• Tratado Jaguiga

    jagiga

    Capítulo 1


    TRATADO DE JAGUIGÁ


    Capítulo  1

    Mishna 1


    Mishna 2

    Mishna 3

    Mishna 4

    Mishna 5

    Mishna 6

    Mishna 7

    Mishna 8

     


    MISHNÁ 1

    (א) הַכֹּל חַיָּבִין בָּרְאִיָּה, חוּץ
    מֵחֵרֵשׁ, שׁוֹטֶה וְקָטָן, וְטֻמְטוּם, וְאַנְדְּרוֹגִינוֹס, וְנָשִׁים,
    וַעֲבָדִים שֶׁאֵינָם מְשֻׁחְרָרִים, הַחִגֵּר, וְהַסּוּמָא, וְהַחוֹלֶה,
    וְהַזָּקֵן, וּמִי שֶׁאֵינוֹ יָכוֹל לַעֲלוֹת בְּרַגְלָיו. אֵיזֶהוּ קָטָן, כֹּל
    שֶׁאֵינוֹ יָכוֹל לִרְכּוֹב עַל כְּתֵפָיו שֶׁל אָבִיו וְלַעֲלוֹת מִירוּשָׁלַיִם
    לְהַר הַבַּיִת, דִּבְרֵי בֵּית שַׁמַּאי. וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים, כֹּל שֶׁאֵינוֹ
    יָכוֹל לֶאֱחוֹז בְּיָדוֹ שֶׁל אָבִיו וְלַעֲלוֹת מִירוּשָׁלַיִם לְהַר הַבַּיִת,
    שֶׁנֶּאֱמַר, שָׁלֹשׁ רְגָלִים:

     

    Todos tienen obligación de
    presentarse (en el Beth HaMikdash, Sagrado Templo de Ierushalaim) a excepción
    del ciego y el sordomudo, del imbécil, del niño, de la persona de sexo incierto,
    del hermafrodita, de las mujeres, de los esclavos no emancipados, de los rengos,
    de los ciegos, de los enfermos, de los ancianos, y de quien no  puede subir a
    pie. ¿Quién es un niño a este respecto? Todo aquel que no es capaz de montar
    sobre los hombros del padre y subir desde Jerusalén al Monte del Templo. Esta es
    la opinión de la escuela Shamay. La escuela de Hilel enseña: todo aquel que no
    puede tomar la mano de su padre para subir así desde Jerusalén al Monte del
    Templo, ya que está escrito: Tres fiestas de peregrinación.


     

    Hakol jaiavin, bareiyá,
    jutz mejeresh, shote vekatan, vetumtum, veandroginus, venashim vaavadim,
    sheeinam meshujrarim.


     

    Todos
    tienen la obligación de presentarse en el atrio, en el Templo de Ierushalaim
    durante las tres fiestas de peregrinación, Pesaj, Shavuot y Sucot y ofrendar
    “olat hareiyá” (la ofrenda de la presentación).

    Los exentos
    al cumplimiento de este precepto se dividen en varios grupos. Según la razón que
    los exime: a) Los que no pueden razonar, b) Los que no entran en
    la definición de “Zejurja” (hombres) (ver Devarim 16:16),  c) Aquellos
    que están exentos, por no poder peregrinar a pie a Ierushalaim.

     

    a)

    El sordomudo
    (el texto dicta de que escuchen (Idem 31-11-12), en la Guemara aprendemos que
    aunque hable, está exento, el imbécil y el niño, porque no están obligados al
    cumplimiento de los preceptos.

     

    b)

    La persona de
    sexo incierto, cuyos órganos genitales,  no están desarrollados (Tumtum), el
    hermafrodita que tiene órganos masculinos y órganos femeninos a la vez
    (andróginos) mujeres, porque está escrito: “iyrae kol zejurja” (se presentará
    todo hombre) y esclavos no liberados.

     


    Hajiger, vehasuma, vehajole, vehazaken, umisheeino iajol laalot beraglav

    c)

    Los rengos,
    ciegos, los enfermos, los ancianos y los que no pueden subir a pie a Ierushalaim
    hasta el atrio (azará) del Templo y aquellos que son extremadamente frágiles y
    delicados, que no están acostumbrados a ir a pie (Rambam, Libro de las Ofrendas,
    Leyes de Jaguiga 2:1).

    Hay quienes explican que se refiere
    a aquel que no puede caminar descalzo, porque está prohibido entrar al Templo
    con zapatos.

     

    ¿Eizehu
    katan? – kol sheheino iajol lirkov al ketefav shel aviv, velaalot miIrushalaim
    lehar ha Bait, dibrei Bet – Shamay.

    ¿Quién es un niño?

    Todo aquel que es capaz
    de montar sobre los hombros del padre y subir desde Ierushalaim al Monte del
    Templo, esta es la opinión de la escuela de Shamay.

     

    Ubeit
    Hilel omrim, kol sheeino iajol, leejoz beiado shel abiv, veaalot miIrushalaim le
    har ha Bait, she neemar: Shalosh Regalim.

    La
    escuela de Hilel enseña: Todo aquel que no puede tomar la mano de su padre para
    subir así desde Ierushalaim, al Monte del Templo, ya que está escrito: Shalosh
    Regalim – Tres fiestas de peregrinación – La obligación es subir a pie al monte
    del Templo, pero se puede tomar la mano del padre, y subir de Ierushalaim hasta
    el Monte del Templo, su padre debe llevarlo y presentarse junto a él en el
    Templo, para educarlo a la observancia de las mitzvot (preceptos) (ídem, ídem
    2:3).

     


    MISHNA 2

     

    (ב) בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים,
    הָרְאִיָּה שְׁתֵּי כֶּסֶף, וַחֲגִיגָה מָעָה כֶּסֶף. וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים,
    הָרְאִיָּה מָעָה כֶּסֶף, וַחֲגִיגָה שְׁתֵּי כֶּסֶף:

     

    La escuela de Shamay enseña: el
    sacrificio de la presentación debe ser del valor (al menos) de dos maás de
    plata; el sacrificio festivo, de una maá de plata. La escuela de Hilel enseña:
    el sacrificio de la presentación ha de ser del valor de una maá de plata y el
    festivo de dos maás de plata.

    Ya explicamos
    que debemos traer en los “Shalosh Regalim” (Las tres festividades de
    peregrinaje), dos ofrendas “Olat hareiya” (la ofrenda de la presentación) y
    Jaguiga la ofrenda festiva.


    ¿Cuál tiene que ser el
    valor monetario de estas dos ofrendas?


    No hay monto
    determinado:


    “Cada uno con lo que
    puede dar, de acuerdo con la bendición de que HaShem tu Elokim, Te brinde” (Devarim
    16:17)


    Nuestra Mishná trata
    sobre “El valor mínimo” y presenta la discusión entre la casa de Hilel y la casa
    de Shamay.

     

    Beit Shamay omrim: “Hareiya” shtei
    kesef, vehajaguiga -maa jesef

    La escuela de Shamay
    enseña: el sacrificio de la presentación (olat hareiya) que debía quemarse sobre
    el altar, debe ser del valor (al menos) de dos “Kesef” dos maás, cada maá tiene
    el valor de una sexta parte de un dinar; un dinar 4,8 gramos de plata pura, un
    maá= 0,8 gramos de plata pura; 2Kesef= 2 maás= 0,16 gramos de plata pura, este
    sería el valor de la ofrenda de “reiya” (presentación) y Jaguiga, el sacrificio
    festivo de un valor de maá (0.78 gramos de plata pura).

     

    UBeit Hilel omrim: “hareiya” maa
    jesef, vajaguiga shtei jesef

    La escuela de Hilel
    enseña: la “reiya” (el sacrificio de la presentación) ha de ser del valor de una
    maá (0,8 gramos de plata pura), y “Jaguiga” (el sacrificio festivo) de dos maás
    (0,16 gramos de plata pura).

    ¿En que se basa la
    discusión de las dos escuelas?

    Beit Shamay: opina que
    la ofrenda más importante es la de la “reiya” (presentación), porque es “Ola”,
    porque sube todo a las alturas, porque es quemada, y ofrendada toda a HaShem,
    mientras que “Jaguiga” (ofrenda de la festividad), en parte es consumida por los
    que la presentaron como ofrenda; y por los Cohanim; que ofrecieron el servicio,
    por eso opinan que el valor mínimo de la “reiya” que ser de dos maás (0,16
    gramos de plata)

    Beit – Hilel: opinan que la “reyia”
    la ofrenda de la presentación, será de un valor de maá (2 kesef, 0,16 gramos)
    porque este último fue ofrendado ya antes del “Matan Torá” (entrega de la Torá),
    lo que no fue con la “reiya”, la Guemará trae otras razones (6:1).

     


    MISHNÁ 3

     

     (ג) עוֹלוֹת בַּמּוֹעֵד בָּאוֹת מִן
    הַחֻלִּין, וְהַשְּׁלָמִים מִן הַמַּעֲשֵׂר. יוֹם טוֹב רִאשׁוֹן שֶׁל פֶּסַח, בֵּית
    שַׁמַּאי אוֹמְרִים, מִן הַחֻלִּין. וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים, מִן הַמַּעֲשֵׂר:

     

    Las ofrendas que se ofrecían en
    “Jol Hamoed” (los días intermedios) de los sacrificios pacíficos (Shlamim),
    podían provenir del dinero de los diezmos. Según la escuela de Shamay, el
    sacrificio del primer día de la fiesta de Pesaj debe proceder del dinero
    profano, mientras que la escuela de Hilel sostiene que puede provenir del dinero
    de los diezmos.

     

    Olot baMoed, baot min hajulin,
    vehashlamim min hamaaser

    Los peregrinos traen también otras
    ofrendas, en cumplimiento de promesas y donaciones que hicieron durante el año,
    pero se diferencian de la “reiya” (ofrenda de la presentación) ya que estas se
    traen durante los días del Jol Ha Moed (los días intermedios) y no en los días
    de Iom Tov (Festivos) pero si no la presentaron en los días festivos lo harán en
    los días de Jol Ha Moed, y así dicta la Mishná: Las ofrendas que se ofrecían en
    los días intermedios de la fiesta deben ser adquiridos con dinero profano (julin)
    y no del segundo diezmo (maaser sheni). Definamos esta clase de diezmo.

    Maaaser Sheni (segundo diezmo): En
    el recuento de los años del ciclo de siete años, el primero, el segundo, el
    cuarto y el quinto… el séptimo año es “Shmita” se separa el maaser sheni
    (segundo diezmo) que es una décima parte de los frutos que quedaron después de
    haber separado de ellos el maaser rishon (primer diezmo)… aproximadamente 9%
    de la cantidad total de los frutos. En la época del Sagrado Templo, los frutos
    del maaser sheni eran ingeridos en Ierushalaim (incluso por los que no eran
    Cohanim)

    Si vivían en zonas alejadas de
    Ierushalaim y no podían llevar los frutos se los redimía con dinero, y de esa
    manera los frutos, podían ser comidos en cualquier lugar.

    El dinero era llevado a Ierushalaim,
    tal como maaser sheni (segundo diezmo) mientras que los sacrificios pacíficos (Shlamim),
    podían provenir del dinero del maaser sheni (segundo diezmo), porque así podrá
    comerlos en Ierushalaim.

     

    Iom Tov harishon shel Pesaj,
    Beit Shamay omrim min hajulin, u Beit – Hilel omrim: min hamaaser.

    Según la escuela de Shamay, el
    sacrificio del primer día de la fiesta debe proceder de dinero profano (Julin)
    porque son ofrendas obligatorias, y la escuela de Hilel sostiene que puede
    provenir del dinero de los diezmos. Hilel opina que se puede agregar el dinero
    del maaser (diezmo), dinero profano (Julin), para comprar el animal que se ha de
    ofrendar, la ofrenda festiva (Shalmei Jaguiga) con la condición que comerá el
    “shiur” (la medida) de la primera comida de lo profano (Jaguiga 8:1 – Leyes de
    Jaguiga 2:10).

     


    MISHNÁ 4

     

    (ד) יִשְׂרָאֵל יוֹצְאִין יְדֵי
    חוֹבָתָן בִּנְדָרִים וּנְדָבוֹת וּבְמַעְשַׂר בְּהֵמָה, וְהַכֹּהֲנִים
    בַּחַטָּאוֹת וּבָאֲשָׁמוֹת וּבַבְּכוֹר וּבֶחָזֶה וָשׁוֹק, אֲבָל לֹא בָּעוֹפוֹת
    וְלֹא בַּמְּנָחוֹת:

     

    Los israelitas satisfacen su
    obligación con sacrificios de voto o voluntarios o con el diezmo del ganado; los
    Cohanim (sacerdotes) con el sacrificio por el pecado o por la culpa, con los
    primogénitos, con el pecho o la pierna, pero no con sacrificios de aves ni con
    obligaciones farináceas.

    Israel iotz-in iedei jovatan
    binedarim ubanedavot, ubemaasar behema.

    Los israelitas que no son Cohanim
    (sacerdotes) cumplen la obligación de ofrecer Shlamim (sacrificios pacíficos)
    para cumplir con el precepto “y te alegrarán en tu festividad” y alegrar la
    fiesta, al comer de las ofrendas de nedarim (votos) o nedavot (voluntarios), que
    ofrecieron durante todo el año y cuando los traen a Ierushalaim en la festividad
    y comen de ellos, cumplen también el precepto de “Simjat hajag” (alegrar la
    festividad) o trayendo el diezmo del ganado, en esa fecha

    Vehajohamin , bajataot ubaashamot

    Los Cohanim (Sacerdotes), cumplen el
    precepto de “simja”, alegría al comer de las ofrendas del pecado (jatat) y
    “culpa” (ashamot ), las cuales eran  traídas por los peregrinos y solo ellos
    podrían ingerirlas.

    Ubabejor, ubejaze ubashok

    Y de la ofrenda del “bejor”
    (primogénito), que su carne es consumida por los (Cohanim) sacerdotes, y el
    pecho y la pierna, las cuales reciben los sacerdotes de las ofrendas pacíficas (Shlamim),
    que al comerlos cumplen con el precepto de alegrar la festividad.

    Aval lo baofot, velo bamenajot:

    Pero no cumplen con el precepto al
    ingerir de los sacrificios de aves, ni con las obligaciones farináceas, porque
    no estaban a la altura de la festividad, ya que el precepto de la alegría se
    cumplirá consumiendo carne y también tomando vino. (Mishné Torá, Leyes de las
    ofrendas, Leyes de Jaguiga 2:10-8, 1:8-9, 1-10).

     


    MISHNÁ 5

     

    (ה) מִי שֶׁיֵּשׁ לוֹ אוֹכְלִים
    מְרֻבִּים וּנְכָסִים מֻעָטִים, מֵבִיא שְׁלָמִים מְרֻבִּים וְעוֹלוֹת מֻעָטוֹת.
    נְכָסִים מְרֻבִּים וְאוֹכְלִין מֻעָטִין, מֵבִיא עוֹלוֹת מְרֻבּוֹת וּשְׁלָמִים
    מֻעָטִין. זֶה וְזֶה מֻעָט, עַל זֶה נֶאֱמַר, מָעָה כֶּסֶף וּשְׁתֵּי כֶּסֶף. זֶה
    וְזֶה מְרֻבִּים, עַל זֶה נֶאֱמַר (דברים טז) אִישׁ כְּמַתְּנַת יָדוֹ כְּבִרְכַּת
    יְיָ אֱלֹהֶיךָ אֲשֶׁר נָתַן לָךְ:

     

    Si uno tiene muchos comensales
    pero pocos bienes ofrece más Shlamim (sacrificios pacíficos) y menos Olot
    (ofrendas). Si tiene muchos bienes y pocos comensales ofrece más ofrendas y
    menos sacrificios pacíficos. Si tanto uno como otros son pocos, se aplica el
    texto que dice: una maá de plata y dos maás de plata. Si tanto uno como otros
    son muchos, se aplica el texto que dice: cada cual hará sus ofrendas conforme a
    las bendiciones que el Señor tu D-s le haya otorgado.

     

    Mi shiesh lo ojlim meruvim,
    unejasim muatim

    Si uno tiene una familia numerosa y
    por lo tanto necesita mucha carne, y no tiene medios para cubrir esa necesidad
    ¿Qué hará?

     

    Mevi shlamim meruvim veolot
    muatot

    Ofrece más Shlamin y menos Olot y de
    los Shlamin (sacrificios pacíficos), alimentará a su gente.

     

    Nejasim meruvim veojlin muatin,
    mevi olot meruvot, ushlamin muatin

    Si tiene muchos bienes, y pocos
    comensales ofrecerá más Olot (ofrendas) y menos sacrificios (Shlamin).

    Recordemos que Olot se refiere a
    “Olot Hareiya” (los sacrificios de la presentación) que debían quemarse sobre el
    altar, mientras que “Shlamei Jaguiga” (los sacrificios de la festividad) serían
    comidos por los que ofrendaron.


     

    Ze veze muat

    Si tanto unos como otros son pocos,
    si la familia es pequeña, y  no posee bienes en cantidad.

     span>

    Al ze neemar: maa jesef,
    ushtei jesef

    La ofrenda de presentación (reiya)
    será de un valor de un “maa de plata” (0,8 gramos de plata pura), y la ofrenda
    de la festividad de dos “maas de plata” (0,16 gramos de plata pura)

     

    Ze veze meruvim, al ze neemar

    Si sus familiares son numerosos, y
    sus bienes también, se aplica el texto que dicta:

     

    Ish kematnat iado, kebirkat
    HaShem E-lokeja asher natan laj

    Cada cuál hará sus ofrendas conforme
    a las bendiciones que el Señor, tu D-s te haya otorgado (Devarim 16:17).

