Modelos de liderazgo judio a traves de la historia.  

El material aquí presente fue producido por el departamento de Hagshama de la Organización Sionista Mundial

Primera parte: desde los patriarcas hasta la Emancipacion, por Claude B. (Dov) Stuczynski

Segunda parte: Desde la emancipacion hasta nuestros dias, por el Dr. Iosi Goldstein

Primera Unidad: Historia judía y liderzgo: metas y dificultades Caracter del liderazgo Liderazgo y tradición politica judía

Segunda Unidad:  

Epoca Biblica Caracteristicas comunes del liderazgo biblico Modelos de liderazgo especificos en   La epoca de los Patriarcas La esclavitud en Egipto La liberacion y los Jueces
Tercera Unidad  La Monarquia 1004-440 A.C..

Segundo Templo y Dominacion Romana- primera parte- 

La Gran Asamblea y el liderazgo durante el Segundo Templo (440 A.C.-140 D.C).

Cuarta Unidad

Segundo Templo y Dominacion Romana -continuacion- El Sanhedrin y el Principado  140-429 D.C.

  Edad Media - primera parte- Yeshivot y Exilarcas 429-1038
Quinta Unidad Edad Media- Las Kehilot 1038-1348
Sexta Unidad

Fin de la Edad Media y comienzos de la Edad Moderna  pre-emancipación 

El paso de Occidente a Oriente Europa Oriental
El Imperio Otomano De Oriente a Occidente Las comunidades de origen “marrana” Los judios de la Corte (Hofjuden)
Septima Unidad Dos pensadores del liderazgo judio: Maimonides y Spinoza Maimonides y el liderazgo judio. Spinoza y el liderazgo judio

Conclusion a la primera parte del curso

 

Segunda parte: Del iluminismo hasta nuestros días.

Primera Unidad: A modo de prologo

a- HISTORIA JUDIA Y LIDERAZGO: METAS Y DIFICULTADES

Proponer un curso sobre el liderazgo judio a traves de la historia es un

proyecto complejo, ambicioso, de dificil concrecion. Y es que no solamente

la historia del pueblo judio es una de las cronologicamente mas extensas.

Sus propias condiciones historicas con un sin fin de cambios

institucionales, sociales, politicos y culturales dictadas por los vaivenes

de su existencia milenaria (dictadas por migraciones, expulsiones,

conquistas, matanzas, conversiones, etc.), hacen del estudio de su

liderazgo una tarea nada facil. Es mas, la existencia de una Diaspora judia

durante buena parte de su historia hacen que al problema de abordar el

liderazgo judio en un plano cronologico, se le suma la problematica de su

pluralidad y heterogeneidad sincronica. Y es que el hecho que en una misma

epoca al encontrar individuales y colectivos judios en diferentes contextos

geograficos, politicos, religiosos, sociologicos, economicos y culturales,

la tarea de identificar criterios de periodizacion y caracterizacion del de

liderazgo judio se hace nada facil.  A primera vista no se podra facilmente

identificar el liderazgo judio de la comunidad judia de Berlin durante el

siglo XVIII con el de la comunidad judia de Bagdad durante la misma epoca.

Las diferencias culturales, mentales y ambientales rechazan todo

acercamiento. A este respecto conviene anotar que la historiografia judia a

abordado de manera muy disimil la problematica de la continuidad y de la

comunidad de los diferentes grupos poblaciones judios. Todas ellas, a la

par de senalar al menos un elemento de cohesion intertemporal (o

metatemporal: e.g. S. R. Hirsch), han reconocido la amplitud de las

transformaciones, de los cambios. Asi mientras que para algunos la perdida

de la soberania judia y la destruccion del Segundo Templo (70 D.C.) marcaba

el fin de la comunidad historica entre los diferentes centros judios fuera

de su acerbo religioso (e.g. M. Jost) y para otros, el exilio no habria

socavado completamente la cohesion nacional de aquellos: ya sea desde una

optica cultural y religiosa (e.g. H. Graetz), social (e.g. S. Dubnow) o

territorial (e.g. B.Z. Dinur), siendo, el judio, un pueblo actuante en la

historia, no podia mantener sus instituciones petrificadas o fosilizadas

ante el cambio (A. Toynbee). Frente a esta variedad factual e

interpretativa, EL PRIMER OBJETIVO DE ESTE CURSO sera precisar no solamente

la mera existencia de liderazgos judios a traves de su historia, sino que

analizando sus instituciones y sus lideres mas marcantes, intentaremos

establecer hasta que punto cada modelo de liderazgo pudo responder a las

necesidades de su tiempo.

ora bien, encontrandose nuestro curso enfocado preponderantemente desde

una perspectiva historica-evolutiva, presenta dos inconvenientes

metodologicos que intentaremos salvar: uno de orden logistico y el otro de

orden analitico.

La falta de espacio y de tiempo para analizar, sino todos, al menos buena

parte de los modelos de liderazgo judio, nos llevara irremediablemente a

seleccionar aquellos modelos de liderazgo, aquellas instituciones y lideres

que nos parezcan mas representativos para una epoca determinada. Esta

constriccion logistica podra acarrear una vision un tanto esquematica y

estereotipica del tema a tratar. Las instituciones elegidas podran

facilmente ser comprendidas como las unicas o las legitimas y sus lideres

podran aparecer como emblemas, como arquetipos y aun como heroes. Asi en

vez de un analisis historico, podriamos rapidamente caer en la "moraleja",

en el "exemplum", en el mito reduccionista. Sin poder completamente

liberarnos de este obstaculo, intentaremos en la medida de nuestras

posibilidades, ofrecer una contextualizacion historica basica a fin de

entrever otras posibilidades de liderazgo paralelo. Asimismo y para quienes

asi lo deseen, la existencia de la posibilidad de entablar una discusion

interactiva a partir de lo esbozado en este curso, podra enriquecer las

perspectivas tratadas someramente.

Por otra parte, nuestro curso al proponer no solamente una historia del

liderazgo judio sino tambien sus modelos, incursiona en el terreno dificil

terreno de la historia y de sus ensenanzas metahistoricas. Acaso, la

historia nos puede ensenar algo a nuestro presente tan distante en el

tiempo y en sus condicionantes? Es que el analisis de modelos pasados de

liderazgo judio pueden darnos a nuestro presente algo mas que su mero

conocimiento?

Para Aristoteles por ejemplo, la historia carece de toda utilidad practica.

Siendo la disciplina del evento unico, particular y nunca del general (a

diferencia de las ciencias exactas que se ocupan de lo universal y que

buscan emitir leyes), no otorga mas que satisfacer la sed de curiosidad

intelectual propia del ser humano. Para otros, el estudio historico resulta

de importantisima relevancia para el presente. Ya sea porque nuestro

presente esta construido en base a un devenir historico determinante,

siendo pues fruto del pasado y no una "tabula rasa" (historicismo), ya sea

porque salvando las diferencias existentes entre el pasado y el presente,

es posible extraer del mismo modelos que sin necesariamente ser aplicables

en nuestra epoca, resultan medios de referencia de primer orden que nos

ayudan a cuestionar mejor nuestro presente. Es desde esta ultima

perspectiva que venimos a proponer un SEGUNDO FIN A ESTAS CONFERENCIAS: que

nuestro curso no sea leido como una leccion de historia sobre el liderazgo

judio, sino tambien como una suerte de espacio de reflexion ante las

necesidades de nuestra modernidad.

Para mayor comodidad, hemos realizado una periodizacion a nuestro curso

teniendo en cuenta sus instituciones de liderazgo general mas

representativas. Dividiremos, pues nuestro curso de la siguiente manera:

 

1- Epoca Biblica ( Patriarcas c. 1850-c.1570 A.C.; Jueces c. 1570- c. 1280

A.C.; la Monarquia c. 1280-721 A.C.)

2- Segundo Templo y Dominacion Romana (La Gran Asamblea 721 A.C.-140 D.C.;

Sanedrin y Principado 140-429 D.C.).

3- Edad Media (Yeshivot y Exilarcas 429-1038; Kehilot 1038-1348).

4- Fin de la Edad Media y comienzos de la Edad Moderna (Las Federaciones

(Vaadim) 1348-1648; Las Asociaciones voluntarias 1648-…).

   

b- CARACTER DEL LIDERAZGO

Entendiendo por el concepto de liderazgo como aquel proceso de interaccion

humana en donde algunos individuos ejercen, o pretenden ejercer cierta

influencia sobre otros, nuestro curso analizara algunas de estas

interacciones dadas en el tiempo entre lideres y liderados judios.

 

Ahora bien, la sociologia moderna ha identificado cuatro elementos basicos

que constituyen  la esencia del liderazgo:

 

 

 

1) El LIDER con sus caracteristicas personales, su habilidad y sus medios

para llegar a los fines deseados.

 

2) El grupo de sus SEGUIDORES  con sus caracteristicas propias.

 

3) La SITUACION en donde se genera esta interaccion (su marco

institucional, su contexto historico, etc.).

 

4) Los RETOS a los que se ven confrontados el/los lider/es y los liderados.

 

 

 

 

Esta identificacion cuartipartita implica ver al liderazgo mas como una

caracteristica de grupo que de sus lideres y de sus actos concretos, lo que

nos lleva proponer una vision mas compleja que la de ver al lider como el

motor de la historia (Carlyle), o caso contrario, como mero subproducto de

la sociedad en que se encuentra (Plejanov). Pero ademas, esta concepcion,

que podra aplicarse a todo tipo de agrupaciones judias en la historia

(grandes o pequenas, gubernamentales o no), nos revela que el acto de

liderazgo (judio) implica necesariamente que estamos ante un acto politico

en su acepcion mas amplia. Como ya  Platon lo esbozaba en su Dialogo

"Gorgias", mientras que por una parte a la esencia de la politica hay quien

la resumiesen como la obtencion por parte de los mas fuertes de los medios

para ejercer el poder sobre los mas debiles (opinion de Calicles), se podia

entender asimismo como el vehiculo mas eficaz para canalizar las

expectativas del grupo: el bien comun (opinion de Socrates). Recientemente,

existen aquellos que han equiparado la politica con el liderazgo en la

concepcion socratica que citabamos.  Reteniendo esta idea para nuestro

curso, en cambio la tomaremos en su bidimensionalidad Calicles/Socrates,

puesto que creemos que tanto el liderazgo en general, como el judio en

particular, es factible de poseer estas concepciones.

 

Ahora bien, la importancia del estudio del liderazgo para la compresion de

la historia judia se puede desprender de los estudios de sociologos como

los de Max Weber (aun cuando para este, la condicion del judio del Exilio

en tanto que "paria" en la sociedad gentil, le impidio analizar su

liderazgo en tanto que entidad en si). Recordemos que para este sociologo,

la estabilidad de los propios sistemas sociales en gran medida dependen de

la aceptacion de los liderados del derecho de los lideres a ejercer el

control sobre ellos. Esto implica la existencia de un liderazgo legitimado

por sus seguidores, que Weber identificaba en tres tipos:

 

 

 

1) El CARISMATICO por el cual se acepta la autoridad del lider debido a

creerse que el lider posee poderes personales extraordinarios, a veces

magicos (como ser: el profeta, el heroe, el demagogo).

 

2) El TRADICIONAL en donde el lider es legitimado porque el o los miembros

de su clase o familia siempre han sido reconocidos como lideres.

 

3) El LEGAL, modelo que se aplica a todos aquellos que ejercen el liderazgo

debido al reconocimiento de sus competencias tecnicas. En donde los

liderados obedecen impersonalmente al lider con el sentimiento de cumplir

el deber ante lo establecido por la ley.

 

 

Otro tipo de discernimiento de la naturaleza del liderazgo, se centraba en

la identificacion de los marcos de interaccion identificados, esta vez, de

acuerdo con sus contextos socio-historicos:

 

 

 

1) El DEMOCRATICO, en donde el lider es un delegado coyuntural de sus

seguidores (y lideres potenciales) con fines y limites de accion bien

precisos.

 

2) El de VANGUARDIA, en donde el lider, siendo visto como el vehiculo para

canalizar las expectativas del grupo, es quien fija sus metas dirigiendo a

la sociedad hacia ellas, haciendo de su funcion un marco de caracter

elitista y paternalista.

 

3) El ORGANICO en donde el lider encarna la personificacion de su grupo y a

su vez, su producto mas logrado, creandose asi un sistema jerarquico

fuertemente piramidal entre el lider y sus seguidores con sus consecuentes

connotaciones absolutistas y totalitarias.

 

 

 

Hemos citado estas clasificaciones, no solamente porque pensamos aplicarlas

para nuestros modelos historicos. El objeto de estas categorias responde a

la necesidad preliminar de ver el liderazgo judio como un fenomeno

cambiante y variado: en constante interaccion con su realidad historica. A

este respecto debemos precisar que como suele suceder con los modelos

teoricos confrontados a la realidad historica, veremos que a menudo el

liderazgo no se manifiesta en su pureza interpretativa, sino que presenta

caracteristicas mixtas.

 

 

 

c- LIDERAZGO Y TRADICION POLITICA JUDIA

 

 La variabilidad extrema de la condicion judia (capitulo "a") y el dinamismo

inherente al propio concepto de liderazgo (capitulo "b"), mostrarian con

facilidad que los judios efectivamente existieron con sus entidades de

liderazgo a traves de los años a pesar de los periodos marcados por el

cambio y las transformaciones. Debido a estas mismas caracteristicas,

podriamos inmediatamente negar la posibilidad de la existencia de una

tradicion de accion politica judia. La riqueza de los diferentes modelos de

liderazgo judio que analizaremos a lo largo de nuestro curso, podrian verse

como una corroboracion de esta opinion. Sin embargo, recientemente hay

quienes han propuesto ver que detras de las heterogeneidades exteriores

existentes a nivel del liderazgo judio a traves de los tiempos y de las

condicionantes de la existencia del pueblo judio, se esconderia acaso una

tradicion judia en el terreno politico mas o menos uniforme y duradera.

Partiendo entonces de las premisa historica que el pueblo judio es una

entidad corporativa de caracter grupal (*am*, *goy*: pueblo), que funciona

como una entidad politica para garantizar las aspiraciones y las

necesidades de sus miembros (*eda*), algunos especialistas en Ciencias

Politicas identificaron la existencia de constantes en la accion politica

del pueblo judio fruto de la existencia de pactos (Brit) fundacionales en

la base del judaismo entre Dios y su grey (el pacto de Abraham, el Sinai).

Esta situacion implica la de tres esferas de origen de autoridad politica

que D.J. Elazar y S.A. Cohen  identificaron con la denominacion rabinica de

"coronas" (*ketarim*):

 

 

 

1- *Keter Tora* (Corona de la Tora)- depositaria de la autoridad de Dios

hacia su pueblo, pero que representa las directivas que el judio encuentra

en sus textos y tradiciones autoritativas (la Biblia, el Talmud, etc.).

 

2- *Keter Kehuna* (Corona sacerdotal)- que representa la autoridad

religiosa institucional a traves de sus epocas.

 

3- *Keter Maljut* (Corona real)- que representa la autoridad civil en sus

diferentes manifestaciones (monarquica, comunitaria, etc.).

