de estos ritos en diferentes partes del

    mundo, los principales elementos que los distingue son claros. Sin

    embargo, se debe puntualizar que, mientras en lo relacionado con

    las plegarias diarias y Sabáticas las diferencias son insignificantes.

    las principales divergencias se encuentran en los oficios de las

    festividades. los cuales difieren en la naturaleza de los aditamentos

    poéticos compuestos en la Edad Media.

      

     



    EL SIDUR, ESPEJO DE LA HISTORIA
    JUDIA

     

    El Libro de Plegarias
    judío ha constituido siempre el manual de

    bolsillo del miembro más simple de la familia de Israel. Este ha

    acompañado al judío a través de todos sus vagabundeas y refleja

    los suspiros y los llantos, las esperanzas y las aspiraciones, las

    alegrías y las
    delicias del pueblo judío.

    Aunque algunas partes
    son muy antiguas, el Sidur está siempre

    fresco y perenne en su mensaje’ y contenido. En realidad está siempre

    abierto a un
    aditamento autorizado, que pudiera ser realizado

    cuando las circunstancias lo demandaren tal como se ha introducido

    desde el
    establecimiento del Estado de Israel, por ejemplo, la

    Oración por la Paz del Estado, el Recordatorio de los Mártires del

    Holocausto Nazi y de los Muertos en la Guerra de la Independencia;

    así como también
    plegarias específicamente Israelíes tales como

    la Oración antes de entrar en la Batalla, la Oración de los

    Paracaidistas, la
    Oración de los Plantadores, la Oración por la Paz

    Mundial y otras.

    La lengua hebrea
    constituyó siempre el medio de expresión de

    las plegarias aún en épocas en que los devotos hablaban otras

    lenguas tales como:
    Arameo, Griego, Árabe o Francés. El hebreo fue

    siempre “la Lengua Sagrada”. Agregando solemnidad

    y sentimiento al servicio religioso y dando expresión de la unión

    y la unidad del pueblo de Israel. El hebreo quedó como lengua

    histórica de la
    judería, como símbolo de unión entre las generaciones

    del pasado y las del
    futuro. Aquellos que excluyeron al Hebreo de

    su vida religiosa, dieron pie a su propia destrucción y desaparición

    como integrantes del pueblo de Israel.

    Nuestro Libro de
    Oraciones es único en la literatura devota del

    mundo. Lleva en sí el sello de todos los climas y condiciones por

    los que ha pasado el judío. Es instructivo en todas sus versiones,

    inspirador en todas sus frases.

    Es el espejo y el alma
    del Pueblo de Israel – Am Israel -.

     

    1 Ber.
    26b.

    2
    Beresh. 19,27.

    3
    ibid, 24,63.

    4
    ibíd. 28,11.

    5
    ibid. 18,20: 25; 20, 17; 25,21; 32,11.

    6
    ibíd. 24,12; 27,28- 29: 26.

    7
    Shemot 2,21.

    8 Shemot 34,9; Bamid.
    14,13-19; 27.16; Dcv. 3,24.

    9 Dan. 9,4-19.

    10 Ber. 26b.

    11 íbíd.: “Los
    Patriarcas instituyeron los oficios, Y los Rabinos basaron sus fundamentos en
    las ofrendas del Templo”.

    12 Taan, 4,2.

    13 Taan, 4,1-4;
    Rarnbam sobre la Mishná anterior; Tosefta Ber. 3,1.

    14 Dev. 6,4-9;
    11,13,21, Bamid, 15,37-41.

    15 Ber. 12a.

    16 Miembros de una
    secta de antiguos judíos-cristianos.

    17
    Shab. 115b.

    18
    Hertz, Daily Prayer Book.

    19 Sanh, 21b; Sucá
    20a.

    20 En su ramificación
    polaca es el Minhag dominante en los paises de habla in- glesa

    21 Tales como
    italiano, nor-africano, yemenita, jasidico.

     



    FUENTES: EL OFICIO DIVINO

     

    “Y pasó el Señor
    delante de Su rostro” (Shemet 34,6). Si no

    fuera por el versículo que está escrito, no se podría afirmar lo

    siguiente: Nos enseña que el Todopoderoso se envolvió con un

    Talit, tal fuera un Lector y le enseñó a Moshé el programa de

    Oraciones, diciéndole: En todo momento que los israelitas pequen,

    que actúen luego según este orden, y les perdonaré.


    (Rosh Hashaná
    17b)

    Rabi Yosí bar Janina
    dijo: Las plegarias diarias fueron

    instituídas por los
    patriarcas. Así también nos enseñaron los Sabios:

    Abraham instituyó la
    plegaria matutina, como dicen las

    Escrituras, “Y madrugó Abraham por la mañana dirigiéndose al

    lugar, donde había estado de pie” (Bereshit 19,27), y consideramos

    que “ponerse de
    pie”
    significa orar, como leemos: “Y entonces

    se puso de pie Pinjás
    y oró” (Tehilim 106,30).

    Yitzjak instituyó la
    oración de la tarde, como dice

    (Bereshit 24,63): “y había salido Yitzjak al campo a conversar

    a la hora de la tarde” y la conversación se refiere evidentemente

    a la plegaria como leemos (Tehilim 102,1): “Plegaria de un

    afligido, cuando desfallece, y derrama delante del Señor su penosa

    conversación” .

    Yaacov instituyó la
    oración nocturna, como dice (Bereshit 28,11)

    “y dio (vayifgá)
    con el lugar, y pasó allí la noche”, y peguiá


     
    sólo
    significa suplicar, como leemos (Yirrneya 7,16)

    “Por tanto, no ores tú
    por este pueblo, ni eleves por ellos

    clamor y oración, ni Me supliques (tiigá¡”, (Beraiot 26b)

    Rabí Yehoshúa ben Levy
    dijo: Las oraciones diarias fueron

    instituidas (por los miembros de la Magna Asamblea) de acuerdo

    a los sacrificios diarios que se ofrecían en el Templo.

    Así también nos
    enseñaron los Sabios: ¿Por qué dijeron que

    Shajarit puede ser rezada hasta el mediodía? Puesto que el

    sacrificio de la
    mañana podía ser ofrecido hasta el mediodía. ¿Y

    por qué dijeron que la oración de Minjá puede ser rezada hasta

    el final de la tarde? Puesto que el sacrificio regular de la tarde

    podía ser ofrecido hasta esa hora. ¿Y por qué dijeron que la

    oración de Maariv no tiene tiempo establecido? Puesto que los

    miembros y restos de los holocaustos que no alcanzaron a ser

    extinguidos durante la tarde eran ofrecidos y consumidos durante

    toda la noche. (Rerajot 26b)

    Leemos en la Escritura
    (Bereshit 15,8) “Y él dijo: Señor. D-s

    ¿en qué conoceré que la he de heredar (a la tierra prometida)?”

    Dijo Abraham: Señor del Universo, y si acaso los judíos pecaren

    delante Tuyo. ¿los castigarás como a la generación del Diluvio

    y a la generación de la Dispersión (Torre de Babel)? No – le

    respondió.

    Le volvió a decir
    Abraham: Señor del Universo, comunícame

    en qué conoceré que la he de heredar. Le respondió el Señor:

    -“Tráeme una novilla de tres años. y una cabra de tres años. y

    un carnero de tres años … ” (ibid, 9) Le volvió a decir Abraham:

    Esto será válido
    durante la existencia del Bet Hamikdash, pero

    cuando el Bet Hamikdash no exista, ¿qué será de ellos?

    Le respondió : -Ya les
    instituí la lectura del orden de los

    sacrificios, de modo que cuando lo leen les considero como si

    hubieran sacrificado esos holocaustos, y les perdono todos los

    pecados.. . (Taanit 27b)

    Entonces Daniel entró
    en su casa, y abiertas las ventanas

    de su cámera alta – hacia Yerushalayim -, tres veces al día se

    hincaba de rodillas, y oraba y daba gracias delante de su D-s.

    (Daniel 6,11)

    Si se encontraba en el
    exterior (dispuesto a orar) deberá orientar

    su posición hacia
    Eretz Israel, como leemos (1 Melajim 8,48)

    “Y oraran a Ti vueltos a su tierra que entregaste a sus padres”.

    Si se encontraba en
    Eretz Israel (dispuesto a orar) que oriente

    su posición hacia Yerushalayim, como leemos (ibid, 44) “Y oraren

    al Señor, vueltos
    hacia la ciudad que Tú has escogido”.

    Si se encontraba en
    Yerushalayim (dispuesto a orar) que oriente

    su posición hacia el
    Bet Hamikdash, como leemos (ibid, 42)

    “cuando viniere y orare hacia esta Casa”.

    Si se encontraba en el
    Bet Hamikdash (dispuesto a orar) que

    oriente su posición hacia el Santo Santuario, como leemos (ibid,

    35) “si oraren hacia este lugar”.

    De resultas que si se
    encontraba en el este, se vuelve hacia

    el oeste; en el oeste, se vuelve hacia el este; en el sur, se vuelve

    hacia el norte; en el norte, se vuelve hacia el sur. De modo que

    todos los judíos se orientan hacia un solo lugar. (Berajot 30a)

     

    ¿Qué intención tiene
    el verso que leemos (Tehilim 55,19): “El

    redime mi alma en paz, de las que me hacen, porque son muchos

    los que estaban
    conmigo”?                                                  

    Dijo el Todopoderoso:
    Todo aquél que se dedica a la Torá y

    a las acciones de benevolencia, y ora sus oraciones junto al

    Público, lo considero
    como si Me hubiera redimido a Mí y a Mis

    hijos de entre los pueblos paganos del mundo. (Berajot 8a)

    Así como la fuente
    hace surgir de ella constantemente agua

    fresca y nueva, también los israelitas recitan nuevos cantos y

    alabanzas
    constantemente. (Midrash Shojer Tov, 87).

      No se designa un
    Lector, y los cohanim no pronuncian sus

    Bendiciones, no se lee en público la Torá, ni el Profeta … ni se

    pronuncia la bendición de los novios, ni los pésames a los que

    están en duelo, ni la bendición pública posterior a las comidas,

    si no se reúnen al menos diez asistentes (Mishná Meguilá 4,3).

    Tampoco se recita el Kadish ni se pronuncia el Barjú sin haber

    reunido antes diez personas. (Sofrim 10,7).

     




     

    Mah Tovu

    MAH
    TOVU

     

    LA
    CASA DE REVERENCIA
    FUENTES


    MAH
    TOVU

     

    “¡Cuán hermosas son
    tus tiendas, oh Yaacov, tus moradas, oh

    Israel! … 1 Oh Señor, amo la habitación de Tu casa, y el lugar de

    la morada de Tu gloria… Pero yo, (dirijo) mi plegaria a Ti, oh

    Señor; sea tiempo de Tu favor; oh D-s, en la abundancia de Tu

    misericordia,
    respóndeme en la verdad de Tu salvación”.

     

     



    LA CASA DE REVERENCIA

     

    Tales son las palabras
    de reverencia y alegría que jóvenes y

    ancianos proclaman por
    igual, al entrar en la Sinagoga, la Casa de

    D-s. Cuando el judío entra en la Casa de Reverencia, comienza con

    Mal: Tovu, frase expresada por primera vez por Bilam, el profeta

    pagano, cuando vio las tiendas del campamento Israelita. Ese

    profeta fue llamado
    por el Rey Moabita Balak para maldecir a Israel,

    y al ver a las pacíficas e idílicas tiendas de Israel extenderse en el

    desierto, su corazón se llenó de admiración y en lugar de maldecir,

    bendijo a Israel.

     

    Pero nuestros Sabios
    interpretaron la palabra “tiendas”,

    refiriéndose a las sinagogas, y la expresión “moradas”, refiriéndose

    a escuelas para
    instrucción religiosa. Dice R. Yojanán en el

    Talmud: 2
    “De la bendición de aquel malvado: Bilam, podemos

    deducir sus
    intenciones. Quiso decir que no tengan Sinagogas

    ni Escuelas, por lo que exclamó Mah Tovu: ¡Cuán hermosas son

    tus tiendas, oh Yaacov, tus moradas, oh Israel!”. Nuestros Sabios

    quisieron decimos que Bilam se dio cuenta, al igual como muchos

    enemigos de Israel lo comprendieron posteriormente, que mientras

    existan sinagogas que cumplan su función de “casas del poder espiritual”,

    mientras se escuchen
    voces infantiles estudiando en el Talmud Torá,

    el pueblo judío no
    puede ser aniquilado. Bilam entendió

    el secreto de la supervivencia judía, y fue por este motivo que sus

    palabras fueron introducidas en la plegaria prologal del día, en

    nuestros oficios diarios. Al principio los Rabinos pensaron incluir en

    nuestras plegarias,
    toda la sección Balak3 de la Torá pero se abstuvieron,

    ya que dada su
    extensión, hubiera significado un sobrecargo para la congregación4

    y por lo tanto fue
    dejadosólo Mah Tovu.


     
    Toda
    la plegaria Mah Tovu expresa el afecto y el apego del reverente

    hacia su Hacedor: El
    exclama “Oh Señor, amo la habitación de Tu casa

    y el lugar de la
    morada de Tu gloria”.

    El reverente quien se
    siente sobrecogido de respeto y amor junto

    al calor que encuentra en la Casa de D-s, se da cuenta plenamente

    que, sumergido profundamente en los asuntos mundanos, en la

    hostil lucha por la vida diaria, no siempre puede liberar su mente

    de todas sus preocupaciones. Por lo que ruega entonces, “Pero yo,

    dirijo mi plegaria a
    Ti, oh Señor; sea tiempo de Tu favor”, y

    no hay otro tiempo más
    apropiado, declaran nuestros Sabios,

    que el de la hora de
    reverencia, cuando se reúne toda la

    congregación. Sin
    embargo, sabiendo muy bien que el hombre no

    siempre merece la
    Gracia de D-s, el reverente pide:

    “Oh D-s, en la abundancia de Tu misericordia, respóndeme en

    la verdad de Tu
    salvación”. Esto concuerda con la devota fe

    de nuestros Sabios:
    “El Clemente requiere el corazón”.

    Así, la persona que
    dice su plegaria con sinceridad, y

    es movida por motivos
    puros, puede sentirse segura de

    que sus súplicas serán
    aceptadas.

     

    1 Bamidb. 24,5
    siguientes.

    2 Sanh. l05b.

    3 Bamidb. 22-24.

    4 Ber. 12b.


     



     
    FUENTES:
    MAH TOVU


    Dijo Rabí Abahu ben
    Zutrati en nombre de Rabí Yehudá bar

    Zevida: Los Sabios quisieron instituir la sección de Balak para

    que fuera leída diariamente en el capítulo del Shemá. ¿Por qué

    efectivamente no fue instituida? Por ser su cumplimiento muy

    dificultoso para todo el público (Berajot 12b). De toda ésa sección

    quedó integrado en las
    plegarias sólo el verso: “[Cuán hermosas

    son tus tiendas, oh
    Yaacov, tus moradas, oh Israel!”


    (Majzor Vitrí 89).

     

    Dijo Rabí Yojanán: “De
    la bendición de aquel malvado (Bilam)

    podemos deducir sus
    verdaderas intenciones. Quiso decir, que

    no tengan Sinagogas ni
    Escuelas, por lo que se expresó diciendo:

    “[Cúan hermosas son
    tus tiendas, oh Yaacov, tus moradas, oh Israel!”.

    Su intención era que
    la Santa Presencia no repose sobre ellos

    y expresó: “Tus
    moradas, oh Israel”.                                             (Sanhedrin
    105b)

     

    Sin Sinagogas y sin
    Tiendas, el Todopoderoso no reposa su

    Santa Presencia sobre
    el mundo.

    Rabí Eliezer Hakapar
    dijo: “Las Sinagogas y Academias de

    de Babel están destinadas a ser establecidas en Eretz Israel”.

    (Meguilá 29a)


     


     


     


     



    EL KADISH

    El Kadish

    EL
    KADISH

     

    SU
    HISTORIA
    VARIADAS
    FORMAS DEL KADISH
    EL
    KADISH DE LOS DEUDOS
    FUENTES


     

    Después del Shemá, el
    Kadish, literalmente, “Santificación”,

    probablemente la más y
    mejor conocida – y la más

    frecuentemente rezada – plegaria de nuestro oficio divino. Sin

    embargo, con toda su universalidad e importancia, no es muy

    conocida en su origen
    y en su variedad de formas.

     



    SU HISTORIA

    El Kadish, en
    su presente forma, ha tenido su origen probablemente

    en la época del
    Talmud. El hecho que haya sido escrito en

    el idioma arameo nos orienta hacia ese período, ya que el arameo

    era el idioma usado por los judíos en Babilonia1 en la época del

    Talmud.

    El origen de algunas
    secciones del Kadish puede ser remontado.

    sin embargo, a una época más anterior aún. Era la costumbre en

    el Primer Templo que la gente respondía las bendiciones y plegarias

    rezadas durante el oficio, con las palabras hebreas “Bendito sea el

    Nombre de Su glorioso
    Reinado por siempre jamás”.2 Este es el equivalente de la expresión
    aramea que nosotros rezamos en el Kadish.3 En otras

    palabras, este pasaje y la palabra Amén – que es una expresión

    de consentimiento y de aplauso a lo que se ha expresado4 – viene

    a ser la respuesta del pueblo al final de las bendiciones, y marca

    la conclusión de ciertas secciones de las plegarias. Con el correr

    del tiempo este procedimiento ha sido también adoptado por la

    Sinagoga; y la plegaria del Kadish surgió de estos pasajes rezados

    en el Templo, para ser dicho después de las principales secciones

    del oficio de la sinagoga.

    El rezo de Yehé
    Shemé Rabá
    fue dicho por Daniel5 en Babilonia,

    y tiene su fundamento
    en la versión hebrea, en el Tehilim6 El Talmud,

    asimismo hace
    frecuentes referencias a esta réplica que no sólo era

    usada después de las
    plegarias, sino también a la conclusión de los

    discursos.7
    Resulta entonces que originalmente el Kadish era

    un himno sagrado que era recitado por maestros o predicadores al

    final de los discursos y sermones.

     

    La primera parte del
    Kadish como la conocemos hoy en día, que

    comienza con las palabras Yitgadal Veyitkadash, tiene su origen en

    Yejezkel,8 quien fue el profeta que magnificó y santificó el nombre

    de D-s. El vocablo Kadish no aparece en el Talmud, pero esta

    plegaria es referida con el término general de Kedushá: 9 “La

    Santificación del
    nombre de D-s”. Esta plegaria fue formalmente

    instituída por los
    Sabios de la Magna Asamblea,10 sólo que más tarde

    fue designada con el nombre de Kadish. Existía una versión hebrea

    extensa del Kadish,ll que era rezada después de la lectura de
    la Torá

    y también en otras
    ocasiones especiales similares.

     

    Podemos determinar la
    importancia que le ha sido concedida al


    Kadish,

    que no puede ser
    rezada sino con la presencia de un minián,

    (un “quórum” de diez
    personas para el Oficio Divino). El Talmud narra

    en Berajot12 que “cuando Rab Dimi regresó de Eretz Israel a
    Babilonia,

    dijo en nombre de Rabí
    Yojanán que aún estando dedicados al estudio

    de los íntimos
    secretos de la Santa Presencia,13 está permitido interrumpir

    con el objeto de
    responder al Kadish con las palabras Yehé Shemé Rabá”.

     

     



    VARIADAS FORMAS DEL KADISH

     

    Existen distintas
    formas de Kadish que son rezadas en el curso

    del oficio.

     

    Ellas son en primer
    lugar, el Jatzí Kadish, “medio-Kadish”, que es

    rezado al final de algunas secciones del oficio. El “Kadish completo”,


    Kadish Shalem
    ,
    que se dice a la conclusión del oficio. El Kadish rabinico”,


    Kadish Derabanán
    ,
     es
    rezado después del estudio de algún escrito rabínico,

    como ser el Talmud o
    la Mishná, lo mismo que después de una

    disertación talmúdica
    o referida al Midrash, de acuerdo a la tradición

    de las antiguas
    prácticas.14 Está además el “Kadish de la Renovación”,


     
    rezado
    en los funerales.

     

     



    EL KADISH DE LOS DEUDOS

     

    Un lugar muy
    importante en nuestra vida religiosa es ocupado

    por el Kadish rezado por los deudos. El Talmud15 expresa el

    concepto que cuando la
    persona fallece requiere la expiación,

    y el Taná Debe Eliyahu16
    dice que el rezo de un Yitgadal pronunciado

    por el huérfano redime
    a sus padres de sus penas.17

     

    El precepto de honrar
    a nuestros padres es de tal importancia en

    el judaísmo, que le fue asignado un lugar prominente en el Decálogo.

    Honrar a los propios
    padres es un deber tan importante que de acuerdo

    a los principios de la
    Fe judaica está sólo en el segundo lugar – además

    de haberle sido
    comparada – después de la obligación de venerar a D-s.18

     

    Es un privilegio
    sagrado de cada niño judío, recordar y apreciar

    el amor y el autosacrificio que sus padres han demostrado por él.

    El judaísmo, por lo tanto, asume como un acto natural el deber

    filial de honrar a los padres aún después de su muerte.

     

    El Talmud19
    establece que “el hijo debe honrar a sus padres después

    de su fallecimiento,
    del mismo modo que debe hacerlo durante

    toda la vida de ellos”. más aún, agrega un comentarista, durante

    toda su vida, este respeto podía ser producto de intereses no expresados,

    pero después de su
    muerte, este respeto se convierte de una expresión

    desinteresada de amor
    filial y honra a D-s.

     

    No está muy claro
    cuándo apareció la costumbre de que los deudos

    reciten el Kadish. Una cosa, sin embargo, es cierta: el recitado del

    K.adish del hijo huérfano se ha convertido en la más destacada señal

    de reverencia por la
    memoria de los padres. La santificación del

    nombre de D-s, y la admisión de Su Voluntad,20 aún en un momento

    de gran tristeza y
    tribulación, tienen sin duda una influencia muy

    grande sobre el deudo
    en el momento que recita el Kadish.

     

    Ciertamente no puede
    haber una manera mejor de honrar la

    memoria de nuestros padres, en medio del tumulto diario de las

    exigencias de la vida, que ésta, la de reunir a una congregación de

    reverentes para la recitación del Kadish.21 Y las
    palabras de conclusión

    del Kadish: “El
    creará la paz para vosotros”, han sido por siempre la

    eterna plegaria de los
    judíos.

     

    1 Tosafot sobre Ber. 3a

    2 Mish. Tam. 5,1, 7,2; Mish.
    Yoma 6,2; Yoma 39b; Taan.
    16b.

    3 Targum Yerushalmi
    sobre Beresh.
    39,2; Devarim 6,4; Sifré Dev. 37,3.

    4 Shab. 36a.; Shab.
    119b.

    5 Dan. 2,20.

    6 113,1.

    7 Der. 3a.; Sof.
    19,12; Sucá 39a; Sotá49a.; Beresh. Rabá 57; Mishle Rabá 10,3; Ejá Rabá.

    8 Yejez. 38,23, véase
    también 36,23; Yero Der. 9,3.

    9 Der. 2lb.

    10 Sof. 16,12;

    11 Sof. 14,22.

    12 21b.

    13 lag. lib. 19,1

    14 Sof. 19,12; 36.

    15 Hor. 6a.

    16 Or Zarua, A. Zara HiljotShabat.

    17 M.Vitri 144.

    18 Kid. 30b.; D. 32a.
    Metz.

    19 Kid. 31b; Yoré Deá
    240,9.

    20 Yob 1,21.

    21 Sof. 19.12,

     

     



    FUENTES: EL KADISH


    Sea el Nombre de D-s
    bendito desde la eternidad hasta la

    eternidad, porque Suya
    es la Sabiduría.             (Daniel 2-20)

     

    Dijo R.abí Yosí: ¿De
    dónde deducimos que cuando alguien

    proclama “queSu Magno Nombre sea bendito” debemos

    responder “para
    siempre y en todos los mundos”? Pues nos dice

    la Sagrada Escritura (Devarim
    32,3) “[Dad gloria a nuestro D-s!”.


    (Sifrei Devarim 32.3)

     

    Dijo Rabí Yehoshúa ben
    Levy: Quien exclama “que Su Magno

    Nombre sea bendito” con toda su fuerza (e intención) le anulan

    los decretos desfavorables. (Shabat 119b)

     

    Quien exclama (durante
    el sueño) “que Su Magno Nombre

    sea bendito” está asegurado que merecerá el mundo venidero.

    (Berajot 57a)

     

    ¿Por cuál mérito el
    mundo mantiene su existencia? Por la

    lectura de la Kedushá al final del oficio divino y por la

    pronunciación: “Que Su
    Magno Nombre sea bendito” después del

    sermón. (La lectura de
    la Kedushá fue establecida a fin que la

    totalidad del público
    judío se dedique al estudio de la Torá en forma

    diaria, aunque sea un
    trozo mínimo que es leído y traducido; y

    por cuanto que la
    medida atañe a todos los sectores tanto

    los estudiosos como los
    simples y porque además tiene el doble

    valor de ser
    considerado estudio y santificación del Magno Nombre,

    su aprecio es tan
    magnífico. Del mismo modo la pronunciación del

    “Que Su Magno Nombre
    sea bendito” fue establecida para después

    del sermón sabático, al
    cual asistió la totalidad del pueblo por ser

    un día de asueto, de
    modo que abarca estudio de Torá y también

    la santificación del
    Nombre.) (Sofá 49a)

     

    R. Yehuda bar Yejeskel
    dijo: Mi padre por cuanto no posee

    propiedad de tierras bendice la lluvia con el siguiente texto: Que

    sea magnificado y santificado, alabado y elevado tu Nombre,

    nuestro Rey, por cada gota que nos haces bajar, y que la separas

    una de la otra (para que no dañen la simiente).


    (Jerushalmi Beraiot
    9,2)

     

    Rabí Akiva encontró a
    un hombre que estaba cargando sobre

    sus hombros pesados leños y los arrastraba como si él fuera una

    yegua. Rabí Akiva le ordenó que se detuviera interrogándole:

    -Hijo mío: ¿Por qué trabajas tan pesado? Si acaso eres un

    esclavo y tu amo te agobia con tanta carga, yo te rescataré y te

    dejaré en libertad. Si acaso eres pobre, te enriqueceré.

    =-Déjame, señor -le
    respondió- no puedo detenerme.

    -¿Eres un ser humano,
    o acaso un duende? -le preguntó.

    –Soy la reencarnación
    de una persona muerta, que fue en vida

    muy pecadora. Fue un
    cobrador de impuestos, que halagaba a los

    pudientes y asesinaba a los pobres, y si fuera poco violó a una

    novia en pleno día de Kipur.

    -Hijo mío, -le volvió
    a interrogar- ¿acaso escuchaste de

    boca de tus superiores si tienes alguna salvación?

    -No -le dijo- Sólo
    escuché que si hubiese tenido un hijo

    que asiste a un Ret Hakneset y dice la Bendición del Señor, le

    perdonarían el martirio. Pero sólo dejó a su mujer encinta, por

    lo que no tengo noticia si nació una niña o un varón. Pero aunque

    fuese varón, ¿quién le enseñaría Torá?

