• Recorridos sionistas, capítulo 6

    Construyendo
    un nuevo judío

    ¿Qué
    clase de fe hace falta para que una persona esté dispuesta por propia
    voluntad a someterse a esa clase de condiciones?


     

    ¿Cuál
    debía ser la estructura de sus vidas en común?¿Quiere decir que deben
    seguir viviendo en una sola habitación o pueden hacerlo en habitaciones
    separadas? ¿Deberán los cuartos tener el mismo tamaño? 
    ¿Cómo se compartirá el dinero? ¿Si no pueden comprar ropa para
    todos quiere ésto decir que no deben comprar para nadie? ¿Y qué
    pasa en relación a la comida? ¿Quiénes trabajan la tierra y necesitan
    más fortaleza física deben recibir la misma cantidad de comida que aquellos
    que cuidan de los niños? ¿Quién es el propietario de las cosas, de la
    tierra, de los edificios, del equipamiento, de las camas, las duchas,
    la comida?

     


     


    ¿Quién
    nos salvará del hambre?


    ¿Quién
    nos proveerá pan en abundancia?


    ¿Y
    quién nos dará leche para beber?


    ¿A
    quién agradeceremos, a quién bendeciremos?



     


    Con
    estas palabras abre J. N. Bialik este sencillo poema en el que expresa gran
    parte de la esencia de la revolución que sacudió a miles de jóvenes judíos a
    comienzos del siglo XX. En primer término el poema se hace eco de las bendiciones
    judías tradicionales y lleva a pensar que Bialik concluirá diciendo: ¡Agradezcamos
    a D’s! Pero concluye la estrofa diciendo (Agradezcamos) 
    al trabajo! (Agradezcamos) a la faena!

    Su
    claro énfasis sobre el trabajo físico, sobre la agricultura y posteriormente
    sobre la construcción lo sitúa (por lo menos espiritualmente) entre los jóvenes
    judíos que se apartaban de su entorno de clase media o entre aquellos que apenas
    lograban mantenerse  a través del
    comercio a mínima escala.  Estos
    jóvenes buscaban nuevos mundos en los que pudieran ser iguales a los campesinos
    o los obreros industriales y luchar junto a ellos contra la opresión de la riqueza
    y el poder. Encontrar esos mundos implicaba desechar los  viejos.

     


    La
    lucha se centraba en la demanda de una redistribución masiva de la riqueza y el
    poder. La clave del análisis, planteada por Karl Marx, sostenía que el mundo
    está constituido básicamente por diferentes clases sociales, más que por
    naciones, lenguas o culturas. La clase que poseía el mayor poder potencial, era
    la clase trabajadora,   compuesta 
    por los trabajadores de la industria y los campesinos, quienes realmente
    producían. Ellos producían los alimentos, la ropa, el papel, las máquinas. En
    retribución por su 12, 14, 16 horas de trabajo, durante siete días a la semana
    recibían una suma irrisoria. Quienes se beneficiaban de la explotación física
    y espiritual de los trabajadores eran los dueños de las fábricas y las tierras
    y quienes tenían la posibilidad de llevar los productos a los mercados para
    venderlos. De este modo aquellos que invertían el menor esfuerzo físico eran
    quienes recibían el mayor beneficio. Más aún, había quienes como la realeza
    y a nobleza, no trabajaban en absoluto y recaudaban fortunas. Las revoluciones
    intentaban cambiar esta situación.


     


    En
    Rusia de finales del siglo pasado, la gran mayoría de los judíos estaban tan
    desligados de la sociedad que estos cambios no los involucraban. De hecho, entre
    1881 y 1920 los millones de judíos rusos no querían más que abandonar el país
    y encontrar otros lugares donde simplemente poder vivir. Se dirigieron a los
    EE.UU.,  a Inglaterra, a Sudamérica,
    a Sudáfrica, a Canadá. Los que abandonaron Rusia fueron los fundadores de las
    comunidades judías en esos países. Hubo otros, mucho menores en número que
    optaron por involucrarse en los partidos políticos y organizaciones
    revolucionarias en Rusia para intentar cambiar gradual o radicalmente el
    sistema.