 

 

Para D.J. Elazar y S.A. Cohen  son estas tres coronas que, manifestandose

en relaciones de coexistencia y de interdependencia no siempre faciles,

constituyen los pilares de la tradicion politica judia. Afin de corroborar

o rechazar esta opinion, intentaremos aplicar los parametros de Elazar y

Cohen  para los modelos estudiados de liderazgo judio. Esto lo haremos no

solo para realizar un mejor analisis del liderazgo judio. Frente a la tesis

citada que tambien sostiene que solo con la existencia de estas tres

coronas (en sus versiones religiosas o laicalizadas) se podra garantizar la

vida de la entidad judia, nos confrontamos con un ejercicio intelectual de

posibles repercusiones para nuestro presente y futuro.

 

 

 

Segunda Unidad:

Epoca Biblica-

            Patriarcas c. 1850-c.1570 A.C.

            Esclavitud en Egipto c. 1570- c. 1280 A.C.

            La liberacion y los Jueces c. 1280-1004 A.C.

            La Monarquia c. 1004-721 A.C.) -primera parte-

 

 a- Caracteristicas comunes del liderazgo biblico

 Siendo la Epoca Biblica el periodo constitutivo y autoritativo del pueblo

judio, resulta claro que el estudio de sus modelos de liderazgo politico

implicara tambien tratar con modelos "canonicos" de prolongada impronta en

la tradicion politica judia ulterior, dado el caracter Divino y/o

fundacional-referencial de los textos biblicos.

 

La tarea de reconstituir el liderazgo biblico es de por si compleja. Esta

dificultad no es tan solo la consecuencia de los prolongadisimos espacios

de tiempo que supone la epoca biblica con sus consecuentes cambios en todas

las esferas, incluso en las referentes al liderazgo: el pasaje del

patriarcado tribal a la nocion de pueblo; del predominio del patriarcado al

liderazgo de los jueces, luego de los reyes y profetas; las variaciones

politicas marcadas por epocas de emigracion, exilio, soberania politica,

sumision,  etc.. Pero ademas, a esto se le suma la problematica que

conlleva la reconstitucion historica a partir de una escasez manifiesta en

la variedad y heterogeneidad de las fuentes primarias (en este caso: la

Biblia que de por si posee un proposito manifiestamente religioso y no

historico) , y muy especialmente, el propio caracter estilistico eliptico y

discursivo de los textos biblicos. Y es que a diferencia de los textos

fundadores de la tradicion politica occidental provenientes de las

civilizaciones greco-romanas, por ejemplo, las fuentes biblicas adolecen de

un discurso condensado y sistematico en lo referente a la naturaleza del

liderazgo hebreo. Debemos aclarar que se trata de una caracteristica comun

que emana de los textos biblicos para toda extraccion sistematica de sus

ensenanzas. Buscar las directivas biblicas en lo que concierne a una vision

de liderazgo supone realizar una lectura dispersa y por lo tanto, inexacta.

 

Aun asi, de la lectura de la Biblia parecen surgir dos caracteristicas

marcantes de su vision politica comun: la teocracia y la nocion de pacto, a

las que S.A. Cohen sumaba una tercera: la virtud politica- consecuencia de

la co-existencia dialectica de las dos primeras.

 

  La teocracia-  De acuerdo con lo que parece desprenderse de la lectura de

la Biblia, existiria un principio teocratico que implica un ideal de

gobierno hebreo regido por Dios. Dios no solamente resulta ser el creador

omnipotente del Universo y por lo tanto, su gobernante legitimo. Al

intervenir en la creacion, en la historia de la humanidad y muy

particularmente en la de su pueblo elegido (a traves de la revelacion, los

milagros, etc.), su impronta lo hace surgir como un verdadero gobernante y

lider politico ante los hombres. Es mas, en el primer principio del

Decalogo Dios se muestra mas como liberador politico del pueblo de Israel

del yugo egipcio, que en tanto que esencia ontologica. Su accionar como

preceptor de leyes, de Mitzvot (preceptos) a traves de la entrega de la

Tora; su rol de juez en casos de litigio; sus simpatia hacia el extranjero,

la viuda y el huerfano; su caracter de "guerrero" y redentor de Israel,

corroboran la existencia del principio teocratico arraigado en la Biblia.

Este principio posteriormente fue traducido por el lenguaje rabinico como

maljut shamaim: el reino de los cielos.

 

Ahora bien, el principio teocratico tal como aparece en la Biblia, supone

la concepcion que concibe al liderazgo humano y al de sus instituciones

como un medio para concretizar la voluntad Divina y los ideales

eticos-religiosos que de esta emanan y no como un fin. Asi, los propios

lideres de los hebreos se hallan sujetos a las leyes y a la justicia de

Dios que el texto biblico suele relatar con una transparencia sorprendente.

Es por ello que por mas excelsa que sea la situacion de los lideres de

Israel, estos son castigados por Dios si pecan ante El (Moises y el pecado

de la piedra, los hijos de Aaron y el fuego extrano, el profeta Jonas y el

rechazo de su funcion amonestadora, etc.) . Los propios marcos de liderazgo

se nos muestran como medios de poder y por lo tanto, dependientes de las

directivas de Dios. Asi, a veces lider niega como intrinseca a su funcion

el principio de la sucesion dinastica, como el juez Gedeon: "No sere senor

sobre vosotros, ni mi hijo os senoreara: [Dios] sera vuestro Senor" (Jueces

8: 23). Por este mismo principio es que se explica la resistencia del

profeta Samuel a la demanda popular de los hebreos en pos de establecer un

rey en Israel a la sazon de las naciones (I Samuel 8: 11-19). Un rey de

carne y hueso traera la opresion y la injusticia, sentenciaba Samuel. Aquel

os traera tanto sufrimiento que "clamareis aquel dia a causa de vuestro rey

que os habreis elegido, mas [Dios] no os oira en aquel dia".

 

La idea de que Dios es el unico y verdadero rey de los hebreos supone

rechazar toda transformacion del liderazgo judio (y humano) en un fin en

si, evitando la reificacion del poder tal como fue bellamente senalado por

Martin Buber (Kצnigtum Gottes, Berlin 1936) y recientemente transformado

por Yeshayahu Leibowitz  en un alegato judio contra las ideas fascistas

sobre el culto a la personalidad del lider, a las instituciones de poder,

al Estado y a la tierra.

 

 El pacto- Sin embargo, existencia del principio teocratico llevaria

rapidamente  a pensar en un Dios de Israel caprichoso y tirano (tal como lo

concibio una parte del gnosticismo y sus herederos mas o menos directos),

si no fuera por la existencia en la propia  Biblia de la nocion de pacto.

Este principio contractual implica el reconocimiento de la existencia de

cierto grado de reciprocidad y de cooperacion entre Dios y los hombres. Son

pactos los que realiza Dios con Noe luego del Diluvio (Genesis 9:8-17), con

Abraham tras su apego a la idea monoteista (Genesis 18), con las tribus

Israel en el Monte Sinai (Exodos 19, 20). De ellos comprendemos que a pesar

de la asimetria evidente que existe entre los pactantes, en la practica

Dios acepta la libertad del ser humano de pactar con el asi como la nocion

de limitacion de sus funciones de liderazgo. Esta autolimitacion del poder

Divino impone la legitimidad de la iniciativa humana reflejada en sus

instituciones de liderazgo, puesto que Dios y los hombres se muestran

asociados en una misma empresa. Pero implica a su vez, que toda forma de

liderazgo consciente de su protagonismo historico (y no echada en una

suerte de  fatalismo pasivo dependiente de la accion de Dios en la tierra)

debe ser responsable y emprendedora. De este principio de responsabilidad

contractual deriva la suposicion que de la misma manera que el liderazgo no

le incumbe solo a Dios, tampoco puede ser el capricho de un lider o de una

elite gubernamental. Constatacion que  permite el desarrollo de una

concepcion de liderazgo en tanto que virtud politica.

  Teocracia, pacto y virtud politica mancomunadas en la Biblia, no

desembocaron en la aparicion de un principio de liderazgo democratico e

igualitario judio, pero si en la conformacion de liderazgos carismaticos

(el profeta) y legales (los sacerdotes) (ver clase n.1 numeral 'b'), asi

como el reconocimiento cabal en cuanto a la existencia legitima de una

separacion del poder. Es mas, el texto biblico no mira con buenos ojos

cuando se da el monopolio de poder en un solo lider. El mismo Moises, quien

encarna como nadie en la Biblia la conjuncion excepcional de liberador,

legislador y profeta en una misma persona, se le niega la articulacion

absoluta de su autoridad en todas estas facetas. Asi, por ejemplo, es su

hermano Aaron a quien Dios le confiere el Sumo Sacerdocio y el liderazgo en

lo referente al culto del tabernaculo. Tampoco la simiente levita de Moises

sera la depositaria del poder politico en Israel, pues esta pasara a

miembros de otras tribus (especialmente la de Juda). Es mas, desde la epoca

en donde se constituye la nocion misma de pueblo de Israel (tras la salida

de Egipto), el texto biblico reconoce un liderazgo politico tripartito

consistente en:  reyes, sacerdotes y profetas (Deuteronomio 17-18).  Esta

division de las funciones de liderazgo y la necesidad de su coexistencia

sincronica, no responderian tan solo a directivas de orden pragmatico y

utilitario sino esencialmente, son reflejo de la legitimacion Divina de

estos medios de ejercer el poder articulados por los hombres. Claro esta,

en la practica, la Biblia nos muestra que a la par de haberse instrumentado

este modelo de liderazgo tripartito con una estabilidad durable, nos

encontramos con muchos intentos de menoscabar este principio de gobierno. A

veces, la razon se encuentra en cambios politicos radicales que necesitan

de otras formas de liderazgo ad hoc: como ser la perdida de la soberania

politica y el exilio, como sucedio con la destruccion del primer Templo. En

este caso, los judios se hallaron privados de ejercer la triada

institucional en su plenitud, pero no por ello ceso de manifestarse como

aspiracion redentora (Zacarias 6:11). El predominio del rol escriba (sofer)

en la reconstitucion politica de Judea en epocas de Esdras y Nehemias,

fueron consecuencia de estos cambios historicos manifiestos. Otras veces,

fue el apetito de poder que llevaron a la usurpacion del poder. Esta

realidad podemos apreciarla como un proceso mas o menos constante que se

concretizo durante la consolidacion monarquia (c. 1004-721 A.C.), con los

intentos mas o menos exitosos de subordinar el sacerdocio a las directivas

del rey. Asi emerge el profeta no solamente como un abogado del sistema de

liderazgo tradicional reconocido por Dios: es aquella institucion de

liderazgo judio que por querer escapar a los apetitos de poder del monarca,

debe emplazarse contra aquel. De esta manera surgen entre los profetas,

amen del mensaje divino e individual marcado por el caracter carismatico de

su liderazgo expresiones de critica social y de  desobediencia politica

ante una monarquia que no solamente destruye la tradicion politica

legitimada por Dios, sino tambien oprime a su pueblo con su gobierno

corrupto e injusto, utilizando aun al sacerdocio (Jeremias 31, Malaquias 2:

4-8).

 

 

 b- modelos de liderazgo especificos.

  La epoca de los Patriarcas (c. 1850-c.1570 A.C.), presenta caracteres de

liderazgo que no solamente se ven caracterizados por los lazos tribales y

familiares (Genesis 42:11), sino esencialmente por el nexo creado entre el

Eterno y los patriarcas a partir de la Revelacion y del principio

contractual (Brit). (Por ello es que comentaristas rabinicos no excluyeron

la posibilidad de interpretar que durante el viaje migratorio de Ur a la

Tierra Prometida, Abraham y Sara habrian difundido la idea monoteista entre

otros hombres). La eleccion Divina de los patriarcas tampoco se articula en

base a criterios de primogenitura (Genesis 17:21, 27, 48:19, 49:8), lo que

viene a reforzar el factor ideologico en la concepcion del liderazgo

patriarcal. El hecho de que en el sistema patriarcal no exista una division

de las funciones de liderazgo, hallandose las tres "coronas" de autoridad

(la Divina, la sacerdotal y la civil) en un mismo patriarca (ver clase n. 1

numeral "c"), seria una situacion de excepcion. Podriamos explicar este

fenomeno tan atipico en la historia del liderazgo judio por el numero

reducido de sus integrantes, por la falta de instituciones politicas en una

situacion de constitucion en estado embrionario, en la presencia de los

lazos de parentesco como factores de cohesion grupal, etc.. Y es que en la

epoca patriarcal, no estariamos frente a un grupo politico en si (eda) ,

sino ante una suerte de pre-historia del liderazgo judio. Habra que esperar

que los descendientes de Jacob/Israel  (Bnei Israel) se multipliquen en

Egipto para por primera vez, estar frente a una nocion de pueblo.

 

La esclavitud en Egipto c. 1570- c. 1280 A.C.- Es en Egipto donde a la par

de la esclavitud impuesta presenciamos la existencia de un liderazgo mas o

menos institucionalizado en la persona de los representantes de los clanes

familiares llamados "ancianos de Israel" (ziknei Israel). Tanto Moises como

Aaron aparecen en cambio, como lideres impuestos por la voluntad Divina y

no por ninguna iniciativa popular. Sera tan solo a partir de su

accionar -con la ayuda de poderes divinos- que le llevaran al

reconocimiento de los Bnei Israel y de los egipcios (Exodo 11:3 "…Tambien

Moises era muy gran varon en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos

de Faraon, y a los ojos del pueblo" ) en tanto que lideres indiscutidos de

los hebreos.

 

La liberacion y los Jueces c. 1280-1004 A.C. - La liberacion de los judios

de Egipto supone la emergencia de la Tora como la expresion del pacto entre

Dios y el pueblo de Israel (Deuteronomio 29: 9-25), a traves de la persona

de Moises (Exodo 18:8). A partir de la recepcion de ese pacto es que los

Bnei Israel son llamados "pueblo santo" (goi kadosh), o pueblo constitutivo

(am). Es tambien a partir de la salida de Egipto en donde se perfilan, por

primera vez, la separacion de las funciones de liderazgo. Mientras que la

presencia de Dios es bien palpable, Moises cumple las funciones de lider

politico (Keter maljut) y de profeta (Keter Tora) y por lo tanto es

criticado por Core y sus acolitos (Numeros 16). En cambio, Aaron y luego

Pinjas y su simiente pasan a tener las funciones exclusivas de liderazgo

sacerdotal (Keter kehuna), a la par que en instancias menores del poder

civil (Keter maljut) emergen los nesiim, los zkenim (principes tribales y

ancianos), los shoftim y shotrim (jueces y magistrados introducidos por

Moises tras el consejo de su suegro gentil Jetro (Exodo 18: 13-27).

 

La conquista de Canaan de la mano del sucesor de Moises, Josue, llevo al

asentamiento de los Bnei Israel y a la creacion de una suerte de

confederacion tribal con pocas instituciones nacionales, como ser las

ciudades de refugio (Deuteronomio 19, Josue 20), mientras que su capital

administrativa, siendo efimera y cambiante era aquella en donde

generalmente se encontraba el Tabernaculo. Estamos pues frente a un proceso

de difusion centripeta del liderazgo hebreo en donde la unidad grupal,

habiendose restringido esencialmente a la unidad tribal, poseia al menos un

elemento de cohesion politica intergrupal: el sacerdocio. Tras la muerte de

Josue el poder civil (Keter maljut) se pasaria en manos de los Jueces

(shoftim). Su liderazgo con fines muy especificos y de duracion limitada,

generalmente se erigia para hacer frente a las amenazas externas de

impronta en la religiosidad interna (e.g. Jueces 4:10).  Aunque era de

legitimidad Divina directa o indirecta, el sistema de liderazgo de los

jueces normalmente no abarcaba la totalidad las tribus de Israel, sino

aquellas amenazadas. Es este liderazgo ad hoc que es descripto en la Biblia

como intercalado por periodos de idolatria y de anarquia es el que llevara

a la concesion de un sistema de liderazgo de corte monarquico.