    Rabí Akiva tomó sus
    datos, y ya no descansó hasta dar con el

    paradero de su familia. Al preguntar por ellos le respondían con

    aborrecimiento por la mala conducta que ellos ostentaban. Ni

    siquiera le habían
    hecho Milá al hijo.

    Rabí Akiva tomó al
    muchacho y comenzó a enseñarIe Torá.

    Pero el muchacho no
    aprendía. Cuarenta días ayunó orando por

    él, cuando una voz
    celestial le preguntó: ¿por éste individuo su-

    plicas? Si, respondió, siguiendo con sus esfuerzos.

    Por fin logró
    enseñarle a leer y a pronunciar las Bendiciones y

    los rezos. Lo introdujo a un Bet Hakneset donde le enseñó a

    rezar Y la pronunciación de las Bendiciones del Señor.

    En ese momento lo
    liberaron al padre de las torturas infernales,

    y le apareció en el sueño a Rabí Akiva y le dijo: Venerado Rabí

    [te deseo el descanso absoluto en el Paraíso, tal como lograste

    salvarme del Infierno!

    Entonces pronunció
    Rabí Akiva el verso (Tehilim 135,26):

    [Dad gracias al D-s del cielo; porque para siempre es Su miseri-

    cordia! (Midrash Rabí Tanjuma)

     

     

    Shema Israel
    EL
    SHEMA

    LA DECLARACIÓN DE FE

     

    El Shemá Yisrael,
    “Oye, Israel, el Señor, nuestro D-s,

    el Señor es uno”1 ha sido la Declaración de Fe de los judíos a través

    de todas las épocas.2 Desde tiempos inmemoriales, ha sido la primera

    plegaria que el padre judío enseñaba a su hijo tan pronto como

    éste comenzaba a hablar; asimismo ésta constituyó la última plegaria

    del judío antes de ser llamado a abandonar el dominio terrenal.

    Aún en lugares donde el conocimiento del hebreo era magro, el

    Shemá era, sin embargo, el constante slogan en labios del judío.

    Una renovada evidencia sobre esto encontré durante mi visita a

    la India que realicé hace poco. Allí, me dijeron, fueron descubiertos

    los Bené Israel hace unos 300 años, sólo gracias a su recitación del

    Shemá. Esta era la única frase hebrea que conocían y la recitaban

    en ocasión de sus ceremonias religiosas.

     

    El Shemá Yisrael
    proclama la verdad fundamental de la unicidad

    de D-s., en oposición a toda forma de reverencia idólatra. Enseña

    el monoteísmo en su forma más pura.

     

    En sus tres seccíones,3
    el Shemá expresa los principios básicos

    del credo judío. Insta al judío a amar los Mandamientos de D-s

    y a enseñarlos a sus hijos. En resumen, exige al judío conducir su

    vida en concordancia absoluta con los principios de la Ley divina.

    Ciertamente, la importancia del Shemá ha sido tan grande, que el

    Talmud abre sus páginas con una discusión referente a la lectura

    del Shemá.4

     

    En nuestro libro de
    oraciones el Shemá es prolongado con la frase

    “D-s es un fiel y veraz Rey,” la cual es recitada sólo cuando las

    plegarias son rezadas
    en privado. Es de hacer notar que las tres

    primeras letras
    hebreas de esta frase forman la palabra AMEN,5

    que significa VERDAD.
    Probablemente esta frase que marca

    la idea del reinado
    divino, fue introducida para reiterar la idea de

    “aceptación de la
    soberanía del reino divino”, expresada ya por

    las primeras frases
    del Shemá.6

     

    Algunos de nuestros
    sabios han sugerido7 que esta frase El Melej

    Neemán está directamente relacionada con el número de los vocablos

    del Shemá que
    llega a totalizar 248, idéntico al número de órganos

    del cuerpo humano.8
    Cuando alguien ora en privado las palabras

    iniciales toman el
    lugar de las tres últimas palabras H’ Elokeijem, Emet,

    las cuales el lector repite a la terminación del Shemá, en representación

    de todos los
    participantes.

     

    Todas las secciones
    del Shemá están tomadas del Jumash.9 La

    primera sección derivada del Libro Devarim,10 enseña la Unicidad

    de D-s, el deber de meditar constantemente sobre las palabras de

    D-s y de inculcarlas en los; corazones de los jóvenes, “estando en

    tu casa, andando por el camino, al acostarte y al levantarte”, por

    la mañana y por la noche.11 Más adelante prescribe el uso de los

    Tehilim, dentro de los cuales se encuentran escritos las secciones del

    Shemá, sirviendo de señal sobre el brazo y por frontales entre los

    ojos. El párrafo contiene asimismo la ordenanza de la Mezuzá, para

    inscribir el Shemá sobre las jambas de las puertas de las casas.

    Ciertamente, en el
    medio de la lucha por el vivir cotidiano, estas señales

    exteriores tienden a servir al judío como constantes recordatorios

    de las grandes y nobles enseñanzas e ideales contenidos en el Shemá.

     

    Se notará que en el
    Libro de Oraciones, el primer capítulo del

    Shemá se interrumpe inmediatamente después de la frase de

    apertura,12
    y sigue la frase “Baruj Shem Kebod Maljutó Leholam Baed”.

    Esta frase aunque no
    es de origen bíblico,13 reitera el Reinado de D-s y su

    Eterna Soberanía; era recitada en el Templo cada vez que se pronunciaba

    el nombre Divino
    explícito y completo.14 Este pasaje es ahora leído

    generalmente en voz
    baja; el Talmud15 sugiere que la razón de esto se

    encontraría en el
    hecho que contrariamente a otras secciones del Shemá

    esta frase no se
    encuntra en la Torá.16 Sólo en Yom Kipur se recita en

    voz alta. Esto
    nuevamente está de acuerdo con la práctica de la época del

    Templo, cuando el
    Cohen pronunciaba el Nombre Divino explicito, el Shem Hameforash,
    respondían: “Alabado sea el Nombre de Su glorioso Reino por

    siempre”.  

     

    El Midrash, por su
    parte, ofrece dos explicaciones interesantes

    respecto a la lectura
    en voz baja; nos narra que:17 “Cuando Yaacob

    estaba por fallecer, convocó a sus doce hijos y les advirtió seriamente

    que presten atención a
    la voz del Padre en los Cielos. Entonces

    ellos le respondieron:
    Escucha Israel (nuestro padre), así como

    en tu corazón el Señor
    es Único, también en el nuestro el

    Señor es nuestro D-s, el Señor es Uno. Entonces Yaacov conmovido

    murmuró en voz baja: Alabado sea el Nombre Divino de Su glorioso

    Reino por siempre”.
    Similar a esto encontramos.18 “Cuando

    Moshé se elevó a las alturas escuchó a los ángeles ministeriales que

    que decían al Todopoderoso: Alabado sea el Nombre… y trajo

    esta enseñanza a Israel. Pero en Yom Kipur que Israel está tan puro

    cual fueren ángeles celestiales pronuncian esa frase en voz alta”.

     

    El segundo párrafo
    comienza con las palabras “Y sucederá que si

    oyereis atentamente”19,
    Además de repetir algunas de las

    características frases
    de la primera sección, ésta contiene la lección

    de la recompensa y el
    castigo. De acuerdo a la filosofía del judaísmo,

    la virtud recibe
    recompensa; sin embargo la recompensa no debe

    ser la razón o el
    motivo por el cual uno es virtuoso. El motivo

    verdadero es el deseo
    y el entusiasmo para obedecer la voluntad

    de nuestro Padre
    Celestial. En este mismo párrafo el principio

    de la recompensa y el
    castigo está relacionado con las lluvias

    que son tan vitales para la vida en la Tierra Santa. De la lluvia

    dependen “tu cereal, y tu mosto, y tu aceite puro”, así como

    también la “hierba en
    tu campo para tu bestia”. De aquí en adelante

    el pasaje contiene una advertencia al hombre a no volverse hacia

    los ídolos e ideas extrañas, para evitar que D-s vuelva su indignación

    hacia él.

     

    El tercer párrafo del
    Shemá20  contiene el mandamiento del Tzitzit,

    los flecos. Estos servirán de constantes recordatorios de la conseñanza

    de nuestra ley, tal
    como lo son los Tefi/in y la Mezuzá. Aquí están

    también incluidos pasajes relativos al Éxodo de Egipto, suceso que

    el Israelita no deberá olvidar nunca.

    De acuerdo a la Mishná,21
    el Shemá íntegro en su forma y secuencia

    presente era leído ya
    en el Templo. De aquí su antigüedad y santidad.

    Con respecto a la
    forma en que los párrafos del Shemá están ordenados,

    la Mishná nos relata:22
    “Rabí Yeoshua ben Korja dice: “¿Cuál es el

    motivo que se lee la
    sección Shemá antes que la de Beaiá? Por cuanto

    se debe acatar primero
    el yugo del reino celestial y luego podrá acatar

    sobre sí el yugo de
    los mandamientos. No obstante Baiomer se refiere tan sólo al precepto de
    Tzitzit que se aplica sólo de día, mientras que las dos

    secciones precedentes
    son aplicables tanto de día como de noche.”23

    Esta explicación
    revela también que hasta los días de Rabí Elazar ben

    Azaria (135 E.e.) la
    última sección se leía únicamente de día.24

    Surgió entonces una
    larga discusión sobre si se la debería leer también de noche. Finalmente
    prevaleció25 la opinión que mantiene la obligación de leer también

    de noche, siendo una de las razones el hecho que en este párrafo

    se menciona la salida de Israel de Egipto, y considerando que este evento

    ocurrió precisamente
    de noche.26

    Es interesante
    mencionar que el Talmud27 sugiere que la tercera

    sección se recita porque se refiere a los siguientes seis fundamentos

    del judaísmo: el uso de Tzitzit; el Exodo de Egipto; la aceptación

    de los mandamientos de la Torá; el alejamiento de la blasfemia, del

    pecado y de la adoración de los ídolos.

    En Eretz Israel, en la
    época de los Amoraím, y aún más tarde,

    se omitía a la noche el pasaje de esta sección que se refiere a los

    Tzitzit mientras que en Babilonia se recitaba en su forma completa.28

    La costumbre de besar
    los Tzitzit toda vez que esa palabra es

    mencionada tiene su
    origen en el Talmud y en la Mishná.29 Ciertamente

    es un acto e expresión
    externa e nuestro apego a este precepto.

    Un excelso estudioso30
    ha resumido apropiadamente el espíritu

    del Shemá con
    las siguientes palabras: “El Shemá es la base de

    toda religión elevada, ética y espiritual; es un pronunciamiento

    imperecedero; estas
    seis palabras se han convertido en el grito de

    batalla del pueblo judío durante más de 25 siglos”.

    El ejemplo clásico lo
    constituyó el gran sabio Rabí Akíva31 en

    la época de las persecuciones del Imperio Romano. Cuando el ejecutor

    romano estaba
    arrancando sus carnes con peines de acero, Rabí Akiva

    lo desafió desplegando
    un espíritu festivo. Sus quebrantados

    discípulos que estaban
    presenciando su martirio le preguntaron por

    el significado de su
    alegría, a lo cual él replicó: “Durante toda mi vida,

    cuando leía el
    Shemá,
    me afligía cuando habría de alcanzar el momento

    que pueda ofrecer mi
    vida al amor de D-s. Ahora que llegó el momento

    ¿no he de cumplir el
    precepto?” .

    Rabí Akiva amaba a D-s
    con todo su corazón y con todo su ser,

    ahora él podía también
    amado entregando su alma por su pueblo y por la

    observancia de la Ley
    de D-s.

     

    1 Dev. 6,4.

    2 Ber. 6tb.; Midr. Tanj. Kedoshim 6.

    3 Dev. 6,4-9; 11,13-21; Bamid. 15,37-41.

    4 Tratado Berajot.

    5 Shab, 119b,

    6 Mish. Ber. 2,2.

    7 Midr. Tanj. Kedoshim 6.

    8 Midr. Rut 61; Zohar
    Vayerá; también Mishná Ber. 2,2; Ber. 14a.

    9 ibíd.

    10 Dev. 6,4-9.

    11 Mish. Ber. 1,3; Tam.
    5,1.

    12 Véase Targum Yonatán
    sobre Dev. 6,4.

    13 Esto es similar a
    Tehil. 72,19.

    14 Sotá 33a.; Yomi 39.

    15 Pes. 56a.

    16 Dev. Rabá 2.

    17 Ber~sh. Rabll 98.

    18 Dev. Rabá 2.

    19 Dev. 11.13-21.

    20 Bamid. 15,37-4l.

    21 Tam. 5,l.

    22 Ber, 2,2-3; Ber. 14b.

    23 Ber. 14b.

    24 Ber. 1,5.

    25 Mcn. 40a., también Mish. Edi. 4,10; Men.
    43a.; Yero Ber. 3,3; Kid. 7,7.

    26 Ber. 1,5.

    27 Ber, 12b.

    28 Ber. 14b.

    29 Shab, 12a; Yalkut Shimoni, Tehil.
    72, 3.

    30 Kohler.

    31 Ber. 6lb

     

     

     



    FUENTES: EL SHEMA

     

    Enseñaron los Sabios:
    Sumjas dijo: Quien prolonga la pronunciación

    del vocablo “ejad”
    le prolongarán sus días y sus años. Comentó

    R. Aja bar Yaacov: La
    prolongación deberá ser en la “d” de

    ese vocablo. R. Ashi
    dijo: Con tal que no omita la

    pronunciación de la “j” de ese vocablo. (Rerajot 13b)

     

    Estudió Rabí Ovadia
    frente a su maestro Ravá: Debe hacer

    un respiro entre las palabras que juntan. Respondió Ravá aceptándole:

    por ejemplo Al
    Lebabjem
    (Son palabras que se pegan una a la otra, si no se

    separan suficientemente, puesto que la segunda palabra comienza

    con la misma letra con la cual la primera finaliza) (Rerajot 12b)

     

    Cuando Moshé subió a
    las Alturas, escuchó a los ángeles

    ministeriales que
    exclamaban ante el Todopoderoso “Bendito sea

    el Nombre de Su glorioso Reinado por siempre jamás” y lo trajo

    para los judíos. ¿Y por qué motivo no lo pronuncian en voz alta?

    Dijo R. Ashi: lo que fue hurtado del palacio real, no puede ser

    utilizado para adorno exterior de la casa, sino en la intimidad.

    Pero en Yom Kipur
    que los Israelitas están puros como los

    ángeles ministeriales,
    pueden pronunciar en voz alta: “Bendito sea

    el Nombre de Su glorioso Reinado por siempre jamás”.


    (Siirei Devarim lOA)

     

    Cuida las 248 palabras
    de los capítulos del Shemá y el Todo.

    Poderoso cuidará de
    tus 248 miembros.                              (Midrash Devarim)

     

    Dijo R. Nehuray en
    nombre de R. Nejemia: En los capítulos

    del Shemá hay 248 palabras, la suma de los miembros humanos,

    y quien recita esas palabras correctamente, cada miembro toma

    una palabra y se cura con ella. En el ínterin vino un niño del

    camino, y se sentó a escuchar, y se puso de pie diciendo: en los

    capítulos del Shemá sólo hay 245 palabras. Así escuché de mi

    padre: Hay 245 palabras, faltan tres para completar el número

    de los miembros humanos, con ese motivo establecieron que el

    lector repite tres palabras: H’ Elokeijem Emet.

     

    Así dijo R. Yosi ben
    Durrnaskit en nombre de R. Akiva, los

    antiguos píos establecieron los capítulos del Shemá por los Diez

    Mandamientos y los 248 miembros por lo que establecieron que

    el Lector repite las tres palabras. (Midrash Rut Jadash 1)

     

    Cuando se le da
    lectura individualmente se acostumbra a prologar

    tres palabras, El
    Melej Neeman
    .          (Abudraham)

     

    Se menciona la salida
    de Egipto por la noche (con la lectura

    del capítulo de los Tzitzit que por ser noche no cabe su cumplimiento,

    ya que la noche por su
    naturaleza no permite su observación;

    sin embargo se lee el
    capítulo por la remembranza de la

    salida de Egipto). Dijo Rabí Elazar ben Azaria: Parezco un

    anciano de setenta años, y aun no logré convencer a mis colegas

    sobre la obligación de la mención de la salida de Egipto durante

    la noche; hasta que Ben Zoma lo dedujo del verso: (Devarim

    16.3) “A fin de que recuerdes el día que saliste de Egipto, todos

    los días de tu vida”. “Los días” se refieren al día, “todos los

    días” indica también las noches (que complementan el día).


    (Berajot

    12b)

     

    El Capítulo de los
    Tzitzit,
    ¿por qué motivo 10 establecieron

    ara ser leído diariamente? Dijo Rabí Yehuda bar Jabiba: Porque

    comprende seis puntos
    principales: el precepto de los Tzitzit;

    la remembranza de la
    salida de Egipto; la aceptación del yugo

    de los mandamientos; el rechazo de ideas herejes; la prohibición

    de pensamientos pecaminosos; pensamientos pecaminosos de

    idolatría. (ibid)

     

    Rabí Akiva enseñaba la
    Torá al gran público, reuniendo ampliamente

    al pueblo, desafiando
    las órdenes contrarias del opresor romano.

    Al poco tiempo lo
    prendieron y se aprestaron a su ejecución.

    “Era la hora de la
    lectura del Shemá, y le arrancaban las carnes

    con peines de acero,
    mientras que él aceptaba sobre sí la

    soberanía del reino celestial. Le dijeron los discípulos: Maestro,

    ¡¿a tal punto?! Les respondió: Durante toda mi vida, cuando

    leía en el Shemá “con toda tu alma” aunque te saque el alma, me

    afligía, ¿cuándo habría de alcanzar el momento de poder ofrecer

    mi vida al amor de D-s.? Ahora que llegó el momento, ¿no he

    de cumplir el precepto? Prolongaba el vocablo “ejad” hasta que

    expiró su alma junto con la palabra “ejad”. Una voz divina proclamó:

    “Bienaventurado eres,
    Rabí Akivá, que tu alma expiró

    junto al “ejad” ¿Bienaventurado eres, Rabí Akiva, que estás

    listo para la vida del mundo venidero!”. (Berajot 61b)

     

     

    La plegaria de Shemona Esre

    EL
    SHEMA
      –   FUENTES

    LA
    PLEGARIA DEL SHEMONE ESRE

     

    DESARROLLO
    HISTÓRICO
    COMPOSICIÓN LA
    AMIDA
    LAS
    TRES SECCIONES DE LA AMIDA
    LAS
    TRES BENDICIONES DE ALABANZA DE LA APERTURA
    LAS
    TRECE PLEGARIAS PETICIONARIAS INTERMEDIAS
    EL
    PRONUNCIAMIENTO DE GRACIAS, LAS TRES ÚLTIMAS BENDICIONES
    LA
    PLEGARIA FINAL
    FUENTES



    LA PLEGARIA DEL SHEMONE ESRE

     

    La sección más
    importante de nuestro oficio divino es sin lugar a

    dudas los Shemoné Esré, una plegaria compuesta (como su nombre lo

    indica) por 18 bendiciones (aunque en la versión completa de los

    días comunes de la semana son actualmente 19). La Mishná se refiere

    al Shemoné Esré
    simplemente como Tefilah, es decir la plegaria,

    indicando con esto que
    era una institución muy conocida.

     

     



    DESARROLLO HISTÓRICO

     

    El Shemoné Esré
    deriva su nombre del tiempo del Patriarca Raban

    Gamliel de Yavne,1
    quien fue el líder de la Judería Palestiniana

    al final de la primera centuria de la era común.2

     

    Otra opinión sostiene
    que mucho antes de R. Gamliel, los Sabios

    de la Magna Asamblea ya habían introducido esta plegaria,3 y el

    Talmud Jerosolimitano refiere que la compilaron 120 ancianos,

    entre los que se contaban muchos profetas.4 Así parece casi seguro

    que los Sabios de la Magna Asamblea lo compilaron originalmente.

    Sin embargo el Talmud5 trae el siguiente testimonio: “Shimeón el

    Pakuli ordenó las Dieciocho Bendiciones según su orden bíblico,

    bajo la jefatura de Raban Gamliel (estando el Sanhedrín) en Yavne.”

    Después de enumerar el
    orden apropiado basado en textos

    manuscritos, la Guemaraá pregunta.6 Si es que fueron ciento veinte

    ancianos – entre ellos varios profetas – los que ordenaron las

    Dieciocho Bendiciones, ¿Qué es lo que Shimeón el Pakuli tuvo

    necesidad de ordenar? La respuesta que nos da la Guemará revela

    algunos factores históricos: “Fueron olvidados, y él volvió a ordenarlos”.

    Esta debe haber sido
    sin duda la situación. El Shemoné Esré fue escrito

    y reescrito en varios
    períodos, empezando por los tiempos del primer

    Templo, cuando los
    Cohanim enseñaban al pueblo las diferentes

    bendiciones de la
    Tefilah.7
    siguiendo a través de la época de Babilonia, 8

    y hasta los días de
    los Anshei Kneset Hagdolá, “Los Sabios de la Magna

    Asamblea” y el período
    del segundo Templo.9

     




    COMPOSICIÓN

     

    Así, antes que el
    Shemoné Esré
    fuera redactado definitivamente

    por Raban Gamliel II después de la destrucción del segundo Templo,10

    éste pasó por
    diferentes estados de desarrollo, y algunas de

    sus secciones son más antiguas que otras. Las más antiguas son

    sin duda alguna las “Oraciones de Alabanza” que conforman

    los tres párrafos introductorios, y fueron compuestos por los Sabios

    de la Magna Asamblea alrededor de la cuarta centuria AE.C. Los

    tres párrafos finales conocidos como las bendiciones de

    Agradecimiento”,
    pertenecen muy probablemente a la 2da. centuria AE.C.

    la cual es la época de los Macabeos, aunque muchas autoridades

    sostienen que éstas ya eran conocidas y fueron introducidas por los

    Sabios de la Magna Asamblea.11

    Las 12 bendiciones
    intermedias, que pertenecen por su naturaleza

    a las plegarias personales, pertenecen a la época del segundo Templo.12

    Actualmente hay en el
    Slzemoné Esré, trece párrafos peticionarios,

    resultando en total
    diecinueve, y no 18 bendiciones. El párrafo

    adicional fue
    introducido por Shemuel el joven de Yavne en

    la época del Rabán Gamliel, y se trata de una plegaria que denuncia

    a los malvados y calumniadores de la comunidad.13 Esta bendición

    se considera como la adición más posterior realizada al Shemoné

    Esré, y aunque con esto se aumentó el número de párrafos a diecinueve,

    no afectó al título
    (nombre) previo.

    En el Talmud se expresa
    también una opinión que otras dos plegarias Et Tzemaj David y

    Belirushalayim Ireja,
    constituyeron en un tiempo una sola bendición pero fueron separadas en el
    período de la Mishná; así surgió el párrafo decimonoveno.14

    No cabe duda, como se
    mostrará con más detalle más adelante,

    que algunas de las bendiciones del Shemoné Esré se pueden retrotraer a

    plegarias recitadas
    por Moshé, los profetas y los sabios de las diferentes

    épocas.15
    La Mishná nos cuenta16 que en tiempos del Templo los propios

    sacerdotes
    acostumbraban a recitar algunas de las bendiciones del


    Shemoné Esré,
    pero que después
    de la Destrucción, ellos enseñaron

    también al pueblo a
    recitar estas plegarias en las Sinagogas.17

     

     



    LA AMIDA

     

    Otro título Con el
    cual los Shemoné Esré son generalmente denominados

    es Amidá, que
    significa literatmente “de pié”, refiriéndose a la actitud

    devota de ponerse de
    pie cuando esta plegaria es rezada. En realidad

    los sefaradim
    la llaman sólo por el nombre de Amidá, siendo éste más

    apropiado para
    identificado ya que las Shemoné Esré – la plegaria de

    las “18 bendiciones” –
    están compuestas realmente por 19 bendiciones.

     

    En shabat y
    festividades, y en el oficio de Musaf, las trece bendiciones

    intermedias que
    expresan peticiones personales Son omitidas, de modo

    que podamos liberar
    nuestra mente, durante los Días Sagrados, de

    todos los problemas y
    de todas las necesidades que nos acosan durante

    la semana. En esas
    ocasiones, aparecen en el lugar de las bendiciones

    intermedias, plegarias
    concernientes a los Días Sagrados.

     

    Los Shemoné Esré
    son rezados por los congregados en voz baja,

    y luego es repetida, esta plegaria, por el lector. Esto se debe al

    lugar importante que la Amidá ocupa en el oficio de los rezos;

    nuestros sabios ordenaron la repetición para el caso que se encontrara

    alguien que no está
    familiarizado con las plegarias, se le facilite

    de este modo seguida con comodidad y claridad18. Otra razón para

    rezarla en silencio se debe al deseo de proveer al que está rezando

    de una oportunidad para incluir cualquier petición privada que él

    anhele. Esto surge del
    argumento que exponen en el Talmud Rabí

    Eliezer, Rabí Yehoshúa y los otros sabios.19

     

    Al mismo tiempo
    deducimos del Talmud,20 que debe haber existido

    una versión reducida
    de los Shemoné Esré que era un extracto sumarial

    de las 18 bendiciones.
    Esta versión se pronunciaba sólo en casos de

    emergencia cuando la
    gente estaba imposibilitada de rezar la Amidá en

    su forma completa.21

     

     



    LAS TRES SECCIONES DE LA AMIDA

     

    La Amidá, como
    ya ha sido establecido, se puede dividir en tres

    grupos: el primero que consiste en tres bendiciones de Alabanza,

    el segundo con doce (ahora trece) bendiciones, que contienen Peticiones,

    y el tercero, que
    contiene tres bendiciones finales de Agradecimiento.22

     

    Se puede por lo tanto,
    encontrar un orden muy lógico en el arreglo

    de las bendiciones de la Amidá. Ellas comienzan con alabanza al

    Todopoderoso; continúan, en el segundo grupo, con peticiones y

    concluyen con un Agradecimiento.

     



    LAS TRES BENDICIONES
    DE ALABANZA DE LA APERTURA

    Lo tres párrafos de apertura se puede decir, que contienen los

    principios fundamentales del Judaísmo. La primera bendición que

    también recibe el nombre de Avot “Padres”23 elogia al
    Todopoderoso

    como el D-s de
    nuestros patriarcas Abraham, Itzjak y Yaacov24,

    y alaba Su bondad para
    con nosotros.

     

    La Segunda
    bendición Hatá Guibor, llamada también Guevurot,

    “Poderes”25 recuerda la Omnipotencia de D-s como rector de la

    naturaleza y sustentador de todo ser viviente.26 Los “poderes” de

    D-s y su omnipotencia están representados al comienzo de la bendición

    por la mención de su
    capacidad para proveer la lluvia y – al final27

    por la referencia a Su
    poder para resucitar a los muertos. En ésta

    bendición, se ha
    insertado una fórmula especial para

    la lluvia. Esta frase se recita desde Sheminí Atzeret28 hasta
    el primer

    día de Pesaj. Después
    de la segunda bendición, se recita la Kedushah durante la repetición de
    la Amidá por el lector (ver tópico de Kedushah).

