• Tratado Berajot

    shma israel

    Capítulo 1


    TRATADO DE BERAJOT


    Capítulo  1
     

     

    Mishna 1


    Mishna 2

    Mishna 3

    Mishna 4

    Mishna 5



    MISHNÁ 1

     

    (א) מֵאֵימָתַי קוֹרִין אֶת שְׁמַע בְּעַרְבִית.
    מִשָּׁעָה שֶׁהַכֹּהֲנִים נִכְנָסִים לֶאֱכֹל בִּתְרוּמָתָן, עַד סוֹף
    הָאַשְׁמוּרָה הָרִאשׁוֹנָה, דִּבְרֵי רַבִּי אֱלִיעֶזֶר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים,
    עַד חֲצוֹת. רַבָּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר, עַד שֶׁיַּעֲלֶה עַמּוּד הַשַּׁחַר.
    מַעֲשֶׂה שֶׁבָּאוּ בָנָיו מִבֵּית הַמִּשְׁתֶּה, אָמְרוּ לוֹ, לֹא קָרִינוּ אֶת
    שְׁמַע. אָמַר לָהֶם, אִם לֹא עָלָה עַמּוּד הַשַּׁחַר, חַיָּבִין אַתֶּם לִקְרוֹת.
    וְלֹא זוֹ בִּלְבַד, אֶלָּא כָּל מַה שֶּׁאָמְרוּ חֲכָמִים עַד חֲצוֹת, מִצְוָתָן
    עַד שֶׁיַּעֲלֶה עַמּוּד הַשָּׁחַר. הֶקְטֵר חֲלָבִים וְאֵבָרִים, מִצְוָתָן עַד
    שֶׁיַּעֲלֶה עַמּוּד הַשָּׁחַר. וְכָל הַנֶּאֱכָלִין לְיוֹם אֶחָד, מִצְוָתָן עַד
    שֶׁיַּעֲלֶה עַמּוּד הַשַּׁחַר. אִם כֵּן, לָמָּה אָמְרוּ חֲכָמִים עַד חֲצוֹת,
    כְּדֵי לְהַרְחִיק אֶת הָאָדָם מִן הָעֲבֵירָה
    :


     


    ¿Desde qué
    momento puede ser recitado el “Shemá” (Oye Israel) por la tarde? Desde el
    momento en el que los sacerdotes entran para comer de la ofrenda hasta el final
    de la primera vigilia. Esta es la opinión de Rabí  Eliezer. Pero los sabios
    dicen (que se puede recitar) hasta la medianoche. Raban Gamliel afirma (que se
    puede recitar) hasta la salida del crepúsculo. Ocurrió una vez que volvieron sus
    hijos de una fiesta y le dijeron: No hemos recitado el “Shemá” (Oye Israel) les
    dijo: Si todavía no ha salido la aurora, están obligados a recitarlo. Pero no
    solo en este caso, sino en todos los que los sabios han dicho hasta media noche,
    la obligación subsiste hasta la salida de la aurora. La cremación de las grasas
    y de los miembros (del animal sacrificado) ha de hacerse hasta la salida de la
    aurora. De todo lo que ha de comerse en el día, subsiste la obligación hasta la
    salida de la aurora. Si es así, ¿por qué dijeron los sabios hasta media noche?


    Para apartar
    al hombre del pecado.


     


    ¿Meeimatay
    korin et Shemá be Arvit?

    ¿Desde qué
    momento puede ser recitado el Shemá por la tarde? Como este Tratado se ocupa de
    las leyes de las bendiciones y oraciones, eligió el tanaita comenzar con la
    lectura de Shemá que es un precepto de la Torá, como está escrito: “Y hablarás
    de ella estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y
    levantarte” (Devarim 6:7) del versículo se aprende que hay que leer el Shemá dos
    veces por día, por la noche y por la mañana.

     

    Interesante es
    que el Tratado comienza con la pregunta: ¿Desde qué momento puede ser recitado
    el Shemá?, sin antes explicar en que consiste el Shemá, mencionando que está
    compuesto por tres párrafos, (Shemá Israel) (Devarim 6:4-9). “Vehaya im Shamoa”
    (y sucederá que), (Devarim 11:13-21) y el párrafo de Tzitzit (Bamidbar
    15:37-41), parece ser que el tanaita pensó que todos conocían el concepto de la
    lectura del Shemá, de todas maneras, la pregunta es interesante y sirve como
    punto de referencia para el comienzo del Tratado.



     


    Mishaá
    shehakohanim nijnasim leejol bitrumatan ad sof haashmura harishona.

    Desde el
    momento en que los “Cohamin” (sacerdotes) entran para comer de la ofrenda (Teruma)
    que reciben de las primicias de los frutos. Una vez separadas de las cosechas de
    los “Bikurim” (primicias), se apartaba la “Teruma”, (palabra compuesta Tri-mea)
    2%, cantidad que aproximadamente recibía el Cohen (Devarim 18:4).

     

    Esta respuesta
    no fija un tiempo determinado para comer la “Teruma”, pero la conecta con las
    leyes referentes a pureza e impureza. Una de las condiciones fijadas para que
    los Cohanim puedan comer la Teruma era que, cuando la coman, deberán estar
    puros, si el “Cohen” (sacerdote) la ingiere estando impuro, recibirán castigo de
    muerte (Vaikra 22:3). Por eso los Cohanim que estaban en estado de impureza, se
    purificaban mediante la inmersión en la “Mikva” (piscina ritual). Esperaban
    hasta el anochecer, cuando comenzaba un nuevo día, cuando podían ya comer de la
    Teruma, (Idem 22:67). El tiempo exacto permitido para comer de la Teruma
    (ofrenda) era “Tzet hakojabim” (la salida de las estrellas) cuando se veían ya
    unas cuantas estrellas en el cielo.

     

    ¿Cómo se
    volvían impuros los Cohanim? Sí sufrían de lepra, o sí habían tocado un reptil
    muerto no podían comer la “Teruma” (ofrenda), como cita el versículo “y
    no comerá de las cosas sagradas hasta que esté puro” (Vaikra 22:4)

     

    La Mishná nos
    enseña que en el momento en el cual los Cohanim pasan de estado de impureza al
    estado de pureza con la aparición de las estrellas, tienen la obligación de la
    lectura del Shemá, la cual podrá ser leída hasta el final de la “ashmura rishona”
    (primera vigilia), según Rabí Eliezer, es decir, hasta el primer tercio de la
    noche, ya que esta dividida en tres vigilias.

    La Mishná trae
    tres opiniones sobre el momento final de la lectura del Shemá durante la noche.

     


    Rabi
    Eliezer omer: ad sof haashmura harishona.

    ¿Cuál es la
    razón de las tres opiniones?

    La discusión
    sobre el significado de “ubeshojveja” (al acostarte), en la Torá puede
    entenderse “cuando te vas a acostar”, entonces, el tiempo de lectura será el
    tiempo en el cual la gente se prepara para dormir en la primera parte de la
    noche, ésta es la opinión de Rabí Eliezer ben Horkenos.



     


    Vajajamim
    omrim ad jatzot.

    Pero los
    sabios dicen que se puede recitar el Shemá hasta medianoche, los sabios dan una
    solución intermedia.

     


    Raban
    Gamliel omer  ad  sheiaale amud hashajar.

    Raban Gamliel
    afirma que se puede recitar el Shemá hasta el crepúsculo (aurora); explica
    “ubeshojveja” (todo el tiempo que la gente este acostada, toda la noche).


    Maaase ubau
    banav mibeit hamishte, amru lo: lo karinu et “Shemá”, amar lahem. Im lo ala amud
    hashajar jaiavim atem likrot.

    Ocurrió una
    vez que volvieron sus hijos de una fiesta de boda bien entrada la noche y no
    alcanzaron a recitar el Shemá y les dijo: si el crepúsculo (el pilar  del
    amanecer) no llegó, deben recitarlo. La opinión de Raban Gamliel, era contraria
    a la de los “Jajamin”, (sabios), que decían que la mayoría de la gente se
    acostaba hasta media noche, y en el caso de los hijos de Raban Gamliel, ya había
    pasado el tiempo para la lectura del “Shemá”. El Rabino para convencerlo de lo
    justo de su fallo agrega que también los Jajamim están de acuerdo con su
    opinión.


     


    Velo zu
    bilbad kol ma sheamru jajamim ad jatzot mitzvatan ad alot hashajar.

    Pero no solo
    en este caso, sino en todos lo que los sabios han dicho “hasta la medianoche”,
    la obligación subsiste hasta la salida del crepúsculo (aurora) que es el
    final de la noche.

    Raban Gamliel
    trae varios ejemplos.

     


    Hekter jalavim
    veeibarim mitzvatan ad sheiale amud hahasjar.

    La cremación
    de las grasas y de los miembros (del animal sacrificado sobre el altar) se podrá
    efectuar durante toda la noche sino alcanzaron a hacerlo durante el día, como
    cita el versículo “…Esta es la ley del holocausto”, éste es el holocausto que
    será encendido sobre el altar toda la noche, hasta la mañana, y el fuego del
    altar lo consumirá (Vaikra 6:2)

     


    Vejol
    haneejalim leiom ejad, mitzvatan ad sheiaalé amud hashajar.

    Todos los
    sacrificios que han de comerse en el día, podrán hacerlo hasta el crepúsculo,
    (aurora), como está escrito: “Será comida en el día de su  ofrenda, no dejará de
    él hasta la mañana” (Vaikra 7:15).

     


    Im ken, lama
    amru jajamim “ad jatzot “ – kedei learjik et haadam meaaveira.

    Si es así ¿Por
    qué dijeron los sabios hasta media noche, si durante toda la noche se puede
    cumplir con los preceptos citados?

    Para apartar
    el hombre del pecado.

    Si le
    permitieran cumplir el precepto hasta la aurora, el hombre puede posponerla
    hasta el último momento y después dejar de cumplir con él.

    Hay que
    recitar el Shemá apenas salen las estrellas. El horario de la salida de las
    estrellas es desde que puedan ver tres estrellas pequeñas en el cielo
    (estrellas grandes se pueden ver incluso antes de esta hora).

    Este horario
    continúa hasta la medianoche. La medianoche es justo a la mitad entre la salida
    y la puesta del sol.

    Si una persona
    recitó el Shemá después de la medianoche, pero antes del inicio del alba, (amud
    hashajar), con ello cumplió con el precepto.

     

    Los horarios
    de las salidas de las estrellas, la media noche y el alba pueden hallarse en los
    calendarios de la Halajá, según las distintas fechas durante el año.

    (Shuljan
    Aruj, Tur Oraj-Jaim 235:1-3).


     


     


     


     


     


     


     


     



    MISHNÁ 2


     

    (ב) מֵאֵימָתַי קוֹרִין אֶת שְׁמַע
    בְּשַׁחֲרִית. מִשֶּׁיַּכִּיר בֵּין תְּכֵלֶת לְלָבָן. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר,
    בֵּין תְּכֵלֶת לְכַרְתִי. (וְגוֹמְרָהּ) עַד הָנֵץ הַחַמָּה. רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ
    אוֹמֵר, עַד שָׁלֹשׁ שָׁעוֹת, שֶׁכֵּן דֶּרֶךְ בְּנֵי מְלָכִים לַעֲמוֹד בְּשָׁלֹשׁ
    שָׁעוֹת. הַקּוֹרֵא מִכָּאן וְאֵילָךְ לֹא הִפְסִיד, כְּאָדָם הַקּוֹרֵא בַתּוֹרָה
    :


     


    ¿Desde que
    momento se puede recitar el “Shemá” (Oye Israel) por la mañana? Desde que se
    puede distinguir entre lo azul y lo blanco. Rabí. Eliezer dice: entre azul y
    verde claro puede tener lugar hasta la aparición de los rayos del sol. Rabí
    Ieoshua dice: hasta la tercera hora, ya que tal es la costumbre de los príncipes
    de levantarse en la hora tercia. El que lo recita después de este momento no
    pierde nada, considerándolo como el que lee en la Torá.



     


    Meeimatay
    korin “Shemá” be shajarit.

    Esta Mishná
    trata sobre el momento de la lectura del Shemá de la mañana y trae una división
    de opiniones sobre el tema.

    Tana Kama,
    Rabí Meir dice:



     


    Misheiakir
    bein tjelet leleban.

    Desde que se
    puede distinguir entre el azul y el blanco, ¿Por qué utiliza el tana el color
    azul? Por el tercer párrafo del Shemá sobre la obligación de colocar un fleco de
    azul, como cita el versículo: “Y pongan en el fleco de cada punta (Devarim
    15:38) un cordón azul (Tejelet)” ¿Cómo se lograba este color? Al obtener la
    tintura extraída del jilazon (caracol).  

     

    Hay quienes
    opinan que el tejelet (azul) trae una serie de asociaciones “el color del
    tejelet se asemeja al mar, el mar al cielo, y éste al “Kise haKavod” (el Trono
    de la Gloria)”, al ver el color del tejelet, el ser humano deseará en toda su
    alma observar las “Mitzvot” (preceptos), como leemos en la Torá: “Y lo verán y
    lo recordarán todos los mandamientos de D-s, y los cumplirán”.


     

    Según la
    opinión de Rabi Meir: Cuando uno puede distinguir entre lo azul y lo blanco
    podrá comenzar a recitar el Shemá.

     


    Rabi
    Eliezer omer: Bein tejelet lecarti.

    Rabi Elizer
    opina que el momento del comienzo del recitado del Shemá será cuando haya
    bastante luz para distinguir entre azul y un verde claro.


     

    ¿Cuál es la
    diferencia entre las dos opiniones? ¿Para cuál de los dos se necesita más luz?
    Sin duda, para distinguir entre azul y verde se necesita más luz que para
    distinguir entre azul y blanco.


     

    Esta discusión
    sobre el comienzo de la lectura del Shemá por la mañana se basa en una cuestión
    fundamental.


     

    La Torá nos
    ordena recitar el Shemá cuando estéis sentado en tu casa y al andar por el
    camino (Devarim 6:7). El tema esta conectado a la hora del día en la cual las
    personas pueden andar por el camino, y como durante la noche acechan dos
    peligros: animales feroces y ladrones, entonces ésta será la señal del comienzo
    del día: cuando se puede diferenciar entre un lobo y un perro, entre un burro
    domado y un burro sin domar, o personas no conocidas (Pnei Ieoshua).


     


    Vegomra ad
    hanetz hajama.

    Puede concluir
    el recitado del Shemá hasta la aparición de los rayos del sol; cosa que es
    considerada muy meritoria. Como trae la Guemará (9:2) “Los vatikin” (piadosos)
    que aman las “Mitzvot” (preceptos)”, (Rashi), solían concluir el recitado del
    Shemá con la aurora, con el propósito de ligar la redención (Gaal Israel) en el
    Shemoná esre, (Tefilá)”.


    Rabi
    Ieoshua omer: ad shalosh shaot, sheken derej melajim laamod beshalosh shaot.

    Rabi Ieoshua
    dice: hasta la tercera hora, ya que tal es la costumbre de los príncipes
    y en el pueblo de Israel son hijos del Rey del mundo, y la costumbre de los
    príncipes es levantarse a las tres horas del comienzo del día.

     

    Las horas
    mencionadas en la Mishná se colocan dividiendo el tiempo entre el crepúsculo y
    la aparición de las estrellas en doce partes iguales, cada parte se conoce con
    el nombre de “shaa zemanit” (hora temporal). Las horas eran de diferente
    duración, según la época del año.

     


    Hakore mikan
    vaeilaj lo hifsid, keadam hakore baTora.

    El que lo
    recita después de este momento no pierde nada y merece recompensa como el que
    lee la Torá, porque el que lee Shemá es considerado como si estudiase la Torá.

     

    El tiempo de
    la lectura del Shemá es desde el momento en que puede reconocer a su amigo(a),
    quien lo conoce un poco a una distancia de cuatro Amot (2 metros) (Shuljan
    Aruj Oráj Jaim 58:1) “Es una mitzvá muy especial  recitar el Shemá cerca del
    “hanetz hajama” (al aparecer los rayos del sol), como acostumbran los
    “vatikim” (los devotos piadosos) (idem, idem).

     


     

     

     


     

     


    MISHNÁ 3

     

    (ג) בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים, בָּעֶרֶב כָּל
    אָדָם יַטּוּ וְיִקְרְאוּ, וּבַבֹּקֶר יַעֲמֹדוּ, שֶׁנֶּאֱמַר (דברים ו)
    וּבְשָׁכְבְּךָ וּבְקוּמֶךָ. וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים, כָּל אָדָם קוֹרֵא
    כְּדַרְכּוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר (שם) וּבְלֶכְתְּךָ בַדֶּרֶךְ. אִם כֵּן, לָמָּה נֶאֱמַר
    וּבְשָׁכְבְּךָ וּבְקוּמֶךָ, בְּשָׁעָה שֶׁבְּנֵי אָדָם שׁוֹכְבִים, וּבְשָׁעָה
    שֶׁבְּנֵי אָדָם עוֹמְדִים. אָמַר רַבִּי טַרְפוֹן, אֲנִי הָיִיתִי בָא בַדֶּרֶךְ,
    וְהִטֵּתִי לִקְרוֹת, כְּדִבְרֵי בֵית שַׁמַּאי, וְסִכַּנְתִּי בְעַצְמִי מִפְּנֵי
    הַלִּסְטִים
    .


     


    La escuela de
    Shamai dice: al anochecer todos tienen que estar reclinados durante la
    recitación, mientras que por la mañana deben estar de pie, ya que está escrito:
    “cuando  te acuestes”, “cuando te levantes”.  La escuela de Hilel, en cambio,
    afirma que cada cual lo puede recitar a su manera, ya que está escrito: “Cuando
    viaje”. Si es así, ¿por qué se dice cuando te acuestes, cuando te levantes?
    Porque significa: Cuando los hombres acostumbran a estar acostados o en pie.
    Rabí Tarfón relata: me encontraba una vez de viaje y me recliné para la
    recitación del “Shemá” (Oye Israel), según la enseñanza de la escuela de Shamai,
    y me puse en peligro de vida a causa de los ladrones. Le dijeron: lo  hubieras
    merecido por haber desoído la enseñanza de la escuela de Hilel.


    ¿De qué manera
    debe recitarse el Shemá? La Mishná nos presenta las opciones de la escuela de
    Shamai y la escuela de Hilel.



     


    Beit-Shamay
    omrim: baerev, kol adam iate veikra, ubaboker iaamod shenemar: ubeshojveja
    ubekumeja.

    Según la
    escuela de Shamai, hay que leer el Shemá según lo ordenado en el versículo
    “cuando te acuestes al anochecer y cuando te levantes (Devarim 6:7)”, al
    anochecer todos deben estar reclinados, al recitarlo así, cumplirán cuando te
    acuestes; mientras que por la mañana, lo recitará estando de pie cumpliendo así
    con “ubekumeja” (cuando te levantes).



     


    uBeit Hilel
    omrim: kol adam kore kedarko, sheneemar ubelejteja baderej,

    Mientras que
    la escuela de Hilel opina que cada cual lo puede recitar a la manera que le
    guste, como esta escrito: “Y cuando andes por el camino, (idem, idem),
    inclinado, levantado o caminando”.


    Im kem lama
    neemar “beshojveja ubekumeja”, – beshaa she benei adam shojvim, ubeshaa shebenei
    adam omdim.

    Si es así,
    ¿por qué opina Beit-Hilel citando “cuando te acuestes, cuando te levantes”?,
    para señalarnos el momento en el cual las personas se acuestan y se
    levantan. Dos veces por día se ha de recitar el Shemá, al anochecer y por la
    mañana.



     


    Amar Rabi
    Tarfon: ani hayti baderej, vehiteti likrot kedibrei Beit-Shamay, vesikanti
    beatzmi mipnei halistim
    .

    Rabi Tarfon
    relata: me encontraba una vez de viaje, interrumpí la travesía y me recline para
    recitar la Shemá, (aunque pertenecía a la escuela de Hilel, en este tema estaba
    de acuerdo con Bet-Shamai), pero puse en peligro mi vida a causa de los ladrones
    que merodeaban por el lugar.



     


    Amru lo
    Jajamim: Kedai hayta lajov beatzmeja, sheavarta al dibrei Hilel.

    Le dijeron los
    sabios: hubieras merecido la muerte por haber desoído la enseñanza de la escuela
    de Hilel.

     

     

     

     

     

     

     

     


    MISHNÁ 4

     

    (ד) בַּשַּׁחַר מְבָרֵךְ
    שְׁתַּיִם לְפָנֶיהָ וְאַחַת לְאַחֲרֶיהָ, וּבָעֶרֶב שְׁתַּיִם לְפָנֶיהָ
    וּשְׁתַּיִם לְאַחֲרֶיהָ. אַחַת אֲרֻכָּה וְאַחַת קְצָרָה. מְקוֹם שֶׁאָמְרוּ
    לְהַאֲרִיךְ, אֵינוֹ רַשַּׁאי לְקַצֵּר. לְקַצֵּר, אֵינוֹ רַשַּׁאי לְהַאֲרִיךְ.
    לַחְתֹּם, אֵינוֹ רַשַּׁאי שֶׁלֹּא לַחְתֹּם. וְשֶׁלֹּא לַחְתֹּם, אֵינוֹ רַשַּׁאי
    לַחְתֹּם
    :

     


    Por la mañana
    se dicen dos bendiciones antes del “Shemá” (Oye Israel) y una después. Por la
    noche se dicen dos bendiciones antes, y otras dos después, una larga y otra
    corta. En el lugar donde se ha ordenado recitar la larga, no está permitida la
    corta; y a la inversa, en el lugar donde se ha ordenado  recitar la corta, no
    está permitido recitar la larga. Asimismo, donde se ha ordenado recitar la
    fórmula final, no está permitido no decirla y donde se ha ordenado no recitarla,
    no está permitido decirla.



     


    Bashajar
    mebarej shtaim lefanea, veajat leajarea.

    La Mishná fija
    el orden de las bendiciones del Shemá. Por la mañana se dicen dos bendiciones
    antes de la lectura del Shemá, una “Iotzer hameorot” (Creador de las
    luminarias), y segunda, la bendición “habojer beamo Israel behava” (que elegiste
    a tu pueblo de Israel con amor), y una después que comienza con “Emet veiatziv”
    (verdadero y cierto).

     


    Ubaerev,
    mebarej shtaim lefanéa ushtaim leajarea , ajat aruka, veajat ketzara.

    Por la tarde
    se dicen dos bendiciones del Shemá, la primera “hamaariv aravim” (que haces
    descender el crepúsculo), y la segunda “ohev amo Israel” (que ama su pueblo
    Israel), y dos después del recitado, una, la bendición de la redención que
    comienza con “Emet Veemuna” (verdadero, fidedigno), y la segunda, la bendición
    de “Hashkivenu” (permítanos, HaShem, acostarnos en paz). 

    Sobre la
    primera bendición “Emet veemuna” (verdad y fidedigno), dice la “Mishná” que es
    larga porque está compuesta por diversos temas: la salida de Egipto, las diez
    plagas, y la división del mar Rojo (Iam Suf); mientras que la segunda bendición
    “Hashkivenu” (permítanos, HaShem, acostarnos en paz), es corta.

     


    Makom sheamru
    lehaarij, eino rashai lekatzer, lekatzer eino rashai lehaarij ,lajtom eino
    rashai shelo lajtom.

    En el lugar
    donde se ha ordenado recitar la bendición larga, no está permitido acortarla, y
    a la inversa, en el lugar donde se ha ordenado la bendición corta, no está
    permitido alargarla. Las bendiciones largas y cortas se refieren a las
    dos bendiciones que preceden al Shemá, tanto la de la noche, como por la mañana.
    La larga de la mañana es “Iotzer Or” (creador de la luz), porque comienza con
    “Baruj ata HaShem” (bendito tu HaShem), y finaliza con “Baruj Ata…. Iotzer
    hameorot” (Bendito Tú…. Creador de las luminarias), mientras que la segunda
    “Ahava rava (Eterno amor nos concediste) es corta y no comienza con “Baruj”.

     

    En la noche
    “Hamaavir aravim” (que haces descender el crepúsculo) es larga, comienza y
    termina con “Baruj”; y la segunda “Ohev amo Israel” (que ama a su pueblo de
    Israel) es corta.

     

    Así mismo, en
    el lugar donde se ha ordenado que la bendición debe finalizar con “Baruj”, no
    está permitido no hacerlo, y si los sabios ordenaron no finalizar la oración con
    “Baruj”, no está permitido hacerlo.

     

    Está prohibido
    cambiar las bendiciones que instituyeron nuestros sabios, no se alargará una
    bendición que es corta, ni se acortará una que es larga. Hay quien prohíbe
    insertar poemas en medio de las bendiciones (Tur 68), y hay quienes lo
    permitieron (Rama, Shuljan Aruj; 68:1), también está prohibido comenzar o
    terminar con “Baruj” (bendito) donde no lo fijaron los sabios (Maimónides).

     

     

     

     

     

     

     

     



    MISHNÁ 5

     

    (ה) מַזְכִּירִין יְצִיאַת מִצְרַיִם
    בַּלֵּילוֹת. אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה, הֲרֵי אֲנִי כְּבֶן שִׁבְעִים
    שָׁנָה, וְלֹא זָכִיתִי שֶׁתֵּאָמֵר יְצִיאַת מִצְרַיִם בַּלֵּילוֹת, עַד
    שֶׁדְּרָשָׁהּ בֶּן זוֹמָא, שֶׁנֶּאֱמַר (דברים טז) לְמַעַן תִּזְכֹּר אֶת יוֹם
    צֵאתְךָ מֵאֶרֶץ מִצְרַיִם כֹּל יְמֵי חַיֶּיךָ. יְמֵי חַיֶּיךָ, הַיָּמִים. כֹּל
    יְמֵי חַיֶּיךָ, הַלֵּילוֹת. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים, יְמֵי חַיֶּיךָ, הָעוֹלָם
    הַזֶּה. כֹּל (יְמֵי חַיֶּיךָ), לְהָבִיא לִימוֹת הַמָּשִׁיחַ
    :


     


    En la noche se
    hace la recordación de la salida de Egipto. Rabí Eleazar ben Azaría decía: soy
    un hombre de casi setenta años y no he logrado  probar que se ha de recitar el
    pasaje de la salida de Egipto en la noche hasta que Ben Zoma dio la explicación,
    ya que está escrito: Para que así te acuerdes todos los días de tu vida del día
    que saliste de Egipto. Los días de tu vida significan los días;  todos los días
    de tu vida significa también las noches. Pero los sabios dice: los días de tu
    vida significan este mundo; todos los días de tu vida incluyen los días del
    Meshiaj.


     


    Mazkirim
    ietziat mitzraim baleilot.

    Es un precepto
    de la Torá recordar la salida de Egipto. Hubo quienes pensaron que este
    precepto, como el de los Tefilin, y Tzitzit, serían recordados por la mañana y
    no por las noches; por eso decidieron que en la noche se debe recordar la salida
    de Egipto, por esa razón se lee la sección de Tzitzit en el Shemá de la noche.


    Amar Rabi
    Elazar ben Azaría, harei ani keben shivim shana, velo zajiti sheteamer ietziat
    mitzraim baleilot .

    Rabi Eleazar
    ben Azaría decía. Soy como un hombre de setenta años, y pesar de que estoy de
    acuerdo con la opinión de la Mishná, no pude aprobar que es imperativo de la
    Torá leer el pasaje de la salida de Egipto (sección de Tzitzit) por las noches.

     



     


    Ad she derasha
    ben Zoma: sheneemar “lemaan” tizkor et iom tzetja meeretz Mitzraim kol iemei
    jaieja, iemei jaieja – haiamim, kol iemei jaieja baleilot.

    Hasta que Ben
    Zoma dio la explicación y probó que es obligación leer la salida de Egipto por
    las noches en el Shemá, de los escritos: “para que así te acuerdes todos los
    días de tu vida del día que saliste de Egipto” (Devarim 16:3).

     

    Los días de tu
    vida (iemei jaieja) significa los días. Todos los días de tu vida (Kol iemei
    jaieja) significa también las noches.

    Los Jajamin,
    que no estaban de acuerdo con la explicación de Ben Zoma, explican la palabra
    “Kol”  (todos) de otra manera.


     


    “Iemei” jaieja-
    haolam haze – kol  iemei jaieja lehabi limot haMashiaj
    .

    Y dijeron: el
    recuerdo del éxodo de Egipto será mencionado en este mundo, incluyendo en los
    días del Mashiaj.

    La Halajá
    (ley) es como Rabí Eleazar ben Azaría, se recordará la salida de Egipto todas
    las noches en la sección de “Tzitzit” y en “Emet y Emuna” (verdad y fidedigno).
    (Rambam, Ahava, leyes de la lectura del
    Shemá, 1:3).

    Capítulo 2


    TRATADO DE BERAJOT


    Capítulo  2
     

    Mishna 1


    Mishna 2

    Mishna 3

    Mishna 4

    Mishna 5

    Mishna 6

    Mishna 7

    Mishna 8


    MISHNÁ 1


     

    (א) הָיָה קוֹרֵא בַתּוֹרָה, וְהִגִּיעַ
    זְמַן הַמִּקְרָא, אִם כִּוֵּן לִבּוֹ, יָצָא. וְאִם לָאו, לֹא יָצָא. בַּפְּרָקִים
    שׁוֹאֵל מִפְּנֵי הַכָּבוֹד וּמֵשִׁיב, וּבָאֶמְצַע שׁוֹאֵל מִפְּנֵי הַיִּרְאָה
    וּמֵשִׁיב, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, בָּאֶמְצַע שׁוֹאֵל
    מִפְּנֵי הַיִּרְאָה, וּמֵשִׁיב מִפְּנֵי הַכָּבוֹד, בַּפְּרָקִים שׁוֹאֵל מִפְּנֵי
    הַכָּבוֹד, וּמֵשִׁיב שָׁלוֹם לְכָל א
    ָדָם
    :


     


    Si
    uno esta leyendo en la Torá el pasaje del “Shemá” (Oye Israel) y llega el tiempo
    de su recitación, si hace intención en su interior (de recitarlo), cumple con la
    obligación; de lo contrario, no cumple. Entre un párrafo y otro del  “Shemá” se
    puede saludar a otra persona por respeto y se le puede también responder al
    saludo. (Si no se encuentra recitando) la mitad (del párrafo), se puede saludar
    a otra persona por temor y se le puede responder (por la misma razón) al saludo.
    Esta es la opinión de Rabí Meir. Rabí Yehudá enseña que en la mitad se puede
    saludar a otro por temor y se puede responder al saludo de otra persona por
    razón del respeto debido; entre los párrafos se puede saludar por razón del
    respeto y se puede responder al saludo de cualquier persona.


     


    La
    Mishná

    trata sobre dos temas, la “Kavana” (intención que pone la persona en el rezo),
    en este caso, la lectura del Shemá, y ¿cuándo y en qué situación se puede
    interrumpir su lectura?

     


    Hiá
    Kore baTora, Vehigía Zeman Mikra; Im Kiven Libo Iatza, Veim Lav Lo Iatza.

    Si uno está leyendo en la Torá las
    secciones que conforman el Shemá y llega el tiempo para cumplir con el precepto
    de su lectura (de la noche o de la mañana); si hace “Kavana” (intención) al
    recitarlo, cumple con la obligación y no tiene que hacerlo nuevamente, aunque no
    pronunció las bendiciones correspondientes.

     



    Baprakim Shoel Mipenei Hakavod Umeshiv, Ubaemtza Shoel Mipenei Hair-A, Umeshiv,
    Dibrei Rabi Meir.

    La Mishná presenta dos opiniones sobre
    cuando se puede interrumpir la lectura del Shemá.

     

    Entre un párrafo y otro del Shemá,
    (contiene tres): Vehaavta, Vehaia im shamoa, y la sección de Tzitzit) se puede
    saludar a otra persona por respeto, y para responder el saludo cuando se
    encuentra con gente que está obligado a saludar.  

     



    Rabi Iehuda Omer, Baemtza Shoel Mipenei Hair-á, Umeshiv Mipenei Hakavod.

    Rabí Iehuda opina que hay que
    diferenciar entre saludar y responder al saludo que le dirigen.

     

    Si uno se encuentra recitando la mitad
    del párrafo, se puede responder al saludo de otra persona por razón del respecto
    debido.

     

    Rashi (Rabi Shlomo Itzjaki) explica
    que “por temor” se refiere a “que teme que la persona lo mate”, los Rabinos
    objetan y dicen que en este caso no hay necesidad de interrumpir porque no tiene
    que poner en peligro su vida por la “lectura del Shemá”. Otros explican que “por
    temor” se refiere a aquellas personas que están obligadas a temer a su padre, su
    madre y su Rabino, pueden interrumpir en la mitad del párrafo para saludarlos, y
    a otras personas honorables podrá interrumpir “por razón de respeto”. (Geonim,
    Rashba)

     

     



    Baperakim Shoel Mipnei Hakavod, Umeshiv Shalom Lejol Adam.

    Entre los párrafos se puede saludar
    por razón de respeto y se puede responder al saludo de cualquier persona, aunque
    no tenga la obligación de respetarlo. Hay que tener especialmente la “Kavana”
    (intención) correcta al pronunciar el primer versículo de la lectura del Shemá.

    La “Kavana” correcta es: “Shemá
    Israel”. “Escucha oh Israel” (cree Israel) HaShem el Eterno (el Señor de todo lo
    que existe, que fue, es, y será, Elokenu, que es nuestro D-s Todopoderoso
    y amo de todas las fuerzas), HaShem, es el “Eterno” (Señor de todo lo que
    existe, fue es, y será), Ejad, uno (único en su mundo, y domina en los
    cielos y la tierra y sobre los cuatro puntos cardinales).

    (Shuljan Aruj, Oraj Jaim 60:5, Mishná
    Berura, idem 3, 61:6).

     

    Se acostumbra a recitar el primer
    versículo del Shemá en voz alta para que así se tenga la “Kavana”  (conciencia),
    también se acostumbra a cubrirse los ojos con la mano derecha al recitar el
    versículo. (idem, idem 61:4-5)



     

     

     

     

     

     

     

     



    MISHNÁ 2

     

    (ב)
    אֵלּוּ הֵן בֵּין הַפְּרָקִים, בֵּין בְּרָכָה רִאשׁוֹנָה לִשְׁנִיָּה, בֵּין
    שְׁנִיָּה לִשְׁמַע, וּבֵין שְׁמַע לִוְהָיָה אִם שָׁמֹעַ, בֵּין וְהָיָה אִם
    שָׁמֹעַ לְוַיֹּאמֶר, בֵּין וַיֹּאמֶר לֶאֱמֶת וְיַצִּיב. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר,
    בֵּין וַיֹּאמֶר לֶאֱמֶת וְיַצִּיב לֹא יַפְסִיק. אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן
    קָרְחָה, לָמָּה קָדְמָה שְׁמַע לִוְהָיָה אִם שָׁמֹעַ, (אֶלָּא כְּדֵי)
    שֶׁיְּקַבֵּל עָלָיו עֹל מַלְכוּת שָׁמַיִם תְּחִלָּה, וְאַחַר כָּךְ יְקַבֵּל
    עָלָיו עֹל מִצְוֹת. וְהָיָה אִם שָׁמֹעַ לְוַיֹּאמֶר, שֶׁוְהָיָה אִם שָׁמֹעַ
    נוֹהֵג בַּיּוֹם וּבַלַּיְלָה, וַיֹּאמֶר אֵינוֹ נוֹהֵג אֶלָּא בַּיּוֹם (בִּלְבָד)
    :

     



    Estos son las interrupciones entre los párrafos: entre la primera y segunda
    bendición, entre la segunda y el “Shemá” (Oye Israel) y entre “Vehaiá im shamoa”
    (ocurrirá si obedecéis), “vaiomer” (dijo) entre “vaiomer” (dijo) y “Emet
    veiatziv” (verdadero y firme). Rabí Yehuda dice: entre “vaiomer” (dijo) y “emet
    veiatziv” (verdadero y firme) no se hace ninguna interrupción. Yeoshúa ben Korja
    dice: ¿por qué el “Shemá (Oye Israel) precede al “veiá im shamoa” (ocurrirá si
    obedecéis)? Para que cada cual acepte el yugo del  reino de los cielos
    primeramente, y luego acepte el  yugo de los mandamientos. ¿Por qué “vehaiá im
    shamoa” (ocurrirá  si obedecéis) precede al “vaiomer” (dijo)? Porque el “vehaiá
    im shamoa” (ocurrirá si obedecéis) se aplica al día y la noche, mientras que el
    “vaiomer” (dijo) solo se aplica de día.



     


    Elu
    Hen Haperakim. Bein Beraja Rishona Lishnia, Ben Shnia, Li “Shemá”, Ubein “Shemá”,
    Libehaiá Im Shamoa.

    La Mishná trata sobre la definición de
    “perek” (intersticios), según los jajamim cada bendición y párrafo del Shemá es
    una unidad (perek) por sí, y entre una y una están “los intersticios”.

     

    Estos son los intersticios entre los
    párrafos: entre la primera y la segunda bendición anteriores al Shemá, “Iotzer
    hameorot” y “Ahavat olam”; y por la noche entre “Hamariv aravim” y “Ahavat olam”,
    y entre la segunda bendición, “Habojer beamo Israel beahava”, y “Shemá” (Oye
    Israel), por la mañana, y de noche después de “Ohev amo Israel” y antes de
    comenzar el “Shemá Israel”, y entre el “Shemá” (Oye Israel) y Emet  VeEmuna

     

     



    Bein “Vehaia Im Shmoa” Le “Vaiomer”, Bein “Vaiomer” Le “Emet Veiatziv”.

    Entre “Vehaia iom shamoa” (ocurrirá sí
    obedecéis) y “vaiomer” (dijo), el párrafo de Tzitzit, y entre “vaiomer” (dijo) y
    “Emet veiatziv” (verdadero y firme). Según los Jajamin (sabios) entre los
    intersticios citados se puede interrumpir para iniciar y contestar un saludo.



     



    Rabí Yehuda Omer: Bein “Vaiomer” Le “Emet Veiatziv”, Lo Iafsik.

    Rabí Yehuda dice: entre “vaiomer” y
    “emet veiatziv” (verdadero y firme) no se hace ninguna interrupción porque esta
    última es el comienzo de la siguiente bendición, la “Halajá” (ley) es como Rabí
    Yehuda. (Shuljan Aruj, Oraj Jaim 60:5).

     



    Amar Rabi Ieoshua Ben Korja: Lama Kadma “Shemá” Le “Vehaia Im Shamoa”. Kedei
    Sheiekabel Alav Ol Maljut Shamaim Tejila, Veajar Kaj Mekabel Ol Mitzvot.