 

Tercera Unidad:

 

a-  Epoca Biblica- segunda parte: la Monarquia c. 1004-440 A.C..

 

b- Segundo Templo y Dominacion Romana- primera parte (La Gran

Asamblea y el liderazgo durante el Segundo Templo (440 A.C.-140

D.C).

 

 

 

a La Monarquia c. 1004-440 A.C..-

 

 

 

Como lo pudimos observar en la clase anterior, el liderazgo

biblico llego al apice de su especializacion tripartita

(sacerdotes, reyes y profetas) durante la epoca de la monarquia.

Epoca de trastornos politicos considerables que incluyen: el

comienzo del sistema monarquico con el ascenso del rey Saul al

trono y especialmente con el de David (1004 A.C.). La creacion de

la dinastia davidica (2 Samuel cap. 5); la conquista de Jerusalen

y su transformacion en la capital politica y religiosa de Israel

(con la construccion del Templo durante el reinado de Salomon).

La division de la monarquia de Israel tras la muerte del rey

Salomon en el reino de Israel al norte y  en el de Juda al sur

(928 A.C.)(1 Reyes 12:1-24). La destruccion del reino de Israel

por parte de los asirios (721 A.C.) (2 Reyes 17:1-6) y la

conquista de Juda por los neo-babilonios que trajo consigo la

destruccion del primer Templo y el exilio (2 Reyes 25;1-21) (586

A.C.).

 Ahora bien, el ascenso de la monarquia supuso la creacion de una

unidad politica central a costas del debilitamiento del sistema

tribal confederativo y "democratico" (en su concepcion mas

referencial) caracteristico de la epoca de los Jueces. Desde el

punto de vista de la interaccion entre el lider y sus seguidores,

la perdida de autoridad de los lideres tribales y a favor del

monarca indica un proceso de desplazamiento de un liderazgo

"desde abajo" a un liderazgo "desde arriba". Y desde la optica de

las fuentes de legitimidad del lider, la desaparicion del Juez

como lider politico a favor del Rey supone el paso de un

liderazgo de corte carismatico a otro de cariz tradicional,

aunque se trate aqui de una tendencia y no de una esencia de

liderazgo particular (Cf. Harel Fisch, "Manhigut kanait: hadeguem

hamikrai", in: Ella Belfer (ed.), _Manhigut rujanit beIsrael-

Morasha veiaad_, Jerusalen & Tel-Aviv 1982, pp. 32-39).

 

 Este proceso de centralizacion en la persona del monarca, que

incluye una verticalizacion marcante del poder politico, explica

la referencia que hacen los textos biblicos sobre casos de

animosidad y de rebelion contra la dinastia davidica. Inclusive,

la escision de la monarquia de Israel en dos unidades politicas

diferentes (928 A.C.) tendrian por origen las directivas

centralizadoras ejercidas por el rey Salomon durante su epoca.

Solo en la monarquia nortena de Israel, compuesta por diez de las

doce tribus, se volvera a la reimplantacion del modelo de

federacion tribal, lo que explica la dificultad alli existente

para perpetuar el principio dinastico entre sus reyes. La propia

constitucion del reino de Juda (formada por la tribu de Juda y la

pequena tribu de Benjamin) nos lleva a comprender una situacion

inversa.

 

Debemos senalar asimismo que a pesar de la division politica

citada, los miembros de los reinos Juda y de Israel siguen siendo

llamados "hermanos" debido a su pasado comun y a los lazos

religiosos comunes (al menos como un /desideratum/) (1 Reyes,

cap. 12).

 

 Ahora bien, la legitimidad de la monarquia hebrea se encontraba

en la nocion de pacto con Dios, suponiendo la aceptacion de la

voluntad Divina de esta institucion de liderazgo (Deuteronomio

17: 14-20), aunque como vimos antes, se encontraba emplazada en

el marco de un liderazgo tripartito. Sin embargo, desde que el

rey David traslado el Tabernaculo a Jerusalen y nombro a la

familia sacerdotal de Tzadok como los depositarios del sumo

sacerdocio, se creaba un proceso de sujecion de la "corona

sacerdotal" ("/keter kehuna/") a la "corona civil" ("/keter

maljut/"), llevada a su paroxismo por el rey Salomon con la

construccion del Primer Templo en Jerusalen (1 Reyes capitulo 8).

Desde entonces, solo algunos Sumos Sacerdotes de alto carisma y

autonomia como Yehoiada pudieron oponer una resistencia eficaz a

algunas de las prerrogativas de la monarquia tenidas como

ilegitimas o desmesuradas. En este sentido, la division de la

monarquia tras la muerte de Salomon, hizo que en lo referente a

la relacion entre el liderazgo sacerdotal y el politico, haya

sido el reino de Israel en donde estos lazos de dependencia se

diesen en mayor medida  .

 En este contexto podemos comprender que la "corona de la Tora"

("/keter Tora/"), el poder politico que vehicula la voluntad de

Dios en la persona del profeta, se convertiria en el unico

sistema de equilibrio eficaz ante los apetitos personales del

rey, cumpliendo el rol de barrera a las tendencias absolutistas

de la monarquia.  Es verdad que el profeta, por ser aquel

investido de poderes Divinos, examinaba los sistemas de poder y

la sociedad de acuerdo al grado de fidelidad que demostraban con

respecto a las directivas de Dios. Pero al ser asimismo

intermediarios entre el pueblo y la voluntad Divina, se habian

transformado en guardianes del principio de liderazgo

contractual: los que los convierte tambien portavoces de las

expectativas generales sobre la justicia social y la etica

politica (Cf. Daniel J. Elazar, _Convenant & Polity in Biblical

Israel- Biblical Foundations & Jewish Expressions_, New Brunswick

& London 1995, pp. 337-348). Asi, La ley Divina defendida por el

profeta aparece al mismo tiempo concatenada con los valores del

monoteismo biblico y con una marcada etica socio-economica y

politica frente al posible "maquiavelismo" pragmatico del monarca

y de las instituciones de poder. Lo que no quiere decir que el

profeta sea un lider anarquico. Debemos recordar que es el

profeta quien al ungir al rey le confiere la legitimidad Divina,

resultando a veces su consejero politico (2 Samuel cap. 12; 1

Reyes cap. 12.). Pero con la creciente centralizacion del poder

monarquico el profeta (que no posee infraestructuras de liderazgo

como el rey o los sacerdotes, con la excepcion de un grupo de

acolitos, los "/bnei haneviim/" (2 Reyes cap. 2)) sera la unica

instancia de liderazgo que llegara a poder contestar algunos de

los regimenes monarquicos (e.g. 2 Reyes cap. 9). Pero como Moshe

Weinfeld lo sostenia en un articulo esclarecedor, el paso del

sistema de "republica tribal" del periodo de los Jueces a la

monarquia no creo la pura y simple alienacion entre el liderazgo

del monarca y el del profeta aun en sus momentos de mayor

friccion (Cf. Moshe Weinfeld, "The Transition from Tribal

Republic to Monarchy in Ancient Israel and Its Impression on

Jewish Political History", in: Daniel J. Elazar (ed.), _Kinship

and Consent- The Jewish Political Tradition and Its Contemporary

Uses_, Washington 1983, pp. 151-166) . La ereccion del Templo en

Jerusalen por parte del rey Salomon como centro del universal de

culto Divino iria de la mano de un proceso de universalizacion de

los propios mensajes enunciados por los profetas. As aqui, por

ejemplo, que al constituirse el principio de que el pueblo de

Israel deberia ser "luz para las gentes" (Isaias 42:6, 49:6) , se

estaria trascendiendo con una nocion de liderazgo de los limites

grupales, geograficos e institucionales del termino.

 

 Tras la destruccion del reino de Israel por parte de los asirios,

el rey Hizquiahu se perfila como un monarca que al renovar los

lazos de fidelidad ante la ley de Moises (2 Cronicas, caps.

29-31), restauraba la centralidad del Templo de Jerusalen y

volvia a reconstituirse el sistema de liderazgo tripartito. Aun

con de la destruccion del primer Templo y el exilio babilonio

subsiste la institucion profetica, mientras que la descendencia

davidica guardo su prestigio a pesar de la perdida de la

soberania politica. Sin embargo, no es por acaso que en esta

nueva realidad historica profetas como Ezequiel e Isaias

destaquen la preferencia del termino "/nasi/" al de "/melej/"

para denominar al monarca, puesto que seria un indicador del paso

hacia la preponderancia del "/keter Tora/" sobre el "/keter

maljut/" (e.g. Jeremias cap. 27).

 

 Por otro lado, el exilio babilonio supuso el nacimiento de los

modelos de liderazgo comunitario,  desarrollandose instituciones

alternativas como la Sinagoga que vendria a reemplazar al Templo.

La sinagoga, una suerte de  "pequeno Templo" ("/mikdash meat/")

segun Ezequie,l sera uno de las instituciones mas revolucionarias

en la historia del pueblo judio.

 

  

b- Segundo Templo y Dominacion Romana- primera parte- La Gran

Asamblea y el liderazgo durante el Segundo Templo (440 A.C.-140

D.C).

 Este periodo comienza con la reconstruccion de Judea y el retorno

de los exilados bajo el patrocinio persa (440 A.C.). Con la

reconstruccion de Jerusalen y la renovacion del pacto con Dios

(Nehemias 8:1-8) que imponen medidas de liderazgo radicales como

ser: la reparticion de las tierras entre los exilados, la lucha

sin cuartel contra lo que parece ser un estadio de asimilacion

avanzada proveniente de Babilonia y la copia de los rollos de la

ley para su mayor difusion y conocimiento entre los exilados que

habrian olvidado sus raices. En este proceso de retorno y de

reconstruccion nacional, los lideres mas marcantes (Nehemias en

lo politico; Esdras en lo religioso) realizan verdaderas

revoluciones de impronta a largo plazo en lo que respecta a la

sociedad judia y a su cultura. Es particularmente la apertura de

los textos sagrados a su copia y consulta que tendra mas

relevancia en la historia del pueblo judio. Y es que no se trata

tan solo de un indicador sobre la impronta de los escribas

("/sofrim/") como  Esdras, como los lideres mas marcantes de la

sociedad judia post-babilonica a costas de la casi-exclusividad

sacerdotal en el monopolio de los medios del saber (Esdras 7:10,

25) y en tanto que substitutos del profeta. Se trata de un

proceso que junto a la sinagoga, contribuira a una mayor

democratizacion del saber a lo que, inspirandose en los escritos

de Karl Popper, Amos Funkestein llamaba la creacion de una

"sociedad abierta" con sus evidentes implicaciones en el terreno

de la participacion de mayores segmentos de la sociedad judia en

las diferentes instancias del liderazgo. Asi surgen "los hombres

de la Gran Asamblea" ("/Anshei kneset hagdola/"), institucion que

a la par de desarrollar la tradicion oral ("/Tora shebeal pe/")

(Avot 1:1), servian como cuerpo legislativo que garantizaba, por

un lado, la preservacion de la voluntad Divina. Pero por el otro

lado, esta institucion pondra en el centro de las aptitudes de

sus lideres la sabiduria individual y la virtud por sobre la

riqueza o el nacimiento: lo que implica un cambio cualitativo en

las posibilidades del ascenso del lider de entre las de cualquier

miembro del pueblo judio.

 

 Con la conquista de "/Eretz Israel/" por parte de Alejandro Magno

(332 A.C.) y la difusion del helenismo como principio universal

de aculturacion, el liderazgo basado en el "/keter Tora/", tomara

aun mas relevancia. Puesto que a la hora de la revuelta Hasmonea

o Macabea,  (y a pesar de ser la familia de los hasmoneos

miembros del sacerdocio y subsecuentes monarcas), mientras que el

poder politico estaba en manos de los helenos a veces hostiles

hacia la "sabiduria barbara" de los judios (Arnaldo Momigliano)

como Antioco Epifanes, la elite sacerdotal, a comienzos en

contacto con el poder politico de los tolomeos (en tanto que

presidentes de la Asamblea de los Ancianos, la Gerousia), durante

el gobierno Seleucida seria identificada con la asimilacion

helenica, contribuyendo a identificar los principios de la

autenticidad judaica a los representantes del "/keter Tora/" (de

facto: los hasmoneos).

 

La exitosa revuelta anti-seleuca y el establecimiento de la

dinastia Hasmonea (145-100 A.C.) marca el restablecimiento de la

autoridad politica tripartita en la constitucion, por parte de

Simon Macabeo, del "/Jever haiehudim/" compuesta por sacerdotes,

miembros del pueblo y ancianos. Asi se reforzaba el liderazgo

politico. Sin embargo, con la intervencion creciente de Roma en

"/Erez Israel/" con el ingreso de Pompoeyo a Jerusalen (63 A.C.),

con el ascenso del gobierno dictatorial y pro-romano de Herodes

(37-4 A.C.) y con la subsecuente desaparicion de la soberania

judia nos explica la difusion del liderazgo de inspiracion

divina-intelectual. En estos contextos comprendemos que durante

la sectarizacion creciente de la sociedad judia hayan sido los

fariseos representados por el liderazgo de los Sabios

("/jajamim/") quienes hayan representado a la mayoria de la

sociedad judia por encima de las otras sectas de caracter mas o

menos elitista y exclusionista (los saduceos, los esenios). En

este proceso de continua degradacion politica y de crisis

sacerdotal abrupta y  terminal (con la destruccion del Segundo

Templo en elaסo 70 D.C.) , fueron los fariseos con su

adaptabilidad institucional que brindaron las respuestas

adecuadas a las crisis de su tiempo. Paradojicamente, desde la

perspectiva sectaria, los fariseos se transformaron en lideres

nacionales. Y es que los fariseos no actuaron como un partido

politico moderno, pero si como aquellos educadores de la sociedad

judia provenientes en su mayoria de las clases populares. Estos

no veian en el poder politico un fin deseado ni tampoco en el

culto del Templo un sine qua non para la supervivencia de la

judeidad. Los sabios se erigen como lideres carismaticos sin

depender de un aparato burocratico sofisticado que los apoye. De

alli su exito y popularidad entre las masas (Cf. Ephraim E.

Urbach, "Maamad vehanhaga beolamam shel jajamei Eretz-Israel",

_Divrei haAkademia haLeumit haIsraelit leMadaim_, Jerusalem 1979,

vol. II). Debemos precisar que no se trata de un aspecto comun a

la totalidad de la corriente farisea, pero si de su mayoria. Es

mas, podemos distinguir dos escuelas fariseas diferenciadas desde

finales del siglo I A.C.: una, la del sabio Shamai, que junto al

rigorismo en el cumplimiento de la legislacion religiosa veia al

romano como un opresor politico incompatible en el marco de las

esperanzas redentoras de Israel. La otra, la del sabio Hilel, que

era  moderado y pragmatico tanto en lo politico como en lo

religioso (Cf. Israel Ben-Shalom, "Hilel hazaquen- ishiuto upoalo

al reka tkufato", in: Irad Malkin & Zeev Tzahor, _Manhig

vehanhaga- kobetz maamarim_, Jerusalen 1992, pp. 103-132).