     


    Había
    también sionistas. Estos se preocupaban tanto por la forma en que la sociedad
    debería de organizarse como por el futuro de los judíos. Obviamente estaban
    influenciados por Karl Marx y otros pensadores socialistas, pero también lo
    estaban por los profetas de Israel. Otros estaban inspirados por León Tolstoi,
    el gran novelista, que veía en los campesinos, los simples trabajadores de la
    tierra, el ideal humano puro. La manera en que comprendían su propio pasado judío
    también determinaba:


     

    Un
    pueblo vivo posee invariablemente una gran mayoría de individuos  para quien el trabajo es una segunda naturaleza. No así entre
    nosotros. Hemos desarrollado una actitud de desprecio hacia el trabajo manual,
    a tal punto que incluso  entre los obreros hay quienes trabajan por
    mera obligación y la esperanza constante de escapar a una “vida mejor”.
      
    A.D. Gordon                     

     


    Para
    comienzos del siglo XX muchos jóvenes eran motivados por el ejemplo de BILU o
    de Ben Yehudá, por los escritos de Ajad Haam y otros muchos,  por Yosef Vitkin, un maestro de la Galilea que 1907 hizo un
    llamado desde Eretz Israel por un simple y valiente esfuerzo pionero:


    Despierta,
    Juventud de Israel! Acude a la ayuda de tu pueblo. Tu pueblo está postrado en
    la agonía. Apresúrate a su lado. Uníos, disciplínate a ti mismo a vivir o
    morir, olvida todos los preciosos  vínculos
    de tu infancia; déjalos atrás para siempre sin sombra de pesar y responde al
    llamado de tu pueblo…



     


    Un
    llamado de este tipo dirigido a una juventud en un mundo que estaba cambiando
    dinámicamente, estimulaba la imaginación. El llamado de Vitkin estaba dirigido
    a una juventud judía que se enfrentaba en Rusia con serias dificultades económicas
    que tenía ideas de justicia social y revolución, que se convertían en extraños
    para  sus propios padres y para
    su entorno tradicional religioso y que aún recordaban (porque lo habían aprendido
    de niños) el llamado de D’s a Abraham:

     

    “Vete
    de tu tierra, y de tu patria y de la casa de tu padre, 
    a la tierra que Yo te mostraré.” (Génesis 12: 1) 

     


    El
    llamado de Vitkin fue electrizante, atrajo los sueños juveniles de cambio y
    coincidió con la creciente violencia contra los judíos manifestada en los
    pogroms de Rusia de 1905, que empujaba a los judíos a abandonar sus hogares.


     


    Intentar
    cambiar el mundo desde la Palestina de antes de la Primera Guerra Mundial era
    una creencia casi tonta. Trasladarse allí pudiendo haber elegido otro lugar
    (como lo hizo la mayoría) era un acto de inmadurez, de locura o… de fe pura.
    Uno de los nuevos inmigrantes era una joven , Sara Malkin, quien simplemente
    confesó:

     

    Hubo
    dos ideas que me trajeron a este país. Una era que el objetivo del Sionismo
    es vivir en Eretz Israel. La otra, que todos trabajarán y crearán y no serán
    parásitos, y que en Eretz Israel araríamos la tierra.

     


    Junto
    con otros pioneros de la Segunda Aliá, Sara se dirigió rápidamente a una de
    la colonias agrícolas ya establecidas: Petaj Tikva, cerca de Yafo, buscando
    cualquier tipo de trabajo agrícola. Los veteranos se habían establecido
    durante la Primera Aliá y no eran socialistas, no habían hecho una “religión
    del trabajo”. Muchos de ellos eran observantes de los preceptos. 
    La mayoría de ellos procurando ganar lo más posible buscaban mano de
    obra barata. Esto significaba invariablemente trabajo árabe. Sara Malkin tenía
    la desventaja inicial de ser mujer.


     


    Sólo
    su voluntad de acero le permitió a Sara perseverar en su objetivo. Generalmente
    realizó trabajos domésticos o trabajos físicos leves que eran “apropiados para
    una mujer”  en las granjas y hogares
    de otros, interrumpiendo su trabajo por la malaria y los períodos de recuperación
    de ella. Pasó de granja en granja hasta que finalmente uno de los colonos le
    permitió realizar su sueño: recolectar naranjas. Cuando el número de jóvenes
    nuevos inmigrantes aumentó hacia 1905, Petaj Tikva, una pequeña colonia después
    de todo, no pudo seguir proveyendo trabajo suficiente para todos ellos. Sara
    y otro camaradas se trasladaron a la colonia de Rehovot, fundada durante la
    Primera Aliá.

     

    Sara
    había escuchado acerca de una colonia de capacitación agrícola que la
    Organización de Colonización Judía de Rothschild había establecido en
    Sejera, en la Galilea. Viajó a Haifa y de allí comenzó su dificultosa
    trayectoria hasta Sejera. Cuando pasó por el Lago de la Galilea (Kineret) el guía
    le mostró un terrenos que había sido adquirido por el K.K.L. y que próximamente
    debían ser trabajados. Sara quedó inmediatamente cautiva de ellos.