    Para que cada uno acepte el yugo del
    reino de los cielos primeramente, como cita el primer versículo: “Shemá Israel
    HaShem Elokenu. HaShem Ejad”, (Oye Israel),  D-s   nuestro    (D-s, es uno), con
    este versículo se afirma la unicidad de HaShem, y luego acepta el yugo  de los
    mandamientos sobre los cuales trata en forma general el párrafo “vehaia im
    shamoa”  (acontecerá que).

     



     



    “¿Vehaia Im Shamoa”, Le” Vaiomer?”– She “Vehaiá Im Shamoa”, Noheg Bein Baiom,
    Úbein Balaila, Vaiomer Eino Noheg Ela Baiom Bilbad.

    ¿Por qué “vehaia im shamoa” (ocurrirá
    si obedecéis) precede a “vaiomer?”, porque lo que está escrito en el párrafo
    “vehaia im shamoa” (ocurrirá si obedecéis) los preceptos, rige de día noche, y
    lo escrito en el párrafo “vaiomer” (el precepto del vestido de tzitzit), se
    aplica solo de día.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     
    MISHNÁ 3

     

    (ג)
    הַקּוֹרֵא אֶת שְׁמַע וְלֹא הִשְׁמִיעַ לְאָזְנוֹ, יָצָא. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר,
    לֹא יָצָא. קָרָא וְלֹא דִקְדֵּק בְּאוֹתִיּוֹתֶיהָ, רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר יָצָא,
    רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר לֹא יָצָא. הַקּוֹרֵא לְמַפְרֵעַ, לֹא יָצָא. קָרָא
    וְטָעָה, יַחֲזֹר לִמְּקוֹם שֶׁטָּעָה
    :

     


    Si
    uno recita el “Shemá (Oye Israel) y no hace oír la letra a su oído, cumple con
    su obligación. Rabí Iosé dice que no cumple. Si uno lee no guardando el orden,
    no cumple. Si uno lee y se equivoca, debe comenzar de nuevo a partir del lugar
    donde se equivocó.


     



    Hakore Et “Shemá”, Ve Lo Hishmia Leózno-Iatza.

    Si uno recita el Shemá en silencio o
    si no puede oír, cumple con su obligación porque explica “Shemá”
    significa comprender y el que recita, si entiende el significado del Shemá,
    entonces cumple su obligación.



     



    Rabí Iose Omer Lo Iatza.

    Rabí Iosi dice que no cumple porque
    está escrito Shemá (Oye), debe oír lo que recita



     



    Kara Velo Dikdek Beotiotéa, Rabí Iose Omer: Iatza, Rabí Iehuda Omer Lo Iatza.

    Si recita, pero no pronuncia las
    letras como debe ser. Según Rabí Iose, cumple con su obligación, y esta es la
    halajá (ley), según Rabí Iehuda no cumple, porque según él se debe pronunciar
    las palabras con exactitud.

     



    Hakore Lemafrea Lo Iatza.

    Si uno lee sin guardar el orden de las
    palabras en una sección del Shemá, no cumple con el precepto, pero si uno cambia
    el orden de las secciones y leyera “Vaiomer” antes de “Vehaya”, ha cumplido con
    el precepto; ya que en todo caso, el orden aceptado por la “Halajá” (ley) no es
    el mismo que aparece en la Torá.

     



    Kara Vetaá, Iajazor La Makom Shetaa.

    Si uno lee y se equivoca debe volver
    al lugar donde se equivocó, comenzando de nuevo la lectura.

     

    Leamos las “halajot” (leyes) del
    Rambam, “la lectura del Shemá” (Mishná Torá):

    El que recita la Shemá, al terminar el
    primer versículo debe intercalar en voz baja la siguiente oración: “Baruj
    Shem Kevod Maljuto Leolam Vaed”
      (Bendito sea el nombre de su gloriosa
    majestad por siempre jamás), luego ha  de seguir recitando el texto de la Shemá
    que continua “Vehavta et HaShem Elokeja”: (Amará al Eterno, tu D-s”)
    hasta terminar. ¿Por qué  se recita así la Shemá? Hemos aprendido por tradición
    que cuando el patriarca Jacob reunió a sus hijos en Egipto antes de morir, los
    exhortó a creer siempre en la unicidad de D-s y a marchar por Su camino, por
    donde habían transitado Abraham y su padre Itzjak. Entonces les preguntó: “Hijos
    míos” ¿acaso hay alguna impureza entre ustedes, alguno que no este conmigo en
    sostener la unicidad de HaShem?” Todos ellos respondieron y le dijeron: “Shemá
    (Oye Israel), “HaShem Elokenu HaShem ejad” (el Eterno es nuestro D-s; el
    Eterno es Uno) es decir: Oye lo que te decimos, Israel, padre nuestro: El Eterno
    es nuestro HaShem el Eterno es Uno. Entonces respondió el anciano: “Bendito sea
    el nombre de su gloriosa majestad por siempre jamás”. Es por eso que todo el
    pueblo de Israel adoptó la costumbre de repetir la alabanza pronunciada por el
    anciano Israel después de aquel versículo.

     

    Al recitar el Shemá la voz debe ser
    bastante alta como para que uno mismo la oiga. Quien no lo hace así, no cumple
    su obligación. Y es necesario pronunciar distintamente las letras; sin embargo,
    si uno no lo hace así, de todos modos ha cumplido con su deber.

    ¿En qué consiste la pronunciación
    distinta de las letras?

    Hay que hacer una pausa entre las
    palabras que parecen estar pegadas una a la otra, entre dos letras iguales de
    las cuales una es final de palabra y la otra es inicial de la palabra siguiente,
    como en el caso de b’jol l’vavjá, donde se debe decir b’jol, hacer una pausa y
    luego leer l’vavjá. Lo mismo vale para va’avadtem m’hera, hakanaf p’til.
    Igualmente, la letra zain en  tizk’rú debe pronunciarse con claridad. Y se debe
    prolongar la dalet de ejad, indicando que se proclama así la majestad de D-s en
    el cielo y la tierra en los cuatro puntos cardinales. No se debe pronunciar
    deprisa la jet de ejad para que no parezca que   se dice i-jad (no es uno).

     

    Una persona puede recitar el Shemá en
    cualquier lengua que conozca. Pero cualquiera sea esa lengua, debe cuidarse de
    todo error en la lengua y pronunciarla con tanta exactitud como si fuera la
    lengua santa (el hebreo) (cap. 2:8-9-10).

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     


    MISHNÁ 4

     

    (ד) הָאֻמָּנִין קוֹרִין בְּרֹאשׁ
    הָאִילָן אוֹ בְרֹאשׁ הַנִּדְבָּךְ, מַה שֶּׁאֵינָן רַשָּׁאִין לַעֲשׂוֹת כֵּן
    בַּתְּפִלָּה
    :


     


    Los
    trabajadores pueden hacer la recitación del Shemá sobre la copa de un árbol o
    encima de un muro, cosa que no pueden hacer durante la recitación de la Tefilá.

     



    Aumanin Korin Berosh Hailan, Uberosh Hanidbaj.

    La Mishná trata sobre el grado de
    concentración que tiene que tener la persona al leer el Shemá.

    Los trabajadores, al estar ocupados en
    su trabajo, pueden recitar el Shemá estando sobre la copa de un árbol o encima
    de un muro cuando están en plena construcción.

     


    Ma
    Sheein Reshain Laasot Ken Batefila.

    Cosas que no pueden hacer durante la
    recitación de la oración de “Shemona esre” (las dieciocho bendiciones) porque
    ésta exige concentración y fervor.

    En cambio, la Halajá exige
    concentrarse solo en el primer versículo del Shemá y esto se puede hacer aún
    estando en la copa de un árbol o encima de un muro.

    Hay que estar totalmente concentrado
    al pronunciar el primer versículo de la lectura del Shemá.

    Rambam en sus “leyes del recitado del
    Shemá 2:4” falla que los trabajadores deben cesar sus labores mientras recitan
    la primera sección del Shemá, para que no lo lean con indiferencia.

     

     

     

     

     


    MISHNÁ 5

     

    (ה) חָתָן
    פָּטוּר מִקְּרִיאַת שְׁמַע בְלַיְלָה הָרִאשׁוֹן עַד מוֹצָאֵי שַׁבָּת, אִם לֹא
    עָשָׂה מַעֲשֶׂה. מַעֲשֶׂה בְּרַבָּן גַּמְלִיאֵל שֶׁקָּרָא בְלַיְלָה הָרִאשׁוֹן
    שֶׁנָּשָׂא. אָמְרוּ לוֹ תַּלְמִידָיו, (לֹא) לִמַּדְתָּנוּ, רַבֵּנוּ, שֶׁחָתָן
    פָּטוּר מִקְּרִיאַת שְׁמַע (בְלַיְלָה הָרִאשׁוֹן). אָמַר לָהֶם, אֵינִי שׁוֹמֵעַ

    לָכֶם לְבַטֵּל מִמֶּנִּי מַלְכוּת
    שָׁמַיִם אֲפִלּוּ שָׁעָה אֶחָת
    :

     

    El esposo está eximido de la
    recitación del “Shema Israel”
    la primera noche o hasta
    el fin del (próximo) sábado si no ejerció el acto marital. Ocurrió que Raban
    Gamliel recitó el Shemá en la primera noche de boda. Le dijeron sus discípulos:
    “maestro”, ¿no nos ha enseñado que el esposo está dispensado del “Shemá (Oye
    Israel) en la primera  noche? – les replicó: no quiero haceros  caso en lo que
    concierne a liberarme ni tan siquiera por una hora del yugo del reino de los
    cielos.


     


    Jatan Patur MiKriat Shemá Bailala Harishon Ad Motzaei Shabat, Im
    Lo Asa Maase
    .


    El novio está eximido de la recitación del Shemá la primera noche
    (generalmente se casaban en la víspera del jueves hasta el fin del sábado
    siguiente) si todavía no ha consumado el matrimonio, porque el novio en cuestión
    está preocupado por no haber ejercido el acto marital.


     


    Umaase Be Raban Gamliel Shenasá Isha, Vekara Laila Rishona.


    Ocurrió que Rabán Gamliel recito Shemá la primera noche de boda.


     



    Amru La Talmidav: Limadetanu Rabeinu Shejatan Patur Mikriat Shemá.

    Le dijeron sus discípulos, nuestro
    maestro,

    ¿no
    nos ha enseñado que el esposo está dispensado de la recitación del Shema el
    primer día de la boda
    ?

     


    Amar Lahem; Eini Shomea Lajem Lebatel Heimeni Maljut Shamaim
    Afilu Shaa Ajat.


    Les replico diciendo: no quiero hacerles caso en lo que concierne
    a liberarme ni tan siquiera por una hora del yugo del reino de los cielos.

     


    Al respecto
    falla la Halajá en (Shuljan Aruj Oraj Jaim 70:3):


    El novio que quiere leer el Shemá en la primera noche no le está
    permitido hacerlo porque se ve como un acto de soberbia y orgullo, como cita en
    la Guemará, como se pronuncia Raban Shimon ben Gamliel, “y en nuestros días
    todos leen”.



     

     

     

     

     

     



    MISHNÁ 6

     

    (ו) רָחַץ בְּלַיְלָה הָרִאשׁוֹן
    שֶׁמֵּתָה אִשְׁתּוֹ. אָמְרוּ לוֹ תַּלְמִידָיו, (לֹא) לִמַּדְתָּנוּ, רַבֵּנוּ,
    שֶׁאָבֵל אָסוּר לִרְחֹץ. אָמַר לָהֶם, אֵינִי כִּשְׁאָר כָּל אָדָם, אִסְטְנִיס
    אֲנִי
    :


     


    En
    la primera noche, tras el fallecimiento de su mujer, se lavó. Le dijeron a esto
    sus discípulos “maestro”, tú nos has enseñado que la persona que está de luto no
    debe lavarse,  –les dijo yo no soy como el resto de los hombres, soy un ser
    delicado.


     



    Rajatz Balaila Harishon Shemeta Ishto, Amru Lo Talmidav, Lo Limadetanu Rabeinu
    Sheabel Asur Lirjotz?

    La Mishná continúa relatándonos sobre
    actitudes que tomó Raban Gamliel.

     

    En la primera noche, después del
    fallecimiento de su mujer, se lavó a pesar que la Halajá  (ley) declara que el
    que está de luto no debe lavarse los siete días de duelo, y en nuestros días se
    acostumbraron a prohibir el lavado durante los treinta días (Shuljan Aruj, Iore
    dea 381:1).

     



    Amar Lahem: Eini Kishear Kol Adam, Istenis Ani.

    Les dijo: no soy como el resto de los
    hombres, soy una persona delicada, solo la persona que sufre y se enferma por no
    lavarse, entra en la definición de “istenis” (delicado). La prohibición se
    aplica solo si tiene placer del baño.

     

     

     

     

     

     


    MISHNÁ 7

     

    (ז) וּכְשֶׁמֵּת טָבִי עַבְדּוֹ, קִבֵּל
    עָלָיו תַּנְחוּמִין. אָמְרוּ לוֹ תַּלְמִידָיו, (לֹא) לִמַּדְתָּנוּ, רַבֵּנוּ,
    שֶׁאֵין מְקַבְּלִין תַּנְחוּמִין עַל הָעֲבָדִים. אָמַר לָהֶם, אֵין טָבִי
    עַבְדִּי כִּשְׁאָר כָּל הָעֲבָדִים, כָּשֵׁר הָיָה
    :


     


    Y
    cuando murió Tavi, su esclavo, recibió las condolencias (por su muerte). Le
    dijeron sus discípulos, “maestro” nos ha enseñado que no se acepten las
    condolencias (por la muerte) de los esclavos. Les dijo: Tavi no fue un esclavo
    como los otros. Era un hombre extraordinario.


    La Mishná

    nos trae otro caso con la participación de Raban Gamliel.


     



    Ujeshemet Tavi Avdo, Kibel Tanjumin:Amru Lo Talmidav, Lo Limadetanu Rabenu,
    Sheein Mekablin Tanjumin Alahavadim?

    Y cuando murió Tavi, su esclavo,
    recibió las condolencias por su muerte, estando en el cementerio después del
    entierro los presentes formaron una doble fila y le dieron palabras de consuelo,
    según lo fija la ley.



     

    Le dijeron sus discípulos, nuestro
    maestro, nos has enseñado que por esclavos y esclavas no se forman filas ni se
    pronuncia la bendición de los dolientes, ni se dicen frases de condolencia a los
    deudos  (Iore-dea 377:1).

     



    Amar Lahem: Ein Tavi Avdi, Kishear Kol Hahavadim, Kasher Haia.

    Les dijo: aunque Tavi, mi esclavo, no
    era pariente mío, no fue un esclavo como los otros, era un hombre extraordinario
    y le debo hacer honores.

     

     


    MISHNÁ 8


     

    (ח) חָתָן אִם רָצָה לִקְרוֹת קְרִיאַת
    שְׁמַע לַיְלָה הָרִאשׁוֹן, קוֹרֵא. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר, לֹא
    כָל הָרוֹצֶה לִטֹּל אֶת הַשֵּׁם יִטֹּל
    :


     


    Si
    el esposo quiere recitar él “Shemá” (Oye Israel) en la primera noche, lo  puede
    hacer. Raban Shimon ben Gamliel dice: no todo el que quiere adquirir fama, la
    puede adquirir.

     



    Jatan Im Ratza Likrot Kriat Shemá  Laila Harishon, Kore.


    Sobre la lectura del Shemá la noche de la boda dijeron los sabios
    que a pesar de que el novio está eximido de la lectura, si el novio quiere
    recitar el Shemá en la primera noche, lo puede hacer.

     



    Raban Shimon Ben Gamliel Omer: Lo Kol Harotze Litol Et Hashem
    Itol.

    Raban Shimon ben Gamliel dice: no todo
    el que quiere sentar fama de piadoso puede hacerlo.

    Capítulo 3


    TRATADO DE BERAJOT


    Capítulo  3
     

    Mishna 1


    Mishna 2

    Mishna 3

    Mishna 4

    Mishna 5

    Mishna 6


    MISHNÁ 1


    (א) מִי שֶׁמֵּתוֹ מוּטָל לְפָנָיו, פָּטוּר
    מִקְּרִיאַת שְׁמַע, (וּמִן הַתְּפִלָּה) וּמִן הַתְּפִלִּין. נוֹשְׂאֵי הַמִּטָּה
    וְחִלּוּפֵיהֶן וְחִלּוּפֵי חִלּוּפֵיהֶן, אֶת שֶׁלִּפְנֵי הַמִּטָּה וְאֶת
    שֶׁלְּאַחַר הַמִּטָּה, אֶת שֶׁלַּמִּטָּה צֹרֶךְ בָּהֶן פְּטוּרִין, וְאֶת שֶׁאֵין
    לַמִּטָּה צֹרֶךְ בָּהֶן חַיָּבִין. אֵלּוּ וָאֵלּוּ פְּטוּרִין מִן הַתְּפִלָּה
    :


    Aquel
    cuyo familiar difunto yace todavía en su  presencia, está excusado de la
    recitación del “Shemá” (Oye Israel) de la oración de la Tefilá y de las
    “tefilin” (filacterías).

     

    Los
    que llevan el féretro y los que van detrás, en tanto que sea necesario (para su
    transporte); están dispensados, mientras los que no son necesarios, están
    obligados. Tantos unos como otros están eximidos de (la recitación) de la tefilá.

     

    El
    tema principal del tercer capítulo es sobre la actitud a tomar cuando la muerte,
    impureza y la suciedad impiden a la persona recitar el Shemá o rezar como la ley
    lo indica

     


    Mishemeto Mutal Lefanav
    Patur Mikriyat Shemá, Min Hatefilá Umin Hatefilin
    .

    Aquel cuyo
    familiar difunto yace en su presencia está excusado de la recitación del Shemá,
    de la oración y de los tefilin, y falla el Shuljan Aruj “aquel cuyo familiar
    muerto yace en su presencia es considerado Onen” (apenado por la muerte del
    familiar), no comerá en la misma habitación en que se encuentra el fallecido, y
    en los días hábiles, está  exento de recitar las bendiciones y de formar parte
    del “Zimun”, quorum necesario para el recitado del “Birkat Hamazón”, (dación de
    gracias). (Oraj Jaim 199:5).

     


    Nos-ei
    Hamita Vejilufeihen Vejilufei Jilufeien Et Shelifnei Hamita, Veet Sheleajar
    Hamita.

    Los que llevan
    el féretro, los que los sustituyen y los sustitutos de estos, están dispensados,
    y aquellos que ya llevaron al fallecido están obligados a recitar el Shemá.

     


    Et
    Shelamita Tzorej Bahen- Peturin, Veet Sheein Lamita Tzorej Bahen- Jaiavin, Elu
    Vuelu Peturin Min Hatefila.

    Mientras que
    los que no son necesarios están obligados a recitar el Shemá.

     

    Tanto unos,
    como otros, están eximidos  de la recitación de tefilá (Shemona esre amida),
    porque están ocupados en una “mitzvá” (el entierro del fallecido), y sabemos que
    el que está cumpliendo una “mitzvá” (precepto), está exento de cumplir otra “mitzvá”.

     

    El “avel”
    (enlutado) está exento de la lectura del Shemá, la oración y de los otros
    preceptos hasta que su pariente sea enterrado (Shuljan Aruj, Iore- dea 341).

      

     


     


     


     


     


     


    MISHNÁ 2

     

    (ב) קָבְרוּ אֶת הַמֵּת וְחָזְרוּ, אִם
    יְכוֹלִין לְהַתְחִיל וְלִגְמֹר עַד שֶׁלֹּא יַגִּיעוּ לַשּׁוּרָה, יַתְחִילוּ
    וְאִם לָאו, לֹא יַתְחִילוּ. הָעוֹמְדִים בַּשּׁוּרָה, הַפְּנִימִים פְּטוּרִין,
    וְהַחִיצוֹנִים חַיָּבִין
    :

     

    Una
    vez que han enterrado al muerto y han vuelto, si pueden comenzar la recitación y
    terminarla antes de llegar a la tefila, la comienzan; y si no pueden, no la
    comienzan. De entre los que están de pie en la fila, los que están en la fila
    interior están exentos, pero los que están en la fila exterior están obligados.

     


    Kabru Et Hamet Vejazru, Im
    Iejolin Lehatjil Veligmor Ad She Lo Iagíu La Shura.


    Después que enterraron al muerto y han vuelto, si pueden comenzar a recitar el
    Shemá, y terminarlo antes de llegar a la “shura”, la fila que formaban los
    acompañantes de los enlutados por el medio de la cual caminaban los parientes
    del fallecido para recibir las palabras de consuelo. 


     


    Iatjilu
    Veim Lav Lo Iatjilu.

    Pueden
    comenzar a recitar el Shemá, pero si no puede finalizar la lectura, no han de
    comenzar.

     


    Haomdim
    Bashura Hapenimim Peturim Vehajitzonim Jaiavim.


    Aquellos que están de pie en la fila, los que están en la fila del interior y
    frente a ellos pasan los “avelim” (enlutados), y les presentan su consuelo,
    están exentos de la lectura del Shemá; pero los que están en la fila exterior, y
    solo se presentan en honor del fallecido y de los deudos, están obligados a
    recitar el Shemá.

     


    MISHNÁ 3

     

    (ג) נָשִׁים וַעֲבָדִים וּקְטַנִּים פְּטוּרִין
    מִקְּרִיאַת שְׁמַע וּמִן הַתְּפִלִּין, וְחַיָּבִין בַּתְּפִלָּה וּבַמְּזוּזָה
    וּבְבִרְכַּת הַמָּזוֹן
    :


     

    Las mujeres
    los esclavos y los menores están dispensados de la recitación del “Shemá” (Oye
    Israel) y de las filacterías, pero están obligados  a la tefilá, la mezuzá y la
    bendición de las comidas.



     


    Nashim
    Vaavadim, Uktanim Peturin Mikryat Shemá Umin Hatefilin.

    Las mujeres,
    los esclavos y los menores de edad están exentos de la recitación del  Shemá.

     

    El recitado
    del Shemá debe ejecutarse en un tiempo determinado del día, al acostarse y al
    levantarse, y como las mujeres tienen sus labores y su ocupación para con los
    niños en todo momento, las mujeres quedaran exentas del recitado del Shemá.

     

    Por su parte,
    los esclavos, “la Mishná habla sobre los esclavos kenaaneos, circuncidados e
    inmersos en la Mikva”, como los esclavos hebreos están sujetos a las mismas
    reglas que las mujeres, porque ellos no son dueños de su tiempo y deben estar
    dispuestos a todo momento para hacer lo que sus dueños les manden, también ellos
    están exentos de recitar el Shemá.

     

    Los menores de
    edad no están obligados a cumplir con el precepto del Shemá. El Shuljan Aruj
    Oraj Jaim dice “que las mujeres están exentas del Shemá, pero hay quienes opinan
    que también las mujeres deben recitar el primer versículo del Shemá, con el cual
    se recibe el yugo del cielo” (70:1).

    Con respecto a
    los menores, hay varias opiniones, unos dicen que la Mishná habla sobre los
    niños que no llegaron a la edad de “Jinuj” (educación)  (Rabenu Tam), o aquellos
    que sí llegaron a esa edad (Rashi). Se debe tratar de que el niño que llegó a la
    edad de recibir educación, lea el Shemá como dice Rabenu Tam.

     

    El precepto de
    Tefilin también es un precepto que se debe cumplir en un momento determinado del
    día, por lo tanto, las mujeres y los esclavos están dispensados de hacerlo, los
    menores están exentos porque no están obligados a cumplir con el precepto.

     


    Vejaiavin
    Batefila Ubamezuza,  Ubebirkat Hamazón.

    Pero están
    obligados a la “Tefilá”, se refiere a la recitación del “Shmona esre” (la
    amida), porque la Torá no ha fijado un momento específico para el rezo (Leyes de
    Tefilá 1:1-2).

     

    El Shuljan
    Aruj Oraj- Jaim falla “todos están obligados a recitar, también mujeres y
    esclavos, como dicta la Mishná, y es una obligación educar a los niños menores y
    hay algunos que permiten a las mujeres elevar pedidos o rogativas a HaShem,
    aunque sea una vez por día, cumpliendo así con el precepto de la “Tefilá”,
    (oración) (70:3-5) y están obligadas a observar la mitzvá de mezuzá, ya que es
    una mitzvá positiva para la cual no se ha fijado limites de tiempo”.

     

    Las mujeres, y
    los esclavos están obligados a recitar el “Birkat Hamazón”, (dación de gracias)
    después de la comida, como también los menores para así educarlos a bendecir  a
    HaShem (Oraj Jaim 186:1-2).

     

     



    MISHNÁ 4


     

    (ד) בַּעַל קֶרִי מְהַרְהֵר בְּלִבּוֹ וְאֵינוֹ
    מְבָרֵךְ, לֹא לְפָנֶיהָ וְלֹא לְאַחֲרֶיהָ. וְעַל הַמָּזוֹן מְבָרֵךְ לְאַחֲרָיו,
    וְאֵינוֹ מְבָרֵךְ לְפָנָיו. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, מְבָרֵךְ לִפְנֵיהֶם
    וּלְאַחֲרֵיהֶם
    :


    Si
    uno ha tenido una polución, medita en su corazón y no dice la bendición, ni
    antes ni después la recitación del “Shemá (Oye Israel). En la comida dice la
    bendición de después, pero no la de antes de comer. Rabí Yehuda  dice: puede
    decir la bendición de antes y después.


     


    Baal Keri
    Meharher Belivó, Veeino Mebarej, Lo  Lefanéa, Velo Leajaréa.


    Ezra, el escriba, decretó que sí una persona tuvo una polución, no podrá
    ocuparse de asuntos de la Torá si antes no se sumergió en la “mikva” y no se
    purificó. La Mishná explica que si la persona tuvo ese accidente nocturno,
    meditará en su corazón, pero no pronunciará con sus labios el “Shemá” y no dirá
    la bendición ni antes, ni después de la recitación del Shemá.


    Hoy en día,
    aunque el decreto fue anulado, unas cuantas comunidades acostumbran a sumergirse
    en la mikva, y purificarse después de haber experimentado una emisión seminal
    antes de la oración. Porque según su opinión el decreto de Ezra fue anulado en
    lo referente al estudio de la Torá, pero no cuando se trata de la oración (Rambam,
    Leyes de la Oración 4:6).

     


    Veal
    Hamazon Mebarej Leajarav Veeino Mebarej Lefanav.

    Y en la comida
    recitará las bendiciones finales, “Birkat Hamazón” (la bendición de gracias por
    la comida), pues éste es un precepto de la Torá, según esta escrito: “Y comerás
    y te saciarás y bendecirás al Señor tu D-s” (Devarim 8:10), pero no recitarás la
    bendición que procede a la comida porque es de Rabanan (de los Rabinos) y no de
    la Torá.

     


    Rabi
    Yehuda Omer: Mebarej Lifneihem Veajareihem.

    Rabi
    Yehuda dice: bendice antes y después, tanto las bendiciones del Shemá, como las
    que corresponde a la comida.

     

     



    MISHNÁ 5



    (ה) הָיָה עוֹמֵד בַּתְּפִלָּה, וְנִזְכַּר
    שֶׁהוּא בַעַל קֶרִי, לֹא יַפְסִיק, אֶלָּא יְקַצֵּר. יָרַד לִטְבֹּל, אִם יָכוֹל
    לַעֲלוֹת וּלְהִתְכַּסּוֹת וְלִקְרוֹת עַד שֶׁלֹּא תָנֵץ הַחַמָּה, יַעֲלֶה
    וְיִתְכַּסֶּה וְיִקְרָא וְאִם לָאו, יִתְכַּסֶּה בַמַּיִם וְיִקְרָא. אֲבָל לֹא
    יִתְכַּסֶּה, לֹא בְמַיִם הָרָעִים וְלֹא בְמֵי הַמִּשְׁרָה, עַד שֶׁיַּטִּיל
    לְתוֹכָן מַיִם. וְכַמָּה יַרְחִיק מֵהֶם וּמִן הַצּוֹאָה, אַרְבַּע אַמּוֹת
    :

     

    Si
    uno está recitando la Tefilá (Amida) y se acuerda que ha sufrido una polución,
    no tiene que interrumpirla, pero sí acortarla. Si uno baja para hacer la
    inmersión y tiene la posibilidad de subir, vestirse y recitar el “Shemá” (Oye
    Israel) antes de que salgan los rayos del sol, sube, se viste, y hace la
    recitación. Pero si no, se cubre con el agua y hace la recitación. No se puede,
    sin  embargo, cubrir en aguas malsanas, ni en aguas que hayan sido utilizadas
    para remojo antes de que se hayan vertido en ellas aguas (limpias). ¿A qué
    distancia ha de alejarse uno de ellas y  de los excrementos? Cuatro codos.

     


    Haiá Omed
    Batefila Venizkar Shehu Baal Hakeri, Lo Iafsik, Ela Iekatzer.

    Esta Mishná
    trata sobre aquellos que se tornaron impuros por diversas razones, las cuales
    les impedirán rezar el rezo completo y otros. Si uno está recitando la Tefilá,
    se refiere a la oración de “Shmona esre” (amida), y se acordó que ha sufrido una
    polución, y por lo tanto, no puede continuar el rezo, según la opinión de la
    Mishná, hasta que se sumerja en la mikva, no debe interrumpirlo en el medio, si
    no  acortara las bendiciones, recitará el comienzo y el final de la bendición.

     

     


    Iarad
    Litbol Im Iajol Laalot Ulehitcasot, Velikrot, Ad Shelo Tehé Hanetz Hajama, Iaalé
    Veitcasé Veikrá.


    Si uno baja para hacer la inmersión y tiene la posibilidad de subir de la mikva,
    cubrirse con su ropa y recitar el Shemá de la mañana antes de que salgan los
    rayos del sol, sube y se viste y recitará la oración.

     


    Veim Lav-
    Itcasé Bamaim Vaikra.


    Pero si no puede salir de la mikva a tiempo, se cubre con el agua que sea turbia
    para que se vea la parte inferior del cuerpo y recita el Shemá.

     


    Velo
    Itcasé Lo Bamaim Haraim Velo Bemei Hamishra, Ad Sheiatil Letojan Maim.


    No se puede, sin embargo, cubrirse con aguas malsanas, ni en aguas que hayan
    sido usadas para remojar cosas que dejan mal olor hasta que se hayan vertido
    aguas limpias.

     


    ¿Vejama
    Iarjik Mehen Umin Hatzoa? Arba Amot.


    ¿A qué distancia ha de una alejarse de las aguas malolientes? ¿Y de los
    excrementos? Cuatro codos, (aproximadamente 2 metros).


    Leemos en el
    Shuljan Aruj.

    El que recita
    el Shemá o reza y ve excrementos, ha de alejarse hasta una distancia de dos
    metros (4 amot), y si no puede ir hacia delante, se alejara hacia los costados (Oraj-
    Jaim 88:2).

     

    El que reza o
    lee el Shemá en un lugar que sospeche que está impuro, y después encontró
    excrementos  en el lugar, se alejará y volverá a rezar nuevamente, como dijo
    Raba. (Idem 76:8)

     

    Aquel que
    siente la necesidad de hacer sus necesidades físicas, no podrá rezar por dos
    razones, la primera. Porque su mente no está libre para rezar, y la segunda
    razón, es que aquel que siente que su cuerpo le presiona a hacer sus necesidades
    es considerado sucio, y por lo tanto, no capacitado para elevar preces a D-s.

     

     

     

     

     

     

     

     


     MISHNÁ 6



    (ו) זָב שֶׁרָאָה קֶרִי, וְנִדָּה שֶׁפָּלְטָה
    שִׁכְבַת זֶרַע, וְהַמְשַׁמֶּשֶׁת שֶׁרָאֲתָה נִדָּה, צְרִיכִין טְבִילָה, וְרַבִּי
    יְהוּדָה פּוֹטֵר
    :


     


    El hombre con
    flujo que sufre una emisión,  la menstruante que descarga esperma y la mujer que
    durante el acto sexual inicia la menstruación, están necesitados del baño de
    inmersión. Rabi Yehuda los exime.


    Continuando c
    on
    el tema de inmersión de la persona que sufrió polución y que quiere purificarse
    para poder rezar y estudiar la Torá, la Mishná dice que debe sumergirse en la
    mikva.

     


    Zav
    Sheraá Keri Venida Shepalta Shijvat Zera.

    El hombre que
    experimenta un flujo, el que sufre una emisión seminal, y la menstruante que
    descarga esperma.

     



    Vehameshameshet Sheraata Nida, Tzrijin Tebila.

    Y la mujer que
    durante el acto sexual inicia la menstruación, requiere baño de inmersión.

     


    Ve Rabí
    Yehudá Poter.


    Rabi Yehuda los exime. Sabido es que este decreto no tuvo aceptación entre todos
    los judíos, muchos lo vieron difícil, aunque hay justos y piadosos que sí usan
    sumergirse en la mikva en las ocasiones citadas.

    Capítulo 4


    TRATADO DE BERAJOT


    Capítulo  4
     

    Mishna 1


    Mishna 2

    Mishna 3

    Mishna 4

    Mishna 5

    Mishna 6

    Mishna 7

    MISHNÁ 1



    (א) תְּפִלַּת הַשַּׁחַר, עַד
    חֲצוֹת. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, עַד אַרְבַּע שָׁעוֹת. תְּפִלַּת הַמִּנְחָה עַד
    הָעֶרֶב. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, עַד פְּלַג הַמִּנְחָה. תְּפִלַּת הָעֶרֶב אֵין
    לָהּ קְבַע. וְשֶׁל מוּסָפִין כָּל הַיּוֹם. (רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, עַד שֶׁבַע
    שָׁעוֹת)
    :




    La Tefilá de la
    mañana puede ser recitada hasta mediodía. Rabí Yehuda dice “hasta la hora
    cuarta”. La Tefilá de la tarde puede ser recitada hasta la puesta del sol. Rabí
    Yehuda dice: “hasta la mitad de la tarde”. La Tefilá del anochecer no tiene
    tiempo fijo, la adicional, todo el día. Rabí Yehuda dice: “hasta la hora
    séptima”.


     


    En los tres
    primeros capítulos del Tratado

    desarrollan nuestros Sabios todo lo referente a la lectura del Shema.


     


    En este capítulo
    sobre la “Tefilá” (oración) Shmona esre, trata la Mishná sobre la fuente del
    cumplimiento de este precepto, el tiempo de cada oración y otros temas.


     


    ¿Quién fue el que
    instituyó la oración?


    Hay quienes opinan
    que los patriarcas fueron los que fijaron las oraciones, Abraham, la oración de
    “Shajarit” (mañana), Itzjak, “Minjá” (atardecer) y Yaakov, “Maariv”, la oración
    de la noche.


     


    Otros opinan que
    las oraciones fueron instituidas según las ofrendas presentadas en el Sagrado
    Templo de Ierushalaim.


     


    ¿De dónde
    aprendemos que debemos rezar a  D-s?


     Está escrito en
    la Torá “Y servirás al Señor Tu D-s” (Shemot 22:35). Según nuestros Sabios, el
    servicio aquí es el rezo, según está escrito “Y para servirlo en todo Tu
    corazón” (Devarim 11:3), preguntan ¿Cómo serviremos a D-s  con nuestro corazón?
    Y contestan: con el rezo.


    Hay quienes
    aprenden sobre los tres rezos  según el “remez” (estudio por insinuación), uno
    de los cuatros niveles de interpretación de la Torá por lo escrito en Tehilim
    (55:18)

     


    “Y mañana y al
    mediodía  haré y clamaré y Él oirá mi voz”. La discusión versa sobre la oración
    de la mañana (shajarit), en donde discuten los Jajamin “hasta cuando se
    considera  mañana” (Sheiltot).



     


    Tefilát
    Hashajar Ad Jatzot.

    La tefilá de la
    mañana “Shemona esre”, (amida), puede ser recitada hasta el mediodía.

     


    Rabi Yehuda Omer: Ad Arba
    Shaot.

    La hora más
    temprana para el comienzo del “Shemona esre” es en “hanetz – hajama” (salida del
    sol), y según Rabi Yehuda, se podrá rezar esa oración hasta cuatro horas del día
    (un tercio). El día comienza con el amanecer y termina con la aparición de las
    estrellas, la hora es resultado de la división del tiempo en doce partes.

     

    El Shuljan Aruj,
    Oraj Jaim falla como Rabí Yehuda, pero el Rif y el Rosh, grandes juristas y
    estudiosos, fallan que “bidehavad” (a posteriori) está permitido recitar la
    oración hasta el mediodía porque, como todavía no puede rezar “Minjá”,  puede
    cumplir con la oración de la mañana (89:1).

     


     Tefilát
    Haminjá Ad Haerev.

    El “Shemona

    esre” (amida) de la tarde puede ser recitada hasta la puesta del
    sol.

     

    “Minjá”  (la oración de la tarde)
    corresponde a la ofrenda de la tarde, ésta se sacrificaba diariamente a las 9 ½
    horas del amanecer, entonces, nuestros sabios fijaron que esa hora se comenzaría
    a rezar “Minjá”. Pero como el día anterior a una festividad, se ofrendaba a
    las  6 ½  horas; se estableció que todo aquel que rezara “Minjá” a las 6 ½ horas
    en adelante, cumplía con la obligación.

    Para nuestro conocimiento:



     



    Minjá Gedola:


    Comienza a las 6 ½ y media horas del amanecer y Minjá Ketana: se
    denomina cuando se reza de las 9 ½ horas hasta la noche.



     


    Rabí Yehuda
    Omer Ad Pelag Haminjá.

    Rabi Yehuda dice:
    hasta la mitad de la tarde, la mitad del tiempo que transcurre entre el momento
    de la ofrenda del “Tamid” (perpetua), (9 ½ horas) hasta la noche  (si el día
    tiene doce horas, nos restan dos horas y media), y Rabí Yehuda opina que la
    oración de “Minjá” tendrá que finalizar la mitad de las dos horas y media (1 ¼
    horas), este tiempo se conoce con el nombre de “pelag haMinjá”.



     


    Tefilát
    Haerev Ein La Keva.

    La Tefilá del
    anochecer no tiene un tiempo determinado, y puede ser recitada durante la noche,
    aunque la Tefilá de la noche es “reshut” (opcional), hoy día los judíos han
    adoptado esta oración como una obligación (Maimomides, Leyes del rezo 1:6).