Recientes investigaciones han mostrado hasta que punto la

corriente de Shamai ("/Beit Shamai/") tuvieron su impronta en las

corrientes radicales anti-romanas durante la Gran Rebelion (66-70

D.C.) y en la fallida revuelta de Bar-Cojba (132-135 D.C.). En lo

referente a la concepcion de la corriente de Hilel ("/Beit

Hilel/") ante la realidad politica se tradujo en la busqueda de

un /modus vivendi/ pragmatico ante la opresion romana y

especialmente, tras la destruccion del Segundo Templo. Pero a su

vez esta vision se vio acompanada por la creacion y el desarrollo

de modelos alternativos de institucionalidad judia, como en el

caso de Ben-Zakai (I D.C.), a traves de la emergencia la Academia

rabinica (como ser en Yavne y no en Jerusalen (Sanhedrin 11:4)),

del estudio de la ley y el desprecio por lo politico en tanto que

ideal judio (Cf. Moshe Ber, "Manhigut rujanit etzel jajamei

haMishna vehaTalmud", in: Ella Belfer (ed.), _Manhigut rujanit

beIsrael- Morasha veiaad_, Jerusalen & Tel-Aviv 1982,  pp.

57-62). La preponderancia de 'Beit Hilel" sobre "Beit Shamai",

fue la que garantizo la supervivencia del pueblo judio ante uno

de los momentos de mayor  crisis en la historia del pueblo judio.

Pero tambien fue aquella que posibilito el ser judio con una

adaptabilidad institucional sin parangon. Con la historia y  mas

alla de ella. Ser "pueblo del mundo"("/am olam/"), diria Simon

Dubnow.

 

Cuarta Unidad

 

a- Segundo Templo y Dominacion Romana -continuacion- El Sanhedrin y el

Principado 140-429 D.C..

 

b- Edad Media - primera parte- Yeshivot y Exilarcas 429-1038

 

 Segundo Templo y Dominacion Romana -continuacion-

El Sanhedrin y el Principado 140-429 D.C..

 

 Con la destruccion del Segundo Templo en el ano 70 D.C. y con la represion

de la revuelta de Bar-Cojba en el ano 135 D.C. el pueblo judio atraveso por

una de las situaciones mas dificiles de su historia. La perdida del Templo

y de toda esperanza inmediata de recuperar la soberania politica, la

transformacion de Jerusalen en la pagana Aelia Capitolina, el

despoblamiento judio de la region de Judea, el debilitamiento de la

Diaspora judia en el Imperio Romano (especialmente tras las revueltas

fallidas en la Diaspora ), suponian la existencia de una verdadera crisis

judia en todas sus facetas y de dificil resolucion. A estos sucesos de por

si terminales se le sumaria la conversion al cristianismo del emperador

Constantino (en el ano 312) y la subsecuente cristianizacion del Imperio

romano. Y es que los judios, habiendo alcanzado el status de ciudadanos

durante en el Imperio romano y la religion judia, la legitimidad en tanto

que religion antigua,  ahora, en el contexto de un imperio cristiano,

comenzaria un proceso de devaluacion  manifiesta producto de un optica

imperial dictada por lo que se creian ser los dictamenes antijudios de un

cristianismo estatizado. Asi, a partir de los comienzos del gobierno de

Constantino (muere en el ano 337) y durante el Imperio bizantino, se puede

vislumbrar a claras el paso del judio del imperio a ser una suerte de

ciudadano de segunda clase, que no goza de los mismos derechos ni deberes

que el resto de los ciudadanos cristianos (como ser en los derechos y

deberes en la esfera de lo publico, en las posibilidades de la conversion,

en lo referente a la posesion de esclavos, etc.). A su vez, al judaismo en

tanto que religion comienzan a atribuirsele oficialmente denominaciones

despectivas llamandole "secta" y a las sinagogas "cavernas de ladrones",

parafraseando a Isaias y a los Evangelios (Cf. Amnon Linder, _The Jews in

Roman Imperial Legislation_, Detroit Mich. 1987). Los Padres de la Iglesia

se habian abocado a definir el status de los judios en la cristiandad.

(Sobre este tema  nos explayaremos en la clase n. 5). Entendidos como una

minoria de eminente conversion (S. Juan Crisostomo) o de paulatina

cristianizacion (S. Agustin), se creaban las bases de la aceptacion de la

minoria judia en la cristiandad, aunque en un status juridico inferior, que

vendria a probar, entre otras cosas, que la eleccion Divina habia

abandonado al "Israel carnal' (los judios) para apoyarse en el "Israel

espiritual" (los cristianos), por lo que aquellos, sufririan en carne

propia su "ceguera" religiosa y el oprobio del deicidio cometido por sus

mayores. Asi, religion cristiana y politica cristianizada mancomunadas por

primera vez habian llevado al Imperio a abordar la situacion politica del

judio en un tema de alta prioridad. Cuando un grupo de monjes en procesion

habian quemado la sinagoga de Callinicum (en Mesopotamia) en el ano 388, el

emperador cristiano Teodosio I se veia en la disyuntiva de actuar como

emperador tradicional protegiendo la vida y la propiedad de los habitantes

del Imperio, o verse forzado a aceptar el evento como tal para no verse

forzado a castigar a los representantes de su la verdadera fe, como le

sugeria S. Ambrosio de Milan. Tan solo la Diaspora judia en la Babilonia

gobernada por los persas, habian podido vivir una vida comunitaria sin

grandes sobresaltos, a no ser por las persecuciones religiosas que se

dieron hacia mediados del siglo V.

 

 Ahora bien, lo que resultara es que en estos momentos de crisis y de

traumatismos seran a su vez momentos de gran creacion judia. El judaismo

rabinico supo dar respuestas a los embates de su tiempo. Por un lado se

afianzaron instituciones ya existentes que respondian a la situacion

presente de vulnerabilidad y movilidad como ser la Sinagoga y la Academia

Rabinica como epicentro de la vida judia. Por otro lado con el surgimiento

de una enorme produccion literaria y de codificacion rabinica como ser  la

*Mishna* (La edicion de la *Mishna* por Rabi Yehuda Hanasi ("el principe")

en el ano 210), el *Talmud* (la Edicion del Talmud Palestino

(*Yerushalmi*) ano c. 390 y el Babilonico (*Bavli*) con Rav Ashi

(c.335-427-8) ), el *Midrash*, etc.. Esta ultima faceta de impronta tan

determinante para el judaismo posterior no venia a responder solamente al

problema de la "perdida de la memoria" en un judaismo de tantos vaivenes

politicos y demograficos. Como lo sugeria Jacob Neusner, seria tambien una

reafirmacion combativa de un judaismo que en momentos de crisis ofrece

alternativas activas ante las objeciones de la historia y de la teologia

(Jacob Neusner, _Judaism and Christianity in the Age of Constantine_,

Chicago 1987)). Asi, tanto uno como el otro serian, al menos en parte,

fruto de una opcion realizada por el liderazgo judio.

 

 Como deciamos, este activismo intelectual y religioso en epocas de crisis

fue acompanado por una fuerte carga de responsabilidad comunitaria por

parte de sus lideres mas representativos: los "jajamim" (los sabios). En un

contexto Erets Isareli en donde habian desaparecido el resto de las sectas

judias del segundo Templo con el consecuente el colapso del sacerdocio y la

perdida de toda fuerza politica eficaz, eran estos herederos de los

fariseos quienes abandonando una posicion despectiva ante el poder tomaron

las riendas del liderazgo judio en todas sus facetas conscientes. Ahora el

Sanhedrin tambien asumia funciones politicas. Compuesto por setenta

miembros, el juez supremo (*Ab beit-din*) y su lider maximo, el *Nasi*

(principe), regian tanto la vida religiosa como la civil. Sin embargo en la

practica estas dos instancias de liderazgo crearon una conflictividad de

potestades. Con el correr del tiempo la institucion del *Nasi* paso a ser

hereditaria (a partir de la dinastia de Hilel el Anciano) cumpliendo

funciones sobre todo civiles y politicas, teniendo el reconocimiento del

Imperio romano como la instancia suprema en la representacion de los judios

de los judios, mientras que el *Ab beit-din* y el *Sanhedrin* se

especializaron en el resto de las facetas de la vida judia. De una

institucion de liderazgo religioso: el *Sanhedrin*, surgia otra de cariz

politico, el *Nasi* en una relacion de dependencia pero a su vez de

conflictividad.  Sin embargo, estamos frente a un epoca cuyo proceso de

empobrecimiento economico y demografico en *Eretz-Israel*, acompanada por

la fijacion de un calendario judio de bases matematicas y autonomo (en 358)

junto a su division en pequenas unidades politicas (en durante el gobierno

del emperador Diocleciano (284-305)) hasta llegar al fin del *Nasi*

dictadas por directivas imperiales y religiosas (425),  vinieron a

disminuir considerablemente la dependencia de la Diaspora con el liderazgo

judio en *Eretz Israel*, a favor del gran centro diasporico de Babilonia.

 

 El prestigio ascendente de Babilonia como centro de liderazgo judio tenia

sus propias instituciones de liderazgo similares a las existentes en Eretz

Israel. Por un lado encontramos al  Exilarca (*Rosh-Gola*). Como el *Nasi*

el  *Rosh-Gola* legitimaba su liderazgo en tanto que dinastia descendiente

del rey David. Era el representante politico de los judios ante el poder

persa y como el *Nasi* se especializaba en asuntos civiles. Junto al

Exilarca se encontraban las academias rabinicas (Yeshivot) de inmenso

prestigio (Sura, Pumbedita, Mahuza, Nehardea) y de funcion similar al del

Sanhedrin. Todo parece indicar que  al menos en lo simbolico, el Exilarca

expresaba su sumision ante la autoridad del *Nasi* en lo referente al

calendario, a la liturgia y al nombramiento rabinico (Mishna Rosh-Hashana

1:1,2,3, 2:1-4; Talmud Babli, Sanhedrin 14a). Inclusive la nominacion del

lider de la Yeshiva de Pumbedita dependia de las directivas de *Eretz

Israel* (Talmud Babli, Horaiot 14a) . Sin embargo, en el marco de tensiones

entre ambos centros de liderazgo judio (e.g. Bereshit Raba 33:3). sera el

prestigio de los sabios de Babilonia y la supervivencia del exilarca frente

al *Nasi* que primara sobre *Eretz Israel*. Asimismo, el principio

babilonio de Shmuel: "*Dina demaljuta dina*" ("la ley del reino es

[nuestra] ley") (Talmud Babli, Nedarim 28a), resultaria de importancia

esencial para la acomodacion politica de los judios en un proceso historico

de decadencia de Palestina. El liderazgo babilonio seria a su vez el sino

de su epoca y el portavoz de la misma.

  

Desde el punto de vista del analisis  institucional, a primera vista

podemos observar el ascenso de dos modelos de liderazgo judio (en *Eretz

Israel* y en Babilonia) casi sincronicos y de analogias sorprendente. Sin

embargo, a pesar de las apariencias existentes en la relacion entre el

*Nasi* y el *Sanhedrin* en *Eretz Israel* y el *Rosh Gola* y las

*Yeshivot*, para Iaiah Gafni, se trataban de procesos muy diferentes de

consolidacion y funcionamiento del liderazgo en ambos centros (Isaiah

Gafni, "'Shebet umejoquek'- al defusei manhigut jadashim bitkufat haTalmud

beEretz-Israel",in: Isaiah Gafni & gabriel Motzkin (eds.), _Kehuna uMeluja-

Iajas dat umedina deIsrael ubaamim_, Jerusalem 1987, pp. 79-91). De acuerdo

con este investigador las diferencias se darian:

 

 1-En la concepcion de continuidad y antiguedad de las instituciones.  En

*Eretz Israel* existia una tradicion historica de cierto arraigo ya sea del

Principado como de los *jajamim*. En Babilonia, tanto la institucion del

Exilarca (de fecha incierta pero que no remontaria a epoca anteriores a la

Destruccion del Segundo Templo) como el de las *yeshivot* parecen ser

instituciones recientes a pesar de los mitos posteriores que se

constituyeron en torno a ella. Mientras que en Babilonia ambas

instituciones nacen en un mismo tiempo, en *Eretz Israel* es a partir del

Sanhedrin que nace el Principado.

 

2- Esta constatacion explica que Babilonia la diferenciacion en las

competencias de liderazgo del Exilarca (politico) y de las *Yeshivot*

(religioso) se muestren mas pronunciadas que en *Eretz Israel*.

 

3-En Babilonia sus *jajamim* (*amoraim*) no eran de caracter hereditario.

En *Eretz Israel*, en cambio, la temprana institucionalizacion de los

*jajamim* llevaria a la aristocratizacion del Sanhedrin., con la

consecuente "rutinizacion del carisma" (Max Weber). En Babilonia habria que

esperar al siglo VI por lo menos para presenciar en las *yeshivot* procesos

analogos, cuando estas comiencen a ejercer funciones analogas a la del

Exilarca.

 

 Las criticas contra el sacerdocio y el poder civil por parte de los

fariseos desemboco en un fariseismo que propone el Principado en lo

politico y la aristocracia en lo religioso en *Eretz-Isarel*, mientras que

en Babilonia la separacion entre las funciones civiles y religiosas se

daran siempre y cuando se conserven la especificidad hereditaria para unos

y carismatica para otros. Es como si estuviesemos frente a la siguiente

ecuacion de repeticion diacronica: en ausencia de liderazgo politico, es el

liderazgo religioso y carismatico que crea uno a partir de el mientras que

se dan en aquel procesos de nobilizacion y estagnacion.

  

b- Edad Media - primera parte- Yeshivot y Exilarcas 429-1038

 Por su brevedad, este capitulo debera ser visto tan solo como una *coda*

tendiente a unir el capitulo anterior con la clase n.5 que dedicaremos por

entero a los modelos de liderazgo judio durante la Edad Media con su debida

contextualizacion historica.

 La eliminacion de cargo de Nasi por parte de las autoridades bizantinas

(429), abre una epoca de verdadera hegemonia de la Diaspora judia de

Babilonia que se prolongara hasta su decadencia en el ano 1038 con la

paulatina emergencia de otros centros de liderazgo judio.

 

La existencia de un Exilarca y de las *Yeshivot* siguieron manteniendose

despues de la conquista musulmana de Babilonia (640), llegando incluso a su

mayor plenitud en tanto que instituciones de influencia. Y es que a la par

de la decadencia de *Eretz Israel*, el ascenso del liderazgo babilonio se

explica por la rapida expansion del Islam en buena parte de los territorios

del antiguo imperio romano y su unificacion (al menos hasta el siglo IX) en

el Califato con sede en Bagdad, abarcando asi casi un 90% de la poblacion

judia de entonces.