    (Sefer Hakorbanot, Leyes de Jaguiga
    1:5).

     

     


    MISHNÁ 6

     

    (ו) מִי שֶׁלֹּא חָג בְּיוֹם טוֹב
    הָרִאשׁוֹן שֶׁל חָג, חוֹגֵג אֶת כָּל הָרֶגֶל וְיוֹם טוֹב הָאַחֲרוֹן שֶׁל חָג.
    עָבַר הָרֶגֶל וְלֹא חָג, אֵינוֹ חַיָּב בְּאַחֲרָיוּתוֹ. עַל זֶה נֶאֱמַר (קהלת א)
    מְעֻוָּת לֹא יוּכַל לִתְקֹן, וְחֶסְרוֹן לֹא יוּכַל לְהִמָּנוֹת:


     

    Si no ofrendó el primer día de la
    fiesta (Sucot) lo puede realizar durante todo el tiempo que dura la fiesta de
    peregrinación, incluso el día final de la fiesta. Si la fiesta ha transcurrido y
    no ofreció el sacrificio, no está obligado a una reparación. Sobre esto está
    escrito: Lo tuerto no puede enderezarse y lo falto no puede completarse.

     

    Mishelo jag beiom tov harishon
    shel hajag.

    Si uno no ofrendó el primer día de
    la fiesta, la “Olat hareiya” (la ofrenda de la presentación), y “Shalmei Jaguiga”
    (ofrenda pacífica)…..

     

    Jogeg et kol haregel, veIom Tov
    haajaron shel hajag

    Podrá hacerlo durante todo el tiempo
    que dura la fiesta de peregrinación.

    Incluso el día final de la fiesta,
    el día de Shemini Atzeret, a pesar de que se considera una “fiesta” por sí
    misma.

     

    Avar haregel, velo jag, eino
    jaiav beajariuto

    Si pasaron los días de la
    festividad, y no presentó las ofrendas no está obligado a traer las ofrendas.

     

    Al ze neemar: meuvat lo iujal
    litkon, vejesron lo iujal lehimanot

    Sobre esto está escrito: lo tuerto
    no puede enderezarse, y lo falto no puede completarse (Kohelet: 1:15), porque
    como no cumplió con el precepto a su tiempo, ya no podrá reparar jamás esa
    falta.

    Aunque esa ofrenda que fue designada
    a ser “ofrenda festiva” podrá dedicarlo a “korban nedava” (ofrenda de donación)
    pero, no es responsable por el animal ya que si murió o se perdió se pierde toda
    la Mitzvá (el precepto) (Ver: Rambam Sefer Korbanot, Leyes de Jaguiga 1:4-6).

     


    MISHNÁ 7

     

    (ז) רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן מְנַסְיָא
    אוֹמֵר, אֵיזֶהוּ מְעֻוָּת שֶׁאֵינוֹ יָכוֹל לִתְקוֹן, זֶה הַבָּא עַל הָעֶרְוָה
    וְהוֹלִיד מִמֶּנָּה מַמְזֵר. אִם תֹּאמַר בְּגוֹנֵב וְגוֹזֵל, יָכוֹל הוּא
    לְהַחֲזִירוֹ וִיתַקֵּן. רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן יוֹחַאי אוֹמֵר, אֵין קוֹרִין
    מְעֻוָּת אֶלָּא לְמִי שֶׁהָיָה מְתֻקָּן בַּתְּחִלָּה וְנִתְעַוֵּת, וְאֵיזֶה, זֶה
    תַּלְמִיד חָכָם הַפּוֹרֵשׁ מִן הַתּוֹרָה:

     

    Rabí Shimón ben Menasia dice:
    ¿Qué es lo tuerto que no puede enderezarse? El que conoce un incesto y engendra
    en él un bastardo. Si lo aplicarás a un ladrón y espoliador podrán estos
    devolver (lo robado) y enderezar (lo torcido). Rabí Shimón Ben Iojai Dice:
    tuerto no puede llamarse más que aquello que originariamente estaba derecho y
    que después se ha torcido. ¿Quién es este? El discípulo de los sabios que
    abandona la Torá.

     

    Rabí Shimón ben Menasia omer:
    eizehu meuvat sheino iajol litkon.

    Rabí Shimón Ben Menasia dice: ¿Cuál
    es el tuerto que no puede enderezarse? (Kohelet 1:15), el versículo no se
    refiere solamente de evitar de realizar un precepto, sino que versa sobre aquel
    que comete un pecado que no podrá corregir; la Mishná nos da un ejemplo.

     

    Ze habá al haerva, veholid
    mimena mamzer.

    El que se junta con una mujer
    prohibida, cometiendo incesto y engendra en el un bastardo, (bastardo es el
    resultado de la unión prohibida por la Torá), este pecado no se podrá reparar,
    porque el “mamzer” (bastardo) vive, y aunque se arrepienta y haga Teshuvá el
    resultado de la unión prohibida, le será testimonio viviente de su pecado.

     

    Im tomar begonev vegozel,
    iajol hu lehajaziro viytaken

    Si hablaras sobre un ladrón o
    expoliador, estos podrían reparar el pecado al devolver lo robado y así
    enderezar lo torcido.

     

    Rabí Shimón ben Iojai omer:
    Ein korim meuvat ela lemi shehaya metukan batejila venitavet, veeize? ze talmid
    jajam haporesh min HaTora

    Rabí Shimón ben Iojai dice: Tuerto
    puede llamarse a aquello que estaba derecho, en un principio y después se
    torció, ¿Quién es este?, aquel discípulo de los sabios, que abandona la Torá, y
    eso no lo podrá corregir.

     


    MISHNÁ 8

     

    (ח) הֶתֵּר נְדָרִים פּוֹרְחִין
    בָּאֲוִיר, וְאֵין לָהֶם עַל מַה שֶּׁיִּסְמֹכוּ. הִלְכוֹת שַׁבָּת חֲגִיגוֹת
    וְהַמְּעִילוֹת, הֲרֵי הֵם כַּהֲרָרִים הַתְּלוּיִין בְּשַׂעֲרָה, שֶׁהֵן מִקְרָא
    מֻעָט וַהֲלָכוֹת מְרֻבּוֹת, הַדִּינִין וְהָעֲבוֹדוֹת הַטַּהֲרוֹת וְהַטֻּמְאוֹת
    וַעֲרָיוֹת, יֵשׁ לָהֶן עַל מַה שֶּׁיִּסְמֹכוּ. הֵן הֵן גּוּפֵי תּוֹרָה:


     

    La dispensa de los votos está en
    el aire, no hay nada sobre lo que pueda apoyarse. Las normas sobre el sábado,
    sobre los sacrificios festivos y sobre los sacrilegios son como montañas que
    penden de un pelo, ya que el texto escrito es corto y las disposiciones
    numerosas. Las leyes monetarias, las leyes relativas a los sacrificios, las
    disposiciones referentes a la pureza y a los incestos tienen donde apoyarse,
    constituyen el cuerpo de la Torá.

    La Mishná,
    nos trae otros temas halájicos (leyes)

     

    Heter nedarim porjin baavir,
    veein lahem al ma  sheismoju

    La ley que permite desatar una
    promesa, pidiéndole a un “jajam” (sabio), y él lo hace (si se permite o no,
    depende de la clase de voto) no tiene una base en la Torá, sino un “remez”, una
    insinuación.

     

    Hiljot Shabat, Jaguiga
    veameilot – harei hem kahararim hatluin besaará

    Las normas sobre el sábado, las
    leyes de las ofrendas festivas y sobre los sacrilegios, la prohibición de usar
    objetos consagrados HaShem, para otros fines, y todo el que lo hace, comete un
    pecado, son como montañas que pueden de un pelo, el Maharsha, explica que esta
    comparación, nos dice que dos montañas penden de un pelo y no se desmoronan, ni
    tocan una a la otra.

    ¿Qué diferencia hay entre “porjin
    baavir” (están en el aire) y “harim hatluin besaara shehen mikra muat, vahalajot
    meruvot” (penden de un pelo)? Las leyes sobre las cuales se dice que están en el
    aire, son aquellas que no están explícitamente mencionadas en el Tanaj (Biblia),
    se aprenden por medio de un “remez” (insinuación), mientras que las que son como
    dos montañas que penden de un pelo, son aquellas que se basan en versículos, de
    la Torá, solo que no están explícitos en su totalidad; el texto es corto y las
    disposiciones numerosas.

     

    Hadinin veahavodot, hateharot,
    vehatum-ot vaarayot – iesh lahen al ma sheismoju, hen hen gufei Tora.

    Las leyes monetarias, las leyes
    relativas a las ofrendas, las leyes referentes a la pureza e impureza y las
    leyes de incesto, tienen donde apoyarse, no solo porque hay versículos que lo
    prueban, sino porque hay leyes no mencionadas en el Tanaj (Biblia) que son
    estudiadas con profundidad (HaMeiri) y constituyen el cuerpo de la Torá. 

    Capítulo 2


    TRATADO DE JAGUIGA


    Capítulo  2

    Mishna 1


    Mishna 2

    Mishna 3

    Mishna 4

    Mishna 5

    Mishna 6

    Mishna 7

     MISHNÁ 1

     

    (א) אֵין דּוֹרְשִׁין בָּעֲרָיוֹת
    בִּשְׁלֹשָׁה. וְלֹא בְּמַעֲשֵׂה בְּרֵאשִׁית בִּשְׁנָיִם. וְלֹא בַּמֶּרְכָּבָה
    בְּיָחִיד, אֶלָּא אִם כֵּן הָיָה חָכָם וּמֵבִין מִדַּעְתּוֹ. כָּל הַמִּסְתַּכֵּל
    בְּאַרְבָּעָה דְּבָרִים, רָאוּי לוֹ כְּאִלּוּ לֹא בָּא לָעוֹלָם, מַה
    לְּמַעְלָה,מַה לְּמַטָּה, מַה לְּפָנִים, וּמַה לְּאָחוֹר. וְכָל שֶׁלֹּא חָס עַל
    כְּבוֹד קוֹנוֹ, רָאוּי לוֹ שֶׁלֹּא בָּא לָעוֹלָם:

     


    No se comenta
    lo relativo a las leyes del incesto ante tres personas, ni la historia de la
    Creación ante dos, ni las Hechuras del Carruaje ante una, a no ser que sea
    instruida y capaz de entender por si misma.


    A todo aquel
    que especula sobre estas cuatro cosas le hubiera sido mejor que no hubiesen
    venido al mundo: ¿Qué hay en alto? ¿Qué hay en lo bajo?, ¿Qué hubo en el
    principio? ¿Qué habrá en el final?


    A todo aquel
    que no respeta la gracia de su Hacedor mejor le sería no haber venido al mundo.


    Sobre temas
    que
    no hay
    que estudiar en público y otros van a tratar la primera “Mishná”  de este
    capítulo.

     


    Ein dorshin bAarayot bishlosha velo
    bemaase Bereshit, velo beMaase Merkava beiajid ela im haya jajam umebin midaato

    No se comenta
    sobre las leyes relativas a incesto ante tres personas; estas leyes son
    referentes a las prohibiciones de incesto las cuales no están explicitas en la
    Torá y son estudiadas por medio del “remez” (insinuación) y la “drasha”
    (comentario), hay quienes opinan que la intención de las razones de la
    prohibición del incesto es porque los alumnos discutirán entre sí y no pondrán
    atención a las palabras y enseñanzas del Rabino y así se equivocarán y harán de
    lo prohibido, algo permitido. (Libro de “Kedusha”, Hiljot – Isurei biá 22:17)

    La historia de
    la Creación, según Rambam (Maimonides), es el estudio de la naturaleza y la
    Creación del mundo en seis días, esto no podrá ser comentado ante dos personas,
    sino ante una persona dándole la información que él puede captar, porque si el
    Rabino enseñará a dos alumnos, puede que ellos discutan y llegaran a entender
    las cosas incorrectamente.

     


    “Maase Merkava
    ”,
    las hechuras del carruaje (Iejezkel 1), es considerada la sabiduría
    sobrenatural, (Rambam).

    Los Tosafot,
    explican que la historia de la Creación y las Hechuras del carro (Maase Merkava);
    son la ocupación y estudio, por medio de los “Shemot Kedoshim” (Nombres Santos),
    de los secretos de la Creación y la “Dirigencia Divina”; Tosafot, Iom Tov,
    escribe, que se trata de realizar actos sobrenaturales usando los secretos de la
    Torá.

    Rabí Jaim
    Vital, en nombre de Ha Ari Hakadosh (Rabí Itzjak Luria) explica que “Maase
    Bereshit” (Las Hechuras de la Creación) y “Maase Merkava” (las hechuras del
    carruaje) es el estudio profundo y el conocimiento del detalle de los secretos
    de la Dirección del Mundo.

    Las “Hechuras
    del carruaje” no podrán ser comentadas ante ninguna persona, a no ser que esa
    persona sea instruida y capaz de entender por sí mismas las insinuaciones, que
    sean marcadas en los principios que su Rabino le enseña (Sefer Hamada, Leyes de
    Fundamentos de la Torá. 4:11-12)

     


    Kol hamistakel bearbaa devarim, raui
    lo keilu lo ba laolam: ma lema-la, ma lemata, ma lefanim, ma leajor.

    A todo aquel
    que especula sobre cuatro cosas le hubiera sido mejor que no hubiese  venido al
    mundo:

     

    a)
    Ma
    lemala

    (que hay en lo alto), más arriba del cielo, se refiere a estudiar y debatir
    temas que están fuera del mundo físico, del tiempo y del nivel humano. Estos son
    imposibles de comprender, porque nuestro mundo intelectual es limitado, y no
    podemos ocuparnos de algo que está fuera de nuestro entendimiento, hay quienes
    explican que “lémaala” (lo alto), es la “esencia divina”.

     

    b)
    “ma
    lemata”

    (¿Qué hay abajo?), es lo referente a la Providencia Divina  y estos dos según
    Rambam (Sefer HaMada) son temas pertenecientes a la esencia y el conocimiento
    Divino y no hay posibilidad que la mente humana logre captarlos.

     

    c)
    Ma
    lefanim,

    (¿Qué hubo en el principio antes de la Creación?), bien hará la persona que no
    se ocupe de la pregunta de la “renovación del mundo”, sino que refuerce su fe en
    HaShem bendito, el Creador del Mundo.

     

    d)
    Ma
    leajor

    (¿Qué habrá en el final, cuando termine el mundo?). Como dijimos estos temas
    están a un nivel, al cual el humano común no tiene posibilidad alguna de
    penetrar, y por eso debemos reforzar nuestra fe en HaShem, la Torá y nuestros
    Sabios, y aquellos que podrán llegar a ese nivel, deberán asegurarse de recibir
    respuestas de Rabinos, temerosos del Altísimo y observantes de la Torá.


    Vejol shelo jas al kovd Kono, rauy
    shelo ba laolam

    A todo aquel
    que no respeta la gloria de su Hacedor mejor le sería no haber venido al mundo.
    Se refiere a aquel que se ocupa de temas que no habría de ocuparse.

    Rambam (Maimonides)
    explica que “Kevod Kono” (La gloria de su Hacedor) se refiere al “intelecto
    humano”, que es la “Gloria de HaShem”, que fue concedido al ser humano y debemos
    cuidarlo para que no se corrompa con pensamientos vanos (comentario de las
    Mishnáiot)

     

     



    MISHNÁ 2

     

    (ב) יוֹסֵי בֶּן יוֹעֶזֶר אוֹמֵר שֶׁלֹּא
    לִסְמוֹךְ, יוֹסֵי בֶּן יוֹחָנָן אוֹמֵר לִסְמוֹךְ. יְהוֹשֻׁעַ בֶּן פְּרַחְיָה
    אוֹמֵר שֶׁלֹּא לִסְמוֹךְ, נִתַּאי הָאַרְבֵּלִי אוֹמֵר לִסְמוֹךְ. יְהוּדָה בֶּן
    טַבַּאי אוֹמֵר שֶׁלֹּא לִסְמוֹךְ, שִׁמְעוֹן בֶּן שָׁטָח אוֹמֵר לִסְמוֹךְ.
    שְׁמַעְיָה אוֹמֵר לִסְמוֹךְ, אַבְטַלְיוֹן אוֹמֵר שֶׁלֹּא לִסְמוֹךְ. הִלֵּל
    וּמְנַחֵם לֹא נֶחֱלָקוּ. יָצָא מְנַחֵם, נִכְנַס שַׁמַּאי. שַׁמַּאי אוֹמֵר
    שֶׁלֹּא לִסְמוֹךְ, הִלֵּל אוֹמֵר לִסְמוֹךְ. הָרִאשׁוֹנִים הָיוּ נְשִׂיאִים,
    וּשְׁנִיִּים לָהֶם אֲבוֹת בֵּית דִּין:

     


    Yose Ben
    Yoezer decía que (en un día festivo) no había que imponer las manos (sobre el
    animal que iba a ser sacrificado) Yose Ben Iojanan decía que se imponían.
    Yehosúa Ben Perajia decía que no se imponían. Nitay el arbelita decía que se
    imponían. Yehuda Ben Tabay decía que no se imponían. Simón ben Shetaj decía que
    se imponían.  Shemaia decía que se imponían. Abtalión decía que no se imponían.
    Hilel y Menajem no diferían en la opinión. Cuando salió Menajem entró Shamay
    Shamay decía que no se imponían y Hilel decía que se imponían. Los primeros eran
    presidentes y los segundos, eran jefes del tribunal.