     



    Veshel Musafim Kol Hayom:

    La oración
    adicional “Musaf” podrá recitarse todo el día, ya que el sacrificio “Musaf”
    puede ser ofrendado en cualquier momento del día.

     


    Rabí Yehudá
    Omer Ad Sheva Shaot.

    Rabí Yehuda opina:
    Solo hasta la séptima hora; a pesar de eso, los jajamin permiten rezar “Musaf”
    durante todo el día, (Shuljan Aruj, Oraj – Jaim 286:8).

     



     MISHNÁ 2


     

    (ב) רַבִּי נְחוּנְיָא בֶּן
    הַקָּנָה הָיָה מִתְפַּלֵּל בִּכְנִיסָתוֹ לְבֵית הַמִּדְרָשׁ וּבִיצִיאָתוֹ
    תְּפִלָּה קְצָרָה. אָמְרוּ לוֹ, מַה מָּקוֹם לִתְפִלָּה זוֹ. אָמַר לָהֶם,
    בִּכְנִיסָתִי אֲנִי מִתְפַּלֵּל שֶׁלֹּא תֶאֱרַע תְּקָלָה עַל יָדִי,
    וּבִיצִיאָתִי אֲנִי נוֹתֵן הוֹדָיָה עַל חֶלְקִי
    :


     



    Rabí Nejunia ben Hakana solía recitar una oración breve antes de entrar en la
    casa de estudio y otra al salir de ella
    .
    Le dijeron: ¿Qué oración?, les replicó: “cuando entro,
    oro para que no tenga lugar ningún obstáculo de mi parte, y cuando salgo, doy
    gracias por la suerte que me ha tocado”.


     


    Nuestra Mishná

    nos cuenta sobre dos oraciones que debemos recitar, al entrar y salir de “Bet –
    HaMidrash” (la casa de estudio).

     



    Rabí Nejunia Ben Hakana Haiá Mitpalel Bijnisato Lebet – Hamidrash Ubietziato,
    Tefilá Ketzara.

    Rabí Nejunia ben Hakana al entrar y salir de la casa de
    estudio, solía rezar una breve oración.

     



    ¿Amru Lo Ma Makom Litefilá Zo?

    Le preguntaron ¿qué finalidad tiene esta oración? ¿Acaso teme
    que un peligro le aceche en la casa de estudio?.

     



    Amar Lahem: Bijnisati, Ani Mitpalel, Shelo Teerá Takala Al Iadi.


    Cuando entro, oro para no tenga obstáculo alguno, que no sea yo culpable de
    ningún error, ni que mis colegas cometan falta alguna por mí culpa.


     



    Uviytziati Ani Noten Hodaya Al Jelki.


    Y cuando salgo, doy gracias por la suerte que me ha tocado en la vida.





     MISHNÁ 3



    (ג) רַבָּן גַּמְלִיאֵל
    אוֹמֵר, בְּכָל יוֹם מִתְפַּלֵּל אָדָם שְׁמוֹנֶה עֶשְׂרֵה. רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ
    אוֹמֵר, מֵעֵין שְׁמוֹנֶה עֶשְׂרֵה. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר, אִם שְׁגוּרָה
    תְפִלָּתוֹ בְּפִיו, יִתְפַּלֵּל שְׁמוֹנֶה עֶשְׂרֵה וְאִם לָאו, מֵעֵין שְׁמוֹנֶה
    עֶשְׂרֵה
    :



    Rabán
    Gamliel dice: “Cada día debe recitar cada cual la oración de Shemona esre” (las
    18 bendiciones). Rabí Yeoshua dice: “El contenido de las 18 bendiciones” Rabí
    Akiva dice: “Si la oración es fluida en su boca, recita la oración de las 18
    bendiciones; si no lo es, el contenido de las 18”.


    En
    esta Mishná

    discuten los jajamim sobre si la oración del “Shemona esre”  es obligatoria.

     



    Rabán Gamliel Omer: Bejol Iom Vaiom Mitpalel Adam Shemona Esre.


    Rabán Gamliel dice: Cada día debe recitar la oración de “Shemona esre”
    (dieciocho bendiciones).




    Rabí Yeoshua Omer “Meein Shemona Esre”


    Rabí Yeoshua dice: “Un resumen de las dieciocho bendiciones”.


     



    Rabi Akiva Omer: Im Shegura Tefiláto Befiv Mitpalel Shemona Esre.


    Rabí Akiva dice: “si la oración es fluida en su boca, debe rezar la oración de
    las 18 bendiciones”.


     



    Veim Lav, Meein Shemona Esre.


    “Si no lo es, el contenido de las 18 bendiciones”.



    Leemos en el Shuljan Aruj.


    Si la oración es fluida en su boca, está obligado a recitar el Shemona Esre
    completo (las 18 bendiciones) Según Rabi Akiva, y si no lo puede hacer con
    fluidez y está en una situación especial, recitará “Havinenu”, que está
    compuesta por las tres primeras bendiciones y las tres últimas de las 18 (Oraj –
    Jaim 110:1).



    ¿Por qué fueron fijadas 18 bendiciones?


    En el Tratado Ierushulmi encontramos que 18 veces está mencionado Abraham,
    Itzjak y Yaakov, y 18 órdenes fueron mencionadas en la construcción  del Mishkan.

     

     

     

     

     

     

     

     



    MISHNÁ 4

     

    (ד) רַבִּי אֱלִיעֶזֶר
    אוֹמֵר, הָעוֹשֶׂה תְפִלָּתוֹ קְבַע, אֵין תְּפִלָּתוֹ תַּחֲנוּנִים. רַבִּי
    יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר, הַמְהַלֵּךְ בִּמְקוֹם סַכָּנָה, מִתְפַּלֵּל תְּפִלָּה
    קְצָרָה. אוֹמֵר, הוֹשַׁע הַשֵּׁם אֶת עַמְּךָ אֶת שְׁאֵרִית יִשְׂרָאֵל, בְּכָל
    פָּרָשַׁת הָעִבּוּר יִהְיוּ צָרְכֵיהֶם לְפָנֶיךָ. בָּרוּךְ אַתָּה ה’ שׁוֹמֵעַ
    תְּפִלָּה
    :


     


    Rabí Eliezer dice: Si uno hace de su oración algo rutinario, su oración no es
    oración. Rabí Yehuda dice: si uno pasa por un lugar peligroso. puede decir una
    oración breve como “salva oh D-s a tu pueblo, al resto de Israel. En todo cruce
    de caminos estén presentes ante Ti sus necesidades. Bendito seas Tu, Señor que
    escuchas  las plegarias”.

     


    Rabí
    Eliezer Omer: Haose Téfilato Keva, Ein Tefiláto Tajanunim.

    Rabí
    Eliezer dice: si uno reza por cumplir con la obligación, no por profunda
    devoción, su oración no es considerada oración.

     


    Rabí
    Yeoshua Omer: Haolej Bimkom Sacaná Mitpalel Tefilá Ketzara Veomer “Hosha Hashem
    Et Ameja Et Sheerit Israel.


    Todos opinan que cuando uno está en peligro, no hay obligación de completar la
    oración, Rabí Ieoshua fija el texto breve.



    “Salva oh D-s a tu pueblo, el resto de Israel; aún cuando se haya inclinado
    hacia el pecado, ten presente sus necesidades, Bendito seas Tú Señor, quien
    escucha los rezos”.






    Bejol
    Parashat Haivur, Iyihu Tzorjeihem Lefaneja, Baruj Ata Hashem, Shomea Tefilá.


    “En todo cruce de caminos estén presentes ante ti, sus necesidades. Benditos
    seas Tú Señor, que escuchas las plegarias”.



    La Guemará pregunta ¿qué significa

    parashat haivur?

    (En todo cruce de camino) y contesta: El Rabí Jisdá en nombre de Mar Ukva:
    Aunque estés preñado de ira contra ellos, como una mujer embarazada, sea Tu
    voluntad no dasatender sus necesidades. Según otros, dijo el Rabí Jisdá en
    nombre de Mar Ukva dice: “Aunque violen las palabras de la Torá, sea Tu voluntad
    no desatender sus necesidades “.



    Enseñaron los Rabies: El que transita por un lugar lleno de animales y bandas de
    ladrones, reza una oración ¿Qué breve oración? Dijo el Rabí Eliezer: “Haz tu
    voluntad arriba en el cielo, y concede serenidad aquí abajo a los que  Te temen
    y hacen lo que es bueno ante Tus ojos. Bendito seas Señor, que escuchas los
    ruegos”. Dijo el Rabí Ieoshúa: “Atiende el ruego de tu pueblo Israel y satisface
    rápidamente sus deseos. Bendito seas, Señor, que escuchas las oraciones”. Dijo
    Rabí Eliécer, hijo del Rabí Tzadik: “Escucha el clamor de tu pueblo Israel y
    satisface enseguida su pedido. Bendito seas, Señor, que escuchas las oraciones”.
    Según otros: “Las necesidades de Tu pueblo Israel son muchas, y su saber es
    escaso. Sea Tu voluntad, Señor, nuestro D-s dar a cada uno sustento suficiente y
    a cada cuerpo lo que le falta. Bendito seas, Señor, que escuchas las oraciones”.
    Dijo el Rabí Huná: La jurisprudencia concuerda con los otros (Brajot 29:1-2). Y
    así falla él “Shuljan Aruj Oraj Jaim” (110:3).





     MISHNÁ 5



    (ה) הָיָה רוֹכֵב עַל
    הַחֲמוֹר, יֵרֵד. וְאִם אֵינוֹ יָכוֹל לֵירֵד, יַחֲזִיר אֶת פָּנָיו, וְאִם אֵינוֹ
    יָכוֹל לְהַחֲזִיר אֶת פָּנָיו, יְכַוֵּן אֶת לִבּוֹ כְּנֶגֶד (בֵּית) קֹדֶשׁ
    הַקֳּדָשִׁים
    :




    Si uno cabalga sobre un asno debe descender (para la recitaci
    ón).
    Si no puede descender, vuelve su rostro, si no puede volver su rostro, dirige su
    corazón hacia “Kodesh haKodashim”  (el Santo de los Santos).

     

    Si
    uno reza el “Shmona esre” (las dieciocho bendiciones) debe pararse firme y mirar
    en dirección al Sagrado Templo de Ierushalaim. Así nos enseña la Mishná.



    Haia
    Rojev Al Hajamor – Iered


    Si uno cabalga sobre un asno, si puede desmontarse para rezar, lo hará y
    recitará el “Shmona esre”.



    Veim
    Eino Iajol Leired, Iajazir Et Panav, Veim  Eino Iajol Lehajazir Et Panav Iejaven
    Et Libó Keneged Beit Kodesh Hakodashim.


    Si no puede descender del asno, volverá a su rostro hacia Ierushalaim.



    Y si no puede volver su rostro por los peligros del camino, dirigirá su corazón
    al lugar más sagrado del Templo el “Kodesh haKodashim” (el Santo de los Santos)
    así falla el Shuljan Aruj.



    “Si uno cabalga sobre un asno, no tiene que desmontarse para rezar”, aunque
    tuviese quien le cuide el animal, como resume la Guemará según la opinión de
    Rabí Ieoshua ben Levy (Oraj Jaim 94:4)



    Todos deben dirigirse en su oración hacia el Kodesh haKodashim en Ierushalaim,
    los que están en occidente, dirigirán sus oraciones hacia el este, pero aquel
    que no puede encontrar la dirección, no será impedimento para su oración, y
    concentrará su oración en dirección al cielo (idem, idem 1-3).







    MISHNÁ 6



    (ו) הָיָה יוֹשֵׁב
    בַּסְּפִינָה אוֹ בַקָּרוֹן אוֹ בָאַסְדָּה, יְכַוֵּן אֶת לִבּוֹ כְּנֶגֶד בֵּית
    קֹדֶש הַקֳּדָשִׁים
    :


    Si
    uno se encuentra en un barco, o en un carro, o en una carreta dirige su corazón
    hacia “Kodesh haKodashim” (el Santo de los Santos)



    Haia
    Mehalej Basfina O Bekaron O Beasda, Iejaven Et Livo Keneged Beit Kodesh
    Hakodashim.


    Si uno se encuentra en un barco, o un carro, o en una rapsoda (balsa) y llegó la
    hora del rezo de las dieciocho bendiciones y no puede concentrarse, dirigirá su
    corazón al lugar más Sagrado del Templo de Ierushalaim (Kodesh haKodashim).


     

      



    MISHNÁ 7



    (ז) רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן
    עֲזַרְיָה אוֹמֵר, אֵין תְּפִלַּת הַמּוּסָפִין אֶלָּא בְּחֶבֶר עִיר. וַחֲכָמִים
    אוֹמְרִים, בְּחֶבֶר עִיר וְשֶׁלֹּא בְחֶבֶר עִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר
    מִשְּׁמוֹ, כָּל מָקוֹם שֶׁיֵּשׁ חֶבֶר עִיר, הַיָּחִיד פָּטוּר מִתְּפִלַּת
    הַמּוּסָפִין
    :


     


    Rabí Elazar ben Azaria dice “Tefilát Ha Musafin” (la Tefilá adicional) se dice
    solo con la congregación. Pero los Sabios dicen que se puede recitar con la
    congregación o sin la congregación. Rabí Yehuda afirma en nombre de aquel “en
    todo lugar donde haya congregación, el individuo está exento de la (recitación)
    de “Musafin” (la Tefilá adicional)”

     



    Nuestra Mishná

    trata sobre la oración de “Musaf” (adicional) ¿se reza solo o con la
    congregación?



    Rabi
    Elazar Ben Azaria Omer: Ein Tefilát Hamusafin Ela Bejever Ir.


    Rabí Eleazar dice: La Tefilá de Musaf (adicional) se dice solo con la
    congregación porque no contiene ninguna petición particular, sino alabanza a
    HaShem, como los sacrificios y lo adecuado es que la congregación como tal lo
    recite.




    Vajajamim Omrim: Bejever Ir, Veshelo Bejever Ir.


    Pero los sabios dicen que se puede recitar con la congregación o sin la
    congregación,  porque es obligatorio recitarlo tanto para el individuo como para
    la congregación.



    Rabí
    Iehuda Omer Mishmó: Kol Makom Sheiesh Sham Jever Ir, Iajid Patur Mitefilát
    Hamusafin.


    Rabí Iehuda afirma en nombre de Rabí Eleazar ben Azaria: en todo lugar donde
    haya congregación, el individuo queda exento del recitado de la oración de Musaf,
    ya que el oficiante cumple en su nombre.



    La halaja es como fijaron los sabios: tanto el individuo, como la congregación,
    están obligados a rezar la oración de “Musaf” (adicional).

    Capítulo 5


    TRATADO DE BERAJOT


    Capítulo  5

    Mishna 1


    Mishna 2

    Mishna 3

    Mishna 4

    Mishna 5



    MISHNÁ 1


     

    (א) אֵין עוֹמְדִין לְהִתְפַּלֵּל אֶלָּא
    מִתּוֹךְ כֹּבֶד רֹאשׁ. חֲסִידִים הָרִאשׁוֹנִים הָיוּ שׁוֹהִים שָׁעָה אַחַת
    וּמִתְפַּלְּלִים, כְּדֵי שֶׁיְּכַוְּנוּ אֶת לִבָּם לַמָּקוֹם. אֲפִלּוּ הַמֶּלֶךְ
    שׁוֹאֵל בִּשְׁלוֹמוֹ, לֹא יְשִׁיבֶנּוּ. וַאֲפִלּוּ נָחָשׁ כָּרוּךְ עַל עֲקֵבוֹ,
    לֹא יַפְסִיק
    :


     

    Nadie se ha de
    poner de pie para la oración (de la Tefilá), si no se hace con toda seriedad.
    Los hombres piadosos de antaño acostumbraban  a retardar una hora la “oración”
    para disponer su corazón ante D-s. Incluso si el rey da el saludo (mientras se
    hace la oración), no se ha de contestar. Incluso cuando una serpiente se haya
    enroscado en el propio pie, no se ha de interrumpir.

     


    Esta Mishná

    nos señala sobre la relación de la persona hacia la oración, haciendo hincapié
    en la seriedad y la concentración.

     


    Ein Omdin Lehitpalel Ela Mitoj Koved Rosh.

    Se ha de pararse para la oración de “Shemona esre” (18
    bendiciones) comportándose seriamente, demostrando reverencia a HaShem.

     


    Jasidim Rishonim Haiu Shoin Shaá Ajat Umitpalelim, Kedei
    Shiejavnu Libam Le Avihem Shebashamaim.

    Los hombres piadosos de antaño acostumbraban a esperar una
    hora antes del comienzo del rezo para disponer su corazón ante D-s, y después se
    prestaban a elevar sus preces a HaShem.

     

    En el libro “El Cuzarí” Rabí Yehudá HaLeví explica la
    importancia del rezo dicho desde la profundidad del corazón y al alto nivel al
    que llega la persona que reza de este modo.

     

    La oración de la persona justa no es dicha por hábito. Esa
    persona no pronunciará palabras sin haberlas pensado y sin la concentración
    requerida. El corazón y la lengua actuarán conjuntamente y con su lengua
    expresará más de lo que su corazón piensa.

     

    “La hora del rezo” es la más importante de todas las demás
    horas del día, y los demás momentos le sirven únicamente como preparación para
    salir al encuentro de este momento decisivo, de modo tal que los frutos de sus
    días y de sus noches, serán los tres períodos de la oración.

     

    “Este orden es indispensable para el alma”, tanto como el
    alimento material lo es para el cuerpo, ya que la oración es al alma lo que el
    alimento es al cuerpo. La bendición de un rezo lo acompañará hasta la hora del
    siguiente rezo, del mismo modo que el cuerpo del ser humano recibe fuerza de la
    comida del día hasta la comida de la noche. Entre más se distancie el período de
    la oración, el alma progresivamente se enfría por el resultado del contacto con
    los asuntos de este mundo. Pero al momento del rezo, el alma se purifica de todo
    lo que ha acontecido, y con ello, perfeccionará su alma para el encuentro del
    porvenir”  (El Cuzarí, discurso 3:5).

     


    Afilu Hamelej Shoel Bishlomo Lo Ieshevinu Vaafilu Najash
    Karuj Al Akevó Lo Iafsik.

    Incluso si el rey le saluda mientras hace la oración, no se
    ha de contestar. Incluso cuando una serpiente se haya enroscado en su propio
    pie, no ha de interrumpir su rezo.

     

     


     MISHNÁ
    2


     



    (ב) מַזְכִּירִין גְּבוּרוֹת גְּשָׁמִים בִּתְחִיַּת הַמֵּתִים,
    וְשׁוֹאֲלִין הַגְּשָׁמִים בְּבִרְכַּת הַשָּׁנִים, וְהַבְדָּלָה בְּחוֹנֵן
    הַדַּעַת. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר, אוֹמְרָהּ בְּרָכָה רְבִיעִית בִּפְנֵי
    עַצְמָהּ. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר, בַּהוֹדָאָה
    :

    Se menciona el
    poder de la lluvia en “Tejiat hametim” (la resurrección de los muertos). “Birkat
    hashanim” (la petición de la lluvia) en la bendición de los años; la Havdalá en
    “Ata jonantanu” (Tú que favoreces al hombre con el conocimiento) Rabí Akiva
    dice: Se dice la “Havdalá” como si fuese una cuarta bendición en sí misma. Rabí
    Eliezer dice: “en la acción de gracias” (modím).


    Está  Mishná

    trata sobre los distintos temas que se agregan a las 18 bendiciones (Shemona
    esre) en ocasiones varias.

     



    Mazkirin Gevurot Geshamim Bitejiat Hametim.

    En la oración de “Shmona esre” (18 bendiciones) se inserta
    (el poder de las lluvias) “Mashiv haruaj ve Morid hageshem” en la segunda
    bendición la (resurrección de los muertos) “Tejiat hametim”. La razón es que la
    lluvia es tan milagrosa como la resurrección de los muertos.

     



    Veshoalin Hageshamim Bebirkat Hashanim.

    La petición de la lluvia se hace en “Birkat hashanim” (la
    bendición de los años) la novena bendición de Shemona Esre “veten Tal uMatar”
    (da rocío y lluvia) porque nuestro bienestar económico depende de las lluvias.

     


    Vehavdala Bejonen Hadaat.

    La oración de “havdala, fórmula que se recita a la salida del
    sábado” “festividad, que se inserta en la cuarta bendición de las 18
    bendiciones” “daat” (conocimiento) que finaliza “bendito eres HaShem, que
    otorgas el conocimiento”. Pregunta la Guemará: ¿Porque se insertó la “Havdalá”
    (distinción) en “que otorgas el conocimiento” (jonen hadaat)?, Porque si no
    hubiere conocimiento, ¿cómo podrían efectuarse las distinciones?

    Conocimiento no es una cualidad intelectual, si no la
    capacidad para actuar en el quehacer diario en forma normal, por esa razón dicen
    nuestros Sabios: “Si no tiene capacidad para discernir, ¿cómo ha de diferenciar
    entre lo bueno y lo malo?”

     


    Rabí Akiva Omer: Omra Beraja Reviit Bifnei Atzma.

    Rabí Akiva dice: Recita la “Havdalá” como si fuere una cuarta
    bendición por sí misma, después de las tres bendiciones.

     


    Rabí
    Eliezer Omer: Behodaá.

    Rabí Eliezer opina: Que la “Havdalá” debe recitarse en la
    bendición de gratitud (hodaá), que comienza con “Modim”  (reconoces con
    agradecimiento), (la bendición número 18).

     

    El Shuljan Aruj falla que la “Havdalá”, en salida del sábado
    o festividad, se recitará en la bendición de “jonen hadaat” (que otorgas el
    conocimiento).

     

     

     

     
    MISHNÁ 3



    (ג) הָאוֹמֵר עַל קַן צִפּוֹר יַגִּיעוּ
    רַחֲמֶיךָ, וְעַל טוֹב יִזָּכֵר שְׁמֶךָ, מוֹדִים מוֹדִים, מְשַׁתְּקִין אוֹתוֹ.
    הָעוֹבֵר לִפְנֵי הַתֵּבָה וְטָעָה, יַעֲבֹר אַחֵר תַּחְתָּיו, וְלֹא יְהֵא סַרְבָן
    בְּאוֹתָהּ שָׁעָה. מִנַּיִן הוּא מַתְחִיל, מִתְּחִלַּת הַבְּרָכָה שֶׁטָּעָה בָהּ
    :


     

    Al que dice “hasta
    el nido de los pájaros” “modim, modim” (llega tu misericordia) o “por la bondad
    sea recordado Tu nombre”, o “damos gracias, damos gracias”, se le ha de callar.
    Si uno pasa delante del arca y comete un error, pasará otro en vez delante de
    él. En tal circunstancia nadie podrá negarse. ¿Desde dónde ha de comenzar? Desde
    el principio de la bendición en la que el otro erró.

     


    Esta Mishná

    enseña que al agregar súplicas personales a las 18 bendiciones (Shemona esre)
    debe poner atención de que sean de acuerdo a la Halajá (ley), y si se escucha
    una persona que agregó ideas extrañas a la Torá, ha de acallarlo.

     


    Haomer “Al Kan Tzipor Iagiu Rajameja, Veal Tov Izajer Shemeja,
    Modim Modim , Meshatkin Oto.

    Al que dice en su plegaria “hasta el nido de los pájaros”, ya
    que HaShem ordenó “no tomarás a la madre con los pichones”, (Devarim 22-6-7) “de
    esta manera apiádate de nosotros”, se ha de hacer callar.

     

    El Rambam (Maimonides) explica que el precepto citado no ha
    sido ordenado como muestra de compasión, porque si fuera así, no nos hubiese
    ordenado hacer la “shejita”, (faena ritual) de animales y comerlos, y a pesar de
    que en muchas fuentes midráshicas, se habla sobre la shejita como una expresión
    de compasión, hay que entender que se trata de una guía para el hombre, para que
    sea compasivo con las criaturas y no porque HaShem es compasivo con ellas.

     

    Hemos saber que las leyes de la Torá son decretos, y los
    cumpliremos aunque no entendamos la razón. Aquel que dice por la bondad sea
    recordado tu nombre, será silenciado porque parece que alabamos a HaShem por
    aquellos actos que nos parecen buenos, y nosotros debemos alabar a HaShem por el
    mal lo mismo que por el bien. Si se repite dos veces Modim, se le ha de hacer
    callar, porque pareciese que se está dirigiendo a dos deidades, lo que está en
    contra de nuestra fe en un solo D-s, Uno Único y Singular.

     


    Haover Lifnei Hateiva Vetaá Iavor Ajer Tajtav.

    Si el oficiante se equivoca en el orden del rezo, pasará otro
    y ocupará su lugar de inmediato.

     


    Velo Iehé Sarvan Beota Hashaá.

    Y no podrá negarse por humildad a hacerlo porque la oración
    fue interrumpida y se debe continuar lo más pronto posible.

     


    ¿Meheijan Hu Matjil?, Mitjilat Haberaja Shetaá Ba.

    ¿Desde dónde ha de comenzar? Desde el principio de la
    bendición donde el oficiante cometió el error (Shuljan Aruj, Oraj Jaim 126:2,
    idem 53:17).

     

    La Halajá falla:

    “Si alguien es llamado para oficiar, debe negarse (la primera
    vez) por razones de decoro, esto es cuando se trata de un feligrés que es
    invitado a oficiar, pero si es un lector fijo, deberá aceptar de inmediato” (idem,
    idem 53:16).



    MISHNÁ 4


     



    (ד) הָעוֹבֵר לִפְנֵי הַתֵּבָה, לֹא יַעֲנֶה אַחַר הַכֹּהֲנִים
    אָמֵן, מִפְּנֵי הַטֵּרוּף. וְאִם אֵין שָׁם כֹּהֵן אֶלָּא הוּא, לֹא יִשָּׂא אֶת
    כַּפָּיו. וְאִם הַבְטָחָתוֹ שֶׁהוּא נוֹשֵׂא אֶת כַּפָּיו וְחוֹזֵר לִתְפִלָּתוֹ,
    רַשַּׁאי
    :

     

    El que pasa
    delante del arca no responderá (amén) a la bendición de los sacerdotes por el
    peligro de confusión. Si allí no hay ningún otro “Cohen” (Sacerdote) fuera de
    él, no alzará sus manos. Pero si se encuentra seguro de alzar las manos y poder
    volver a la oración, puede hacerlo.

     


    El oficiante

    debe tener cuidado de no hacer algo que lo confunda y le haga cometer errores en
    la oración.

     


    Haover Lifnei Hateiva, Lo Iaané Amén Ajar Hakohanim Mipnei
    Hateiruf.

    El que se para ante el arca para oficiar no contestará amen
    después de “Birkat Cohanim” (Las bendición de los Sacerdotes), puesto que podría
    confundirse y comenzar con otra bendición.

     


    Atención:
    Después de cada uno de los tres versículos de la bendición
    de los Cohanim, la congregación responde amén.

     

    En el tiempo de la Mishná, el lector recitaba la oración de
    memoria y los Jajamin pensaron que si contestara amén, se confundiría en el
    orden de las bendiciones, por eso le prohibieron contestar amen con la
    congregación; hoy día, cuando el lector reza con el “sidur” (libro de
    oraciones), se discute sobre esa prohibición “Shuljan; Aruj Oraj, Jaim” (126:2,
    53:17).

     

     


    Veim Ein Sham Cohen Ela Hu, Lo Isa Kapav.

    Si allí no hay ningún otro Cohen fuera de él, no hará “Birkat
    Cohanim”, porque puede confundirse en el orden de las bendiciones, pero hoy día
    se recita la oración con el “sidur”. No hay que temer que llegue a confundirse,
    Magen Abraham, (idem 20).

     


    Veim Habtajato, Shehu Nose Et Capav, Vejozer Litefilato,
    Rashay.

    Pero si el oficiante está seguro de hacer la bendición de los
    Cohanim, y confía que podrá continuar la oración en forma ordenada, puede
    hacerlo.

     

     

     

     



    MISHNÁ 5



    (ה) הַמִּתְפַּלֵּל וְטָעָה, סִימָן רַע
    לוֹ. וְאִם שְׁלִיחַ צִבּוּר הוּא, סִימָן רַע לְשׁוֹלְחָיו, מִפְּנֵי
    שֶׁשְּׁלוּחוֹ שֶל אָדָם כְּמוֹתוֹ. אָמְרוּ עָלָיו עַל רַבִּי חֲנִינָא בֶן
    דּוֹסָא, שֶׁהָיָה מִתְפַּלֵּל עַל הַחוֹלִים וְאוֹמֵר, זֶה חַי וְזֶה מֵת. אָמְרוּ
    לוֹ, מִנַּיִן אַתָּה יוֹדֵעַ. אָמַר לָהֶם, אִם שְׁגוּרָה תְפִלָּתִי בְּפִי,
    יוֹדֵעַ אֲנִי שֶׁהוּא מְקֻבָּל וְאִם לָאו, יוֹדֵעַ אֲנִי שֶׁהוּא מְטֹרָף
    :

     

    Si uno dice la
    oración y comete un error, eso es un mal signo para él.

    Si  él es
    comisionado por la comunidad, eso es un mal signo para los que le dieron el
    encargo, ya que el representante de una persona es como si fuera ella misma. Se
    cuenta de Rabí Janina ben Dosa que solía orar por los enfermos y decir “Este
    vivirá, éste morirá”. Le dijeron: ¿Cómo lo sabes? Les respondió: “Si mi rezo
    sale con fluidez de mi boca, sé que él es aceptado, y si no, sé que ha sido
    rechazado”.

     


    Hamitpalel Vetaá, Siman Ra Lo.

    Si uno recita la oración y comete un error es un mal signo
    para él, porque parece ser que su rezo no fue aceptado, y deberá examinar sus
    actos.

     


    Veim Sheliaj Tzibur Hu, Siman Ra Lesholjav Mipenei Sheshlujó
    Shel Adam Kemoto.

    Si él es el oficiante enviado por la comunidad, es un mal
    presagio para los que dieron el cargo, ya que el representante de una persona es
    como si fuera ella misma, y esto equivale un error cometido por toda la
    comunidad.

     


    Amru Alav Al Rabi Janina Ben Dosa, Shehaia Mitpalel Al Jolim
    Veomer: Ze Jai, Veze Met.

    Se cuenta de Rabí Janina ben Dosa que solía orar por los
    enfermos, y después de finalizar el rezo, decía: “éste vivirá, y se sanará de su
    enfermedad, y éste morirá”, cuando le preguntaron:

     


    ¿Amru Lo Minain Ata Iodea?

    Le dijeron: ¿Cómo lo sabes?

     


    Amar Lahem: Im Shegura Tefilati Befi; Iodea Ani Shehu Mekubal.

    Les respondió: “si rezo rápido y sin contratiempos, sé que mi
    oración fue recibida”.

     


    Veim Lav, Iodea Ani, Shehu Metoraf.

    “Y si no, sé que mis ruegos fueron rechazados”.

    La Guemará (34:2) agrega la siguiente anécdota:

    Ocurrió cierta vez que cuando el Rabí Janina ben Dosa fue a
    estudiar la Torá con el Rabí Iojanán ben Zacai, enfermó el hijo del Rabí Iojanán
    ben Zacái. Janina, hijo mío, le dijo (el padre), ruega por él para que viva. El
    Rabí Janiná se puso la cabeza entre las rodillas y rogó por él, y (el enfermo)
    sanó. Dijo el Rabí Iojanán ben Zacái: A ben Zacái no le habrían hecho caso,
    aunque se hubiese oprimido la cabeza con las rodillas un día entero. Janiná es
    como un sirviente ante el rey, y yo soy como un príncipe ante el rey.

    Capítulo 6


    TRATADO DE BERAJOT


    Capítulo  6

    Mishna 1


    Mishna 2

    Mishna 3

    Mishna 4

    Mishna 5

    Mishna 6

    Mishna 7

    Mishna 8



    MISHNÁ  1

     

    (א) כֵּיצַד מְבָרְכִין
    עַל הַפֵּרוֹת. עַל פֵּרוֹת הָאִילָן אוֹמֵר, בּוֹרֵא פְּרִי הָעֵץ, חוּץ מִן
    הַיַּיִן, שֶׁעַל הַיַּיִן אוֹמֵר בּוֹרֵא פְּרִי הַגָּפֶן. וְעַל פֵּרוֹת הָאָרֶץ
    אוֹמֵר בּוֹרֵא פְּרִי הָאֲדָמָה, חוּץ מִן הַפַּת, שֶׁעַל הַפַּת הוּא אוֹמֵר
    הַמּוֹצִיא לֶחֶם מִן הָאָרֶץ. וְעַל הַיְרָקוֹת אוֹמֵר בּוֹרֵא פְּרִי הָאֲדָמָה.
    רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, בּוֹרֵא מִינֵי דְשָׁאִים:

     



    ¿Qué bendición se dice por los frutos? Por los frutos de los árboles se dice:
    “Quien crea el fruto del árbol” (Bore perí haetz).


     


    Excepto del vino,
    porque por el vino se dice: “Quien crea el fruto de la vid” (Bore perí hagafen).
    Por los frutos de la tierra se dice: “Quien crea el fruto del suelo” (Bore perí
    haadama). Excepto por el pan, porque por el pan se dice: “Quien produce el pan
    de la tierra” (Hamotzí lejem min haaretz), sobre las verduras se dice: “Quien
    crea el fruto de la tierra” (Bore perí haadama).


     


    Rabí Iehuda dice:
    “Quien crea diversos tipos de hierbas” (Bore perí deshaim).


     


    Los Rabinos

    se preguntan por qué la Mishná analiza las distintas leyes de las bendiciones, y
    no habla sobre la necesidad y obligación de bendecir por cualquier cosa que
    derive   placer y se beneficie.


    En la Guemará
    leemos: Está prohibido tener placer de cualquier cosa en este mundo sin
    pronunciar una previa bendición, si lo hace ha cometido una malversación, como
    si hubiera cometido un sacrilegio con una propiedad perteneciente al Templo,
    según está escrito: “Del Señor es la tierra y su riqueza” (Tehilim 24:1). (Berajot
    35: a) La Guemará observa que cualquiera que derive placer de este mundo sin
    pronunciar una bendición, es como si le robara a HaShem, (la bendición que se le
    debe, Rashi) (Idem 35: b).


     


    Fueron los Sabios
    de la Gran Asamblea (Kneset Haguedola) que instituyeron la obligación del
    recitado de las “Birkat haneenin”, bendiciones por las cosas que hemos
    disfrutado.


     


    Interesante el
    texto de la Guemará sobre lo citado.


     


    ¿Mai takante?
    ¿Cómo se puede arreglar la falta de no haber recitado la bendición?


     

    ¿Que
    vaya al (Jajam)?, ¿que vaya al Rabino?, objeta la Guemará, que le ayudará,
    ¿acaso no infringió ya la ley? – Así dijo Raba: ¡del principio, desde niño
    tendría que haberse acercado a los sabios para que le enseñaran las bendiciones
    de tal manera que no hubiese llegado a cometer tal sacrilegio!


    ¿De dónde se basan
    los sabios para el cumplimiento de la bendición después de comer?  En el
    versículo que ordena cumplir con Birkat Hamazón (dación de gracias por la
    comida).


     


    “Y comerás y
    estarás satisfecho y bendecirás”.


    ¿De dónde se basan
    para el cumplimiento de la bendición antes de las comidas o por cosas por
    disfrutar?


     


    Unos  basan esta
    ley trayendo como fuente el versículo: “Será todo su fruto santo para alabar (Kodesh
    Hilulim) al Señor” (Vaikra 19:24) – lo cual enseña que éstos requieren una
    bendición antes y después – Hilulim está en plural – alabanzas, unas antes y
    otra después de comerlas. De aquí Rabí Akiva dedujo que uno no tiene permiso
    para saborear ninguna comida antes de pronunciar una bendición (idem 35:).


    Debemos

    dejar claro que la obligación del recitado de tales bendiciones es de origen
    Rabínico.

     


    Keitzad Mebarjin
    Al Haperot:

    ¿Qué bendición se dice por los frutos antes de comerlos?

     


    Al Perot Hailan
    Omer Bore Perí Haetz:

    Por los frutos de los árboles se dice: Baruj ata bore perí haetz, (Bendito Tu.
    quien crea el fruto del árbol).

    La parte inicial de la “Berajá” es la misma en todas
    las bendiciones (Baruj ata…).

     


    Jutz Min Haiayn:

    Excepto el vino, el cual se produce de uvas  y los Rabinos le asignaron una
    bendición aparte, debido a su especial importancia, ya que sustenta el corazón y
    lo alegra.

     


    Sheal Haiayn Omer.
    Bore Perí Hagafen:

    Ya que por el vino se dice: Quien crea el fruto de la vid (Bore perí Hagafen).

     


    Veal Peirot
    Haaretz:

    Y por los frutos de la tierra, como por ejemplo, legumbres, calabazas, patillas
    (sandías) etc., se dice:

     


    Bore Perí Haadamá:

    Quien crea los frutos del suelo.

     


    Jutz Min Hapat:

    Excepto el pan.

     


    Sheal hapat hu
    omer:

    Porque por el pan se dice: “Hamotzi lejem min haaretz”: (Quien
    produce el pan de la tierra).

     

    Como trae el versículo: “Quien produce el pan de la
    tierra” (Tehilim 104:14).

    La bendición especial sobre el pan, se debe a que el
    pan es un alimento básico.

    También la bendición que se recita por las comidas
    preparadas con granos de cereales, fideos, pasteles, es “Bore mine mezonot”.
    Quien ha creado distintos tipos de comida.

     


    Veal  Haierakot:

    Y por sobre las verduras se dice: “Bore perí haadamá” Quien crea
    el fruto de la tierra.

     

    Rabí Iehuda dice:
    Boré miné deshaim, “Quien crea diversos tipos de hierbas”.

     

    Rabí Iehuda opina que dentro de los frutos de la
    tierra hay que distinguir entre vegetales y otras clases de fruto de la tierra

    La halajá no es como Rabí Iehuda.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     



    MISHNÁ  2

     

    (ב) בֵּרַךְ עַל
    פֵּרוֹת הָאִילָן בּוֹרֵא פְּרִי הָאֲדָמָה, יָצָא. וְעַל פֵּרוֹת הָאָרֶץ בּוֹרֵא
    פְּרִי הָעֵץ, לֹא יָצָא. עַל כֻּלָּם אִם אָמַר שֶׁהַכֹּל (נִהְיָה), יָצָא:

     

    Si recitó “Quien
    crea el fruto de la tierra, por los frutos del árbol” (haetz), ha cumplido con
    su obligación; si por el fruto de la tierra (haadamá) recitó: “Quien crea el
    fruto del árbol” -(haetz)- no ha cumplido con su obligación. Por todas éstas
    digo: si dijo “Sheakol niyié (niiya) bidbaro”, (Por cuya palabra
    existen todas las cosas), ha cumplido con su obligación.