 

Debe tenerse en cuenta que el Islam conjugaba la inferioridad del judio

como infiel con su status de minoria legitima en tierras musulmanas (*Dar

el-Islam*) por ser "pueblo del libro". Los judios, en tanto que comunidad

"protegida" o *dhimmis* (junto a los cristianos, los zoroastristas y los

sabeos) poseian una legitimidad que se plasmaba en una amplia autonomia

comunitaria a la par de la inferioridad juridica que suponia su condicion

de minoria religiosa sometida. Asi, durante la historia del Islam frente a

los judios, esta dualidad de percepcion hacia el *dhimmi* llevaria a

desplegarse una elasticidad  muy pronunciada en lo referente a la

aplicacion de los principios de la *dhimmitud* en el espacio politico:

variando desde sus concepciones mas rigoristas a las mas tolerantes. Se

puede decir que fue esta ultima la que caracterizo la politica del gran

conquistador del Islam y de Babilonia, Omar I, quien acaso por razones

estrategicas, otorgo grandes espacios de accion ante el liderazgo interno

de los *dhimmis* . Sin embargo, las instancias de liderazgo babilonio eran

dinamica. Por un lado, el poder economico y politico del Exilarca tendia a

limitarse. Las Yeshivot, ahora junto al Exilarca y a la administracion del

califato se encontraban en Bagdad y se habian reducido a dos: la de Sura y

Pumbedita. Ambas *Yeshivot* se encontrarian en una pugna constante entre si

de prestigio, autoridad y dinero. Asi a partir del siglo VIII encontramos

un liderazgo judio tripartito los dos lideres de las *Yeshivot*, los

*gueonim* y el *Rosh Gola* o Exilarca cuyas funciones y potestades tendian

a confundirse. El Exilarca dependeria cada vez mas del dinero recaudado

entre las comunidades diasporicas ingresando en el mundo de la jurisdiccion

legal-halajica. Los  *gueonim* recibiendo contribuciones de regiones en

Babilonia, como antes era exclusividad del Exilarca, ingresaron en esferas

de la representacion politica de los judios ante el Califa. A partir de los

siglos IX y X, un nuevo factor ingresaba en el juego de tensiones del

liderazgo judio babilonio: los banqueros llamados por las fuentes judias

"las perlas de la generacion" (*pninei hador*), "los grandes de la

generacion" (*gdolei hador*). Este nuevo factor oligarquico por su cercania

con un califato cada vez mas embarcado en una economia monetaria, habria

rapidamente adquirido caracteristicas del liderazgo politico propios al

Exilarca y por lazos de parentela e influencias se encontraban prestos a

dominar el mundo de las *Yeshivot*. *Rosh Gola*, *gueonim* y  *pninei

hador* actuaban en un sin fin de alianzas y disputas de poder, llegando a

su punto mas alto durante el siglo X, en epoca del celebre Gaon de Sura,

Saadia haGaon (Cf. Abraham Grossman, _Rashut haGola beBabel bitkufat

haGueonim_, Jerusalem 1984).

 

 

 

Aun asi, tanto para los judios de la Diaspora y de Babilonia el Exilarca

representaba la continuacion del liderazgo judio politico y davidico a

pesar del Exilio, lo que infundia de esperanzas mesianicas y sobre todo

daba respuestas al debate con el Islam (y el Cristianismo) sobre la

eleccion o el abandono de Israel por parte de Dios. En cuanto a los

gueonim, estos representaban en Babilonia al liderazgo espiritual y en la

Diaspora, por lo menos, una autoridad especializada en materias de *halaja*

(Tsvi Groner, "HaGueonim", in: Irad Malkin & Zeev Tzahor (eds), _Manhig

vehanhaga- kobetz maamarim_, Jerusalen 1992,  pp. 143-163) que venia a

suplir un vacio dejado por la desaparicion de Jerusalem como epicentro de

la vida judia.

 

 

Quinta Unidad

 

Edad Media- Las Kehilot 1038-1348

 

El devenir historico de los judios durante la Edad Media supuso una vida

politica e institucional bajo la hegemonia del cristianismo y del Islam. Se

estima que entre los siglos X-XI la poblacion judia mundial no ascenderia

los 1.000.000 de personas. Un 80% de los judios vivirian en tierras del

Islam, mientras que tan solo un 20% en tierras cristianas. Estas

proporciones se modificarian con el tiempo a favor de un crecimiento de la

presencia judia en tierras de la cristiandad debido al desarrollo

demografico (en el norte de Europa: unos cuatro hijos promedio familiar), a

las migraciones a tierras cristianas (causadas por persecuciones como las

generadas por los Almohades en Espana de 1146 o por factores de atraccion

economico), a la transformacion de tierras islamicas (Espana y Portugal de

la “Reconquista”), etc. Sin embargo, a partir de finales del siglo XIII se

comienza a presenciar un proceso de vaciamiento de la presencia judia

oficial en el Occidente cristiano y una emigracion consecuente hacia el

Oriente (el Imperio Otomano, Polonia). La expulsion de los judios de

Inglaterra en 1290, las numerosas expulsiones que se daran en el suelo

frances (como la de 1306 o la expulsion de Provenza en 1501), la de Espana y

de Sicilia en 1492, el confinamiento de los judios de los Estados

Pontificios en los Ghettos de Roma, Ancona y Avinon (1555). Las matanzas y

las persecuciones de los “pastorcillos” en el sur de Francia en 1320, las

generadas por la Peste Negra en Alemania en torno a 1348. Los bautismos

forzados de Napoles a finales del siglo XIII, en Espana a partir de los

alborotos de 1391, la conversion masiva de los judios de Portugal en 1497,

etc.. Sin embargo, esta “terminalidad” del judaismo medieval no nos debe

conducir exclusivamente a empanar nuestra vision de liderazgo con una

“historia lacrimosa”. El liderazgo judio no se vio tan solo confrontado con

aquellos momentos de sufrimiento y de crisis generadas por el exterior.

Siendo entidades generalmente aceptadas en el status quo de las religiones

mayoritarias y vencedoras, las instituciones de liderazgo judio debieron

responder a los desafios de la “normalidad” de su “”epoca”.

Ahora bien, a pesar de las diferencias regionales y cronologicas se puede

decir grosso modo que la Edad Media judia esta caracterizada por la

urbanizacion de la sociedad judia, por una produccion cultural que nada

tiene que ver con la concepcion estereotipica de un medioevo de barbarismo y

retroceso, asi como su dependencia politica de sociedades regidas por

religiones monoteistas, universalistas y “dependientes” del judaismo. Esta

“dependencia” genetica e ideologica explica en buena medida la inferioridad

legal del judio en tierras del Islam y del Cristianismo,  las expulsiones,

las matanzas y las conversiones forzadas, pero tambien –y por paradojico que

pueda parecer- la aceptacion y la legitimacion de comunidades judias mas o

menos autonomas con sus propias instituciones de liderazgo. Es asi que para

Robert Chazan ( “Medieval Jewish Political Institutions”, in: Zvi Gitelman

(ed.), The Quest for Utopia- Jewish Political Institutions Through the Ages,

Armonk, New York 1992, pp.67-79) la vida politica de los judios durante la

Edad Media se vio propulsada por tres factores diferentes e

interdependientes:

 

1- La necesidad de erigir sistemas e instituciones de liderazgo judio afin

de abordar las necesidades y los intereses de los judios de la diaspora

medieval ante los contextos historicos especificos.

2- El propio caracter de la tradicion normativa judia  (la liturgia, los

preceptos, etc.) exigia la presencia de sistemas sociales organizados que

puedan garantizar el buen cumplimiento de la ley mosaica.

 

Tanto el numeral 1- como el 2- ponen de manifiesto el caracter voluntario y

contractual que estaria en las base del liderazgo judio durante  la Edad

Media. Despues de todo quien no queria ser judios podria convertirse a la

religion mayoritaria. La apostasia era tambien un medio de contestacion de

las instituciones comunitarias y de sus lideres. No es por acaso que el

apostata Nicolas Donin, celebre por representar al cristianismo en la

disputa religiosa de Paris en 1240 en torno al Talmud, antes de su

conversion habria sido excomulgado por su comunidad por oposicion a la

misma. Sin embargo, Robert Chazan ha tenido el bien de senalar un tercer

aspecto que viene a moderar el caracter puramente voluntario del liderazgo

judio medieval:

 

3- La existencia de un reconocimiento de las autoridades mayoritarias (la

monarquia, la aristocracia, la autoridad religiosa, las ciudades etc.) hacia

un judaismo autonomo. Por cierto es que esta autonomia responderia a la

concepcion comun en el Islam y en el Cristianismo de que los judios eran una

suerte de excepcion a la regla en la sociedad mayoritaria: que debia de

aceptar como son bajo ciertas condiciones politicas, economicas y simbolicas

de sumision en tanto que entes aparte de la sociedad musulmana o del orden

feudal o burgues de la sociedad cristiana y siempre y cuando no atenten

contra los valores supremos de la mayoria. Lo que explica el hecho que las

instancias de poder quisiesen a veces modificar las estructuras

institucionales y de liderazgo judio afin de poder dominar mejor los

destinos de la minoria hebrea. Pero esta premisa de autonomia pasa por la

aceptacion de las directivas formuladas por los lideres comunitarios y su

validez legal general. De esta manera, no es extrano ver que las autoridades

no judias generalmente apoyasen las medidas de cohersion ejercidas por el

liderazgo de las comunidades judias ante sus infractores al menos que estos

prueben justicia o optasen por la apostasia. De esta manera, el liderazgo

judio medieval no puede decidir por aquellos que no querian ser judios, pero

si por aquellos que por mas criticos que fuesen optasen por no dejar de

identificarse con el rabinismo.

 

  Con la instauracion del Califato Omeya y con la decadencia paulatina del

centro judio en Babilonia a partir de los siglos IX y X, presenciamos

fenomenos de emigracion de judios desde el este al oeste, lo que trajo

consigo el refuerzo y la formacion de comunidades judias de alto prestigio

como las del Cairo, Kairuan (Tunisia) y Cordoba. El influjo babilonico y el

contexto islamico en la que se vieron caracterizadas estas comunidades de

“judios del Islam” es obvio. Desde un punto de vista cultural y religioso,

la tradicion babilonica (e.g. el Talmud, la impronta de las Yeshivot) se

habria plasmado mediante la existencia de fuertes nexos de dependencia de

estas comunidades con el centro babilonico (e.g. el envio de preguntas en

materias religiosas y de dinero al Exilarca y a los Gueonim), para luego dar

paso al nacimiento de tradiciones regionales y propias. Un proceso similar

se articulo en el plano del liderazgo politico. La existencia de lideres

judios en las diferentes comunidades judias del Islam se encontraron a la

sombra del liderazgo babilonico. Si en un plano religioso eran las Yeshivot

de Babilonia en la persona de sus lideres, los Gueonim, aquellos que tenian

la ultima palabra en materia de jurisprudencia religiosa sobre comunidades

tan distantes como las de Espana musulmana, en materias politicas era el

Exilarca babilonico quien encarnaba la persona del rey judio a pesar del

exilio y las esperanzas mesianicas, por lo que si no era para todos el lider

politico real, lo era en lo referencial. Asi no es de extranarse que el tema

del liderazgo del Exilarca babilonico haya surgido en el debate religioso en

la Espana musulmana entre el judio de la corte  Ibn-Narguila y el teologo

musulman Ibn-Hasam. Con la decadencia del centro babilonico y la emergencia

de los centros locales se daba paralelamente el afianzamiento y la

legitimacion de un liderazgo judio local tanto en lo religioso como en lo

politico. Frente al primero se trataba de un proceso de creacion de nuevos

centros de saber, un translatio scientiae, que debido a su caracter

tradicional y conservador necesitaria  sus propias justificaciones. A este

respecto el “Libro de la Tradicion” (Sefer HaKabala) de Abraham Ibn-Daud

(Cordoba c.1110- Toledo c. 1180) nos ofrece un excelente ejemplo. En el

episodio mas o menos mitico, que los investigadores han llamado “el relato

de los cuatro cautivos” Ibn-Daud nos cuenta como cuatro sabios judios de

indiscutido saber eran apresados en alta mar por la flota musulmana del

califa de Cordoba Abd-al-Rahman III y vendidos a diferentes comunidades

judias del Mediterraneo musulman: el Cairo, Kairuan y Cordoba. Era asi que

estas comunidades se transformaban en centros de liderazgo religioso

autosuficientes e independientes de Babilonia. Para  Ibn-Daud se trataba

tambien de la prueba fehaciente de que Dios habria querido perpetuar la

“cadena de la tradicion” rabinica originaria en el Sinai (Abot 1), ahora en

la persona de un liderazgo disperso.

 

En cuanto al liderazgo politico, todo parece indicar que el precedente

babilonico del Exilarca y de banqueros influyentes en la corte del califa,

llevaron consigo el ascenso de un liderazgo politico judio reconocido por el

gobierno musulman. A pesar de la imposibilidad de los judios de ejercer

cargos de poder en tanto que nacion protegida, uma al-dhimma, en la

practica, los lideres de los judios eran a su vez personas que por su

importancia en las Corte habrian adquirido cargos de poder que aunaban la

representacion de los judios ante el califa (e.g. la recaudacion de los

impuestos como la djizia, la defensa de los intereses comunitarios, etc.) y

el ejercimiento de cargos economicos y administrativos. Asi a partir del

siglo IX en el Norte de Africa y en Espana, comienzan a surgir verdaderas

dinastias de judios de la Corte, los Neguidim (banqueros, medicos,

traductores, diplomaticos, consejeros, arrendadores) que en este ultimo pais

tendran su continuacion en los reinos cristianos. Solo en algunos casos,

como en el de Maimonides (1135-1204) y su descendencia en Egipto,

encontramos al cortesano judio ejerciendo el rol de autoridad religiosa

entre las comunidades judias. Por lo general encontramos un liderazgo

politico identificado con la Corte pero diferente del religioso.

 

La doble naturaleza del judio de la Corte como representante y lider de las

comunidades judias ante el gobierno y como miembro de una cuasi-aristocracia

real, llevaba consigo la impronta de la responsabilidad de estos ante el

sentir de las comunidades judias pero tambien a defender su condicion de

clase. Esta ambiguedad llevo a la constitucion de verdaderas dinastias de

judios de la Corte que no necesariamente tenian el apoyo consensual de sus

comunidades. Con el tiempo el monarca (musulman o cristiano) les habria

dispensado de pagar impuestos como al de la carne casher, recayendo su pago

al resto de la comunidad. A veces el cortesano podia vivir fuera del barrio

judio, era dispensado de utilizar el signo distintivo, excepcionalmente le

era concedido portar armas, cabalgar a caballo etc.. Lo que muchas veces le

llevo la animosidad y el enajenamiento por parte de las comunidades judias

embarcadas muchas veces en una lucha entre sus elites oligarquicas y sus

clases populares (E.g. Yom-Tov Assis, “Tsisa jevratit umaabak bein maamadi

bekehilot Sefarad lifnei haguerush”, in: Yosef Dan (ed.), Tarbut vehistoria,

Jerusalen 1984, pp. 121-145). Es por ello que el historiador Haim Bienart

llego a distinguir entre judios de la Corte “buenos” y los “malos”, de

acuerdo  con el grado de solidaridad y de sensibilidad de estos con respecto

al sentir de sus comunidades. Personalmente creo que esta division peca por

dualista. El judio de la Corte en tierras del Islam o en la Peninsula

Iberica era un tipo de liderazgo que solia incluir en una misma persona

ambas condicionantes (Haim Beinart, Los judios en las Cortes Reales de

Espana, Buenos Aires 1975) .

 

En cuanto al resto de los paises de la cristiandad (especialmente: Italia,

Alemania, Francia e Inglaterra) todo parece indicar que el surgimiento de

las comunidades judias locales como centros de liderazgo autonomo tambien

fue acompanado por una tradicion religiosa anterior, aunque se encontrase

mayormente desprovista de una continuidad tradicional en el plano de sus

modelos de liderazgo. Esto quizas se deba a la paucidad numerica de las

comunidades judias del norte de Europa (para el siglo XI se calculan unos

20.000 judios residentes en Alemania y una suma un poco menor para los

judios de Francia residentes al norte del rio Loire), a una autonomia menor

concedida por las monarquias cristianas (especialmente desde el siglo XII, a

partir del desarrollo de corrientes monarquicas centralistas) , asi como la

dependencia cultural de estos centros con el judaismo ya muy disminuido y

carente de un fuerte liderazgo politico que era Erets Israel.