     


    El
    K.K.L fue fundado por la Organización Sionista de Hertzl y actuaba con el
    dinero recolectado en el seno de las masas judías de todo el mundo en las
    alcancías de metal azul. Este dinero era una especie de impuesto judío para
    comprar y desarrollar las tierras en Eretz Israel. Sara entendió que si bien la
    generosidad y la preocupación de Rothschild habían llevado al establecimiento
    de varias colonias y granjas de capacitación como la de Sejera, estas
    actividades no eran más que una variante de la Tzedaka. Por más importantes
    que fueran no podían ser el camino principal por el que se financiaría la
    construcción de la nación. Por otra parte, repartiendo la responsabilidad
    financiera entre todos los judíos, el K.K.L. tornaba la empresa en literalmente
    nacional – del pueblo entero.


     


    Sara
    se unió al primer pequeño grupo (el resto eran hombres) en el nuevo
    establecimiento agrícola de la Organización Sionista y decidieron llamar al
    lugar Kineret. Su descripción de las condiciones iniciales con las que se
    encontró es desconcertante:


     


    Nuestra
    vivienda era la única pieza de la antigua ruina de la casa. No tenía ventanas,
    techo ni piso. La habitación servía para todo y para todos, incluidas víboras
    y escorpiones… 
    Dormíamos en el cobertizo al cual llegábamos por un agujero en la
    pared. Nunca se nos ocurrió construir una escalera. Allí descansábamos sobre
    una especies de alfombras después de un largo y ardiente día. No podíamos
    descansar al mediodía, por que no había sombra en absoluto y adentro la
    habitación era asfixiante.



     

    ¿Qué
    clase de fe hace falta para que una persona esté dispuesta por propia voluntad
    a someterse a esa clase de condiciones? Debe tratarse de una fe extraordinaria,
    que surge de una concepción de vida más amplia que la del común de la gente.
    Se trata de una creencia que dejaba atrás los objetivos personales de realización,
    seguridad económica y progreso profesional. Sara Malkin fue sólo una de la
    creciente cantidad de jóvenes idealistas pioneros que creían en la posibilidad
    de cambiar el rumbo de la historia judía con sus propias manos. Creían que podían
    transformarse en una nueva clase de judío: el Jalutz – un pionero judío.




    Estos
    jóvenes frecuentemente mantenían largas conversaciones ya entrada la noche, al
    volver del trabajo: ¿Cuál debía ser la estructura de sus vidas en común? ¿Qué
    significa “vivir juntos”? ¿Quiere decir que deben seguir viviendo en una
    sola habitación o pueden hacerlo en habitaciones separadas? ¿Deberán los
    cuartos tener el mismo tamaño?  ¿Si
    se trata de un matrimonio deberán tener una habitación el doble de grande? ¿Cómo
    se compartirá el dinero? ¿Si no pueden comprar ropa para todos quiere esto
    decir que no deben comprar para nadie? ¿Y qué pasa en relación a la comida?
    ¿Quienes trabajan la tierra y necesitan más fortaleza física deben recibir la
    misma cantidad de comida que aquellos que cuidan de los niños? ¿Y en relación
    a los niños? ¿Cómo pueden vivir en “casa” cuando en realidad no hay casa,
    cuando todo y todos son hogar y familia? ¿Dónde vivirán los niños? ¿Quién
    es el propietario de las cosas, de la tierra, de los edificios, del
    equipamiento, de las camas, las duchas, la comida?


     


    El
    Kibbutz, el asentamiento agrícola colectivo, sin duda una de las más grandes
    creaciones sociales y económicas del espíritu humano, fue la respuesta práctica
    a estas discusiones teóricas. El Kibbutz cristalizó muchos de las ideas centrales
    del Sionismo no como un sueño o una abstracción teórico sino como una realidad.
    El ideal jalutziano se organizó en su forma primaria en el Kibbutz. La lucha
    por lograrlo, como lo atestigua la vida de Sara Malkin, no fue fácil. Muchos
    jalutzim murieron por las enfermedades o alcanzados por las balas de los francotiradores.
    Otros abandonaron el pionerismo – y el país – dándose cuenta de la audacia y
    tal vez la imposibilidad de la empresa en la que se habían embarcado.