     

    La tercera
    bendición de esta sección de apertura, que empieza

    con las palabras Atá Kadosh, es una santificación del nombre de D-s.29

     

     



    LAS TRECE PLEGARIAS
    PETICIONARIAS INTERMEDIAS

     

    Yehudá Haleví, en su
    obra El Kuzari,30 ve un esquema definido

    en la estructura de las plegarias peticionarias intermedias. Este grupo

    de bendiciones
    comienza pidiendo entendimiento de la Torá,

    continúa con plegarias por el retorno a la buena senda y el perdón

    de los pecados, redención y salud, continuando con la invocación

    de la ayuda del Todopoderoso para la reunión de todo Israel, para

    la eliminación de los malvados y la prosperidad de los rectos.

    Concluye con las
    plegarias por la reconstrucción de Jerusalén y la

    restauración de la Casa de David, y una petición final por la

    aceptación de nuestras
    plegarias.

     

    La cuarta
    bendición, Atá Jonén, es la primera de la serie de trece

    peticiones por nuestro bienestar individual y nacional.31 Esta
    bendición,

    una plegaria para que
    tengamos entendimiento y conocimiento para

    hacer el bien y evitar
    el mal, es característica de la Fe Judía. Se conoce

    en el Talmud con
    diferentes nombres.32

     

    En Motzaei Shabat,
    se incluye en esta bendición una plegaria de

    HavdaIá.33 “¿Por qué motivo fue intercalada esta bendición?”,

    pregunta la Guemará,34
    y R. Yosef responde: “por ser dependiente

    de la inteligencia, ya
    que ella es necesaria para discernir entre lo santo

    y lo profano, lo puro
    y lo impuro”.34a “Los Rabanim por su parte dicen,

    que siendo que esta
    bendición señala la iniciación de los días de semana

    profanos, la
    establecieron en la primera bendición que es recitada sólo

    durante los días
    profanos de semana”.

    La quinta
    bendición, Hashivenu, que trata del arrepentimiento,

    expresa nuestro pesar
    y dolor por olvidamos del camino recto. Así

    el entendimiento que pedimos en la plegaria anterior, es seguida

    por ese penitente arrepentimiento que nos llevará hacia el verdadero

    camino de la vida.35 Es por lo tanto, natural, que la sexta
    bendición,


    Selaj
    ,
    sea una plegaria por el perdón a toda transgresión que hubiéramos

    cometido.36

     

    Estas bendiciones a
    favor de un elevamiento espiritual son seguidas

    por peticiones para
    nuestras necesidades personales, pidiendo bendiciones

    materiales. Así, la
    séptima
    bendición, aboga por la liberación de

    aflicciones personales
    o persecuciones religiosas y por la redención final;

    probablemente data de
    los días de los Macabeos.37

     

    La octava
    bendición, Refaenu, es una plegaria por la salud física,38

    una petición por los enfermos y débiles y por aquellos que sufren

    dolor.39 Aquí se permite une plegaria personal, pidiendo por la

    recuperación de una persona en especial, especificando su nombre,

    indicando el nombre de la madre.40

     

    La novena
    bendición, Barej Aleinu, aboga porque nos liberen de la

    escasez. En la Mishná41 se la llama Bircat Hashanim, la
    “Bendición de

    los Años”, porque se refiere a la producción agrícola en las distintas

    estaciones del año. En esta plegaria se incluye42 la frase “Danos
    rocío

    y lluvia con
    bendición”; pues ambos, lluvia y rocío, en su debida

    estación, posibilitan
    el crecimiento de los frutos de la tierra, que

    abastecen las
    necesidades del hombre y aseguran la ausencia de penurias.

    Rashi puntualiza en la
    Mishná,43 que mientras que en la segunda bendición

    solamente se
    “menciona” la lluvia y D-s es alabado como el Dador de lluvia,

    la verdadera
    “petición” de lluvia se hace aquí.

    Y es también para
    conservar la estructura general del Shemoné

    Esré, que se dice esta bendición de las lluvias para integrar parte

    de la sección
    intermedia, que es, en definitiva, la sección de las plegarias

    peticionarias.44

    La frase Veten Tal
    Umatar
    se recita durante los meses de invierno

    hasta Pesaj; en Israel desde el 7° Marjeshvan,45 y en la Diáspora,

    desde alrededor de 60 días de la Tekufat Tishrei o el equinoccio

    otoñal – generalmente el 4 o 5 de Diciembre.46

    La décima
    bendición, Toká Beshofar Gadol , es la primera de seis

    peticiones nacionales
    por las necesidades y aspiraciones espirituales

    y nacionales de Israel. Esta bendición es una plegaria por la reunión

    de los dispersos;47 probablemente ya se recitaba antes del período

    del Segundo Templo, ya que existían aún entonces, comunidades

    judías dispersas en Babilonia y otros países del Medio Oriente, así

    como también en ciertos puertos europeos.

    La undécima
    bendición, Ashiba Shoftenu, es una petición por el

    reinado de D-s y por la distribución de la justicia y del bien a través

    de jueces y conductores rectos y justos.48

     

    La duodécima
    bendición, Belamalshinim, se refiere a los calumniadores,

    delatores y traidores;
    originalmente fue escrita contra tres delatores que

    traicionaron a sus
    hermanos y los entregaron al gobierno Romano.

    Esta bendición fue
    compuesta en Yavne, alrededor del año 100 de la E.C.,

    por Shemuel el Joven,
    a requerimiento de Rabán Gamliel.49

     

    Como contraste a la
    petición anterior, la décimotercera bendición,

    Al Hatzadikim, – la cual probablemente es de origen macabeo – es

    una plegaria por los hombres rectos y creyentes de la comunidad;

    “cuando los malvados y
    los ateos hayan desaparecido, se elevará

    naturalmente el prestigio de los justos”, afirma la Guemará.50 Se

    sugiere que la frase “los restos de los escribas”, se refiere a los

    dirigentes de los Perushim que consiguieron eludir las persecuciones

    de Alejandro Yanai, alrededor del año 90 antes de la E.C.

     

    Las decimocuarta
    y decimoquinta bendiciones, Belirushalaim

    y Et Tzemaj, son
    plegarias por la “reconstrucción de Jerusalén y de Sión”,

    como la capital
    espiritual de la humanidad, y  proclaman el advenimiento

    del Rey Mesiánico, quien traerá la paz eterna y la felicidad para

    toda la humanidad. La tradicional conexión entre Jerusalén, la Casa

    de David Y la era Mesiánica, está aquí claramente subrayada.51

     

    La decimosexta
    bendición, Shemá Kolenu, es una petición por una

    favorable aceptación de todas nuestras plegarías,52 Y aquí se pueden

    incluir plegarias de carácter personal.53

     

     



    EL
    PRONUNCIAMENTO DE GRACIAS,

    LAS TRES ÚLTIMAS BENDICIONES

     

    La tres últimas
    bendiciones cuyo objeto es un pronunciamiento

    de gracias, son plegarias conexas de la Restauración del Oficio

    Divino en Jerusalén.
    Así, la decimoséptima bendición, Retzé, llamada

    en la Mishná54  Avodá, “Oficio”, es una plegaria que trata del
    Oficio

    del Templo. Esta, canta alabanzas a la adoración Divina en general,

    e invoca la Presencia Divina en Sión, en particular.55 Durante

    aquellos días comunes, excepto Shabat, cuando corresponde el rezo

    de Musai, decimos en la Amidá, después de Retzé, la plegaria


    Iahalé Veiavó

    que hace mención de la oración festiva especial.56


    Yahalé Veiavó
    está
    apropiadamente inserta después de las antedichas

    Bendiciones, ya que se
    trata de una plegaria por la restauración de

    Israel en Jerusalén.57

     

    La decimoctava
    bendición, Modim, es una plegaria de gracias por

    las misericordias de D-s y tal como las anteriores, formaba parte

    del ritual de los Sacerdotes en el Templo.58

     

    Mientras el Jazán
    repite este párrafo, la congregación recita una

    versión especial llamada Modim Derabannaán, “Modim de los Rabinos” –

    probablemente porque está compuesta por un número de plegarias

    recitadas por diferentes Rabinos.59 La plegaria Al Hanissim

    explicada en el capítulo de Purim – se incluye en Purim y en Janucá.

     

    La bendición final,
    Sim Shalóm
    , es una plegaria por la paz y la

    prosperidad. En la Mishná60 se la llama Birkat Kohanim, “la
    bendición

    de los Sacerdotes”, porque, como explica Maimónides,61 es una

    plegaria acerca de Israel a quien D-s ha ordenado que bendigan.62

    Esta es la razón, dice el Talmud,63 por la cual los Sacerdotes deben

    quedar en una posición reverente cuando pronuncian la bendición

    especial en la sinagoga, antes de que el Lector concluya Sim Shalom.64

     

     



    LA PLEGARIA FINAL

     

    Todo el Shemoné
    Esré
    se termina con la meditación, Helokei Netzor,

    escrita por el Sabio Mar Brey de Ravina.65 Como ésta es una plegaria

    individual, no es
    repetida por el Lector. Al final de esta

    plegaria individual – la cual apareció por primera vez en su

    forma actual en los Sidurim de Rav Amram Gaón y Rav Saadia

    Gaón – fue agregado en una época posterior, un pasaje invocando la paz.

     

    Esto se desprende del
    siguiente reglamento de los Sabios: “Dijo

    Rabí Alexandri en nombre de R. Yehoshúa ben Leví: Cuando

    termina de rezar la
    Amidá dará tres pasos hacia atrás y entonces

    recitará la (plegaria de la) paz”.66 En nombre de R. Shemaya,

    dijeron: “Cuando pronuncia el vocablo “paz” se dirigirá hacia la

    derecha, Y luego hacia la izquierda, y entonces hará una reverencia

    hacia adelante, tomando con todo respeto licencia para retirarse

    del Todopoderoso – ante Quien se dirigen todos aquellos que

    rezan la Amidá – tal fuere un sirviente que se retira de su patrón”.

    Toda la plegaria de
    Elohay Nezor forma una muy apropiada

    finalización de todas las bendiciones: “¡Oh, D-s mio! Resguarda mi

    lengua del mal y mis labios de hablar falsedad; a los que me maltraten

    que mi alma calle, y
    que mi alma sea para todos como tierra.

    Abre mi corazón a Tu Torá, y que mi alma persiga constantemente

    Tus Mandamientos. Y todos los que piensen mal sobre mí, con

    premura destruye sus planes y frustra sus designios. Que sean

    aceptadas las palabras
    de mi boca y los pensamientos de mi corazón

    frente a Ti, D-s, mi Hacedor y mi Salvador: Quien hace la paz en

    las alturas, El hará la paz sobre nosotros y sobre todo Israel.

    Digamos Amén”.

     

     

    1 Der. 28b.

    2 Mish. Ber. 4,3.

    3
    Meg. 17b.

    4 Yer.
    Ber. 2,4.

    5
    Meg. 17b.

    6
    Ibid. 18a.

    7 II
    D. Hay 30,27; Mish. Tam. S,I; R. Sherira Ga6n-Otzar Hagueonim sobre Ber.203.

    8 Nej.
    1,5; 19.24; Dan.6,11; Ber. 32a; Rarnbam Hiljot Tefilá 1, 4.

    9 SUcá 20a; Sotá 69b.;
    Meg. 17b.

    10
    Mish. Ber. 4, 3; R. Hash.4,9.

    11
    Teshuvat Hagueonim, Harkavi 258.

    12
    Ber. 34a.

    13
    Yero Ber. 2,4; Ber.28b.

    14
    Yero Ber. 14,3-4; Taan. 2,2; Midr. Tehil. 17,4; Ber. 49a; Pes. 117b.

    15
    Yomá 69b.; Bcr. 32a.

    16
    Taan. 5,1.

    17 R.
    Hash. 4,5; Meg. 16b.

    18 R.
    Hash. 34b.; Mish. R. Hash. 4,9.

    19 A. Zar~ 7b.; Véase
    tambien R. Hash. 34b.; Mish. R. Hash. 4,9; Rashi Sotá 52b. en

         relación con la
    opinión de R. Yojanán ben Zakai.

    20 Mish. Ber. 4,3; Ber.
    29a.

    21 Véase también Yero
    Taan. 2,2; Otzar Hagueonim, Ber. 184.

    22
    Mish. R. Hash. 5,5.

    23 R.
    Hash. 4,5; Ber. 32a.; Peso 117b.

    24
    Shemot 3,15; Shab. 30a; Shemot 32,13.

    25
    Ber. 32a.

    26
    Mish. Ber. 5,2. Zohar Beresh. 32.

    27
    Mish. Ber. 5,2; Taan 1.

    28 Véase la plegaria
    especial en el tópico referido a Shemini Atzeret.

    29
    Ber. 32a; Yer. R.Hash. 4,6; Tehil. 29, 2.

    30
    3,19.

    31
    Meg. 17b.

    32
    Mish. Ber. 5,2; Meg. 17b.; Ber. 33a., Yero Ber.2,4.

    33 Mish. Ber. 5,2.

    34 Ber. 33a.

    34a Atá Jonantanu,
    además, procura este mismo ideal.

    35
    Yero Ber. 4,3; Midr. Tehil. 29,2.

    36
    Yesh. 55,7; Meg.17b; Yero R. Hash. 4,6; Midr.

    Tehil. 29,2.

    37 Yero Ber. 2,4; Mish.
    Taan. 2,4; Pes. 117b.

    38 Ver Yir. 17,14.

    39 Yero Ber. 2,4; Shab.
    12b.; A. Zará 8a.

    40
    Sha. 12a.

    41
    Ber. 5,2; Meg. 17b.

    42
    Mish. Ber. 5,2.

    43
    ibid.

    44
    Ber. 34a.

    45
    Mish. Taan. 1,3.

    46
    Taan. 14b.; O. Jayim 117,1.

    47
    Mish. Ber. 2,4; Meg. 17b.; Ben Sira 36,2.

    48
    Meg. 17b. Yesh. 1,26; Yero Ber. 2,3; Ber. 12b.

    49
    Ber. 28a.; Yero Ber. 2,44,3.

    50
    Meg. 17b.; Yer. Ber.2,4; Tosefta sobre Ber. 3,25.

    51 Meg. 17b.; Ben Sira
    51,12;. Yero Yomá 7,1; Yero R. Hash. 4,5; Mish. Ber. 4,4; Taan.

        
    2,4; Midr. Tehil. 29,2.

    52
    Meg. 18a.; Mish. Ber. 4,4; Yer. Ber.2,4.

    53 A. Zará 8a.

    54 Yomá 7,1; Sotá 7,7;
    Tam. 5,1.

    55
    Mish. R. Hash. 4,5;Rashí Yorná 68b.; Taan. 27b.; Midr. Tehil. 17,4; Vayk. Rabá
    7.

    56
    Tosefta Ber. 3,13; Shab. 24a.; Yer. Ber. 4,3.

    57
    Tosafot Shab. 24a.; Sofr. 19,7.

    58
    Mish. ibid.; Yero Sotá 7,1; Sotá 40a.; Midr.

    Tehil. 29,2.

    59 Yero Ber. 1,8; Sotá
    40a, ver también I D. Hayam.

    29,13.

    60
    Tam. 5,1.

    61
    Rambam Temid. Umusafim 6,4.

    62
    Bamid. 6,22; Meg. 18a.

    63 Sotá 39b.

    64 Vayk. Rabá 9 y 15;
    Sofr. 10,7.

    65 Ber. 17a.

    66 Yomá 53b.

     

     


    FUENTES:
    LA PLEGARIA DEL SHEMONE ESRE

     

    Dijo Rabí Yirmeya:
    Ciento veinte ancianos, entre ellos ochenta

    y tanto profetas,
    establecieron esta plegaria.


    (Talmud Yerushaimi
    Berajot 2-4)

     

    Dijo Rabí Aja en
    nombre de R. Yehoshúa ben Leví: Quien

    estableció esta plegaria y le impuso su orden, le fijó tres bendiciones

    al principio y tres
    bendiciones finales que corresponden

    a las alabanzas del Inmenso. Las intermedias se refieren a las

    necesidades de las criaturas. (Talmud Yerushalmi Berajot 2-4)

    “¿Acaso son dieciocho?
    ¡Si son diecinueve!” Dijo Rabí Leví.

     

    La bendición contra
    los
    saduceos la establecieron en Yavne

    (mucho más tarde que
    las otras). (Berajot 28b)

     

    Tres veces al día se
    hincaba de rodillas, y oraba y daba gracias

    delante de su D-s.
    (Daniel 6,11)

     

    Cuando los israelitas
    pecaron en el desierto, Moshé se paró

    frente al Todopoderoso y pronunció diversas súplicas y ruegos

    sin ser respondido positivamente. Pero cuando dijo: “Recuerda a

    Abraham, Yitzjak e Israel tus siervos”, de inmediato fue

    respondido
    favorablemente. (Shahat 30a)

     

    ¿Por qué clasifica a
    las lluvias entre los poderes? Porque las

    hace bajar con gran
    poder.                                   (Taanit 2a)

     

    Dijo Rabí Amí: Tan
    importante es el entendimiento que su

    bendición fue fijada al principio de las bendiciones diarias.

    (Berajot 33a)

     

    Después de la
    bendición por el entendimiento y el conocimiento

    sigue la del arrepentimiento y corrección que deben ser logrados

    con el entendimiento, y por consecuencia le sigue la bendición

    del perdón… y una vez que se reunieron todos los dispersos se

    hará justicia con los malvados… Al ser exterminados los pecadores

    abominables es elevado
    el honor de los justos … El honor

    de los justos será elevado en “Yerushalayim” … Al ser reconstruida

    Yerushalayim llegará
    “David”… Una vez que venga David

    llegará la “plegaria”… Al haber plegaria llegará el “Oficio”

    (Avodá)… Al haber Oficio llegará el “agradecimiento”… ¿Por

    qué motivo ordenaron la bendición de la paz después de la

    “Bendición de los
    Cohanim”? Como leemos (Bamidbar 6,27) “Y

    pondrás Mi Nombre sobre los Hijos de Israel y Yo los bendeciré”.

    Y siendo que la bendición del Todopoderoso es “paz” como

    leemos (Tehilim 29,11) “El Señor bendecirá a Su pueblo con

    paz”. (Meguilá 17.18)

     

    Todos aquellos días que
    se ofician Musaf como ser Rosh

    Jodesh, o Jol Hamoed, tanto en Shajarit como en Minjá
    reza la

    plegaria de las Shemoné Esré y menciona la oración festiva en

    la bendición de la Avodá (oficio). (Tosefta 3,14)

     

    Dijo Rabí Eliezer:
    Quien reza sus plegarias en forma fija (sin

    suplicar y como si tuviese que cumplir con un deber del cual

    quiere liberarse cuanto antes), no le son aceptadas como ruegos.

    Dijo Rabí Alexander en
    nombre de R. Yehoshúa ben Levy:

    El que termina de rezar
    la Amidá debe dar tres pasos para atrás,

    y luego saludar. Le dijo R. Mordejai, si dió tres pasos hacia

    atrás debe quedarse allí como si fuera un discípulo que se despide

    de su Maestro; si vuelve de inmediato se parece a un perro que

    vuelve a lamer lo que escupió. Así estudiamos también: El que

    finalizó de rezar la Amidá debe dar tres pasos hacia atrás luego

    saludar, y si no hace así (parece como que no pidió para retirarse

    por lo que) es
    preferible que no rece. En nombre de Rav

    Shemaya dijeron: Cuando pronuncia el vocablo paz se inclina

    hacia la derecha y luego hacia la izquierda. (Yomá 53b)

     

    Tal como el Lector
    está obligado a recitar todas las Bendiciones,

    así también cada
    individuo está obligado a recitarlas. Raban

    Gamliel dice: El Lector recita y el público cumple por su intermedio.

    Mas replicó Raban
    Gamliel a los Sabios: Según vuestra

    opinión (que cada individuo debe recitar por separado) ¿con qué

    objeto el Lector pasa frente a la Teiva?

    Le respondieron: Para
    hacer cumplir a los que no son entendidos.

    Les replicó de nuevo:
    Tal como (el Lector) hace cumplir

    (con su rezo) a los que no son entendidos, hace cumplir también

    a los entendidos. (Rosh
    Hashaná
    33b-34b)

    Rabí Yehoshúa dice:
    (Todos los días) reza un resumen de

    las dieciocho bendiciones. ¿Qué significa eso? Rav dice: Un

    resumen de cada bendición (y en cada una de ellas bendice).

    Shemuel dice: La plegaria Avinnenu y bendice sólo Shomea Tefilá

    (aparte de las tres primeras y las tres últimas). (Berajot 28b).

    Kedusha

    LA
    KEDUSHA

     

    LA
    GLORIFICACIÓN
    KEDUSHA
    DE AMIDA
    EN
    SHAJARIT
    EN
    MUSAF
    KEDUSHA
    DI YESHIVA
    KEDUSHA
    DE SIDRA
    FUENTES  

     

     

     LA
    KEDUSHA

     

    Cuando se hace
    referencia a la Kedushá, que es una plegaria de

    santificación, se piensa inmediatamente en la plegaria que recitan

    la congregación y el Lector durante la repetición de éste de los

    Shemoné Esré o Amidá. En realidad, los Sabios instituyeron tres

    clases de Kedushá. La Kedushá DaAmidá, o sea la Kedushá que se
    dice

    cuando el Lector repite en voz alta los Shemoné Esré; la Kedushá
    DiShivá

    o sea la plegaria,
    Kadosh
    , Kadosh, Kadosh, que por otra parte es

    llamada también la Glorificación, que es recitada antes del Shemá,

    y de sentado; y por último, la Kedushá DeSidrá, o sea la
    glorificación

    Kadosh, Kadosh, Kadosh, que es recitada en la plegaria Ubá LeTzión,

    hacia la terminación del oficio matutino.

     

     



    LA GLORIFICACIÓN

     

    Los versos de la
    Glorificación que forman las bases de todas las

    Kedushot son los dos pasajes atribuidos al coro angelical que cantaba:


    Kadosh, Kadosh, Kadosh
    – “Santo,
    Santo, Santo es el Señor

    de los ejércitos; toda la tierra está llena de Su gloria”, y: “Baruj Kebod


    H’ Mimkommó

    “¡Bendita sea la gloria del Señor desde Su lugar!”.1 Estos

    versos, tomados de Yeshaya2 y de Yejezkel,3 proclaman la
    santidad

    de D-s y Su Gloria
    trascendente como Creador y Gobernante del Universo.

     

     



    KEDUSHA DE AMIDA

     

    La Kedushá DaAmidá,
    es decir, la Kedushá del Shemoné Esré o


    Amidá,

    fue instituída por los
    Sabios de la Magna Asamblea.4 La

    congregación es
    convocada por el Lector a proclamar en voz alta la

    santificación de D-s; y después que él recita el verso de apertura,

    Nekadesh en Shajarit, y Nakdishaj BeNaaritzaj, durante el
    Musaf,

    la congregación
    responde en vos alta, Kadosh, Kadosh, Kadosh, y

    así sucesivamente.5
    Esta Kedushá se puede recitar solamente con un


    Minián
    ,6
    “un quórum de diez hombres para el Oficio Divino”.

     

     



    EN SHAJARIT

     

    La Kedushá
    recitada durante Shajarit de Shabat – aunque comienza

    con el pasaje Nekadesh
    tal como los días de semana comunes –

    es más completa que la
    versión semanal. En realidad, es

    probable que la versión semanal sea una versión abreviada de la

    Sabática, ya que algunos sostienen que en Eretz Israel, por ejemplo,

    la Kedushá era recitada solamente en Shabat o durante las Festividades,7

    de acuerdo con el
    enunciado que dice “en los días en que no se recita


    Musaf

    no se recita
    Kedushá”.8
    Los Gueonim también eran de la misma

    Opinión.9
    Sin embargo, a juzgar de algunos relatos parece que

    originalmente, la
    Kedushá
    se decía todos los días, no sólo en

    Babilonia sino también
    en Eretz Israel. Pero cuando les fue

    prohibido a los judíos (por gobernantes extranjeros) recitar el

    Shemá y otras plegarias, y al mismo tiempo se vieron imposibilitados

    de reunirse los días de semana, el recitado de la Kedushá se convirtió

    naturalmente en
    impracticable durante los días de semana.

    Clandestinamente se introdujo el Shemá en la Kedushá de los
    oficios

    de Musaf, como veremos más tarde, y eso condujo al enunciado

    mencionado más arriba. Sin embargo, del siguiente enunciado general

    Talmúdico,10
    parece desprenderse que la Kedushá se recitaba

    en días semanales también: “Si una persona entra en la sinagoga

    y se encuentra con que ya comenzaron las plegarias, si él puede

    comenzar y terminar antes que el Lector llegue a la Kedushá, dirá

    con ellos la Teiilá; de lo contrario no debe comenzar”.

     

    El texto de la
    Kedushá
    se encuentra en las más antiguas versiones,

    y se refiere al Reino de D-s en la tierra y a la restauración de Sión

    y de Jerusalén. Los Sefaradim comienzan la Kedushá de Shajarít

    con Nakdishaj BeNaaritzaj, pero continúan después de la primera
    sección,

    con la misma forma que la versión Ashkenazí.

     

     



    EN MUSAF

     

    La Kedushá
    recitada durante Musaf  tiene dos versiones, una que

    comienza con las palabras Naaritzaj BeNakdishaj, Y la otra con Keter


    Itnu Laj
    .
    Según parece, la primera es de origen Palestino y la segunda se

    recitaba en Babilonia. La fórmula de Naaritzeja se encuentra en el

    Majzor Vitry y también en diversas literaturas Gaónicas.11 Sin
    embargo,

    en el Sidur de
    R. Amram Gaón, esta Kedushá empieza con

    Keter. La fuente de toda la Kedushá de Musaf, se encuentra en el

    Pirke de R. Eliezer, Cap. 4, el cual contiene una descripción de
    la

    majestuosa escena de la asamblea de los seres celestiales, y del coro

    angelical, cantando loas a D-s, Su Santidad y Unicidad. Este pensamiento

    se encuentra asimismo
    expresado en la cita Talmúdica12

    que dice: “los ángeles ministeriales no entonan sus rezos, en las

    alturas, hasta tanto Israel no entone sus plegarias correspondientes”.

    Actualmente Naaritzeja es recitada en las sinagogas que se rigen

    por la versión Ashkenazí Nusaj Ashkenás, mientras que Keter se reza

    en las sinagogas que siguen las versiones Sefaradíes.

     

    La Kedushá de
    Musaf difiere considerablemente de la Kedushá

    de Shajarit, y es llamada a veces la Kedushá Rabá,13
    “la Gran Kedushé”,

    Hay un agregado muy
    importante al final de esta Kedushá que es

    el Shemá; y R.
    Amram Gaón nos cuenta lo siguiente: “Cuando se

    desencadenaron una
    serie de persecuciones (en el año 455) durante

    el reinado del Rey de
    Persia Juzdegerd Il, quien prohibió

    a los judíos guardar el Shabat y las Festividades, como también la

    recitación del Shemá, los Sabios ordenaron la inclusión del Shemá

    Israel en la Kedushá de Musaf, con el objeto que no fuera
    olvidada.”