     


    La “Mishná”
    nos presenta la discusión sobre la imposición de las manos sobre la ofrenda de
    animales en un día festivo.


     


    Iosi ben Ioezer omer: shelo lismoj:
    Iosí ben Iojanan Lismoj

    Iosi Ben
    Ioezer decía que un día festivo no hará la “smija” (imposición de las manos
    sobre el animal) antes de la faena (shejita), porque se vería como si haría un
    trabajo en Iom Tov (día festivo), mientras que Iosi ben Iojanan decía que si hay
    que hacerlo, porque como está permitido ofrendar el animal en Iom Tov, también
    se puede imponer las manos sobre  él porque inmediatamente se hace la “Shejita”
    (faena del animal)

     


    Ieoshua ben Perajia omer: shelo
    lismoj, Nitay haArbeli omer lismoj

    Ieoshua ben
    Perajia decía que no se imponían, Nitay el arbelita decía que se imponían.

     


    Iehuda ben Tabay omer shelo lismoj.
    Shimon ben Shetaj omer lismoj Shmaia omer, lismoj,  Abtalion omer: shelo lismoj.

    Iehuda ben
    Tabay decía que no se imponían, Shimón ben Shetaj decía que se imponían, Shemaia
    decía que se imponían. Abatalion decía que no se imponían.

     


    Hilel u Menajem lo nejleku, iatza
    Menajem,
    nijnas Shamay, Shamay
    omer, shelo lismoj, Hilel omer; lismoj

    Menajem que
    era presidente del tribunal, estuvo de acuerdo con Hilel, ambos estaban de
    acuerdo de hacer la “smija”.

    Cuando salió
    Menajem, de su posición y entró a trabajar al servicio del rey, entró Shamay
    como presidente del tribunal, Shamay decía que no se imponían, e Hilel decía que
    se imponían.

     


    Harishonim haiú nesíim, ushniim lahem, Avot.
    Beit – Din

    Los primeros
    de cada par: Iose ben Ioezer, Ieoshua ben Perajia, Iehuda ben Tabay, Shemaia ve
    Hilel, eran presidentes del Sanhedrín y los segundos: Iosí ben Iojanan, Nitay Ha
    Arbely, Shimón ben Shetaj, Abtalión ve Shamay, eran jefes del tribunal de
    Sanhedrín.

    Rambam en el
    Sefer Hakorbanot, dice que la halaja (ley) fue fijada como los que opinaron que
    todas las ofrendas que se elevan en Iom Tov, deben hacerles “smija” (imposición
    de manos) (leyes de Jaguiga 1:9).

     

     



    MISHNÁ 3

     

    (ג) בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים, מְבִיאִין
    שְׁלָמִים וְאֵין סוֹמְכִין עֲלֵיהֶם, אֲבָל לֹא עוֹלוֹת. וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים,
    מְבִיאִין שְׁלָמִים וְעוֹלוֹת וְסוֹמְכִין עֲלֵיהֶם:

     

    La escuela de Shamay decía: se puede
    ofrecer Shlamin (sacrificios pacíficos) pero no olot (holocausto) sin que se
    impongan sobre ellos las manos. La escuela de Hilel, en cambio afirmaba: se
    puede ofrecer Shlamin (sacrificios pacíficos) y olot (holocausto) imponiendo
    sobre ellos las manos.

    Shamay e Hilel
    siguieron con la discusión anterior.

     

    Beit Shamay omrim
    meviin  shlamim, vein somjin aleihem aval lo olot.

    La escuela de
    Shamay dice que se pueden ofrecer solamente “shlamim “(sacrificios pacíficos),
    en la festividad, porque tanto los dueños, como los  “cohanim” (sacerdotes) los
    comen y no impondrán sobre ellos las manos, antes de ofrendarlos.

     

    Aval lo
    Olot

    Pero no
    traerán olot (holocaustos), porque no se comen y no está permitido hacer labor
    alguna, en el día festivo (Iom Tov), sino para suplir las necesidades de los
    humanos.

     

    UBet–
    Hilel omrim: meviím shlamim veolot vesomjim alehiem

    Mientras que
    la escuela de Hilel opina que se puede ofrecer “Shlamim” (sacrificios
    pacíficos), imponiendo sobre ellos las manos (smija) puesto que como es
    permitido ofrendar en Iom Tov (día festivo). También está permitido hacer
    “smija” (imponer las manos sobre el animal).

    En Iom Tov
    se ofrecerán todas las ofrendas que son obligatorias servirlas, como Shlamim y
    olot (sacrificios pacíficos y holocausto), haciendo la “smija”, como enseña Bet
    – Hilel (Rambam, libro de Korbanot, Leyes de Jaguiga 1:8-9). Pero nedarim
    (votos) y nedavot (donaciones) no serán ofrendadas en Iom Tov (día festivo),
    porque no son una obligación en este día, y podrán ofrendarlos en otro día.


     



    MISHNÁ 4

     

    (ד) עֲצֶרֶת שֶׁחָל לִהְיוֹת
    בְּעֶרֶב שַׁבָּת, בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים, יוֹם טְבוֹחַ אַחַר הַשַּׁבָּת.
    וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים, אֵין יוֹם טְבוֹחַ (אַחַר הַשַּׁבָּת), וּמוֹדִים שֶׁאִם
    חָל לִהְיוֹת בַּשַׁבָּת, שֶׁיּוֹם טְבוֹחַ אַחַר הַשַּׁבָּת, וְאֵין כֹּהֵן
    גָּדוֹל מִתְלַבֵּשׁ בְּכֵלָיו, וּמֻתָּרִין בְּהֶסְפֵּד וְתַעֲנִית, שֶׁלֹּא
    לְקַיֵּם דִּבְרֵי הָאוֹמְרִין עֲצֶרֶת אַחַר הַשַּׁבָּת:

     

    Si Atzeret, (Shavuot, la fiesta de la
    semanas) ocurre en la víspera del sábado, la escuela de Shamay decía que el día
    del sacrificio de los animales se dejaba para después del sábado. La escuela de
    Hilel, en cambio afirmaba  que no tenía lugar el día de la faena de los animales
    después del sábado. Pero estaban de acuerdo que sí la fiesta caía en día sábado,
    el día de sacrificio de los animales se dejaba para después del sábado. El Sumo
    Sacerdote no se viste sus vestiduras y están permitidas las exequias y el ayuno
    de modo que no se confirmen las palabras de los que afirman que la fiesta de las
    Semanas, Shavuot sigue el sábado.

     

    Atzeret shejala
    liyot berev Shabat

    Si la fiesta
    de Shavuot cae en la víspera de Shabat, el viernes.

     

    Bet Shamay omrim:
    Iom Tabuaj ajar ha Shabat

    La escuela
    de Shamay decía: En el día en el cuál se ofrendarán los animales que trajeron en
    honor de la festividad será después del sábado, el domingo, porque ellos
    opinaban que “olat hareya” (el sacrificio de la presentación), no será ofrendada
    en el día festivo, sino al día siguiente, y si el día posterior a la festividad
    era Shabat servirán las ofrendas el día domingo.

     

     U Bet – Hilel
    omrim: ein Iom Tabuaj ajar haShabat 

    La escuela
    de Hilel en cambio afirmaban que el día de la faena, no será después del sábado,
    porque se podría ofrendar el sacrificio el mismo día festivo.

     

    Umodim sheim jala
    liyot baShabat, sheiom Tabuaj ajar Shabat

    Pero estaban
    de acuerdo en que si Shavuot caerá en Shabat el día del sacrificio de los
    animales, se dejaba para después del sábado; y agregaron:

     

    Veein Cohen Gadol
    mitlabesh bejelav, umutarin behesped ubeTaanit

    Que cuando
    el día de la faena es domingo, el Sumo Sacerdote, no vestirá sus vestiduras
    festivas, sino las que acostumbra a vestir en días hábiles y están permitidas
    las exequias y el ayuno, que no se harán en los días festivos, de modo que no se
    confirmen las palabras de los Tzedakim (seduceos), que dicen que Shavuot sigue
    al Shabat y como el día de la matanza es el domingo, habrán de demostrar que no
    están de acuerdo con ellos, que no es un día festivo.

     


     MISHNÁ
    5

     

    (ה) נוֹטְלִין לַיָּדַיִם
    לַחֻלִּין וְלַמַּעֲשֵׂר וְלַתְּרוּמָה. וְלַקֹּדֶשׁ, מַטְבִּילִין. וְלַחַטָּאת,
    אִם נִטְמְאוּ יָדָיו, נִטְמָא גּוּפוֹ:

     

    Hay que lavar las manos (para la
    comida de alimentos) no consagrados (Julin), productos de diezmo (maaser) u
    ofrendas (truma). Para las cosas santas (kodesh) hay que sumergirlas. En cuanto
    al sacrificio por el pecado, si sus manos están en estado de impureza, se
    considera también su cuerpo como impuro.

    Esta “Mishná”
    y las siguientes tratan sobre las leyes de la pureza e impureza.

     

    Notlin
    layadaim lajulin velamaaser velatruma

    Hay que
    lavar las manos con un recipiente que tenga “reviit” (86 grs.) de agua para la
    comida de alimentos no consagrados (julin), los Rabinos discutían la razón del
    lavado de manos, ¿las lava cuando sabe que sus manos están impuras?, o porque se
    supone, que las manos tocan “todo” y se sospecha que se impurificaron al tocar
    algo que los convierte en “segundo” para la impureza, según los Rabinos.

    La halaja
    (ley) falla diciendo que: El que quiere comer pan, sobre el cuál se bendice
    “Hamotzí” deberá lavarse las manos antes que sepa si tocó algo impuro y bendice
    “al Netilat iadaim”.

    Se lavan las
    manos al comer productos del segundo diezmo y de los frutos de la “truma”
    (ofrendas) (Rambam Sefer Zeraim, Leyes de Trumot (ofertas) 11:7)

     

     

    Vela
    Kodesh metbilin

    Si come de
    “kodesh” (cosas santas), deberá sumergir sus manos en agua de Mikve (ídem, Libro
    de Pureza Leyes de Avot hatum-a 8:7).

     


    Velajatat, im nitmeu nitma gufo

    Si sus manos
    están en estado de impureza, y han de tocar las aguas del (Jatat) sacrificio del
    pecado de la ceniza de la “para aduma” (Vaca bermeja), se considera también su
    cuerpo como impuro y se requiere la inmersión de todo su cuerpo en las aguas del
    “mikve”

     

     


    MISHNÁ 6

     

    (ו) הַטּוֹבֵל לַחֻלִּין
    וְהֻחְזַק לַחֻלִּין, אָסוּר לַמַּעֲשֵׂר. טָבַל לַמַּעֲשֵׂר וְהֻחְזַק
    לַמַּעֲשֵׂר, אָסוּר לַתְּרוּמָה. טָבַל לַתְּרוּמָה, וְהֻחְזַק לַתְּרוּמָה,
    אָסוּר לַקֹּדֶשׁ. טָבַל לַקֹּדֶשׁ וְהֻחְזַק לַקֹּדֶשׁ, אָסוּר לַחַטָּאת. טָבַל
    לֶחָמוּר, מֻתָּר לַקַּל. טָבַל וְלֹא הֻחְזַק, כְּאִלוּ לֹא טָּבַל:

     

    Si uno sumerge con vista (a comer
    alimentos) no consagrados y restringe su intención a los alimentos no
    consagrados, no puede comer del diezmo. Si uno se sumerge con vistas (a comer
    alimentos) de los diezmos y restringe su intención  a los alimentos de los
    diezmos, no puede comer de la ofrenda, Si uno se sumerge con vistas (a comer los
    alimentos) de la ofrenda y restringe su intención a la ofrenda, no puede comer
    las cosas santas. Si uno se sumerge con vistas (a comer los alimentos) sagrados
    y restringe su intención a los alimentos sagrados, no puede (comer) del
    sacrificio por el pecado. Si uno se sumerge para algo de mayor importancia,
    queda capacitado para las de menor importancia. Pero si se sumerge y no ha
    restringido su intención, es como si no se hubiera sumergido.

    La Mishná
    nos enseña sobre la “cavana” (intención) que tiene que poner al sumergirse en la
    “Mikve” la intención (cavana) será según la razón de la inmersión (Tevilá).

     


    Hatobel lajulin vehujzak lajulin. asur lemaaser

    Si uno se
    sumerge con vistas a comer alimentos, no consagrados (Julin) y hizo intención (cavana),
    a los alimentos consagrados (julin), no podrá comer el segundo diezmo (maaser
    sheni) porque no hizo la “cavana” (intención) correspondiente en la inmersión
    para ingerirlo.

     

    Tabal
    lamaaser vehujzak lamaaser, asur latruma.

    Si uno se
    sumerge con la vista a comer los alimentos de la ofrenda e hizo “cavana”
    (intención), para estar puro y poder comer la ofrenda, no podrá comer las cosas
    santas, los sacrificios.

     

    Tabal
    laTruma,vehujzak latruma, asur lakodesh

    Si uno se
    sumerge con vistas a comer los alimentos de la ofrenda e hizo cavana (intención)
    para este, no podrá omer de la ofrenda .

     

    Tabal
    la Kodesh vehujzak lakodesh, asur lajatat

    Si uno se
    sumerge para comer alimentos sagrados, e hizo “cavana” (intención) para estos,
    no puede comer del sacrificio para el pecado (jatat).


     

    Tabal
    lejamur, mutar lakal. Tabal velo hujzak, keilu lo tabal.

    Esta es la
    regla: Si uno se sumerge, para algo de mayor importancia queda capacitado para
    las de menor importancia, por ejemplo si se sumergió, haciendo “cavana”
    (intención) para “Kodesh” alimentos sagrados, queda capacitado para ingerir
    “Truma” (ofrenda)y maaser sheni (segundo diezmo).

     

    Tabal
    velo hujzak

    Pero si se
    sumergió sin hacer “cavana” (intención), para estar puro, sino para asearse o
    refrescarse.

     

    Keilu
    lo Tabal

    Es como si
    no se hubiere sumergido, porque la “tebilá” (inmersión), necesita “cavana”
    (intención), aunque podrá comer “julin” (alimentos no consagrados) ya que estos
    no necesitan “cavana” (intención) (Leyes de Avot haTum-ot 13:2).

     


     



    MISHNÁ 7

     

    (ז) בִּגְדֵי עַם הָאָרֶץ
    מִדְרָס לַפְּרוּשִׁין. בִּגְדֵי פְּרוּשִׁין מִדְרָס לְאוֹכְלֵי תְּרוּמָה.
    בִּגְדֵי אוֹכְלֵי תְּרוּמָה מִדְרָס לַקֹּדֶשׁ. בִּגְדֵי קֹדֶשׁ מִדְרָס
    לַחַטָּאת. יוֹסֵף בֶּן יוֹעֶזֶר הָיָה חָסִיד שֶׁבַּכְּהֻנָּה, וְהָיְתָה
    מִטְפַּחְתּוֹ מִדְרָס לַקֹּדֶשׁ. יוֹחָנָן בֶּן גֻּדְגְּדָא הָיָה אוֹכֵל עַל
    טָהֳרַת הַקֹּדֶשׁ כָּל יָמָיו, וְהָיְתָה מִטְפַּחְתּוֹ מִדְרָס לַחַטָּאת:


     

    Para los “perushin” (fariseos) tienen
    los vestidos del pueblo la impureza del asiento. La misma impureza de contacto
    tienen los vestidos de los fariseos para los que comen la ofrenda. Los vestidos
    de los que comen la ofrenda tienen la impureza de asiento para los que comen las
    cosas santas. Los vestidos de los que comen las cosas santas tienen impurezas de
    asiento para los que comen del sacrificio por el pecado. Yoséf ben Yoezer era
    uno de los más piadosos entre los sacerdotes, pero su chal era considerado como
    poseedor de la impureza de asiento para las cosas santas. Iojanan ben Gudgedá
    estuvo comiendo toda su vida con la pureza debida a (julin) alimentos no
    consagrados, pero su chal era considerado como poseedor de asiento para el
    sacrificio por el pecado.

    Los perushin
    (fariseos), separados, eran fieles observantes  de las leyes
    de la Torá y de la tradición oral (Torá – Shehealpe) apegados al mensaje de
    HaShem, de pureza y modestia, que cubre todos los aspectos de la vida.

    Los saduceos. (Tzedikim) alumnos de
    Tzadok, aspiraban a separar a los judíos del camino de la Torá, adaptando muchas
    de las costumbres del mundo helenizante.

     


     


     

    Bigdei am haaretz
    midras laprushin:

    Para los
    fariseos que cuidan comer Julin (alimentos no consagrados  en estado de pureza),
    la vestimenta de la gente del pueblo (am haaretz) se refiere a gente inculta que
    no estudió Torá, no conoce la mitzvot (preceptos) y por eso no se comportan
    según la ley, en este caso la Mishná nos enseña que no cuida las leyes de pureza
    e impureza, como consecuencia tienen la impureza del asiento, esta se comunica
    con el contacto al sentarse, acostarse o cabalgar y puede impurificar a humanos
    y muebles, como el asiento del que sufre de flujo (zav).

     

    Bigdei prushin
    midras leojlei Truma:

    La misma
    impureza de contacto, tienen los vestidos de los prushin para los que comen la
    truma (ofrenda), los Cohanim (sacerdotes).

     

    Bigdei
    ojlei truma, midras la kodesh

    Los vestidos
    de los que comen la ofrenda, tienen la impureza de asiento, para los que comen
    las cosas santas (los sacrificios).