Las investigaciones modernas vienen senalando que si para las comunidades

judias en tierras del Islam fue Babilonia la fuente esencial de influencia,

en el caso de Europa del norte habria sido esencialmente la impronta de

Erets Israel. Asi y hasta el siglo VIII el relativamente numeroso judaismo

en Bizancio y en el sur de Italia (Apulia, Sicilia) habrian mantenido

fuertes lazos de dependencia con el liderazgo religioso de las Yeshivot de

Erets Israel. Pero a partir de entonces surgiria un paulatino

distanciamiento con respecto a este centro que seria la consecuencia de la

penetracion creciente de la influencia babilonica en aquellas regiones y muy

especialmente, debido al nacimiento de un liderazgo religioso local y

autonomo. Ahora bien, las comunidades judias asentadas al borde del rio Rhin

(Ashkenaz) tendrian por origen el establecimiento de algunas familias

provenientes de Italia y en menor medida de Espana y Provenza. Hasta por lo

menos el siglo XI eran aquellas familias de patricios judios alemanes (los

Kalonymos, los Abun, los Machir) quienes influirian sobre las comunidades

del Norte de Francia aun despues de la actividad de un Rashi  (Troyes

1040-1105) o de los Baalei Hatosafot (siglos XII-XIII), mientras que a

partir de los siglos XII y XIII les ocurria lo propio a otras comunidades

judias fruto de la expansion francesa (e.g. Inglaterra tras 1066) o alemana

(e.g. Austria, Bohemia) (Abraham Grossman, Jajamei Ashkenaz harishonim,

Jerusalen 1981; Idem, Jajamei Tzarfat harishonim, Jerusalen 1995). Estas

comunidades fueron, al menos hasta el siglo XIII, de proporciones bastante

reducidas y de relativa homogeneidad socio-economica y cultural, si las

comparamos a las comunidades judias del Oriente y del Mediterraneo, lo que

repercutio en la homogeneidad y en la cercania entre sus lideres y

liderados. Sus judios se dedicaban esencialmente al comercio internacional y

solo mas tarde al prestamo de dinero a interes. En estos contextos debemos

comprender asimismo la emergencia de un liderazgo espiritual local e

independiente a la par de la constitucion de verdaderas federaciones

comunitarias regionales (como la de Shum para las comunidades renanas) afin

de garantizar el cumplimiento de las decisiones adoptadas por las pequenas

comunidades (kehilot) europeas (las llamadas takanot) (hacia 1096 existian

unas 20 comunidades judias en Alemania) muchas veces divididas por las

fronteras politicas de una Europa fragmentada. Esta caracteristica sera una

de los fenomenos mas salientes de la historia judia europea durante la Edad

Media (Louis Finkelstein, Jewish Self-Government in the Middle-Ages, New

York 1964 ) De esta manera, encontramos a lideres religiosos como Rabenu

Guershom Meor-Hagola (“la luz del Exilio”) (960- Mainz 1028) , que contra

todo precedente rabinico impone la monogamia como unica forma de matrimonio

judio, asi como la prohibicion manifiesta de que el esposo pudiese

divorciase sin la correspondiente anuencia voluntaria por parte de su esposa

bajo la pena de excomunion (herem) . Esta medida de coercion que impone tan

solo el ostracismo social del criminal en los marcos de una o varias

comunidades indica la existencia de un verdadero consenso contractual y

voluntario entre los lideres comunitarios y sus liderados, pero tambien como

veiamos atras, era el resultado de una cooperacion por parte de las

autoridades no judias. Sin embargo esta relativa horizontalidad entre

lideres y liderados no se daria para siempre. El crecimiento de las

comunidades ashkenazies, la competencia economica creciente entre los judios

y los habitantes cristianos de las ciudades, asi como el ascenso de los

apetitos centralizadores de los monarcas y del papado, habian creado

fenomenos de dinamismo y de tensiones entre los lideres entre si y con

respecto a sus liderados. Por una parte, el crecimiento demografico y las

corrientes emigratorias crearon una mayor heterogeneidad cultural y

socio-economica entre los judios de Ashkenaz. Asi nacia un rabinato

profesional (i.e. que vivia de su saber religioso) que venia a suplir las

carencias de las masas ignorantes. Por otra parte, la division entre

aquellas familias de patricios fundadores y los que emigraron

posteriormente, afianzo el ascenso de un liderazgo judio “laico” y elitista:

los sindicos (parnasim) o tovei hair (boni homines), que comenzaron a ver en

el rabi un mero empleado comunal para la labor ritual de la comunidad y en

su propia funcion, la de lideres comunitarios (Mordechai Breuer, Rabanut

Ashkenaz bimei habeinaim, Jerusalen 1976) .  Por otro lado, las percepciones

externas hacia los judios en tanto que “siervos del tesoro” (servi camerae)

por parte del monarca absoluto, o en tanto que sujetos a la “potestad

apostolica” de acuerdo con los papas “reformadores”, al hacer de la

comunidad judia otro elemento de poder real o papal, trajo consigo una mayor

injerencia de las autoridades gentiles en la eleccion de sus lideres

comunitarios ya sea como rabinos o en tanto que parnasim. Esta situacion

llevo al ascenso de familias “plebeyas”  al zenit del liderazgo comunitario

no por sus propias virtudes sino debido a que su riqueza les habian

garantizado la confianza y el apoyo del principe, del obispo o del rey, en

materias comunitarias. Desde entonces, las comunidades judias del norte de

Europa sumidas en luchas mas o menos abiertas entre rabinos y parnasim

entraba en una fase de tensiones entre un liderazgo compuesto por “nuevos” o

por “viejos” ricos o sabios, apoyados o rechazados por las estructuras del

poder de la sociedad mayoritaria. Sin embargo ( con la excepcion de los

judios en Inglaterra o de Italia del centro y norte), no se pudo dar un

verdadero fenomeno de judios de la Corte como en el caso de la Espana

cristiana. Esto se habria dado asi debido al hecho que el crecimiento

cuantitativo y cualitativo de estas comunidades judias fue silenciado por

las expulsiones, por las matanzas y por las conversiones forzadas provocadas

o aceptadas a posteriori por sus gobernantes.

 

 

 

Clase n. 6: Fin de la Edad Media y comienzos de la Edad Moderna (Las

Federaciones (Vaadim); El periodo pre-emancipatorio ).

 

 El paso de la historia del pueblo judio del fin de la Edad Media a la Edad

Moderna estan marcados por una serie de vaivenes geograficos y demograficos

de impronta considerable. Como anteriormente lo veniamos mostrando, las

conversiones en masa, las matanzas, las expulsiones y la “ghettoizacion” de

los judios en Europa occidental llevaron consigo un proceso de vaciamiento

de judios publicos en los paises europeos, y la confinacion en Ghettos en

los Estados Pontificios y en la Republica Veneciana. Se daba entonces, un

proceso de emigracion hacia Oriente y el consecuente florecimiento de nuevos

centros judios en aquellas regiones (Polonia-Lituania y el Imperio Otomano)

de gran importancia por su densidad demografica y por su influencia sobre el

resto de la Diaspora. Esta concentracion en el Oriente fue acompanada por un

proceso de relativa unificacion del rito judio, creandose a partir de las

postrimerias del siglo XVI  dos grandes vertientes rituales: la ashkenazi y

la sefardis, como consecuencia de la labor codificadora de Rabi Yosef Caro

(1488-1575) y de su homologo ashkenazi, Rabi Moshe Isserles (c. 1525-1572).

La difusion de la Cabala de Safed tambien cumplio el rol de elemento

unificador en el seno de buena parte del judaismo diasporico. Estos procesos

de “comunicacion” y de “globalidad” entre las comunidades mas diversas

explicaria parcialmente la difusion que tuvo el movimiento del falso mesias

Shabtai Zvi (convertido al Islam en 1666) en el Imperio Otomano, llegando

desde el Yemen hasta Holanda. Lo que llevo a Gershom Scholem a senalar que

esta “mediatizacion” del movimiento “sabateano” de caracter activista en el

plano de la Redencion mesianica, seria una de los indicios mas marcantes que

senalaban el paso del pueblo judio a la Edad Moderna.

 

El segundo movimiento migratorio se dio en el sentido contrario y sobre

todo, a partir del siglo XVII. Ahora atraidos por la Europa absolutista y

mercantilista, comenzarian a restablecerse nuevas comunidades judias en

Europa Central y Occidental. Las mismas comunidades que en definitiva

viviran en carne propia fenomenos de primer orden que otrora fueron

senalados como los comienzos mas cabales de la modernidad judia: el

Iluminismo judio (en la persona de Moises Mendelssohn (1729-1786) segun

Heinrich Graetz) y la Emancipacion de los judios con su paso a la condicion

de ciudadanos (eventos como la Revolucion Francesa de 1789, segun Simon

Dubnow o Rafael Mahler). Recientemente el historiador Shmuel Ettinguer

mostraria que fueron las propias condicionantes de la repoblacion judia de

Europa Central y Occidental las responsables del paso a la modernidad, por

lo que se deberia anticipar la linea demarcatoria de la periodizacion a unos

150 anos, aproximadamente.  Sea como fuere, resulta claro que tanto para

Scholem como para Ettinguer se trata de una epoca de profundos trastornos en

el vivir judio y de relevancia capital para su devenir en la posteridad.

 

A los efectos de nuestro curso veremos sucintamente en que medida estos dos

procesos migratorios que mencionabamos antes contribuyeron a la creacion de

nuevos modelos de liderazgo judio.

 

a- El paso de Occidente a Oriente

 La emigracion de los judios hacia el Oriente llevo a la fortificacion de dos

centros de vida judia de primer: el Imperio Otomano y el reino de Polonia

(Lituania). Eran entonces dos potencias de primer orden que veian en el

judio un factor cardenal para la reactivacion de las economias locales Se

estima que hacia finales del siglo XVI vivirian unos 150.000 judios en el

Imperio Otomano (excluyendo el Magreb), mientras que en Polonia y Lituania

su numero total oscilaria en las 75.000 personas. Con el paso del tiempo el

crecimiento demografico tendera a favorecer al judaismo del Este-europeo, ya

que a mediados del siglo XVII se contarian unas 300.000 residentes de fe

mosaica. A fines del siglo XVIII sumaban 750.000 almas.

1-Europa Oriental

 “Clarum regnum Polonorum est paradisum Judaeorum”, era un dicho difundido

que tras la experiencia de la Shoa nos parece hoy una ironia. Sin embargo,

desde 1264 los judios eran autorizados a residir en Polonia y a partir de

1512 sabemos de la nominacion de judios encargados de recolectar los

impuestos: lo que junto con la existencia de los rabanei medina para las

grandes regiones que conformaban Polonia y Lituania (una suerte de autoridad

religiosa y politica muchas veces nombradas por el monarca polaco),

constituian el estado embrionario de un judaismo este-europeo en plena

expansion. El organismo de liderazgo maximo que caracterizara a este

judaismo sera el Vaad Harba haAratzot en Polonia (“el Consejo de las cuatro

regiones”: la Gran Polonia, la Pequena Polonia, Podolia y Volhynia) y el

Vaad Lita (“el consejo de Lituania” compuesto por: Brest-Litovsk, Grodno y

Pinsk). Estos “Consejos” habian comenzado a funcionar a partir de finales

del siglo XVI, reuniendose en sus comienzos dos veces al ano en las grandes

ferias para tratar en torno a asuntos impositivos. Sin embargo, estas

estructuras confederativas de liderazgo pasarian a tratar tematicas de orden

propiamente comunitario (educacion, asistencia a los necesitados, evitar la

competencia economica desleal, etc. etc.) .  Ahora bien, la unidad primera

de estas organizaciones eran las comunidades (kehilot) . Estas enviaban a

sus representantes a sus respectivos consejos regionales (glilot) , quienes

enviaban sus representantes a los veadim. Los veadim poseian por su parte su

burocracia e instancias de liderazgo que incluian un parnas a la cabeza del

Ejecutivo del “Consejo” y un shtadlan cuya tarea era la de ser mediador

entre las comunidades judias y las autoridades no-judias. Este sistema

representativo de liderazgo judio nos puede parecer democratico. En

realidad, aquellos que tenian uso de voto en cada kehila eran sus miembros m

as ricos y prominentes, por lo que los veadim eran una confederacion de

cariz oligarquico. Con la crisis social de 1648, la alienacion entre el

Consejo y las masas judias llego a tal punto que fueron las guildas

profesionales y el movimiento jasidico que vinieron a llenar este espacio de

liderazgo representativo. Tras las terribles matanzas anti-judias de los

anos1648-1649 llevadas a cabo por las tropas ucranianas de Bogdan

Chmielnicki y las guerras de Suecia y de Rusia contra Polonia en 1660, el

judaismo polaco pasaba por momentos de crisis y de pauperizacion que los

“Consejos” no pudieron proponer respuestas convincentes a sus liderados. Asi

la  disolucion del Vaad Harba haAratzot en 1764 por parte de las autoridades

polacas, era tambien funcion de la emergencia de otro modelo de liderazgo

judio alternativo (junto a las guildas y cofradias): el jasidismo (Shmul

Ettinguer, “The Council of the Four Lands”, in: Anton Polonsky et al.

(eds.), The Jews in Old Poland 1000-1795, London & New York 1993, pp.

93-109). En estos contextos de liderazgo alternativo, tenemos que comprender

el exito y la difusion del movimiento jasidico en la persona de Rabi Israel

Baal Shem-Tob (1700-1760) y de sus continuadores. El Rabi o Tzadik  de los

jasidim se erigia como un verdadero lider espiritual y mistico que no

solamente a traves de su imitacion y su adhesion se conseguia establecer

nexos de mediacion con una Divinidad a la que no siempre se le podian

comprender sus intenciones. El Tsadik era el representante de Dios sobre la

tierra y su lider carismatico, por excelencia. Emplazados generalmente en

pequenas localidades, los lideres jasidicos imponian la creacion de nuevos

centros de liderazgo que poseian sus propias Cortes y que influenciaban

mucho mas alla del perimetro de la ciudad o del pueblo en cuestion. Estas

realidades nos explican que muchas veces los lideres jasidicos se

enfrentaran con las autoridades establecidas de las comunidades en torno a

tematicas como ser los lugares de culto (sinagoga o shtiblej) y la manera de

matar ritualmente a los animales (shjita)). El hincapie puesto por los

primeros jasidim en el sentimiento, en coronar los preceptos divinos mas con

lo vivencial que con lo intelectual, suponia erigir un liderazgo alternativo

y contestatario al existente que no parecia dar respuestas eficaces a la

masa de sus liderados. (Chone Shmeruk, “Hasidism and the Kehilla”, in: Anton

Polonsky et al. (eds.), The Jews in Old Poland 1000-1795, London & New York

1993, pp. 186-195)

 

2- El Imperio Otomano

En el Imperio Otomano las cosas fueron un tanto diferentes, por lo menos en

sus comienzos. Y es que en esta vastisima region que iba desde los Balcanes

a la frontera Persa y desde alli hasta Marruecos, los emigrados provenientes

de la Peninsula Iberica se encontraron con comunidades pre-existentes

establecidas desde antano. Los descendientes del judaismo bizantino o lo

“romaniotes” en los balcanes y las comunidades autoctonas de los mustaarabim

en el Medio Oriente y en el Norte de Africa. Ahora bien, a pesar de la

minoria numerica de los emigrados hispanos, estos poseian una autoconciencia

de superioridad cultural frente a sus anfitriones judios, mientras que las

autoridades otomanas u otras veian en sus elites elementos que por su

importancia economica merecian tener las “riendas” del liderazgo judio

(Joseph R. Hacker, “Superbe et desespoir; l’existence sociale et spirituelle

des Juifs iberiques dans l’Empire ottoman”, Revue Historique, DLXXVIII

(1991), pp. 261-263). Asi en un primer momento los contactos entre los

megorashim (“expulsados”) ibericos y los toshavim (“habitantes autoctonos”)

se caracterizaron por enfrentamientos y tensiones intercomunitarias tanto en

un plano ritual (costumbres) como en el del liderazgo comunitario (e.g.

formacion de comunidades diferentes de  megorashim y de toshavim), que

generalmente, terminaron por la victoria de los megorashim sobre los

toshavim .