     


    ¿Se
    trató sólo de una amarga lucha? El carácter y la calidad de la aventura fue
    registrada por otra pionera de la Segunda Aliá. Rajel Bluvstein, más conocida
    como simplemente  la poetisa Rajel:


     


    ¿Quizá
    estas cosas no existieron nunca,


    quizá
    nunca
    madrugué con la aurora en la huerta
    para
    trabajarla con el sudor de mi frente?

     

    ¿Nunca
    en los largos y ardientes días


    días
    de la siega


    desde
    lo alto del carro de gavillas cargado
    entregué
    mi voz al canto?

     


    ¿Nunca
    me purifiqué en el celeste tranquillo
    y
    en la candidez de mi Kineret…?

    ¡Ay,
    mi Kineret!,


    ¿Has
    existido o habrá sido todo un sueño?



     


    El
    Movimiento Sionista continuó adquiriendo tierras. El influjo de jóvenes
    pioneros que había comenzado antes de la Primera Guerra Mundial y cesado
    durante los años de la guerra resurgió en los años veinte. Esta emigración
    posterior, conocida como la Tercera Aliá, tuvo un carácter similar a la
    Segunda: los 35.000 Jalutzim continuaron trabajando la tierra y desarrollando
    asentamiento colectivos, así como construyendo carreteras.


     


    La
    Tercera Aliá tuvo lugar bajo el impacto de otro evento histórico, los británicos
    habían conquistado Palestina de manos de los turcos y habían surgido legendarias
    figuras militares: Allenby, Lawrence de Arabia. Poco antes de la victoria final
    en 1918, Arthur Balfour,  Ministro
    de Relaciones Británico, firmó una declaración según a cual su gobierno
    …"ve
    con simpatía el establecimiento de un Hogar nacional para el Pueblo Judío en
    Palestina, y no escatimará esfuerzos para facilitar el logro de este objetivo…
    "

     


    Unos
    años más tarde los británicos recibían de la Liga de las Naciones (la
    organización internacional creada después de la Primera Guerra Mundial,
    antecesora de la ONU) el Mandato sobre Palestina que les otorgaba el
    reconocimiento internacional de su autoridad sobre Palestina. La Liga exigió a
    los británicos:


     


    El
    Mandato será responsable de conducir al país a condiciones políticas,
    administrativas y económicas tales que aseguren el establecimiento de un Hogar
    Nacional Judío…


     


    El
    sueño de Hertzl “…de crear un hogar en Palestina para el Pueblo Judío garantizado
    por el derecho público internacional” 
    había dado un significativo salto
    adelante.  

     


      

     


     

    FUENTES

     


    A
    mi Patria


                  
    Rajel


     


    No
    te he cantado patria mía


    ni
    he glorificado tu nombre


    con
    historias de heroísmo


    de
    un sinnúmero de batallas;


    sólo
    un árbol – plantaron mis manos


    en
    las riberas de un Jordán silenciosos,


    sólo
    un sendero – hollaron mis pies


    a
    través de los campos.


     


    Muy
    pobre es por cierto,


    lo
    sé, madre mía,

    muy
    pobre es por cierto


    la
    ofrenda de tu hija;


    sólo
    una voz de alegría


    en
    un día de aflicción,


    sólo
    una furtiva lágrima


    que
    sube a los  ojos.


     


     

     


    Alrededor
    de dos horas duró el camino a lo largo de la costa del Kineret hasta
    que llegamos a un gran campamento de carpas en la ladera de la montaña.
    A los pies de 
    la montaña se levantaban cientos de tiendas de campaña redonda,
    grises y blancas, y junto al Kineret se encontraba una hilera de amplias
    esterillas que servía de comedor para unas 500 personas o más… 
    La cocina, reino de las compañeras que cocinaban y lavaban
    los platos, se encontraba al lado, en un viejo edificio de piedra
    de las antiguas termas de Tiberíades. Allí trabajan alrededor de 30
    muchachas, que cocinaban sopa en unas ollas gigantes… 
    por la noche soplaba el viento de las montañas, que traía polvo
    y arena, y por la mañana nos levantábamos cubiertos por el polvo y
    la arena hasta que era imposible reconocernos. Durante las comida
    había en el comedor un ruido ensordecedor. Cientos e jóvenes, en su
    mayoría procedentes de Rusia y de Crimea, cantaban a viva voz marchas
    y canciones militares rusas y como acompañamiento golpeaban con las
    cucharas en los platos de aluminio. La tierra se abría ante sus voces
    cuando todos juntos comenzaban en coro a gritar "traed la sopa"
    desde sus fuertes y sanas gargantas. Había mucho desorden y quien
    no se adaptaba al ambiente general arrebatando su porción, volvía
    a su tienda de campaña hambriento y sediento.  