     

    Bigdei kodesh,
    midras lajatat

    Los vestidos
    de los que comen las cosas santas (sacrificios) tienen la impureza de “asiento”,
    para los que comen del sacrificio Jatat (pecado) y se ocupan de las aguas de la
    vaca bermeja (para aduma)

     

    Iosef
    ben Yoezer haia hajasid shebakehuna vehayta mitpajto midras lakodesh

    Iosef ben
    Yoezer era uno de los más piadosos entre los sacerdotes y se cuidaba mucho en
    comer la “truma” (ofrenda) con pureza como lo hacía con “julin” (los alimentos
    no consagrados), a pesar que “julin”, es de un grado menor de la “truma”, pero
    su “chal”, era considerado como poseedor de la impureza de asiento para los que
    comían cosas santas (sacrificios).

     


    Iojanan ben Gudgeda haia ojel al taharat hakodesh kol iamav, vehayta mitpajto
    Midras lajatat

    Iojanan ben
    Gudgeda: estuvo comiendo toda su vida “julin” los alimentos no consagrados con
    la pureza debida, pero su “chal” era considerado como poseedor de la impureza de
    asiento, para el sacrificio por el pecado (jatat).

    (Rambam,
    Sefer haTahara, Leyes de Avot haTum-ot 13:1) 

    Capítulo 3


    TRATADO DE JAGUIGÁ


    Capítulo  3

    Mishna 1


    Mishna 2

    Mishna 3

    Mishna 4

    Mishna 5

    Mishna 6

    Mishna 7

    Mishna 8

    Mishna 9

    Mishna 10


    MISHNÁ 1  

     

    (א) חֹמֶר
    בַּקֹּדֶשׁ מִבַּתְּרוּמָה, שֶׁמַּטְבִּילִין כֵּלִים בְּתוֹךְ כֵּלִים לַתְּרוּמָה
    אֲבָל לֹא לַקֹּדֶשׁ. אֲחוֹרַיִם וְתוֹךְ וּבֵית הַצְּבִיטָה בַּתְּרוּמָה, אֲבָל
    לֹא בַּקֹּדֶשׁ. הַנּוֹשֵׂא אֶת הַמִּדְרָס נוֹשֵׂא אֶת הַתְּרוּמָה, אֲבָל לֹא אֶת
    הַקֹּדֶשׁ. בִּגְדֵי אוֹכְלֵי תְּרוּמָה, מִדְרָס לַקֹּדֶשׁ. לֹא כְּמִדַּת
    הַקֹּדֶשׁ מִדַּת הַתְּרוּמָה, שֶׁבַּקֹּדֶשׁ מַתִּיר וּמְנַגֵּב וּמַטְבִּיל
    וְאַחַר כָּךְ קוֹשֵׁר, וּבַתְּרוּמָה קוֹשֵׁר וְאַחַר כָּךְ מַטְבִּיל:

     

    Hay que observar con
    más rigor las cosas santas (Kodesh) que con la ofrenda (Truma), ya que en la
    ofrenda se pueden sumergir los objetos dentro de otros objetos, pero no en las
    cosas santas. En la ofrenda (se distingue) el externo, el interior y el mango
    pero no en las cosas santas. Si uno es portador de algo impuro con impureza de
    asiento puede llevar simultáneamente una ofrenda, pero no las cosas santas, la
    norma (para la inmersión) de los vestidos y para (aquellos que comen)ofrenda, no
    es como rige para (aquellos que comen) cosas santas hay que soltar, secar,
    sumergir y luego abrochar; mientras que la ofrenda se abrocha u luego se
    sumerge.


    Este
    capítulo


    trata como el anterior, sobre las leyes de pureza e
    impureza.     



     

    Jomer baKodesh
    mibaTruma


    Hay que observar con más rigor las cosas santas (Kodesh) que las
    ofrendas (Truma) (sacrificios, libaciones, etc).

    La razón de cumplir
    rigurosamente, con los primeros es por el cariño y cuidado que usamos con las
    cosas santas, ya que la Torá nos exige cuidarlas con la pureza total.


    El Talmud Ierushalmi nos trae otra explicación. “Porque los que
    comen la “Truma” (ofrenda) son ágiles en la acción y estás es ingerida por los
    “Cohanim” (sacerdotes) y ellos están acostumbrados a ocuparse de la “Truma”
    (ofrenda) rigurosamente.

     

    Shematbilin kelim betoj kelim la truma, aval lo lakodesh


    Ya que se puede sumergir en la “Mikve” (la piscina ritual), dos
    objetos impuros, uno dentro del otro,  y usarlos para la Truma (ofrenda), pero
    no para cosas santas (Kodesh), ya que estos deben ser sumergidos, cada uno por
    su lado, porque el agua no entra en los dos objetos.


     

    Ajoraym betoj abeit
    hatzvita baTruma, aval lo hakodesh.


    En la ofrenda se distingue el externo, los costados del objeto,
    el interior, el espacio hueco del objeto y el mango de este. Cada uno se
    considera como un objeto por sí solo, y si uno de estos se impurifica, no se
    volverá impuro todo el objeto, pero no en las cosas santas (Kodesh), por que en
    estos, si impurifica parte del objeto, todo el objeto es impurificado.


     


    Hanose et
    hamidras nose et haTruma


    Si uno es portador de algo impuro con impureza de asiento, puede
    llevar simultáneamente la ofrenda (Truma) cuidando de que no se toque una con la
    otra, pero no las cosas santas junto algo impuro, porque puede y mueva algo y
    toque al objeto santo y se impurifique.


     


    Bigdei ojlei truma
    midras lakodesh


    Los vestidos de los que comen la Truma (ofrenda), los Cohanim
    (sacerdotes) a pesar de que se cuidan de las impurezas, son considerada con
    impureza de asiento, pero aquellos que comen cosas santas (Kodesh), la Mishná
    nos trae otros conceptos sobre la gravedad de las cosas santas.


     


    Lo kemidat hakodesh
    midat hatruma


    La norma para la inmersión de los vestidos y para aquellos que
    comen ofrendas, no es como la que rige para aquellos que comen cosas santas.


     


    She bakodesh, matir,
    umenageb, umatbil, veajar kaj kosher


    Porque si las cosas santas (kodesh) estaban colocadas unas sobre
    otras y atadas a un vestido, o embotonados, se deberá desatar el nudo o soltar
    los botones y secarlos si estaban húmedos y después sumergirlos en la Mikve y
    nuevamente abrochar el vestido y atar los objetos.


     


    UbaTruma
    kosher veajar kaj matbil


    Mientras que en la Truma (ofrenda) se abrocha y ata, y luego se
    sumergen, sin temer que sea esto una jatziza (separación) entre los objetos y el
    vestido, y las aguas de la Mikve (piscina ritual) (Rambam, Sefer Hatahara, Leyes
    de Abot haTum-a)








    MISHNÁ 2

     

    (ב)
    כֵּלִים הַנִּגְמָרִין בְּטָהֳרָה, צְרִיכִין טְבִילָה לַקֹּדֶשׁ, אֲבָל לֹא
    לַתְּרוּמָה. הַכְּלִי מְצָרֵף מַה שֶּׁבְּתוֹכוֹ לַקֹּדֶשׁ, אֲבָל לֹא
    לַתְּרוּמָה. הָרְבִיעִי בַּקֹּדֶשׁ פָּסוּל, וְהַשְּׁלִישִׁי בַּתְּרוּמָה.
    וּבַתְּרוּמָה, אִם נִטְמֵאת אַחַת מִיָּדָיו, חֲבֶרְתָּהּ טְהוֹרָה. וּבַקֹּדֶשׁ,
    מַטְבִּיל שְׁתֵּיהֶן, שֶׁהַיָּד מְטַמָּא אֶת חֲבֶרְתָּהּ בַּקֹּדֶשׁ, אֲבָל לֹא
    בַּתְּרוּמָה:



    Los objetos que
    han sido terminados en estado de impureza necesitan un baño de inmersión para
    las cosas santas, pero no para la ofrenda. Un recipiente unifica en sí todo lo
    que contiene en su interior respecto a las cosas santas no respecto a la
    ofrenda. El cuarto grado de impureza hace inválidas las cosas santas; el
    tercero, la ofrenda. En la ofrenda (truma) si una mano se ha hecho impura, la
    otra permanece pura. En las cosas santas (kodesh) hay que sumergir ambas ya que
    una comunica a la otra en estado de impureza en las cosas santas, pero no en la
    ofrenda.


     


    Kelim hanigmarim betahora, tzrijin tebila lakodesh

    Los objetos que
    han sido terminados en estado de pureza pueden recibir impureza, por eso
    necesitan un baño de inmersión (Mikve), para cosas santas (Kodesh), pero no para
    ofrendas (Truma), porque tenemos confianza que al ser construido fue cuidado de
    no impurificarse.


     


    Hakli metzaref ma shebetojo lakodesh, aval lo latruma

    Un recipiente
    unifica en sí todo lo que contiene en su interior aunque los alimentos no se
    tocan, si uno de ellos, es tocado todos serán impurificados, para cosas santas (kodesh),
    pero no para la Truma (ofrenda) porque en este caso cada unidad se impurifica
    para sí.

     

    Todos estos
    cuidados especiales con respecto al “Kodesh” (cosas santas) son por el cariño y
    el cuidado especial con el que se han tratado a los objetos santo. La Torá ya
    nos previene la observancia de una total pureza (como el cuarto grado de
    impureza) El Talmud Ierushalmi opina que los Cohanim, que ingieran la Truma
    (ofrenda), están ya acostumbrados a cuidar las leyes de “Tahara” (pureza), pero
    Kodashim (cosas santas) son también ingeridas, por el pueblo y no todos son tan
    cuidadosos por eso en estos la Torá, es mas severa en las leyes pertinentes.


     

    Harevií
    bakodesh pasul, vehashlishi baTruma

    El cuarto grado de
    impureza hace inválido las cosas santas.

    Repasemos los
    grados de impureza:

    1.

    Todo el que se impurifica con un muerto por haberlo tocado, sea
    ser humano o cualquier objeto se le califica como “Av hatum-a”, el padre de
    impureza. Todo reptil muerto (sheretz met), animal muerto (nevela) ,quién sufre
    de sangre (zav), leproso (Metzora), son considerados, (Avot hatum-a) (Los padres
    de la impureza)

     

    2.

    El que tiene contacto con “Av hatum-a” (padre de la impureza, un
    muerto), se vuelve “Rishon letum-a” (el primero de la impureza), que impurifica
    solo alimentos y bebidas. Y si este “Rishon letum-a”, toca alguno de estos, se
    convertirán, en “Shení letum-a” (segundo de grado de impureza), que impurificará
    solo a la “Truma” (ofrenda), y “Kodesh” (cosas santas), pero si objetos
    seculares son tocados por el “Shení letum-a” (segundo grado de la impureza),
    serán considerados puros.

     

    3.

    Si la Teruma (ofrenda) estuvo en contacto, con el “Shení letum-a”
    esta la “Truma” (ofrenda), será calificada como “Shlishí letum-a” (tercer grado
    de la impureza), entonces la “Truma” (ofrenda) será descalificada por la
    impureza, pero este tercer grado de impureza (Shlishí letum-a) no se convertirá
    en “revií letum-a”, pero las cosas santas (Kodesh), que estuvo en contacto
    “Shlishí letum-a” (tercer grado de la impureza) se convertirá en “revií letum-a”
    (cuarto grado de la impureza) y el mismo quedará descalificado; pero no
    impurificará el “Kodesh” (las cosas santas) para hacerlo”jamishi” (quinto grado)

     

    Harevii
    bakodesh pasul, vehashlishi batruma

    Para el “Kodesh”
    (las cosas santas), el cuarto grado de impureza (revií), los inválida, mientras
    que el tercer grado (Shlishií), en la Truma (ofrenda), no lo invalida si no es
    el tercero de la impureza (Shlishií letum-a)

     


    Ubatruma, im nitmet ajat miyadav, javeratá tehorá

    En la ofrenda
    según los sofrim (escribas),  los Rabinos, si una mano se ha hecho impura, si ha
    tocado alimentos o líquidos impuros, la otra mano permanece pura, y podrá tener
    contacto con la Truma (ofrenda).

     

     

     

     


    Ubakodeh, matbil shteien, sheayad metama et javerata bakodesh

    Mientras que en
    Kodesh (las cosas santas), si se impurifica una de las manos, hay que sumergir
    ambas, para que puedan tocar lo santo.

     


    Aval lo baTruma

    Pero no en la
    Truma (ofrenda), porque en este caso, la mano impura, no impurificará la otra,
    con la condición que no está húmeda.

     

     

     


     MISHNÁ 3

     

     (ג)
    אוֹכְלִין אֳכָלִים נְגוּבִין בְּיָדַיִם מְסוֹאָבוֹת בַּתְּרוּמָה, אֲבָל לֹא
    בַּקֹּדֶשׁ. הָאוֹנֵן וּמְחֻסַּר כִּפּוּרִים צְרִיכִין טְבִילָה לַקֹּדֶשׁ, אֲבָל
    לֹא לַתְּרוּמָה:

     


    Está permitido
    comer alimentos secos con manos sucias, conjuntamente con la ofrenda (truma),
    aunque no con las cosas santas (kodesh) . El que está en duelo y el que no ha
    hecho expiación necesitan baño de inmersión para las cosas santas, pero no para
    la ofrenda.


     


    Ojlim ojalim neguvin beiadaim mesoabot biTruma, aval lo baKodesh

    Está permitido
    comer alimentos secos, con las manos sucias, (no lavadas), impuras,
    conjuntamente con la ofrenda, ya que las manos no la vuelven impura, aunque no
    con las cosas santas porque estas se vuelven impuras, aunque no hubiesen tenido
    contacto con el agua.

     


    Haonen umejusar kipurim tzrijin tebila laKodesh aval lo laTruma
    .

    El “onen”, el
    pariente de un fallecido, que no fue todavía enterrado es llamado “onen” y el
    que no haya ofrendado el sacrificio de expiación (Jatat) necesitan sumergirse en
    la “Mikve”, para comer cosas santas (kodesh), pero no para comer “Truma”
    (ofrenda), ya que tanto el que no ofrenda el “Jatat” como el “onen”, pueden
    comer “Truma”, antes de haber realizado la ofrenda de expiación.

     

     


    MISHNÁ
    4

     

    (ד) חֹמֶר
    בַּתְּרוּמָה, שֶׁבִּיהוּדָה נֶאֱמָנִים עַל טָהֳרַת יַיִן וְשֶׁמֶן כָּל יְמוֹת
    הַשָּׁנָה, וּבִשְׁעַת הַגִּתּוֹת וְהַבַּדִּים אַף עַל הַתְּרוּמָה. עָבְרוּ
    הַגִּתּוֹת וְהַבַּדִּים וְהֵבִיאוּ לוֹ חָבִית שֶׁל יַיִן שֶׁל תְּרוּמָה, לֹא
    יְקַבְּלֶנָּה מִמֶּנּוּ, אֲבָל מַנִּיחָהּ לְגַת הַבָּאָה. וְאִם אָמַר לוֹ,
    הִפְרַשְׁתִּי לְתוֹכָהּ רְבִיעִית קֹדֶשׁ, נֶאֱמָן. כַּדֵּי יַיִן וְכַדֵּי שֶׁמֶן
    הַמְדֻמָּעוֹת, נֶאֱמָנִין עֲלֵיהֶם בִּשְׁעַת הַגִּתּוֹת וְהַבַּדִּים, וְקֹדֶם
    לַגִּתּוֹת שִׁבְעִים יוֹם:

     



    En la ofrenda se aplica gran rigurosidad, puesto que en Yehuda se
    consideran dignos de crédito las personas respecto al estado de pureza de vino y
    el aceite todo el tiempo del año, pero en el tiempo de la vendimia y de la
    prensa de aceituna con respecto a la ofrenda. Si pasó el tiempo de la vendimia y
    de la prensa de la aceituna y traen un tonel de vino para la ofrenda, (el
    sacerdote) no la debe aceptar, pero (el propietario) la puede dejar hasta la
    próxima temporada de la vendimia si en cambio, le dice: “separé de ella un
    cuarto de log como cosa santa” es creíble. Respecto al tonel de vino y de aceite
    que han sido mezclados son considerados dignos de crédito en la temporada de la
    vendimia y en la prensa de la aceituna y setenta días antes de la vendimia.



     


    Jomer
    baTruma, sheviYhuda neemanim al taharat yain vashemen kol iemot hashana


    La Mishná nos enseña que hay cosas en la “Truma” (ofrenda), que
    la ley es rigurosa en comparación a “Kodashim” (cosas santas) por ejemplo, en la
    ofrenda (truma) se aplica gran rigurosidad puesto que en la zona de Yehuda, se
    considera a todas las personas, también los “amei haartez” (ignorantes) gente de
    palabra, cuando dan testimonio, sobre la pureza del vino y el aceite que fueron
    consagrados (Kodashim) durante todo el año.


     


    Ubisheat hagitot
    vehabadim – af al haTruma


    Pero cuando prensan las uvas y las aceitunas, también se confían
    con respecto a la pureza de la “Truma” (ofrenda). La razón, explica Rambam (Maimonides).
    Que con respecto a las cosas santas (Kodashim) todos se cuidan de no profanarla,
    incluso los “amei – haaretz” (ignorantes) y por eso en todo lugar donde se
    preparan los vinos y aceitunas, para los “Nesajim” (para las ofrendas de vino o
    de aceituna) se los consideran fieles observantes de las leyes de la pureza,
    pero en las otras etapas del proceso de la elaboración, los “amei haaretz” no
    son tan rigurosos en el cuidado de esas leyes.