     


    Estudiamos en la
    Mishná anterior que a los frutos de los árboles se les asignó una bendición-
    “bore perí haetz” (Quien crea el fruto del árbol). Aunque está claro que también
    éstos crecen del suelo (tierra).


     


    ¿Por qué se les
    asignó una bendición aparte?


    Debido a su
    importancia.


     


    ¿Cómo hemos de
    diferenciar entre los frutos del árbol y los frutos de la tierra?

    “Si
    después de que se ha recogido la fruta, el tronco o la rama permanece y da
    nuevos frutos durante la primera estación, entonces se considera que la planta
    es un árbol y la bendición será “bore peri haetz” (quien crea el fruto del
    árbol); Si el mismo tronco no permanece y no da nuevos frutos durante la próxima
    estación, entonces la bendición será “Bore perí haadama” (Quien crea el fruto de
    la tierra)”.



    Nuestra Mishná

    nos enseña como “conducirnos si nos equivocamos en las bendiciones de las
    frutas”.



    Beraj Al Perot Hailan “Bore Perí Haadamá”

    Si uno cometió un error y recitó sobre los frutos de
    un árbol, por ejemplo, manzana o pera – “Bore perí haadamá” – (Quien crea el
    fruto de la tierra) en vez de – “Bore perí haetz”- (Quien crea el fruto del
    árbol).

     


    Iatza:

    Ha cumplido con su obligación, porque los frutos del árbol derivan su nutrición
    de la tierra.

    Si tiene duda acerca de un fruto en especial, si
    proviene del árbol o de la tierra – recitará bore perí haadamá (Quien crea el
    fruto de la tierra) (Rosh – Rabí Asher ben Iejiel – Tur).

     


    Veal Perot Haaretz
    – Bore Perí Haetz:

    Si por el fruto de la tierra recito: “Bore perí haetz
    (Quien crea el fruto del árbol).

     


    Lo Iatza:

    No ha cumplido con su obligación porque los productos de la tierra no pertenecen
    a la categoría de los frutos del árbol.

     


    Al Kulam
    :
    Por todos, frutas, verduras y aún por el pan y el vino.

     


    Im Amar, Shehakol
    Niyié (Niiya ) Bidbaro Iatza:
    Si dijo: Por cuya palabra existen todas las cosas –
    es decir, que recitó esta bendición equivocadamente, (porque cada uno de esos
    productos, tiene su bendición especial) – cumplió con su obligación  a
    posteriori (bideabad).

    Aunque de un principio (lejatjila) se requiere una
    bendición correcta “iatza” cumplió con su obligación.

     

     

     

     

     



    MISHNÁ  3

     

    (ג) עַל דָּבָר שֶׁאֵין
    גִּדּוּלוֹ מִן הָאָרֶץ אוֹמֵר שֶׁהַכֹּל. עַל הַחֹמֶץ וְעַל הַנּוֹבְלוֹת וְעַל
    הַגּוֹבַאי אוֹמֵר שֶׁהַכֹּל (עַל הֶחָלָב וְעַל הַגְּבִינָה וְעַל הַבֵּיצִים
    אוֹמֵר שֶׁהַכֹּל). רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, כָּל שֶׁהוּא מִין קְלָלָה אֵין
    מְבָרְכִין עָלָיו:




    Por algo que no
    crece de la tierra debe decir: “
    Sheakol
    (Por cuya palabra). Por el vinagre y por la fruta inmadura que se ha caído y por
    las langostas (Kasher), por la leche, el queso y los huevos, debe decir:
    “Sheakol”  (Por cuya palabra).


     


    Rabí Iehuda dice:
    No se debe recitar ninguna bendición por todo lo que tenga carácter de
    maldición.


    La Mishná

    enumera los alimentos por los cuales recitaremos la bendición de “Sheakol”


     


    Al Dabar Sheein
    Gidiuló Min Haaretz:

    Por algo que no crece de la tierra: carne vacuna, carne de pollo, pescado, etc.

     


    Omer “Sheakol”.

    Debe decir antes de comer.


     


    Baruj Atá….Sheakol
    Niyie (Niy-Iá) Bidbaro

    que todo se haga según su palabra.

     


    Al Hajometz:

     

    Por el vinagre, vino agriado.

     


    Veal Hanoblot:

    La Guemará trae dos explicaciones, la primera dice
    que son dátiles quemados por el sol, y la segunda opina que son dátiles caídos
    al suelo por causa del viento (40:2).


    Veal Hagobai
    :

    Y por las langostas que son consideradas Kasher; así
    dicta la Torá: De todo reptil alado que anda sobre cuatro (patas), solo comeréis
    aquel que tuviere piernas arriba de sus patas, para saltar con ellas sobre la
    tierra, éstos de ellos comeréis: La langosta según su especie, el saltamontes
    según su especie y el grillo según su especie (Vaikra 11:21-22).

     


    IMPORTANTE:

    Hoy día no sabemos distinguir entre ellos, por eso  no comemos ninguna clase de
    langosta.

    Por ello se recitará “Sheakol”.

     


    Al Hajalav, Al
    Hagbiná, Veal Habeitzim:

    Por la leche, el queso y los huevos.

     


    Omer “Shehakol”:

    Debe recitar “Sheakol”.

     


    Rabí Iehuda Omer:
    Kol Shehú Min Klalá, Ein Mebarjin Alav

    No se debe recitar ninguna bendición por todo lo que
    tenga carácter de maldición.

    * El vinagre es vino que se tornó agrio.

    * La “novelot” son dátiles que se echaron a perder.

    * Las langostas destruyen los cultivos.

    Según Rabí Iehuda estos productos son de una
    maldición – pero su punto de vista no es aceptado como el fallo halájico.

     

     

     

     

     

     


    MISHNÁ  4

     

    (ד) הָיוּ לְפָנָיו
    מִינִים הַרְבֵּה, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אִם יֵשׁ בֵּינֵיהֶם מִמִּין שִׁבְעָה,
    מְבָרֵךְ עָלָיו. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים, מְבָרֵךְ עַל אֵיזֶה מֵהֶם שֶׁיִּרְצֶה:


     


    Si le sirvieron
    muchas variedades de alimentos, Rabí Iehuda dice: Si una de las siete especies
    estuviera entre ellas, debe recitar la bendición correspondiente.

    Los sabios dicen:
    Bendice sobre todo, lo que él desee comer primero.

     


    La Mishná

    discute sobre qué hacer cuando tiene ante sí variedad de alimentos, sobre cuál
    ha de bendecir primero.

     


    Haiu Lefanav Minim Arbé:

     Si
    le sirvieron mucha variedad de alimentos y quiere comer de cada uno, ¿Por cuál
    comenzar? ¿Cuál será la primera bendición que ha de recitar?




    Rabí Iehuda Omer:
    Im Iesh Beineiem Minim Shiv-á:

    Rabí Iehuda dice: Si entre ellas se encuentra una que
    forma parte de las siete especies características de la tierra de Israel –
    trigo, cebada, uvas, higos, granadas, olivas y dátiles.

     


    Mebarej Alav:

    Deberá recitar la bendición correspondiente porque
    éstas siete tienen prioridad en la bendición sobre las demás frutas.

     


    Vejajamim Omrin:

     Los sabios dicen:

     


    Mebarej Al Eize Mehem
    Sheirtze:

    Bendice, sobre todo, lo que desee comer primero.

    Con respecto al fallo de la halajá (ley), hay dos
    escuelas:

     


    a.-

    Hay quienes opinan (Rabenu Asher – Harosh) como Rabí Iehuda. Según estos si
    tiene ante sí frutas que corresponden a la misma bendición, ha de bendecir sobre
    aquella que pertenece a las siete especies (shiv-at haminim), si no hay ninguna
    que pertenece a ese título, ha de bendecir primero sobre la fruta preferida (Turei
    Zahav).

    Si las frutas no corresponden a la misma bendición,
    bendecirá sobre la fruta que prefiere comer.

     


    b.-

    Según la segunda opinión que lideriza Rambam (Rabí Moshe ben Maimón) la halajá
    (ley) es como los sabios: bendice sobre lo que él quiere comer primero – si las
    dos frutas a la misma bendición, tiene prioridad la que pertenece a las siete
    especies.

    Hay quienes se conducen según la primera opinión
    (Rabí Iehuda) -Mishná Brura – y hay quienes opinan que puede actuar según su
    preferencia. (Shuljan Aruj 211:1).

     

     

     

     

     

     

     

     

    MISHNÁ  5

     

    (ה) בֵּרַךְ עַל
    הַיַּיִן שֶׁלִּפְנֵי הַמָּזוֹן, פָּטַר אֶת הַיַּיִן שֶׁלְּאַחַר הַמָּזוֹן.
    בֵּרַךְ עַל הַפַּרְפֶּרֶת שֶׁלִּפְנֵי הַמָּזוֹן, פָּטַר אֶת הַפַּרְפֶּרֶת
    שֶׁלְּאַחַר הַמָּזוֹן. בֵּרַךְ עַל הַפַּת, פָּטַר אֶת הַפַּרְפֶּרֶת עַל
    הַפַּרְפֶּרֶת, לֹא פָטַר אֶת הַפַּת. בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים, אַף לֹא מַעֲשֵׂה
    קְדֵרָה:


    Si recitó la
    bendición por el vino de la comida, ha dejado exento al vino después de la
    comida. Si recitó una bendición por el parperet (cualquier comida que acompaña
    al pan) antes de la comida, no tiene que recitar ninguna otra bendición por
    “parperet” servido después del final de la comida.


     


    Si recitó la
    bendición por el pan (Hamotzí),  no bendecirá por el “parperet”.


     


    Si recitó una
    bendición por el “parperet”, no deja exento el pan.


     


    Bet – Shamai dice:
    tampoco ningún plato cocinado.


     


    La Mishná

    nos explica sobre las bendiciones durante la comida.


     


    La bendición del
    pan (Hamotzi) exime a los demás alimentos que se sirven como parte de la comida,
    aunque éstos se coman sin pan, por ejemplo: verduras, quesos, huevos, pescado y
    carne.


     


    Los alimentos que
    no forman parte de la comida, como las frutas que generalmente no se comen con
    pan, no quedan eximidos y se debe recitar una bendición especial.


    El vino que se
    bebe durante la comida tampoco queda eximido por el “Hamotzi”, porque el vino,
    por su importancia, ocasiona su propia bendición.


    ¿Qué sucede si
    alguien bebió vino antes de la comida y recitó la bendición?


    No deberá recitarla nuevamente (Rashi – Tosafot Berajot 429).

     


    Beraj Al Hayaín
    Shelifnei Hamazón:

     Si uno recitó la bendición por el vino, antes de la
    comida (Boré perí hagafen).

     


    Patar Et Hayaín
    Sheleajar Hamazón:

    Ha dejado exento el vino después de la comida, que es
    servido y bebido antes de pronunciar “Birkat – Hamazón” (dación de gracias).

     


    Beraj Al
    Haparperet Shelifnei Hamazon:

    Si recitó bendición por el “parperet”  (cualquier
    comida que acompaña al pan, pescado, carne o platos cocinados) (Bartenura).

     

    Hay quienes opinan
    que “parperet” es como aperitivo o como postre.

     

    Si recitó bendición sobre el “parperet” antes de la
    comida.

     


    Patar Et
    Haparperet Sheleajar Hamazón:

    No tiene que
    recitar ninguna otra bendición por el “parperet” servido después del final de la
    comida y antes de Birkat – Hamazón (dación de gracias).




    Beraj Al Hapat:

    Si recitó la bendición del pan (Hamotzi)




    Patar Et
    Haparperet:

    Ha dejado eximido al “parperet” que comió durante la
    comida.

     


    Al Haparperet:

     Si recitó una bendición por el “parperet”.

     


    Lo Patar Et Hapat:

    No deja exento al pan, ya que la bendición por un
    alimento secundario, no incluye a la comida principal, que es el pan.

     


    Beit – Shamai Omrim:

    Af Lo Maasé Kedera:

    Tampoco ningún plato cocinado, si la  bendición por
    el “parperet” (puede ser mezonot) no provee ninguna exención por los platos de
    cereales cocinados, ni tampoco exime el recitado de las bendiciones por el pan (Rambam).

     

    Resumen de leyes
    del “Hamotzi” y alimentos que se incluyen en la comida:

     


    La Bendición “Hamotzí”

     

    1. – No se debe conversar o entretenerse con nada
    desde el comienzo del lavado de las manos hasta ingerir el pan.

    Después de secarse las manos, es necesario
    apresurarse a recitar la bendición “HaMotzi” y comer del pan. Es recomendable
    tener mucho cuidado de no interrumpir entre el lavado de las manos y la
    bendición “HaMotzi”, incluso sólo demorarse sin hablar.

     

    2. – Se debe sostener el pan y pronunciar la
    siguiente bendición: “Baruj Atá  Adon-ay Elokenu Melej haolam HaMotzi Léjem
    min haAretz”
    (“Bendito seas Tú, Eterno D-s nuestro, Soberano del universo,
    que extrae el pan de la tierra”). Constituye una buena costumbre apoyar los diez
    dedos sobre el pan al pronunciar la bendición.

    Se debe recitar la bendición “HaMotzi” incluso por un
    pedazo de pan muy pequeño. Además constituye una Mitzvá que haya sal en la mesa
    sobre la cual se come.

     

    3. – A fin de que la bendición recaiga sobre un
    alimento entero o grande, no se debe partir el alimento antes de la bendición.
    Antes de la bendición “HaMotzi” se corta un pedazo de pan para que no haya una
    demora entre la bendición y la ingestión del pan, pero no se debe separar
    totalmente del pan este pedazo sino hasta después de la bendición.

     


    Alimentos que se Incluyen en la Comida


     

    La bendición “HaMotzi” que se pronuncia sobre el pan
    al inicio de la comida, recae sobre todos los alimentos y bebidas ingeridos
    durante la comida, y por ello no se debe decir una bendición adicional antes de
    comerlos.

    Sin embargo, sobre
    el vino que se toma durante la comida, si hay que recitar la bendición “Boré
    Perí haGuefen”. Debido a la importancia que tiene el vino, se debe decir una
    bendición sobre él incluso en medio de una comida. Asimismo, sobre los alimentos
    que son ingeridos durante la comida, pero que no forman parte de ella sino que
    son servidos como postre, se deberá recitar la bendición correspondiente antes
    de ingerirlos.

    Son considerados alimentos que forman parte de la
    comida aquellos cuyo objetivo es saciar a la persona y alimentos que son
    servidos a modo de postre. Por ello es recomendable elucidar bien los detalles
    pertinentes.

     

     

     

     

     

     


    MISHNÁ  6

     

    (ו) הָיוּ
    יוֹשְׁבִין (לֶאֱכֹל), כָּל אֶחָד וְאֶחָד מְבָרֵךְ לְעַצְמוֹ. הֵסֵבּוּ, אֶחָד
    מְבָרֵךְ לְכֻלָּן. בָּא לָהֶם יַיִן בְּתוֹךְ הַמָּזוֹן, כָּל אֶחָד וְאֶחָד
    מְבָרֵךְ לְעַצְמוֹ. לְאַחַר הַמָּזוֹן, אֶחָד מְבָרֵךְ לְכֻלָּם. וְהוּא אוֹמֵר
    עַל הַמֻּגְמָר, אַף עַל פִּי שֶׁאֵין מְבִיאִין אֶת הַמֻּגְמָר אֶלָּא לְאַחַר
    הַסְּעֻדָּה:



     


    Si estuvieran sentados para comer, cada uno bendice por su
    cuenta. Si se reclinan sobre los sofás para la comida en común, uno bendice
    por todos.


     


    Si se les sirve vino durante la comida, cada uno bendice
    aparte.


     

    Después de la
    comida, uno puede bendecir por todos y también bendice por el “mugmar”
    (incienso). A pesar de que el incienso se sirve después de la comida.

     

    Nuestra Mishná
    nos presenta un problema:

    ¿Cuándo la
    bendición de uno exime al otro? Y discute sobre el vino, dentro de la comida y
    después de ésta.


     


    Haiú Ioshvim Leejol


    Si estuvieron sentados para comer.


    ¿Estar sentados en una mesa, significa comer juntos? Según la Mishná, no, por
    eso

     



    Kol Ejad Mebarej Leatzmó


    Cada uno bendice por su cuenta.

     


    Hesebu

    Ejad Mebarej Lekulan


    Si se reclinaron sobre los sofás para la comida en común, uno bendice por
    todos. En la época de la Mishná, esta postura, reclinarse sobre el costado
    izquierdo, indicaba que uno comía en compañía de otros.


    Hoy día, no acostumbramos a reclinarnos, pero el hecho de que estamos
    alrededor de una mesa, indica participación en una comida compartida.

     


    Ba Lahem Iaín Betoj Hamazón


    Si se les sirve vino durante la comida.

    Aunque sea ésta
    una comida compartida, y normalmente uno podría recitar una bendición en nombre
    de los presentes.

     


    Kol Ejad Vejad
    Mebarej Leatzmo


    Cada uno bendice aparte  “Bore perí hagafen”.

     


    Según la Guemará, la razón es la siguiente:

    Como los demás
    presentes están ocupados comiendo, no pueden prestarle atención apropiada a la
    persona que recita la bendición (Rashi).

     


    Otros opinan que como todos están ocupados en la comida, no es hora para
    beber, y por lo tanto, no se puede fijar bendición (Maimonides) y ofrecen otra
    razón, como están ocupados ingiriendo la comida, al contestar “amen” podría
    causar que ésta baje por la traquea, en vez del esófago y asfixiarse, poniendo
    de este modo sus vidas en peligro.

     


    Leajar Hamazón — Ejad Mebarej Al Kulam:

    Después de la comida, antes de Birkat Hamazón, uno puede bendecir por todos, y
    cumplen con su obligación escuchándolo; como han terminado la comida no hay
    distracciones, escuchan la bendición y dicen amén.

     


    Vehu Omer Al Hamugmar:

    También recita la bendición por el incienso (mugmar).

    Mugmar (del
    vocablo arameo, gumrim), que significa “brazas”.

     

    En el tiempo de la
    “Mishná” se acostumbraba desparramar el incienso sobre carbones calientes y
    traerlo para que lo inhalaran los comensales y se recitaba una bendición “Bore
    atzei besamim” (quien crea árboles de especias).

     


    La persona que recita la bendición del vino, después de la comida, también
    recitará la bendición del incienso.

     


    Af Al Pi Sheein Mebiín Et Hamugmar Ela Leajar Haseuda

    A
    pesar de que el incienso se sirve después de haber recitado “Birkat Hamazón”,
    la misma persona que fue honrada con la bendición del vino servido después de
    la comida, en nombre de los presentes, hará lo mismo con el incienso.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     


     MISHNÁ  7

     

    (ז) הֵבִיאוּ לְפָנָיו
    מָלִיחַ בַּתְּחִלָּה וּפַת עִמּוֹ, מְבָרֵךְ עַל הַמָּלִיחַ וּפוֹטֵר אֶת הַפַּת,
    שֶׁהַפַּת טְפֵלָה לוֹ. זֶה הַכְּלָל, כָּל שֶׁהוּא עִקָּר וְעִמּוֹ טְפֵלָה,
    מְבָרֵךְ עַל הָעִקָּר וּפוֹטֵר אֶת הַטְּפֵלָה:




    Le
    sirvieron un plato salado (maliaj) para comenzar y pan con éste, recita la
    bendición para el salado (maliaj), y deja eximido el pan, puesto que el pan es
    ahora secundario a éste. Esta es la regla: Cuando quiera que haya un alimento
    principal acompañado por un alimento secundario, recita la bendición por el
    alimento principal y deja exento al secundario.


     



    Estudiamos

    que al
    bendecir Hamotzí, por el pan no necesitará recitar cualquier bendición adicional
    por todo alimento que se sirve como parte de la comida (pan, carne, huevos,
    queso, etc.).

     



    ¿Qué sucede cuando el pan no es el ingrediente principal?



    Nuestra Mishná discute este tema.

     



    Heviu Lefanav Maliaj Batjila Upat Imó:

    Le sirvieron algo
    salado para comer: arenque, salmón o parecidos y un pedazo de pan.

     



    Mebarej Al Hamaliaj Upoter Et Apat Shehapat Tfela Lo

    Recita la bendición para el salado y
    deja eximido al pan.

    ¿Cómo es que el “salado” (arenque,
    salmón o aceitunas) es el alimento principal y el pan secundario? pregunta la
    Guemará, (44:1) y contesta en nombre de Rav Ashi: Se trata del caso en que
    alguien había comido frutas de Ginosar (cercano al Mar Kineret, Galil), que eran
    muy dulces, para neutralizar el gusto dulce de su boca comió alimentos salados,
    para comerlos necesitaba un poco de pan porque le fue difícil comer salado solo.

     

    ¿Cuál de los dos – el salado o el pan
    – es más importante?

    Sin lugar a dudas es el salado, por
    eso recitará la bendición del salado, y deja eximido al pan.

     


    Ze Haklal: Kol Shehu Ikar, Veimo Tfela  Mebarej Al Haikar
    Upoter Et Hatfelá:

    Si tiene ante sí un alimento principal
    acompañado por un alimento secundario – y le gusta comer de ambos – recitará la
    bendición por el alimento principal y deja exento al secundario.

    Esta Mishná nos
    enseña que el pan, a pesar de ser el más importante de los alimentos por su
    bendición, puede que sea secundario a otro.

     

     

     

     


    MISHNÁ  8

     

    (ח) אָכַל תְּאֵנִים
    עֲנָבִים וְרִמּוֹנִים, מְבָרֵךְ אַחֲרֵיהֶן שָׁלשׁ בְּרָכוֹת, דִּבְרֵי רַבָּן
    גַּמְלִיאֵל. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים, בְּרָכָה אַחַת (מֵעֵין שָׁלשׁ). רַבִּי
    עֲקִיבָא אוֹמֵר, אֲפִלּוּ אָכַל שֶׁלֶק וְהוּא מְזוֹנוֹ, מְבָרֵךְ אַחֲרָיו שָׁלשׁ
    בְּרָכוֹת. הַשּׁוֹתֶה מַיִם לִצְמָאוֹ, אוֹמֵר שֶהַכֹּל נִהְיָה בִּדְבָרוֹ.
    רַבִּי טַרְפוֹן אוֹמֵר, בּוֹרֵא נְפָשׁוֹת רַבּוֹת:


     


    Si
    comió higos, uvas y granadas recita luego las tres bendiciones (Birkat Hamazón).
    Según Raban Gamliel. Los sabios dicen: Una bendición con la sustancia de las
    tres (Birkat meén shalosh; beraja ajarona, la ultima bendición).


     



    Rabí Akiva dice: Aunque comiese solo verduras servidas (shelek), siendo ella su
    comida, recitará las tres bendiciones (meéin shalosh).


     

    Si
    bebió agua para saciar su sed, debe decir: Sheakol “nihiye (nihiya) bidbaro”
    (por cuya  palabra existen todas las cosas).

     

    Rabí Tarfón dice: “Bore nefashot rabot”

    Quien crea muchos seres vivientes.

     


    Según la Torá

    debemos bendecir a HaShem después de terminar una comida, como cita: “Cuando
    hayas comido y estés satisfecho, bendice al Señor, Tu D-s, por la tierra buena
    que te dio” (Devarim 8:10). La obligación de decir todas las otras bendiciones
    proviene de nuestros jajamim  (sabios) que quisieron, de este modo, ponernos en
    continuo reconocimiento por las bondades que nos otorga a cada momento, para así
    reforzar nuestra fe en Él.

    El texto de Birkat
    Hamazón (Dación de Gracias después de la comida), comenzó a definirse  en la
    época de Ezra Hasofer (el escriba), tomando cuerpo final en el período
    Talmúdico.

    La bendición está
    compuesta por tres bendiciones:

     

    a)


    Moshe, nuestro maestro, instituyó la primera bendición – Hazán – cuando
    el maná descendió en el desierto, que comienza “Baruj atá.- hazán et haolam kuló”:
    Bendito Tú, HaShem, quien nutres al mundo entero.


     

    b)


    Ieoshua, la segunda bendición, donde menciona a Eretz Israel, la Torá y el Berit-Milá
    (pacto de Circunsición).


     

    c)


    David y su hijo Shlomo instituyeron la tercera bendición, “Boné Ierushalaim”
    (constructor de Ierushalaim) – en la cual rogamos a HaShem, para que reconstruya
    el Sagrado Templo, la Ciudad Santa y la dinastía del rey David.


     

    d)

    Los
    sabios de Yavne instituyeron una cuarta bendición “Hatov vehametiv” (quien es
    bueno y quien hace bien) en honor a los caídos en Betar, durante la rebelión de
    “Bar-Kojva” (135 e.c).


     


    El
    emperador romano Adriano insistió en castigar a los judíos rehusándose a
    permitir que sepulten a sus muertos de Betar. De modo que permanecieron
    insepultos hasta que Antonio Pío, el sucesor de Adriano, ascendió al trono en
    138 e.c. y revocó el cruel edicto. En forma prodigiosa se halló que los cuerpos
    de los caídos no se habían corrompido al grado

    que no fuera posible reconocerles, lo cual inspiró a
    los sabios de Yavne la idea de que ello constituía un signo de que si bien
    Israel había sido derrotado, sería conservado hasta que llegara el momento de la
    restauración de toda su gloria y esplendor. De modo que aplicaron
    específicamente la cuarta bendición a este suceso: D-s “Rey bondadoso” por
    evitar la descomposición de los cadáveres y “bienhechor” por permitir que sean
    sepultados.


     

    Se dice entonces,
    que esta bendición fue ordenada mucho antes de la destrucción de Betar. Luego
    paso a ser asociada con este hecho en particular.

     


    En esta Mishná

    nos encontramos con la discusión entre Raban Gamliel y Jajamim.

     



    Todos están de acuerdo que después de ingerir pan, debe recitarse “Birkat
    Hamazón” (la dación de gracias) completa (las cuatro bendiciones).


     

    La discusión entre
    los dos grupos citados trata sobre qué bendición se recitará después de comer
    los frutos de las siete especies (shiv-at haminim), y qué recitará después de
    comer una comida sin pan. Raban Gamliel opina: Tres bendiciones y jajamim: “Mein
    shalosh” (donde están mencionadas brevemente las tres bendiciones).


    La
    Mishná trae también las opiniones de Rabí Akiva y Rabí Tarfón.

     



    Ajal Teenim, Vaanavim Verimonim:

    Si comió higos, uvas, granadas u otras
    frutas de las “siete especies” (shiv-at haminim) características de “Eretz
    Israel”, aceitunas o dátiles.



     



    Mebarej Ajareihén Shalosh Berajot:

    Recitará “Shalosh Berajot” (las tres
    bendiciones) que conforman el “Birkat Hamazón”.

     


    Vajajamim
    Omrim:Beraja Ajat Meein Shalosh

    Los sabios dicen una bendición, “meein
    shalosh
    ”, bendición abreviada de Birkat Hamazón (dación de gracias), que
    contiene una referencia a los temas a los temas principales de las tres primeras
    bendiciones.

     

    Meein shalosh” se recita
    después de haber comido alimentos hechos de harina de las cinco especies de
    grano, que son: Trigo, cebada, farro, avena y centeno; y alimentos hechos por
    éstos: pasteles, fideos, galletas, etc., serán recitadas también después de
    tomar vino o después de comer frutas de las “siete especies” (shiv-at haminim)
    vid, higos, granadas, aceitunas y dátiles.

     



    Rabí Akiva Omer: Afilu Ajal Shelek Vehú Mezonó:

    Aunque comiera solo verduras hervidas
    y ésta es su comida.

     



    Mebarej Ajarav “Shalosh Berajot”
    :

    Debe recitar las tres bendiciones de
    “Birkat Hamazón” (dación de gracias).

    El fallo de los “Jajamim” (sabios) es
    el aceptado.

     



    Hashote Maim Letzom-Ó, Omer Sheakol Nyie (Niyiá) Bidbaro.

    Los sabios dicen:
    Si bebió agua para saciar su sed, debe decir: “sheakol” (por cuya palabra
    existen todas las cosas).

     



    Rabí Tarfón Omer:  “Boré Nefashot Rabot.

    Rabí Tarfón dice:
    Que debe recitar: “Boré nefashot rabot” (quien crea muchos seres vivientes).

    La halajá es la siguiente:

    Antes de tomar
    agua dirá: Baruj atá. shehakol nihie (nihiya) bidbaro: Por cuya palabra existen
    todas las cosas y luego:


     

    בָּרוּךְ
    אַתָּה
    יהוה
    אֱלֹהֵינוּ
    מֶלֶךְ
    הָעוֹלָם
    בּוֹרֵא
    נְפָשׁוֹת
    רַבּוֹת
    וְחֶסְרוֹנָן
    עַל
    כָּל
    מַה
    שֶּׁבָּרָאתָ
    לְהַחֲיוֹת
    בָּהֶם
    נֶפֶשׁ
    כָּל
    חָי
    בָּרוּךְ
    חֵי
    הָעוֹלָמִים

     



    Baruj Atá Adon-ay Elokenu Melej Haolam Bore Nefashot Rabot Vejesronan Al Kol-Ma
    She Bará Lehajaiot Bahem Nefesh Kol Jai. Baruj Jei  Haolamim.



     

    Bendito eres Tú,
    oh Eterno D-s nuestro, Rey del Universo, que creas multitud de seres vivientes y
    provees las necesidades de todo lo que creó, para mantener con ellos la vida de
    todo ser viviente. Bendito sea Él, cuya existencia es eterna.

     

    Hay quienes
    acostumbran a decir: “al kol ma shebarata” y “Baruj Jai Haolamim”.

     

    Si uno bebe lentamente una bebida
    caliente, forma habitual de beberla, y no toma de una la cantidad mínima
    requerida por la bendición, no necesita ser recitada la bendición.

    Capítulo 7


    TRATADO DE BERAJOT


    Capítulo  7

    Mishna 1


    Mishna 2

    Mishna 3

    Mishna 4

    Mishna 5


    MISHNÁ  1

     

    (א) שְׁלשָׁה
    שֶׁאָכְלוּ כְאֶחָד, חַיָּבִין לְזַמֵּן. אָכַל דְּמַאי, וּמַעֲשֵׂר רִאשׁוֹן
    שֶׁנִּטְּלָה תְרוּמָתוֹ, וּמַעֲשֵׂר שֵׁנִי וְהֶקְדֵּשׁ שֶׁנִּפְדּוּ,
    וְהַשַּׁמָּשׁ שֶׁאָכַל כַּזַּיִת, וְהַכּוּתִי, מְזַמְּנִין עֲלֵיהֶם. אֲבָל אָכַל
    טֶבֶל, וּמַעֲשֵׂר רִאשׁוֹן שֶׁלֹּא נִטְּלָה תְרוּמָתוֹ, וּמַעֲשֵׂר שֵׁנִי
    וְהֶקְדֵּשׁ שֶׁלֹּא נִפְדּוּ, וְהַשַּׁמָּשׁ שֶׁאָכַל פָּחוֹת מִכַּזַּיִת,
    וְהַנָּכְרִי, אֵין מְזַמְּנִין עֲלֵיהֶם:

     



    “Birkat Hamazón”, la (oración de gracias después de la comida),
    se diferencia de las otras “Birkot

    haneenin” (bendiciones por el disfrute) porque nos fue ordenada por la Torá  “Y
    comerás y te hartarás y bendecirás al señor Tu D-s”, (Devarim 8:19) De acá que
    nuestro deber es agradecer a HaShem por habernos proveído a nosotros y a los
    demás habitantes de este mundo de alimentos.


     


    Este capítulo

    contestará a varias preguntas que giran sobre el tema: la invitación a
    pronunciar Birkat Hamazón (la “Dación de Gracias”), a saber cuándo se invita,
    ¿Sobre qué?, ¿Quiénes son los que invitan?, ¿Dónde habrá de recitarse esta
    oración?

     


    A tres
    personas que hayan comido juntas se les requiere que se inviten, si uno comiera
    Demai; y el primer diezmo (maaser rishon), de la cual ofrenda elevada (teruma)
    se había separado, y el segundo diezmo (maaser sheni) o alimento consagrado al
    santuario, que han sido redimidos (hekdesh shenifda), y el camarero que ha
    comido comida del volumen de una aceituna (kezait), y los cutitas, pueden ser
    todos incluidos en el número requerido para la invitación, pero comió tebel, y
    primer diezmo (maaser rishon), del cual la ofrenda (teruma) no había sido
    apartada, o del segundo diezmo (maaser sheni), o de la fruta consagrada que no
    habían sido redimidas, o el camarero que comió menos del volumen de una
    aceituna, el gentil; no pueden ser incluidos en el número requerido para la
    invitación.


    Explicaremos
    primero los conceptos vertidos en la Mishná, antes de explicarla al detalle.


     


    Demai:

    Productos
    agrícolas cultivados por gente ignorante que no separaban el maaser rishon y el
    maaser sheni (primero y segundo diezmo), conocidos con el nombre de “AMEI
    HAARETZ” (ignorantes).



     


    Demai:

     Vocablo
    formado por dos palabras — de– esto, mai – ¿Qué es?

     


    Otra
    explicación:

    El vocablo
    dimuy,
    imaginado o meditado, anuncia la duda con respecto a la
    condición del  producto.

     


    Demai
    :

    Del vocablo
    griego – demos, pueblo – los frutos del vulgo.

    Este
    es el orden por el cual se separan distintas cantidades de productos agrícolas
    que crecieron en la Tierra de Israel.



     


    ¡ATENCIÓN!

    :

    Los
    frutos que crecieron en la Tierra de Israel, y de los cuales no se han separado
    ni Teruma, ni Maaser, son denominados Tebel – vocablo formado por dos palabras
    TOV  LO,  LO TOV – (no es bueno), dichos frutos no son buenos, no son aptos para
    ser ingeridos, ni para obtener ningún beneficio de ellos.


     


    Teruma Guedolá:

    Esta
    constituye la parte primera que es separada de los frutos, la cual debe ser
    entregada al Cohen.

    La cantidad de
    Teruma que debe ser entregada al Cohen es, de acuerdo a la Torá, cualquier
    cantidad.

     

    Está prohibido
    que una persona que no sea Cohen coma de esta Teruma.

     

    Hoy día,
    estamos obligados a separar la Teruma, más no la entregamos a los COHANIM
    (Sacerdotes), ya que como no tenemos el Sagrado Templo, no pueden ingerir de la
    misma.

     


    Maaser Rishon
    :
    (primer diezmo)


    Después de haber separado la teruma guedolá, se separa una décima parte de los
    frutos. Este diezmo es el “maaser rishon” (primer diezmo).

    Según
    la Torá debe ser entregado al Levy.

     


    Terumat Maaser:

    Del
    “maaser rishon” (primer diezmo) se separa una décima parte de los frutos y se la
    entrega al Cohen. Esta Teruma se llama  “Terumat maaser”.

    Está prohibido
    que una persona que no sea Cohen, coma de ella. Después de la separación del
    terumat maaser, el maaser rishon, puede ser ingerido incluso por alguien que no
    sea Cohen.

    Hoy
    día se separa teruma maaser del maaser rishon, pero no se le entrega al Cohen.

     


    Maaser Sheni:

    (segundo diezmo).

    En cuatro de
    los años del ciclo de siete años; el  primero, el segundo, el cuarto y el
    quinto, el séptimo año es “Shemita” se separa el maaser sheni (segundo
    diezmo)
    , que es una décima parte de los frutos que quedaron después de haber
    separado de ellos el maaser rishon (primer diezmo) – aproximadamente 9%
    de la cantidad total de los frutos.

     

    En la época
    del Sagrado Templo, los frutos del maaser sheni eran comidos en
    Ierushalaim (incluso por los que no eran Cohanim).

     

    Si vivían en
    zonas alejadas de Ierushalaim y no podían llevar los frutos, se los redimía con
    dinero, los frutos perdían su sentido, ésta le recibía el dinero, y de esta
    manera, los frutos podían ser comidos en cualquier lugar.

    El dinero era
    llevado a Ierushalaim, tal como el maaser sheni (segundo diezmo).

     


    Maaser Ani:

    (el diezmo para el pobre)

    En el tercero
    y sexto año del ciclo de los años “Shmita” (año sabático), se separa una décima
    parte de los frutos que quedaron después de haber separado de ellos el

    maaser rishon.


     


    Hekdesh:

    Objetos que
    fueron donados al Templo.



     


    Hekdesh
    Shenifdu:


    Objetos que fueron donados al Templo y que después volvieron a pasar nuevamente
    a su dueño, o a otra persona, para lo cual debían agregar un quinto de su valor
    al realizar el cambio.

     


    Ahora
    estudiemos la Mishná:

     


    Shlosha
    Sheajlu Keejad – Jaiavin Lezamen:

    Tres
    personas que comieron juntas deben invitarse unos a otros, para así unirse al
    recitado de “Birkat Hamazón” (dación de gracias).

     


    Ajal Demai:

    Si
    comió “demai”, productos agrícolas cultivados por personas ignorantes, que no
    separaban el “primero y segundo Maaser”.

     

     


    “Umaaser
    Rishon”:

    Y el
    primer diezmo.

     


    .Shenitla
    Terumató:

    Del cual fue
    separada la teruma.


    Después que se hubo trillado, aventado y amontonado los cereales, se daban 1/50
    del lote al Cohen (sacerdote).


     


    Maaser
    Rishon (El Primer Diezmo):

    1/10 de lo que
    quedaba se entregaba al Levy (levita).



     


    Maaser Sheni

    (El Segundo Diezmo):

    1/10
    del remanente debía ser llevado a Ierushalaim y comido ahí, o ser redimido por
    dinero y gastado en comida en Ierushalaim, donde debía ser ingerida.



     


    Terumat Maaser

    (Ofrenda Del Diezmo):

    De lo que
    recibe el Levy, deberá apartar un 1/10 (del primer diezmo), el cual a su
    vez lo entregará al Cohen.



     


    Maaser Sheni
    Veheekdesh Shenifdu

    Segundo Diezmo.


    Alimento consagrado al santuario que ha sido redimido.



     


    Vehashamash
    Sheajal Kazait

    Y el
    que sirvió la comida, que ha comido alimento de un volumen de una aceituna,
    “Kazait” (28.8 gramos).