    Otras fuentes registran que debían decir el Shemá disimuladamente

    y encubriendo las palabras a  pesar de que más tarde tal medida

    represiva fue revocada, la plegaria quedó en esa forma en recuerdo

    a ese hecho.14

     

     

     

     KEDUSHA
    DI YESH
    IVA

     

    La Kedushá di
    Yeshivá
    se refiere al pasaje Kadosh, Kadosh, Kadosh,

    antes de Keriat
    Shemá,
    que se recita sentado, como son también

    recitadas todas las
    plegarias de esa sección del oficio. Esta

    Kedushá fue instituida por los Sabios de la Magna Asamblea, poco

    tiempo después de la
    Kedushá de Amidá. La introducción de la

    glorificación entre las plegarias que tratan de las luminarias del

    mundo, es explicada en el Talmud.15 Fue introducida con el propósito

    de informarnos que tal
    dominio no le fue dado ni al sol, ,ni

    a las demás luminarias, ni a los ángeles, sino al “Todopoderoso

    solamente, quien creó las luminarias, y El gobierna sobre todos”.15

    Esta sección, contrariamente a la Kedushá de Amidá, ha sido permitida

    en plegarias privadas.16

     

     

                        
    KEDUSHA
    DE SIDRA

     

    Por último está la
    Kedushá
    de Sidrá, es decir, el verso que comienza

    con Kadosh, Kadosh,
    Kadosh,
    recitado en la Oración Uva Le Sión, hacia

    la conclusión del
    oficio matutino.17

    Dice Rav Natronai Gaón18:
    Era una práctica primitiva la de leer

    al término del oficio diez versos de los Profetas, con traducción

    aramea, y de recitar la Kedushá después de esto. Más adelante, esto

    fue interrumpido, y se recitaba antes de la Kedushá solamente los

    dos versos de los Profetas19 que comienzan con Uva Le Sión.

    El Talmud20
    expresa su punto de vista que uno de los factores

    que contribuyen a la existencia mundial es la recitación de esta

    Kedushá de Sidrá, literalmente; “la Kedushá del orden” o la
    Kedushá

    que consiste sólo de
    textos Bíblicos.

    Dado que uno de los
    deberes de todo judío es dedicarse, cada

    día, un cierto tiempo al estudio de la Torá, fomentando con esto

    su propia educación y contribuyendo asimismo al bienestar general.

    La plegaria de Uva Le Sión, que consiste en su mayor parte en

    versos bíblicos en Hebreo con traducción al Arameo, – lengua

    comúnmente hablada por
    los judíos de Siria, Mesopotamia y Norte

    de Arabia – fue instituída principalmente para cumplir dicho propósito

    de difundir el
    conocimiento de la Torá.

    Posteriormente, sirvió
    de oportunidad a mucha gente, para repetir

    individualmente la Kedushá, 21 ya que podían haber llegado con

    retraso a la Sinagoga, y considerando que todos absolutamente, están

    obligados a recitar la Kedushá. Por dicha razón se la recita

    Silenciosamente, en un
    tono bajo.

     

    A diferencia de las
    otras Kedushot, las cuales son invocaciones,

    ésta es sólo lectura de un verso bíblico que no requiere Minian.

    Esta Kedushá quedó como parte permanente de Uva Le Sión, la

    que concluye con un llamado a Israel a preservar el espíritu así

    como también la letra de nuestra sagrada Torá.

     

    1 Tosefta Ber. 1,11.

    2 Yesh. 6,3.

    3 Vejez. 3,12.

    4 Ber. 33a.

    5 Tosefta Ber. 1,1.

    6 Ber. 21b.

    7 Elbogen, Jüdische Gebete, 62.

    8 Sofr. 19,7.

    9 Tosafot Sanh. 37b.

    10 Ber. 21b.    

    11 Sofr. 16,22.

    12 Jul. 91b.

    13 Zohar Vayakhel 92.

    14 Otzar Hagueonim, Meg. 137, subsig.

    15 Avot d’Rabi Natan 12.6; Psikta
    d’Rav Kahana 20,3; Jag. 14a.

    16 Yero Ber. 5,4.

    17 Oraj Jayim 132.

    18 Otzar Hagueonim Shab. 320.

    19 Yesh, 59, 20-23.

    20 Sotá 49a.

    21 Abudraham.

     

     



    FUENTES:
    KEDUSHA

     

    Dijo R. Jiya bar Aba
    en nombre de R. Yojanán: Los sabios

    de la Magna Asamblea establecieron para los israelitas las

    Bendiciones, las
    Oraciones, la Kedushá (Consagración) y la Havdalá.


    (Berajot

    33a)

     

    Dijo Rabí Ahada bar
    Ahava: ¿De dónde aprendemos que el

    indivuduo no pronuncia Kedushái , pues leemos: “Y seré


    santificado
    entre los Hijos de
    Israel” Toda oración de santificación

    no se realizará sino en presencia de diez Hijos de Israel.


    (Berajot

    21b)

     

    Dijo Rabí Yehoshúa ben
    Levy: Si una persona entra en la

    sinagoga y se encuentra con que ya comenzaron las plegarias, si

    puede comenzar y terminar antes que el Lector llegue a la Kedushá,

    dirá con ellos la
    Tefilá;
    de lo contrario no debe comenzar. (Berajot 21b)

     

    R. Yehuda respondía al
    que pronunciaba una bendición:

    “[Santo, Santo, Santo es el Señor de los ejércitos, toda la tierra

    está llena de Su gloria!” (Yeshaya 6,3) “[Bendita sea la gloria

    del Señor desde Su lugar!” (Yejezquel 3,12)


    (Tosefta Berajot
    1,11)

     

    Los israelitas son más
    apreciados que los ángeles ministeriales,

    ya que los israelitas pronuncian el Canto (Kedushá) en cualquier

    momento y los ángeles sólo tienen derecho a pronunciarlo una

    vez al día; y según una opinión una vez a la semana; según otra

    opinión una vez al mes, según otra opinión una vez al año; según

    otra opinión una vez cada siete años; según otra opinión una

    vez en cincuenta años: y según otra opinión una sola vez en su

    vida. Los ángeles ministeriales no están autorizados a recitar el

    Canto (Kedushá) en el cielo hasta que lo hacen los
    israelitas en

    este mundo. (Julin 9lb)

    Dijo Ravá: ¿Sobre qué
    fundamentos se mantiene el mundo?

    (ya que la maldición está en constante aumento). En mérito de

    la Kedushá de Sidrá y de “El Magno Nombre sea bendito” que

    se pronuncia después del Sermón. (El orden de la Kedushá fue

    establecido sólo para asegurar que cada judío se dedique al estudio

    de la Torá en forma
    diaria aunque sean sólo algunas versículos,

    los cuales son leídos
    y traducidos, de modo que se considera

    como si se dedica al estudio de la Torá.

    Debido a que rige en
    forma general para todos los judíos,

    tanto para los estudiosos como para los simples; y puesto que

    abarca dos factores, la santificación del Nombre y el estudio

    de la Torá, es ello muy apreciado. Del mismo modo es apreciada

    la oración “Que el Magno Nombre sea bendito, etc.” que se

    pronuncia después del sermón que dictaba el orador para el

    amplio público los días de Shabat, cuando no se trabaja, y

    todo el pueblo se reunía para escuchar, por lo que abarcaba dos

    factores: Torá y la Santificación del Nombre. (Sotá 49a).

     

    Durante el reinado del
    Rey de Persia Yezdegerd II (año 455)

    decretaron entre otras persecuciones la prohibición de la recitación

    del Shemá. Con
    tal motivo los Sabios ordenaron incluir en

    la Kedushá su camienzo “Shemá” y su final “Yo soy el Señor

    vuestro D-s” a fin de que la lectura del Shemá no fuese olvidada.

    Después de lograr la anulación de tal decreto, no renunciaron

    sin embargo al agregado, a fin de publicar para todas las

    generaciones el
    milagro.


    (R. Amram Gaán
    Otzar
    Hagueonim Meguilá 137).

     

    Birkat Cohanim

    BIRKAT
    COHANIM

     

    EN
    LA ÉPOCA DEL TEMPLO
    LA
    COSTUMBRE EN LA SINAGOGA
    LA
    BENDICIÓN DEL PUEBLO
    FUENTES



    BIRKAT COHANIM

    LA BENDICIÓN DE LOS
    COHANIM

     

    La Torá ordena que los
    Cohanim pronuncien una bendición especial

    al pueblo;1
    los términos exactos de la bendición, dados originalmente

    por Moshé a Aarón, el
    Sumo Sacerdote, son empleados hasta

    el día de hoy:2

       “¡El Señor te
    bendiga. y te guarde!

    ¡Haga el Señor
    resplandecer Su rostro sobre ti, y tenga de ti compasión!

    ¡Alce el Señor Su
    rostro sobre tí. y te conceda la paz!”

     

    Esta Berajá
    Meshuleshet
    , triple bendición de elevada inspiración, la

    cual también ha sido adoptada por las otras religiones del mundo,

    era recitada diariamente por los sacerdotes ministeriales del Templo.3

    Al mismo tiempo era pronunciada en las oraciones en las ciudades

    de la campaña y en las aldeas.4 Había sin embargo variaciones en

    el recitado de la bendición y en la manera en que los sacerdotes

    elevaban sus manos.5

     

     


    EN LA ÉPOCA DEL TEMPLO

     

    La Mishná6
    nos dice: “En las provincias, las bendiciones eran

    recitadas como si fueran tres (y la gente respondía Amén a cada

    uno de los tres versos); en el Templo, no obstante, era una sola bendición.

    Además, en el Templo,
    el sacerdote pronunciaba el Shem Hameforash,

    el Nombre Divino en su fórmula completa, mientras que en las provincias

    era sustituido por
    otro sobrenombre. En las provincias, el

    Cohen elevaba sus manos a la altura de los hombros, pero en el

    Templo lo hacían por encima de sus cabezas.”

     

    “En el Templo el
    Birkat Cohanim
    era pronunciado por la mañana

    únicamente; sin embargo, en los días de Ayuno y en Yom Kipur,

    era pronunciado cuatro veces: durante Shajarit, Musaf, Minjá y

    durante Neilá”.

    El Talmud explica que
    en el período del Segundo Templo, los

    Cohanim se abstuvieron de pronunciar el Nombre Divino en su

    fórmula completa. La razón dada es la siguiente: “Cuando el

    número de gente
    desenfrenada se acrecentó, el Nombre Divino fue

    confiado a la devoción del sacerdocio únicamente; éstos lo decían

    calladamente, durante los cánticos sacerdotales”. 7

     

     

     LA
    COSTUMBRE EN LA SINAGOGA

     

    Después de la
    destrucción del Segundo Templo, parecieron desarrollarse

    dos costumbres. En
    Palestina, la bendición era pronunciada

    durante el oficio
    matutino solamente; en Yom Kipur era repetida

    cuatro veces, como lo
    fuera de práctica en el Templo.8 En

    Babilonia, las bendiciones eran recitadas no sólo por la mañana,

    sino también en el oficio de Minjá;  en Yom Kipur, por otra parte,

    era pronunciada sólo tres veces y omitida en el oficio de Minjá.9

    La costumbre de
    “convocar” a los Cohanim a pronunciar la bendición

    en la Sinagoga, es muy
    antigua.10 Interpretando un verso

    bíblico, el Sabio Abaye11 remarca: “Tenemos una tradición por la

    cual el Lector o cualquier feligrés convoca a los Cohanim cuando

    haya por lo menos dos presentes, pero no exclama Cohen, si no hay

    más que uno solo”. En tal caso, el Cohen vuelve su cara hacia la

    gente espontáneamente. La persona que invoca la palabra Cohanim

    no debe ser un Cohen. Otros Sabios piensan que el que invoca debe

    ser un lego, elegido de entre la congregación, porque si el Lector

    debiera hacerla por sí mismo, podría incurrir en la interrupción de

    sus propias plegarias.12

     

     



    LA BENDICIÓN DEL PUEBLO

     

    La costumbre es que
    los Cohanim se dirijan al Aharón Hakodesh,

     para
    pronunciar el Birkat Cohanim, habiéndose descalzado antes de

    proceder a la
    entonación de las bendiciones. Las manos y los dedos de

    los Cohanim están extendidos de un modo especial.13

    El Talmud14
    declara que “ningún Cohen que no se haya lavado

    las manos – un acto en
    el cual es asistido por los Levitas – no

    puede alzarlas para pronunciar la bendición, como está escrito,

    “¡Alzad vuestras manos
    hacia el Santuario y bendecid al Señor!”15

    Rabi Yojanán ordenó16
    que, así como a nadie le está permitido penetrar

    al Monte del Templo con los zapatos puestos, así deben los Cohanim

    descalzarse antes de ascender al Dujan (la plataforma especial de

    los Cohanim). Este es, por otra parte, el motivo por el cual esta

    costumbre es conocida como Dujenen, derivado del vocablo hebreo

    citado.

    En el Templo, a los
    Cohanim
    no les estaba permitido observar

    sus propios dedos mientras bendecían al pueblo, porque la Shejiná,

    la presencia de D-s tal fuese, descansaba entonces sobre sus manos.

    Similarmente, a la Congregación se la intimaba a no mirar entonces

    a los Cohanim, porque el resplandor de Su Presencia “cegaba la

    vista”.17

    Nosotros seguimos la
    costumbre arriba mencionada de no mirar

    a los Cohanim, (a) para ponemos de acuerdo con la práctica del

    Templo, y (b) porque nuestros corazones y nuestras mentes pueden

    absorber mucho mejor la Bendición Sacerdotal concentrando

    nuestros oídos en ella
    antes que nuestros ojos.

    Fuera de Eretz Israel,
    los Cohanim suben al Duján para bendecir

    sólo durante el oficio de Musaf  en las festividades y Yamim Noraim

    – si estos18 no coinciden con Shabat -. En Israel, esta práctica

    es ejecutada todos los días sin excepción; en los días en que ambos,

    Shajarit y Musaf son recitados, el Duján es cumplido
    después de

    cada uno de estos oficios. Un gran escritor,19 resumió adecuadamente

    el Birkat Cohanim,
    la Bendición Sacerdotal, al describirla de

    la siguiente manera: “Alcanzando una culminación maravillosa, la

    cual es conducida en
    tres cláusulas, desde la petición por la bendición

    y protección material,
    pasando por la súplica del favor Divino

    como bendición espiritual, y finalmente, mediante la petición por

    la gracia del Shalom, la paz y prosperidad, en la cual todo el bienestar

    material y espiritual
    están comprendidos”.

     

     

    1 Bamid. 6,22 subsig.; Sot! 38b.
    también Yer. Ber. 5,5.

    2 Bamid. 6,24 subsig.

    3 Tam. 7.2; Tosefta Sotá 7,5.

    4 ibid.; Taan. 4,1.

    5 Taan. 16b.; Sifré
    Bamid. 6,23; Sotá 38a.

    6 Sotá 7,6.

    7 Kid. 71a., también
    Yomá 39b.; Yer. Yomá 3,7; Tosefta Sotá 13,8.

    8 Yero             Taan.
    4,1; Taan.26b.

    9 ibíd.; Rarnbarn Tefil.
    14,2; También Tosafot
    Sotá 39b.

    10 Taz sobre Oraj layim
    125; Tosafot Ber. 34a.

    11 Sotá 38a.

    12 Yer.
    Ber, 5,5.

    13 Sotá 39b.; Meg.
    4,6-
    7,

    14 Sotá 39b.

    15 Tchil. 134,2.

    16 Ber. 9,4; R. Hash. 31b.

    17 Jagu, 16a., también
    Tosafot ibid.; Yer. Meg. 4,8.

    18 Excepto Yom Kipur.

    19 Kautzch,

     

             
    FUENTES: LA
    BENDICIÓN DE LOS COHANIM

     

    Cuando el Eterno les
    dijo a Aharón y a sus hijos: “Así habéis

    de bendecir”, dijeron los israelitas al Eterno: Señor del Universo:

    ¿A los Cohanim les ordenas que nos bendigan? ¡No queremos

    sino Tus bendiciones, para que seamos benditos por Tu boca!

    Así es como leemos: “Observa desde tu santa morada”.

    Les respondió el
    Todopoderoso: Aunque les ordené a los


    Cohanim

    que les bendigan a
    ustedes, Yo estoy presente con ellos

    y los bendigo a ustedes. Por ese motivo los Cohanim extienden

    sus manos al bendecir, como significando: El Eterno está parado

    tras nuestro (para bendecir). (Midrash Rabá, Bamidbar 11.2)

     

    Dijo Rabí Yehoshúa ben
    Levy: ¿De dónde aprendemos que el

    Eterno desea la bendición de los Cohanim? Leemos: “Y ellos

    pondrán Mi Nombre sobre los Hijos de Israel y Yo les bendeciré”

    (el colocar el Nombre
    sobre los Hijos de Israel es más bien

    una necesidad del Eterno, y no del pueblo de Israel). (Sotá 38b)

     

    Y dijo Rabí Yehoshúa
    ben Levy: Todo Cohen que bendice.

    es bendecido. Aquél que no bendice, no será bendecido. Leemos:

    “Y bendeciré a quienes
    te bendigan”. (Sotá 38b)

     

    Y dijo Rabí Yehoshúa
    ben Levy: El Cohen que no sube al

    estrado para bendecir transgrede tres mandamientos: “Así

    bendecirás”, “Y les
    dirás a ellos”, “Y pondrán Mi Nombre”.

    (Sotá 38b)

     

    La Bendición de los
    Cohanim
    fue establecida después de la

    Bendición del Oficio (en la Plegaria del Shemoné Esré) y después

    de la Bendición de las Gracias. (Meguilá 18a)

     

    Enseñaron los Sabios:
    La Bendición de los Cohanim debe ser

    pronunciada sólo en
    Hebreo y de pie.                     (Sotá 38a)

     

    Enseñaron los Sabios:
    Los Cohanim no están autorizados a

    subir al estrado con sus sandalias. Esta es una de las nueve

    normas establecidas
    por R. Yojanán ben Zakay.


    (Rosh Hashaná
    32b)

     

    Cuando bendicen
    extienden sus dedos, y cuando finalizan

    cierran el puño como
    toda la gente.       (Rashi, Sotá 39b)

     

    El Nombre Sagrado (su
    fórmula escrita, su fonética y su

    significado) era
    revelado en un principio a cualquier persona; desde

    que abundaron los deshonestos, fue revelado sólo a los más recatados

    de entre los
    Cohanim
    (para que ellos bendigan con él al

    pueblo en el Templo diariamente). Los Cohanim recatados lo

    pronunciaban disimuladamente durante la entonación de sus camaradas

    (que no conocían esa
    fórmula). (Kidushin 71a)

     

    Dijo Rabí Tarfón: Una
    vez subí al Duján junto con mis tíos

    y escuché de la boca del Cohen Gadol como pronunciaba el Nombre


    Sagrado

    y lo disimulaba en la
    entonación de los demás Cohanim.


     (Kidushin

    71a)

     

    Dijo Abaye: Si son dos
    (los Cohanim dispuestos a bendecir,

    el Lector) anuncia “Cohanim” (en plural. y ellos giran con sus

    caras al público); si es uno solo no le anuncia “Cohen”, como

    leemos: “Y les dirás a ellos” – a dos (por lo menos).


    (Sotá

    38a)

     

    Refirió Rabí Yehuda
    ben Rab. Najman el intérprete de Reish

    Lakish… Quien observa a los Cohanim -en la época del Templo-

    cuando están parados
    sobre el estrado y bendicen al pueblo

    con el Nombre Sagrado (en su fórmula completa) se oscurecen

    sus ojos. (Jaguigá 16a)

    Dijo Rabí Jaguey:
    Dijeron que está prohibido observar a los

    Cohanim, sólo porque induce a desviar la atención de las bendi-

    ciones. (YerushaImi Meguilá 4.8)

    Dijo Rabí Simlay: En
    la sinagoga formada por Cohanim todos

    suben al estrado (para bendecir) ¿A quién bendecirán? Dijo R.

    Zeira: A los hermanos que se encuentran en los campos (por

    la obligación de sus labores, y no pudieron asistir.) (Sotá 38b)

     


     


     

    La lectura de la Tora

    KRIAT
    HATORA

     

    LA
    LECTURA PÚBLICA DE LA TORA
    LOS
    CICLOS DE KRIAT HATORA
    LA
    PORCIÓN DE LA TORA
    EL
    CANTURREO
    FUENTES



    KRIAT HATORA

    LA LECTURA DE LA TORA

     

    La práctica de leer
    públicamente el libro de la Ley en diferentes

    oportunidades, comenzó en el momento en que Israel recibió la

    Torá.

     

     


    LA LECTURA PÚBLICA
    DE LA TORA

     

    Esta práctica fue
    introducida por el mismo Moshé tal como la

    Biblia nos lo relata: “Y (él) tomó el Libro del Pacto, y lo leyó a

    oídos del pueblo”,1 “a fin de que oigan, y a fin de que aprendan, y

    así teman al Señor, vuestro D-s, y tengan cuidado de cumplir todas

    las palabras de esta Ley”.2 En verdad, la tradición sostiene que
    Moshé

    ordenó al Pueblo de
    Israel leer la Torá en Shabat, Festividades,

    Jol Hamoed (feriados intermedios) y Rosh Jodesh.3

    De este modo, toda
    ocasión en que la veneración pública tenía

    lugar, era utilizada para el estudio de la Ley; y para cada ocasión,

    eran escogidas distintas secciones del Pentateuco. Algunos maestros

    hasta han sugerido que originalmente, la lectura de toda la Torá era

    completada cada siete años, cuando todo Israel se reunía en el año

    de Shemitá, el año de descanso, durante la fiesta de Sucot.4

    Yehoshúa continuó esta
    práctica 5 y así también lo hicieron los

    profetas, quienes acostumbraban reunir a todo el pueblo en los días

    sagrados durante los cuales aleccionaban públicamente la Ley. Aún

    en los tiempos de Ezra, luego del retorno desde Babilonia a Sión,

    cuando “sus hijos hablaban a medias el lenguaje de Ashdod; y no

    sabían hablar el lenguaje Judío, sino según la lengua de cada

    pueblo”.6 Ezra y los Levitas “hicieron entender al pueblo la Ley;

    y leyeron en el libro. en la Torá de D-s, con claridad, haciéndolo

    comprensible, de modo que (el pueblo) entendió la lectura”.7

     

     


    LOS CICLOS DE KRIAT HATORA

     

    Todos estas citas de
    la Biblia, ilustran la continuidad y la antigüedad

    de Kriat HaTorá,
    la lectura del libro de la Ley. Sin embargo,

    en el curso del tiempo, se halló necesario reducir, no sólo el intervalo

    o ciclo en el cual la
    lectura de la Torá era completada, sino

    también, agregar otras oportunidades en las que la Torá era leída

    durante la veneración pública. Tal es así, que ya en tiempos remotos,

    como la época de Ezra,
    la Torá era leída los lunes y jueves

    por la mañana.8 Ello se debía a que éstos eran días de mercado y

    los campesinos venían a la ciudad para comprar y vender sus mercancías;

    y por ese mismo
    motivo, las cortes judiciales actuaban entonces

    de turno.9
    El Talmud dice que Ezra estableció también la

    lectura de la Torá, para la ocasión de Minjá en Shabat, en beneficio

    de los comerciantes,
    quienes, durante la semana, no tenían

    tiempo para escuchar Kriat HaTorá.10

     

    ¿Cuál era el número de
    pasajes o versículos leídos en cada ocasión?

    Esto depende
    obviamente del ciclo en el cual la lectura de la

    Torá era completada. Algunos han interpretado la aserción de la

    Mishná “que no puede leerse menos de tres versiculos”,11 como

    que significa que sólo tres versos eran leídos para cada persona

    llamada a la Torá. De aquí que estos sabios sostienen que la lectura

    total de la Torá se completaba cada tres años. Otros no obstante,

    basándose en fuentes de la Mishná y bíblicas, las cuales indican que

    ciertas partes eran leídas todos los años en ocasiones especiales,

    afirman que la lectura del Pentateuco era completada una vez cada

    año.12

     

    En Babilonia, era
    usado el ciclo anual; ya en los días de los

    Tanaím – los sabios de
    la Mishná – el Pentateuco era divido en 54

    partes. Este número
    estaba previsto para el año bisiesto. De ahí

    que en los años regulares, nosotros, algunas veces, leemos dos

    secciones juntas. Cada
    sección es llamada Sidrá y es conocida por un

    nombre especial tomado de las palabras con las cuales comienza.

    Algunas de estas Sidrot fueron mencionadas aún en el Talmud.13

    En Palestina, sin
    embargo, fue costumbre durante mucho tiempo,

    completar la lectura de la Torá sólo una vez cada tres años.14
    El

    viajero judío, Benjamín de Tudela, llama nuestra atención hacia

    el hecho de que en las sinagogas de los palestinianos en Egipto, la

    Torá era completada una vez cada tres años hasta bien tarde como

    hasta el siglo XIII, mientras en las sinagogas de los iraqueses era

    de práctica el ciclo
    anual.

     

     



    LA PORCIÓN DE LA TORA


     

    El Talmud fija también
    cuáles porciones de la Ley deben ser

    leídas en ocasiones especiales y cuántas personas pueden ser invitadas

    a subir a escuchar la
    lectura de la Torá cada vez.15 Originalmente,

    cada persona llamada a
    subir acostumbraba a leer su propia porción.

    Pero con el correr del
    tiempo – particularmente en los tiempos

    post-talmúdicos –
    cuando no todos eran capaces de leer por sí mismos,

    se decidió que un
    lector leería tales porciones.16 No obstante,

    antiguamente, mucha
    gente era muy exigente a la lectura de su propia

    porción y la preparaba
    bien con anticipación.17 Esto es probablemente,

    en verdad, el origen
    de la costumbre de leer en la noche del viernes la


    Sidrá

    de la semana con su
    traducción aramea.18 Sea como fuera, la

    recitación de las
    Berajot,  bendiciones, previa y posterior a la lectura

    de su porción es
    obligatoria para toda persona citada a subir para leer la Torá.

     

     



    EL CANTURREO

     

    El Talmud19
    recuerda las palabras de R. Yojanán (300 E.C.) “si

    uno lee la Escritura sin una melodía, de él es dicho:

    “Les he dado a ellos
    estatutos que no eran buenos”.20 De ahí que

    la lectura de la Torá con melodías particulares, indicadas por los

    acentos musicales, agregados a las palabras es probablemente

    muy antigua. La prueba
    de su antigüedad puede ser hallada

    en los principios que gobiernan el sistema de acentos. Estos son

    comunes para todas las comunidades, aunque la entonación puede

    variar. Esto puede ser claramente observado, actualmente, cuando

    se escucha la Lectura de la Torá en las sinagogas de las distintas

    comunidades orientales que han llegado a Israel. Los yemenitas

    aportan una prueba especial de la veracidad del criterio tradicional.

    Aunque la melodía debe haber variado naturalmente con las diferentes

    épocas, países y
    comunidades; aún hoy, son distintas las melodías

    cantadas por las comunidades Ashkenazí, Sefaradí y Yemenita.

     


    Kriat HaTorá
    era considerada
    por nuestros sabios de tanta importancia

    que condujo a R. Ammi
    a afirmar: “¿Cuál es el significado del

    versículo:21 “Y los que abandonan al Señor serán consumidos”?