 

En el Imperio Otomano no  habria aun un liderazgo institucional centralizado

hasta las reformas del Tanzimat durante el siglo XIX. Aceptadas como

autonomas, las comunidades judias en el sistema del millet basado en el

derecho islamico, poseian en cada ciudad o localidad sus kehilot

reconocidas, lo que permitia la creacion de un sin fin de agrupaciones e

instancias de liderazgo de acuerdo al origen de sus miembros o a otros

criterios de filiacion grupal. En general, cada kehila giraba en torno a su

sinagoga que articulaba el resto de sus instituciones comunitarias. Ahora

bien, cada ciudad de importancia poseeria un liderazgo en comun,

representado por el estaba el Haham Bashi en lo religioso y el k?ya o

shtadlan en lo civil (i.e. la colecta de los impuestos gubernamentales y

comunitarios), actuando por ende como representante politico de los judios

locales ante las autoridades (Stanford J. Shaw, The Jews of the Ottoman

Empire and the Turkish Republic, New York 1991, cap. 2). Esta fragmentacion

del liderazgo comunal se muestra casi que contraria a los sistemas

confederativos del judaismo Este-europeo de aquel entonces, conllevando la

dificultad de llegar a controlar a sus miembros ya divididos en razon a su

heterogeneidad comunitaria. Por ello, de cuando en cuando se realizaban

esfuerzos a nivel local para llegar a acuerdos (haskamot) que tengan una

aplicacion general en una region o ciudad. Pero la falta de un liderazgo

centralizado era siempre factor de dificultad a la hora de llegar al

consenso aun en las pocas instituciones existentes de liderazgo

inter-comunitario. Asi por ejemplo, con la muerte del Haham Bashi de

Estambul el “romaniote” Rabi Eliahu Mizrachi en 1526, las tensiones entre

“sefardies” y “romaniotes” fueron tales que solo en 1834 se pudo nombrar a

un sucesor a dicho puesto!

 

Este vacio en los andamiajes del liderazgo de los judios del Imperio Otomano

(y las regiones mas o menos dependientes del mismo) fueron aprovechados por

los judios avecinados a la Corte del Sultan. Estos, generalmente de origen

iberico  –muchos de ellos de origen “marrano”- actuaron como prominentes

consejeros, banqueros, diplomaticos, medicos, etc., desde el siglo XVI y

hasta la segunda mitad del siglo XVII.  En algunos casos llegaran a tener

titulos de nobleza como fue el de Don Yosef Nasi, Duque de Naxos (c.

1524-1579) o el de Alvaro Mendes/Ibn Iaish Duque de Mitilene. En calidad de

judios de la Corte estos se erigian como representantes y lideres de los

judios ante el Sultan y en algunos casos como patrones “proto-sionistas” de

la colonizacion judia en Safed y en Tiberiades en (Leah

Bornstein-Makovetsky, “L’activite diplomatique de l’elite sepharade apr?s l’

expulsion”, in: Shmuel Trigano (ed.), La societe juive ? travers de l’

histoire, Paris 1993, vol. III, pp. 433-462). Su dependencia con un Sultan

cada vez menos dependiente de sus cortesanos judios y mas de su propia

Corte, los llevaria a perder su eficacia representativa en tanto que lideres

ad hoc del judaismo otomano. La relativa ineficacia del liderazgo judio

establecido frente a los embates del movimiento mesianico de Shabtai Tzvi a

mediados del siglo XVII seria una prueba de ello.

 

 

i- De Oriente a Occidente

Por otra parte, desde los comienzos del siglo XVI se puede percibir a claras

un proceso de emigracion de Oriente a Occidente y de re-poblamiento de

Europa Central y Occidental por judios, llevados a cabo esencialmente por

dos fenomenos autonomos de establecimiento en torno a:

1) La constitucion de comunidades judias de origen “marrana”

2) Las comunidades cuyas bases fueron los “judios de la Corte” (Hofjuden)

 Como veremos a continuacion, las diferencias que separan ambos fenomenos,

revisten al menos tres elementos en comun e interdependientes:

 

1- El ser comunidades sin tradicion politica e institucional

2- Su extrema dependencia con sus lideres politicos

3- Sus trazos de liderazgo “moderno” .

 

 1) Las comunidades de origen “marrana”

 El fenomeno “cristiano nuevo” o “marrano” desde sus comienzos fue acompanado

(en Espana desde 1391 y en Portugal desde 1497) por olas migratorias y por

la conformacion de nuevas comunidades. En un principio dirigidos

esencialmente hacia al Norte de Africa y al Imperio Otomano, durante el

siglo XVI encontramos comunidades judias de origen “marrana” en Italia (e.g.

Ferrara, Venecia, Liorna), mientras que durante los siglos XVII y XVIII en

Europa del Norte y Occidental (e.g. Amsterdam, Hamburgo, Londres) y en las

Americas (e.g. Recife, Curazao, Nueva York) . Estas comunidades respondian a

los motivos bien dificiles de discernir entre las persecuciones religiosas o

etnicas en Iberia y la busqueda de nuevos horizontes de expansion economica.

Y es que esta “gente da na??o” o “homens de negocios”, como eran llamados,

basaban su vida grupal en el poderio de sus elites dedicadas al comercio

internacional o a la banca, erigiendo para ello redes de filiales en

aquellos lugares de especial atractivo economico. Por ello, la fundacion de

las comunidades sefardies de origen “marrana” en Europa Occidental iban de

la mano de la actividad comercial y financiera que ejerciesen sus miembros

mas prominentes. Cuando Richelieu, por ejemplo, ‘hacia la vista gorda” ante

la presencia de comerciantes portugueses de sospechosa fe mosaica en una

Francia que oficialmente no toleraba la presencia judia, ponia de manifiesto

que la razon de la presencia de estos sefardies obedecia a una basica “Razon

de Estado” sintetizada en su conveniencia y utilidad economica. Es en estos

marcos mercantilistas que podemos comprender que las comunidades de origen

“marrana” fuesen lideradas por sus elites economicas: los parnasim. Casos

como los potentados Duarte Nunes da Costa (alias Jacob Curiel) o Antonio

Lopes Suasso (Baron de Belmonte) de Amsterdam durante el siglo XVII,

muestran la existencia de un liderazgo sefardi de corte fuertemente

oligarquico.

 

Es verdad, tambien existian los rabinos y toda una burocracia religiosa

bastante sofisticada. Quizas mas que en otros contextos, el liderazgo

religioso se hacia mas imperioso que nunca en estas comunidades de antiguos

cristianos nuevos. Desde su ingreso en las kehilot estos “judios nuevos”

pasaban por un largo proceso de rejudaizacion a todos los niveles, lo que

implicaba la necesidad de poseer un liderazgo religioso muy activo y

vigilante. Sin embargo y como lo senala Yosef Kaplan, el paso del

“cristianismo” al judaismo de estos “marranos” iba de la mano de un proceso

de seleccion y adaptacion de aquellos elementos ibericos y cristianos que

podian ser de utilidad para la constitucion de esta nueva identidad judia

normativa y comunitaria. Entre ellos iria imponiendose la vision de un

liderazgo rabinico confinado al espacio sagrado de la sinagoga hostil a todo

“entusiasmo” religioso, mientras que el espacio publico y civil seria

relegado a las autoridades seculares de sus parnasim. Grosso modo,

estariamos frente a un liderazgo judio moderno en el sentido de su

delimitacion y separacion bien marcada entre los asuntos de la “Iglesia” y

los del “Estado” en el interior de sus comunidades (Yosef Kaplan, “La

comunidad sefardi de Amsterdam en el siglo XVII: entre la tradicion y el

cambio”, in: Los judios nuevos de Amsterdam. Estudio sobre la historia

social e intelectual del judaismo sefardi en el siglo XVII, Barcelona 1996,

pp.23-55).

 

 

 

2- Los judios de la Corte (Hofjuden)

El mercantilismo habia afectado a Europa Central especialmente entre los

anos 1650-1750. El ideal del monarca Absoluto que vela por la prosperidad de

sus habitantes se hizo eco en una region dividida en un mosaico de pequenos

Estados soberanos. En estos contextos politicos y economicos, el soberano

comienza a invitar a aquellos judios, generalmente, grandes comerciantes de

Europa Oriental y de Bohemia, que serviran su Corte por razones

estrictamente utilitarias. Seran los banqueros y los financistas del

monarca. En tanto que Hofjuden, la relacion de estos judios cortesanos con

respecto a la voluntad del soberano se caracterizara por lazos de extrema

dependencia, fragilidad y vulnerabilidad. Estas caracteristicas de base en

la relacion entre el Hofjude y el monarca las vemos en muchos casos

concretos. Asi, mientras que la Comunidad judia de Viena era expulsada en

1670 por Leopold I, siete anos despues el mismo gobernante nombraba al judio

Samuel Oppenheimer (1630-1703) como proveedor imperial y luego a otros

judios de la Corte que pasarian a vivir en Viena formando nuevos nucleos

comunitarios. Las posiciones manifiestamente antisemitas de Federico II de

Prusia (reina entre 1740-1786), no impidieron que “sus” judios financiasen

su campana militar durante la Guerra de los Siete Anos (1756-1763). Por lo

que la posicion del judio de la Corte fue, en general, mas que precaria, sin

poder reducirla tan solo al celebre caso de Sus Oppenheimer (1698-1738),

caido en desgracia tras la muerte de su soberano protector .

 

 De acuerdo con  Michael Graetz, no existiria ningun nexo de continuidad

entre los Hofjuden y los potentados judios del siglo XIX como los Rotschild.

Estos serian el fruto de un enriquecimiento posterior proveniente de las

clases medias (Michael Graetz, “Court Jews in Economics and Politics”, in:

Vivian B. Mann & Richard L. Cohen (eds.), From Court Jews to the Rotschilds.

Art, Patronage, and Power 1600-1800, Munich & New York 1996, pp. 27-43). Sin

embargo, existiria otro tipo de continuidad radicada en la impronta de los

Hofjuden como agentes de los procesos de modernizacion en el seno de las

comunidades judias. Y es que el judio de la Corte era el lider maximo e

indiscutido de sus comunidades. En muchas ocasiones, estas se habian erigido

tras la invitacion y el establecimiento del  Hofjude por parte del soberano.

Lo que quiere decir que el Hofjuden solia ser la fuente de legitimidad de la

comunidad judia. Del Hofjude dependia la supervivencia de la comunidad judia

y a menudo, el propio integrante individual de la misma tenia por origen  la

familia o el sequito de sus servidores y asistentes. Esto explica que de la

misma manera que el monarca absoluto ejercia un poder muy estrecho con

respecto al Hofjude , este ejercia su liderazgo absoluto con respecto a su

propia comunidad en todas sus instancias (civiles, religiosas,

comunitarias).

 

 Es verdad, la necesidad del Hofjude en el sistema mercantilista prepararia

el terreno para la implantacion de una vision mas utilitarista y menos

“diabolizada” del judio en Europa pre-emancipatoria (Shmuel Ettinger, “Los

comienzos del cambio de actitud de la sociedad europea hacia los judios, in:

David Bankier (ed.), La Emancipacion judia, Jerusalen 1983, pp. 27-59). Pero

a su vez, el estrecho contacto del Hofjude con su Corte generaron a menudo

procesos de aculturacion judia en con el mundo cultural y mental de la

aristocracia no-judia de Palacio. La posicion en sus comunidades

jerarquicamente “indiscutida”, habria hecho que los liderados pudiesen

imitar referencialmente las “maneras aristocraticas” asimiladas por su

lider, el  Hofjude. Alli radicarian, segun Shmuel Ettinger y Jacob Katz, los

inicios de los procesos de aculturacion, secularizacion y apertura hacia el

mundo no-judio que caracterizaran buena parte de la modernidad de las

generaciones posteriores.

 

 

Unidad 7: a- Dos pensadores del liderazgo judio: Maimonides y Spinoza

                 b-  Conclusion a la primera parte del curso

 

 a- Dos pensadores del liderazgo judio: Maimonides y Spinoza

 El decorrer de nuestro curso nos ha llevado por los meandros del

liderazgo judio a traves de su historia; desde los patriarcas hasta la

epoca de la Emancipacion. Hemos tratado de la continuidad y las

transformaciones del liderazgo judio a traves del tiempo, de los

contextos regionales y de las situaciones historicas. Sobre las

conclusiones de lo tratado hasta ahora  nos referiremos en nuestro

capitulo de conclusion. Sin embargo, a la par de haber existido

lideres e instituciones de liderazgo judio, tambien existieron sus

correspondientes teorias de liderazgo. En cursos anteriores nos

habiamos referido a una ausencia explicita de una vision de liderazgo

sistematico a partir de la lectura de las fuentes biblicas. Tambien

hemos mostrado que durante el Segundo Templo y la epoca talmudica,

existia una verdadera reticencia por parte de los rabinos, los

jajamim, a toda busqueda de un liderazgo civil que pueda llevar al

ensoberbecimiento del lider y a la corrupcion de sus liderados. En

cambio, fue durante la Edad Media y los comienzos de la Edad Moderna

cuando presenciamos un verdadero florecimiento de teorias de liderazgo

judio, basadas mas que nada, en la relacion que deberia existir entre

el Poder Civil (Keter maljut) y el Poder Religioso (Keter kehuna y

keter tora). Una de las caracteristicas mas curiosas de estas

reflexiones es que casi nunca se basan en la experiencia de los

modelos de liderazgo judio existente en la Diaspora pero si en los

sistemas de gobierno no judio existentes en sus epocas. Y es que esto

parece indicar la existencia de una vision generalizada por la cual se

puede hablar de un verdadero liderazgo judio pleno cuando puede

ejercer mas o menos libremente, el Poder Civil y el Poder Religioso

sobre sus liderados. Quizas esta falta de reflexion teorica del

liderazgo diasporico sea la consecuencia de la tradicion biblica y

referencial, asi como de las expectativas mesianicas de la Redencion y

de la reconstitucion de la Dinastia de David. Puede haber sido

asimismo, fruto del convivir entre dos mayorias (el Cristianismo y el

Islam) que explicaban el sometimiento politico de los judios de la

Diaspora a los gobiernos gentiles como prueba empirica del abandono de

la eleccion Divina sobre el pueblo de Israel. Pero ademas, siendo sus

pensadores filosofos, centrados en la reflexion particular judia a

partir del pensamiento griego y de sus reformulaciones medievales, es

claro que el punto de partida de estos pensadores de la politica judia

seran los escritos politicos como los de Platon o de Aristoteles, para

quienes el gobierno de la Polis pasaba por una identidad, al menos

etnica, entre los lideres y los liderados.