     


    Vehakuti:

    Y los cutitas,
    después de conquistar y exilar a las diez tribus del reino de Israel, (772 antes
    e. c.); el rey de Asiria trajo por la fuerza a miembros de Cuta y otras naciones
    y los asentó en el Shomron (Samaria), estos cutitas aceptaron el judaísmo por
    temor (Melajim 2 – 17:33).

     

    Las
    leyes que aceptaron las cumplieron al pie de la letra.

    En las
    generaciones posteriores (en la época mishnática y talmúdica) fallaron que los
    cutitas serán considerados gentiles y por lo tanto, no podrán ser incluidos en
    ningún evento sagrado (Rif y Rosh).

     


    Mezamnim
    Aleihem:

    Pueden ser
    incluidos en el número obligatorio para bendición de “Birkat Hamazón” (dación de
    gracias), después de las comidas
       



     


    Abal Ajal
    Tebel:

    Pero quien
    comió Tebel, es decir, un producto agrícola que no fue separado de la
    Teruma  Guedolá (ofrenda) y los diezmos.

     


    Umaaser
    Rishon Shelo Nitla Terumato:

    Y primer
    diezmo de la cual no fue separada el “Terumat hamaaser” (la ofrenda del diezmo
    que es entregada al Cohen), no podrán ser incluidos en la invitación para la
    bendición de la comida.

     


    Umaaser Sheni:

    Y el
    segundo diezmo.

     


    Vehekdesh
    Shelo Nifdu:

    O la fruta
    consagrada que no había sido redimida.       

     


    Vahashamash
    Seajal Pajot Mikazait:

    Y el
    camarero que comió menos de una aceituna (28.8 gramos).

     


    Vehanojri:

    Y el
    gentil (ver Shuljan Aruj 199:4).

     


    Ein Mezamnin
    Aleihem

    No pueden ser
    incluidos en el número requerido para la invitación de “Birkat Hamazón” (dación
    de gracias).        

     



     MISHNÁ  2

     

    (ב) נָשִׁים וַעֲבָדִים
    וּקְטַנִּים, אֵין מְזַמְּנִין עֲלֵיהֶם. עַד כַּמָּה מְזַמְּנִין, עַד כַּזַּיִת.
    רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, עַד כַּבֵּיצָה


     

    Las
    mujeres, los esclavos, y los menores quedan excluidos del zimún. ¿Qué cantidad
    mínima deben comer para ser contados para el zímún?  Hasta la consumición de una
    “kazait” (oliva). Rabí Iehuda dice: El volumen de un huevo.

     


    Nashim, Vaavadim uktanim, mujeres, esclavos y menores a pesar de que deben
    recitar Birkat Hamazón, quedan excluidos del Zímún.

     


    ATENCIÓN:

    Donde hay tres mujeres solas y han comido juntas, pueden recitar la formula del
    zimún

    (Berajot
    45) Shuljan Aruj Oraj Jaim (199:6).

     

    Los esclavos
    mencionados son no judíos.

    bbsp;

    Los
    menores mencionados, son menores de trece años, los cuales no están obligados a
    cumplir las mitzvot (preceptos).

     


    Ad Kama
    Mezamnin?:

    ¿Qué cantidad
    mínima de comida, debe comer la persona perteneciente al grupo para ser contado
    para el Zimún?

    Sobre esto hay
    dos opiniones.



     


    Ad Kezait:

    Si comió la
    medida de una oliva, (Kazait) 28,8 gr contrae la obligación del Zímún, y de
    recitar. Birkat Hamazón (dación de gracias) después de la comida.

    Rabí Iehuda
    dice:

    Ad kabeitza Si
    se comió la medida de un huevo (beitza- 57,6 gr) contrae la obligación del Zimún
    y de recitar el Birkat Hamazón.

     

    La Halaja es
    como falla el primer Taná: La cantidad mínima que se puede considerar como una
    comida es del tamaño de una aceituna (28.8 gr)

     

     

     

     

     

     

     MISHNÁ
    3

     

    (ג) כֵּיצַד
    מְזַמְּנִין, בִּשְׁלשָׁה אוֹמֵר, נְבָרֵךְ. בִּשְׁלשָׁה וָהוּא, אוֹמֵר, בָּרְכוּ.
    בַּעֲשָׂרָה, אוֹמֵר נְבָרֵךְ לֵאלֹהֵינוּ. בַּעֲשָׂרָה וָהוּא, אוֹמֵר, בָּרְכוּ.
    אֶחָד עֲשָׂרָה וְאֶחָד עֲשָׂרָה רִבּוֹא. בְּמֵאָה, אוֹמֵר, נְבָרֵךְ לַייָ
    אֱלֹהֵינוּ. בְּמֵאָה וָהוּא, אוֹמֵר, בָּרְכוּ. בְּאֶלֶף, אוֹמֵר נְבָרֵךְ לַייָ
    אֱלֹהֵינוּ אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל. בְּאֶלֶף וָהוּא, אוֹמֵר, בָּרְכוּ. בְּרִבּוֹא,
    אוֹמֵר, נְבָרֵךְ לַייָ אֱלֹהֵינוּ אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל אֱלֹהֵי הַצְּבָאוֹת יוֹשֵׁב
    הַכְּרוּבִים עַל הַמָּזוֹן שֶׁאָכַלְנוּ. בְּרִבּוֹא וָהוּא, אוֹמֵר, בָּרְכוּ.
    כְּעִנְיָן שֶׁהוּא מְבָרֵךְ, כָּךְ עוֹנִין אַחֲרָיו, בָּרוּךְ יְיָ אֱלֹהֵינוּ
    אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל אֱלֹהֵי הַצְּבָאוֹת יוֹשֵׁב הַכְּרוּבִים עַל הַמָּזוֹן
    שֶׁאָכַלְנוּ. רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי אוֹמֵר, לְפִי רֹב הַקָּהָל הֵן
    מְבָרְכִין, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים סח) בְּמַקְהֵלוֹת בָּרְכוּ אֱלֹהִים, יְהֹוָה
    מִמְּקוֹר יִשְׂרָאֵל. אָמַר רַבִּי עֲקִיבָא, מַה מָּצִינוּ בְּבֵית הַכְּנֶסֶת
    אֶחָד מְרֻבִּין וְאֶחָד מוּעָטִין אוֹמֵר, בָּרְכוּ אֶת יְיָ. רַבִּי יִשְׁמָעֵאל
    אוֹמֵר, בָּרְכוּ אֶת יְיָ הַמְבֹרָךְ:

     


    ¿Cómo invitar a recitar la “Oración de Gracias” (Birkat Hamazón)? Cuando tres
    personas han comido juntas dice “Bendigámoslo”; cuando hay tres personas aparte
    de él, él dice: “Bendecid”; si hay presentes diez, dice: “Bendigamos a nuestro
    Señor”; si hay presentes diez, él dice: “Bendecid”. Si son diez o son cien mil.

    Si son
    cien dice: “Bendigamos al Señor, nuestro D-s”; si son mil, dice: “Bendigamos
    al Señor nuestro D-s, el D-s de Israel”; si hay mil, aparte de él mismo dice:
    “Bendecid”. Si son diez mil personas dice: “Bendigamos al Señor, nuestro D-s,
    el D-s de Israel, el D-s de las multitudes, quien mora entre los querubines,
    por la comida que hemos comido”.

     

    Donde hay
    diez mil aparte de él, dice: “Bendecid”, como él bendice, así contestan
    después de él: “Bendito sea el Señor, nuestro D-s, el D-s de Israel, quien
    mora entre los querubines, por la comida que hemos comido”.

    Rabí Iosi
    Haglilí dice: Bendicen según la multitud de la congregación, según se dice:
    “Bendecid a D-s en las congregaciones, al Señor, los que sois de la fuente de
    Israel” (Tehilim 68: 27)

     

    Rabí
    Akiva dijo: ¿Qué encontramos en la Sinagoga? Haya un gran número o poco, dice
    “Bendigan al Señor”.


    Rabí Ishmael dice: “Bendecid al Señor, que es bendito”.

     

    La
    Mishná

    estudia el texto de la fórmula del Zimún según el número de los comensales.

     


    Keitzad Mezamnin? ¿Cómo Se Ha De Invitar A Recitar La Bendición?  Bishlosha
    Omer:

    Si eran tres
    los que comieron juntos, el que invita dice.



     


    Nebarej:


    Bendigamos.

     


    Bishlosha va hú omer:

     Si
    aparte de él, hay otras tres personas, él les dice.

     

    Baruj:

    Bendecid a
    Aquel cuya comida hemos comido.

     


    Beasará omer:

     Si son diez
    dirá.

     


    Nebarej le Elokenu:

    Bendigamos a
    nuestro D-s.

     


    Beasará bahu – omer:

    Si aparte de
    él, hay otros diez comensales dice:

     

    Barju:

    Bendecid a
    aquel cuya comida hemos comido

     


    ATENCIÓN:

    Al haber más comensales se recita una bendición diferente y compleja; si hay
    una persona más, dirá “Barju”, hay una regla especial.

    Según la
    manera en que bendice, ellos contestan después de él.

     

    Ejad
    asará veejad eser ribó:

    Si son
    diez los que comieron juntos o cien mil, la ley es igual. No importa el número
    de los participantes, el texto permanece igual
    .

     

    Bemea
    omer  nebarej la HaShem Elokenu:

    Si son cien dice: Bendigamos al Señor, nuestro D-s, por la comida que comimos.

     

    Bemea
    vehu omer Barju:

    Con cien
    aparte de él dirán: “Bendigan” (Barju).

     

    Beelef
    omer:

    Cuando han comido mil, dice: ”Bendigamos” Nebarej la HaShem Elokenu Elokei
    Israel – (Bendigamos al Señor, nuestro D-s de Israel).



     

    Beelef
    vehu omer Barju:

    aparte de él mismo, dice: Barju (Bendecid) en vez de “Nebarej” (Bendigamos).

     

    Beribó:

    Si diez mil personas han
    comido juntas, dice: Nebarej La HaShem Elokenu. (Bendigamos a HaShem,
    nuestro D-s, el D-s de las multitudes, quien mora entre los querubines, por la
    comida que hemos comido).



     

    Beribó
    Vahu omer Baruj:

     Si son diez
    mil, aparte de él, dirá: “Barju”.

     


    Keinian shehú mevarej, kaj onin ajarav:

    Según la manera en que bendice, ellos contestan después de él.



     


    Baruj HaShem. ioshev hakeruvim al Hamazón sheajalnu

    Cuando
    hay más de diez mil, contestan   Bendito sea el Señor… por la comida que hemos
    comido 

     

    Rabí
    Iosi Haglilí dice
    :
    Lefi rov hakahal hen mebarjin

    Bendicen
    según la multitud de la congregación.

     


    Sheneemar: bamakhelot barju Elokim HaShem mimekor Israel:

    Bendecid a
    HaShem en las congregaciones, al Señor, de la fuente de Israel.

    Rabí Akiva
    discrepa con esta opinión y dice que no hay que hacer diferencia alguna con lo
    que respecta al número de comensales, y como prueba dice:



     

    ¿Ma
    matzinu beBeit hakneset?

     ¿Qué
    encontramos en la sinagoga?

     

    Ejad
    merubin, ejad muatin.

     Hayan
    muchas personas o solamente un minyan (diez) de hombres.

    Omer
    Barju et HaShem:

    El
    oficiante dirá “Barju” (Bendigan a HaShem), de igual modo invitará a recitar
    “Birkat Hamazón”, (la oración de gracias) después de la comida, sean diez o diez
    mil los comensales.

     


    Rabí Ishmael omer: Barju et HaShem, Hameboraj:

    Rabí Ishmael
    está de acuerdo con Rabí Akiva en que la forma no ha de ser cambiada,
    solamente agrega que la formula correcta para la bendición será: “Bajera et
    HaShem Hameboraj” (Bendecid a HaShem, quien es bendito).

    La Halajá
    (Ley) es según Rabí Akiva.

     

    1.


    Cuando han comido de tres a nueve personas, el lector de la bendición dirá
    “Nebarej sheajalnu misheló” (Bendigámoslo, cuya comida hemos comido) los demás
    contestan “Baruj hú sheajalnu misheló, ubetubó jainu” (Bendito sea Él, de cuya
    comida hemos comido, y por cuya bondad vivimos)

     

    2.
    El
    lector repite entonces la respuesta de los demás, palabra por palabra.

     

    3.
    Si
    los participantes son diez o más, el que dirige la oración dirá: “Nebarej
    Elokenu, sheajalnu misheló”  (Bendigamos a nuestro D-s, de cuya comida hemos
    comido), los demás responderán: “Baruj Elokenu sheajalnu misheló, ubetubó
    jaíynu” (Bendito es nuestro D-s, de cuya comida hemos comido y por cuya bondad
    vivimos. (Shuljan Aruj 192: 1).

     

     

     

     

     

     

     

     



    MISHNÁ   4

     

    (ד) שְׁלשָׁה
    שֶׁאָכְלוּ כְאֶחָד, אֵינָן רַשָּׁאִין לֵחָלֵק וְכֵן אַרְבָּעָה, וְכֵן חֲמִשָּׁה.
    שִׁשָּׁה נֶחֱלָקִין, עַד עֲשָׂרָה. וַעֲשָׂרָה אֵינָן נֶחֱלָקִין, עַד שֶׁיִּהְיוּ
    עֶשְׂרִים:


     


    Si tres han
    comido juntos, no tienen permiso de separarse, y así mismo, si son cuatro o
    cinco.


    Seis pueden
    separarse y así hasta diez. Pero diez no se pueden separar hasta que haya
    veinte.


    Esta Mishná

    nos enseña una Halaja (ley) fundamental, que un grupo de comensales que comieron
    juntos podrán dividirse con la condición que los restantes puedan completar el
    Zimún para recitar “Birkat Hamazón” (dación de gracias).


     


    Shlosha
    sheajlu keejad:


     
    Si
    tres personas han comido juntas, están obligadas a hacer Zimún (ver Mishná 3).


     


    Einan reshaín
    lejalek.

    No
    tienen permiso para separarse y recitar la bendición sin el Zimún.

     


    Vejen arbaá,
    vejen jamisha:

    Y así
    mismo, si son cuatro o cinco los que han comido juntos, no pueden separarse y
    dejar a tres para recitar la bendición con el Zimún, mientras los demás recitan
    individualmente, ya que la obligación del “Simún” corresponde a todos.

     


    Shisha
    nejlakin
    :

    Se
    pueden separar en dos grupos de tres, y cada grupo recita la bendición por la
    comida con el Zimún por su cuenta.

     


    Ad asará:

    Si hay
    menos de diez, pueden separarse en grupos, siendo cada uno suficiente para el
    Zimún.


    Veasará einan
    nejlakin
    :

    Pero
    diez no se pueden separar, ya que están obligados a recitar la fórmula del
    “Zimún” que contiene el nombre del HaShem (nebarej Elokenu sheajalnu mishelo) si
    se separarán, no cumplirían con este requisito.

     


    Ad shiyiú
    esrim
    :

    Hasta que haya
    veinte, de diez a diecinueve no pueden separarse. Si son veinte o más, podrían,
    porque cada uno tendría diez o más que recitarían la bendición de la comida e
    incluirían el nombre de HaShem en la fórmula del Zimún.

     


    ATENCIÓN
    :

    En un lugar que resulta imposible escuchar al lector que invita
    al Zimún, los comensales se podrán dividir en varios grupos y decir el Zimún (Shuljan
    Aruj Oraj Jaim 193:1).


     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     


    MISHNÁ  5

     

    (ה) שְׁתֵּי חֲבוּרוֹת
    שֶׁהָיוּ אוֹכְלוֹת בְּבַיִת אֶחָד, בִּזְמַן שֶׁמִּקְצָתָן רוֹאִין אֵלּוּ אֶת
    אֵלּוּ, הֲרֵי אֵלּוּ מִצְטָרְפִין לַזִּמּוּן וְאִם לָאו, אֵלּוּ מְזַמְּנִין
    לְעַצְמָן, וְאֵלּוּ מְזַמְּנִין לְעַצְמָן. אֵין מְבָרְכִין עַל הַיַּיִן עַד
    שֶׁיִּתֵּן לְתוֹכוֹ מַיִם, דִּבְרֵי רַבִּי אֱלִיעֶזֶר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים,
    מְבָרְכִין:

     

    Dos
    grupos que comen en la misma casa, cuando algunos se ven unos a otros, pueden
    formar un grupo que incluya a todas para el “Zimún”. Y si no, éstos dicen el
    “Zimún” solos y asimismo los otros. Uno no puede recitar la bendición sobre el
    vino hasta que haya agregado agua, éstas son las palabras de Rabí Eliezer y los
    sabios dicen que puede recitar la bendición.


    Esta “Mishná”

    nos enseña sobre dos grupos que comen juntos en una misma casa y lo referente a
    “Birkat Hamazón”. Y trae la controversia sobre la bendición del vino:

     


    Shtei Javurot
    Sheaiyu Ojlot Bebait Ejad:

    Dos
    grupos que comen en la misma casa, en mesas separadas.

     


    Bizman
    shemiktzatan roím elu et elu:

    Cuando algunos
    se ven unos con otros.

     


    Harei elu
    mitzarfin lezimun:

    Pueden formar
    un grupo que incluya a todos para el “Zimún”.

     


    Veim lav —
    elu mezamnim leatzman, veelu mezamnim le atzman:

     Y si no se
    ven unos a otros, cada grupo dirá el “Zimún” por su parte.

     


    Ein
    mebarjin al haiayn ad sheitén letojo maim:

    No puede
    recitar la bendición “Boré peri Hagafen” (quien crea el fruto de la vid) sobre
    el vino hasta que no haya agregado agua para diluir su fuerza, ya que si el vino
    es fuerte,  no se puede recitar la bendición.

     


    Dibrei Rabí
    Eliezer:

    Estas son las
    palabras de Rabí Eliezer, el Rabino opina que el vino diluido con agua es solo
    un jugo de frutas y no vino; y por eso, al beberlo, se dirá “Boré peri haetz”, y
    según su opinión, si no se le puso agua, se puede lavar las manos con el jugo de
    uvas (Berajot 50:29).



     


    Vejajamim
    omrim  mebarjin:

    Y los sabios
    dicen que también se puede recitar “Boré peri Hagefen” por el vino puro.

    Los
    Jajamim están de acuerdo con Rabí Eliezer con respecto a la copa de vino usada
    para “Birkat Hamazón” (la dación de gracias). En esta ocasión, deberá diluirse
    el vino con agua para que la mitzvá sea efectuada a mayor nivel.

    Capítulo 8


    TRATADO DE BERAJOT


    Capítulo  8


    MISHNÁ 1

     

    (א) אֵלּוּ דְבָרִים שֶׁבֵּין בֵּית
    שַׁמַּאי וּבֵית הִלֵּל בַּסְּעֻדָּה. בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים, מְבָרֵךְ עַל
    הַיּוֹם וְאַחַר כָּךְ מְבָרֵךְ עַל הַיַּיִן. וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים, מְבָרֵךְ
    עַל הַיַּיִן וְאַחַר כָּךְ מְבָרֵךְ עַל הַיּוֹם
    :

     



    Estas son las cosas en las que se diferencian las escuelas de Shamai y de Hilel
    respecto a la comida. La escuela de Shamai dice: “Se recita la bendición sobre
    el día y luego sobre el vino”. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: “se
    recita la bendición sobre el vino y luego se recita la del día”.


     


    En
    este Mishná


    encontramos una lista de temas sobre los cuales Bet- Hilel y Bet Shamai,
    opinaban en formas distintas; entre ello lo referente a las leyes de las comidas
    y al Kidush.

     



    Elu Devarim Shebein Bet Shamay Ubein Bet Hilel Baseuda.


    Estas son las cosas en las que se diferencian las escuelas de
    Shamai y Hilel con respeto a la comida.

     


    Beit Shamay Omrim: Mebarej Al Haiom, Veajar
    Kaj Mebarej Al Haiayn, Ubeit Hilel Omrim: Mebarej Al Haiayin    Veajar Kaj
    Mebarej Al Hayom.

    La escuela de Shamai dice: Cuando se
    recita el Kidush se recita la bendición sobre el día, y luego se recita la
    bendición del vino (Bore peri hagafen), por la santidad del día, porque el día
    es el que da motivo para el vino, y porque el día ya es santo antes de que haya
    vino (51:2). Beit Hilel, en cambio, afirma: Se recita la bendición sobre el vino
    porque el vino es el que motivó para la bendición de santificación. Otra
    explicación: la bendición por el vino es permanente, la bendición por el día no
    es permanente, entre lo no permanente y lo permanente, tiene propiedad lo
    permanente.

    La halaja es según la escuela de Hilel
    (Idem, Idem) (Shuljan Aruj Oraj- Jaim, 271:10).

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     



    CAPÍTULO 8 – MISHNÁ 2



    (ב) בֵּית שַׁמַּאי
    אוֹמְרִים, נוֹטְלִין לַיָּדַיִם, וְאַחַר כָּךְ מוֹזְגִין אֶת הַכּוֹס. וּבֵית
    הִלֵּל אוֹמְרִים, מוֹזְגִין אֶת הַכּוֹס וְאַחַר כָּךְ נוֹטְלִין לַיָּדָיִם
    :

     


    La escuela de Shamai dice: Se lavan las manos, y luego  se sirve la copa. La
    escuela de Hilel, en cambio, afirma: Se sirve la copa, y luego se lavan las
    manos.

     


    Bet Shamai Omrim:
    Notlim Laiadaym, Veajar Kaj Mozgin Et Hakos.

    El lavado de las manos (netilat iadaym) se instituyó
    porque éstas entran en contacto con  el cuerpo y con objetos impuros, y por lo
    tanto, quedan invalidas para realizar cualquier precepto.

    La escuela de Shamai dice: Las manos serán lavadas
    con agua según el ritual, y luego se servirá la copa de vino y se bebe. Según
    Rashi, la Mishná se refiere al vino bebido antes de la comida.

     


    Ubet- Hilel Omrim: Mozgin
    Et Hakos Veajar Kaj Notlin Layadaim

    La escuela de Hilel, en cambio, afirma que en el
    Kidush que se hace en Shabat y Iom Tov, se sirve la copa de vino, se bebe, y
    luego se lavará las manos para el “Hatmozi”  (la bendición del pan).

     











    CAPÍTULO 8 – MISHNÁ 3



    (ג) בֵּית שַׁמַּאי
    אוֹמְרִים, מְקַנֵּחַ יָדָיו בַּמַּפָּה וּמַנִּיחָהּ עַל הַשֻּׁלְחָן. וּבֵית
    הִלֵּל אוֹמְרִים, עַל הַכֶּסֶת
    :



    La
    escuela  de Shamai dice: Se secan las manos con una toalla y se colocan sobre la
    mesa. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: Sobre el cojín.



    Bet Shamai Omrim: Mekaneaj Iadav Bemapa. Umanija Al
    Hashuljan 


    La casa de Shamai dice: Después de haberse lavado las manos para la comida, se
    debe limpiar con una servilleta y la coloca sobre la mesa, para limpiarse las
    manos durante la comida.

     


    Bet
    Hilel Omrim: Al Hakeset.


    En cambio, la escuela de Hilel dice: La coloca sobre el cojín que le sirve como
    asiento.



    Bet Shamay
    opina que la
    humedad de la toalla puede tornarlo ritualmente impuro, y a su vez, puede
    transmitir la impureza ritual a las manos de la persona, ya que los líquidos
    siempre se vuelven “Rishon letuma”  (primero de impureza), mientras que la mesa
    no representa ningún problema.

     


    Bet Hilel
    ,
    por su parte,  opina que la toalla debe ser colocada sobre el cojín y no
    sobre la mesa, ya que, según ellos, está permitido comer en una mesa ritualmente
    impura debido que a los Cohanim, quienes son muy cuidadosos, nunca colocarían
    una ofrenda sobre una mesa que puede estar impura. Sin embargo, si la persona
    colocará la toalla sobre el cojín que le sirve como asiento, solo sus manos
    tornarán impuras.

    Las leyes de Tum-a y Tahara (Pureza e impureza) son
    muy complejas. (Ver Shabat 31:1 y Rashi). Un cadáver humano tiene el grado de
    Avi, Avot hatum-a, padre de los padres de la impureza ritual. Las reglas tienen
    como fuente la Torá, donde nombran a un reptil muerto, un cadáver de un animal
    (no según el ritual), el leproso y un zav, (que experimenta una polución),
    quienes son considerados “Avot hatuma” (padre de la impureza ritual.

     

    Quienquiera o cualquier cosa que entre en contacto
    con una “Avi hatuma” (Padre de la impureza ritual), se vuelve un “Rishon Letuma”
    (primer grado de impureza) quien puede pasar la impureza a una persona o
    recipiente.

     

    Un “Rishon Letuma” (primer grado de impureza ritual)
    solo puede pasar impureza a la comida y la bebida.

     

    Si la comida toca a un “Rishon”, se volverá Sheni
    (segundo grado de impureza ritual).

     

    Un “Sheni Letuma” solo puede transmitir impureza a
    una ofrenda alzada y a objetos consagrados.

     

    Si un “Sheni Letuma” tocará una ofrenda (Teruma),
    está se volvería un “Shlishi Letuma” (Tercer grado de impureza ritual).

     

    Los sacrificios que se ofrendaban en el Templo y que
    eran considerados sagrados “Kodashim”, contenían el cuarto grado de impureza
    ritual (revii letuma). Leamos lo que falla el Shuljan Aruj Oraj Jaim 158:4.

     

    “Se deberá lavar las manos con agua antes de comer un
    alimento mojado” (por ejemplo: frutas que fueron lavadas con agua y no fueron
    secadas o un alimento que sea remojado en un vaso que contenga un liquido,
    etc.), pero sin pronunciar la bendición “Al Netilat Yadaim”.

     

    Esta ley recae sobre los alimentos que acostumbran a
    comerlos con la mano. Aún cuando la persona los coma con una cuchara o un
    tenedor, deberá lavar sus manos con agua antes de ingerirlos. Sin embargo, no
    hay que lavarse las manos antes de comer alimentos remojados en líquidos que se
    acostumbran a comer con una cuchara o tenedor.

     


























    CAPÍTULO 8 – MISHNÁ 4



    (ד) בֵּית שַׁמַּאי
    אוֹמְרִים, מְכַבְּדִין אֶת הַבַּיִת וְאַחַר כָּךְ נוֹטְלִין לַיָּדָיִם. וּבֵית
    הִלֵּל אוֹמְרִים, נוֹטְלִין לַיָּדַיִם וְאַחַר כָּךְ מְכַבְּדִין אֶת הַבָּיִת
    :




    La escuela de
    Shamai dice: “Se limpia el comedor y luego se lavan las manos”. La escuela de
    Hilel, en cambio, afirma: “Se lavan las manos y luego se limpia el comedor”.


     


    Bet Shamai Omrim: Mejavdin Et Habait, Veajar Kaj Notlin
    Laiadaym.


    La escuela de Shamai dice: primero se barren las migas de la habitación donde se
    comió la comida, y después se lavan las manos con “maim ajaronim” (aguas
    finales), antes de recitar “Birkat Hamazón” (la oración de gracias).


     


    Ubet Hilel Omrim:
    Notlin Laiadaym, Veajar Kaj Mejavdin Et Habait.

    La escuela de Hilel en cambio dice: se lavan las
    manos y luego se limpia el comedor.

     

    La Guemará trae las razones de cada uno.

     

    La escuela de Shamai  dice “que se barre, etc.”
    Enseñaron los Rabíes: La escuela de Shamai dice que se barre la casa y luego se
    lavan las manos, porque si dijeras que primero se lavan las manos, podría
    resultar que echaras a perder la comida. Pero la escuela de Shamai no opina que
    primero haya que lavarse las manos ¿Por qué? Por las migas. La escuela de Hilel
    dice que cuando el sirviente es un estudioso, recoge las migas que tienen el
    tamaño de una aceituna. Lo cual respalda al Rabí Iojanán. Porque dijo el Rabí
    Iojanán: Se puede destruir con las manos las migajas que no tengan el tamaño de
    una aceituna. ¿En qué consiste la discrepancia? La escuela de Hilel opina que
    está prohibido hacer servir (la mesa) por un sirviente del vulgo. La escuela de
    Shamai opina que se permite emplear para servir la mesa a un hombre del vulgo.
    Dijo el Rabí Iosí  bar Janiná, en nombre del Rabí Huná: En todo este capítulo la
    jurisprudencia concuerda con la escuela de Hilel, menos en esta enseñanza, en la
    que concuerda con la escuela de Shamai (52:2).

     

    Y así falla el Shuljan Aruj, Oraj Jaim (80:3).

    “Leyes de Maim Ajaronim” (aguas finales).

     

     
























    CAPÍTULO 8- MISHNÁ 5



    (ה) בֵּית שַׁמַּאי
    אוֹמְרִים, נֵר וּמָזוֹן וּבְשָׂמִים וְהַבְדָּלָה. וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים, נֵר
    וּבְשָׂמִים וּמָזוֹן וְהַבְדָּלָה. בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים, שֶׁבָּרָא מְאוֹר
    הָאֵשׁ. וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים, בּוֹרֵא מְאוֹרֵי הָאֵשׁ
    :




    La escuela de Shamai dice (el orden de las bendiciones al final del sábado es el
    siguiente): la vela, la comida, los perfumes y la Havdalá. La escuela de Hilel,
    en cambio, afirma: La vela, los perfumes, la comida y la Havdalá.  La escuela de
    Shamai dice “shebara meorei” (que creó la luz del fuego). Pero la escuela de
    Hilel, en cambio, enseña: “Bore meorei haesh” (creador de las luces del fuego).




    Bet
    Shamay Omrim: Ner Umazon Ubesamim Vehavdala.


    Los Jajamim discuten con respecto al orden de la Havdalá (La bendición de la
    salida del Shabat), cuando se está comiendo la Seuda Shlishit (La tercera comida
    de Shabat), llega la noche y solo tiene una copa de vino para la Havdalá y
    Birkat Hamazón (Dación gracias). Según la escuela de Shamai, hay que bendecir
    primero por la vela, después por los perfumes y al final la Havdalá.



    Primero por el fuego, porque se beneficia de la luz inmediatamente, después de
    la bendición, luego recitará Birkat Hamazón, después de los perfumes, que se
    incluyen en la Havdalá, para mitigar las tristeza a la salida de Shabat, hay
    quienes opinan que los perfumes tienen el propósito de  compensar por la pérdida
    de la “Neshama ietera” (alma adicional) que recibimos en Shabat, y después hará
    la Havdalá.



    Bet
    Hilel Omrim: Ner, Ubesamim, Umazón, Vehavdala.


    La escuela de Hilel, en cambio, dice: primero la vela, los perfumes, la
    bendición de la comida y la Havdalá. Según Hilel, los perfumes tienen conexión
    con el honor del Shabat, porque vienen a darle ánimos con la salida del sagrado
    día, por eso la bendición deberá  ser recitada después de la vela.




    Beit
    Sahmai Omrim: Shebara Meorei Haesh.


    La escuela de Shamai dice: Que creó la luz del fuego, HaShem es bendecido por
    haber creado el fuego.



    UBeit
    Hilel omrim: “Bore Meorei Haesh”.


    Creador de las luces del fuego. La fórmula de la casa de Hilel contiene las
    palabras luces en plural, puesto que la llama está compuesta por varios matices.
    La Halaja (ley) es según Bet- Hilel.

























    CAPÍTULO 8 – MISHNÁ 6



    (ו) אֵין מְבָרְכִין לֹא עַל
    הַנֵּר וְלֹא עַל הַבְּשָׂמִים שֶׁל נָכְרִים, וְלֹא עַל הַנֵּר וְלֹא עַל
    הַבְּשָׂמִים שֶׁל מֵתִים, וְלֹא עַל הַנֵּר וְלֹא עַל הַבְּשָׂמִים שֶׁלִּפְנֵי
    עֲבוֹדָה זָרָה. אֵין מְבָרְכִין עַל הַנֵּר עַד שֶׁיֵּאוֹתוּ לְאוֹרוֹ
    :



    No se
    puede recitar la bendición sobre la vela o sobre los perfumes gentiles, ni sobre
    los perfumes de los muertos, ni sobre las velas o los perfumes que se encuentran
    ante los ídolos. No se recita la bendición sobre la vela hasta que se haga uso
    de su luz.





    Ein Mebarjin Lo Al Haner Velo Al Habesamim Shel Nojrim.


    No se puede recitar la bendición de la vela o sobre los perfumes de los gentiles
    el sábado a la noche durante la Havdalá, porque no han reposado, ya que el
    gentil lo usó durante el sábado. Tampoco se ha de recitar la bendición sobre los
    perfumes. Explica la Guemará (52:2) que se trata de una comida de paganos, y sus
    comidas están habitualmente consagradas a la idolatría, por lo tanto, como está
    prohibido olerlas, no se recitará la bendición sobre ellas.




    Velo Al Haner, Velo Al Habesamim Shel Metim.


    Y no sobre las velas y no para alumbrar, y los perfumes que usan para alejar el
    olor de los muertos.




    Velo Al Haner, Velo Al Habesamim Shelifnei Avoda Zará.


    No se puede recitar la bendición sobre la vela ni sobre los perfumes que se
    encuentra ante los ídolos, ya que está prohibido tener beneficio de éstas.



    Ein
    Mebarjin Al Haner Ad Sheieotu Leoro.


    No se recita la bendición sobre la vela, hasta que no se haga uso de su luz.


    Para Havdalá se utiliza una vela trenzada, ya que se considera que con una
    antorcha, que derrama más luz, se cumple mejor la Mitzvá (Pesajim 103, b).



    Al pronunciar la bendición, acercamos la vela iluminando las uñas en recuerdo a
    que el cuerpo de Adam, en su comienzo, estaba cubierto con una capa de uñas, hay
    quienes opinan que el ver las uñas es para ver la diferencia entre la luz y la
    oscuridad.



    La persona que por cualquier razón no recitó la Havdalá el sábado por la noche,
    podrá hacerlo hasta el miércoles.











































    CAPÍTULO 8 – MISHNÁ 7



    (ז) מִי שֶׁאָכַל וְשָׁכַח
    וְלֹא בֵרַךְ, בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים, יַחֲזֹר לִמְקוֹמוֹ וִיבָרֵךְ. וּבֵית
    הִלֵּל אוֹמְרִים, יְבָרֵךְ בִּמְּקוֹם שֶׁנִּזְכַּר. עַד אֵימָתַי הוּא מְבָרֵךְ.
    עַד כְּדֵי שֶׁיִּתְעַכֵּל הַמָּזוֹן שֶׁבְּמֵעָיו
    :




    Si uno come, y
    olvidándose no recita la bendición, la escuela de Shamai dice: Que ha de volver
    a su lugar y recitar la bendición. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: Que
    puede recitar la bendición en el lugar en que se encuentre al acordarse. ¿Hasta
    cuándo ha de decir la bendición en el lugar donde se encuentre al acordarse?
    ¿Hasta cuándo ha de decir la bendición? En tanto se digiera la comida en el
    estómago.


     


    Mi Sheajal Veshajaj Velo Beirej, Beit Shamay Omrim: Iajazor
    Limkomó Viybarej, Ubeit Hilel Omrim: Iebarej Bamakom Shenizkar.


    Si uno come y se olvidó recitar Birkat Hamazón (dación de gracias) por la
    comida, y se acordó cuando ya estaba en otro lugar, la escuela de Shamai dice:
    que ha de volver a su lugar y recitar la bendición.


     Según la escuela de Hilel, puede recitar la
    bendición en el lugar donde se encuentre al recordarse.

     

    Leemos en la Guemará (53:2) la discrepancia se
    refiere únicamente al caso que sea por olvido, cuando se omite (la bendición) a
    propósito, todos concuerdan en que debe volverse al lugar  (donde se ha comido)
    y decir allí la bendición.



    ¿Ad
    Matai Hu Mebarej? Ad Kdei Sheit’akel Hamazón Shebemeav.


    ¿Hasta cuándo ha de decir la bendición?


    En tanto se dirigiera la comida en el estómago.


    Pregunta la Guemará. ¿Cuánto se tarda en digerir la comida? Dijo de Rabí Iojanan:
    El lapso durante el cual no se siente hambre. Dijo Resh Lakish. El lapso por el
    cual se siente sed por causa de la comida.



    Rabí Ami dijo, en nombre de Resh Lakish: El tiempo en que se tarda en recorrer
    cuatro millas, así falla la Halajá en (Shuljan Aruj Oraj Jaym 184; Mishná Brura
    20).



    Si una persona no recitó el Birkat Hamazón inmediatamente después de comer y en
    esa comida comió hasta  saciarse, podrá recitar el ‘Birkat Hamazón” mientras
    todavía no  sienta hambre a causa de la comida que ingirió. Pero desde el
    momento que comience a tener hambre, ya no podrá recitar “Birkat Hamazón”. Si
    una persona comió poca cantidad y no recitó el “Birkat Hamazón” inmediatamente
    después de comer, entonces podrá hacerlo únicamente si no ha transcurrido más de
    72 minutos desde que terminó de comer.



    Al finalizar la comida y antes de recitar el ‘Birkat Hamazón”, hay que lavarse
    las manos con agua. Este lavado es denominado “Maim Ajaronim” (aguas finales).
    Hay que lavarse las manos aun cuando éstas no se hayan ensuciado con la comida.
    Se debe verter el agua hasta la segunda falange de los dedos. A priori, si
    dispone de agua suficiente, lo mejor es verter agua hasta los nudillos de los
    dedos.



    El “Maim Ajaronim” con que se lavan las manos deberá ser vertido en un
    recipiente, el cual deberá ser quitado de la mesa antes de comenzar la
    recitación del “Birkat Hamazón”.



    Hay quienes no acostumbran a efectuar este último lavado de las manos al
    finalizar la comida.



    Durante los días de las semanas se acostumbra quitar de la mesa o cubrir los
    cuchillos antes del ‘Birkat Hamazón’.



    CAPÍTULO 8 – MISHNÁ 8



    (ח) בָּא לָהֶם יַיִן לְאַחַר
    הַמָּזוֹן וְאֵין שָׁם אֶלָּא אוֹתוֹ הַכּוֹס, בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים, מְבָרֵךְ
    עַל הַיַּיִן וְאַחַר כָּךְ מְבָרֵךְ עַל הַמָּזוֹן. וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים,
    מְבָרֵךְ עַל הַמָּזוֹן וְאַחַר כָּךְ מְבָרֵךְ עַל הַיָּיִן. עוֹנִין אָמֵן אַחַר
    יִשְׂרָאֵל הַמְבָרֵךְ, וְאֵין עוֹנִין אָמֵן אַחַר הַכּוּתִי הַמְבָרֵךְ, עַד
    שֶׁיִּשְׁמַע כָּל הַבְּרָכָה
    :




    Si les es traído vino después de la comida y no hay más que una copa, la escuela
    de  Shamai afirma que recita la bendición sobre el vino y luego sobre la comida.
    La escuela de Hilel, en cambio, afirma que recita la bendición sobre  la comida
    y luego la bendición  sobre el vino. Deben responder amén tras cualquier
    israelita que recita la bendición, pero no se responderá amén tras el kuti
    (samaritano) que pronuncie la bendición, mientras no se haya oído toda la
    bendición.