    Este se refiere a la gente que abandona el Sefer Torá (mientras

    está siendo leído) y sale afuera (de la sinagoga).22

     

    Por lo tanto, escuchar
    la lectura de la Ley, es a la vez deber y

    privilegio de todo judío. Ello refuerza su lazo con el Dador de la

    Ley, lo acerca a la Torá y fortalece su adhesión a las maravillosas

    y eternas leyes que ella contiene.

     

     

    1 Shemot 24,7.

    2 Dev. 31,12.

    3 Meg. 31.a.; véase Yer. Meg. 4.l.

    4 Dev. 31.10.

    5 Yehosh. 1,35/6.

    6 Nej. 13,24.

    7 Nej. 8.7-8, también
    Yesh. 1,13.

    8 Yer.
    Meg. 4,l.

    9 Nuestros sabios
    dicen que lunes y jueves son considerados días de especial

       aceptación por
    parte de D-s, Iemey Ratzón, por eso fueron escomo días de       

       mercagidos también
    codo y habilitados para el funcionamiento de las cortes

       de justicia; B.
    Kama 82a., también en Tosafot correspondiente.

    10 B. Kama 82a.

    11 Meg. 4,4.

    12 Yomá 7,1; Meg. 3, 4; Shek. 1,1;
    Yer. Meg. 31b; Vayik. 36; Dev. 28; Nej.

         8, 18.

    13 Zebaj. 28b; Meg. 29b, 30a, 31a.

    14 Meg. 29b.

    15 Mish. Meg. 4; Meg. 23a, 29b.

    16 Men. 30, Shemone; Meg, 3,6.
    Tosafot-Tosefta

    17 Tosefta Shab. 1,6; Tanjuma, Yitro
    15;
    Ber. 55a.

    18 Ber. 8a.

    19 Meg. 32a. Según una
    opinión del Talmud el canturreo tiene su origen en

         la época de Ezra.

    20 Vejez. 20,25; de no
    ser que este verso se lee con la entonación   

          correspondiente
    en hebreo, se puede interpretar en forma absolutamente

          opuesta.

    21 Yesh. 1,28.

    22 Ber. 8a.

                  



    FUENTES: LA LECTURA DE LA TORA

     

    Moshé ordenó que los
    israelitas lean la Torá los Shabat y los

    días festivos, Rosh Jodesh, y los días feriados intermedios (Jol

    Hamoed), como leemos: “Y habló Moshé sobre las festividades

    del Eterno, a los hijos de Israel”.

    Ezra ordenó a los
    israelitas que lean la Torá los lunes y jueves

    y los Shabat por la
    tarde.                   (Yerushalmi Meguilá 4,1)

     

    Ezra y los Levitas
    hicieron entender al pueblo la Ley; y leyeron

    en el libro, en la Torá de D-s, con claridad, haciéndolo comprensible,

    de modo que (el
    pueblo) entendió la lectura.


    (Nejemia

    8, 7-8)

     

    Los Profetas de la
    época (que los israelitas estaban en el desierto)

    establecieron que se
    lea la Torá (en público) en Shabat, que se deje

    libre el domingo, se
    vuelva a leer el lunes, quedando libres el martes

    y miércoles,
    volviéndose a leer el jueves, quedando libre el viernes,

    de modo que no pasen
    tres días consecutivos sin leer la Torá

    (en público). (Los
    tres días son una reminiscencia de esos días

    que caminaron en el
    desierto Shur sin agua, la representación de la

    Torá). (Bavá Kamá
    82a)

     

    ¿Y por qué
    precisamente establecieron el lunes y el jueves?

    Porque leemos en el
    Midrash que Moshé subió a recibir la Torá

    en un día jueves y bajó con las últimas tablas en día lunes; y por

    haber sido estos días favorables y de merced, establecieron estos

    días para estos efectos. (Tosafot idem)

     

    Es costumbre admitida
    entre la Colectividad de Israel, completar

    la lectura de la Torá
    en un año … Hay quienes completan

    la Torá en el término de tres años, pero no es una costumbre

    aceptada. (Rambam, Hiljot Tefilá 13,1)

     

    Dijo R. Yojanán: Si
    leyeron la Torá en un público formado

    por diez personas, el principal de ellos enrolla el Sefer Torá, y

    tendrá una recompensa
    equivalente a la que recibirán todos ellos

    juntos. tMeguilá 32a)

     

    Dijo Rab Huna bar
    Yehuda, dijo Rab. Menajem, dijo Rabí

    Ami: ¿Cuál es el significado del verso: “Y los que abandonan

    al Señor serán consumidos”? Se refiere a la gente que abandona

    el Sefer Torá (cuando es leído en público) y salen (fuera de la

    Sinagoga). (Berajot 8a)

     

    Dijo Rab. Huna bar
    Yehuda, dijo Rabí Ami: Siempre habrá

    de completar cada uno sus capítulos (sabáticos) con el público,

    dos versos originales y uno con traducción aramea. Pues quien

    completa sus capítulos con el público le alargarán sus días y sus

    años. (Berajot 8a)

     

    Dijo Rabí Shoftiya en
    nombre de Rabí Yojanán: Quien lee

    los versos de la Escritura sin la melodía, de él fue afirmado:

    “Además les he dado a
    ellos estatutos que no eran buenos”

    (Yejezquel 20,25). (Meguilá 32a)

     

    La Torá nos enseña que
    si serás estudioso serás ufano para

    ir a pronunciar algo en público, hasta no haberlo repasado antes

    dos o tres veces. Cuéntase de R. Akiva que el intendente lo

    invitó públicamente a
    leer en público la Torá, y no quiso ir. Le

    preguntaron los discípulos: -Maestro, ¿acaso no nos enseñaste

    que “Ella es tu vida y la longitud de tus días”, por qué pues te

    abstuviste de subir al estrado?

    Les respondió: Les
    juro que no me abstuve de leer; sólo porque

    no había repasado ese capítulo dos o tres veces, y ninguna persona

    está autorizada a
    pronunciar textos de la Torá en público si

    no repasó antes dos o tres veces solo. (Tanjuma Yitró)

     

     


    La Haftara

    LA
    HAFTARA

     

    LAS
    OCASIONES PARA LA LECTURA DE LA HAFTARA

    HAFTARA
    Y SIDRÁ

    LAS
    BENDICIONES

    FUENTES

    LA HAFTARA


     

    La lección de los
    profetas que leemos después de Kriat HaTorá,

    es llamada Haftará – literalmente, conclusión – porque

    concluye la lectura de la lección del Pentateuco. A la persona que

    da término a la lectura de la Torá y lee la lección de los profetas

    es denominada Maftir – literalmente “el que concluye”.

    La práctica de leer
    los libros de los profetas, se inició en los

    albores de la historia de Israel. Las profecías y relatos históricos

    de esa época, compilados, formaron los Libros de los Profetas.

    Cuando los profetas se hallaban incapacitados para hacer llegar sus

    mensajes por mismos, sus palabras eran escritas por sus discípulos,

    (como sucedió, por
    ejemplo, en el caso de Yermiyahu, cuando

    se encontraba recluido en la prisión) y éstas, eran leídas a los oídos

    del pueblo.1 Encontramos en la Biblia que aún en Babilonia,
    Daniel

    acostumbraba leer en libros las palabras del profeta Yermiyahu.2

     

    Es así que
    honestamente puede ser aceptado que en un período

    muy anterior era ya costumbre leer, además de las porciones aceptadas

    del Pentateuco,
    pasajes de los libros de los profetas. Probablemente

    fue Ezra, el discípulo
    de Baruj el Escriba3 quien, al instituir la

    reglamentación de las
    veneraciones y el Kriat HaTorá, al retornar

    a Eretz Israel de su
    exilio en Babilonia, introdujo también la lectura

    regular de la
    Haftará
    al término de la lectura de la sección de la Torá.

     

    R. David Abudraham
    sostiene que la lectura de la Haftará fue

    introducida en la época de Antíoco, cuando el estudio de la Torá

    estaba prohibido bajo pena de muerte.

     

    A diferencia de la
    Torá, la cual durante las veneraciones públicas

    debía ser leída en los rollos de pergamino, la Haftará podia ser

    leída de una Biblia común, o cantada, o bien recitada de memoria

    y de este modo escapar alojo vigilante del perseguidor.

     

     

            
    LAS
    OCASIONES PARA LA LECTURA DE LA HAFTARA
     

     

    El Talmud4
    establece explícitamente en cuales ocasiones debe ser

    recitada la Haftará después de Kriat HaTorá. Estas son durante

    las plegarias matutinas de Shabat, Festividades, Días de Ayuno y

    las plegarias de Minjá de Yom Kipur;5 durante
    algún tiempo, parece

    haber sido costumbre en algunos lugares, leer la Haftará también

    en Minjá, Shabat a la tarde.6

    Es sabido que
    en los tiempos talmúdicos, los Libros de los Pro-

    fetas, eran escritos en rollos de pergamino y en muchas sinagogas

    es aún costumbre leer la Haftará escrito en un rollo de

    pergamino. 7

     

     



    HAFTARA Y SIDRÁ

     

    Para cada Shabat era
    seleccionada una Haftará apropiada y la

    lectura profética contenía un mensaje similar al contenido de la

    lectura del Pentateuco.8 De manera similar, eran escogidas las
    Haftarot

    que se ajustaban a las
    ocasiones especiales. En Shabat Rosh

    Jodesh, por ejemplo, leemos una Haftará que se refiere a la luna

    nueva, “el comienzo del mes”.9 Las diferentes comunidades leían

    distintas series de Haftarot y una vez fijas, permanecían inalterables

    para siempre. Los judíos de Palestina, siguieron durante mucho

    tiempo el ciclo trienal de Sidrot mientras que en Babilonia fue usual

    el ciclo anual.10 El Talmud en el tratado Meguilá11
    detalla las Sidrot

    y Haftarot  que deben ser leídas en las Festividades y ocasiones

    especiales y en diversos artículos de este libro, se hace mención a

    ellos con mayor amplitud de detalles.

    En años recientes, el
    Rabinato Superior de Israel, ordenó la

    lectura del capítulo 10.32-12.6 del libro de Yeshaya en los servicios

    del “Día de la Independencia de Israel”.

     

    En el Shabat en que
    son leídas dos Sidrot, la Haftará es generalmente

    la que pertenece a la
    segunda Sidrá. Hay, sin embargo, excepciones.12

    El algunas sinagogas,
    como se menciona anteriormente, la Haftará

    es leída de un rollo,
    mientras que en otras de una Biblia impresa.13

    Una de las razones de ésta costumbre, es el hecho de que no ha

    sido atribuida ninguna santidad en especial a los rollos de los Profetas.

    Otra razón, es que
    algunas Haftarot están compuestas de

    partes provenientes de más de un Profeta y la lectura de una Biblia

    impresa que contiene todas las Haftarot exime a la congregación

    de la necesidad de esperar por el cambio o al enrollado de dos

    rollos separados.14

    La persona invitada a
    subir a la Haftará también lee una pequeña

    porción de la Torá, pero éste, no está incluido en el número

    reglamentario de siete
    personas citadas a subir para Kriat HaTorá.l5

    En demostración de respeto hacia la Torá, la lectura de la Haftará

    tiene comienzo únicamente una vez que la Torá ha sido enrollada.16

    Como en el caso de Kriat HaTorá, también la Haftará es casi

    universalmente
    entonada de acuerdo a acentos musicales que

    acompañan al texto. El
    canturreo es en un tono menor.

     

     



    LAS BENDICIONES

     

    De la misma manera en
    que los Rabanim instituyeron la recitación

    de la bendición antes
    y después de Kriat HaTorá,17 ordenaron

    la recitación de Berajot más extensas antes y después de la lectura

    de la Haftará, Pero, mientras en los casos anteriores, sólo era recitada

    una Berajá
    antes de la lectura y una después, en el último caso,

    ordenaron la recitación de una bendición previa y cuatro bendiciones


    posteriores
    a la lectura. Así,
    mientras cada una de las siete

    personas invitadas a subir para la lectura de la Torá pronuncia sólo

    dos bendiciones, el Maftir recita siete (dos por la Torá y cinco
    por

    la Haftará). La
    explicación que se da, es que los Rabanim desearon

    dar al oficio de nuestra sinagoga una similitud a la forma practicada

    en el Templo, y tal como los Cohanim acostumbraban pronunciar

    un considerable número de bendiciones al término de su oficio, así

    nosotros pronunciamos un número considerable de bendiciones al

    concluir Kriat HaTorá.

     

    Las bendiciones
    incluyen una plegaria por la restauración de Sión

    y la Casa de David y una declaración de fe en D-s, Su Torá y Sus

    Profetas. En realidad, nuestros sabios han sugerido, que ambas, la

    lectura de la Haftará y las recitaciones fueron instituidas
    principalmente,

    como un acto
    demostrativo contra la posición de los Saduceos,

    quienes aceptaban
    únicamente el significado literal de la Torá;

    y en segundo lugar
    como una protesta contra los Samaritanos,

    quienes se negaron a
    reconocer la santidad de Jerusalén, de

    Sión y de los mensajes divinos de los Profetas construyendo su

    propio templo en el Monte Gerizim. Por lo tanto, se instituyeron

    estas bendiciones especiales, con vistas a implantar en los corazones

    de la gente una fe inamovible en la santidad de todas las enseñanzas

    bíblicas.18

     

    En sustancia, estas
    bendiciones son muy semejanes a las plegarias

    que el Cohen
    Hagadol
    acostumbraba pronunciar en el “Día del

    Perdón”,19 y no puede haber duda que su antigüedad data por lo

    menos del período precedente a la destrucción del Segundo Templo.

     

    1 Yirm. 36,4 sigte.

    2 Dan. 9,2; Bar.
    1,3-5.

    3 Meg. 16b.; Baruj fue
    el fiel amigo de Yirmeya, quien le encomendó la escritura de sus

       profecías clásicas.

    4 Meg. 24a.; 29b; 30;
    31.

    5
    Meg. 31a.

    6 Shab. 24a.; 116b.;
    Ran sobre Meg.
    4, 1.

    7 B. Batra 13b.

    8
    Meg. 29b. 20,18.

    9
    Yesh. 66,23; Shem. 20,18.

    10
    Jiluf Minhaguim 47, 48.

    11
    30a. sigte.

    12
    Kitsur Shuljan Aruj 79.

    13
    Mishná Berurá al Oraj Jayim Cap. 144.

    14 Meg. 21a.; Yomá
    59b.

    15 Meg. 23a.

    16
    Sotá 39b.

    17
    Mish. Ber. 7,3; Ber. 50a.

    18 Sof, 13,9-14; Shab.
    24a.; Peso 117b.

    19 Sotá 7,7.

     




    FUENTES: HAFTARA

     

    El Maftir que
    lee el libro del Profeta, no deberá leer menos

    de veintiún versos, por los siete que leyeron en la Torá (considerando

    que cada uno no leyó
    menos de tres versos; haciendo

    un total de por lo menos veintiún versículos) (Meguilá 23a)

     

    No se lee el Maftir
    durante las lecturas de la Torá del lunes y

    jueves ni tampoco los sábados por la tarde. (En los primeros

    casos por ser días laborables y en el último caso por cuanto había

    conferencias todo el día del Shabat y leían la Torá cerca del

    anochecer). (Meguilá 21a)

     

    Dijo R. Tanjum en
    nombre de R. Yehoshúa ben Levy: el que

    lee el Maftir debe leer antes un trozo de la Torá, El que lee el

    Maftir no comenzará su lectura en el rollo del Profeta hasta tanto

    se haya enrrollado la Torá, (A fin de que los que cumplen con

    el enrrollamiento no estén ocupados y puedan prestar su debida

    atención a la lectura de la Haftará.) (Sotá 39b)

     

    Dijo R. Natronay Gaón:
    Era costumbre muy antigua que

    después de las
    plegarias cotidianas, las personas reunidas en el Bet

    Kneset se quedaban allí y leían en público en los rollos de la

    Torá y de los Profetas, estudiaban Mishná y sus comentarios

    verbales. Al extenderse la pobreza en el pueblo – de modo que

    necesitaron más horas para el trabajo- siguieron leyendo la

    Torá, continuando con la lectura del Shemá – considerado un

    estudio debido a los temas principales que abarca- pero suspendieron

    la lectura de los
    Profetas, dejando sólo dos versículos Uvá

    Lesión y Vaaní que son leídos y traducidos.


    (Respuestas de Gueordm
    lik. 90)

     

    Pero en Shabat y en
    fiestas cuando el público dispone de mayor

    tiempo por la suspensión de las labores estipularon renovar la

    práctica leyendo el capítulo del Profeta referido a la lectura de

    la Torá de esa semana. (Shibolei Haleket 44)

     

     

    Aleinu Leshaveaj

    ALEINU

     

    HISTORIA
    DE LA ORACIÓN

    COMPOSICIÓN
    DE ALEINU

    LA
    CENSURA DE ESTA ORACIÓN

    ALEINU

     

    La oración Aleinu, que
    cierra todos los oficios divinos, pertenecía

    al Musaf de Rosh Hashaná1; pero en vista de su
    importancia, fue

    introducida posteriormente en todos las veneraciones diarias.

     

     


    HISTORIA DE LA ORACIÓN

     

    Esta plegaria, cuyo
    lema es la proclamación de D-s como Rey de

    Israel y Gobernante Supremo del Universo, encuentra su lugar como

    oración culminante ya a comienzos del siglo XIV. Rabenu Shemaria

    ben Simja, quien vivió
    en Pro venza alrededor de 1300, es el

    primero en mcncionar esto en su obra Kol Bo. Desde entonces, la

    enseñanza judía del eventual reconocimiento, de toda la humanidad,

    de un Unico y Solo D-s, ha sido parte de nuestro oficio diario.

    Algunos de nuestros
    sabios atribuyen la composición original de

    Aleinu a Rav, el gran maestro del siglo III, porque a él se le acredita

    la edición de todo el
    Musaf  de Rosh Hashaná,2 el cual incorpora Aleinu.

    De hecho, la
    compilación de esta oración es atribuída por la tradición

    a Yehoshúa quien la
    compuso durante la conquista de Yerijó.3

     

     



    COMPOSICIÓN DE ALEINU


     


    Aleinu

    consiste de dos
    partes. En la primera mitad, que comienza

    con el vocablo Alenu, se da expresión al reconocimiento solemne

    de Israel de su propia libertad para servir, en las palabras de la

    oración, “el Supremo Rey de Reyes, el Santo, alabado sea, que extendió

    los cielos y creó la
    tierra, y el asiento de cuya gloria está

    arriba en los cielos … El es nuestro D-s, no hay ningún otro”.

    El ideal religioso de
    Israel referente a la desaparición de toda

    idolatría, la sumisión humana absoluta al servicio de D-s, y el

    establecimiento del
    reino de la Justicia y de la Verdad, es expresado

    en la segunda mitad de esta plegaria, comenzando con al ken nekavé.

    Ninguna expresión de
    este ideal puede mejorar la de esta sublime

    oración: “De hacer
    desaparecer la abominación de la tierra,

    y la idolatría será totalmente destruida, a fin de perfeccionar al

    mundo bajo el reinado del Todopoderoso; y toda la humanidad

    orará a Tu Nombre, y se volverán hacia Tí todos los malvados de

    la tierra. Que reconozcan y sepan todos los habitantes de la tierra,

    que sólo ante Tí debe prosternarse toda rodilla, y jurará fidelidad

    y sumisión toda lengua”.

     

     



    LA CENSURA DE ESTA ORACIÓN

     

    A pesar de la
    naturaleza sublime de las ideas contenidas en Aleinu,

    esta plegaria estuvo sujeta, a acusaciones tendenciosas y a una severa

    persecución, por lo
    que fue a menudo censurada y mutilada.4

    En verdad compartió mucho de la historia y las experiencias trágicas

    de Israel.


    Aleinu

    recibió su forma
    original. como se ha mencionado

    anteriormente de la
    mano del gran sabio babilónico. Rav, que floreció

    en el siglo III viviendo en un ambiente donde no hubo cristianos

    en absoluto. Por lo tanto, jamás pudo haber sido dirigida contra

    la religión cristiana. Aunque apóstatas de diversas eras, pretendieron

    ver un ataque a la cristiandad en el verso “porque ellos se prosternan

    a la vanidad y a la
    futilidad y rezan ante un dios que no salva”, un pasaje que

    fue impreso previo a los vocablos Beanajnu Koreim. Parece no habérseles

    ocurrido que viniendo
    las palabras como vienen, de la boca

    de Yeshaya,5 – cuya vida transcurrió mucho antes de la era cristiana

    esta plegaria, que
    habla de la supresión de la idolatría,

    no podía tener nada que ver con las ideas que los difamadores le

    atribuyeron.

     

    Por todo ello, en el
    siglo XII en Francia y asimismo en diferentes

    épocas entre 1400 y
    1700 en Alemania, aparecieron gentes

    malignas que levantaron un dedo acusador contra la oración y

    contra los judíos. Se
    relata6 que en 1703 el gobierno prusiano

    emitió un edicto especial prohibiendo la recitación de este pasaje

    y se opuso a que Aleinu  sea recitada en voz alta por el Jazán.
    Llegó

    tan lejos que hasta designó comisionados especiales cuya tarea era

    la de visitar las sinagogas y vigilar que el edicto se cumpliera. Aún

    Menasé ben Israel consideró necesario en 1656, dedicar todo un

    capítulo para su defensa en su “Vindiciae Judaerum”. A pesar de

    las protestas de Rabanim estudiosos contra los vicios de mala

    interpretación, los
    censores insistieron en la supresión de la frase

    arriba mencionada y por ello es que nunca más aparece en el

    Aleinu impreso en nuestros libros de oraciones.

    A través de las eras
    Aleinu fue considerada una declaración de

    fe del judío y la oración favorita del mártir judío. Yosef Hacohen

    lo menciona en su “Valle de Lágrimas”7 del siguiente modo:

    “Durante la
    persecución de los judíos de Blois, Francia en

    1171, donde muchos de los Maestros de la Ley murieron como

    mártires sobre la pira, un testigo ocular escribió a R. Yacob de

    Orleáns que la muerte de los santos era acompañada por una canción

    fantástica, que
    resonaba en la quietud de la noche estremeciendo

    a los hombres de la
    Iglesia que la oían casi como una maravilla,

    cuyos sonidos
    melodiosos no tenían para ellos semejanza alguna

    con nada antes
    escuchado”.

    Más tarde, fue
    comprobado que los santos mártires habían hecho

    de Aleinu su canción póstuma. Hablando como lo hace al final de

    la oración de la Unicidad de D-s, no asombra que ellos eligieran

    Aleinu, como había sido el caso de Shemá, para una última
    declaración

    de su fe invencible.


    Alelnu,

    en verdad expresa
    cabalmente la concepción judía de la

    unidad de D-s y la hermandad de los hombres, todos unidos bajo

    el reino de D-s: “Y el Señor será el Rey de la tierra; y en ese día

    el Señor será Uno y Su Nombre Uno”.

     

     

    1 Ver Cap. corresp. a
    ese título.

    2 Yero R. Hash. 1,3;
    A. Zara 1,2.

    3 Kol B6 16; Rokeaj.

    4 Ver artic. en Jewish Encyclopedia.

    5 Yesh. 30,7; 45,20.

    6 Elbogen, Der Jüdische Gottesdienst
    Pág. 81.

    7 Parro 31.

     


     

    Kidush

    KIDUSH
    –  FUENTES

    KIDUSH

     

    La observancia, cuyo
    cumplimiento está más ampliamente difundido

    en los hogares judíos,
    es sin duda, la formulación del Kidush,

    “Oración de Consagración”, pronunciada por el jefe de familia

    para recibir el día sagrado, a su regreso de la sinagoga; todos los

    viernes por la noche y vísperas de las festividades. Esta oración,

    que se pronuncia en presencia de todos los integrantes de la familia

    antes de ser servida la comida vespertina, ha sido uno de los factores

    más importantes que contribuyeron a la fortificación de la vida

    familiar y a su unión, con lo cual el pueblo judío se mostró siempre

    – y con justicia – tan orgulloso.

    Nuestros Rabaním1
    dedujeron el precepto de la recitación del

    Kidush o Kidush HaYom, “la consagración del día”, del mandamiento

    divino Sajor HaShabat Lekodshó, “Recuerda el día Sábado para

    santificarlo”2 – y dispusieron: que lo recordemos Con vino, porque

    el vino alegra el corazón del hombre y es un símbolo de alegría

    que santifica con el uso apropiado, aunque degrada por abuso.3

    Originalmente, – nos
    relata el Talmud – cuando los judíos retornaron

    del cautiverio de
    Babilonia, el Kidush fue insertado en el

    oficio reglamentario, pero cuando mejoraron su situación económica,

    los Rabanim
    dispusieron que fuera pronunciado sobre una

    copa de vino.4 La costumbre de recitar el Kidush en la
    sinagoga

    fue introducida durante el período del Segundo Templo, cuando

    un extenso número de visitantes y gente necesitada, encontraba

    habitación y alimento
    en los corredores de las sinagogas de Jerusalén.

    Estas eran las ocasiones de las Festividades de los Peregrinos, cuando

    se traían las Primicias o cuando los integrantes del Maamad
    representación

    popular de los
    distintos distritos – venían a Jerusalén.5

    El Kidush era
    pronunciado al concluir el oficio de la sinagoga,

    e inmediatamente después, los visitantes y los pobres se sentaban

    a comer.

    Otra opinión Rabínica
    sustenta que la razón de la institución

    del Kidush en la sinagoga no fue la consideración hacia los visitantes

    sino la de cumplir con
    el deber de consagrar el Shabat en público.6

    Junto con la
    institución de esta oración en la sinagoga a favor

    de los visitantes,
    sobrevino también la costumbre de decir el Kidush

    en el hogar precediendo a la comida. Dice la Mishná7 que
    esto

    ya era de práctica en los tiempos de Hilel; y el Talmud menciona

    que en opinión del sabio Rav, el Jazán o Lector de Sinagoga, debe

    volver a pronunciar el Kidush en su casa, en consideración de su

    esposa y de sus hijos. Sin embargo, según Shemuel, el Lector debe

    decirla también en casa, aún por él mismo, pues esta recitación

    sólo puede tener validez en el lugar donde él come.8 Mientras que

    su pronunciación en la sinagoga, era sólo para beneficiar a los

    viajeros que allí comían y dormían.9

    Mientras Israel moró
    en Eretz Israel, donde siempre hubo vino

    en abundancia, el Kidush era pronunciado sobre una copa de vino.10

    No obstante, en Babilonia, era tal la escasez (de vino), que se

    recurrió al uso de otras bedidas tales como licor de higos, cerveza

    o jugos de frutas.11 De todas maneras, la leyes, que donde no

    hubiera vino, el Kidush se recita sobre los dos panes de Shabat.12

    La falta de vino condujo asimismo a la costumbre de pronunciar

    el Kidush sobre vino solamente en la sinagoga, incluyendo de este

    modo a toda la congregación en el cumplimiento de la Mitzvá.13
    De

    allí surgió la costumbre de ofrecer un sorbo de la copa a tantos

    concurrentes como era posible.

    La costumbre de
    pronunciar el Kidush en la sinagoga continuó

    a través de los tiempos y ha sido meticulosamente observada en

    todos los lares aún después de haber desaparecido los motivos que

    la originaron tales como la escasez de vino o la presencia de pobres

    y viajantes.14
    La única ocasión en la cual es omitida en la sinagoga

    es en la noche de
    Pesaj, puesto que para esa noche espera

    cada judío tener su propia copa de vino.