     


    Avru
    hagitot vehabadim, veheviu lo javit shel yain shel Truma, lo iekablena mimenu


     Si pasó del tiempo de la vendimia y de la prensa de las
    aceitunas y traen los “amei haaretz”  (los ignorantes) un tonel de vino, el
    “Cohen”, no debe aceptarla porque puede estar impurificada, ya que después del
    tiempo de la vendimia y de la prensa de aceituna, no se les tiene fe en su nivel
    de cuidado de las leyes de la pureza.


     


    Aval manija
    legat habaá


    La pueden dejar hasta la próxima temporada de la vendimia y
    entonces la entregará al “Cohen”, por que en esa oportunidad será digno de
    crédito, aunque este lo reconoce del año pasado.


     


     


    Veim amar
    lo: hifrashti letojá reviit kodesh, neeman


    Si, en cambio, le dice: puse dentro del tonel la “Truma”
    (ofrenda) un cuarto (medida) de “Kodesh” (cosas santas), es creíble porque
    también a los “amei haaretz” (los que no saben la ley) les creemos con respecto
    al tema de la “Tahara” (pureza) de “Kodesh” (Cosas santas), y al darnos
    testimonio que el “Truma” (ofrenda), fue mezclada con “Kodashim” (cosas santas)
    lo consideramos cierto.


     


    Kadei yain,
    vejadei shemen hamedumaot neemanin aleihem bisheat hagitot vehabadim, vekodem
    lagitot shiv-im iom.


     Respecto a las jarras llenas de vino o aceite, de los cuales no
    se apartó la Truma (ofrenda) y “maaser” (diezmo), pero los “amei- haaretz”,
    guardaron su pureza, para usarlos como vino para el altar (nisjei mizveaj), o
    aceite para la ofrenda de Menajot, entendemos que en este punto “julin”
    (artículos no consagrados) y “Truma” (ofrenda) y “Kodesh” (cosas consagradas)
    están mezclados todos en la jarra de vino y aceite.


     


    neemanim
    aleihen bishát hagitot vehakadim


    Los “amei haaretz” (los ignorantes) son considerados dignos de
    crédito cuando dicen que las jarras están en estado de pureza porque como lo son
    por testimonio el estado de “Kodesh” (vino o aceite) que están dentro de las
    jarras, también le damos crédito sobre la “pureza” de las mismas.


     


    Vejen kodem lagitot
    shivim iom


    Como también setenta días antes de la vendimia, le daremos
    crédito sobre la pureza de las jarras porque acostumbran a hacer todo los
    preparativos, tiempo antes de la vendimia y de la prensa de las aceitunas.

     


    MISHNÁ
    5

     

    (ה) מִן
    הַמּוֹדִיעִית וְלִפְנִים, נֶאֱמָנִין עַל כְּלֵי חֶרֶס. מִן הַמּוֹדִיעִית
    וְלַחוּץ, אֵין נֶאֱמָנִים. כֵּיצַד, הַקַּדָּר שֶׁהוּא מוֹכֵר הַקְּדֵרוֹת,
    נִכְנַס לִפְנִים מִן הַמּוֹדִיעִית, הוּא הַקַּדָּר והֵן הַקְּדֵרוֹת וְהֵן
    הַלּוֹקְחִים, נֶאֱמָן. יָצָא, אֵינוֹ נֶאֱמָן:

     



    A partir de la ciudad de Modiín hacia el interior se consideran
    dignos de créditos respecto a objetos de arcilla; desde Modiín hacia fuera no se
    consideran dignos de crédito. ¿De qué modo? Si es un alfarero que vende ollas
    desde Modiín hacia el interior es digno de crédito siempre que se trate del
    mismo alfarero, de las mismas ollas y de los mismos compradores. Si sale, no
    merece más crédito.



     


    Min
    haModiít velifnim neemanim al klei jeres


    De la ciudad de Modiín (a 15millas, 14kms.) de Ierushalaim hacia
    esta se consideran los alfareros, “amei haaretz” (no observan rigurosamente las
    leyes), dignos de crédito respecto a los objetos de arcilla, si dice que fueron
    preparados de acuerdo a las leyes de pureza (Tahara), parece ser que en Modiín y
    sus alrededores, se ocupaban de la elaboración de objetos de arcilla.


     


    Min
    haModiít velajutz – ein neemanin


    Desde Modiín hacía afuera, no se consideran dignos de crédito,
    por la pureza de los objetos, y no se los tomarán para ofrecer “Kodesh” (cosas
    santas), y por esa razón fijaron unas cuantas limitaciones.


     


    HaKadar
    shehu mojer hakderot nijnas lefanim min haModiit hu ,hakadar, vehen
    hakderot,vehen halokjim– neeman


    Si el alfarero que trajo ollas de afuera  entra a Modiín a
    venderlas, es digno de crédito, cuando proclama que son puras, siempre que se
    trate del mismo alfarero, de las mismas ollas y de lo mismos compradores, que lo
    vieron traer los objetos.


     


    Iatza –
    eino neeman


    Si salió de la ciudad de Modiín no merece más crédito por la
    pureza de las ollas.


     




     



     MISHNÁ
    6

     

    (ו)
    הַגַּבָּאִין שֶׁנִּכְנְסוּ לְתוֹךְ הַבַּיִת, וְכֵן הַגַּנָּבִים שֶׁהֶחֱזִירוּ
    אֶת הַכֵּלִים, נֶאֱמָנִין לוֹמַר, לֹא נָגַעְנוּ. וּבִירוּשָׁלַיִם נֶאֱמָנִין עַל
    הַקֹּדֶשׁ, וּבִשְׁעַת הָרֶגֶל אַף עַל הַתְּרוּמָה:

     



    Los colectores de impuestos que entran en una casa y los ladrones
    que devuelven los objetos (robados) son dignos de créditos cuando dicen: No
    tocamos nada. En Ierushalaim se tiene crédito respecto a las cosas santas y en
    el período de las fiestas de peregrinación también respecto a la ofrenda.



     


    Hagabain
    shenijnesu letoj abait, vejen haganavim shehejeziru et hakelim.


    Los colectores de impuestos, en nombre del gobierno que
    pertenecen al grupo de “amei-haaretz” (los que no observan rigurosamente las
    leyes) que entran en una casa, para tomar un objeto, como prenda por una deuda y
    los ladrones que devuelven lo robado (vasijas de arcilla y otros).


     


    Neemanin
    lomar “lo naganu”, ubi Ierushalaim neemanin al hakodesh


    Son dignos de crédito cuando dicen: “No tocamos los objetos de la
    casa”, por ende los objetos son puros. En Ierushalaim se les tiene crédito,
    respecto a las cosas santas (kodesh), durante todo el año.


     


     


     


    Ubisheat haregel af
    haTruma


    Y en el período de las fiestas, de peregrinación, cuando todos
    sin excepción se purifican se les da crédito.


    También respecto a la ofrenda (truma); el Talmud Ierushalmi trae
    un versículo del libro de Tehilím que cita: “Ierushalaim la edificada como
    ciudad bien unida entre sí” (124:3). Y convierte a todos en amigos, ¿Cuándo?
    Cuando suben a ella (a Ierushalaim), los tributos. Rambam opina que seguro que
    todos se purifican, para poder ofrendar los sacrificios, entonces, todos sin
    excepción son dignos de créditos.


     


     


     

    MISHNÁ
    7

     

    (ז) הַפּוֹתֵחַ אֶת חָבִיתוֹ,
    וְהַמַּתְחִיל בְּעִסָּתוֹ עַל גַּב הָרֶגֶל, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, יִגְמוֹר.
    וַחֲכָמִים אוֹמְרִים, לֹא יִגְמוֹר. מִשֶּׁעָבַר הָרֶגֶל, הָיוּ מַעֲבִירִין עַל
    טָהֳרַת עֲזָרָה. עָבַר הָרֶגֶל בְּיוֹם שִׁשִּׁי, לֹא הָיוּ מַעֲבִירִין, מִפְּנֵי
    כְּבוֹד הַשַּׁבָּת. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אַף לֹא בְּיוֹם חֲמִישִׁי, שֶׁאֵין
    הַכֹּהֲנִים פְּנוּיִין:

     



    Si uno abre el tonel o comienza la masa (para venderla) a causa
    de las necesidades de la fiesta Rabí Iehuda dice que puede terminar, mientras
    que los sabios dicen que no puede terminar. Una vez que ha pasado la fiesta
    remueve todo a causa de la purificación del atrio del Templo. Si la fiesta
    termina el viernes, no se remueve nada a causa del respeto debido al sábado.
    Rabí Iehuda dice que incluso tampoco se remueve nada si cae en jueves, ya que
    los sacerdotes no estaban disponibles.



     


    Hapoteaj et
    javito, vehamatjil beisato, al gav haregel


    Un comerciante “javer” (Observante y conocedor de la Torá que
    abre su tonel de vino) y vende su contenido a los peregrinos que arriban a
    Ierushalaim que son “amei haaretz” (los que no observan las leyes en su
    totalidad) o el panadero, considerado (javer), que comienza a vender su producto
    durante o antes de la festividad y los “amei haaretz” tocan los productos.


     


    Rabí Iehuda
    omer: igmor, vajajamim omrim: lo igmor


    Rabí Iehuda dice: SI comenzó a venderlos antes de la fiesta, y
    eran considerados puros, podrá venderlos después de la fiesta, porque si no, los
    comerciantes no venderían alimentos a los peregrinos, y los “Jajamim” (sabios)
    dicen que no podrán vender el resto de los alimentos debido que no hay garantía
    de pureza.


    La ley es como dictan los Jajamim.


     


    Misheavar
    haregel, maavirin al tahorat haazara.


    Una vez que pasa la fiesta, purifican todos los utensilios
    tocados por los “amei – haaretz” (gente no instruida)


     


    Avar
    haregel beiom shishi – lo haiu maavirín, mipnei kevod HaShabat


    Si la fiesta termina el viernes o el último día de la festividad
    era jueves, no se purifican los utensilios tocados por los “amei haaretz” a
    causa del respeto del día de “Shabat” (sábado), y lo harán comenzando la nueva
    semana, ya que los Cohanim (sacerdotes) estaban ocupados en la preparación de lo
    necesario para los preparativos del Shabat en sus hogares.


     


    Rabí Iehuda
    omer: af lo beiom jamishi, sheein hacohanim pnuin


    Rabí Iehuda dice: Incluso tampoco se podrá purificar los
    utensilios. Si la fiesta termina un miércoles; no se les purificará el día
    jueves, si no al comienzo de la nueva semana, ya que los sacerdotes no estaban
    disponibles, por tener que limpiar el altar de las cenizas, que se amontonaron
    durante la festividad, ya que durante los esos días no se sacaba la ceniza del
    altar, y el viernes no  se ocupaban de esto por los preparativos del sábado.


     

     

     

     


    MISHNÁ
    8

     

    (ח) כֵּיצַד מַעֲבִירִים עַל
    טָהֳרַת עֲזָרָה, מַטְבִּילִין אֶת הַכֵּלִים שֶׁהָיוּ בַּמִּקְדָּשׁ, וְאוֹמְרִין
    לָהֶם, הִזָּהֲרוּ שֶׁלֹּא תִּגְּעוּ בַּשֻּׁלְחָן (וּבַמְּנוֹרָה)
    וּתְטַמְּאוּהוּ. כָּל הַכֵּלִים שֶׁהָיוּ בַּמִּקְדָּשׁ, יֵשׁ לָהֶם שְׁנִיִּים
    וּשְׁלִישִׁים, שֶׁאִם נִטְמְאוּ הָרִאשׁוֹנִים, יָבִיאוּ שְׁנִיִּים תַּחְתֵּיהֶן.
    כָּל הַכֵּלִים שֶׁהָיוּ בַּמִּקְדָּשׁ, טְעוּנִין טְבִילָה, חוּץ מִמִּזְבַּח
    הַזָּהָב וּמִזְבַּח הַנְּחֹשֶׁת, מִפְּנֵי שֶׁהֵן כַּקַּרְקַע, דִּבְרֵי רַבִּי
    אֱלִיעֶזֶר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים, מִפְּנֵי שֶׁהֵן מְצֻפִּין:

     



    ¿Cómo se removían los objetos para la purificación del atrio del
    Templo? Se sumergían los objetos que se encontraban en el Templo y se decía:
    “Tened cuidado de no tocar la mesa y (el candelabro) de modo que los hagáis
    impuros”. De todos los objetos que había en Templo había dos o tres ejemplares,
    de modo que si unos contraían impureza fuesen sustituidos por otros. Todos los
    objetos que se encontraban en el Templo estaban sujetos al baño de la inmersión,
    a excepción del altar de oro y  del altar de bronce, ya que estos eran
    equiparados al suelo. Esta es la opinión de Rabi Eliezer. Los sabios decían:
    debido a que estaban recubiertos.



     


    Keitzad
    maavirim al tahorat haazara?


    ¿Cómo se removían los objetos para la purificación del atrio del
    Templo? Rashi explica “Maavirim” moverlos; la pregunta de la Mishná, según él
    sería como se trasladaban los utensilios del Templo, para purificarlos en la
    “Mikve” Rabí Isheiau D’Trany explica que “Maavirim”, según él, significa que
    proclamaban, que hay que purificarlos lo más pronto posible (Ha Meiri).


     


    Matbilin et
    hakelim shehaiu ba Mikdhash, veomrim lahem: hizaaru shelo tig-u bashuljan,
    utetamhuu


    Sumergían los objetos que se encontraban en el Templo, y se le
    decía a los sacerdotes no instruidos (Rashi): “Tened cuidado de no tocar la
    mesa” (Shulján) donde estaban los panes de proposición (shti-halejem), porque la
    impureza de los “amei haaretz” (no instruidos) volvía, después de la
    festividades y al estarlos impurificaría la mesa (Shulján), y ¿por qué la
    tocarían los Cohanim, no instruidos?, porque eran estos los que levantaban la
    mesa para mostrar los panes a los peregrinos durante las tres festividades (Rambam)


     


    Kol hakelim
    shihaiu ba Mikdash, iesh lahem shniim ushlishim, sheim nitmeú harishonim, iavyu
    shniím tajteihem


    De todos los objetos que se encontraban en el Templo había dos o
    tres ejemplares de modo que si unos contraían impureza serian sustituidos por
    otros.


     


    Kol hakelim,
    shehaiu ba Mikdash teunin tebila, jutz mimizbaj hazahav, umizbaj hanejoshet,
    mipnei shehen kakarka. dibrei. Rabí Eliezer.


    Todos los objetos que se encontraban en el Templo estaban sujetos
    al baño en la “Mikve” (inmersión), a excepción del altar de oro, ya que estos
    son considerados como la tierra, y no reciben tum-a (impureza) como la tierra
    misma. Esta es la opinión del Rabí Eliezer. Los sabios decían: Debido a que
    estaban recubiertos de metal.

    Datos biograficos de los Jajamim


    TRATADO DE JAGUIGÁ


    Biografías



    1.



    Rabí Shimón Ben Menusía
    .

    2.


    Rabí Shimón Bar Iojai.

    3.


    Iose ben Ioezer.


    4.



    Iose ben Iojanan.


    5.



    Ieoshua ben Perajia
    .

    6.



    Nitay Ha Arbeli.

    7.



    Iehuda ben Tabay.

    8.


    Shimón ben Shetaj.

    9.


    Shmaya.

    10.


    Abtalion.

    11.


    Hilel.

    12.


    Menajem.

    13.



    Iojanan ben Gudgeda.

    14.



    Rabí Iehuda.

    15.



    Rabí Eliezer.

     

     

     


    RABÍ SHIMÓN BEN MENUSIA
    (MENASIA)


     

    Tanaíta de la quinta
    generación, congeneracional de Rabí Iehuda Hanasí (Beitza 26:1), compañero de
    Rabí Iose Ben Hameshulam. Los dos dirigían un grupo llamado “santa
    congregación”; que dividían el día en tres partes: un tercio, para el estudio de
    la Torá, otro para la oración, y un último para el trabajo.

    Solo una vez es
    mencionado en la Mishná (Jaguiga 1:7) y doce veces en la Tosefta.

    Muy cercano era a la
    casa de Rabí, Rabi Iehuda HaNasi, se expresó diciendo: “Las siete cualidades que
    los sabios enumeraron  en los justos, todas se cumplieron en Rabí y sus hijos (Tosefta
    11:8)

     

     


    RABÍ SHIMÓN BAR IOJAI

     

    Tanaíta de la cuarta
    generación (135-170) Uno de los alumnos más importantes de Rabí Akiva, estudió
    con él en la Yeshivá de Bnei– Brak durante trece años, junto con su compañero
    Jananiá ben Janijai (Ktubot 62:2).

    Rabí Shimón, fue el
    que preguntó en la Yeshivá de Yavne, si la oración de Arbit (noche) es Reshut
    (si depende de la voluntad de la persona) o Joba (es obligatoria) pregunta qué
    hizo renunciar a Raban Gamliel de la presidencia del Sanhedrín.

    Cuando Rabí Akiva fue
    apresado por los romanos, fue Rabí Shimón a escuchar sus enseñanzas.

    Rabí Akiva, su
    maestro lo estimaba en gran manera, y le dijo: “Basta que yo y tu Creador
    conocemos tu valor” (Ierushalmi, Sanhedrín 1:2).

    Muchas veces
    discrepaba con su maestro, pero grande era su admiración por él, cuando una vez
    no le hizo honor debido “sus dientes se volvieron negro de tanto ayunar” (Nazir
    52:2).