    Ba Lahem Iayn Ajar Hamazón, Im Ein   Sham Ela Oto Kos.


    Si les es traído vino después de la comida y no hay más que una copa de vino.


    La Mishná trae la discusión entre la escuela de Shamai y la escuela de Hilel
    sobre si “Birkat Hamazón” (la dación de gracias) debe recitarse sobre una copa
    de vino o no.





    Beit Shamai Omrim: Mevarej Al Hayain Veajar Kaj Mevarej Al Hamazón.


    La escuela de Shamai afirma que se recita la bendición del vino, y luego la
    bendición sobre la comida.




    Beit Hilel Omrim: Mevarej Al Hamazón, Veajar Kaj Mevarej Al Hayain.


    La escuela de Hilel, en cambio, afirma que se recita la bendición de la comida y
    luego la del vino.


    Tanto Hilel como Shamai acuerdan que se debe recitar Birkat Hamazón (dación de
    gracias) sobre el vino, la discusión reside en cuándo pronuncian la bendición
    del vino, antes de la bendición de la comida o después.



    Bet Shamai opina que “hagafen” se dirá antes de la bendición por la comida.



    Bet Hilel de que Birkat Hamazón debe recitarse antes de la bendición del vino.




    Veonin Amen Ajar Israel Hamebarej Veein Onin Ajer Kuti Hamevarej, Ad Sheishma
    Kol Haberaja Kula.


    Debe responder amén tras cualquier Israelita que recita la bendición, aunque
    escuche solo el final de ella.



    Pero no se responderá amén tras el samaritano que pronuncie la bendición,
    mientras no se ha oído toda la bendición porque podría suceder que estaban
    bendiciendo a la deidad que adoraba.  

    Capítulo 9


    TRATADO DE BERAJOT


    Capítulo  9

    Mishna 1


    Mishna 2


    Mishna 3


    Mishna 4


    Mishna 5



    MISHNÁ 1
     

    (א) הָרוֹאֶה מָקוֹם שֶׁנַּעֲשׂוּ בוֹ
    נִסִּים לְיִשְׂרָאֵל, אוֹמֵר בָּרוּךְ שֶׁעָשָׂה נִסִּים לַאֲבוֹתֵינוּ בַּמָּקוֹם
    הַזֶּה. מָקוֹם שֶׁנֶּעֶקְרָה מִמֶּנּוּ עֲבוֹדָה זָרָה, אוֹמֵר בָּרוּךְ שֶׁעָקַר
    עֲבוֹדָה זָרָה מֵאַרְצֵנוּ
    :

     


    Si uno ve un lugar
    donde fueron hechos prodigios a favor de Israel dice: “Bendito sea el que obró
    prodigios con nuestros padres en este lugar”. Si fue un lugar del que fue
    erradicada la idolatría dirá: “Bendito sea el que erradicó la idolatría de
    nuestra tierra”.


     


    En este capítulo

    nos encontramos con una serie de bendiciones de las cuales su común denominador
    es “agradecimiento por las bonanzas de HaShem”.


     


    Todo lo que
    pertenece a la creación: montañas y mares, rayos y truenos, animales y fieras,
    por más distintos que sean, milagros o calamidades, sobre todos estos fenómenos,
    es necesario bendecir; porque están conectados con nuestro Creador.


     


    Haroe Makom Shenaasu Bo Nisim Le Israel Omer: Baruj Sheasa
    Nisim Bamakom Haze.

    Si uno ve un lugar donde
    fueron hechos prodigios a favor de Israel dice: “Bendito sea el que obró
    milagros con nuestros padres en este lugar”. Esto aprendimos de Itro, el suegro
    de Moshe, nuestro Maestro, quien al escuchar los milagros que hizo HaShem para
    con los hebreos dijo: “Bendito sea el Señor que os libró… de las manos de
    Egipto y de manos del Faraón” (Shmot 18:10).

     


    Makom Sheneekra Mimenu Avoda Zara Omer: Baruj Sheakar Avoda
    Zara Meartzenu.


    Si en lugar del que fue erradicada la idolatría, dirá “Bendito sea el que
    erradicó la idolatría de nuestra tierra”.


    MISHNÁ 2



    (ב) עַל הַזִּיקִין, וְעַל הַזְּוָעוֹת,
    וְעַל הַבְּרָקִים, וְעַל הָרְעָמִים, וְעַל הָרוּחוֹת, אוֹמֵר בָּרוּךְ שֶׁכֹּחוֹ
    מָלֵא עוֹלָם. עַל הֶהָרִים, וְעַל הַגְּבָעוֹת, וְעַל הַיַּמִּים, וְעַל
    הַנְּהָרוֹת, וְעַל הַמִּדְבָּרוֹת, אוֹמֵר בָּרוּךְ עוֹשֵׂה מַעֲשֵׂה בְרֵאשִׁית.
    רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, הָרוֹאֶה אֶת הַיָּם הַגָּדוֹל אוֹמֵר בָּרוּךְ שֶׁעָשָׂה
    אֶת הַיָּם הַגָּדוֹל, בִּזְמַן שֶׁרוֹאֶה אוֹתוֹ לִפְרָקִים. עַל הַגְּשָׁמִים
    וְעַל הַבְּשׂוֹרוֹת הַטּוֹבוֹת אוֹמֵר בָּרוּךְ הַטּוֹב וְהַמֵּטִיב, וְעַל
    שְׁמוּעוֹת רָעוֹת אוֹמֵר, בָּרוּךְ דַּיַּן הָאֱמֶת
    :


     

    Con
    los meteoritos, terremotos, rayos, truenos, tempestades se dice: “Baruj shekojó
    vigevurató male olam” (Bendito sea Aquel de cuya fuerza y poder está repleta la
    tierra) Sobre las montañas, colinas, mares, ríos y desiertos dice: “Baruj ose
    maase Breshit” (Bendito sea el que hizo la obra de la creación) Rabí Yehuda
    dice: si uno ve el mar grande dice: “Baruj sheasá et Haiam hagadol” (Bendito sea
    el que hizo el mar grande), siempre que lo vea ocasionalmente, con las lluvias y
    las buenas noticias dice: “Baruj hatov vehametiv” (Bendito sea el que es bueno y
    hace el bien), Con las noticias malas dice: “Baruj daián haemet” (Bendito sea el
    juez de verdad).




    Al Hazikin, Veal Hazvaot, Veal Habrakim, Veal Hareamim, Veal Harujot – Omer:
    Baruj Shekojó Ugeburató Male Olam.


    Si vio meteoritos, terremotos, rayos, truenos y tempestades dice: Bendito sea
    aquel de cuya fuerza y poder está repleta la tierra.





    Al Hearim, Veal Hagevaot Veal Haiamin, Veal Hameorot, Veal Hamidbarot Omer:
    Baruj Ose Maase Bereshit.


    Sobre las montañas, colinas, mares, ríos que salen del gran mar y desiertos
    dice: “Baruj  ose maase Breshit” (Bendito sea el que hizo la obra de la
    Creación), se recita la bendición utilizando el tiempo presente (hizo) porque
    parte de los citados (como los truenos y los relámpagos) son realizados en el
    tiempo presente, por eso se utiliza el verbo en presente (ose).




    Rabí Yehuda Omer: Haroe Et Haiam Hagadol Omer “Baruj Sheasa Et Hayam Hagadol”,
    Bizman Sheroe Oto Lifrakim
    .


    Rabí Yehuda opina que sobre cada uno se debe fijar una bendición debido a su
    importancia. Por eso dice: si uno ve el mar grande (se refiere al Mediterráneo),
    y lo califican de grande porque linda con la tierra de Israel, hay quien opina
    que se refiere a los océanos.



    La Halaja opina como Rabí Yehuda, y al  verlo dirá: “Baruj sheasa et haiam
    hagadol” (Bendito sea aquel que hizo el mar grande) siempre que lo vea a
    intervalos, cada treinta días, lo mismo se regirá por las “Birkot hareaj”  (las
    bendiciones de la vista)




    Al Hageshamin, Veal Habesorot Hatovot – Omer “Baruj Hatov Vehametiv”.


    Sobre lluvias provechosas se dice una bendición especial “Baruj Ata HaShem
    Elokenu melej haolam… hatov vehametiv” (Bendito sea HaShem nuestro D-s Rey del
    Universo que es bueno y hace el bien); la cual será recitada por los que poseen
    la tierra. ¿Cuándo se recita la bendición?



    El Shuljan Aruj falla: Del momento en que las gotas de lluvias pueden hacer
    burbujas en los charcos  (Oraj – Jaim 221:1)



    El que ve las lluvias dice: “Modim Anajnu laj” (te agradecemos a ti) y finaliza
    “E-l rov haodaot” (HaShem, a quien debemos una inmensidad de gratitud), como
    opina Rab Papa.


    Y si es el dueño del campo, dirá “shehejeianu”, y si pertenece a otras personas,
    dirá “Hatov Vehametiv” (que es bueno y hace el bien) (idem, idem; 2)



    Veal
    shmuot raot omer “Baruj dayan haEmet”.


    Si escuchas noticias malas, dice: (Bendito sea el juez de la verdad).







     MISHNÁ 3



    (ג) בָּנָה בַיִת חָדָשׁ, וְקָנָה כֵלִים
    חֲדָשִׁים, אוֹמֵר בָּרוּךְ שֶׁהֶחֱיָנוּ. מְבָרֵךְ עַל הָרָעָה מֵעֵין הַטּוֹבָה,
    וְעַל הַטּוֹבָה מֵעֵין הָרָעָה. הַצּוֹעֵק לְשֶׁעָבַר, הֲרֵי זוֹ תְּפִלַּת
    שָׁוְא. כֵּיצַד. הָיְתָה אִשְׁתּוֹ מְעֻבֶּרֶת, וְאָמַר, יְהִי רָצוֹן שֶׁתֵּלֵד
    אִשְׁתִּי זָכָר, הֲרֵי זוֹ תְּפִלַּת שָׁוְא הָיָה בָא בַדֶּרֶךְ וְשָׁמַע קוֹל
    צְוָחָה בָּעִיר, וְאָמַר, יְהִי רָצוֹן שֶׁלֹּא יִהְיוּ אֵלּוּ בְּנֵי בֵיתִי,
    הֲרֵי זוֹ תְּפִלַּת שָׁוְא
    :



    Si uno
    construye una nueva casa o adquiere objetos nuevos dice: “shehejeianu”(Bendito
    sea el que nos mantiene en esta vida, nos conserva y nos hace llegar a esta
    hora). Se recita la bendición sobre una desgracia sin consideración de lo bueno
    que pueda resultar de ella, y sobre una cosa buena sin consideración de lo malo
    que pueda seguirse. Si uno clama a D-s por algo ya ocurrido, es una oración
    vana  ¿Qué significa? Si, por ejemplo, la propia mujer está embarazada y dice
    “D-s quiera que mi mujer de la luz a un niño”.


    Es
    ésta una oración vana si uno va por el camino y oyendo gritos en la ciudad,
    dice:

    “D-s
    quiera que no sea nadie de mi casa”, es ésta una oración vana.




    Bana Bait Jadash, Vekana Jelim Jadashim – Omer: “Baruj…. Shehejeianu”.


    Si uno construye una nueva casa o adquiere un objeto nuevo, dice: Bendito sea el
    que nos mantiene, nos conserva y nos hace llegar hasta esta hora.


    El Shuljan Aruj “Oraj Jaym” falla: El que compra diversos artículos, aunque
    tenga  como estos en su poder, aunque sean viejos, pero él los tiene por primera
    vez, dice: “Shehejeianu”. La “halaja” (ley) es según Rabí Iojanan (223:3)





    Mevarej al haraá meein tova, veal hatova meein raá.


    Se recita la bendición sobre una desgracia, sin considerar lo bueno que resulta
    de ella, y sobre una cosa buena, sin consideración de lo malo que pueda
    seguirle.


    Explica la Guemará (60:1), por ejemplo, cuando una creciente inunda un campo.
    Aunque en realidad es beneficioso porque la tierra recibe cieno y mejora,
    entretanto es un mal porque estropea la siembra. “Y por el bien ¿cómo es eso?”.
    Por  ejemplo, cuando encuentra algo de valor, aunque puede resultarle
    perjudicial, porque si el rey se entera se lo quitan, entretanto es un
    beneficio.




    Hatzoek lesheavar, harei zo tefilat shav keitzad? Haita ishto meuveret, veamar:
    yehi ratzón sheteled ishti zajar – harei zo tefilat shav.


    Si uno clama a HaShem por algo ya ocurrido, es ésa una oración vana, ¿Qué
    significa?


    Si por ejemplo, la propia mujer está embarazada y dice: “D-s quiera que mi mujer
    dé a luz un niño”, es ésta una oración en vano.


    Así falla el Shuljan Aruj; Oraj – Jaim.


    No hay que rezar para que cambien algo después de que  ya existe, aunque no lo
    sabe, por ejemplo, la mujer está embarazada y dice: HaShem quiera que mi mujer
    de la luz a un varón (230:1).




    Haia ba baderej, veshama kol tzevaja bair veamar: iehi ratzón shelo ihiú ele
    bnei beiti,harei zo tefilat shav


    Si uno va por el camino y escuchó gritos en la ciudad y dice: “Quiera D-s que no
    sea nadie de mi casa”, es ésta una oración  vana porque el hecho ya ocurrió.






    MISHNÁ 4



    (ד) הַנִּכְנָס לַכְּרַךְ מִתְפַּלֵּל
    שְׁתַּיִם, אַחַת בִּכְנִיסָתוֹ וְאַחַת בִּיצִיאָתוֹ. בֶּן עַזַּאי אוֹמֵר,
    אַרְבַּע, שְׁתַּיִם בִּכְנִיסָתוֹ וּשְׁתַּיִם בִּיצִיאָתוֹ, וְנוֹתֵן הוֹדָאָה
    לְשֶׁעָבַר, וְצוֹעֵק לֶעָתִיד לָבֹא
    :



    Si uno
    entra en una ciudad amurallada, recita una oración dos veces, una al entrar y
    otra al salir. Ben Azay dice: cuatro veces, dos al entrar y dos al salir, dando
    gracias por el pasado y rogando por el futuro.




    Hanijnas lakraj mitpalel shtaim,  ajat, bijnisato veajt biytziato.


    Si uno entra a una ciudad amurallada, donde se sospecha que hay peligro, recita
    una oración dos veces: Al entrar dice: “Sea tu voluntad Señor D-s mío, hacerme
    entrar en esta ciudad en paz”. Cuando quiera salir dice: “Sea tu voluntad Señor
    D-s mío y de mis antepasados, hacerme salir de esta ciudad en paz”.


    Después de haber salido dice: “Te doy las gracias, Señor D-s mío, por haberme
    hecho salir de esta ciudad en paz, y así como me hiciste salir en paz, guíame en
    paz, sosténme en paz y hazme marchar en paz, y libramé de las manos de todos los
    enemigos, y todas las emboscadas del camino” (60:1).




    Ben Azai omer: arva, shtaim bijnisato ushtaim biytziato.


    Ben Azai dice: dos al entrar y dos al salir, pidiendo en su entrada que tenga
    éxito, y al  salir agradece por haberse salvado del peligro.




    Venoten hodaá lesheavar, vetzoek leatid lavo.


    Dando gracias por el pasado y rogando por el futuro.


    Y así falla el Shuljan Aruj, Oraj – Jaym (230) “El que entra a una ciudad donde
    gobiernan dirigentes, que no garantizan la ley y los derechos humanos, debe
    rezar al entrar y agradecer al salir”.



    MISHNÁ 5



    (ה) חַיָּב אָדָם לְבָרֵךְ עַל הָרָעָה
    כְּשֵׁם שֶׁהוּא מְבָרֵךְ עַל הַטּוֹבָה, שֶׁנֶּאֱמַר (דברים ו) וְאָהַבְתָּ אֵת
    יְיָ אֱלֹהֶיךָ בְּכָל לְבָבְךָ וּבְכָל נַפְשְׁךָ

     וּבְכָל
    מְאֹדֶךָ. בְּכָל לְבָבְךָ, בִּשְׁנֵי יְצָרֶיךָ, בְּיֵצֶר טוֹב וּבְיֵצֶר רָע.
    וּבְכָל נַפְשְׁךָ, אֲפִלּוּ הוּא נוֹטֵל אֶת נַפְשְׁךָ. וּבְכָל מְאֹדֶךָ, בְּכָל
    מָמוֹנְךָ. דָּבָר אַחֵר בְּכָל מְאֹדֶךָ, בְּכָל מִדָּה וּמִדָּה שֶׁהוּא מוֹדֵד
    לָךְ הֱוֵי מוֹדֶה לוֹ בִּמְאֹד מְאֹד. לֹא יָקֵל אָדָם אֶת רֹאשׁוֹ כְּנֶגֶד
    שַׁעַר הַמִּזְרָח, שֶׁהוּא מְכֻוָּן כְּנֶגֶד בֵּית קָדְשֵׁי הַקֳּדָשִׁים. לֹא
    יִכָּנֵס לְהַר הַבַּיִת בְּמַקְלוֹ, וּבְמַנְעָלוֹ, וּבְפֻנְדָּתוֹ, וּבְאָבָק
    שֶׁעַל רַגְלָיו, וְלֹא יַעֲשֶׂנּוּ קַפַּנְדַּרְיָא, וּרְקִיקָה מִקַּל וָחֹמֶר.
    כָּל חוֹתְמֵי בְרָכוֹת שֶׁהָיוּ בַמִּקְדָּשׁ, הָיוּ אוֹמְרִים מִן הָעוֹלָם.
    מִשֶּׁקִּלְקְלוּ הַמִּינִין, וְאָמְרוּ, אֵין עוֹלָם אֶלָּא אֶחָד, הִתְקִינוּ
    שֶׁיְּהוּ אוֹמְרִים, מִן הָעוֹלָם וְעַד הָעוֹלָם. וְהִתְקִינוּ, שֶׁיְּהֵא אָדָם
    שׁוֹאֵל אֶת שְׁלוֹם חֲבֵרוֹ בַּשֵּׁם, שֶׁנֶּאֱמַר (רות ב) וְהִנֵּה בֹעַז בָּא
    מִבֵּית לֶחֶם, וַיֹּאמֶר לַקּוֹצְרִים יְיָ עִמָּכֶם, וַיֹּאמְרוּ לוֹ, יְבָרֶכְךָ
    יְיָ. וְאוֹמֵר (שופטים ו) יְיָ עִמְּךָ גִּבּוֹר הֶחָיִל. וְאוֹמֵר (משלי כג) אַל
    תָּבוּז כִּי זָקְנָה אִמֶּךָ. וְאוֹמֵר (תהלים קיט) עֵת לַעֲשׂוֹת לַייָ הֵפֵרוּ
    תוֹרָתֶךָ. רַבִּי נָתָן אוֹמֵר, הֵפֵרוּ תוֹרָתֶךָ עֵת לַעֲשׂוֹת לַייָ
    :




    Cada uno está obligado a bendecir a D-s en el mal, del mismo modo que lo bendice
    en el bien; ya que está escrito: Amarás al Señor tu D-s, con todo tu corazón,
    con toda tu alma, con todo tu poder, es decir, con tus dos inclinaciones, la
    buena y la mala; con toda tu alma, es decir, incluso cuando te quita la vida;
    con todo tu poder, es decir, con todas tus riquezas.



    Otra explicación de “con todo tu poder”, en cualquier medida con la que El te
    mida, le darás gracias (con todas tus fuerzas). Nadie ha de comportarse con
    ligereza frente a la Puerta Oriental, ya que está frente al Santo de los Santos.
    Nadie puede entrar en el Monte del Templo con su bastón, o con sus zapatos, o
    con su cartera, o con polvo sobre sus pies, ni hacer de él un atajo, ni mucho
    menos se puede escupir en él. Al final de la bendición dicha en el Templo se
    acostumbra a decir “desde la eternidad”. Pero después que los herejes la
    corrompieron y dijeron que sólo hay un mundo, se dispuso que se dijera “desde la
    eternidad hasta la eternidad”. Se dispuso que cada cual pudiera saludar a su
    prójimo en el nombre de D-s, puesto que está escrito: llegó Boaz desde Bet-
    Lejem y dijo a los segadores: El Señor esté con vosotros, contestándole ellos:
    El Señor te bendiga. También se dice: “El señor esté contigo, valiente héroe”.
    Asimismo: no desprecies a tu madre cuando envejeciere. Se dice también: es
    tiempo de hacer para el Señor, pues han violado tu ley. Rabí Natán dice: “han
    violado tu ley, porque era tiempo de obrar para el Señor”.




    Jaiav Adam Levarej Al Haraá Keshem Shehu Mevarej Al Hatova Sheneemar: Vehaavta
    Et Hashem Elokeja Bejol Levavja Ubejol Nafsheja Ubejol Meodeja.


    Cada uno está obligado a bendecir a D-s en el mal, diciendo “Baruj dayan haemet”
    (el juez verdadero del mismo modo que le bendice en el bien), debe hacerlo con
    alegría, pregunta la Guemará: ¿De qué versículo se aprende esto?, del que dice:
    Misericordia y juicio cantaré, a Ti te cantaré, Señor (Tehilim 101:1), si es
    misericordia cantaré, si es juicio cantaré… El hombre dijo el Rabí Huna. ¿Qué
    dijo Rabí en nombre de Rabí Meir? Debe decir siempre “Todo lo que hace  el
    Misericordioso es para bien” (60:2).


    Ya está escrito: “Amarás al Señor tu D-s con todo tu corazón, con toda tu alma,
    con todo tu poder” (Devarim 6:5).




    Bejol Levavja – Bishnei Ietzareja, Beietzer Tov, Ubeietzer Rá
    .


    Con todo tu corazón; es decir, con tus dos inclinaciones, la buena y la mala, y
    el alma, con “ietzer hatov”, la buena inclinación, hace la voluntad del Creador
    y lucha contra el “ietzer hara”, la inclinación del mal para vencerlo, y de esta
    manera, sirve a HaShem con sus dos instintos.




    Ubejol Nafsheja- Afilu Hu Notel Et Nafsheja.


    Con toda tu alma, incluso cuando te quita tu vida. Sobre tres graves pecados, la
    idolatría, la conducta sexual ilícita, y el derramamiento de sangre, si a un
    judío se le dice: transgrédele o serás muerto, debe dejarse matar y no
    transgredirle (Rambam, fundamentos de la Torá, capítulo 5:2).



    Leamos lo que la  Guemará cuenta sobre Rabí Akiva:


    Sacaron al Rabí Akiva para hacerlo ejecutar cuando era la hora del Shemá, y
    mientras le desgarraban la carne con peines de hierro, él recibía sobre sí el
    yugo del reino de los cielos.


    Sus discípulos le dijeron: Maestro, ¿Hasta este momento?, “Toda mi vida”
    contestó “me estuvo afligiendo este versículo: Con toda tu alma “Aunque te quite
    el alma” Yo pensaba: ¿Cuándo tendré la oportunidad de cumplirlo?, ¿Y ahora que
    se presentó, no he de cumplirlo?”. Estiró la palabra uno, hasta que le salió el
    alma diciendo uno. Oyese una voz (celestial) que dijo: “dichoso de ti, Rabí
    Akiva, que despediste el alma con la palabra uno”.


    Los ángeles servidores dijeron ante el santo, bendito sea: ¿Esa es la Torá y es
    la recompensa? De los mortales con tu mano, Señor, de los mortales etcétera…
    cuya porción les contestó la tienen en esta vida.


    Oyese una voz que dijo: “dichoso de ti, Rabí Akiva, que estás destinado a la
    vida del mundo que vendrá”.




    Ubejol Meodeja -Bejol Mamonja.


    Con todo tu poder, es decir, con todas tus riquezas, pregunta la Guemará: Si
    dice con toda tu alma (Bejol nafsheja), para que dice además con tus fuerzas (Bejol
    meodeja), y si dice con todas tu fuerzas, para que dice ¿Con toda tu alma? Y
    contesta: Para el caso de que haya un hombre que aprecie más su cuerpo que su
    dinero dice: con toda tu alma, (bejol nafsheja), para el caso de que haya un
    hombre que aprecie más su dinero que su cuerpo dice: Con todas tus fuerzas (bejol
    meodeja 61:2).




    Lo Iakel Adam Et Roshó Keneged Shaar Hamizraj She Hu Mejuvan Kenegd Bet –
    Kodshei Hakodashim
    .


    Nadie ha de comportarse con ligereza y sin respeto frente a la Puerta Oriental,
    ya que está frente al Santo de los Santos por esa razón.




    Lo Ikanes Lehar Habait Bemaklo Ubeminalo Ubefundato, Ubeavak Sheal Raglav, Velo
    Iaasenu Kapandria, Urekika Mikal Vajomer.


    Nadie puede entra en el Monte del Templo con su bastón, con sus zapatos, con su
    cinturón, que tenía un espacio para guardar un dinero, con polvo sobre sus pies,
    ni usar el Templo como atajo para acortar su camino, y mucho menos escupir
    dentro del Templo, ya que es una señal de irreverencia al lugar.





    Kol Jotmei Berajot Sheaiu Bamikdash Haiu Omrim: Min Haolam.


    La Mishná nos relata que al final de toda la bendición dicha en el Templo, en
    vez de decir amén, decían “Baruj HaShem Elokei Israel ad olam” (Bendito de D-s,
    de Israel desde la Eternidad).





    Mishekilkelu Haminin, Veamru: Ein Olam Ela Ejad.


    Pero después de que los herejes negaron el “Olam haba” (mundo futuro).




    Hitkinu Sheihiyú Omrim: Min Haolam Vead Haolam.


    Se dispuso que se dijera: Desde la eternidad, hasta la eternidad.


    Los Jajamim fijaron otra ordenanza:




    Shiyie Adam Shoel Et Shlom Javeró Beshem, Sheneemar: “Vehine Boaz Ba Mibet Lejem
    Vaiomer Lakotzrim, Hashem Imajem.


    Que cada persona salude a su prójimo con el nombre de D-s, puesto que está
    escrito: Llegó Boaz desde Bet Lejem y dijo a los segadores: “El Señor esté con
    vosotros”, contestándole ellos: “El Señor te bendiga” (Rat 2:4).




    Vaiomru Lo Iebarejeja Hashem.


    Contestándole ellos, el Señor te bendiga a Gid-on. Y cuando se le apareció el
    ángel  de HaShem le dijo: El Señor esté contigo, valiente héroe (Shoftim 6:12).





    Veomer: Al Tabuz Ki Zakna Imeja.


    (Mishle 23:22) No desprecies a tu madre cuando envejeciere, de acá aprendemos
    que no hay que desdeñar las viejas costumbres.




    Veomer: “Et Laasot Lahashem Eferu Torateja” (Tehilim 119:126).


    Se dice también “es tiempo de hacer para el Señor, pues han violado tu Torá”.




    Rabí Natan Omer: Heferu Torateja, Mishum Et Laasot Lahashem.


    Rabí Natan dice: Que a veces es necesario violar una ley para preservar y
    fortalecer la Torá.


    Hay quienes explican que con este concepto  finaliza el Tratado, se trata de
    finalizar con algo bueno, por eso volteó el versículo para finalizar con “et
    laasot la HaShem” (Es tiempo para hacer por el Señor).

    Biografías


    TRATADO DE BERAJOT

    Biografías

    RABÍ
    ELIEZER BEN HURKENUS

    RABAN SHIMON BEN GAMLIEL

    RABÍ IEOSHUA
    BEN GEMALA

    SHAMAI EL
    ANCIANO

    RABÍ TARFON

    RABÍ ELAZAR
    BEN AZARIA

    RABÍ MEIR
    “BAAL HANES”

    RABI YEHUDA BAR ILAY

    RABÍ IEOSHUA
    BEN KORJA

    RABÍ IOSI
    BEN JALAFTA

    RABI
    NEJUNIA BEN HAKANA

    RABÍ AKIVA
    BEN IOSEF

    JANINA BEN
    DOSA

    RABÍ
    ISHMAEL BEN ELISHA

    RABÍ NATAN


    RABÍ ELIEZER BEN HURKENUS

     

    Rabí
    Eliezer, tanaíta de la segunda generación, el primero de los alumnos de Rabí
    Iojanan ben Zakai y el más importante de ellos.

    Sobre
    él dijo su Rabino: Rabí Eliezer es una cisterna encalada que no pierde gota: “Si
    todos los sabios de Israel fueran colocados en un platillo de la balanza y
    Eliezer ben Hurkenus en el segundo platillo, pesará más que todos ellos”. (Avot
    2:8).

    El
    gran tanaíta Rabí Eliezer Hagadol era hijo de un rico propietario llamado
    Hurkenus. Este Hurkenus poseía muchos campos y castillos y sus hijos trabajaban
    los terrenos del padre.


    También Eliezer araba la tierra junto con sus otros hermanos. Tenía 22 años
    cuando el padre lo encontró cierta vez llorando y le preguntó:

    ¿Por
    qué lloras? ¿Tal vez no te gusta el trabajo y quieres que te cambiemos a otro
    campo?

    ¡Yo
    quiero estudiar Torá!

    Fue la
    breve y resuelta respuesta. Finalmente escapó de la casa paterna yéndose a
    Jerusalén a la Yeshivá de Rabí Iojanan ben Zakai.

    Al ver
    al joven recién llegado, Rabí Iojanan ben Zakai le preguntó:

    ¿Quién
    eres? ¿Y quién es tu padre?


    Eliezer no le respondió sino que rompió a llorar.

    ¿Por
    qué lloras, hijo? Le preguntó cariñosamente el gran sabio.

    Yo
    quiero estudiar Torá – contestó Eliezer.

    El
    Rabí volvió a preguntarle:


    ¿Alguna vez visitaste una escuela? ¿Por lo menos sabes Kriat Shemá, Tefilá y
    Birkat Hamazón?

    ¡No! –
    Fue la respuesta de Eliezer.

    Rabí
    Iojanan ben Zakai le enseñó a leer el Kriat Shemá, a rezar y a decir el Birkat
    Hamazón y comenzó a instruirlo en Torá hasta que Eliezer superó a alumnos que
    habían empezado a estudiar en la Yeshivá antes que él.

    En el
    primer tiempo, cuando recién había llegado a la yeshivá, el Rabí le sintió el
    aliento pesado. Y después de mucho esfuerzo le fue posible enterarse que su
    nuevo alumno ayunaba la mayor parte del tiempo. Entonces empezó a interesarse
    más en él, conoció su historia y cómo se había ido de su casa sin la
    autorización paterna. Le consiguió un buen alojamiento a su costa y lo bendijo,
    deseándole que debido al hambre sufrida por la sagrada Torá sea merecedor de
    pronunciar palabras de Torá que perfumen el mundo.


    Eliezer estuvo tres años en la Yeshivá de Rabí Iojanán ben Zakai, y sediento
    bebía de los claros manantiales del gran maestro hasta que se destacó como uno
    de los mayores eruditos de su generación.

    En el
    ínterin, a Horkenus le fueron mal los negocios y él con su familia tuvieron que
    irse por una temporada. Cuando la familia volvió a su tierra y posesiones,
    dijeron los hermanos al padre:

    – Para
    los sufrimientos Eliezer no fue nuestro socio, pero para la herencia seguramente
    se presentará como heredero con los mismos derechos que todos nosotros.

    Ellos
    decidieron que Horkenus fuera a Iersuhalaim y publicara en la Yeshivá de allí
    que él desheredaba a su hijo Eliezer.

    Cuando
    Horkenus llegó a Jerusalén, Rabí Iojanan ben Zakai lo recibió con todos los
    honores, lo invitó a sentarse entre los sabios más grandes e importantes de la
    generación como Nakdimón ben Gurión, Calbá Sabua y ben Tzitzit Hakeset y ordenó
    que Rabí Eliezer pronunciase una disertación ese sábado. Cuando llamaron a
    Eliezer a exponer sus comentarios, él comenzó dirigiéndose a su maestro con
    estas palabras: “Yo soy comparado a un pozo que no contiene más que lo que en él
    vertieron”.

    A eso
    le respondió Rabí Iojanán ben Zakai:

    “No,
    hijo mío. Tú eres comparable a un surgiente manantial del cual siempre brota
    agua fresca”.


    Entonces Rabí Iojanán ben Zakai se retiró y Rabí Eliezer pronunció tan agudas
    palabras de Torá como se habían escuchado desde la época de Moshé Rabenu. Y su
    cara brillaba como el sol. Los alumnos corrieron a referirle a Rabí Iojanán ben
    Zakai como su rostro brillaba y resplandecía debido a su extraordinaria Torá.

    Rabí
    Iojanán ben Zakai se acercó a él y besándolo en la cabeza dijo:


    ¡Bienaventurados ustedes, Abraham, Itzjak y Yaacov, que un ser así descendió de
    vuestros hijos!

    ¿A
    quién están elogiando así? – preguntó el padre. A lo cual le respondieron:

    ¡A tu
    hijo Eliezer!

    Con
    gran turbación el padre exclamó:


    Siendo así ¿por qué dijo “Bienaventurado Abraham, Itzjak y Yaacov”?, tendría que
    haber dicho “Bienaventurado yo que un ser así descendió de mí”.

    Al
    darse cuenta de la presencia de su padre, Rabí Eliezer interrumpió su prédica y
    exclamó:


    ¡Padre! No puedo continuar estudiando si tú estás de pie.


    Horkenus le respondió con énfasis.

    -¡Hijo
    mío! ¡Yo vine a desheredarte, pero después de haber presenciado tu grandeza en
    Torá, rehusaré su herencia a tus hermanos y todo lo recibes tú como regalo!

    Rabí
    Eliezer le contestó:

    – Al
    Padre Celestial no le pedí dinero ni riquezas, sólo recibir como regalo la
    sagrada Torá, y yo no quiero tomar más que mi parte.

    Con
    gran entusiasmo siguió estudiando y se convirtió en yerno del Nasi Raban Shimón
    ben Gamliel, casándose con su inteligente hija Imá Shalom.

    Imá
    Shalom, la privilegiada hija del Raban Shimón ben Gamliel, (uno de los diez
    grandes sabios que murieron por “Kidush HaShem” (santificación del nombre de
    D-s) víctimas del Imperio Romano) y hermana del Raban Gamliel de Iavne, estaba
    entre las más renombradas de su época. Sus hijos eran de una extraordinaria
    belleza y cuando le preguntaban con qué se había hecho merecedora a ese
    privilegio, ella respondía:


    Debido al singular recato dentro de la vida familiar.

    En la
    vecindad de Imá Shalom y su hermano Raban Gamliel vivía un juez, un filósofo,
    que en todas partes trataba de mostrar una personalidad ejemplar, incapaz de
    aceptar soborno, y de esa forma estafaba a los que acudían a él para solucionar
    un litigio.

    Imá
    Shalom acudió al juez con un candelabro de oro como obsequio y le pidió que
    distribuyese lo que había quedado de sus padres entre ella y su hermano Raban
    Gamliel. En el juicio, el magistrado ordenó repartirse la herencia por partes
    iguales.

    Rabí
    Gamliel le hizo esta observación:


    Nuestra Torá indica que en caso que haya hijos varones, las mujeres no reciben
    herencia alguna.

    El
    juez le respondió:


    Desde el día que comenzó vuestro destierro fue anulada la Torá de Moshé ocupando
    su lugar otro conjunto de leyes, las cuales indican que los hijos varones y
    mujeres heredan por partes iguales.

    Al día
    siguiente el Raban Gamliel le regaló un valioso asno de Egipto. En la segunda
    sesión del pleito el juez explicó:

    – He
    profundizado en el Código Romano y encontré un pasaje que reza: “Yo no vine a
    disminuir las doctrinas de Moshé sino a agregar”. ¡Y la antigua doctrina indica
    claramente que en caso que haya descendientes varones, las hijas mujeres no
    reciben ninguna parte en la herencia!

    Imá
    Shalom exclamó:

    -¡Que
    tu vela arda y nos ilumine a todos! – Con eso quería referirse al candelabro con
    el  que lo había sobornado.

    A eso
    respondió Raban Gamliel:

    -¡El
    asno quebró el candelabro!

    Y
    todos los presentes en el tribunal comprendieron que Imá Shalom y Raban Gamliel
    habían representado esa farsa para poner de manifiesto que el incorruptible juez
    se había dejado sobornar.

    ¿Por
    qué lo llamaban Eliezer Hagadol, elevado título que ninguno de los tanaítas
    tuvo? Porque de los cinco gigantes de espíritu, los cinco alumnos más sabios del
    Raban Iojanán ben Zakai, Rabí Eliezer ben Horkenus, Rabí Ieoshúa ben Jenaniá,
    Rabí Elazar ben Aroj, Rabí Iosi Hakohen y Rabí Shimón ben Netanel, fue
    reconocido Rabí Eliezer como el más grande, tal como lo determinó el mismo Raban
    Iojanán ben Zakai que solía decir:

    – Si
    todos los sabios judíos estuvieran sobre un platillo de la balanza y Eliezer ben
    Horcanus en el otro, los sobrepasaría a todos.

    Sobre
    sus elevadas doctrinas morales podemos leer en Pirké Avot: “Que el honor de tu
    amigo te sea tan valioso como el tuyo y no te entregues con facilidad a la ira
    contra otro, y arrepiéntete como mínimo un día antes de tu partida de este
    mundo, y que entres en calor frente al fuego de los sabios de la Torá, y ten
    cuidado de no tocar sus brasas calientes para no quemarte porque sus mordeduras
    son como las de un zorro, y sus picaduras como las de un escorpión, y sus
    murmullos como los de una serpiente venenosa, y todas sus palabras son como
    brasas de fuego”.

    Estas
    breves reglas de moral son verdaderos brillantes y es necesario comprenderlas en
    su fundamento y perspicacia: “que el honor de tu amigo te sea tan valioso como
    el tuyo” tiene dos significados:

    La
    medida del honor brindado por tu amigo sea apreciada por ti como la tuya. Cuando
    honras a tu amigo siempre consideras haber cumplido tu obligación y hecho lo
    suficiente. De la misma manera debes conformarte con los honores brindados por
    el otro y no considerarlos insuficientes.