    Sin embargo, en Eretz
    Israel, donde el vino no escaseó jamás,

    no existió nunca la costumbre de recitar el Kidush en la sinagoga,

    y así se ha mantenido hasta el día de hoy.15

    La Mitzvá de
    pronunciar el Kidush se aplica en principio al

    momento en que el Sábado comienza, es decir, el viernes al anochecer.16

    Pero nuestros sabios
    ordenaron que fuera rezada también en el día

    sábado antes de la
    comida por la mañana basándose en el

    mandamiento bíblico: “Acuérdate del día del Shabat para santíficarlo”.17

    Antes de pronunciar el
    Kidush se cubren los dos panes;18 pues si

    quedaran al
    descubierto, se daría precedencia a la bendición

    sobre el pan, porque la Torá menciona “trigo” antes de “vino”

    en la enumeración de los siete frutos con que la Santa Tierra ha sido

    bendecida y alabada.19

    El Kidush
    consiste en dos bendiciones, una por el vino y la otra

    por la santidad del día.20 El viernes al anochecer agregamos
    Vayejulu,

    los tres primeros
    versículos del segundo capítulo de la Torá.

    Estos mencionan por
    primera vez, la institución del Shabat como

    un día sagrado de descanso, en el cual el Todopoderoso Mismo

    decansó de Su labor después de seis días de creación y sentó el

    ejemplo para la humanidad. Nuestros sabios le atribuyen tanta

    significación a la
    recitación de Vayejulu que afirmaron que aquél

    que “pronuncia esta oración el viernes al anochecer es considerado

    por la Sagrada Escritura como si se asociara con el Santísimo, ala-

    bado sea, en la tarea de la creacíón”.21 El valor educacional y la

    suprema lección de religión tanto para el joven como para el adulto,

    resultan obvios.

    El trabajo, es una
    ocupación sagrada y nos fue impuesto por  nuestra

    Torá trabajar durante
    seis días, tal como el Todopoderoso

    mismo lo hiciera. Pero el séptimo día es el Shabat Sagrado, en el

    cual debemos descansar y dedicarnos a los aspectos espirituales

    de la vida.

    El Kidush se ha
    convertido de este modo, en un rito hogareño

    esencial y en una
    parte integrante de las comidas Sabáticas y

    festivas.

     

     

    1 Rambam  Hiljot Shab. 29,1.

    2 Shem. 20,8.

    3 Pes. 106a.; Araj. 11a.;
    B. Batra 97a.

    4 Ber. 33a.

    5 Yer. Bik. 3,2.

    6 Autor Or Zarúa:
    también Meg. 12b.

    7 Der. s.i. a Pes.
    101a.

    9 Tosafot sobre Pes.
    101a.

    10 Pes. 107; Yer. Ber.
    8.1.

    11 Ibíd.

    12 Pes. l06a.

    13 Yer. Ber, 8,1; Yer.
    Pes. 10,2.

    14 Kol BÓ.

    15 Oraj Jayim 259/11.

    16 Pes. 106a.

    17 Shem. 20,8.

    18 Se usan los dos
    panes como símbolo de la doble porción del maná que los Israelitas

          solían recibir
    los viernes durante sus travesías por el desierto.

    19 Ber. 44a.; también
    Yomá 75b.

    20 Peso 117b.

    21 Shab. 119b.

     



    FUENTES:
    KIDUSH

     

    Es un mandamiento
    positivo establecido por la Torá santificar

    el dia de Shabat con palabras como leemos: “Recuerda el dia

    Shabat para santificado”. Es decir recordado con una recordación

    de alabanza y
    consagración. Se lo debe recordar a la entrada

    del Shabat y a su salida. A la entrada con el Kidush y a su término

    con Havdalá. (Rambam,
    Hiljot Shabat 29.1)

     

    Dijo R. Jiya bar Aba
    en nombre de Rabí Yojanán: Los Sabios

    de la Magna Asamblea establecieron a los israelitas las Bendiciones,

    las Oraciones la
    Consagración (Kidush), y la Havdalá.

    (Berajot 33a)

     

    Dijo R. Zutra bar
    Tuvia en nombre de Rav: No se pronuncia

    el Kidush sino sobre un vino que es apto para libar sobre el altar

    del Bet Harmkdash. (Porque debe ser apto para ser ofrecido como

    regalo a un alto personaje no siendo suficiente que el vino sea

    de calidad. (Bavá Batrá 97a)

     

    Sobre aquellas
    personas que escucharon el Kidush en la Sinagoga

    de boca del Lector,
    existe una discusión: Rav dijo: No

    cumplieron con la Bendición sobre el vino (en el caso que quieran

    beber vino a la
    llegada a sus hogares deberán recitar la bendición

    del vino mientras que
    con la bendición sobre vino del

    Kidush que cada uno recita en su mesa hogarefia es suficiente

    para todo el vino que quiera beber durante esa colación); con el


    Kidush

    cumplieron.

    Shemuel dijo: Tampoco
    con el Kidush cumplieron (y deben

    repetirlo en su mesa
    hogareña).

    Pero según Rav (que
    sostiene que ya cumplió con el Kidush)

    ¿con qué motivo debe
    repetir el Kidush, en su casa? Para hacer

    cumplir a su esposa y a sus hijos.

    Pero según Shemuel
    (que sostiene que de todos modos no

    cumplió con el Kidush)
    ¿qué objeto tiene el Kidush en la

    Sinagoga? Para hacer
    cumplir a los huéspedes que comen y beben

    en los aposentos de la Sinagoga.

     

    Shemuel hace concordar
    ese dictamen con su propia opinión

    que dictaminó: No es válido el Kidush sino se recita en el lugar

    de la comida (por lo que si no come junto a ese Kidush, no

    cumplió con él). (Pesajim l00b)

    Dijo Rabí Yosi ben R.
    Bun: Es costumbre de nuestro país

    (Babilonia) que en lugar donde escasea el vino, el Lector que

    pasaba al frente de la Teivá, recitaba una bendición de las siete

    y la rubricaba con: “Santifica a Israel y al día de Shabat”

    (cumpliendo con ello
    el Kidush). (YerushaJmi Berajot 8,1)

     

    Dijo Ravá: “El séptimo
    día”: Era Shabat, día en el cual los

    israelitas comen y beben, y comienzan a expresar loas y a

    meditar en conceptos
    de la Torá. (Meguilá 12b)

     


     


    Zemirot-Cantos
    ZEMIROT

    YAH
    RIBON
    TSUR
    MISHELO
    YOM
    ZEH LEISRAEL
    KI
    ESHMERAH
    BARUJ
    EL ELION
    FUENTES

    ZEMIROT

     

    El intenso júbilo
    manifestado por el judío de todas las épocas

    durante el día “monarca Shabat”, Shabat Hamelajá y el amor con que

    lo espera durante los seis días de la semana, tienen su expresión

    más acabada en los salmos y en los himnos, las Semirot, que comienza

    a cantar tan pronto
    retorna del oficio de Kabalat Shabat en la

    Sinagoga.

     

    R. Yosé, hijo de R.
    Yudá, dijo:1 dos ángeles ministeriales acompañan

    a cada hombre en la
    víspera del Shabat desde la Sinagoga

    hasta su hogar; un ángel bueno y un ángel malo. Y cuando llega

    a su casa, y encuentra las luces encendidas, la mesa servida y su

    lecho tendido, el ángel bueno exclama: “Que sea Su voluntad, que

    también para el próximo Shabat sea así”, y el ángel malo responde

    forzosamente, “amén”. Pero si no, (si la casa está triste, sin la

    atmósfera sagrada del Shabat) el ángel malo exclama: “Que sea

    Su voluntad, que también para el próximo Shabat sea así”. Y el

    ángel bueno responde forzosamente, “amén”. Es a los ángeles

    ministeria1es a
    quienes saludamos al entrar en nuestros hogares con

    la canción – “La paz sea con vosotros, ángeles ministeriales,

    mensageros del
    Elevadísimo, Shalom Aleijem Malajei Asharet“.

     

    El cuadro del hogar
    iluminado por las luces del Shabat,2 el calor

    y la dicha que irradian los miembros de la familia reunidos, los

    cánticos melodiosos – Zemirot – entonados por el padre, imparten

    al Sábado esa dicha y alegría que han hecho posible al judío mantener

    en alto su espíritu en
    desmedro de los problemas o ansiedades

    que hubieran podido acosarlo durante la semana que ha pasado.

     

    Así como el novio
    recibe a su novia con inefable alegría, del

    mismo modo el judío saluda al Shabat con las palabras Boi Kalá

    “Ven, oh novia, ven, oh, novia!”3 Tan pronto como da la bienvenida

    al Sábado cantando
    Shalom aleijem malajei hasharet,
    y luego

    de bendecir a sus hijos exaltando la nobleza de Eshet Jail, la esposa

    judía, “la mujer valerosa”, se desprende íntegramente de lo secular

    y entra en el dominio
    de lo sagrado, es decir, adquiere un alma

    nueva.

    Las Zemirot,
    canciones que canta en la mesa, transforman su

    comida en una fiesta,
    servida en el altar divino.4 El Midrash y el

    talmud remarcan: “Dijo Rav: el Día Séptimo es Shabat. Cuando

    Israel come y bebe, lo precede con palabras de Torá, expresiones

    de gratitud y Zemirot, himnos a D-s. Mientras que los idólatras,

    cuando comen Y beben emplean solamente palabras frívolas”.5 En

    varios tratados del Talmud6  y en el Midrash7 se hacen
    menciones

    específicas de los salmos e himnos que son cantados en la mesa

    del Sábado.

    Las Zemirot,
    que en su mayoría fueron escritas para el sábado

    y las Festividades,
    revisten a la vida ordinaria con un algo divino

    y le dan en muchos casos un toque místico. Otorgan expresión a los

    pristinos y elevados pensamientos con que nos sentimos inspirados

    al descansar de nuestro trabajo diario, para que podamos dedicamos

    por entero a la
    contemplación de la obra y las palabras de

    D-s. En este sentido el día de descanso es calificado en una de

    las Zemirot: Miein Olam Avá; “un gusto anticipado del mundo por

    venir”.

    Las Zemirot han
    sido compuestas con versículos de la Biblia, la

    Agadá, el Midrash y el Zohar. Los himnos han sido especialmente

    escritos para las personas comunes, no capacitadas para conducir

    en la mesa una conversación o discusión erudita sobre la Biblia o

    el Talmud.8

    Fueron escritas en
    distintas épocas por Cabalistas y Rabanim,

    quienes consideraron a sus palabras y melodías un medio de impartir

    a sus seguidores la
    beatitud y la santidad del Shabat. Estas Zemirot

    e inspiradas melodías
    actuaron como la más poderosa influencia

    espiritual sobre el
    judío devoto.

    Consideremos, por vía
    de ilustración, algunas de las canciones

    de mesa más conocidas.

     

     



    YAH R
    IBON

     

    La más popular de las
    Zemirot es Yah Ribon Olam. El autor de este

    himno es Rab Israel Nadjara, uno de los más grandes poetas, quien

    vivió en Eretz Israel en el siglo XVI. Nació en Damasco y luego

    de ambular por diversas ciudades de Turquía, se estableció en Safed,

    donde publicó su libro
    Zemirot Israel, “Poemas de Israel”,

    Yah Ribon Olam, que fue escrita en ararneo es una canción de alabanza

    al Soberano del Mundo,
    el “Rey de Reyes”, que gobierna

    al mundo con Su gloria y poder infinitos. Concluye con una súplica

    a D-s Todopoderoso para que haga retornar a sus hijos exilados,

    “al sacro Templo y al Sumo Santuario”,

     

     



    TSUR MISHELO

     

    Es otra de las
    Zemirot
    que se entonan el viernes por la noche,

    cuyo autor es
    desconocido, Es indudable que fue instituída

    para ser cantada en la
    noche del Sábado antes de la Oración de

    Gracias posterior a la
    comida. Sus primeras palabras, “Poderoso

    de cuyo abastecimiento
    hemos comido … , Padrenuestro …

    de su vino hemos
    bebido, por ello a Su Santo Nombre agradeceremos”,

    son todas indicativas
    del propósito para el cual fueron

    compuestas. Como la canción precedente, finaliza con una oración

    por la restauración de la Casa de David y la ciudad de Zión.

     

     

     



    YOM ZEH LEISRAEL

     

    “este día es para
    Israel luz y dicha, el Shabat de descanso”, es

    una de las Zemirot
    adjudicadas al santo Rabbi Isaac Luria,

    quien vivió en el
    siglo XVI. Es uno de los pocos himnos que

    escribió en hebreo y
    no en arameo. De notable estilo lírico,

    presenta la idea del
    “alma adicional”, la cual de acuerdo a la

    tradición es concedida
    a cada judío en Shabat.9 Describe la

    extraordinaria
    gratificación para aquellos que observan el

    Día Sagrado
    devotamente.

     

     



    KI ESHMERAH

     

    Una de las canciones
    para el sábado por la mañana es Ki Eshmerá

    Shabat, “Si yo guardo
    el Shabat el Señor cuidará de mi”, Esta

    composición es atribuída a Abraham Ibn Ezra,10 del siglo XII,

    cuyo nombre “Abraham” aparece en acróstico en el comienzo de

    los versos. El himno presenta el Shabat como un pacto entre D-s

    e Israel y lo ilustra con la mención de algunos acontecimientos históricos.

     

     



    BARUJ EL ELION

     

    Finalmente,
    mencionaremos el popular himno Baruj El Elión,

    compuesto por R. Baruj de Maguncia, quien vivió en el siglo XIII,

    y fue uno de los más importantes escritores de oraciones y de las

    autoridades Talmúdicas en Alemania. En este poema ofrece una

    alabanza al Todopoderoso por otorgamos el Shabat como día de

    descanso y asimismo expresa la esperanza de Israel que D-s ha

    de restaurar Sión para su pueblo.

     

    Tanto el pueblo judío
    a lo largo de toda su historia, como el

    judío individual de toda época, obtuvieron una bendición infinita

    mediante la observancia del Shabat, y es a través de las Zemirot,

    que ellos expresaron su alegría y su placer por este grandioso don.

    Hasta Ajad Haam, el gran pensador hebreo contemporaneo de

    Herzl, siendo el mismo un judío no ortodoxo, se sintió forzado a

    hacerse eco del sentimiento expresado repetidamente por nuestros

    grandes Rabanim y Santos al declarar, en el estilo de un Midrash

    similar,11 que es el Shabat por sobre todo el que ayudó a preservar

    a Israel. En la actualidad, esto no es menos cierto de lo que fue

    a través de todas las épocas.

     

     

    1 Shab. 119b.

    2 Este es uno de los
    principales preceptos encomendados a la mujer. Shab. 23a.

    3 B. Kamá 32b.; Shab. 119a.

    4 Men. 97a.

    5 Rabba Shir. Hash. al final; Meg.
    12b; Shab. 119a.

    6 Yero Jag. 2,1.

    7 Rabba Rut 6.

    8 Comparar Avot 3,4.

    9 Betza 16a; también
    Rashi, Taan. 27a.

    10 Vitry 178.

    11 Yalkut Shimoni, Ki Tisá 30.

     

     

     



    FUENTES: ZEMIROT

     

    Leemos (Devarim
    28,47): “Por cuanto no serviste al Señor.

    tu D-s, con alegría y con regocijo de corazón”.

    ¿Cuál es la adoración
    que se hace con alegría y con regocijo

    de corazón? Pues se
    refiere al Canto!                  (Arajin 11a)

    Abuya mi padre era de
    los principales de la generación, cuando

    celebró mi circuncisión invitó a los principales de Yerushalayim

    junto con R. Eliezer y R. Yehoshúa. Una vez que comieron y

    bebieron, algunos comenzaron a recitar alabanzas y otros a decir

    poesías alfabéticas. (Midrash Rabá, Rut, 6)

    Dijo Ravá: “El Séptimo
    día”. Era Shabat, día en el cual los

    israelitas comen y beben y comienzan a expresar loas y a meditar

    en conceptos de Torá. (Meguilá 12b)

    Rabí Janina se vestía
    de gala los viernes, vísperas de Shabat,

    decía: Venid, salgamos a recibir a la Reina Shabat. Rabí Yanai

    se vestía los trajes de Shabat y decía: “Ven novia”. “Ven novia”.

    (Shabat 119a)

     

     

    Havdala

    HAVDALA

     

    EL
    TERMINO HAVDALA
    SU
    HISTORIA
    LA
    CEREMONIA
    EL
    VINO
    LAS
    ESPECIAS
    LA
    LUZ
    FUENTES  

    HAVDALA

     

    La unión del judío al
    día Shabat, del cual extrae tanta elevación

    espiritual, fuerza y placer, ha sido siempre tan poderosa, que se

    separa y despide de este día sagrado con suma tristeza. Precisamente,

    para expresar este
    sentimiento es que se instituyeron hace

    tantos siglos, la oración y la ceremonia de Havdalá. Maimónides,

    así lo ha afirmado1: “Es de tanta incumbencia recordar el Shabat

    a su término por medio de la Havdalá como a su entrada a través

    del Kidush”.2 La Havdalá se recita pues, a fin de
    remarcar la

    finalización del
    Shabat y el comienzo de los seis días laborables.

     

     



    EL TERMINO HAVDALA

     

    Este término significa
    separación; generalmente es utilizado en la

    lengua hebrea para subrayar una distinción entre sagrado y profano,

    particularmente para señalar una diferencia en los grados de santidad.

    En el presente caso es
    usado, por supuesto, para exaltar la

    diferencia de santidad entre el Sábado y las Festividades y los días

    hábiles. Esto es expresado en las palabras de la bendición de Havdalá:

    “Alabado seas Tu, oh
    Señor, nuestro D-s, que haces una distinción

    entre lo sagrado y lo
    profano, entre la luz y la oscuridad, entre

    el séptimo día y los seis días de trabajo”.3

     

     


    SU
    HISTORIA

     

    Hay diversas opiniones
    algunas de las cuales están expuestas en

    la Mishná y en el Talmud, en cuanto al origen de la recitación de

    la Havdalá y de la ceremonia que la acompaña. Dice el Talmud4

    que, “Los hombres de la Magna Asamblea, el Sanhedrín de esa

    época, insertaron la Havdalá como parte de la Tefilá (oficio). Más

    tarde, a medida que la situación económica del pueblo iba mejorando,

    se hizo costumbre
    recitada sobre una copa de vino.5 Mucho tiempo

    después, volvieron a
    la práctica anterior de pronunciarla únicamente

    en la Shemoné Esré,
    dado que la norma dictaba que el

    lugar de la Havda/á
    estaba esencialmente en la Tefilá. Eventualmente6

    prevaleció la
    costumbre de decir la Havda/á sobre una copa

    de vino, al mismo tiempo que en la Tefilá. Así ha permanecido

    hasta nuestros días. La Havda/á está insertada en la Shemoné Esré,

    en la oración Jonén HaAdaat7, el rezo por la sabiduría,
    para dar énfasis

    a que sólo la persona poseedora de buen sentido puede diferenciar

    y distinguir entre lo sagrado y lo profano.

    De lo expuesto se
    puede presumir que originalmente la Havdalá

    fue una ceremonia de
    Sinagoga, y que únicamente con el correr de

    los tiempos fue convertida en una costumbre hogareña. Actualmente,

    aunque es recitada en
    la Sinagoga, la Havda/á debe ser repetida

    en el hogar para los demás miembros de la familia.8

     

     



    LA CEREMONIA

     

    La ceremonia y
    consagración de la Havda/á es precedida por

    tres bendiciones, sobre el vino, las especias, Besamim, y la luz.

     

     



    EL VINO

     

    La bendición principal
    es la que se dice sobre el vino, siendo

    costumbre dejar que el vino desborde suavemente la copa, como

    símbolo y súplica porque desborden las bendiciones Divinas sobre

    todas nuestras necesidades.9 Es muy interesante lo que el sabio

    Rabi Yojanán ha dicho a propósito de esto: “Son tres los que

    merecen heredar el mundo por venir: el que habita en Eretz Israel,

    el que educa a sus hijos en el estudio de la Torá y aquél que pronuncia

    la oración de la
    Havda/á
    sobre vino a la terminación del Shabat”.10

     

     



    LAS ESPECIAS

     

    El uso de las especies
    tiene probable origen en el siguiente dicho

    Talmúdicoll: Dijo Resh Lakish: “D-s le entrega al hombre un

    alma adicional, cada víspera de Shabat, pero al finalizar el Shabat

    lo priva de ella”.
    Esta Neshama Yeterá o “alma elevada” producto

    de la felicidad que
    nos embarga en el día de Shabat, hace que nos

    sintamos entristecidos
    en el momento de la separación. Por ello,

    usamos las especias,
    cuya fragancia nos ofrenda simbólicamente,

    consuelo y valor,
    frente a la partida del Shabat, brindándonos la

    fuerza espiritual
    necesaria para recibir la semana que comienza.12

     

     



    LA LUZ

     

    Una hermosa historia
    del Midrash13 nos provee la base de la

    costumbre de la
    bendición sobre la luz junto a la Havdalá: “Cuando

    el sol se hubo puesto el Sábado por la noche y ya estaba oscuro,

    Adam se sintió muy atemorizado. ¿Qué hizo entonces el Santísimo,

    alabado sea? Inspiró a Adam con la divina sabiduría para que

    tomara dos piedras y las frotara una contra la otra y produjera

    el fuego. Por lo tanto, dijo R. Samuel, al pronunciar la bendición

    sobre el fuego, el Sábado por la noche, recordamos el tiempo de la

    creación del fuego”.

     

    Encendiendo la luz de
    la vela, primer producto de la creación,

    y al recitar su bendición, agradecemos a D-s por el don que El nos

    ha concedido: ser capaces de hacer uso del fuego. Todo ser humano

    que ve, tiene por
    cierto, una buena razón para agradecer al

    Todopoderoso el poder disfrutar de la visión de la luz del fuego.

     

    Puesto que la
    bendición habla sobre la creación de las luces

    del fuego, la vela para la Havdalá debe estar compuesta por varias

    mechas trenzadas juntas, o en su defecto dos velas comunes, de

    modo que las llamas puedan fundirse en una sola formando una

    llamarada.

     

    Debe tomarse nota
    también, de que al pronunciar la bendición

    Boré Meorei HaEsh, “El que creó las luces del fuego”, acercamos nuestras

    manos a la llama y
    doblamos los dedos hacia adentro de la palma.

    Esto se hace a modo de
    ilustrar el contraste entre la luz y la oscuridad,

    mostrando sombra y
    oscuridad dentro y luz fuera. Así

    demostramos nuevamente nuestro agradecimiento por la bendición

    de la antigua luz.

     

     

    1 Rambam Hiljot Shab.
    29,1.                             

    2 Ver también Naz. 3b.

    3 Pes. l03b.

    4 Ber. 33a.

    5 Ver también Yer. Ber.
    5,2.

    6 Yer. Ber. 5,2; Ber,
    33a; Shab. 150b.

    7 Ber. 33a.

    8 Ber. 33a.; Shab.
    150b.

    9 Rashbam y Tosafot en
    Pes. 102b.

    10 Pes. 113a.

    11 Taan. 27b.

    12 Ver también Rambam
    Hilj. Shab. 29. 29.

    13 Raba Beresh. 11.

     

     



    FUENTES:
    HAVDALA

     

    Dijo R. Binyamin bar
    Yefet: Rabí Yo si preguntó a R. Yojanán

    en Sidón …. y yo escuché: Quien recita Havdalá en medio de las

    oraciones ¿debe volver a recitada con una copa? Y él respondió:

    Debe volver a
    pronunciar la Havdalá con una copa de vino.

    (Berajot 33a)

     

    Dijo R. Jiya bar Aba
    en nombre de Rabí Yojanán: Los sabios

    de la Magna Asamblea le establecieron a los israelitas las Bendiciones,

    las oraciones, la
    consagración (Kidush) y la Havdalá.

    Al principio (cuando vinieron del exilio y estaban en pésima

    situación) lo establecieron dentro de las plegarias. Cuando mejoraron

    su situación (y les
    era posible adquirir vino) establecieron

    que se lo recite sobre una copa (entonces fue olvidado el reglamento

    de Ezra de recitado
    dentro de las oraciones, y) cuando

    volvieron a empobrecerse se renovó el reglamento de recitado

    dentro de las oraciones. (Berajot 33a)

     

    Dijo R. Zeira: (Aún
    cuando) la fiesta cae en medio de la

    semana (también) recita la fórmula: que diferencia entre lo santo

    y lo profano, entre la
    luz y la oscuridad, entre los israelitas

    y los demás pueblos, y entre el séptimo día y los seis días laborables

    (aunque aquí no
    corresponde “séptimo día”) puesto que

    recita según el orden de las diferenciaciones que figuran en la

    Torá (“Y diferenció entre la luz y la oscuridad”. “Y los distinguiré

    a ustedes de entre los
    pueblos” etc.) (Julin 26b)

     

    Dijo Rav Yehuda en
    nombre de Rav: la Havdalá de Rabí

    Yehuda Hanasí consiste
    en: “Quien diferencia entre lo santo y

    lo profano” (sin agregar nada más). (Pesajim 103b)

    Dijo Rabí Yojanán: Son
    tres los que merecen el mundo venidero:

    El que habita en Eretz
    Israel; quien educa a sus hijos hacia

    el estudio de la Torá y quien pronuncia la Havdalá sobre una

    copa de vino a la salida del Shabat, (habiendo economizado el

    vino durante el día para que le alcance cuando tenía poco).


    (Pesajim

    113a)

    Dijo Shemuel: Este es
    el motivo por el cual se recita la Bendición sobre el fuego a la salida del
    Shabat, pues es la hora de su creación.                         (Yerushalmi
    Berajot 8.6)

    Cuando el sol se puso.
    a la salida del Shabat, y la oscuridad

    cernía. comenzó Adam a temer. ¿Qué hizo el Señor? Le ofreció

    dos piedras. Adam las golpeó una en la otra, salió fuego y entonces pronunció
    una bendición. ¿Cuál es la Bendición? Bendito el que creó el fuego. (Midrash
    Rabá, Bereshit
    11)

    ¿Cuál es el motivo que
    se pronuncia la Bendición sobre los

    perfumes a la salida del Shabat? Pues el alma se apena por la

    ida del Shabat, por lo que la alegramos y confortamos con un

    buen aroma. (Rambam Del Shabat 29.29)

    Dijo Reish Lakish: D-s
    le entrega al hombre un alma adicional cada víspera de Shabat (para ampliar su
    personalidad) y

    le priva de ella en Motzae Shabat (a la salida del Shabat). Por

    eso fue expresado: “Dejó de trabajar y descansó”. (El vocablo

    hebreo Vaynafash – y descansó – se descompone de dos vocablos: Vay
    Nefesh: ¡Ay por el alma!) Cuando el Shabat finaliza. ¡Ay! desaparece el
    alma. (Taanit 27b)

    Le trajeron aceite
    perfumado y vino. La Escuela de Shamai

    opina: sostiene la copa de vino con la derecha y el perfume con

    la izquierda. Recita la bendición sobre el vino y luego sobre el

    perfume. (Tosefta Berajot 9.30)

     

     


    Kidush Levana
    KIDUSH
    LEVANA

    TIEMPO
    DE KIDUSH LEVANA
    LAS
    ORACIONES DE KIDUSH LEVANA
    FUENTES

    KIDUSH LEVANA

    CONSAGRACIÓN DE LA
    LUNA

     

    En sus comentarios
    sobre el versículo bíblico. “Este mes será

    para ustedes el comienzo de meses”,1 han dicho nuestros sabios:

    “Observa la luna como
    está y luego santifícala”; es decir, tan pronto

    hayan visto la luna
    nueva, conságrenla. Por lo tanto, oficialmente,

    la nueva luna era
    proclamada sólo despues que testigos comparecieran

    ante el Bet Din.2

     

     



    TIEMPO DE KIDUSH LEVANA

     

    Posteriormente, no
    obstante, cuando las bases de los cálculos del

    calendario fueron fijados para la perpetuidad, los sabios de Babilonia

    ordenaron la
    recitación de una bendición especial para la

    consagración de la luna nueva. Esta es llamada Birkat Kidush Levaná,

    en recordación de la antigua consagración.3 De esta manera se

    estableció definitivamente la costumbre de consagrar la luna y es

    respetada siempre desde entonces.