    Entre los alumnos más
    importantes encontramos a Rabí HaNasí, que estudio en su Yeshivá en Tekoa (Erubin
    91:1), y su yerno el Tana milagroso Rabí Pinjas Ben Yair.

    Rabí Shimón bar Iojai
    amó inmensamente a la Torá,  a su pueblo y a su país, he aquí algunos de sus
    conceptos:

    “El Señor ha dado a
    los Israelitas tres buenos regalos, que solo les ha otorgado en medio de
    sufrimientos”.

    Estos tres regalos
    son: La Torá, La Tierra Prometida y el Mundo Venidero (Berajot 5:1).

    “Midió el Santo
    bendito sea a todas las naciones y no encontró ninguna nación apta para recibir
    la Torá, sino Israel…” “Midió el Santo Bendito sea todos los países y no
    encontró un país apto y adecuado para la residencia de Israel, sino Eretz
    Israel” (Vaikra 13:2).

    Grande era su amor a
    cada uno de Israel: Todo Israel son hijos de reyes (Mishná Shabat 14:6).

    “Ven y ve, cuan
    queridos son Israel ante el Santo bendito sea, que en cada lugar fueron
    exilados, la “Shejina” – Divina Providencia” – fue con ellos, y cuando serán
    redimidos, ella vendrá con ellos” (Meguilá 29:1)

    Eretz Israel:

    De la misma manera al
    pueblo de Israel, Rabí Shimón amaba a la Tierra Prometida.

    ¿Por qué llamaba a la
    tierra de Israel Tebel?

    Porque tiene toda
    clase de condimentos (Tablin), todos los países tiene una u otra característica,
    pero a Eretz Israel, no le falta nada, ya que está escrito. (Devarim 8:9).

    Salir de Eretz Israel
    era considerado por Rabí Shimón uno de los pecados más grandes.

    Así nos relata el
    Midrash:

    Uno de los alumnos de
    Rabí Shimón bar Iojai, salió fuera de Israel y volvió al país rico y poderoso,
    sus alumnos lo vieron y se llenaron de envidia, decidiendo salir también al
    exterior del país. Rabí Shimón lo supo, los reunió y los llevó a un valle no
    lejos de Meron, elevó su voz y dijo: ¡Vale, Valle, llénate de talentos de oro!
    De inmediato comenzó a llenarse de monedas brillantes.

    Les dijo: Si ustedes
    buscan monedas de oro, ¡Tómenlas! Pero han de saber que lo que ahora toman es su
    parte en el mundo venidero (Shemot Raba 52:3).

    Rabí Shimon y los
    Romanos:

    El Rabí odiaba a
    muerte a los romanos, opresores del pueblo hebreo, sus opiniones las expresaba
    libremente y sin temor.

    Leamos lo que nos
    cuenta el Talmud:

    Rabí Yehuda (bar Ilay),
    Rabí Iosi (bar Halafta) y Rabí Shimón (bar Iojai) están sentados juntos, y con
    ellos Yehuda ben Guerim (hijo de Yehuda,  de padres conversos). Durante la
    conversación Rabí Yehuda dijo: ¡Qué útiles y que hermosas son las obras de ese
    pueblo (romano)! Han establecido mercados, han tendido puentes sobre los ríos y
    han edificado baños.

    Ante esta
    observación, Rabí Iosi calló; pero Rabí Shimón replicó; sí, así es, pero todo lo
    han hecho en beneficio propio. Han abierto mercados para sustentar el
    libertinaje, han edificado baños para su propio placer y han tendido puentes
    para cobrar impuestos.

    Yehuda ben Guerim fue
    y les denunció, y cuando la noticia llegó a oídos del emperador, éste mandó a
    publicar un edicto, en virtud del cual Rabí Yehuda sería ascendido, Rabí Iosi
    desterrado a Tzipori y Rabí Shimón sería apresado y ejecutado. Pero Rabí Shimón
    y su hijo Rabí Eleazar consiguieron refugiarse en una academia, donde eran
    mantenidos por la esposa del Rabino, que les llevaba diariamente pan y agua,
    Cierto día la desconfianza se apoderó de Rabí Shimón, y le dijo a su hijo: las
    mujeres son volubles, los romanos pueden importunarla y ella puede descubrirnos.

    Entonces se marcharon
    y se refugiaron en una cueva (en la que permanecieron doce años) (Shabat 33b).

    Al terminó de los
    doce años, volvieron y estuvieron en la cueva un año más.

    Durante esos años se
    alimentaron de frutas de algarrobo hasta que su piel recibió un color grisáceo (Prikta
    de Rab Kahana 88:2).

    Esos trece años de
    estadía en la cueva, les hizo alejarse de lo mundano y de las necesidades
    materiales.

    Entre las hojas del
    Talmud, encontraron sus enseñanzas, siempre envueltas en parábolas, aforismos y
    ejemplos, he aquí algunos:

     Rabí Shimón bar
    Iojai dijo a su hijo: “Han llegado unos eruditos y hombres de bien. Ve a la
    fonda y pídeles su bendición”.

    El muchacho volvió y
    dijo a su padre: En lugar de bendecirme, me han maldecido. Me han dicho: “Que
    siembres, pero no cortes el sembrado; que hagas entrar pero no salir; que hagas
    salir pero no entrar, que tu morada quede arruinada, pero tu vivienda temporal
    sea firme; que tu pan sea consumido y no llegue nunca año de regocijo”.

    Esas no son
    maldiciones, hijo – dijo Rabí Shimón – sino bendiciones. Este es su significado;
    Tendrás hijos y no veras su muerte; verás entrar a tu casa tus nueras y no las
    verás abandonar a tus hijos para regresar al hogar de sus padres; a tus propias
    hijas las verás salir de tu casa, y no las verás regresar para vivir contigo,
    vivirás tanto tiempo que tu tumba familiar caerá en ruinas, pero tu casa será
    firme y perdurará por mucho tiempo. Tu pan será consumido por una familia
    grande. Finalmente, tu mujer vivirá mientras vivas tú, y no tendrás que volver a
    casarte ni tener el año para llevar regocijo a una nueva mujer como lo prescribe
    la Torá (Moed Katan 9).

    Una de las enseñanzas
    de Rabí Shimón bar Iojai es que cada judío es responsable de su prójimo, y como
    ejemplo relató lo siguiente: “Cierta vez uno de los pasajeros de un barco tomó
    un pico y comenzó a hacer un orificio debajo de su asiento. Los restantes
    pasajeros enseguida comenzaron a retarlo, a lo que él respondió: ¿Qué les
    importa a ustedes lo que yo hago bajo mi asiento?, ¡yo he pagado por él! Tonto,
    tú has pagado por el viaje, pero no tienes derecho a perforar el barco ni
    siquiera debajo de tu asiento, porque de lo contrario nos hundiremos todos”. De
    la misma manera ocurre con el pueblo judío, ya que el comportamiento de cada
    individuo influye sobre sus semejantes.

    Rabí Shimón bar Iojai,
    fue famoso por ser “Hacedor de Milagros”, y por serlo fue elegido para viajar a
    Roma y anular los malos dictámenes y edictos decretados por el emperador.

    Fue Rabí Shimón quien
    dictó a su alumno Rabí Aba, el libro de Zohar, libro básico de la Cábala; el
    libro de la ciencia de la verdad, el libro que describe y revela a los
    estudiosos, la esencia de todas las fuerzas existentes en el mundo. No existe
    nada en el mundo sobre lo cual el “Zohar” no expresa su opinión y posición.

    Rabí Shimón ameritó
    las tres coronas; las corona del sabio de la “halaja” (ley) la corona de la
    sabiduría esotérica y la corona del héroe de la nación.

    La más brillante de
    las tres, es la corona del misticismo judío. Con el descubrimiento del libro del
    “Zohar”, salió Rabí Shimón de los limites del mundo terrenal para entrar en la
    esfera superior.

    Felices ellos, los
    que están en el umbral de su “lugar espiritual”.

    Todos los años en
    “Lag Baomer”, 33 días de Omer, el 18 de Iyar, en Meron donde se encuentra la
    tumba del justo Rabí, acuden decenas de miles de personas, donde se reza, se
    leen Salmos de Tehilim. Se estudia párrafos del “Zohar” y se encienden hogueras
    y danzan alrededor de ellas en honor del santo y venerado Rabí Shimón bar Iojai.

     

     


    IOSEF BEN IOEZER


     

    Uno de los sabios más
    importantes, el primero de las parejas dirigentes del pueblo hebreo, después de
    la época de la Gran asamblea, durante el gobierno griego en Eretz Israel. Fue
    alumno de Antigonos Ish de Sojo y compañero de Iose ben Iojanan de Ierushalaim,
    fungió como Presidente del Sanhedrín una generación anterior a la rebelión de
    los Jashmonaim.

    La asimilación y la
    indiferencia del pueblo a los valores de la Torá, amenazaba a la existencia de
    la nación hebrea, Iose Ben Iozer, era Cohen y pertenecía a una familia muy
    distinguida, y por ser cuidadosos en las leyes de pureza e impureza, lo llamaban
    “Jasid” (piadoso).

    Entre sus enseñanzas
    leemos: “Has que tu casa sea centro de una reunión para los sabios, empólvate
    con el polvo sus pies y absorbe ávidamente sus palabras (Avot 1:4)

    Tenía un hijo que no se
    comportaba según la Torá y por eso donó todos sus bienes al Templo (Baba Batra
    133:2)

    Su sobrino Iakim Ish
    Tzorot (El Cohen Gadol, gran Sacerdote helenista, Alkinos) era cruel y malvado,
    y mato a muchos de los “Jasidim” (piadosos) y no tuvo misericordia para su tío,
    a quien mandó a matar. En el camino trató de convencerlo para que deje si fe
    diciéndole:


    Ve el caballo que me
    regaló mi señor, y tu en el que te monto Tu Señor”


    Le dijo. “Si así se
    comporta con aquellos que le enfurecen, como lo hará, con los que hacen su
    voluntad”


    Le dijo Iakim: ¿Acaso
    alguien hizo Su voluntad más que tu?


    Le dijo: ¡Si así hace
    con los que hacen su voluntad, figúrate lo que hará, con los que no lo
    enfurecen!

    “penetró en el calor
    como el veneno de la serpiente, fue y se suicidó” (Bereshit – Raba 65:22)

     

     

     

     


    IOSE BEN IOJANAN DE
    IERUSHALAIM


     

    Compañero de Iose ben
    Ioezer, fue Presidente del tribunal y alumno de Antígonos de la ciudad de Sojo.

    Entre sus enseñanzas
    leemos: “abre tu casa a la hospitalidad, considera a los pobres como miembros de
    tu familia, no hables demasiado con la mujer, ni siquiera con tu esposa (Avot
    1:5)

     

     


    IEOSHUA BEN PERAJIA


     

    Presidente del
    Sanhedrín y el primero de los sabios de Israel, en los días de Iojanan, Gran
    Sacerdote, el Hasmoneo; compañero de Nitay Ha Arbeli, jefe del Tribunal.

    Los dos fueron alumnos
    de la primera pareja .

    Iosef Ish Tzreda y Iose
    Ben Iojanan; cuando Iojanan el Gran Sacerdote, se volvió un seduceo, y comenzó a
    perseguir a los sabios perushim (fariseos), se escapó a Alejandría de Egipto.

    Cuando desapareció el
    peligro, su alumno Shimón Ben Shetaj, lo mandó a llamar, invitándolo a volver a
    Ierushalaim (Sota 47:1)

    Famoso es uno de sus
    pensamientos: “Hazte un Rabino para tus estudios, y cómprate un compañero y
    juzga a todos los hombres favorablemente” (Avot 1:6)


     


     


     


     


    NITAY HA ARBELI


     

    Uno de los sabios de
    las parejas, dirigió al pueblo de Israel, en el tiempo de los Jashmonaim, fue
    jefe del Tribunal, y su compañero Ieshua ben Perajia, fue Presidente del
    Sanhedrín.

    Entre sus enseñanzas:
    “Aléjate del mal vecino, no tengas trato con el malvado, y si no lo haces espera
    tu castigo” (Avot 1:7)

     

     


    IEHUDA BEN TABAY


     

    Una de las parejas que
    estuvo frente el Sanhedrín en los días, del Sagrado Templo, el y su compañero
    Shimon ben Shetaj, formaron la tercera pareja y actuaron en el tiempo del rey
    Ianay.

    Uno de sus pensamientos
    está dirigido a los jueces:

    “No actúes como
    consejero, cuando las partes de un juicio están delante de ti, considéralas a
    ambas como culpables, pero una vez que se hallan retirado de tu presencia,
    considéralos como inocentes, puesto que aceptaron el fallo”. (Avot 1:6) sus
    alumnos fueron Shmaya y Abtalión.

     

     


    SHIMON BEN SHETAJ

     

    Shimon ben Shetaj fue
    de los sabios más importantes de los días del rey Ianay (dos siglos antes de la
    destrucción del Primer Templo), su compañero fue Iehuda ben Tabay.

    Los sabios
    discutieron para fijar quién de los nombrados fue el presidente del Sanhedrín y
    quién sirvió como jefe del Tribunal.

    Fue hermano de la
    reina Shlomtzión, con su gran sabiduría y su influencia sobre el rey y la reina,
    pudo devolver a la Torá al centro de la vida judía, después del que el mundo
    quedó desolado, sin Torá, en los días de los reyes Hasmoneos, que eran seduceos
    y perseguían a los fariseos y los sabios de la Torá. También Shimon ben Shetaj e
    Iehuda ben Tabay sufrieron las persecuciones del rey seduceo.

    Iehuda ben Tabay
    encontró refugio en Alejandría, Egipto, y Shimon ben Shetaj, se ocultó en Israel
    hasta que pasó el enojo del rey.

    Leamos lo que cuenta
    la Guemara, sobre el rey Ianay, y su esposa Shlomtzión.

    El rey Ianay comía
    con la reina. Como había dado muerte a los Rabinos, no había nadie que bendijera
    por él. ¿Quién podría traernos a un hombre que nos dijera la bendición de la
    comida? – le dijo a su esposa – “Júrame” – le contestó ella – “que si te traigo
    a uno no le harás daño”. El rey juró y ella trajo a su hermano, Shimon ben
    Shetaj. Lo puso entre su esposo y ella, y le dijo: “Mira que honor te hago” –
    “no eres tu quien me hace honor” – replicó – “sino la Torá, como dice lo
    escrito; Engrandécela y ella te engrandecerá. Te honrará si la abrazas” – “Tú
    ves” – le dijo Ianay – “que ellos no aceptan mi autoridad”. Le dieron una copa
    de vino, para que hiciera la bendición – “¿Cómo hago la bendición?” – dijo –
    “¿Bendito sea aquel por quien comieron Ianay y sus compañeros?”. Bebió la copa
    y le dieron otra, y bendijo – (Berajot 48:1).

    Tuvo éxito y logró
    ordenar Rabinos observantes de la Torá escrita y oral, en vez de Rabinos de la
    corriente seducea, con todas sus fuerzas, reforzó la base de la ley, sin temor
    alguno.

    Veamos un ejemplo:

    El caso que ocurrió
    con un esclavo del rey Ianay, esclavo que dio muerte a un hombre. Shimon ben
    Shetaj les dijo a los sabios: “señalad el hombre y lo entregaremos al tribunal”.
    Mandaron recado al rey, diciéndole: “tu esclavo dio muerte a un hombre”; y el
    rey les envió al esclavo. Pero los sabios le mandaron de nuevo a decir: “también
    tú debes acudir, ya que la ley dice: el propietario fue requerido, el
    propietario debe acudir y permanecer junto a su buey”. Y así, el rey se presentó
    frente al tribunal y se sentó. Entonces Shimon ben Shetaj le dijo: “ponte en
    pie, rey Ianay, y permite que los testigos declaren contra ti, no estás en pie
    ante nosotros (jueces), sino ante Aquel que habló y el mundo fue creado, pues
    está escrito: los dos hombres, entre los que hay una disputa estarán ante el
    Señor”. El rey dijo: “no haré lo que tú dices, sino lo que digan tus colegas”.
    Entonces, Shimon ben Shetaj se volvió a la derecha y vio que todos miraban al
    suelo; se volvió hacia la izquierda y vio que aquellos también estaban mirando
    el suelo. Entonces Shimón ben Shetaj les dijo: “¿estáis absortos en meditación?
    Entonces, ¡Ojalá el Señor de la meditación, venga y os convoque para rendir
    cuenta!”. E inmediatamente apareció Gabriel y los arrojó contra el suelo y
    murieron. A continuación fue decretado que el rey no podría juzgar, ni tampoco
    ser juzgado, no podría atestiguar ni nadie podría deponer contra él. (Sanhedrín
    19a-b)

    Entre sus máximas
    leemos:

    Examina muy
    cuidadosamente a los testigos y fíjate muy bien en tus palabras, no sea que los
    testigos encuentren en ellas motivos para dar testimonio falso. (Avot 1:9).

    Antes de su muerte
    aconsejó Ianay a su esposa Shlomtzión a hacer las paces con los “perushin”
    (fariseos), desde ese momento Shimon ben Shetaj, se convirtió en dirigente del
    pueblo judío. Como presidente del Sanhedrín fijó, entre otros, la ordenanza de
    la obligación de los padres de enviar a sus hijos al colegio (Ierushalmi,
    Ketuvot 8).          
       

     


    SHMAYA


     


    Presidente del Sanhedrín al final de la época de los Jashmonaim
    en el siglo II antes de la destrucción, su compañero Abtalión fungió como
    Presidente del tribunal.

    Los dos fueron
    alumnos de Ieoshua Ben Tabay, y Shimón Ben Sheraj.