    El
    honor que te brinda tu amigo no juegue en ti ningún rol más grande que si tú
    mismo te lo hubieras asignado.

    “No te
    entregues con facilidad a la ira contra otro”. La ira por sí misma no es un
    pecado para uno. Pero es una de las peores costumbres, porque en cuanto la
    persona cae en enojo, ya no es la misma que unos minutos antes. No piensa en
    forma natural. No habla como es debido y es capaz de cualquier maldad.


    “Arrepiéntete como mínimo un día antes de tu partida de este mundo”. Los alumnos
    de Rabí Eliezer le preguntaron: “¿Cómo sabe una persona cuándo va a morir para
    arrepentirse un día antes?”.

    Él les
    respondió:

    – Como
    nadie sabe cuándo va a ser el último día, tiene que arrepentirse cada día porque
    nadie está seguro de llegar al día siguiente, y de esa forma el ser humano debe
    arrepentirse durante toda su vida.

    Y lo
    mismo dijo el rey Salomón:

    – “Que
    en todo momento sean blancos tus vestidos y que sobre tu cabeza nunca falte
    aceite”.

    Esto
    significa cuidarse siempre de los pecados aumentando la Torá y las buenas
    acciones que iluminan el alma igual que el aceite.

    “Que
    entres en calor frente al fuego de los sabios de la Torá”. La naturaleza del
    fuego es que de lejos se siente frío y muy cerca, quema. Lo mismo sucede con los
    sabios, hay que seguir sus pasos para aprender de ellos virtudes, moral y
    buenas acciones. Pero todo con respeto y cortesía. El que está muy familiarizado
    con el sabio y se cree su igual, finalmente se quemará.

    Un
    tiempo antes de la destrucción del Templo, el Raban Iojanán ben Zakai fundó en
    Iavne una gran Yeshivá. Rabí Eliezer, uno de sus grandes discípulos, también fue
    invitado a ese conjunto de sabios. Entonces salió del cielo una voz que
    proclamó:

    – “Dos
    de los representantes son aptos para ser poseedores de la Visión Divina y Shmuel
    Hakatán es uno de ellos”.

    Todos
    los sabios estuvieron de acuerdo que el segundo no era otro que Rabí Eliezer ben
    Horcanus.

    Y
    cuando Rabí Iojanán ben Zakai salió de Iersuhalaim en medio de la guerra con
    Vespaciano, emperador romano, fueron Rabí Eliezer y Rabí Ieoshúa los que,
    escondido en un ataúd, lo sacaron de contrabando.

    En esa
    época fue cuando Rabí Iojanán ben Zakai les dio el título a Rabí Eliezer ben
    Horkenus y a Rabí Ieoshúa. Y desde ese momento, Rabí Eliezer ocupó un lugar
    privilegiado dentro de la vida judía como conductor y “grande” de su generación,
    junto con su cuñado Rabán Gamliel (el cual se convirtió en Nasi a la muerte del
    Raban Iojanán ben Zakai) y Rabí Ieoshúa llevó a cabo numerosos viajes a Roma
    tratando de conseguir que los grandes emperadores anulen pesados tributos y
    decretos oprimentes para los judíos.

    La
    historia se repite y lo sucedido entre Rabí Eliezer y su padre Horkenus volvió a
    repetirse. Rabí Akivá se contrató en lo de Rabí Eliezer para trabajar tres años
    y en la víspera de Iom-Kipur le pidió:

    – Dame
    lo que me corresponde en pago por mi trabajo. Quiero ir a mi casa para llevar
    alimentos a mi esposa e hijos.

    Rabí
    Eliezer le contestó:

    -¡No
    tengo plata!

    -Dame
    frutas

    -No
    tengo

    -Dame
    tierras

    -No
    tengo

    -Dame
    animales

    -No
    tengo

    Rabí
    Akivá tomó sus herramientas de trabajo y se fue a su casa totalmente desanimado.
    Después de Sucot, Rabí Eliezer cargó comida, bebida y diversos productos sobre
    tres asnos y con toda la suma que le debía a la casa de Rabí Akivá. Después de
    conversar animadamente, comer y beber le pagó lo que le correspondía y le
    preguntó:


    -Cuando yo te dije que no tenía plata, ¿qué pensaste?

    -Pensé
    que se le presentó mercadería muy barata y utilizó todo el efectivo.

    -¿Y
    cuándo te dije que no tenía animales?

    -Pensé
    que estaban alquilados a otra persona.

    -¿Y
    qué pensaste cuando te dije que no tenía tierras?

    -Pensé
    que se las alquilaba a alguien.


    -Cuándo te dije que no tenía frutas ¿qué creíste?


    -Consideré que aún no había separado Terumá y Maaser.

    -¿Y
    cuando contesté que tampoco tenía ropa?

    -Pensé
    que había consagrado su fortuna al Bet Hamikdash (Sagrado Templo).


    Exclamó Rabí Eliezer:

    ¡Así
    fue, lo juro! Debido a mi hijo Horkenus, que no cumple la Torá, consagré toda mi
    fortuna al Bet Hamikdash, pero cuando me encontré en el sur con mis amigos,
    ellos anularon mi promesa, y a ti, que entonces me juzgaste favorablemente, que
    el Altísimo también te juzgue favorablemente.

    Su
    grandeza sobrepasó todos los límites, y eso produjo una gran separación con los
    otros judíos sabios en un juicio puro e impuro en el cual Rabí Eliezer determinó
    puro y los sabios impuros. En ese día –cuenta la Guemará- Rabí Eliezer dio
    numerosas respuestas y demostró a los sabios su razón. Pero ellos no aceptaron
    su veredicto. Entonces exclamó Rabí Eliezer:

    -¡Si
    la ley es como yo digo que lo confirme este algarrobo! – dijo Rabí Eliezer.

    Y el
    algarrobo se corrió a 400 codos (192 mts) de su lugar.

    Los
    sabios respondieron:

    -Eso
    no demuestra nada.

    Volvió
    a decir Rabí Eliezer:

    -¡Si
    la ley es como yo digo que lo confirme el manantial!

    Y el
    manantial se corrió de lugar.


    Respondieron los sabios:

    -Eso
    aún no alcanza.

    Dijo
    Rabí Eliezer por tercera vez:

    -¡Si
    yo tengo razón que lo confirmen las paredes de la Yeshivá!

    Y las
    paredes empezaron a inclinarse. Rabí Yeoshuá gritó:


    -¡Cuándo los sabios discuten en un juicio, ustedes no tienen que inmiscuirse!

    Cuenta
    la Guemará que debido a la honra de Rabí Ieoshúa las paredes no cayeron y debido
    a la de Rabí Eliezer quedaron inclinadas.

    Dijo
    Rabí Eliezer:

    -¡Del
    cielo van a confirmar que la ley es como yo digo!


    Entonces salió una voz del Cielo:

    -¿Por
    qué luchan contra Rabí Eliezer cuando la ley es siempre como él indica?

    Rabí
    Ieoshúa se puso de pie y respondió:

    -¡La
    Torá ya no está en el Cielo!. – Esto se refiere a que la decisión sobre cada
    versículo fue entregada a los sabios de este mundo tal como lo dice la misma
    Torá: “Ajarei rabim lehatot” (seguir a la mayoría), entonces se dictaminó impuro
    sobre lo puro por él decretado y eso fue quemado para demostrar que así es la
    ley. Y decidieron no volver a encontrarse ni a discutir con Rabí Eliezer y desde
    entonces él no volvió a Iavne, sino que estudió con jóvenes alumnos en su propia
    Yeshivá en Lod, donde residía. Ese día, en que los sabios dictaminaron en
    desacuerdo con Rabí Eliezer, los cielos  huracanados y una gran medida de ira
    fue vertida sobre el mundo; el trigo, la cebada y los olivos disminuyeron en una
    tercera parte y también la masa preparada por las mujeres se arruinó.

    Raban
    Gamliel, su cuñado, estaba en aquella época realizando un viaje por mar y una
    gran tormenta lo amenazó poniendo en peligro su vida. Entonces él comprendió que
    eso solamente se debía al honor de Rabí Eliezer y levantándose dijo:


    -¡Señor del Mundo! ¡Tú sabes que todo lo que hicimos no fue por mi honor ni por
    la de mis padres, sino por el tuyo para que no se multipliquen ni extiendan
    peleas entre los judíos!- y la tormenta se calmó.

    Los
    comentaristas explican el concepto de Rabí Eliezer cuando trató de convencer a
    los sabios sobre el algarrobo, el manantial y las paredes de la Yeshivá que
    indicaban que de todas las necesidades humanas como comer, beber y dormir, él
    sólo tomaba lo más necesario: gozaba de la fruta del algarrobo, bebía agua y
    siempre estaba entre las paredes de la Yeshivá, un lugar que lo llevó a sus
    elevados conocimientos en Torá.

    Su sed
    y fluidez para estudiar la Torá eran sobrenaturales. El mismo lo afirmó:


    Nadie llegaba a la Yeshivá antes que yo. Nunca descabecé ni el más ligero sueño
    dentro de la misma. Siempre salía al último y nunca me distraje con
    conversaciones vanas –y de esa forma superó con sus extraordinarios
    conocimientos a todos sus amigos- lo que le valió que Rabí Iojanán ben Zakai lo
    denominara “un pozo de cemento en el cual ni una gota de agua se pierde”.

    En el
    Midrash se relata que ejercía una poderosa influencia. Cierta vez Rabí Ieoshúa
    entró en la Yeshivá de Rabí Eliezer, después de la desaparición física de éste,
    y al ver la piedra donde el sabio solía sentarse a estudiar, la besó y exclamó:

    – Esta
    piedra es comparable al Monte Sinaí y el que sobre ella se sentó es comparable a
    las Tablas de la Ley.

    Rabí
    Itzjak dijo:

    -En
    vida de Rabí Eliezer todo lo que estudiábamos estaba tan claro como en el día en
    que la Torá fue entregada en el Monte Sinaí.

    ¡Hasta
    esa altura llegaron a valorarse sus conocimientos! Pero pese a eso, para que no
    hubiera excepciones en la Torá Oral, los sabios debieron oponerse enérgicamente
    a Rabí Eliezer y con la autoridad dada por el “Ajarei rabim lehatot” (seguir la
    decisión de la mayoría) y para evitar las disputas acordaron no encontrarse más
    con él.


    Después que los sabios se separaron oficialmente de él, la soledad lo
    apesadumbraba enormemente y por eso su esposa, Ima Shalom, siempre cuidaba que
    después de decir Shemona Esre no dijera Tajnun, plegaria capaz de tener un
    efecto inmediato, y lo distraía con una conversación que anulaba esa propiedad.
    Una vez aconteció que un padre golpeó a su puerta y ella le alcanzó algo. Cuando
    entró en el cuarto y lo encontró diciendo Tajanun, le dijo:

    – ¡Deténte!
    Ya mataste a mi hermano – No pasó mucho y se supo que Raban Gamliel había
    fallecido.


    ¿Cómo lo supiste? – Preguntó Rabí Eliezer a su esposa.

    – Mis
    grandes padres me dejaron una cabalá:  ¡Todas las puertas pueden cerrarse, pero
    las puertas de un corazón oprimido que sufre y llora nunca están cerradas! –Fue
    su respuesta.

    En el
    Talmud Ierushalmi se cuenta que una vez iba por la calle Rabí Eliezer y le cayó
    basura que una mujer tiraba sin darse cuenta que alguien pasaba.  El se alegró y
    exclamó:

    – Yo
    agradezco que de hoy en adelante mis amigos volverán a amigarse conmigo “de la
    basura se levantará un pobre” –pero lamentablemente su deseo no se vio
    satisfecho.

    Cuando
    Rabí Eliezer enfermó, sus alumnos fueron a visitarlo y le pidieron:


    ¡Rabí! ¡Enséñalos los caminos a través de los cuales podremos llegar a la vida
    verdadera y correcta!

    Él les
    respondió:


    Honrad uno al otro, enseñen a sus hijos Torá de acuerdo a la correcta acepción
    de la Guemará y manténganse siempre entre sabios, y cuando recen tengan en
    cuenta ante quién lo hacen.

    Eso
    quiere decir que cuiden los principios del judaísmo, estudien Torá con los niños
    desde la más tierna infancia, y sirvan con abnegación a Dios.

    En sus
    últimos días fueron a visitarlo Rabí Akivá con sus amigos. Rabí Eliezer estaba
    acostado en su cuarto y ellos entraron en la sala. Era un viernes después del
    mediodía. Mientras tanto su hijo Horkenus entró al cuarto para sacarle los
    “Tefilin” y el padre no lo dejó. Horkenus dijo a las visitas:

    – Me
    parece que debido a los sufrimientos mi padre no está en sus cabales.

    A eso
    le contestó el padre.

    – ¿Por
    qué no te interesas en el encendido de las velas y en preparar comida caliente
    para “Shabat”, las cuales huelen a prohibiciones de la Torá y te interesas en
    que me saque los tefilin, lo cual no es más que una prohibición de nuestros
    Rabinos?

    Cuando
    los sabios oyeron que estaba totalmente lúcido entraron en su cuarto, pero se
    mantuvieron alejados de él cuatro codos.

    Rabí
    Eliezer les pregunta:


    ¿Dónde estuvieron hasta hoy?

    – No
    tuvimos tiempo.

    A eso
    respondió Rabí Eliezer:

    – Yo
    no estoy seguro si estas personas van a morir en forma normal.

    Le
    pregunta Rabí Akivá:

    -¿Cuál
    fin será más difícil que el mundo de ellos? porque con tu aguda inteligencia
    hubieras podido aprender mucho de mí. (Rashi).

    Ellos
    le hicieron una pregunta referente a las leyes de puro e impuro, a lo cual Rabí
    Eliezer respondió puro. Y con la palabra puro se elevó su santa alma.

    De
    inmediato se levantó Rabí Ieoshúa y exclamó:

    – “El
    voto está anulado”.


    Acompañándolo desde Cesarea a Lod donde fue sepultado. Rabí Akivá lloraba
    desconsoladamente y martirizándose exclamaba:


    Padre, Padre, gran luchador de la Torá, mucha plata me quedó sin tener quien me
    la cambie – Esto significa muchas preguntas sobre Torá tengo para hacer y no
    quedó quien me pueda responder.

    En la
    Guemará se cuenta que hubo un año de sequías. Pese a los ruegos de Rabí Eliezer
    las lluvias no cayeron. A los ruegos de Rabí Akivá llovió. Los sabios pensaron
    que esa era una señal de que Rabí Akivá era más importante, entonces salió una
    voz del Cielo:

    – No,
    no es que sean más grande, sino que pasa por alto sus costumbres.

    Rabí
    Moshé Jaim Lutzato dice que eso no quiere decir que Rabí Eliezer no tuviera la
    virtud de pasar por alto sus costumbres. Pero como Rabí Akivá descendía de
    conversos, sus buenas costumbres eran más distinguidas en el Cielo. Rabí Akivá
    mismo pensó que Rabí Eliezer podía sentirse relajado debido a eso, entonces se
    puso de pie y dijo:

    – Yo
    soy comparable al sirviente de un rey, al cual se le contesta enseguida y no se
    mantiene con él largas conversaciones. Pero el Rabí es comparable al querido de
    un rey, el cual es muy distinguido por éste que gusta mantener con él largas
    conversaciones y por eso no le responde al momento.

     


     


    RABAN SHIMON BEN
    GAMLIEL


    (Cuarto Presidente de la casa
    de Hilel)

     

    Fue
    Presidente del Sanhedrín en la generación de la destrucción, junto a los Grandes
    Sacerdotes, Janan ben Janan y Yeoshua ben Gemala, actuó como dirigente de
    Ierushalaim durante la guerra con los romanos.

    Era
    considerado como un hombre inteligente, que supo palear situaciones complejas
    encontrando soluciones que fueron aceptadas por la comunidad.

    Era un
    dirigente moderado que bregaba por la paz, y según una opinión fue asesinado por
    los celotes.

    Pocas
    son las enseñanzas que recibimos en su nombre porque todas eran mencionadas en
    nombre de la casa de Hilel.

    Su
    hijo Raban Gamliel de Yavne nos transmite lo que le enseñó su padre (Mishna
    Eruvín 6:2).


    Participaba activamente en la ceremonia de “Bet-Hashoeva”, (ver Mishna Suca
    5:2-3), en el templo y danzaba teniendo ocho antorchas encendidas, las lanzaba y
    ninguna de ellas tocaba el suelo (Tosefta, Suca 4:4).

    Entre
    sus máximas más conocidas encontramos en el Tratado de Avot: “toda mi vida la
    pasé entre sabios, y nada hallé mejor para el cuerpo que el silencio, lo
    principal no es la teoría, sino la práctica”. Todo aquel que multiplica sus
    palabras, se introduce al pecado (1:17).

     

     


    RABÍ IEOSHUA BEN
    GEMALA

     

    Uno de
    los Sumos Sacerdotes de la época de la destrucción del Segundo Templo. Se casó
    con Marta bat Baitos, una de las mujeres más ricas de su época.

    Ben
    Gemala es recordado y alabado en las generaciones posteriores, porque hizo unas
    tablas de oro para el servicio de Iom HaKipurim (Mishna, Ioma 3:9),
    especialmente es mencionado por su trabajo en pro de la educación.


    Doscientos años después de su fallecimiento transmitieron estas palabras:
    “Realmente el recuerdo de ese hombre llamado Ieoshua bar Gemala debe ser
    bendecido, si no fuera por él, la Torá habría caído en el olvido en Israel”.

    Al
    principio, a los niños que tenían padre, el padre les enseñaba la Torá; los que
    no tenían padre, no la estudiaban. Se guiaban por el siguiente versículo: “Y las
    enseñaréis a vuestros hijos, vosotros, (los padres) las enseñaréis”. Pero luego
    se dispuso nombrar en Jerusalén maestros para enseñar a los niños. Se guiaron
    por el siguiente versículo: “Porque de Sión saldrá la ley”. Fue lo mismo; a los
    niños que tenían padre, el padre los llevaba (a Iersuhalaim) para que les
    enseñarán; los que no tenían padre, no iban a estudiar. Entonces se resolvió
    nombrar  maestros en todos los distritos, disponiéndose que ingresaran (los
    alumnos) a los dieciséis o diecisiete años de edad. Cuando el maestro se enojaba
    y los castigaba protestaban y abandonaban la escuela. Fue entonces cuando el
    Rabí Ieoshua ordenó que se nombraran maestros de niños en todas las provincias y
    todas las ciudades, y que los niños ingresaran a la edad de seis o siete años.

    (Baba
    Batra 21:1)

     

     


    SHAMAI EL ANCIANO


    (70 AÑOS ANTES DE LA ERA
    COMÚN)

     

    Shamai,
    el anciano, vivió y actuó cien años antes de la destrucción del segundo Templo,
    en la época de Herodes y de sus herederos, él y Hilel, el anciano, eran las
    últimas parejas que lideró al pueblo hebreo, después de los hombres de la “Gran
    Asamblea”, Hilel era el presidente del Sanhedrín y Shamai el presidente del
    tribunal.

    Hilel
    estaba muy contento de tener a su viejo amigo como compañero. Él sabía de su
    grandeza y su inmenso respeto a HaShem.

    Hilel,
    debido a su gran modestia, trataba a Shamai como si fuera más importante que él,
    le cedía la palabra primero, pese a que como conductor estaba en una posición
    más elevada, y pese a que Shamai mismo se consideraba como un alumno de Hilel.

    Shamai
    tenía un carácter enojadizo, se ponía nervioso con facilidad. Todo lo contrario
    de Hilel, al cual era imposible hacer enojar, que podía aceptar todo tipo de
    palabras inútiles y contestar a todo y era cariñoso y amistoso hacia todos.

    Hilel
    consideraba y estaba convencido que ese era el camino para acercar corazones
    judíos a la sagrada Torá “Querer a las personas y ser para todos bueno y
    fraternal” (si es que hay una posibilidad de acercarlo a lo sagrado), Era el
    ejemplo de Aharón Hakohen que siempre iba sembrando la paz entre los judíos para
    acercarlos con buenas palabras al camino correcto. El carácter de Shamai era
    distinto, exigente y serio al máximo, no aceptaba conversaciones vanas, cuando
    no se hablaba de lo debido se enojaba y gritaba.

    Una
    vez se acercó a Shamai un gentil:

    -¿Rabí
    cuántas Torá posee?- Le preguntó.

    -Dos
    -respondió Shamai– una es la Torá escrita y la otra, la oral.

    -Rabí,
    yo quiero convertirme y ser un judío de todo corazón- dijo el gentil a Shamai –
    Pero solamente quiero estudiar la Torá escrita, porque es directa del cielo,
    pero la Torá oral, que ustedes los sabios reunieron, en ella no quiero creer.

    Shamai
    le gritó y lo echó de la casa. El gentil se acercó a Hilel y le dijo las mismas
    palabras, Hilel lo recibió y lo convirtió.

    -Ven
    hijo y vamos a estudiar – le dijo con cariño – Este es un “alef”, éste es un “bet”,
    éste es un “guimel”…

    Al día
    siguiente Hilel volvió a preguntarle:      – ¿qué es esto? ¿Y esto?

    – Un “alef”,
    un “bet”, un “guimel”

    -¿De
    dónde sabes que esto es un “alef” y esto es un “bet” y esto es un “guimel”?

    -Rabí,
    tú mismo me lo enseñaste así– respondió el converso asombrado.


    -Siendo así, hijo – dijo Hilel – si tú tienes que creernos que esto es un “alef”
    y esto es un “bet”, de la misma manera tienes que creernos respecto a toda la
    Torá oral.

    El
    converso acepto sus palabras y se hizo un verdadero y sincero judío.

    Otro
    no judío se acercó a Shamai:

    -Rabí,
    yo quiero convertirme y ser un judío – le dijo – pero una Torá tan larga no
    puedo aprender de ninguna manera, yo quiero que tu me enseñes toda la Torá en un
    tiempo tan corto como el que se pueda estar parado sobre un solo pie.

    Shamai
    le sacó a empellones de su casa. El no judío se escapó de él y se acercó a Hilel
    diciéndole las  mismas palabras. Hilel lo aceptó y lo convirtió.

    – Ven
    hijo y yo estudiare contigo toda la Torá – le dijo Hilel – así como tú no
    quieres que te hagan una cosa que no te gusta, tampoco hagas a tu D-s una cosa
    que a El no le gusta. Esta es la Torá – Le aseguró Hilel- Ahora solo debes saber
    las cosas que a D-s no le gustan, eso es lo que debes aprender. (Hay una segunda
    versión de que Hilel dijo así: “Todo lo que a ti no te gusta que te hagan, no se
    lo hagas tampoco a tu amigo”, esto significa robo, rapiña, asesinato, mentira,
    estafa y casi la mayoría de los preceptos de la Torá).

    El
    converso aceptó sus palabras y se hizo un verdadero y sincero judío.

    Hubo
    otra anécdota con un no judío el cual pasó cierta vez frente a una casa de
    estudios y escuchó la voz de un niño estudiando “y estas son las vestimentas que
    ustedes harán al sacerdote oficiante…”

    El no
    judío entró en lo de Shamai y preguntó:

    -Rabí,
    ¿a quién se le da tan gran honor?

    -Al
    “Kohen Gadol” (Gran Sacerdote), que es quien ofrenda los sacrificios sobre el
    Altar – le respondió Shamai.

    Siendo
    así – dijo el no judío – yo quiero convertirme y ser un judío puro, pero sólo
    con la condición que me hagan Kohen Gadol.

    Shamai
    se enfureció al escuchar estas palabras.

    -Si,
    como si ya no hubieran “Kohanin” (sacerdotes) en el pueblo de Israel entre los
    cuales elegir un Kohen Gadol, que hay que depender de un recién llegado
    converso. ¡Abandona mi casa de inmediato! – le gritó Shamai.

    El
    gentil se acercó a Hilel y le dijo lo mismo. Hilel lo tomó y lo convirtió.

    -Ahora
    hijo – le dijo Hilel- cuando uno quiere convertirse en rey tiene que estudiar y
    aprender sus obligaciones, lo mismo que tú quieres ser un “Kohen Gadol”, tienes
    que aprender las formas y obligaciones del Servicio en el Beth Hamikdash.

    El
    converso se puso a estudiar con ahínco y cuando llegó al versículo “Y un extraño
    que pise cerca (de donde se realiza el Servicio en el Bet Hamikdash) tiene que
    morir”, le preguntó a Hilel.

    -Rabí,
    ¿a quién se refiere con “un extraño”?.


    -¡Incluso a David Rey de Israel – respondió Hilel – Salvo al Kohen Gadol, todos
    son extraños para el servicio.

    El
    converso se quedó pensativo y dijo:

    Si
    refiriéndose a hijos del pueblo elegido por el Altísimo dice: “el extraño que
    pise cerca tiene que morir”, yo, un simple converso, es con seguridad así.

    No
    volvió a nombrar el convertirse en Kohen Gadol, se acercó a Hilel y le dijo:

    -Rabí
    que todas las bendiciones de la Torá lleguen a ti, por haberme acercado al
    judaísmo.

    Se
    convirtió en un verdadero y sincero judío y con el tiempo le nacieron dos hijos,
    al uno llamaron Hilel y al otro Gamliel en recuerdo del padre de Hilel.

    Algún
    tiempo después se encontraron los tres conversos y comentaron entre ellos:

    La
    rigidez de Shamai nos quiso arrojar de ambos mundos y la modestia de Hilel nos
    hizo dichosos en ambos mundos.


    Siempre los llamaron “los conversos de Hilel”.

    Shamai
    era un hombre que se mostraba en extremo altivo, pero eso podía observarse
    cuando sostenía y comprendía que la honra del cielo lo requería así, pero si era
    a la inversa, demostraba su humildad.

    Shamai
    también enseñó a sus alumnos a recibir amistosamente a cada persona.

    Cierta
    vez sucedió lo siguiente: una persona acaudalada estaba muy enferma y tenía
    malos hijos que se habían descarriado del camino de la Torá.

    Antes
    de morir, esa persona quiso asegurarse que su fortuna no cayera en manos de sus
    hijos y la puso a nombre de Yonatán ben Uziel, un alumno de Hilel Hazaquen, a
    quien conocía bien y a quien consideraba mucho.


    Después de muerta esa persona, Yonatán ben Uziel repartió la fortuna en tres
    partes. Una la vendió para utilizar el dinero para sí mismo, otra la destino
    para cosas sagradas y la tercera la entregó a los hijos del muerto para que
    disfruten algo de lo que había sido de su padre.

    Esto
    molestó a Shamai, él consideraba que de acuerdo a la Torá, Yonatán no podía dar
    una parte a los hijos. Sin hacer ceremonias fue él mismo a casa de Yonatán ben
    Uziel, pese a que no era honrarse como anciano Av-Bet-Din (Presidente del
    Tribunal), ir a lo de un alumno de Hilel. Shamai lo acusó ¿por qué? Porque la
    persona había puesto toda la fortuna a su nombre para evitar que la tuvieran los
    hijos, y ¿cómo podía  él hacer algo en contra de la voluntad de un moribundo?


    Yonatán ben Uziel explicó a Shamai que él tendría razón si el moribundo hubiese
    puesto como condición para darle su fortuna que no se la dé a sus hijos, pero
    como se la dio sin ninguna condición, ésta era suya por completo y podía hacer
    con ella lo que quisiera, lo mismo que con todas sus cosas.

    Shamai
    anunció ante la gente.

    -¡Yonatán
    ben Uziel me venció! ¡Yonatán ben Uziel me venció!

    Shamai
    Hazaquen (el anciano), aparte de su grandeza en Torá, de la cual ya hemos
    hablado anteriormente, también buscaba de continuo aumentar sus propias “mitzvot”,
    incluso de lo que el Din (la ley) indica.

    Cuando
    a la nuera de Shamai le nació un varoncito, el abuelo Shamai no quiso que el
    recién nacido estuviera ni siquiera un día fuera de la Sucá y abrió el techo de
    la habitación donde estaba la parturienta y la cubrió con “sjaj” (techo de la
    Sucá) pese a que el “Din” (la ley) indica que un pequeño que aún necesita a la
    madre de continuo no está obligado a la Sucá. ( Sucá 8:2).

    Para
    Iom Kipur, el precepto dice que no se pueden lavar las manos, pero los sabios
    determinaron que cuando una madre tiene que dar de comer a un niño pequeño,
    puede lavarse la mano con la cual quiere alimentarlo. Pero Shamai, para sí
    mismo, lo extremaba y no se quería lavar en Iom Kipur ni siquiera una mano para
    dar de comer a un niño pequeño suyo. Los sabios sentenciaron que él debía
    lavarse esa vez ambas manos y darle al niño de comer. Shamai aceptó dócilmente
    la decisión de los sabios.

    Shamai
    adornaba y coronaba el “Shabat Kodesh” (Santo Shabat) en forma superlativa.
    Cuando se le presentaba un buen animal lo compraba, pero no lo comía diciendo
    que sería bueno para “Shabat” en honor del “Shabat Kodesh”, sacrificaban el
    primero para comerlo y el segundo, el mejor, lo dejaba para “Shabat”. De esa
    manera tenía en cuenta para toda la semana el “Shabat Kodesh”.

    Hilel,
    quien sostenía que una persona debe aspirar a que todos sus actos sean sólo en
    honor al Altísimo, se conducía distinto con respecto a éste. Él consideraba que
    en mitad de la semana una persona también puede comer un buen alimento. Pero ¿si
    al final de la semana no se le puede presentar una cosa tan buena para comprar
    en honor del sábado? Hilel decía que un judío tiene que tener verdadera fe en el
    Creador que llena todas sus necesidades para cada día por separado, y en
    especial para “Shabat Kodesh”, por eso el Altísimo con seguridad también va a
    proveer de una cosa buena para comprar en honor de las comidas del sábado. Ambos
    conceptos son muy distintos y apreciados.

    Shamai
    era muy meticuloso en la observancia de los preceptos, el sábado y las
    festividades, decían que el recuerdo de “Shabat” no se separaba de su boca.
    Tomaba un objeto, un alimento de buena calidad, decía: “éste es para el sábado”
    (Mejilta de Rashbi).


    Durante todos sus días, comían en honor al sábado, encontraba un buen animal
    decía: “este es para el sábado”, encontró otro mejor decía; “ésta es para Shabat”,
    ordenó abordar un barco sólo tres días antes de Shabat (Sifri Devarim 203).

    Una
    vez Shamai el anciano, quiso dar de comer a su hijo (en Iom Kipur), con una sola
    mano y lo obligaron a hacerlo con dos (Tosefta Ioma 5:4 –2).

    De la
    escuela de Shamai salieron los celotes que pelearon contra Roma. Seguro que sus
    opiniones, como sus “halajot” (leyes) y enseñanzas transmitidas a sus alumnos,
    fueran de gran influencia sobre ellos a nivel personal y nacional.

     

     


    RABÍ TARFON
    (80-110)

     


    Tanaíta de la segunda generación. En su infancia vio el sagrado Templo en su
    construcción. Estudió con Raban Gamliel, el anciano, y con Raban Iojanan ben
    Zakai, pero fue alumno también de la escuela de Shamai, y en la casa de estudio
    de los sabios de Yavne era considerado como uno de los más importantes de su
    generación. También en las generaciones posteriores mencionaba su nombre con
    admiración llamándolo el padre de toda Israel (Ierushalaim Ioma 1:1).

    Vivió
    en la ciudad de Lud, donde también residía Rabí Eliezer. Los sabios de la ciudad
    se reunían en “alyat bet nataza” (el piso superior), Rabí Tarfon era el jefe del
    grupo (Kidushin 40:2).

    Entre
    sus alumnos encontramos también a Rabí Akivá, aunque lo consideraban también
    como compañero por su elevado nivel de estudios, una vez se expresó diciendo:
    “Akivá, todo aquel que se separa de ti es como si  separarse de la vida” (Tosefta,
    Mikvaot). Entre otros, estudió con Rabí Tarfon, Rabí Yehuda y Rabí Janina ben
    Gamliel.

    Rabí
    Tarfon era un gran didacta y hacía que sus alumnos discutieran el tema por
    intermedio de preguntas dirigidas, haciendo que ellos mismos lleguen a la
    respuesta correcta.

    Rabí
    Tarfon era “Cohen” y recibía los regalos del sacerdocio y las cinco monedas del
    rescate del primogénito (pidión haben).

    Tenía
    un espíritu espléndido, relata la “Hagadá”. Rabí Tarfon dio a Rabí Akiva ciento
    ochenta monedas de oro y le dijo: “cómprate una propiedad, un terreno”. Fue Rabí
    Akiva e hizo muchas “mitzvot” (buenas acciones). Después de unos días, visitó a
    Rabí Tarfon     “-¿qué hiciste?” – Le preguntó – ¿qué tal el terreno que has
    adquirido? ¿ Es bueno?.

    Si, y
    no hay como éste en el mundo.


    -¿Dónde está el documento de propiedad? – Pregunto Rabí Tarfon.

    – Está
    en las manos de David, que dijo: “Esparce, da a los pobres, su justicia
    permanece para siempre” (Tehilim 112:9) (Vaikra Raba 34:16).

    Grande
    era su humildad, hasta no querer revelar su nombre a nadie, para no honrarse por
    su Torá. Una vez fue obligado a hacerlo para salvarse de un peligro, y se apenó
    por ello durante toda su vida y dijo: “de mí que usé la corona de la Torá” (Nedarim
    62:2).

    El
    honor y respeto por su madre era sin límites. La madre de Rabí Tarfon fue a dar
    un paseo por el patio un sábado y se desprendió el cordón de su zapato. Fue Rabí
    Tarfon, puso sus dos manos bajos sus pies y así caminó hasta llegar a su cama (Kidushim
    31:2).

    A su
    mujer y sus hijos traía regalos en las fiestas (Ierushalmi 10:1).

     

     


    RABÍ ELAZAR BEN
    AZARIA

     


    Tanaíta de la tercera generación, de los grandes Rabinos de Yavne. Cohen de alta
    alcurnia, y muy rico; también su padre era un sabio conocido.

    Por
    mérito de su sabiduría y riqueza llegó a la presidencia cuando Raban Gamliel fue
    separado de su magistratura, porque no dio honores a Rabí Ieoshua.

    Cuando
    éste hizo las paces con Rabí Ieoshua y volvió a su puesto, no lo sacaron del
    todo de la honorable posición. Le permitieron presentar exposiciones sobre Torá,
    durante dos sábados y Rabí Elazar uno, y ese sábado se llamaba, el sábado de
    Rabí Elazar ben Azaria.

    Cuando
    fue nombrado presidente, según el Talmud Babilónico, tenía dieciocho años, (Berajot
    28:1), y según el Ierushalmi tenía dieciséis años.

    De sus
    pensamientos: “si no existe Torá, no hay respeto, y si no hay respeto, no hay
    Torá. Si no hay sabiduría, no hay temor, y sin temor no hay sabiduría”. (Avot
    3:17).

    “Que
    no diga, no se puede comer carne de cochino, se puede… pero que haré y mi
    Padre celestial, me ordenó así” (Safra Kdoshin 9).

    Los
    pecados que el hombre comete contra   D-s, le son perdonados en el Día de Kipur,
    pero los que cometió, contra su prójimo, no le serán perdonados, si previamente
    no los ha reparado. (Mishna Ioma).

     

     


    RABÍ MEIR “BAAL
    HANES”


    (El hacedor de milagros)
    (135-170 e c)

     

    El más
    grande de los tanaítas de la cuarta generación, el más importante de los alumnos
    de Rabí Akivá, pertenece al grupo de sus cinco últimos alumnos, nuestros
    maestros del sur (Rabí Meir, Rabí Yehuda, Rabí Iosi, Rabí Shimón y Rabí Elazar)
    que “llenaron todo Israel de Torá”, (Bereshit Raba 61:3), después de los malos
    edictos romanos, de la rebelión de Bar Kojva, que prohibieron su estudio y su
    observancia.


    Estudió también con Rabí Ishmael. Uno de sus maestros fue Elisha ben Abuya,
    conocido bajo el nombre “ajer” (el otro), que también después de haber
    abandonado el camino de la Torá, Rabí Meir siguió escuchando sus enseñanzas,
    diciendo: “Una granada comió, la cáscara tiró y su contenido ingirió”.

    Por
    cuestiones de seguridad fue Rabí Iehuda ben Baba quien lo ordenó como Rabino,
    junto a los otros cuatro estudiosos.

    En la
    época de la persecución de los romanos, al prohibirse la intercalación del año,
    lo enviaron a Asia a realizarlo (Mejila 18:2).


    Después de la nefasta época romana, al regresar la tranquilidad al país, se
    formó un consejo bajo la presidencia de Raban Shimon ben Gamliel, Rabí Natan era
    el presidente del Sanhedrín y Rabí Meir fue nombrado jajam (sabio) (Horaiot
    13:2). Por una discusión que irrumpió entre Rabí Natan y Rabí Meir y el
    presidente, tuvo el segundo que abandonar su lugar y emigrar a Asia, pasando
    allí sus últimos días.

    Rabí
    Meir tuvo un papel importante en la recopilación de la Mishná según la tradición
    “Stam Mishná Rabí Meir” (una Mishná sin el nombre del que emitió los conceptos),
    sabido es que pertenece a Rabí Meir (Sanhedrín 86:1).

    Rabí
    Meir se destaco por su sagacidad e inteligencia privilegiada, dijeron. “Todo el
    que ve a Rabí Meir en la casa de estudios, es como si sacase las montañas de su
    lugar y moliese una con otra”. (Sanhedrín 24:1).

    Fue
    admirado por sus congéneres y por las generaciones que le siguieron. Rabí Iosi
    ben Jalafta, su compañero, lo presentó ante la gente de Tzipori diciendo: “un
    gran hombre, un hombre santo, un hombre modesto” (Ierushlaim Moed Katan (3:5)).
    Resh-Lakish llamó a Rabí Meir: “la boca santa”. (Sanhedrín 23:1).

    En la
    última generación fue colocado en la misma línea que Ezra, el escriba, Hilel y
    Raban Iojanan ben Zakai (Vaikra Raba 2:11).

    A
    pesar de su grandeza, no ameritó que fuese fijada la ley según su opinión, sobre
    eso se expresa Rabí Aja bar Janina: Sabido es ante quien dijo: “el mundo fue
    creado tal que no hay en la generación de Rabí Meir un sabio de su nivel”, y
    ¿por qué no fijaron la ley como él? Porque sus compañeros no podían precisar sus
    ideas, ya que sobre algo puro probaba que era impuro por medio de ciento
    cincuenta argumentos (Eruvin 13:2).