 

Como deciamos, el punto de partida de estos pensadores del liderazgo

judio parece ser por una parte la observacion de un estadio pasado

biblico (y futuro utopico) en donde el Pueblo de Israel poseia su

propia soberania politica en constante dialogo con las fuentes del

pensamiento greco-romano. Pero por otra parte, las reflexiones

teoricas no se remitian tan solo a la abstraccion de un tiempo perdido

o  a elucubraciones futuras de caracter hipotetico. Buena parte de

estas eran tambien el fruto de la observacion de los sistemas de

gobierno, de las instituciones de su entorno no-judio como punto de

referencia esencial. Asi debemos comprender cuando Don Isaac Abrabanel

(Lisboa 1437- Venecia 1508) tomaba el modelo contemporaneo de la

Republica de Venecia como el ideal de gobierno judio. Habiendo sido

judio de la Corte de los reyes de Portugal y de Espana; habiendose

visto exilado y sorprendido por el edicto de expulsion de los judios

de Espana en 1492, era claro para este que solo el sistema

republicano-representativo (aunque oligarquico) de Venecia era aquel

que ponia a salvo a sus liderados de las arbitrariedades y de los

caprichos mas repentinos y desmedidos de sus lideres.

  Volviendo a nuestro tema, senalemos  que las teorias de liderazgo

judio durante el Medioevo y los comienzos de la Edad Moderna mas que

tratar del liderazgo en si analizaban la relacion entre el Poder Civil

y el Poder Religioso. Para Aviezer Ravitzky se habrian elaborado

visiones muy diferentes sobre la convivencia entre estos poderes,

pudiendose catalogar en cuatro posibilidades: de unidad, division,

colision y subordinacion (Cf. Aviezer Ravitzky, Dat uMedina

bemajshebet Israel: degamim shel ijud, hafrada, hitnagshut o kfifut,

Jerusalen 1998). Ahora bien, el analisis de estas perspectivas traian

consigo un analisis bastante sistematico sobre el caracter de aquellos

lideres que ocupan el poder en base al modo de relacion entre el Poder

Civil y el Religioso.    A los efectos de nuestro curso tomaremos tan

solo los dos ejemplos  quizas mas significativos y contrastantes: el

del lider emergente a partir de un gobierno de unidad entre la

religion y la politica a partir de la teoria politica de Maimonides

(1135-1204) y el del lider en un sistema subordinacion de lo religioso

a lo politico en los escritos de Baruj Spinoza (1632-1677).

 

 Maimonides y el liderazgo judio.

 De acuerdo con Maimonides, lo politico debera servir a lo religioso en

un sistema de unidad en la persona de su lider. Partiendo de que

existe una contradiccion entre la naturaleza del hombre como ser

politico (Aristoteles) cuya sociedad es la unica que le pueda

garantizar la concrecion de todas sus potencialidades y una

individualidad que lo lleva no solamente a distinguirse de los demas

sino a buscar la concrecion de sus apetitos caprichosos, Maimonides

propone a la ley y al lider como aquellos vehiculos de represion del

egoismo individual y de canalizacion del bien comun. Ahora bien, para

Maimonides los preceptos de la ley judia (la halaja) emanado de la

Tora es aquel sistema legal que no solamente se preocupa por el

bienestar politico y social de los hombres, sino tambien aboga por la

perfeccion espiritual de los hombres ("tikun hanefesh") y el

conocimiento de la verdad. Por ello la Tora sera vista como la union

de lo terrestre y de lo espiritual, de lo politico y lo religioso. Lo

mismo sucedera entonces con el lider: quien deberia encarnar a su vez

la quintaesencia de las virtudes humanas y el conocimiento verdadero

de Dios. Asi Maimonides ve en la persona del Profeta biblico y muy

particularmente en Moises, como aquel modelo ideal de lider que

encarnaria ambas caracteristicas. Como se ve, podemos entonces

vislumbrar la impronta de Platon sobre la concepcion de liderazgo en

Maimonides. El Profeta maimonideano corresponde al filosofo de la

"Republica" solo que a partir de la lectura de Alfarabi, puesto que

sus aptitudes personales lo hacen idoneo para liderar a las masas

tanto en lo politico como en lo religioso. Pero el Profeta supera al

filosofo-estadista de la "Republica" de Platon porque sus cualidades

"imaginativas" le permiten conocer el mensaje de Dios hacia los

hombres (Leo Strauss, "The Philosophical Grounding of the Law", in:

Philosophy and Law- Essays Toward the Understanding of Maimonides and

His Predecessors, Philadelphia 1987, pp. 79-110). Tambien el Mesias

maimonideano encarna las mismas caracteristicas de lider que une lo

politico con lo civil. En cuanto al monarca, si bien no posee la

mediacion carismatica del profeta ante Dios, este debe someterse a la

ley Divina (la Tora) actuando en pos de su implantacion y cumplimiento

en su reino.  La vision del lider ideal en Maimonides impondra

entonces reconocer en ella su caracter elitista como lo estipulan

algunos pasajes de su "Guia de los Perplejos" (e.g. 2:36). Ya sea

desde la optica de la excepcionalidad personal de los requisitos del

lider, asi como el rol del lider frente a sus liderados. De acuerdo

con Maimonides, seria el lider aquel que actua como mediador de Dios

frente a las masas generalmente ignorantes y supersticiosas con un

alto sentimiento de responsabilidad paternalista.. Sin embargo hay

quienes sostienen que el elitismo de Maimonides presente en la  "Guia

de los Perplejos" y en su teoria politica ideal, debe ser equilibrado

por una vision contraria que supone un liderazgo solidario y a la

escucha de sus liderados, tal como aparecen en sus "Epistolas"

(Abraham Halkin & David Hartman, Crisis and Leadership: Epistles of

Maimonides, Philadelphia-New York- Jerusalem 1985). Segun esta

tesitura interpretativa, tanto en las "Epistolas", en su codigo legal:

el "Mishne Tora", asi como en su propia biografia marcada por una

labor de intenso liderazgo como jefe de la comunidad judia

(especialmente en Egipto), muestran una concepcion de liderazgo, es

verdad, paternalista, pero cuyo lider judio debe estar a la escucha de

los problemas de su tiempo y sensible a la realidad de sus liderados.

Su deber seria guiar a su publico hacia un estadio superior de

cercania con respecto a sus necesidades y al conocimiento de la

esencia real de las cosas. A partir de esta tesitura interpretativa

podriamos suponer que Maimonides (en su propia persona?) habria visto

al lider judio en la realidad historica de la Diaspora como una suerte

de Profeta sin sus cualidades carismaticas-divinas ?

 

 Spinoza y el liderazgo judio.

 La persona y la obra de Baruj/Benedictus de Espinoza/Spinoza parece

encontrarse en el polo opuesto de Maimonides. Este hijo de Marranos

portugueses instalados en Amsterdam fue excomulgado por la comunidad

judia del lugar  en 1656 debido a su rechazo de la religion judia. A

partir de entonces, viviria en un entorno cristiano de librepensadores

y de deistas, sin por ello convertirse a ninguna otra religion.

Spinoza seria a lo sumo un "lider" de un grupo de unos pocos

esclarecidos: ni judios ni cristianos. Tan solo "filosofos".

 

En su "Tratado Teologico-Politico" (1670), Spinoza trato de dos tipos

antiteticos de liderazgo: el biblico que lo caracterizaba como el

sistema teocratico y el gobierno basado en lo visto en su Holanda

natal caracterizado por fuertes trazos democraticos.  Para Spinoza, la

teocracia biblica se manifesto por la voluntad del  pueblo de Israel

de delegar su propia capacidad de raciocinio y de libertad personal

para en la persona de un lider investido por un pretendido poder

emanado de Dios, a modo del esclavo que delega su libertad a la

persona de su amo. Pero debido a que el lider biblico no es Dios sino

es un pretendido mediador que no usa de la razon sino de la

imaginacion se creo un liderazgo politico arbitrario justificado por

un sistema de creencias insensatas que mereceria el titulo de

supersticion. Por lo tanto Spinoza aspiraba a un sistema de liderazgo

basado en la razon y en la auto-critica. Consciente que esta busqueda

de la verdad a todo precio que caracteriza al filosofo es relevante

para unos pocos puesto que las masas solo la llevarian por las sendas

de la anarquia, Spinoza augura un sistema politico mayormente basado

en la razon que establezca la paz social sin llegar al error del

gobierno teocratico, aunque es consciente del valor educativo esencial

que posee la religion para las masas. Para ello decide reducir el

control de la religion por parte sojuzgarla a la del Poder Politico.

El Poder Politico y sus respectivos lideres cumpliran la funcion de

legislador mientras que el Poder Religioso sera un instrumento para

que las masas acepten y cumplan las leyes promulgadas por el Poder

Politico. Para ello, Spinoza pide transformar las religiones

existentes de manera que cumplan un servicio fiel, eliminando en lo

posible la mayor cantidad de supersticiones y de potencialidades

anti-estatales. Ahora bien, el lider politico debe ser consciente de

las necesidades "miticas" de su liderado pero el mismo no es filosofo.

El filosofo por su caracter individualista e iconoclasta nunca puede

ser un lider politico. A lo sumo es aquel que podra colaborar con el

lider politico quien por su propio rol, se encuentra lejos de conocer

la verdad en su desnudez. Con razon Leo Strauss sostiene que en el

pensamiento de Spinoza se da una relacion de cierta desdenosa

distancia con respecto a los sistemas de liderazgo que puedan

rapidamente degenerarse en una suerte de Totalitarismo laico (Leo

Strauss, Spinoza's Critique of Religion, New-York 1965, pp. 224-250).

 

De hecho, Spinoza no esbozo ninguna teoria explicita de liderazgo

judio, puesto que habiendo identificado el judaismo con la Teocracia,

suponia que politicamente el judaismo no tenia mas nada que ofrecer.

Es mas, en esa religion estatizada que Spinoza proponia para educar a

las masas, este pensador abogaba por utilizar a la persona de Cristo

(no de Moises como en Maimonides) como emblema de pensamiento

religioso. De alli es que nos encontramos frente a la disyuntiva

tantas veces tratada si a Spinoza se lo puede catalogar como pensador

judio, ahora con respecto a sus modelos de liderazgo. Hay quien

sostiene que la judeidad de Spinoza radica tan solo en sus origenes y

en la reflexion que desarrolla a partir de las fuentes judias

estudiadas en su juventud. Asi, Leo Strauss sostiene que al "Tratado

Teologico-Politico" se lo puede leer como una respuesta a las teorias

politicas de Maimonides. Pero existe otra interpretacion: aquella que

ve en Spinoza precursor del judaismo laico antes que este naciese.

Aunque sin haber dado soluciones concretas para el judaismo

contemporaneo, las fuentes judias utilizadas por Spinoza suponen una

reflexion de liderazgo de potenciales interpretaciones judias en el

momento en que el judaismo laico se haya convertido en un fenomeno

social. Por ello no es de sorprenderse las lecturas entusiastas de

Spinoza realizadas por los judios laicos, sobre todo a partir del

siglo XIX. No es extrano entonces comprender que las directivas

propuestas por Spinoza para el lider del Estado cristiano puedan ser

de relevancia para el judio una vez que se genere el movimiento

sionista. Asi, entre los entusiastas de Spinoza encontramos al primer

ministro israeli David Ben-Gurion (1886-1973), a quien se le ha

reprochado haber querido "domesticar" la religion judia para afianzar

su poder de lider politico en el joven Estado judio (Yirmiyahu Yovel,

Spinoza, el marrano de la razon, Madrid 1995, pp. 183-212).

 

 

 b- Conclusion a la primera parte del curso

 Al venir a finalizar con esta parte del curso "Modelos de liderazgo

judio a traves de la historia. Primera parte: desde los patriarcas

hasta la Emancipacion", quisiera hacerlo sucintamente a traves de la

constatacion de cuatro conclusiones basicas que se desprenden de

nuestro analisis  :

 

1) Existencia- Nuestro curso mostro que el fenomeno de liderazgo judio

fue una constante durante su historia. Esta constante se dio porque

los judios fueron vistos, tanto por el exterior como por ellos mismos,

como una corporacion colectiva que necesitaba de sus lideres e

instituciones para canalizar sus necesidades y anhelos. Esta

constatacion que puede parecer pueril, lo sera en menor medida cuando

se compare esta parte del curso a la Segunda, caracterizada en buena

medida, por una adhesion mucho mas voluntaria del judio a sus lideres.

Hecho que implica que hasta la Emancipacion habrian mas medios de

forzar la aceptacion del lider por parte de los liderados.

 

 

 

2)Transformacion- Que el liderazgo judio paso por un sin fin de

transformaciones con una elasticidad sorprendente.  Metamorfosis de

liderazgo dictadas por los cambios historicos que incluyen elementos

externos e internos. Para buena parte de su historia, diria Shmuel

Ettinguer, los judios supieron modelar sus propios modelos de

liderazgo en base a lo que las estructuras de gobierno de la mayoria

les permitian desarrollar. Pero a su vez, esta extrema maleabilidad

del liderazgo judio supuso en muchas ocasiones adoptar modelos de

liderazgo en base a lo visto en la sociedad circundante (e.g. en los

modelos de liderazgo no-judios). Ademas hemos visto lideres de todo

tipo, rehuyendo practicamente a toda homogeneidad o catalogacion

sociologica del ser lider judio.

 

 

 

3)Continuidad- Que a pesar de la extrema adaptabilidad del liderazgo

judio y su heterogeneidad, se puede esbozar una continuidad basica que

supone la constante del liderazgo judio. Pero ademas, este liderazgo

pareceria verse conformado por tres componentes esenciales en lo que

respecta a sus fuentes de autoridad: la existencia de un liderazgo

judio politico (keter maljut), de un "establishment" religioso (keter

kehuna), a la par de fuentes tradicionales o Divinas de liderazgo

(keter tora). Lo que no quiere decir que las relaciones entre estas

tres fuentes de poder se hayan dado de forma constante durante la

historia. Bien por el contrario! Sin embargo, esta constante nos habla

de un liderazgo judio que tiene por base esencial el reconocimiento de

una tradicion judia y de una religion mas o menos aceptada.

 

 

4) Exito- Nuestro estudio mostro que en la maleabilidad del liderazgo

judio: en su disposicion a la adaptacion y al cambio sin perder la

identidad basica de grupo radica su exito. Sin embargo, creo haber

mostrado a lo largo de estas paginas, una vision muy lejana a todo

romanticismo historico y nostalgico. Como ser lider no es solamente

representar a los liderados sino tambien liderarlos, la historia de

los liderazgos judios supuso tambien una historia de luchas de poder:

a veces frente a los liderados, otras veces, frente a otras instancias

de liderazgo paralelo o referencial (judio o no). Esta doble vision

del liderazgo judio como delegacion de poder y como poder en si, es la

que pretendi mostrar para no dejar en ningun lector el "gusto pastoso"

de un devenir comodo siempre justo, verdadero, razonable y por lo

tanto, inerte.

 5)Eficacia- La adaptabilidad de aquellos elementos de cohesion de

identidad judia