    Iehuda ben Dortai,
    dijo que los dos alumnos eran sabios, y grandes en su generación (Pesajim 70:2).

    Los dos, según
    algunos eran descendientes de conversos, descendientes de Sangeriv (Gitin 57:2)

    Entre sus máximas:
    “Ama al trabajo, odia el señorío y no busques intimidad con los que mandan” (Avot,
    1:10)




    ABTALIÓN

     

    Una de
    las parejas que lideraron al pueblo de Israel, después de los sabios de la Gran
    asamblea, hasta Hilel y Shamay.

    Él y Shmaia,
    formaron la cuarta pareja, descendía de una familia de conversos (Guitín 57:2) y
    era alumno de Ieoshua ben Tabay y Shimón ben Shetaj y fue nombrado a servir como
    jefe del tribunal, y Shmaia fue nombrado Presidente del Sanhedrín.

    Abtalión vivó a
    final de la época de los Jashmonaim más de cien años antes de la destrucción del
    Primer Templo.

    Su pensamiento:
    “Sabios sean cuidadosos con vuestras palabras, no seas que os arriesgues a ser
    deportados a un lugar en que las aguas (el estudio) sean impuras, los discípulos
    que os siguieran podrían tomarlas y morir, y el divino Nombre quedaría
    profanado” (Avot 1:11).

    Hilel y Shamay
    fueron sus alumnos.

     

     

    HILEL HAZAKEN

     


    Estudió con los sabios Shemaya y Abtaliyón, fundadores de las
    primeras Yeshivot en Eretz Israel. Ellos le transmitieron la ley oral y al fin
    de sus días superó en el estudio de la Torá a todos los sabios de la época. Fue
    entonces cuando lo nombraron Presidente del Sanhedrín, Hilel era muy anciano
    cuando lo nombraron conductor, tenía cerca de 80 años, por eso el pueblo lo
    llamaba Hilel Hazaquen (el anciano) pero estaba sano y fresco como un joven y
    tuvo el mérito de conducir a Eretz Israel durante 40 años.


    Hilel era célebre por su amor a todos los hijos de Israel y su
    deseo de propagar en ellos la Torá, contrariamente con su colega Shamay, que
    solo aceptaba discípulos conocidos por su conducta irreprochable. Hilel era de
    la opinión de enseñar Torá a cualquier persona, ya que el estudio transforma y
    purifica al ser humano.


    Un paralelismo fue hecho entre Ezra Hazofer e Hilel: Fue Ezra
    Hazofer quien al venir a Israel fortaleció la base de la Torá que se estaba
    olvidando. Del mismo modo Hilel, en un período en que la Torá se olvidaba de
    nuevo, vino a Eretz Israel y reanudó su estudio propagándola en todo Israel.


    Su extraordinaria actuación en el país fue en gran parte
    posibilitada por sus excepcionales virtudes. No era posible hacerlo enojar o
    ponerlo nervioso y nada le resultaba difícil para satisfacer a otro sin mirar si
    quedaba bien o no para un conductor de Eretz Israel.

    Con las
    extraordinarias virtudes con que estaba dotado llevó la fuerza espiritual de
    todo el pueblo y justamente por eso era querido y respetado.

    Más aún, incluso
    Hordus mismo, el desprejuiciado gobernante, el conocido enemigo de los sabios,
    sentía respeto por Hilel Hazaquen. 


    Por su grandeza y santidad fue una brillante excepción de su
    generación.


    Nuestros sabios nos relatan que cierta vez estaban reunidos con
    Hilel varios sabios en Bet Goria en Jericó y se hallaban concentrados en el
    estudio de la Torá, cuando de pronto se escuchó una voz del cielo: “Entre
    ustedes hay uno que es digno que la Shejina , Divina Providencia, descanse sobre
    él como sobre Moshé Rabenu, pero la generación no es merecedora de ello”.


    Todos los sabios miraron a Hilel Hazaquen, nadie tuvo la menor
    duda que se había referido a él (Sanhedrín)


    Pese a su grandeza vivía con gran pobreza y sencillez, no dejaba
    sentir a los demás que era distinto. Tenía por norma, y enseñaba a los demás:
    “el conducirse con sencillez y modestia lleva a la persona al honor y la
    elevación. Conducirse con orgullo y anchura lleva a la bajeza”.


    Hilel enseñó a su familia a aceptar todos los designios de D-s
    con amor, incluso cuando son para el. Qué nunca lloren y se lamenten
    ruidosamente , porque un judío tiene que tener fe en el Altísimo, que todo lo
    que Él envía a la persona es para bien.




    RABÍ MENAJEM.


     

    Es mencionado solo
    una vez en la Mishná, se lo identifica como Rabí Menajem ben Iosi. Tanaíta de la
    quinta generación, el más joven de los hijo de Rabí Iosi ben Jalafta. Según el
    Talmud se lo conocía con el nombre de Verdimas, y ¿Por qué se llamaba así?
    Porque su cara se asemejaba a una rosa (Vered, en hebreo) (Shabat 118:2).

     

     


    IOJANAN BEN GUDGEDA

     

    Tanaíta de la segunda
    generación, compañero de Rabí Ieoshua, era uno de los levitas, porteros del
    Sagrado Templo, cuentan que una vez Rabí Ieoshua, quiso ayudarle en el cierre de
    los portones del Templo, y no lo dejó, porque Rabí Ieoshua, era uno de los
    cantores del sagrado lugar (Arajim 11:2), famoso por su piedad cuidaba de
    ingerir alimentos en estado de pureza (Jaguiga 2:7)

     

     


    RABI YEHUDA BAR ILAY

     

    Conocido como Rabí
    Yehuda. Uno de los grandes tanaítas de la cuarta generación. Uno de los últimos
    alumnos de Rabí Akiva, que volvieron y fijaron las bases de la Torá en Eretz
    Israel, después de la crisis causada por los malos edictos y exterminios después
    de la rebelión de Bar-Kojva (135).

    Era hijo de Rabí Ilay,
    alumno de Rabí Eliezer y nativo de la ciudad de Usha en la baja Galilea.

    Los conocimientos los
    recibió de su padre que le enseñó las enseñanzas de Rabí Eliezer.

    En su temprana
    infancia estudió Torá con Rabí Tarfón en Lod (Meguilá 20:1). Rabí Tarfón le tuvo
    mucho cariño y lo llamaba “mi hijo”.

    Rabí Yehuda transmite
    sus dictámenes halájicos (legales) como también los de los otros sabios de Yavne,
    Rabí Eliezer, Rabí Ieoshua, Raban Gamliel, Rabí Elevar ben Azaria, Rabí Ishmael
    y Rabí Iosi el Galileo.

    Su maestro por
    excelencia fue Rabí Akiva, quien le enseñó los senderos del Midrash, y según
    éstos basó el Midrash halájico del libro Vaikra (tercer libro del Pentateuco).

    Junto con sus cuatro
    compañeros, propagó la Torá, ya que el mundo quedó desolado después del caos y
    aniquilación consecuencia de la rebelión contra Roma.

    No fue Rabí Akiva
    quien los ordenó como Rabino, por causa de las persecuciones, sino Rabí Iehuda
    ben Baba, quien lo hizo en un lugar situado entre Usha y Shfaram, a escondidas,
    por la amenaza de muerte de los romanos (Sanhedrín 14:1).

    Después de que el
    gobierno romano cesó con los edictos y parecidos, los sabios de la generación se
    reunieron en la ciudad de Rabí Yehuda y dijeron: “Todo aquel que estudió, que
    venga y estudie, y aquel que no lo hizo, que venga y estudie” (Shir HaShirim
    Raba 2:5).

    El trabajo era
    inmenso, Rabí Yehuda y sus compañeros debían recuperar lo perdido a causa de la
    aniquilación y destrucción, y su acción fue coronada por el éxito. En corto
    tiempo llenaron todo Israel de Torá (Shabat 33:1).

    Más de seiscientas
    halajot (leyes) se encuentran en la Mishná, su nombre aparece en todos los
    Tratados Talmúdicos, con excepción del Tratado Kinim (nidos).

    También a nivel de la
    Hagadá encontramos su nombre, tanto en el Midrash, como en el Talmud.

    Sus alumnos eran
    sabios de la quinta generación de los tanaítas, entre ellos: Rabí Eleazar, hijo
    de Rabí Shimón, Rabí Ishmael y Rabí Iosi; también Rabí Iehuda Hanasí (El
    Príncipe) recopilador de la Mishná, era uno de sus alumnos.

    Rabí Yehuda era
    considerado muy piadoso por su gran humildad, estaba siempre dispuesto a ceder
    su honor para hacer las paces entre hombre y mujer.

    Una vez dijo un
    hombre a su mujer: Te prometo que no tendrás ningún provecho de mí, hasta que
    hagas probar tu comida a Rabí Yehuda y Rabí Shimón. Rabí Yehuda probó, pero Rabí
    Shimón vio una falta al honor de la Torá y no probó (Nedarim 66:2).

    Como Rabí Tarfón, su
    maestro, opinaba Rabí Yehuda que la acción precede al estudio (Ierushalmi,
    Jagiga 1:7).

    Amaba al trabajo y
    decía: “Todo el que no enseña a su hijo un oficio, le enseña a robar” (Kidushin
    29:1), “pero a pesar de eso, haz el estudio tu ocupación principal, y del
    trabajo una ocupación complementaria” (Berajot 35:2).

    Rabí Yehuda
    proyectaba luz y bondad, sus costumbres y maneras anunciaban su santidad y
    sabiduría. “En la víspera del sábado le traían un recipiente lleno de agua
    caliente, lavaba su cara y sus pies, y vestía de blanco, pareciéndose a un
    ángel” (Shabat 28:2).

     



    RABÍ ELIEZER BEN HURKENUS

     

    Rabí Eliezer, tanaíta
    de la segunda generación, el primero de los alumnos de Rabí Iojanan ben Zakai y
    el más importante de ellos.

    Sobre él dijo su
    Rabino: Rabí Eliezer es una cisterna encalada que no pierde gota: “Si todos los
    sabios de Israel fueran colocados en un platillo de la balanza y Eliezer ben
    Hurkenus en el segundo platillo, pesará más que todos ellos”. (Avot 2:8).

    El gran tanaíta Rabí
    Eliezer Hagadol era hijo de un rico propietario llamado Hurkenus. Este Hurkenus
    poseía muchos campos y castillos y sus hijos trabajaban los terrenos del padre.

    También Eliezer araba
    la tierra junto con sus otros hermanos. Tenía 22 años cuando el padre lo
    encontró cierta vez llorando y le preguntó:

    ¿Por qué lloras? ¿Tal
    vez no te gusta el trabajo y quieres que te cambiemos a otro campo?

    ¡Yo quiero estudiar
    Torá!

    Fue la breve y
    resuelta respuesta. Finalmente escapó de la casa paterna yéndose a Jerusalén a
    la Yeshivá de Rabí Iojanan ben Zakai.

    Al ver al joven
    recién llegado, Rabí Iojanan ben Zakai le preguntó:

    ¿Quién eres? ¿Y quién
    es tu padre?

    Eliezer no le
    respondió sino que rompió a llorar.

    ¿Por qué lloras,
    hijo? Le preguntó cariñosamente el gran sabio.

    Yo quiero estudiar
    Torá – contestó Eliezer.

    El Rabí volvió a
    preguntarle:

    ¿Alguna vez visitaste
    una escuela? ¿Por lo menos sabes Kriat Shemá, Tefilá y Birkat Hamazón?

    ¡No! – Fue la
    respuesta de Eliezer.

    Rabí Iojanan ben
    Zakai le enseñó a leer el Kriat Shemá, a rezar y a decir el Birkat Hamazón y
    comenzó a instruirlo en Torá hasta que Eliezer superó a alumnos que habían
    empezado a estudiar en la Yeshivá antes que él.

    En el primer tiempo,
    cuando recién había llegado a la Yeshivá, el Rabí le sintió el aliento pesado. Y
    después de mucho esfuerzo le fue posible enterarse que su nuevo alumno ayunaba
    la mayor parte del tiempo. Entonces empezó a interesarse más en él, conoció su
    historia y cómo se había ido de su casa sin la autorización paterna. Le
    consiguió un buen alojamiento a su costa y lo bendijo, deseándole que debido al
    hambre sufrida por la sagrada Torá sea merecedor de pronunciar palabras de Torá
    que perfumen el mundo.

    Eliezer estuvo tres
    años en la Yeshivá de Rabí Iojanan ben Zakai, y sediento bebía de los claros
    manantiales del gran maestro hasta que se destacó como uno de los mayores
    eruditos de su generación.

    En el ínterin, a
    Hurkenus le fueron mal los negocios y él con su familia tuvieron que irse por
    una temporada. Cuando la familia volvió a su tierra y posesiones, dijeron los
    hermanos al padre:

    – Para los
    sufrimientos Eliezer no fue nuestro socio, pero para la herencia seguramente se
    presentará como heredero con los mismos derechos que todos nosotros.

    Ellos decidieron que
    Hurkenus fuera a Ierushalaim y publicara en la Yeshivá de allí que él
    desheredaba a su hijo Eliezer.

    Cuando Hurkenus llegó
    a Jerusalén, Rabí Iojanan ben Zakai lo recibió con todos los honores, lo invitó
    a sentarse entre los sabios más grandes e importantes de la generación como
    Nakdimón ben Gurión, Calbá Sabua y ben Tzitzit Hakeset y ordenó que Rabí Eliezer
    pronunciase una disertación ese sábado. Cuando llamaron a Eliezer a exponer sus
    comentarios, él comenzó dirigiéndose a su maestro con estas palabras: “Yo soy
    comparado a un pozo que no contiene más que lo que en él vertieron”.

    A eso le respondió
    Rabí Iojanan ben Zakai:

    “No, hijo mío. Tú
    eres comparable a un surgente manantial del cual siempre brota agua fresca”.

    Entonces Rabí Iojanan
    ben Zakai se retiró y Rabí Eliezer pronunció tan agudas palabras de Torá como se
    habían escuchado desde la época de Moshé Rabenu. Y su cara brillaba como el sol.
    Los alumnos corrieron a referirle a Rabí Iojanan ben Zakai como su rostro
    brillaba y resplandecía debido a su extraordinaria Torá.

    Rabí Iojanan ben
    Zakai se acercó a él y besándolo en la cabeza dijo:

    – ¡Bienaventurados
    ustedes, Abraham, Itzjak y Yaacov, que un ser así descendió de vuestros hijos!

    ¿A quién están
    elogiando así? – preguntó el padre. A lo cual le respondieron:

    ¡A tu hijo Eliezer!

    Con gran turbación el
    padre exclamó:

    – Siendo así ¿por qué
    dijo “Bienaventurado Abraham, Itzjak y Yaacov?”, tendría que haber dicho
    “Bienaventurado yo que un ser así descendió de mí”.

    Al darse cuenta de la
    presencia de su padre, Rabí Eliezer interrumpió su prédica y exclamó:

    ¡Padre! No puedo
    continuar estudiando si tú estás de pie.

    Hurkenus le respondió
    con énfasis.

    – ¡Hijo mío! ¡Yo vine
    a desheredarte, pero después de haber presenciado tu grandeza en Torá, rehusaré
    su herencia a tus hermanos y todo lo recibes tú como regalo!

    Rabí Eliezer le
    contestó:

    – Al Padre Celestial
    no le pedí dinero ni riquezas, sólo recibir como regalo la sagrada Torá, y yo no
    quiero tomar más que mi parte.

    Con gran entusiasmo
    siguió estudiando y se convirtió en yerno del Nasi Raban Shimón ben Gamliel,
    casándose con su inteligente hija Imá Shalom.

    Imá Shalom, la
    privilegiada hija del Raban Shimón ben Gamliel, (uno de los diez grandes sabios
    que murieron por “Kidush HaShem” (santificación del nombre de D-s) víctimas del
    Imperio Romano) y hermana del Raban Gamliel de Iavne, estaba entre las más
    renombradas de su época. Sus hijos eran de una extraordinaria belleza y cuando
    le preguntaban con qué se había hecho merecedora a ese privilegio, ella
    respondía:

    – Debido al singular
    recato dentro de la vida familiar.

    En la vecindad de Imá
    Shalom y su hermano Raban Gamliel vivía un juez, un filósofo, que en todas
    partes trataba de mostrar una personalidad ejemplar, incapaz de aceptar soborno,
    y de esa forma estafaba a los que acudían a él para solucionar un litigio.

    Imá Shalom acudió al
    juez con un candelabro de oro como obsequio y le pidió que distribuyese lo que
    había quedado de sus padres entre ella y su hermano Raban Gamliel. En el juicio,
    el magistrado ordenó repartirse la herencia por partes iguales.

    Rabí Gamliel le hizo
    esta observación:

    – Nuestra Torá indica
    que en caso que haya hijos varones, las mujeres no reciben herencia alguna.

    El juez le respondió:

    – Desde el día que
    comenzó vuestro destierro fue anulada la Torá de Moshé ocupando su lugar otro
    conjunto de leyes, las cuales indican que los hijos varones y mujeres heredan
    por partes iguales.

    Al día siguiente el
    Raban Gamliel le regaló un valioso asno de Egipto. En la segunda sesión del
    pleito el juez explicó:

    – He profundizado en
    el Código Romano y encontré un pasaje que reza: “Yo no vine a disminuir las
    doctrinas de Moshé sino a agregar”. ¡Y la antigua doctrina indica claramente que
    en caso que haya descendientes varones, las hijas mujeres no reciben ninguna
    parte en la herencia!