    La consagración de la
    luna tiene lugar a la noche, al finalizar

    el Shabat, no antes de tres días, ni después de 14 y 1/2
    ó 16 días

    – de acuerdo a las distintas opiniones4 – del Molad5 o
    conjunción

    de la luna. En otras palabras, esta consagración debe hacerse dentro

    del período mencionado, que se cuenta a partir del momento en

    que la luna se encuentra exactamente entre la tierra y el sol, no

    siendo visible parte alguna de ella.

    La luna debe ser
    visible en la oportunidad de la consagración

    cuando son recitadas oraciones especiales de nuestro libro de rezos.6

    En todas las
    generaciones, la ceremonia del Kidush Levaná ha

    sido considerada de tal significación, que algunos de nuestros sabios

    declararon que quien consagra la luna nueva, tiene asegurada la

    vida durante todo el mes. Asimismo dijo R. Yojanán7: “Quien pronuncia

    la bendición sobre la
    luna es como si en ese momento diera

    la bienvenida a la presencia misma de la Shejiná. En la escuela

    de R. Yishmael se enseñaba, que si Israel no hubiera merecido

    ningún otro privilegio más que el de saludar la presencia del Padre

    Celectial una vez por mes – por medio de la oración a la luna

    nueva – habría bastado”.

     

     

     LAS
    ORACIONES DE KIDUSH LEVANA

     

    La primera de las
    oraciones de Kidush Levaná, tomada del Talmud,8

    canta alabanzas al
    Señor “quien creó los Cielos con Sus palabras y

    estableció tiempos y
    leyes fijas”. Habla de las características

    de la luna que constamente se renueva y concluye, “Alabado seas

    Tú, oh Señor, que renuevas la luna”. Así debemos también nosotros,

    renovar constantemente nuestros propósitos en la vida. Entre las

    demás oraciones son agregadas dos frases de origen interesante; una,

    David Melej Israel Jai Bekaiam, “David, Rey de Israel, vive y está

    vigoroso”, y la otra,
    Shalom Aleijem, “la paz sea con vosotros”.

    Con respecto a la
    primera dice el Talmud: “Rabí dijo a R. Jiya:

    Ve a Ein Tob9
    para santificar el mes y envíame de vuelta el santo y

    seña: David Rey de
    Israel vive y está vígoroso”.10 La mención del Rey David

    en esta conexión es de importancia histórica.

     

    El Bet Din, que
    oficiaba la ceremonia del nuevo mes, acostumbraba

    residir en Judea, de
    ahí, que la consagración de la luna nueva,

    como asimismo la declaración del año bisiesto, tuvieran lugar en

    Judea.11 Sin embargo, cuando los romanos iniciaron “sus
    persecuciones,

    el Sanhedrín se vió
    forzado a mudar su asiento de Yavne. Judea, para

    establecerlo en
    Galilea.12 Ello significó, naturalmente, un tremendo

    impacto para la
    tradición nacional y casi una afrenta a la Casa Real de

    David, el Rey de
    Judea. Por eso y para demostrar su inquebrantable

    lealtad hacia Judá,
    los Rabanim ordenaron la recitación de esta frase

    especial. Es sabido,
    que cuando el Sanhedrín subió a las colinas de la

    Galilea, en tiempos de
    Roma, perdió contacto con las guerrillas de los

    valles y sólo por
    medio de testigos que vinieron a informar sobre la aparición

    de la luna, el
    contacto pudo ser restablecido. Es así que, R. Jiya fue enviado

    por su maestro R.
    yehudá Hanasí – quien se hallaba con su Bet Din

    en Tiberias – a Ein
    Tob
    en la vecindad de Bet Shean, para oír el testimonio

    de los testigos. Con el objeto de protegerse a sí mismos de los

    traidores decidieron usar una contraseña y eligieron para este propósito

    la frase David
    Melej Israel Jai Vekaiam.
    Esta expresaba su

    fe y su esperanza de que a despecho de la retirada temporaria, la

    casa de David sería restablecida y el pueblo judío sobreviviría a

    sus opresores. Sólo los testigos que podían recitar la frase consabida,

    eran admitidos por los guardias del Bet Din. Allí eran saludados

    con las palabras Shalom Aleijem, a las que los testigos respondían


    Aleijem Shalom.13

    La mención de David
    tenía particular significado en este contexto

    porque David había sido comparado con la luna,14 y los Salmistas

    se refieren a él diciendo: “Su trono … se establecerá por siempre

    jamás, como la luna” .15

    Es por ello la
    costumbre de decir David Melej Israel16 y luego

    la frase – Shalom Aleijem, Aleijem Shalom – ha continuado entre

    nosotros en recordación del pasado.

    Las palabras del
    versículo final del Kidush Levaná: Simán Tov


    Umasal Tov Ihié Lanu
    BeLekol Israel
    ,
    pueden ser utilizadas como

    un buen presagio para
    nosotros y para toda la casa de Israel.17

     

     

    1
    Shem. 12,2.

    2 R.
    Hash. 20a.

    3
    Abudraham citando al Yerushalmi; Sof. 20,1.

    4
    Sanh. 4lb.

    5 Liter. nacimiento.

    6 Sanh. 42a. y subsigu.;
    Yer. Ber. 9,3; Midr. Tebi. 104.

    7 Sanh. 42a.

    8 Ibíd.

    9 Un lugar en Judea
    donde el Bet Din solía santificar el nuevo mes.

    10 R.
    Hash. 25a.

    11
    Sanh. 11 b.

    12 R. Hash. 31a.

    13 Maguen Abraham 426;
    Tosafot sobre Ber.2a.

    14 Jul. 60b.; R. Hash.
    25a.

    15 Tehi. 89,37 y subs.

    16 Maharsha sobre Sanh.
    38a. formula otra explicación sobre el motivo que induce a            

         pronunciar esta
    frase.

    17 Maharsha sobre Sanh.
    42a. cita a Ríbam quien ofrece una opinión muy instructiva  

          respecto a
    nuestra observacia de esta ceremonia en la diáspora.



    FUENTES: KIDUSH LEVANA

    Es un mandamiento
    positivo de la Torá que el Bet Din (Corte

    de Justicia) calcule si ese día es posible que la luna sea vista o

    no, e investiguen a los testigos con el objeto de consagrar el mes;

    asimismo avisarán por medio de mensajeros tal novedad a fin

    de que sea público el día de las fiestas.


    (Rambam. Kidush
    Hajodesh

    1,7)

    Podríamos pensar que
    se puede extender el mes y comenzar

    el próximo más tarde por alguna conveniencia al igual que se

    hace con los años bisiestos (con el objeto de coordinar la primavera
    con la fecha de
    Pesaj, etc.) leemos: (Shemot 12) “Este mes será para

    ustedes el
    principal de los meses”. Este, así como ves el nacimiento de la luna,
    deberás declarar el mes. (Rosh Hashaná 20a)

    Dijo R. Yojanán:
    ¿Hasta qué fecha se puede pronunciar la

    Bendición de la Renovación de la Luna? Hasta que se llene la

    mengua. (Pero luego no se puede hablar de luna nueva pues ya

    es vieja). Dijo R. Yaacov bar Idi en nombre de R. Yehudá:

    Hasta el siete del
    mes. Los Sabios de Naharday dijeron: Hasta

    el día dieciséis. Ambos discuten en la mterpretación de R. Yojanán.

    R. Yehuda considera
    llenada la mengua cuando ilumina

    con la figura de la cuerda que cierra el arco (semicírculo). Los

    Sabios de Naharday consideran llenada la mengua cuando ilumina

    luna llena. (Sanhedrín 42a)

    Dijo R. Yojanán: Quien
    pronuncia la Bendición por la Renovación

    de la Luna a su debido
    tiempo es considerado como si

    saludaría a la Divina Presencia … Estudiaron en la Yeshivá de

    R. Yishmael: Si los israelitas no hubieran merecido (otro mandamiento) sino el
    de saludar a la Divina Presencia cada lunación sería suficiente.

    Dijo Abaye: (Siendo
    que el saludar a la Divina Presencia debe

    ser hecho de pie), se
    pronunciará la Bendición de pie.        (ibid)

    Luego dirán tres veces
    “Que sea una buena señal para los

    israelitas” … Dará tres saltos frente a la luna y dirá “Así como

    yo no te puedo alcanzar con mis saltos, así no puedan tocarme

    mis enemigos”. Luego dirán tres veces “Shalom” a sus
    Compañeros y se irá a su casa con un corazón alegre. (ibid 2,2)

    Dijo
    Rabí a R. Jiya:
    Vé a Ein Tob y consagra allí el mes (pues

    el gobierno de ocupación había decretado una prohibición de

    hacerla en el lugar donde se encontraba Rabí) y envíame el santo

    y seña: “David, Rey de Israel, vive y está vigoroso”. (David es

    comparado a la luna, como está escrito (Tehilim 89-37-38): “Su

    linaje durará para siempre, y su trono como el sol delante de Mí.

    Será establecido para siempre como la luna”. (Rosh Hashaná 25a)

    Sólo dirá la Bendición
    por la luna, a la salida del Shabat,

    cuando está alegre y
    bien vestido.  (Sofrim 20.1)

     


     


     


    Birkat Hamazon

    BIRKAT
    HAMAZON

     

    LA
    COMPOSICIÓN DEL BIRKAT HAMAZON

    AGREGADOS
    ESPECIALES

    EL
    ZIMUN

    FUENTES

    BIRKAT HAMAZON

     

    LA ORACIÓN DE GRACIAS
    POSTERIOR A LAS COMIDAS

     

    Dicen nuestros sabios,
    que fue nuestro Patriarca Abraham el

    primero en introducir el Birkat Hamasón, “oración de gracias posterior a

    las comidas”. Dice el Midrash1 que luego de atender cordialmente

    a los caminantes, los invitaba a pronunciar una bendición y cuando

    éstos le preguntaban
    “¿Qué hemos de decir?”, les respondía:

     


    Baruj E-l Olám
    Sheajalnu Misheló
    ,
    decid, “Bendito es el D-s del Universo,

    de cuya generosidad hemos disfrutado”. Nos afirma el Talmud respecto

    de Abraham:2
    Después que los viajeros comían y bebían

    se levantaban para bendecirlo por ello, pero él les decía, “¿Acaso

    habéis comido de lo que es mío? Vosotros comisteis de lo que pertenece


    al

    Señor del Universo.
    Agradeced, alabad y bendecid a El,

    que habló y el mundo fue creado”.

     

    La obligación de
    recitar una bendición después de la comida,

    dicen nuestros sabios,3 está expuesta en la misma Biblia. Allí nos

    está encomendado: Beajalta, Besabata, Uberajta, “Y tú comerás y te

    satisfarás y
    bendecirás al Señor tu D-s”.4 Por ello, dijeron nuestros

    sabios,5 “Quienquiera disfrute cualquier placer mundano sin ofrendar

    una bendición será culpable de robar lo que pertenence a D-s”.

     

     



    LA COMPOSICIÓN DEL BIRKAT HAMAZON

     

    Originalmente, el
    Birkat Hamazón
    se componía de tres partes,

    pero le fue agregada a continuación una cuarta. Las primeras tres

    secciones son: (1) la “Bendición por la comida”, que

    finaliza con las palabras Hasán Et Hakol, (2) Birkat Haaretz,
    “la

    bendición y
    agradecimiento por la tierra de Israel”, comenzando con


    Nodé Lejá
    ,
    y terminando con Al Haaretz BeAl Hamasón, Y (3)


    Birkat Ierushalaim
    ,
    la oración por Jerusalén y el Santuario que se

    inicia con la palabra
    Rajem. La antigüedad de esta costumbre,

    agradecer después de
    las comidas, es confirmada por muchos escritores

    de antigua data; y el
    Talmud nos dice6 lo que sigue: “Dijo R. Najman:

    Moisés instituyó a
    Israel el Birkat Hazan en el tiempo en que el

    maná descendió para
    ellos. Yehoshúa estableció el Birkat Haaretz,

    la bendición por la
    tierra, cuando entraron en Eretz Israel, David y

    Salomón instituyeron
    la bendición que concluye con las palabras


    boné Yerushalaim,
    “Quién
    construye Yerushalayim” – la tercera

    bendición -, David
    instituyó las palabras – al Israel ameja veal


    Yerushalaim ireja
    – “Por
    Israel Tu pueblo y por Jerusalén Tu ciudad”;

    también Salomón instituyó las palabras – al habait hagadol vehakadosh


    “por

    la Magna y Sagrada
    Casa”. La fórmula definitiva fue compilada,

    sin embargo, por los
    Hombres de la Magna Asamblea.7

     

    Más tarde, fue
    incorporada según el Talmud,8 la cuarta bendición

    hatov vehametiv
    – “El Bondadoso que concede bondad”, la que decimos

    luego de la oración –
    Uvné Yerushalaim. Se instituyó en Yavne, en

    memoria de los caídos
    en Betar, escenario de la última defensa de Bar

    Kojba y sus valientes,
    en el año 137 A.E.C. Después de haber retirado

    Adriano su prohibición
    para el entierro de los muertos, fue ordenada en

    Yavne la recitación de
    hatov vehametiv: hatov, “El Bondadoso”, porque

    los cuerpos yacentes
    en campo abierto no se putrificaron; vehametiv,

    “El que concede
    bondad”, pues les fue permitido enterrarlos.9

    Existe la oplnión10
    de que la razón por la cual finalizamos la

    tercera parte rajem, con la bendición boné berajamav Yerushalaim,

    Amén, es que está indicando que lo que sigue a continuación son

    agregados posteriores y no de origen bíblíco.11

    Varios pasajes que
    comienzan con la palabra – harajaman –

    “El Misericordioso”, son de origen posterior aún, y son todas

    peticiones de
    naturaleza tanto pública como privada. Encontramos

    en el Sidur de R. Amram Gaón que menciona 14 peticiones y también

    en el de Saadia Gaón.12
    También Maimónides menciona algunas

    de ellas las cuales
    fueron eventualmente incluídas en nuestro

    Libro de Oraciones. Ya
    en los tiempos talmúdicos,13 debió haber

    sido corriente la inclusión de peticiones y prédicas similares tales

    como las que dice el huésped por el bienestar del anfitrión.

     

    La petición, seamos
    bendecidos, – bakol mikol kol – como lo

    fueron nuestros Patriarcas Abraham, Isaac y Yacob, cada uno

    con su propia y correspondiente bendición, tiene su origen en el

    Talmud.14 Se basa en los tres versículos biblicos15 en los
    cuales estas

    bendiciones son mencionadas.

     

     



    AGREGADOS ESPECIALES

     

    En Shabat y en las
    Festividades, antes de dar comienzo al Birkat

    Hamazón, decimos el salmo16 Shir Hamaalot, para recordar a
    Sión

    aún en los momentos en que gozamos placeres terrenales.

     

    En los Días Sagrados,
    a continuación de rajem, se dicen también

    párrafos adicionales. Dice el Talmud17: “En Shabat y en las
    Festividades

    se pronuncia el
    Kidush
    sobre el vino con una referencia

    hacia el Shabat o a la Festividad en la oración de gracias posterior

    a las comidas”. En Shabat decimos, retzé vehajalitzenu,18 que
    hace

    mención de la santidad del día y del bienestar que nos trae, y en

    las Fiestas y Rosh Jodesh, Yaalé veiavó, cuyo texto se refiere a estas

    ocasiones festivas.19 Hay bendiciones especiales que son incorporadas

    en variadas
    oportunidades tales como los casamientos,20 Brit

    Milá y en la casa de los afligidos por duelo.21 Estas, que se
    encuentran

    en el Libro de
    Oraciones, se refieren como las demás específicamente,

    a todas las ocasiones
    especiales mencionadas.

     

    Nuestros Rabanim han
    puesto mucho énfasis sobre la mitzvá de

    la hospitalidad y la conducta en la mesa. Dijo R. Yojanán en nombre

    de R. Simeón B. Yohai:
    “El anfitrión corta el pan y el huésped

    dice la bendición posterior a la comida. Este último la dice, para

    que de este modo, bendiga también al anfitrión”.22

     

     



    EL ZIMUN

     

    Cuando tres o más
    varones adultos han comido juntos, deben

    pronunciar la oración por vía del Zimún, es decir, uno de ellos toma

    la dirección invitando a los restantes a dar gracias y a pronunciar

    la oración al unísono23
    Inicia la bendición con las palabras

    Rabotai Nebarej, a las cuales los demás responden que están listos para

    agradecer a D-s de cuya bondad han disfruntado Baruj Sheajalnu Misheló


    Ubetuvó Jainu.

    Hay una variación en el texto, según si el grupo se

    compone de tres o más. Pues nuestros sabios24 sostienen que el

    nombre de D-s no debe ser pronunciado en tales ocasiones a menos

    que sean diez los hombres que lo mencionen juntos. Había también

    una diferencia en el contenido del texto usado respectivamente en

    Eretz Israel25 y en Babilonia.26 De acuerdo al Talmud
    Jerosolimitano,27

    la costumbre de
    Zimun,
    “pronunciar la oración de gracias

    juntos”, fue introducida en la época de R. Simón ben Shetaj quien

    vivó alrededor del año 100 A.E.C. Con respecto a la fórmula

    de introducción se expresan diversas opiniones en el Talmud pero

    las diferencias son mínimas.28

    Existe una forma
    abreviada de Birkat Hamazán, conocida como


    Meain Shalosh
    ,
    “un extracto de las Tres Bendiciones”. Consiste en un

    solo párrafo que contiene las ideas principales de la Oración de

    Gracias en forma condensada y se recita después de comer tortas

    o masitas, algunas frutas y vino.29 El Talmud menciona también

    una versión abreviada para ser pronunciada por los trabajadores,30

    y formas abreviadas para los niños y una bendición adicional semejante

    a las mencionadas para
    el afligido por duelo.31

     

    De acuerdo con el uso
    general de las oraciones, la de Gracias

    después de las comidas finaliza con una nota de paz: “El Señor

    dará fuerza a su pueblo; el Señor bendecirá a su pueblo con la

    paz”.32

     

     

    1
    Beresh. Rabá 54.

    2
    Sotá lOa.

    3
    Mish. Ber. 3,4; Tosefta Ber. 6,1; Ber. 21a; 44b.

    4 Dev.
    8,10.

    5 Ber.
    35a.

    6 Ber.
    48b.

    7
    Rambam, Ber. 1,1.

    8 Ibid. Tosefta Ber.
    6,1; Mejilta Shemot 13,3.

    9 Ber. 48b.; Taan.
    31a.; B. Kamá 120b.

    10 Ber. 49a.

    11 Ber. 45b.

    12 Véase también Ber.
    46a.

    13 Ber. 46a.

    14 B. Batra 17a.

    15 Beresh. 24,1;
    27,33; 33,11.

    16 Tehil. 126.

    17 Rashbam Peso 105a.;
    Mishn. Ber. 8,8;
    Ber. 41,b.

    18
    Vayk.
    Rabá 34;
    Yero Shab. 15,3; RIF Ber. 7; Ber. 48b., tam
    bién
    Rashí.

    19 Shab. 24a; Ber.
    49a;

    20
    Ket. 8b.

    21
    Ber, 46b.; Ket. Sb.

    22
    Ber. 46a.

    23
    Mish. Ber. 7,1.

    24
    Ibid. 7,3; Tosafot Ber. 50a; Mish. Meg. 4,3; Ber. 45b.

    25
    Yero Ber. 7,2.

    26
    Ber. SOa.

    27
    Ibid.

    28
    Mish. Ber. 7,3; Tosafot Ber. 50a.; Mish. Meg. 4,3; Ber. 45b.

    29
    Ber. 44a.; Mish. Ber. 6,8; Yero Ber. 6,1.

    30
    Ber. 16a.

    31
    Ber. 46b; Kct. 8b.

    32
    Tehil. 29,11.



    FUENTES: BIRKAT HAMAZON

    Es un mandamiento
    positivo de la Torá de pronunciar una

    bendición después de haber comido como leemos: “Y comerás

    y estarás satisfecho y bendecirás al Señor”. No siendo obligatorio

    de la Torá la pronunciación de la Bendición sólo en el caso que

    quedó satisfecho como leemos: “Y comerás y estarás satisfecho”.

    Es precepto Rabínico bendecir aunque haya comido sólo una

    porción del tamaño de una aceituna.


    (Rambam, De las
    Bendiciones, 1.1)

    Abraham recibía a los
    transeúntes, y cuando comian y bebían

    les decía: ¡agradeced! entonces preguntaban ¿de qué modo? y

    él les respondía: “Bendito el Señor del Universo que comimos

    de lo Suyo”. Así leemos: “Y rezó al Señor, el Señor del Universo”.
    (Midrash Rabá Bereshit 54)

    Después que los
    transeúntes habían comido y bebido se ponían

    de pie prontos a agradecer y saludar a Abraham. El les decía,

    ¿acaso habéis comido algo mío? ¡Habéis gozado de manos del

    Señor del Mundo!

    ¡Alabad, ensalzad y
    agradeced a Quien con Su verbo creó al

    Mundo!
    (Sotá
    10b)

    Antes de habitar en
    Eretz Israel ¿qué bendición pronunciaban

    después de las comidas? Enseñaron los Sabios: Sólo pronunciaban

    una sola bendición Asán Et Hakol.

    Cuando entraron en
    Eretz Israel agregaron otra Al Haaretz BeAl

    Hamazón.
    Después de la ruina del país agregaron Boné Ierushalayim.          

    (Bamidbar Rabá 23)

    Dijo R. Najman: Moshé
    estableció para los israelitas la Bendición

    (Hasán) “Que alimenta
    a todos”, cuando hizo bajar el maná. Yehoshúa estableció la Bendición “Por la
    tierra y el alimento” (Birkat Haaretz)

    cuando tomaron
    posesión del país. David y Shelomó establecieron la Bendición “Edifica a
    Yerushalayim con misericordia” (Boné Ierushalayim).                  David
    estableció “Por Israel Tu pueblo y por Yerushalayim Tu ciudad”. Shelomó
    estableció “Por la magna y santa Casa”.

    La Bendición que
    comienza “El Bueno y el Benevolente” fue

    establecida por los
    muertos de la ciudad de Betar. Pues dijo R.

    Matna: Aquél día que sepultaron los cadáveres de los muertos

    de Betar establecieron en la Corte con asiento en Yavne “El

    Bueno y el Benevolente”. Bueno: porque no malolieron; Benevolente;

    porque tuvieron
    sepultura. (Berajot 48b)

    Resulta que las
    Bendiciones se pueden clasificar en tres clases:

    las de provecho, las del cumplimiento de los mandamientos, y

    las de gratitud, que fueron establecidas con alabanzas, gratitud y

    súplica a. fin de recordar al Todopoderoso siempre con el objeto

    de temerle.

    Los textos de las
    Bendiciones fueron establecidos por Ezra y

    su corte, por lo que es incorrecto modificarlos, aumentarlos o

    disminuirlos. Quien
    cambia la fórmula establecida por los Sabios

    sólo comete un grave error. (Rambam, De las Bendiciones 4-5)

     

    Tres que comieron al
    mismo tiempo deberán coordinar para

    bendecir la Bendición posterior a las Comidas en conjunto.

    ¿De dónde deducimos
    (que con tres se puede bendecir en conjunto)?

    Dijo R. Asei pues
    leemos: “Magnificadal Señor conmigo, y

    elevaremos Su Nombre
    juntos” (Uno se dirige en plural

    a dos; en total tres personas). (Berajot 45a)

    No se invita
    (invocando el Nombre Sagrado) a recitar la Bendición

    de Birkat Hamazán,
    sólo con un quorum de diez personas

    mayores. (Meguilá 23b)

    ¿Cómo se invita para
    recitar la Bendición posterior a las Comidas

    en conjunto? Habiendo
    tres comensales dice “Bendigamos”;

    si hay diez dice “Bendigamos a nuestro D-s”. (Según R. Altiva

    aunque haya más de diez personas no cambia la fórmula).


    (Beraiot

    49b)

    En Shabat comienza con
    consuelos (sin recordar específicamente

    al Shabat, sino
    refiriéndose al consuelo de Yerushalayim)

    y finaliza con consuelo, citando la santidad del día sólo en el

    medio. R. Eliezer dice: Si quiere la recita junto con la Bendición

    del Consuelo de Yerushalayim. Si quiere la recita con la Bendición

    de la Tierra. Si
    quiere la recita con la Bendición establecida

    por los Sabios (de Yavne).         (Beraiot 48b)

    Dijo R. Oshaya: En los
    días que se oficia los holocaustos

    suplementarios como
    p.e. Rosh lodesh y Iol Hamoel, reza la Plegaria

    de las Dieciocho tanto a la mañana, al atardecer como a la noche

    conmemorando la fecha antes de la Bendición del Oficio, como

    así también en el Birkat Hamazón.      (Shabat 24a)

    Dijo R. Yojanán en
    nombre de R. Shimón Bar Yojay: El anfítrión

    corta el pan y el
    huésped recita la bendición. El anfitrión corta el pan,

    con el objeto que lo
    sirva con generosidad. El huésped recita la

    bendición a fin que
    bendiga al anfitrión.       (Berajot 46a)

     

     

    Halel

    HALEL

     

    LOS
    HIMNOS DE HALEL

    ¿CUANDO
    SE RECITA EL HALEL?

    ¿CUANDO
    SE OMITE?

    ¿COMO
    SE RECITA EL HALEL?