    Rabí
    Meir se destacó también en la Hagadá. Era un gran orador y querido por todas las
    capas sociales. Su discurso lo dividía en tres partes: halajá (ley), Hagadá
    (leyenda) y fábulas, dijeron los sabios. Al morir Rabí Meir desaparecieron los
    fabulistas (fin de Sota).

    Rabí
    Meir era un escriba. Escribía “rollos de Torá y “megilot”, se destacó en su
    trabajo, especializándose en la caligrafía, para lo cual él mismo preparaba la
    tinta.


    Conocía las sagradas escrituras de memoria y, una vez, a falta de texto,
    escribió el rollo de Esther de memoria (Megila 18:2).

    Sobre
    su origen y su familia no tenemos conocimientos, lo contrario a sus otros
    compañeros alumnos de Rabí Akivá, que fueron siempre mencionados con el nombre
    de su padre. Rabí Meir no fue llamado nunca con el nombre de su padre y nuestras
    fuentes no lo mencionan.

    Según
    una opinión, su nombre era Rabí Nehoray y su sobrenombre era Meir porque
    alumbraba (Meir) los ojos de los sabios con sus explicaciones.

    Su
    mujer se llamaba Beruriá, la hija del Tana Rabí Janina ben Teradion, que era
    famosa por sus conocimientos de Torá, su sabiduría y buenas acciones. Tuvo dos
    hijos que murieron a temprana edad, como nos relatan nuestros sabios.

    Rabí
    Meir estaba en la casa de estudios un día sábado, a la hora de la oración de la
    tarde. Fue entonces cuando murieron sus dos hijos. Beruriá, su madre, los acostó
    en la cama y los tapó con una cobija.

    Al
    terminar el sábado, Rabí Meir regresó del Bet Hamidrash (casa de estudios) y
    preguntó a su mujer: “¿Dónde están los dos niños?” Ella contestó: “Fueron al Bet
    Hamidrash”. Él replicó: “Los estuve esperando en el Bet Hamidrash, pero no los
    he visto”.

    Ella
    le ofreció comida a su esposo. Rabí Meir volvió a preguntar: “¿Dónde están los
    dos niños?”, y ella contestó: “A veces van a tal lugar, pero pronto regresarán”.


    Beruriá ofreció comida a su esposo. Cuando había dicho la bendición de después
    de la comida, ella le dijo: “Rabí, tengo que hacerte una pregunta”.

    -Habla

    -Rabí,
    hace mucho tiempo vino un hombre y me confió un depósito. Ahora ha vuelto.
    ¿Tenemos que devolverle su depósito o no?

    -Hija
    mía, el que recibe un depósito está obligado a devolvérselo a su dueño.

    -Yo no
    lo hubiera devuelto, sin habértelo dicho antes.


    Entonces tomó a su esposo por la mano, lo hizo subir a la recámara, se acercó a
    la cama, y quitó la cobija que estaba extendida sobre sus dos hijos. Al verlos,
    Rabí Meir comenzó a llorar y a lamentarse. Beruriá le dijo: “Dios nos los había
    confiado por cierto tiempo; ahora su dueño los ha vuelto a pedir, ¡qué su nombre
    sea bendecido!”. En esta forma, su mujer consoló a Rabí Meir (Midrash Mishlé
    28).

    Por
    sobre todo, colocó, Rabí Meir, el estudio de la Torá al más alto nivel, porque
    es ella quien educa a la persona, afina su espíritu y da forma a su manera y
    comportamiento. Y así se expresa en Pirke-Avot Cap. 6:2.

    Rabí
    Meir dice: “Todo aquel que se ocupa de la Torá por la Torá misma, se hace
    merecedor de muchas cosas, y no sólo ello, sino que el universo entero justifica
    su existencia por él. Es llamado amigo, amado, que ama al Omnipresente, ama a
    las criaturas, es revestido de humildad y reverencia, lo prepara para ser justo,
    piadoso, recto y fiel, lo aleja del pecado y es acercado al mérito, es posible
    recibir de él, consejo, criterio, intuición y fortaleza, pues fue dicho: “Mío es
    el consejo y el criterio, intuición soy, mía es la fortaleza”. (Mishle 8:14), le
    es otorgado el reinado, el dominio y el escrutinio de la Torá, le son revelados
    secretos de la Torá, se hace como un manantial que fluye sin cesar y como río,
    que no aminora su curso, tiene recato y paciencia, perdona las ofensas y lo
    engrandece y eleva por sobre todas sus hechuras”.

    Como
    el ocuparse de la Torá es lo más importante, Rabí Meir nos apremia a estudiar, y
    nos previene de no desatender el estudio: “Sé parco en ocupaciones mundanas y
    dedícate a la Torá, sé humilde ante todas las personas. Si desatiendes la Torá,
    tendrás muchos obstáculos opuestos a ti; pero si te ocupas de la Torá, hay una
    gran recompensa para serte otorgada”. (Pirkei-Avot 4:10).

    Rabí
    Dostay en nombre de Rabí Meir dice: “Todo aquel que olvida una palabra de lo que
    aprendió, la escritura le considera como si hubiera perdido su alma”. (Pirke-Avot
    3:8).

    No
    sólo estudiar debe la persona, sino también enseñarla a otro, y el que estudia
    Torá y no la enseña es considerado: “Que desprecia el verbo de HaShem” (Sanhedrín
    99:1).

    Cuán
    odiada es la ignorancia, porque si no hay Torá, no hay educación y respeto, y
    los ignorantes actúan groseramente, sin pena y vergüenza. Por eso todo el que
    casa a su hija con un ignorante, es como si la atase y la colocase frente a  un
    león (Pesajim 49:2).

    Junto
    a su gran amor por el estudio de la Torá, nos aconseja no dejar el trabajo a un
    lado, y así enseña en el Tratado de Kidushin 82:a.

    Rabí
    Meir dice: “debemos enseñar a nuestro hijo un oficio digno, y luego rogar a
    Aquel que posee la riqueza, pues todos los oficios pueden conseguir que el
    obrero siga siendo pobre o bien que se enriquezca; ni la pobreza ni la riqueza
    dependen del oficio, todo depende del mérito del obrero”… Pero agrega: Rabí
    Nehoray dice: “dejo de lado todos los oficios del mundo, y sólo enseño a mis
    hijos la Torá, ciencia cuyos frutos se comen en este mundo, pero cuyo capital
    queda íntegro para el mundo futuro”.

    Todas
    las cualidades que enumeró Rabí Meir en la persona que se ocupara de la Torá por
    la Torá misma se cristalizaron en él. Era amigo, amado, amó al Omnipresente y
    amó a las criaturas. Su gran amor por las personas sale a relucir en la
    siguiente fuente talmúdica:

    “Rabí
    Meir acostumbraba dar una clase, todos los viernes a la noche en la sinagoga de
    Jamta. Una mujer solía participar, viernes tras viernes, para escuchar las
    sabias palabras del Rabí. Una vez el Rabí tardó  más de la cuenta y la señora
    regresó a su casa cuando la vela estaba ya apagada.

    No
    entrarás a mi casa (dijo el esposo) hasta que vayas y escupas en la cara del
    Rabí.

    Cuando
    Rabí Meir tuvo conocimiento del asunto, le pidió que escupiera en su ojo para
    sacarle el “ain hara” (mal de ojo), y que lo repita siete veces consecutivas.
    Cuando lo hizo, le dijo el Rabí: Ve y dile a tu marido: “Tú me dijiste escupir
    una vez y yo lo hice siete”. (Ierushalmi Sota 1:4).

    Como
    amaba a las personas no escatimaba esfuerzos para hacer las paces entre el
    hombre y su prójimo. (Gitin 52:1). Amaba tanto a judíos como gentiles, malos y
    buenos, porque el santo bendito ama a todas las criaturas.

    Su
    amor por Eretz Israel no tenía límites, proclamaba: “Toda clases de plantas
    crecen en Eretz Israel, y no falta nada en Eretz Israel” (Berajot 36:2).

    “Las
    piedras de Eretz Israel todas son santas” (Kidushin 54:1). Un gran mérito es
    habitar en Eretz Israel, grande fue su pena cuando tuvo que emigrar a Asia,
    decía todo aquel que habita en Eretz Israel, la tierra expía sus pecados (Sifri
    Aazinu).

    Antes
    de su muerte ordenó subir sus restos a Eretz Israel, y hasta el momento de
    hacerlo habrían de colocarlo a la orilla del mar de Eretz Israel, para que sus
    aguas tocaran su ataúd (Ierushalmi, Kilayim 9:3).

    A
    pesar de su grandeza, era muy humilde y predicaba a adquirir esta cualidad: “sé
    humilde ante todas las personas” (Avot 4:10). Cuando discutía con sus
    condiscípulos a nivel de “halajá” (ley) decía: “Nunca me dio mi corazón por
    desentenderme de las palabras de mis compañeros” (Shabat 134:1). Se levantaba en
    honor a un anciano, por ignorante que fuera (Ierushalmi Bicurim 3:3).

    Como
    Rabí Akivá, su maestro, recibía todo evento por malo que sea, con amor y solía
    decir: “Todo lo que hace el misericordioso es para bien” (Berajot 60:2).

    Solía
    decir Rabí Meir: “Estudia con todo el corazón y con toda el alma, para conocer
    mis caminos y estar atento a las puertas de la Torá. Guarda mi Torá en tu
    corazón, y que mi temor esté ante tus ojos. Aparta tu boca del pecado y
    purifícate y santifícate de tus culpas y las violaciones y estaré contigo en
    todas partes”. (Berajot 17:1).

    En
    este pensamiento, hablando en nombre de HaShem, nos transmite Rabí Meir un
    modelo de conducta para cada hijo de la nación hebrea.

     

     


    RABI YEHUDA BAR ILAY

     


    Conocido como Rabí Yehuda. Uno de los grandes tanaítas de la cuarta generación.
    Uno de los últimos alumnos de Rabí Akiva, que volvieron y fijaron las bases de
    la Torá en Eretz Israel, después de la crisis causada por los malos edictos y
    exterminios después de la rebelión de Bar-Kojva (135).

    Era
    hijo de Rabí Ilay, alumno de Rabí Eliezer y nativo de la ciudad de Usha en la
    baja Galilea.

    Los
    conocimientos los recibió de su padre que le enseñó las enseñanzas de Rabí
    Eliezer.

    En su
    temprana infancia estudió Torá con Rabí Tarfon en Lod (Meguilá 20:1). Rabí
    Tarfon le tuvo mucho cariño y lo llamaba “mi hijo”.

    Rabí
    Yehuda transmite sus dictámenes halájicos (legales) como también los de los
    otros sabios de Yavne, Rabí Eliezer, Rabí Ieoshua, Raban Gamliel, Rabí Elevar
    ben Azaria, Rabí Ishmael y Rabí Iosi el Galileo.

    Su
    maestro por excelencia fue Rabí Akivá, quien le enseñó los senderos del Midrash,
    y según éstos basó el Midrash halájico del libro Vaikra (tercer libro del
    Pentateuco).

    Junto
    con sus cuatro compañeros, propagó la Torá, ya que el mundo quedó desolado
    después del caos y aniquilación consecuencia de la rebelión contra Roma.

    No fue
    Rabí Akivá quien los ordenó como Rabino, por causa de las persecuciones, sino
    Rabí Iehuda ben Baba, quien lo hizo en un lugar situado entre Usha y Shfaram, a
    escondidas, por la amenaza de muerte de los romanos (Sanhedrín 14:1).


    Después de que el gobierno romano cesó con los edictos y parecidos, los sabios
    de la generación se reunieron en la ciudad de Rabí Yehuda y dijeron: “todo aquel
    que estudió, que venga y estudie, y aquel que no lo hizo, que venga y estudie” (Shir
    HaShirim Raba 2:5).

    El
    trabajo era inmenso, Rabí Yehuda y sus compañeros debían recuperar lo perdido a
    causa de la aniquilación y destrucción, y su acción fue coronada por el éxito.
    En corto tiempo llenaron todo Israel de Torá (Shabat 33:1).

    Más de
    seiscientas halajot (leyes) se encuentran en la Mishná, su nombre aparece en
    todos los Tratados Talmúdicos, con excepción del Tratado Kinim (nidos).


    También a nivel de la Hagadá encontramos su nombre, tanto en el Midrash, como en
    el Talmud.

    Sus
    alumnos eran sabios de la quinta generación de los tanaítas, entre ellos: Rabí
    Elazar, hijo de Rabí Shimón, Rabí Ishmael y Rabí Iosi; también Rabí Iehuda
    Hanasí (El Príncipe) recopilador de la Mishná, era uno de sus alumnos.

    Rabí
    Yehuda era considerado muy piadoso por su gran humildad, estaba siempre
    dispuesto a ceder su honor para hacer las paces entre hombre y mujer.

    Una
    vez dijo un hombre a su mujer: Te prometo que no tendrás ningún provecho de mí,
    hasta que hagas probar tu comida a Rabí Yehuda y Rabí Shimón. Rabí Yehuda probó,
    pero Rabí Shimón vio una falta al honor de la Torá y no probó (Nedarim 66:2).

    Como
    Rabí Tarfon, su maestro, opinaba Rabí Yehuda que la acción precede al estudio (Ierushalmi,
    Jagiga 1:7).

    Amaba
    al trabajo y decía: “Todo el que no enseña a su hijo un oficio, le enseña a
    robar” (Kidushin 29:1), pero a pesar de eso, “haz el estudio tu ocupación
    principal, y del trabajo una ocupación complementaria” (Berajot 35:2).

    Rabí
    Yehuda proyectaba luz y bondad, sus costumbres y maneras anunciaban su santidad
    y sabiduría. “En la víspera del sábado le traían un recipiente lleno de agua
    caliente, lavaba su cara y sus pies, y vestía de blanco, pareciéndose a un
    ángel” (Shabat 28:2).


     


     


    RABÍ IEOSHUA BEN
    KORJA

     

    Taná
    de la cuarta generación (135-170), alumno de Rabí Iojanan ben Nuri, y estudió
    con el en Genigar, compañero de Rabí Shimon ben Gamliel, y de Rabí Ishmael hijo
    de Rabí Iojanan ben Beroka, y de los últimos alumnos de Rabí Akiva.

    Pasó
    por momentos difíciles en la época del emperador Adriano.

    Así
    contaba: “Una vez estábamos sentados en medio de los árboles, y sopló un viento
    y las hojas cayeron una sobre otra, comenzamos a correr, por miedo a que los
    jinetes (romanos) nos atraparan. De pronto, nos paramos y miramos hacia atrás, y
    vimos que no había nadie, nos sentamos y lloramos, dijimos, pobre de nosotros”,
    se cumplió el versículo: “de modos que los pongan en fuga el ruido de una hoja
    que vuele; y huirán como quien huye de la espada, y caerán sin que nadie los
    persiga” (Vaikra 23:36) (Safra, Vejukotai 7).

    Entre
    sus palabras leemos “Todo aquel que cierra los ojos a la Tzedaka (caridad), es
    como si sirviese a la idolatría. Todo el que estudia Torá, y no repasa el
    material, equivale a aquel que siembra y no cosecha” (Sanhedrín 99:1).

    Un
    alumno que esté sentado ante su Rabí, y ve como declaran inocentes al pobre y
    culpable al rico ¿de dónde aprende que no ha de callarse? (Si el fallo no es
    correcto), porque está escrito “no habrás de temer a nadie” (Sanhedrín 6:2).

     

     


    RABÍ IOSI BEN
    JALAFTA

     

    Taná
    de la cuarta generación (135-170), es mencionado en la Mishna y otros como Rabí
    Iosi, uno de los cinco alumnos de Rabí Akiva, compañero de Rabí Meir, Rabí
    Yehuda, Rabí Shimon y Rabí Elazar.

    Sus
    conocimientos los recibió de los sabios de Yavne, como también de su padre Rabí
    Jalafta y de Rabí Iojanan ben Nuri, su Rabino era Rabí Akiva, y cuando la
    situación durante la rebelión de Bar Kojva, se volvió imposible, fue Rabí Yehuda
    ben Baba, el cual lo consagró como Rabí.

    Tuvo
    buenas relaciones con los sabios de la época, y era muy querido.

    Sobre
    Rabí Meir dijo: “Un gran hombre, un hombre santo, un hombre humilde (Ierushalmi
    Berajot 2:7).

    Cuando
    le transmitieron las enseñanzas de Rabí Shimon citó el versículo de Mishle:
    24:26 “Besarán los labios, de aquel que da respuestas acertadas”.

    Rabí
    Ieoshua el príncipe, era su alumno, el cual lo admiró (Nidá 68:2).


    Cuentan:

    Cuando
    Rabí Yehuda quería objetar a las palabras de Rabí Iosi, solía decir: “Nosotros,
    los pobres (en conocimientos), cuestionaremos las palabras de Rabí Iosi”. Como
    hay diferencia entre el “lugar más santo del Templo y el lugar más profano”, así
    la hay entre nuestra generación, y la de Rabí Iosi (Ierushalmi Gitín 6:7).

    Vivió
    en Tzipori (Galilea), allí tenía su Yeshiva y su Tribunal.

    Su
    profesión era la marroquinería (Shabat 49:1-2), y tenía un campo, el cual lo
    trabajaba (Shabat 118:2).

    Su
    hermano falleció sin dejar hijos, y Rabí Iosi cumplió con el precepto de “iebum”
    (levirato), se casó con la viuda y tuvo cinco hijos, todos fueron eruditos de la
    Torá, los más conocidos son: Rabí Ishmael, y Rabí Elazar. Rabí Iosi orgulloso de
    sus hijos dijo: “Plante cinco cedros en Israel” (ídem, ídem).

    Entre
    sus máximos encontramos. “Escuché una voz que susurra como una paloma y dice:
    “oh, que destruí mi casa, quemé mi palacio, y exilé a mis hijos entre las
    naciones”” (Berajot 3:1).

     


     


    RABI NEJUNIA BEN
    HAKANA


     


    Tanaíta de la segunda generación, Rabino de Rabí Ishmael (Shavout 26:1)
    explicaba toda la Torá, en lo general y en lo particular enseñando el tema a
    Rabí Ishmael.

    Rabí
    Nejunia se destacó por su gran piedad, poseía una gran calidad humana y no
    reaccionaba ante ofensas y desplantes. Cuándo le preguntaron sus alumnos ¿cómo
    aumento ser longevo? Les dijo: Nunca me honré con la vergüenza de mi compañero,
    y nunca dormí con la maldición de mi amigo y fui indulgente con mi dinero” (Meguila
    28:1)


    Recitaba al entrar y salir de la casa de estudios, una corta plegaria. Le
    dijeron: ¿Cuál es la razón de esta oración? Les dijo: al entrar pido que no haya
    ningún obstáculo, y al salir agradezco por mi posición (Mishna Berajot 2:B).

    Solía
    decir “todo aquel que acepta sobre sí mismo el yugo de la Torá, se verá libre
    del yugo del reino, y del yugo de las cosas mundanas, mientras quien aparta de
    sí, el yugo de la Torá, pondrá sobre él el yugo del reino y el yugo de las cosas
    mundanas” (Avot 3:5).

    Según
    la tradición, Rabí Nejunia es el autor del texto cabalístico, como Sefer Habair
    y otros.

     

     


    RABÍ AKIVA BEN
    IOSEF

     

    Uno de
    los grandes sabios de Israel, tercera generación de Tanaítas (110-135), su
    sabiduría y temor a D-s fue un ejemplo en su vida y en su muerte por Kidush –
    HaShem, en aras del nombre del Altísimo.

    En su
    niñez no estudió Torá, y quedó en su ignorancia hasta la edad de cuarenta años,
    gracias a su propio esfuerzo y a la ayuda de Rajel, su esposa, llegó a niveles
    elevados en su conocimiento de todas las materias de la Torá.

    Leamos
    lo que nos relata la Guemará:

    Rabí
    Akiva era pastor del rico Ben Kalba Sabua, cuya hija, viendo cuan noble y
    modesto era Akiva, se enamoró de él. Un día le dirigió la palabra: “si me caso
    contigo, ¿irás y te dedicarás al estudio para llegar a ser sabio?. Claro está,
    le replicó Akiva. Y ella le desposó en secreto, y le hizo marchar a la academia.
    Cuando el padre se enteró, la expulsó de su casa y la desheredó.

    Rabí
    Akiva permaneció durante doce años en la Academia, al cabo de los cuales regresó
    acompañado por doce mil discípulos. Mientras estaba en su casa, oyó que un
    anciano le decía a su esposa: “¿Hasta cuándo vivirás como si fueras viuda?” Y
    ella le respondió: “si supiera que había de hacerme caso, le habría aconsejado
    que estudiara doce años más”. Y Rabí Akiva se dijo: “entonces, con su
    consentimiento, puedo marchar”. E inmediatamente marchó otros doce años, al cabo
    de los cuales regresó con veinticuatro mil discípulos. Cuando llegó a la ciudad,
    su mujer le salió al encuentro. Un vecino le ofreció prestarle algunos vestidos
    y adornos para que se engalanara con ellos, pero ella le dijo: “el justo provee
    a las necesidades de su bestia”. Entonces se acercó a él y le besó los pies. Sus
    discípulos quisieron apartarla, más Rabí Akiva les dijo: “dejadla, todo lo que
    es vuestro es mío, (nuestros conocimientos), le pertenecen”.

    Cuando
    Kalba Sabua se enteró de que un gran hombre había llegado a la ciudad, se dijo:
    “iré a verle, quizá me libre de mi voto” (la desheredación de su hija). Cuando
    llegó ante Rabí Akiva, éste le preguntó: “¿Habrás hecho el voto de haber sabido
    que el esposo de tu hija era un célebre maestro?

    Sabua
    replicó: “si hubiera sabido un solo capítulo del Jumash o una sola halajá (ley),
    nunca habría hecho mi promesa”.


    Entonces Rabí Akiva le dijo: “pues soy yo”. Sabua se inclinó y le beso los pies,
    y le regaló la mitad de sus riquezas.

    La
    hija de Rabí Akiva hizo lo mismo (que su madre) con Ben Azay.

    Esto
    es exactamente lo que el pueblo dice: una oveja sigue a otra, de tal madre, tal
    hija.
    (Ketuvot 62b-63a).

    Cuando
    Rabí Akiva enriqueció, le regaló a Rajel, su esposa, una joya llamada “ciudad de
    oro”. Cuando la esposa de Raban Gamliel vio la impresionante joya, se llenó de
    envidia, vino y le dijo. Su esposo dijo: ¿hubieses hecho como ella? Vendió sus
    trenzas para dejarlo estudiar Torá. (Ierushalmi Shabat 6:1).

    Nunca
    dejó Rabí Akiva de agradecer a su esposa, solía decir: ¿Quién es rico? Aquel que
    tiene una esposa virtuosa. (Shabat 25:).

    Sus
    estudios:

    Rabí
    Akiva residió en Bnei – Berak (Sanhedrín 32:2), se destacó por su constancia y
    profundización. Toda halajá (ley) que aprendía de sus Rabinos, la analizaba y
    cuestionaba una y otra vez, se preguntaba: ¿por qué fue escrita la letra alef?.
    ¿Para qué fue traído éste concepto? Una y otra vez pedían explicación de sus
    maestros (Adra de Rabí Natan 6).

    Rabí
    Akiva estudiaba hasta el último detalle, cada letra, punto y señal (Menajot
    29:2), buscando versículos en la Torá y el Tanaj (Biblia) para que sirvan como
    prueba a toda ley.

    Rabí
    Tarfón, con admiración, exclamó: Rabí Akiva, todo aquel que se separa de ti, es
    como si se separase de la vida (Kidushin 66.2).

    Se
    cuenta que Rabí Akiva jamás dijo en el Beit-Hamidrash (Academia), es hora de
    acabar el estudio, excepto las vísperas de Pésaj y del día de Kipur (Pesajim
    109:1).


    También, cuando su hijo enfermó gravemente, no dejó ni un minuto de estudiar
    Torá (Smejot 8).


    Durante veintidós años estudió con: Najum Ish Gam Zo, y fue influenciado por su
    escuela, que explicaba los temas de la Torá en forma especial, Rabí Akiva amplió
    la escuela de su Rabí, explicando cada palabra y letra de la Torá.

    Rabí
    Akiva se ocupó de todas las materias de la Torá, también de la parte esotérica
    se ocupó, siendo el único entre cuatro Rabinos que salió sano en mente y cuerpo
    del estudio de temas profundos (Jagiga 14:2).

    Rabí
    Akiva es considerado como el más importante Rabí de todas las generaciones,
    cuando fue presentado ante el anciano Tana, Rabí Dosa ben Arginas, le dijo:
    ¿Eres tú Akiva ben Iosef, que tu nombre es conocido hasta el fin del mundo? –
    Siéntate, hijo mío, “Que se multipliquen como tú en Israel” (Iebamot 16:29).


     


     


    JANINA BEN DOSA


     


    Tanaíta de la primera generación, sabio, místico, vivió en los finales de los
    días del Segundo Templo al norte de Beit – Netofa en la baja Galilea, alumno y
    compañero de Raban ben Zakai.

    Rabí
    Janina ben Dosa tenía muy buenas cualidades, honesto, odiaba el soborno con todo
    su corazón, dijeron los sabios: “hombres de verdad – como Rabí Janina ben Dosa,
    y sus compañeros” (Mejilta Itro 2). Cuidaba de no hacer daño a nadie, no quería
    recibir regalos de ninguna persona, aunque fue pobre toda su vida, a pesar de
    que los grandes de su generación lo visitaban para escuchar sus enseñanzas.

    Según
    los sabios del Talmud, era un ejemplo de Tzadik (justo) (Berajot 61:2) y dijeron
    que sus méritos ayudaron a su generación, así cita el versículo: “y el hombre
    respetable, (Isheiahu 3:3), es aquel que para sus méritos, perdonan desde el
    cielo a sus congéneres” (Yajiga 14:1).

    Los
    sabios de Israel tenían un gran respeto por este “Tzadik” (justo), gracias a él,
    todo Israel recibía su sustento, como cita el Talmud: “Todos los días sale una
    voz del Monte Jorev que anuncia: “El mundo entero es mantenido en virtud de mi
    hijo Janina”  y mi hijo Janina se arregla con un “cav” (medida de capacidad
    equivalente a un contenido de 24 cáscaras de huevo) de algarrobas de vísperas de
    Shabat, a víspera de Shabat” (Berajot 17:2).

    Por su
    honestidad y gran piedad, ameritó estar cerca de HaShem, y muchas personas se
    acercaban a él, para que rece por ellos: “Ocurrió cierta vez que cuando Rabí
    Janina ben Dosa fue a estudiar Torá con Rabí Iojanan ben Zakai, enfermó el hijo
    de Rabí Iojanan – Janina – hijo mío – le dijo (el padre), ruega por él, para que
    viva, – Él (Rabí Janina), se puso la cabeza entre las rodillas, y rogó por él
    (el enfermo) y sanó.

    Dijo
    Rabí Iojanan: A Ben Zakai, no le habrían hecho caso, aunque se hubiese oprimido
    la cabeza  con las rodillas un día entero – ¿Janina es más grande que  tu? – Le
    preguntó su mujer – no contestó, pero él es como un sirviente ante el rey, y yo
    soy como un príncipe ante el rey” (Berajot 34:2).

    Decían
    acerca de Rabí ben Dosa que solía rezar por los enfermos, y solía decir; después
    de terminar la Tefilá “éste vivirá, éste morirá”, le preguntaron: ¿Cómo sabes
    distinguir entre uno y otro paciente? – Les dijo: “Si el rezo sale con fluidez
    de mi boca, sé que mi rezo por él ha sido aceptado, y si no, sé que ha sido
    rechazado” (Berajot 5:5).

    Rabí
    Janina se ocupa principalmente en temas éticos, enseño al pueblo buenas
    costumbres y buenos actos.

    Rabí
    Janina ben Dosa dice: “Todo aquel cuyo temor al pecado procede a su sabiduría,
    su sabiduría procederá. En cambio, todo aquel que considera más importante su
    sabiduría, que el temor a pecar, su sabiduría no perdurará”.

    Él
    solía decir: “Todo aquel cuyas obras superan en número a su sabiduría, su
    sabiduría subsistirá, en cambio todo aquel cuya sabiduría es mayor que sus
    obras, su sabiduría no subsistirán” (Avot 3:9).


    Dijeron los sabios: Desde que murió Rabí Janina ben Dosa dejaron de existir
    hombres de acción y de gran piedad (fin del Tratado de Sota).

     


     


    RABÍ ISHMAEL BEN
    ELISHA

     

    Uno de
    los más importantes tanaítas de la tercera generación. Según algunos, era nieto
    de Rabí Ishmael, el gran sacerdote que vivió a los finales de la época del
    segundo templo, y que fue uno de los diez mártires inmolados, santificando el
    nombre de HaShem (Kidush HaShem).

    En su
    infancia fue llevado prisionero a Roma y rescatado por Rabí Ieoshua, que vio en
    él un futuro maestro del pueblo de Israel.


    Ocurrió que Rabí ben Janania fue a la ciudad de Roma. Le dijeron: “hay un niño
    en la prisión de ojos hermosos, bien parecido, de cabello enrulado”.

    Fue y
    se presentó en la puerta de la prisión. Citó el versículo: ¿Quién entregó a
    Yaakov para ser saqueado y a Israel a los robadores?


    Contestó aquel niño, completando el versículo, “No fue el Señor, contra quien
    hemos pecado, porque no quisieron andar en sus caminos, ni fueron obedientes a
    la Torá” (Isheiahu 42:24). Dijo: “estoy seguro que será uno de los grandes de
    Israel, prometo no moverme de aquí hasta que lo rescate, por todo monto que me
    exigirán”.


    Dijeron: No se movió de allí hasta que lo rescató, pagando mucho dinero y no
    pasó mucho tiempo hasta que se convirtió en uno de los grandes maestros de
    Israel. Ese niño era Rabí Ishmael ben Elisha (Gitin 58:1).

    Rabí
    Ieoshua era uno de sus primeros maestros, también estudió con Rabí Eliezer, y
    Rabí Nejunia ben Hakana.

    Su
    amigo cercano era Rabí Akivá, aunque discutió con él sobre muchos aspectos.

    Tanto
    Rabí Akivá como Ishmael crearon dos escuelas sobre el estudio de la Torá. Fue el
    primero quien resumió los trece principios y las reglas de estudio, según las
    cuales se puede analizar y deducir las leyes de la Torá.

    Fijó
    también otras reglas para el entendimiento de la Torá. “Habló la Torá en la
    lengua de los humanos”. No hay adelantado o atrasado en la Torá. Todo tema que
    es repetido otra vez, es porque algo nuevo se aprende de él (Sota 3:1) y otros.

    Rabí
    Ishmael era conocedor de las Hagadot, sobre él dijo Rabí Tarfon: “Es un gran
    sabio y conocedor de las Hagadot” (Moed Katan 28:2).

    Vivió
    en Aziz, una aldea al sur de Yehuda. Dos de sus hijos fallecieron, uno tras
    otro. Los cuatro compañeros vinieron a consolarlo en su dolor: Rabí Tarfon, Rabí
    Iosi Haglilí, Rabí Eliezer ben Azuria y Rabí Akivá.

    En su
    gran humildad predicó comportarse con respeto a toda persona. Se presto a servir
    ante un hombre importante y honorable, sé complaciente con la juventud y acoge a
    todas las personas con alegría (Avot 3:12). También a los estudiosos de la Torá
    los juzgaba favorablemente. Se ha enseñado en la escuela de Rabí Ishmael:
    “Cuando veas a un erudito cometiendo un pecado de noche, no pienses en él de
    día, porque tal vez haya hecho penitencia” (Berajot 19:1).

    Dio
    honores a sus compañeros y admiraba a sus maestros. Ocurrió que una vez no
    respetó una regla que ordenaba, porque estaba seguro de sí mismo, la infringió y
    reconoció su error. Una vez –contó- leí a la luz de la vela (era sábado) y quise
    inclinarla (para ver mejor). Dijo cuán grandes son las palabras de los sabios,
    que dijeron: “no se lee en las noches del sábado, a la luz de la vela”.

    Según
    algunos de nuestros sabios, inclinó Rabí Ishmael la vela y escribió en su
    cuaderno: “Yo Ishmael, hijo de Elisha, leí e incliné mi vela en la noche del
    sábado, cuando se reconstruya el Sagrado Templo, traeré una ofrenda como
    expiación” (Tosefta Shabat 1:13).

    Gran
    importancia dio al estudio de la Torá. Cuando le preguntó Eliezer ben Dama, el
    hijo de su hermana, si puede estudiar la filosofía griega, después de haber
    aprendido toda la Torá, le contestó diciendo: “el libro de la Torá no debe
    apartarse de tu boca, lo meditarás día y noche” (Ieoshua 1:8) y añadió: “busca
    el momento en que no es de día, ni de noche y dedica este espacio de tiempo para
    estudiar la filosofía griega” (Menajot 99:2), a pesar de eso enseñó a sus
    alumnos a orar, en la época de siembra, y sembrar y cosechar, porque la Torá no
    fue dada a los ángeles (Berajot 35:2).

    Grande
    era su amor por el pueblo de Israel, y gran caridad hacia para con ellos. Según
    la Hagadá, Rabí Ishmael fue como Rabí Akivá, su compañero, uno de los diez
    mártires inmolados por la santificación del nombre.

     

     


    RABÍ NATAN

     

    Tana
    de la cuarta generación, hijo de Rosh – Hagola (el exilarca) de Babilonia, pasó
    a vivir a Israel, y ocupó un importante puesto en el Sanhedrin; fue Av – Beit –
    Din (jefe del Tribunal) bajo la Presidencia de Raban Shimon ben Gamliel en Usha.
    (Galilea), parece ser que llegó a Eretz Israel antes de la rebelión de Bar – Koj
    Va y sirvió a los grandes sabios de Yavne, según el testimonio de Rabí Tarfon.

    Rabí
    Eliezer, Rabí Ishmael y otros.

    Los
    terribles eventos acaecidos en esa época los transmitió en su artículo: “A mis
    queridos y observantes de los preceptos” (Shmot 20:6). Esos son quienes viven en
    Eretz Israel y entregan sus vidas por las mitzvot (preceptos) ¿Por qué has de
    ser quemado? – Por haber estudiado Torá,  ¿por qué ha de ser crucificado? – ¡Por
    haber comido Matza! (Mejilta Itro).

    Parece
    ser que tuvo que dejar el país por un corto tiempo y volver a Babel.

    Rabí
    Natan es un juez y profundiza en la materia (Baba Metzia 117:2).

    En la
    Mishna es mencionado dos veces, (en el Tratado de Berajot, y en el Tratado de
    Shekalim).

    Entre
    sus pensamientos encontramos.

    “No
    hay amor como el de la Torá y no hay sabiduría como la sabiduría de Eretz
    Israel, y no hay belleza como la belleza de Ierushalaim” (Aderet de Rabí Natan
    28).

    “No
    eches en cara a tu prójimo el defecto que tu mismo tienes” (Baba Metzia 59:2).

    Rabí
    Natan dice: “Han quemado tu Torá, porque es el momento de actuar para el Señor”
    (fin  de Berajot).

    Hay
    veces que hay necesidades de infringir un precepto, para actuar para HaShem.

     

     

     

     

     

     

     

     

     



    Dedicatorias

     

      

    A la bendita memoria

    De mi querido padre

    Moshé Iosef ben Iona Z”L.

    A la bendita memoria

    De mi querido suegro y
    maestro

    Gran Rabino Rabí Abraham

    Abujatzria ZA´TZA´L.

     

     

    Dedico este libro a mi madre,
    Java; a mi suegra Rujama; a mis hermanos Eliahu Jaim y Reuben Yaacov y familias,
    a mis cuñados Ben Tzión. David, Rebí Yaacov, y Rabí Abraham e Ilan, Rivka,
    Bruria y familias; a mis hijos Iosef Elazar, Liora Yehudit, David, Uriel,
    Abraham, y Mijal; a mis hijos políticos, David, Braja y Tamy, Jani y Alberto y
    Anny ; a mis nietos Reaya, Israel Boaz, Abital, Moshé Yair, Moshé, Ruth, Elishay,
    Ionathan, Israel Itzjak David, Israel Meir, Gabriel Itzjak y Meir, Ohad, Iael y
    Adi,  a mi querida esposa Mazal, que HaShem la bendiga con salud y
    satisfacciones, ya que con su ayuda me es más fácil estudiar Torá.

     

     

     


    POR EL BIENESTAR Y LA
    FELICIDAD DE:


     

    Teófilo Hanono y flia.

     

    David Elbaz y flia.

     

    Lazar Jammal y flia.

     

    Moisés Harari y flia.

     

    Ami Bitton y Flia.

     

    José Menaged y flia.

     

    Abraham Jeres y flia.

     

    Ezra Jeres y Flia.

     

    Moisés Levy y Flia.

     

    Aike Rozen y flia.

     

     

    Alberto Attie y flia.

     

    Moshé Tawachi y flia.

     

    Mijael Kubani y flia.

     

    Musa Shama y flia.

     

    Marcos Coriat y flia.

     

    Isaac Levy y Flia.

     

    Aharon Benzadon y flia.

     

    Aike Tarazi y flia.

     

    David Chrem y flia.

     

    David Cohen.

     

    Aharon Benzadon.

     

    Lerefua Shlema, Sara bat
    Victoria Jaia.

     

    Jacobo Levy y flia.

    Victoria Abadi

     

    Iosef ben Israel Itzjak Z’L

    Moshe ben Iosef HaCohen Z’L

     

    Jaim Bejman y flia.

    Jacky Bejman y flia.

     

    (Panamá)

     

     

     


    ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A LA
    BENDITA MEMORIA DE:


     


    Anshel ben Yaacov Halevy Blank Z’L,


    Gite Blank, Yaacov Blank y David Blank

     

    Mania bat Shimon Resler Z’L

    Samuel Resler y familia.

     

    Menajem ben Arie Grauer  (Mundek
    Z’L)

    Familia Grauer.

     

    Emile Miodovnik (Shmil ben
    Mose Z’L)

    Nathan Miodovnik y familia.

     

    Zoltan Kiss Z’L

    Tomas y Peter Kiss.

     

    Debora Salomon Z’L Salomón
    Salomón Z’L

    Su hija y bisnieta Any
    Gottfried y Tali Devora Tragarz.

     

    Jaim ben Iosef Z’L

    Ester Malke bat Jaim Z’L

     

    Esteban Herz y familia.

     

    Lirefuat Iosef ben Amalia
    Melul.

    Su esposa hijos y nietos.

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