    Imá Shalom exclamó:

    -¡Que tu vela arda y
    nos ilumine a todos! – Con eso quería referirse al candelabro con el  que lo
    había sobornado.

    A eso respondió Raban
    Gamliel:

    – ¡El asno quebró el
    candelabro!

    Y todos los presentes
    en el tribunal comprendieron que Imá Shalom y Raban Gamliel habían representado
    esa farsa para poner de manifiesto que el incorruptible juez se había dejado
    sobornar.

    ¿Por qué lo llamaban
    Eliezer Hagadol, elevado título que ninguno de los tanaítas tuvo? Porque de los
    cinco gigantes de espíritu, los cinco alumnos más sabios del Raban Iojanan ben
    Zakai, Rabí Eliezer ben Hurkenus, Rabí Ieoshua ben Jenaniá, Rabí Eleazar ben
    Aroj, Rabí Iosi Hacohen y Rabí Shimón ben Netanel, fue reconocido Rabí Eliezer
    como el más grande, tal como lo determinó el mismo Raban Iojanan ben Zakai que
    solía decir:

    – Si todos los sabios
    judíos estuvieran sobre un platillo de la balanza y Eliezer ben Hurkenus en el
    otro, los sobrepasaría a todos.

    Sobre sus elevadas
    doctrinas morales podemos leer en Pirke Avot: “Que el honor de tu amigo te sea
    tan valioso como el tuyo y no te entregues con facilidad a la ira contra otro, y
    arrepiéntete como mínimo un día antes de tu partida de este mundo, y que entres
    en calor frente al fuego de los sabios de la Torá, y ten cuidado de no tocar sus
    brasas calientes para no quemarte porque sus mordeduras son como las de un
    zorro, y sus picaduras como las de un escorpión, y sus murmullos como los de una
    serpiente venenosa, y todas sus palabras son como brasas de fuego”.

    Estas breves reglas
    de moral son verdaderos brillantes y es necesario comprenderlas en su fundamento
    y perspicacia: “que el honor de tu amigo te sea tan valioso como el tuyo” tiene
    dos significados:

    La medida del honor
    brindado por tu amigo sea apreciada por ti como la tuya. Cuando honras a tu
    amigo siempre consideras haber cumplido tu obligación y hecho lo suficiente. De
    la misma manera debes conformarte con los honores brindados por el otro y no
    considerarlos insuficientes.

    El honor que te
    brinda tu amigo no juegue en ti ningún rol más grande que si tú mismo te lo
    hubieras asignado.

    “No te entregues con
    facilidad a la ira contra otro”. La ira por sí misma no es un pecado para uno.
    Pero es una de las peores costumbres, porque en cuanto la persona cae en enojo,
    ya no es la misma que unos minutos antes. No piensa en forma natural. No habla
    como es debido y es capaz de cualquier maldad.

    “Arrepiéntete como
    mínimo un día antes de tu partida de este mundo”. Los alumnos de Rabí Eliezer le
    preguntaron: “¿Cómo sabe una persona cuándo va a morir para arrepentirse un día
    antes?”

    Él les respondió:

    – Como nadie sabe
    cuándo va a ser el último día, tiene que arrepentirse cada día porque nadie está
    seguro de llegar al día siguiente, y de esa forma el ser humano debe
    arrepentirse durante toda su vida.

    Y lo mismo dijo el
    rey Salomón:

    – “Que en todo
    momento sean blancos tus vestidos y que sobre tu cabeza nunca falte aceite”.

    Esto significa
    cuidarse siempre de los pecados aumentando la Torá y las buenas acciones que
    iluminan el alma igual que el aceite.

    “Que entres en calor
    frente al fuego de los sabios de la Torá”. La naturaleza del fuego es que de
    lejos se siente frío y muy cerca, quema. Lo mismo sucede con los sabios, hay que
    seguir sus pasos para aprender de ellos virtudes, moral y  buenas acciones. Pero
    todo con respeto y cortesía. El que está muy familiarizado con el sabio y se
    cree su igual, finalmente se quemará.

    Un tiempo antes de la
    destrucción del Templo, el Raban Iojanan ben Zakai fundó en Iavne una gran
    Yeshivá. Rabí Eliezer, uno de sus grandes discípulos, también fue invitado a ese
    conjunto de sabios. Entonces salió del cielo una voz que proclamó:

    -“Dos de los
    representantes son aptos para ser poseedores de la Visión Divina y Shmuel
    Hakatán es uno de ellos”.

    Todos los sabios
    estuvieron de acuerdo que el segundo no era otro que Rabí Eliezer ben Hurkenus.

    Y cuando Rabí Iojanan
    ben Zakai salió de Ierushalaim en medio de la guerra con Vespasiano, emperador
    romano, fueron Rabí Eliezer y Rabí Ieoshua los que, escondido en un ataúd, lo
    sacaron de contrabando.

    En esa época fue
    cuando Rabí Iojanan ben Zakai les dio el título a Rabí Eliezer ben Hurkenus y a
    Rabí Ieoshua. Y desde ese momento, Rabí Eliezer ocupó un lugar privilegiado
    dentro de la vida judía como conductor y “grande” de su generación, junto con su
    cuñado Raban Gamliel (el cual se convirtió en Nasi a la muerte del Raban Iojanan
    ben Zakai) y Rabí Ieoshua llevó a cabo numerosos viajes a Roma tratando de
    conseguir que los grandes emperadores anulen pesados tributos y decretos
    oprimentes para los judíos.

    La historia se repite
    y lo sucedido entre Rabí Eliezer y su padre Hurkenus volvió a repetirse. Rabí
    Akiva se contrató en lo de Rabí Eliezer para trabajar tres años y en la víspera
    de Iom-Kipur le pidió:

    – Dame lo que me
    corresponde en pago por mi trabajo. Quiero ir a mi casa para llevar alimentos a
    mi esposa e hijos.

    Rabí Eliezer le
    contestó:

    -¡No tengo plata!

    -Dame frutas

    -No tengo

    -Dame tierras

    -No tengo

    -Dame animales

    -No tengo

    Rabí Akiva tomó sus
    herramientas de trabajo y se fue a su casa totalmente desanimado. Después de
    Sucot, Rabí Eliezer cargó comida, bebida y diversos productos sobre tres asnos y
    con toda la suma que le debía a la casa de Rabí Akiva. Después de conversar
    animadamente, comer y beber le pagó lo que le correspondía y le preguntó:

    -Cuando yo te dije
    que no tenía plata, ¿qué pensaste?

    -Pensé que se le
    presentó mercadería muy barata y utilizó todo el efectivo.

    -¿Y cuándo te dije
    que no tenía animales?

    -Pensé que estaban
    alquilados a otra persona.

    -¿Y qué pensaste
    cuando te dije que no tenía tierras?

    -Pensé que se las
    alquilaba a alguien.

    -Cuándo te dije que
    no tenía frutas ¿qué creíste?

    -Consideré que aún no
    había separado Teruma y Maaser.

    -¿Y cuando contesté
    que tampoco tenía ropa?

    -Pensé que había
    consagrado su fortuna al Bet Hamikdash (Sagrado Templo).

    Exclamó Rabí Eliezer:

    ¡Así fue, lo juro!
    Debido a mi hijo Hurkenus, que no cumple la Torá, consagré toda mi fortuna al
    Bet Hamikdash, pero cuando me encontré en el sur con mis amigos, ellos anularon
    mi promesa, y a ti, que entonces me juzgaste favorablemente, que el Altísimo
    también te juzgue favorablemente.

    Su grandeza sobrepasó
    todos los límites, y eso produjo una gran separación con los otros judíos sabios
    en un juicio puro e impuro en el cual Rabí Eliezer determinó puro y los sabios
    impuros. En ese día –cuenta la Guemara- Rabí Eliezer dio numerosas respuestas y
    demostró a los sabios su razón. Pero ellos no aceptaron su veredicto. Entonces
    exclamó Rabí Eliezer:

    -¡Si la ley es como
    yo digo que lo confirme este algarrobo! – dijo Rabí Eliezer.

    Y el algarrobo se
    corrió a 400 codos (192 mts) de su lugar.

    Los sabios
    respondieron:

    -Eso no demuestra
    nada.

    Volvió a decir Rabí
    Eliezer:

    -¡Si la ley es como
    yo digo que lo confirme el manantial!

    Y el manantial se
    corrió de lugar.

    Respondieron los
    sabios:

    -Eso aún no alcanza.

    Dijo Rabí Eliezer por
    tercera vez:

    -¡Si yo tengo razón
    que lo confirmen las paredes de la Yeshivá!

    Y las paredes
    empezaron a inclinarse. Rabí Yeoshuá gritó:

    -¡Cuándo los sabios
    discuten en un juicio, ustedes no tienen que inmiscuirse!

    Cuenta la Guemara que
    debido a la honra de Rabí Ieoshua las paredes no cayeron y debido a la de Rabí
    Eliezer quedaron inclinadas.

    Dijo Rabí Eliezer:

    -¡Del cielo van a
    confirmar que la ley es como yo digo!

    Entonces salió una
    voz del Cielo:

    -¿Por qué luchan
    contra Rabí Eliezer cuando la ley es siempre como él indica?

    Rabí Ieoshua se puso
    de pie y respondió:

    -¡La Torá ya no está
    en el Cielo!. – Esto se refiere a que la decisión sobre cada versículo fue
    entregada a los sabios de este mundo tal como lo dice la misma Torá: “Ajarei
    rabim lehatot” (seguir a la mayoría), entonces se dictaminó impuro sobre lo puro
    por él decretado y eso fue quemado para demostrar que así es la ley. Y
    decidieron no volver a encontrarse ni a discutir con Rabí Eliezer y desde
    entonces él no volvió a Iavne, sino que estudió con jóvenes alumnos en su propia
    Yeshivá en Lod, donde residía. Ese día, en que los sabios dictaminaron en
    desacuerdo con Rabí Eliezer, los cielos  huracanados y una gran medida de ira
    fue vertida sobre el mundo; el trigo, la cebada y los olivos disminuyeron en una
    tercera parte y también la masa preparada por las mujeres se arruinó.

    Raban Gamliel, su
    cuñado, estaba en aquella época realizando un viaje por mar y una gran tormenta
    lo amenazó poniendo en peligro su vida. Entonces él comprendió que eso solamente
    se debía al honor de Rabí Eliezer y levantándose dijo:

    -¡Señor del Mundo!
    ¡Tú sabes que todo lo que hicimos no fue por mi honor ni por la de mis padres,
    sino por el tuyo para que no se multipliquen ni extiendan peleas entre los
    judíos!- y la tormenta se calmó.

    Los comentaristas
    explican el concepto de Rabí Eliezer cuando trató de convencer a los sabios
    sobre el algarrobo, el manantial y las paredes de la Yeshivá que indicaban que
    de todas las necesidades humanas como comer, beber y dormir, él sólo tomaba lo
    más necesario: gozaba de la fruta del algarrobo, bebía agua y siempre estaba
    entre las paredes de la Yeshivá, un lugar que lo llevó a sus elevados
    conocimientos en Torá.

    Su sed y fluidez para
    estudiar la Torá eran sobrenaturales. El mismo lo afirmó:

    – Nadie llegaba a la
    Yeshivá antes que yo. Nunca descabecé ni el más ligero sueño dentro de la misma.
    Siempre salía al último y nunca me distraje con conversaciones vanas –y de esa
    forma superó con sus extraordinarios conocimientos a todos sus amigos- lo que le
    valió que Rabí Iojanan ben Zakai lo denominara “un pozo de cemento en el cual ni
    una gota de agua se pierde”.

    En el Midrash se
    relata que ejercía una poderosa influencia. Cierta vez Rabí Ieoshua entró en la
    Yeshivá de Rabí Eliezer, después de la desaparición física de éste, y al ver la
    piedra donde el sabio solía sentarse a estudiar, la besó y exclamó:

    – Esta piedra es
    comparable al Monte Sinaí y el que sobre ella se sentó es comparable a las
    Tablas de la Ley.

    Rabí Itzjak dijo:

    -En vida de Rabí
    Eliezer todo lo que estudiábamos estaba tan claro como en el día en que la Torá
    fue entregada en el Monte Sinaí.

    ¡Hasta esa altura
    llegaron a valorarse sus conocimientos! Pero pese a eso, para que no hubiera
    excepciones en la Torá Oral, los sabios debieron oponerse enérgicamente a Rabí
    Eliezer y con la autoridad dada por el “Ajarei Rabím lehatot” (seguir la
    decisión de la mayoría) y para evitar las disputas acordaron no encontrarse más
    con él.

    Después que los
    sabios se separaron oficialmente de él, la soledad lo apesadumbraba enormemente
    y por eso su esposa, Ima Shalom, siempre cuidaba que después de decir Shmona
    Esre no dijera Tajanun, plegaria capaz de tener un efecto inmediato, y lo
    distraía con una conversación que anulaba esa propiedad. Una vez aconteció que
    un padre golpeó a su puerta y ella le alcanzó algo. Cuando entró en el cuarto y
    lo encontró diciendo Tajanun, le dijo:

    – ¡Detente! Ya
    mataste a mi hermano – No pasó mucho y se supo que Raban Gamliel había
    fallecido.

    – ¿Cómo lo supiste? –
    Preguntó Rabí Eliezer a su esposa.

    – Mis grandes padres
    me dejaron una Cábala:  ¡Todas las puertas pueden cerrarse, pero las puertas de
    un corazón oprimido que sufre y llora nunca están cerradas! –Fue su respuesta.

    En el Talmud
    Ierushalmi se cuenta que una vez iba por la calle Rabí Eliezer y le cayó basura
    que una mujer tiraba sin darse cuenta que alguien pasaba.  El se alegró y
    exclamó:

    – Yo agradezco que de
    hoy en adelante mis amigos volverán a amigarse conmigo “de la basura se
    levantará un pobre” –pero lamentablemente su deseo no se vio satisfecho.

    Cuando Rabí Eliezer
    enfermó, sus alumnos fueron a visitarlo y le pidieron:

    – ¡Rabí! ¡Enséñalos
    los caminos a través de los cuales podremos llegar a la vida verdadera y
    correcta!

    Él les respondió:

    – Honrad uno al otro,
    enseñen a sus hijos Torá de acuerdo a la correcta acepción de la Guemara y
    manténganse siempre entre sabios, y cuando recen tengan en cuenta ante quién lo
    hacen.

    Eso quiere decir que
    cuiden los principios del judaísmo, estudien Torá con los niños desde la más
    tierna infancia, y sirvan con abnegación a D-s.

    En sus últimos días
    fueron a visitarlo Rabí Akiva con sus amigos. Rabí Eliezer estaba acostado en su
    cuarto y ellos entraron en la sala. Era un viernes después del mediodía.
    Mientras tanto su hijo Hurkenus entró al cuarto para sacarle los “Tefilín” y el
    padre no lo dejó. Hurkenus dijo a las visitas:

    – Me parece que
    debido a los sufrimientos mi padre no está en sus cabales.

    A eso le contestó el
    padre.

    – ¿Por qué no te
    interesas en el encendido de las velas y en preparar comida caliente para “Shabat”,
    las cuales huelen a prohibiciones de la Torá y te interesas en que me saque los
    tefilín, lo cual no es más que una prohibición de nuestros Rabinos?

    Cuando los sabios
    oyeron que estaba totalmente lúcido entraron en su cuarto, pero se mantuvieron
    alejados de él cuatro codos.

    Rabí Eliezer les
    pregunta:

    – ¿Dónde estuvieron
    hasta hoy?

    – No tuvimos tiempo.

    A eso respondió Rabí
    Eliezer:

    – Yo no estoy seguro
    si estas personas van a morir en forma normal.

    Le pregunta Rabí
    Akiva:

    -¿Cuál fin será más
    difícil que el mundo de ellos? porque con tu aguda inteligencia hubieras podido
    aprender mucho de mí. (Rashi).

    Ellos le hicieron una
    pregunta referente a las leyes de puro e impuro, a lo cual Rabí Eliezer
    respondió puro. Y con la palabra puro se elevó su santa alma.

    De inmediato se
    levantó Rabí Ieoshua y exclamó:

    – “El voto está
    anulado”.

    Acompañándolo desde
    Cesárea a Lod donde fue sepultado. Rabí Akiva lloraba desconsoladamente y
    martirizándose exclamaba:

    – Padre, Padre, gran
    luchador de la Torá, mucha plata me quedó sin tener quien me la cambie – Esto
    significa muchas preguntas sobre Torá tengo para hacer y no quedó quien me pueda
    responder.

    En la Guemara se
    cuenta que hubo un año de sequías. Pese a los ruegos de Rabí Eliezer las lluvias
    no cayeron. A los ruegos de Rabí Akiva llovió. Los sabios pensaron que esa era
    una señal de que Rabí Akiva era más importante, entonces salió una voz del
    Cielo:

    – No, no es que sean
    más grande, sino que pasa por alto sus costumbres.

    Rabí Moshé Jaim
    Lutzato dice que eso no quiere decir que Rabí Eliezer no tuviera la virtud de
    pasar por alto sus costumbres. Pero como Rabí Akiva descendía de conversos, sus
    buenas costumbres eran más distinguidas en el Cielo. Rabí Akiva mismo pensó que
    Rabí Eliezer podía sentirse relajado debido a eso, entonces se puso de pie y
    dijo:


    Yo soy comparable al
    sirviente de un rey, al cual se le contesta enseguida y no se mantiene con él
    largas conversaciones. Pero el Rabí es comparable al querido de un rey, el cual
    es muy distinguido por éste que gusta mantener con él largas conversaciones y
    por eso no le responde al momento.

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