    FUENTES

    HALEL


     


    Halel,

    que literalmente
    significa – alabanza – es el nombre

    dado a un conjunto de oraciones que se recitan en nuestras festividades

    mayores y menores. La
    Mishná se refiere a esta serie de

    himnos o salmos simplemente como Halel.1 En el Talmud- es

    llamado Halel
    Mitzrí
    , el Halel Egipcio, en virtud del segundo párrafo

    de la misma que se refiere al éxodo de Egipto. Su nombre particular

    distingue a esta
    colección de salmos, en primer lugar, del

    Halel SheKol Yom – el Halel diario – que son las oraciones de
    Aleluya

    que se pronuncian
    durante el oficio matinal,3y en segundo lugar,

    del Halel Hagadol,
    – el gran Halel- oración recitada en Shabat y

    Festividades al
    iniciar el oficio de Shajarit.4

     

     



    LOS HIMNOS DE HALEL

     


    Halel

    comprende los
    salmos 113 al 118. Según nuestros sabios,5

    ya los Profetas habían ordenado que fueran recitados en cada

    acontecimiento nacional y su origen es adscripto a las expresiones

    de muchos reyes, guerreros y profetas durante diferentes épocas

    de nuestra historia.6 El Talmud particularmente, sugiere que el

    Halel es recitado en las diversas ocasiones festivas porque incluye

    la mención de los siguientes cinco eventos: (l) el éxodo de Egipto,

    (2) la división del Mar Rojo, (3) la entrega de la Torá, (4) la

    resurrección de los muertos y (5) los sufrimientos que tienen conexión

    con la llegada del
    Mashiaj.7



    ¿CUANDO SE RECITA EL HALEL?

     

    Aunque Halel se
    recita generalmente en las festividades de nuestro

    calendario,8 hay ocasiones en las que se omite dos secciones de

    esta oración. Es así que en Rosh Jodesh, una fiesta menor, solamente

    se lee una versión
    abreviada.9 Lo mismo se aplica a los seis

    días de Pesaj, porque según la tradición, fue en el séptimo día de

    esta fiesta en que tuvo lugar el cruce del Mar Rojo. Fue entonces

    cuando los ángeles ministeriales quisieron cantar una canción de

    alabanzas a D-s ante la visión del Faraón y sus huestes hundidos

    en el mar. Pero D-s los detuvo diciendo, “¿Cómo habéis de cantar

    alabanzas a Mí mientras Mis criaturas se están ahogando?”10 Por

    ello, acortamos los himnos de alabanza en esta ocasión.11 En
    Ianucá,

    por otro parte, se recita el Halel en versión completa para hacer

    público el milagro que esta fiesta conmemora.12

     

    En Israel, también se
    dice Halel en las sinagogas, en la noche

    de Pesaj después del oficio nocturno. De acuerdo al Talmud esta

    era la costumbre en los tiempos antiguos,13 y en la actualidad tal

    es la práctica Sefaradí como lo es asimismo, el Nusaj Hagrá (conjunto

    de normas prácticas
    establecidas por el Gaón de Vilna).

     

     



    ¿CUANDO SE OMITE?

     

    En Rosh Hashaná
    y en Yom Kipur no pronunciamos Halel. El

    Talmud14 nos da la siguiente razón. “Los ángeles ministeriales

    dijeron al Santísimo,
    alabado sea: ¿Por qué los israelitas no cantan

    una canción para Tí en Rosh Hashaná y Yom Kipur? El les

    contestó: ¿Es acaso oportuno el momento en que el Rey se sienta

    en Su trono de juicio y los libros de los destinados a vivir y de

    aquellos que van a morir se hallan frente a él, para que Israel cante

    una canción alegre?”

     

    En Purim15
    Halel
    es omitido. Ello es debido a que la lectura de

    la Meguilá ocupa su lugar, y además, por los milagros ocurridos

    fuera de Eretz Israel, no se dispone cantos de alabanza.

     

     



    ¿COMO SE RECITA EL HALEL?

     

    De acuerdo a la Mishná,16
    en épocas anteriores, el Lector

    acostumbraba recitar
    las oraciones de Halel y la congregación respondía

    a cada versículo con la palabra Haleluya. Algunas veces, llegaron

    a responder como 123 veces.17 Más tarde, sin embargo, en tiempos

    del sabio Rava, la congregación misma leía el Halel.18 No
    obstante,

    continuaron leyendo ciertas partes en forma conjunta, la congregación

    repetía cada versículo
    tras el Lector junto al estribillo Haleluya.

    Esta costumbre no
    prosiguió en la actualidad. Hemos retenido solamente

    la antigua costumbre
    de repetir a continuación del Lector Ana H’ Oshía Na

    y Odú LaH’ KiTov
    y las otras repeticiones que se encuentran en la oración de


    Halel.19

     

    Esta oración es
    precedida y finalizada con una bendición.20 En

    el hábito Sefaradí la bendición de apertura concluye con la locución

    cuando se lee el Halel seccionado y cuando se la pronuncia en su forma

    completa. El hábito
    Ashkenazí sin embargo, emplea sólo las palabras,


    likro et Hahalel,
    para ambas
    ocasiones.

     

     

    1 Pes.
    5, 7; Suc. 4,1; Taan. 4,4.

    2 Ber.
    56a.

    3
    Shab. 118b.

    4
    Mish. Taan. 3,9; Pes. 118a.

    5 Pes.
    117a.

    6 Pes.
    117,118.

    7 Pes.
    118a.

    8
    Araj. 10a.

    9
    Taan, 2
    8b.
    Nota: En Eretz Israel no se pronunciaba Halel en Rosh Jodesh, en una época  

       determinada, por
    cuanto no se la consideraba una Festividad importante (Araj. 10b.)

    10 Meg. 10b.

    11 Véase también Araj.
    10b., donde el Talmud ofrece una razón distinta.

    12
    Shab. 21a.

    13
    Yer. Pes. 10,1; Pes.14a.

    14 Araj. 10b.

    15 Araj. 10b.

    16 Suc. 3,10.

    17 Yer. Shab. 16,1.

    18 Sotá 30b.

    19 Suc. 38b.; 39a.

    20 Suc. 39a.

     

     


    FUENTES: HALEL

     

    Dijo R. Yojanán: Los
    ángeles ministeriales quisieron recitar

    el Canto (de Halel cuando los egipcios cayeron al Mar Rojo).

    Les dijo el Todopoderoso: Mis criaturas se hunden en el mar

    Y ¿¡Uds. quieren recitar Cantos?! (Meguilá 10b)

     

    Dijo R. Yojanán en
    nombre de R. Shimón ben Yehotzadok,

    son dieciocho los días que se completa la lectura del Halel aún

    en lectura individual: Ocho (9) días de la fiesta de Sucot; ocho

    (8) días de Janucá; el primer (2) día de la fiesta de Pesaj; un

    día (2) de Shavuot, En la diáspora son veintiún días (sumar las

    cifras entre paréntesis). (Arajin l0a)

     


    Rosh Jodesh
    que es denominado
    fiesta ¿por qué no se lee el

    Halel completo? Porque no fue consagrado con la prohibición de

    labores, como leemos (Yeshaya 30.29): “Vosotros tendréis una

    canción como en la noche en que se observa fiesta solemne”. La

    noche que consagra la fiesta trae a colación el Canto pero la

    fiesta que no es consagrada con la noche no corresponde Canto.

     

    Y Janucá que ni fue
    denominada fiesta y ni fue consagrada con

    la prohibición de labores ¿por qué se lee Halel completo? Para

    publicar el milagro. (Arajin 10b)

     

    Dijo R. Yehuda en
    nombre de Shemuel: El Canto que está

    escrito en la Torá lo pronunciaron Moshé junto a todos los israelitas

    en el momento que
    subieron del Mar (Rojo). ¿Y el Halel

    quien lo pronunció? Los profetas del pueblo le establecieron a

    los israelitas para que lo pronuncien por cada acontecimiento. Y

    por cada desgracia que
    -ojalá no- les acontezca, y cuando sean

    redimidos lo pronuncien por la redimisión. (Pesajim 117a)

     

    ¿Dónde comienza el
    Halel Hagadol
    (el gran Halel)? Rabí

    Yehuda dice: Desde “Alabad” hasta “Sobre los ríos de Babel”,

    (capítulo 136 Tehilim). ¿Y por qué se denomina el “gran Halel”?

    Dijo R. Yojanán: Pues el Todopoderoso está sentado en las alturas

    del Universo y reparte
    alimentos a todas las criaturas. (Como

    está escrito allí:
    “Alabad al Señor del Cielo que da pan a

    todas las criaturas” y esto es algo muy grande. (Pesajim 118a)

     

    Y existiendo el gran
    Halel, ¿por qué nosotros recitamos el otro

    Halel? Pues contiene los siguientes cinco temas: la salida de

    Egipto, la partición del Mar Rojo, la entrega de la Torá, la resurrección

    de los difuntos, y las
    dolencias que prologan la llegada

    del Mashiaj.

     

    La salida de Egipto
    como leemos: (Tehilim 114) “Cuando

    salieron los israelitas de Egipto”; la partición del Mar Rojo como

    leemos: (ibid) “El mar vió y se escapó”; la entrega de la Torá

    como leemos: (ibid) “Los montes bailaron como corderos” (durante

    la entrega de la Torá);
    la resurrección de los difuntos como

    leemos: (116) “Caminaré frente al Señor en los países de la

    vida”; las dolencias que prologan la llegada del Mashiaj como

    leemos: (115) “No a nosotros Señor”. (ibid)

     

    La comunidad que no
    tienen quien les lea Halel, (en la noche

    de Pesaj) se dirigen a la Sinagoga, leen el primer capítulo, vuelven

    a sus hogares, comen, beben y retornan a la Sinagoga y completan

    todo el Halel. (Toseita Pesajim 10,10)

     

     


    Pirke Avot

    PIRKE
    AVOT

     

    CÓDIGO
    DE MORAL
    ORIGEN
    DE AVOT
    ¿CUANDO
    SE LEE EL PEREK?
    FUENTES


    PIRKE AVOT

    LA ÉTICA DE LOS
    PATRIARCAS

     

    “Avot”, literalmente
    “Patriarcas”, conocida también como Pirke

    Avot o en forma abreviada Perek y popularmente traducida, “La

    ética de los Patriarcas”, es un tratado de Nezikin, la cuarta Orden

    de la Mishná.

     

     


    CÓDIGO DE MORAL

     

    En su generalidad, la
    Mishná es un código de leyes que gobierna

    la vida judía; contiene en su mayor parte enseñanzas de carácter

    legal, ritual y moral que fueron transmitidas en la forma de instrucción

    oral de maestros a
    alumnos a través de largos siglos. El

    tratado de Avot es sin embargo, esencialmente de contenido sermonario,

    y otorga expresión a
    la moralidad y a la continuidad de

    nuestra tradición. Su primera frase certifica precisamente: “Moisés

    recibió la Ley del Sinaí y la transmitió a Yehoshúa; Yehoshúa a

    los Ancianos y éstos a los Profetas y los Profetas la transmitieron

    a los hombres de la Magna Asamblea”, (una corte compuesta de

    120 hombres que retornaron del exilio de Babilonia con Ezra y

    establecieron muchas leyes nuevas y reglamentaciones).

     


    Pirke Avot  
    es
    una selección de máximas sobre conducta moral

    en nuestra vida diaria y expresiones de alabanzas de la Torá. Estas

    enseñanzas y dichos abarcan un período de 500 años y comprenden

    los pensamientos y exposiciones de alrededor de sesenta Rabanim

    que vivieron entre 300 años antes de la era actual y 200 después

    de la misma. El período comienza con la época de Simón el Justo

    y termina con Rabi Yehudá Hanasí, el compilador de la Mishná.

     


    Pirke Avot

    es pues, un compendio
    de enseñanza moral, que reúne

    la suma total de la experiencia de nuestros grandes sabios de muchos

    siglos. Nos enseña una vida de piedad y justicia, amor hacia nuestro

    semejante y reverencia al Creador; todas estas ideas y actos son

    alcanzados con la ayuda del estudio de la Torá. Fue el Sabio Raba

    quien afirmó:
    “Quienquiera convertirse en piadoso debe dedicarse

    al estudio de las palabras de  avot” 1.

     

     



    ORIGEN DE AVOT


     


    Avot

    es el título con que
    se designan en la Mishná a Pirke Avot.

    Este término, que en
    la Escritura se aplica a los tres Patriarcas

    Abraham, Isaac y Yacob, los antepasados del pueblo judío, ha sido

    ampliado para incluir a los grandes maestros y a los hombres famosos

    de la nación que
    transmitieron la Torá, sus tradiciones y

    enseñanzas para la posteridad. Ellos se convirtieron en los patriarcas

    espirituales del pueblo, en sus guías y padres.

    El tratado Avot
    en la Mishná, comprende cinco capítulos pero

    en el curso del tiempo le fue agregado un sexto (incluso en el Libro

    de Oraciones) conocido como “El capítulo de la

    adquisición de la Torá”, en razón de sus primeras palabras, la

    Beraitá de R. Meir. Estas Beraitot o “enseñanzas externas” se

    aproximan a la Mishná en autoridad. Este capítulo le fue agregado

    a los cinco de la Mishná debido a la costumbre de utilizar a Avot

    como lecciones de lectura en las largas tardes de los seis Sábados

    entre Pesaj y Shavuot.

     

     



    ¿CUANDO SE LEE EL PEREK?

     

    Originalmente, la
    lectura de Pirke Avot  se destinó a los Sábados

    que median entre Pesaj y Shavuot pero, en el transcurso del tiempo

    fue extendida a todos los largos Sábados de los meses de verano

    hasta Rosh Hashaná. Son muchas las razones que se han dado por

    la selección del período original. El Midrash Shemuel adelanta la

    opinión de que la lectura fue introducida antes de Shavuot, festividad

    que celebra la entrega
    de la Torá, para que la gente pudiera

    estudiar y así adquirir el necesario conocimiento de cómo preservar

    la Torá, compenetrarse de su espíritu y comprender los principios

    requeridos para la aplicación de la Torá en la vida diaria. ¿No

    ha sido Simón el Justo el que ha dicho en el primer Perek: “Sobre

    tres cosas el mundo
    está basado: la Torá, el oficio en el Templo

    y la práctica de la caridad?”2

    El estudio o lectura
    de un capítulo de Pirke Avot en cada Shabat

    fue ya probablemente una costumbre en Babilonia y Avot es el

    único tratado de la Mishná que ha sido íntegramente incluído en

    nuestro Libro de Oraciones.

    Cada capítulo de
    Pirke Avot
    es precedido  –  en el Libro de Oraciones –

    por un pasaje que
    proviene de una Mishná3 que comienza Kol Israel


    Iesh Lahem Jelek
    LeOlam Avá

    y cierra con una sentencia tomada

    de otra Mishná4 que comienza Rabí Janania Ben Akeshia.” Ambos

    pasajes se refieren a
    las obligaciones y privilegios especiales de Israel en

    calidad de pueblo de la Torá y como nación sagrada, y dan una

    apropiada introducción y conclusión a cada capítulo.


    Pirke Avot

    se ha convertido en
    una de las fuentes de estudio de

    mayor elevación y popularidad en la vida judía. Shabat tras Shabat,

    dice el extinto Rabino
    Jefe Hertz en su comentario sobre Avot,

    los padres estudiaron estas sabias y edificantes máximas con sus

    hijos, y se empeñaron en su aplicación moral, con el resultado de

    que las palabras se convirtieron en parte de la vida y del habla

    judías. El más humilde trabajador judío que carecía de medios y

    no tenía oportunidad de profundizar en el estudio del Talmud,

    tenía su Sidur y era por lo general muy versado en los capítulos

    de Avot reimpresos allí.

    La influencia del
    Pirke Avot
    en la formación del carácter del

    judío ha sido tan amplia como benéfica.

     

    1 B.
    Kamá 30a.

    2
    Avot 1,2.

    3
    Sanh. 10,1.

    4 Mac. 3,16.

     

     


    FUENTES: PIRKEI AVOT

     

    ¿Cuál es el motivo que
    este tratado se denomina Avot (Padres)?

    Creo que se debe a que
    se trata de advertencias y sermones, y quien

    orienta a su compañero
    por la buena senda se lo considera como si

    él fuera su padre …
    Resulta que todos los Tanaim que son citados en

    este tratado se han
    convertido en “padres” de todos aquellos que

    quieren acatar sus
    orientaciones.


    (Midrash Shemuel 1,1)

     

    Encontré escrito lo
    siguiente: “¿Cuál es el motivo de la cos-

    tumbre de leer este tratado – Avot – en la época que media

    entre pesaj y Shavuot, un capítulo cada Shabat? Debido a que

    el clima es más cálido en esta época, y se despiertan los deseos

    y placeres mundanos, dominando el genio del mal, establecieron

    el estudio de este tratado que está lleno de advertencias Y sermones

    que alientan a la
    persona a la virtud y vigorizan al buen

    genio a que venza la trama del mal genio.” Otro escrito encontré:

    “Por cuanto en Shavuot
    fue entregada la Torá, y quien la estudia

    debe conocer sus métodos de aprendizaje y comportamiento posterior a

    su estudio,
    establecieron este estudio antes de Shavuot a fin de que cada

    uno se prepare para
    ello”.


    (Midrash Shemuel
    -prólogo)

     

    ¿Cuál es el motivo que
    prologaron este tratado con la Mishná

    que enuncia “Todos los israelitas poseen una parte en el mundo

    venidero”? Siendo que todas estas advertencias fueron entregadas

    a Moshé en el Sinai, y es posible que cuando la persona se entere

    de estas exigencias le pese, tal fuere una carga muy pesada, de

    modo que tal vez renuncie a la Misericordia, en la creencia que

    nunca ha de merecer la vida del mundo venidero hasta que no

    haya cumplido con todas las prescripciones de este tratado, y

    en la convicción que aunque sea una pequeña parte de estos enunciados

    es demasiado difícil
    para cumplir, y con mayor razón todos

    juntos, por lo que ha de renunciar a esas prácticas y a merecer

    la vida del mundo venidero. Por eso prologaron esta Mishná

    para enseñar a todos lo israelitas que cada uno tiene reservada

    su parte en el mundo venidero, aún cuando no cumpla con la

    totalidad de los enunciados. (Midrash Shemuel -prólogo)

     


     


    Selijot
    SELIJOT

    LAS
    PLEGARIAS DE SELIJOT
    FUENTES

    SELIJOT

     

    El mes de Elul que
    precede a los Yamim Noraim, ha sido definido

    como un período de
    intenso examen de conciencia y preparativos

    para los “Días
    Solemnes”. Nuestros Rabanim leyeron en

    las cuatro letras que forman la palabra Elul (????), la
    abreviatura de

    Aní Ledodí BeDodí Lí (???
    ????? ????? ??
    )1.
    “Yo soy para mi amado

    (D-s) como El lo es
    para mí”, dando así expresión al objetivo de

    este mes. El
    significado del mes de Elul está expresado en especiales

    y devotas plegarias
    llamadas Selijot, las cuales son recitadas en la parte

    final del mes (como se refiere más adelante) y durante los Diez

    Días de Penitencia.

     

     



    LAS PLEGARIAS DE SELIJOT

     

    Estas plegarias son
    súplicas a D-s para que nos perdone por

    nuestros pecados y son a la vez promesas de enmienda. Ellas colaboran

    en despertar nuestra
    conciencia judía, en preparamos para

    recibir los próximos Iamim Noraim, y en dirigir nuestros pensamientos

    hacia un propósito y un fin más elevado de vida. El verbo Selaj,

    que significa perdonar, aparece muchas veces en la Biblia en conexión

    con oraciones de
    perdón. Moisés pidió a D-s que perdonara

    a la nación por el pecado de maledicencia de los espías, diciendo:

    Sláj Na Lehavón Hahám HaSé.2 Oraciones similares pidiendo
    perdón

    fueron vertidas por
    Yermiya,3 Yeshaya,4 Amos5 y otros. Parece que
    el

    término Selijot proviene del Libro de Daniel,6 al exclamar
    Daniel

    en su plegaria en Babilonia, “al Señor nuestro D-s pertenecen la

    compasión y el
    perdón”. Todas estas citas demuestran la enorme

    importancia que
    algunas de las más grandes figuras bíblicas han

    adjudicado a la
    plegaria de Selijá.

    Cuando nuestras
    oraciones fueron definitivamente fijadas por los

    hombres de la Magna Asamblea y ellos redactaron el Shemoné Esré,

    incluyeron en ella una
    oración de Selijá: “Perdónanos, oh Padre

    Nuestro porque hemos
    pecado; discúlpanos, oh Nuestro Rey, porque

    hemos transgredido”.

    Respecto al origen de
    las Selijot, el Midrash tiene la siguiente

    historia ilustrativa: 7 El Rey David estaba profundamente preocupado

    de cómo Israel podría
    una y otra vez obtener el perdón del

    cielo por sus repetidas faltas. Y es así que el Santísimo, Alabado

    Sea, le dijo: “Toda vez que Israel se sienta afligido por sus pecados,

    que vengan ante Mí
    unidos en la oración, que confiesen sus

    faltas y pronuncien la oración expiativa especial, las Selijot, y Yo

    los perdonaré”. R. Yojanán comenta en el Talmud8 que esto fue

    revelado en los Trece Atributos de la Misericordia Divina, que son

    las frases dominantes
    de la Selijot y en todas las oraciones de

    arrepentimiento: (1)
    El Señor, (2) El Señor, (3) D-s, (4) Misericordioso

    (5) y clemente, (6)
    lento en ira y (7) abundante en benevolencia,

    (8) y Verídico; (9)
    que provee con benevolencia hasta la milésima

    generación, (10) que
    perdona la iniquidad, (11) la transgresión,

    (12) y el pecado, (13)
    limpiando a los que se arrepienten … 9

    Estas características
    Divinas fueron proclamadas a Moisés

    – y como R. Yojanán
    figurativamente lo expone, – “El Santísimo,

    Alabado Sea, lo cubrió
    con el Talit, tal fuera el Lector de una

    congregación y le
    mostró a Moisés el Seder HaSelijot, el orden

    de las Oraciones del
    Perdón. El le dijo:

    Toda vez que Israel
    peque, que pronuncien estas plegarias ante

    Mí y Yo los perdonaré”.10

    Además de ser llamadas
    comúnmente Selijot, “Plegarias del Perdón”,

    y Tajanunim
    “Súplicas”, muchas de estas Selijot son también

    conocidas por nombres especiales aunque el significado de algunas

    no está completamente claro. Está la Petijá, la Selijá de
    apertura;

    una Selijá cuyos pasajes son cantados alternativamente por el Jazán

    y la congregación; la
    Selijá de dos versos; una Selijá de tres versos;

    una Selijá
    completa de cuatro versos,la Hakedá, una composición que

    se refiere al
    sacrificio de Isaac, y una oración de súplica que generalmente

    se encuentra al final
    de las Selijot. Preeminente entre las Selijot, además

    de Shelosh Esré
    Midot,
    “Los Trece Atributos de la Misericordia”, es el viduy,7

    “una confesión de pecados”, que comienza por lo general con la

    palabra Ashamnu, “nosotros hemos pecado”, etc.

    Hay Selijot
    fijas para cada uno de los días de Selijot; y para la

    noche de Rosh Hashaná, las hay numerosas. La Selijá más destacada
    de ese día es Sajor Berit, compilada por la gran autoridad rabínica,

    Rabenu Gershon Ben
    Yehuda, “la Luminaria del Exilo”, como reverentemente fue llamado y que vivió en
    el siglo X. El primer

    verso de esta
    Selijá
    dice: “Recuerda el Pacto con Abraham y las

    ataduras de Isaac y
    haz regresar a los exiliados descendientes de

    Yacob. Ayúdanos por el
    favor de Tu nombre. De un exilio a otros

    hemos deambulado pero
    a la Torá nunca hemos olvidado”.

    Comenzamos a leer las
    Selijot en el domingo anterior a Rosh

    Hashaná. Si, no obstante, la Festividad cae en lunes o martes,

    comenzamos a decir
    Selijot
    el domingo de la semana precedente.

    Como estas oraciones deben ser pronunciadas por la mañana temprano,

    ha surgido la
    costumbre en muchas congregaciones, de leer

    la primera Selijot el Sábado después de la medianoche. Los Sefaradim
    comienzan a decirlas ello de Elul y continúan mañana y noche durante todo el
    mes.

     

    1 Ganzfried, Kitzur Shuljan Aruj,
    Cap, 128; Shir Hashir.

    6,3

    2 Bamid. 14, 19.

    3 Yirm. 31,34.

    4 Yesh. 55,7.

    5 Amos 7,2.

    6 9,9.

    7 Tana Debé Eliyahu
    Zuta, Cap. 23.

    8 R. Hash. 17b.

    9 Shemot 34,6.

    10 R. Hash. 17b.

     

     



    FUENTES: SELIJOT

     

    Al Señor nuestro D-s
    le son propias las compasiones y las

    piedades.
    (Daniel 9.9)

    “Y pasó el Señor al
    frente y exclamó” Dijo R. Yojanán sino

    fuera que este texto está explícito en el versículo, no lo podría

    afirmar. Deducimos de aquí que el Señor se cubrió con el Talit,

    tal fuera el Lector de la Congregación y le mostró a Moshé el

    orden de las Oraciones del Perdón. Y le dijo: Toda vez que

    Israel peque, que pronuncien estas plegarias ante Mí y Yo los

    perdonaré.

    El Eterno, el Eterno:
    Yo soy (misericordioso) antes que pequen;

    Yo soy
    (misericordioso) después que han pecado y enmiendan

    sus actos.

    “D-s misericordioso y
    clemente” Dijo R. Yehuda: Existe un

    pacto respecto a estos Trece Atributos de la Misericordia Divina

    que cuando los israelitas los invocan no serán denegadas sus plegarias.

    (Rosh Hashaná
    17b)

    R. Elazar dice: No
    podemos afirmar que “limpia” pues está

    escrito que “no limpia”. Tampoco podemos afirmar que “no

    limpia” pues está escrito “limpia”. ¿Cómo poder explicarlo?

    Limpia a los arrepentidos que enmiendan sus actos; y no limpia

    a los que no enmiendan sus actos. (Yoma 86a)

    Ruégote perdones la
    iniquidad de este pueblo, según es grande

    Tu misericordia y según has sido indulgente para con este pueblo

    desde Egipto hasta aquí. Y respondió el Señor: “Yo he perdonado

    conforme a tu
    palabra”. (Bamidbar 14. 19-20)

    El ilustre Maestro R.
    Yitzjak Luria (Arí) de bendita memoria

    escribió: Leemos (Shemot 21.13): “Cuando no lo hiciere premeditada

    e intencionalmente,
    sino que el Señor le hiciere caer en

    su mano. Yo te señalaré el lugar adonde habrá de huir”.

    Este verso incluye en
    acróstica el vocablo Elul, para señalamos

    que este mes es propio
    para arrepentirse y enmendarse de todos

    los pecados cometidos,
    y en especial    de todos los pecados cometidos

    sin intención ni
    voluntad.

    Dijeron también los
    exégetas de las alusiones, leemos (Devarim

    30.6): “El Señor, tu
    D-s, circuncidará tu corazón y el corazón

    de tu simiente … ”

    Este verso que incluye
    en acróstica Elul, alude a la importancia

    de enmendarse durante
    este mes, a fin de purificar el corazón.

    Leemos (Shir Hashirim
    6.3) “Yo soy de mi amado, y mi amado

    es mío!”

    En este verso
    encontramos también el acróstico de Elul, que

    alude a la importancia de las plegarias y las súplicas en este mes.

    Leemos (Esther 9.22):
    “Haciéndolos días de banquete y regocijo,

    y de enviar presentes
    los unos a los otros. y de hacer dádivas a

    los pobres”.

    El acróstico Elul de
    este verso indica la necesidad de aumentar

    las dádivas a los pobres durante este mes.


    (Kitsur Shuljan Aruj
    128.1)

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