                                
     
    Recuerdos
    de David Ofir, miembro de la Tercera Aliá

     




    “¿Cómo
    podemos evadirnos de tan anómala situación? ¿Es que realmente nos
    hallamos en una situación absolutamente desesperante o cabe alentar
    alguna esperanza y buscar la forma de realizarla?

    El
    obrero judío se plantea estas preguntas que reciben diferentes respuestas.
    Hay socialistas judíos que confían en la asimilación o en el progreso
    general de la humanidad que abrigan la firme convicción de que nuestra
    liberación depende, en primer término, de la ayuda nacional propia
    de las masas judías”.   

                                            

        
                    
           
              
    Beer Borojov


     


     


     


     


     


     


      


     


    Actividades

     


     


     


    Actividad
    Nro. 1: Primer Sueño en Eretz Israel



     


    Edad:
    15 años en adelante

    Duración:
    1 hora

    Objetivos:
    Que los participantes conozcan la realidad de Eretz Israel a comienzos del siglo
    a través de la vivencia de los inmigrantes de la segunda y tercera aliá y los
    problemas con lo que se confrontaron, y
    comprendan
    el cambio revolucionario que implicó aliá para estos jóvenes.

     


    Recursos:
    Una habitación amplia, preferiblemente a oscuras o con iluminación tenue de
    velas.  Música tranquila. 
    Colchonetas o almohadones.

     


    Desarrollo:  
    Ejercicio de imaginación dirigida

    *
    Los participantes se sientan sobre los almohadones o colchonetas. Comunícales
    que están por iniciar un viaje en barco.


    *
    Pide a los participantes que se acuesten boca arriba y que permanezcan en
    silencio, mientras cierran los ojos y escuchan la música.


    *
    Pide que se concentren en ellos mismos y en el largo viaje que están 
    a punto  de emprender.


    *
    Lentamente relata el cuento que traemos a continuación poniendo énfasis en las
    partes más importantes.


    *
    Cuando termines el relato pide a los participantes lentamente retornar al lugar
    y al momento actual y  abrir los
    ojos.


    *
    Otorga tiempo suficiente y pide a los participantes que se reúnan en grupos
    de 4 – 5 participantes y que conversen entre sí acerca de la experiencia.

    * 
    Reúne a todo el grupo en un sólo círculo e inicia el debate acerca de
    la vivencia de los hombres y mujeres de la segunda y tercera aliá, y acerca de
    cómo era Eretz Israel en ese momento.


     

    Sugerencia
    para el Relato:

     


    El
    barco se deslizaba lentamente por las azules aguas del Mediterráneo dejando
    atrás Europa, con todo su pasado su cultura y su civilización, y nuestra mirada
    se dirigía ahora adelante… hacia
    Oriente…  al encuentro con el
    viejo y nuevo país….   Alteneuland,
    como lo llamó Hertzl. Nuestro pasado queda atrás, los largos años de Galut…  
    y vamos a enfrentarnos con nuestro futuro en Eretz Israel…
     

    Ya
    estamos cerca…  ya se divisa en
    el horizonte el litoral de Eretz Israel.

    Nos
    agrupamos en la proa emocionados, ansiosos exitados…  
    Jóvenes judíos, de distintos rincones del viejo mundo, judíos que acuden
    al llamado de la reconstrucción del nuevo país. Y entre ellos me encuentro yo.
    Agrupados en cubierta, abrazados unos a otros, cantamos las canciones del retorno
    a Sión.

    Y
    Eretz Israel nos recibe con las primeras luces de un atardecer primaveral.


    Tomo
    mi equipaje y desciendo al bote que llevará a la costa, al puerto de Yafo.
    Emocionado beso la tierra de mis antepasados y ya diviso a mis amigos que me
    esperan. Juntos andamos por las calles de Yafo, feliz de encontrarme aquí. Por
    otra parte confundido y extraño a mi alrededor: calles de una ciudad oriental,
    sucias y pobres ruidos y aromas desconocidos…  
    y la presencia de los árabes…  todo
    muy lejano y extraño a mi cultura europea.


    Llegamos
    con mis amigos a un café, una especie de posada donde nos sentamos a descansar
    y a refrescarnos con agua fresca y limonada.

    El
    lugar – pobre y extraño – está lleno de jóvenes judíos, jalutzim en ropa de
    trabajo y la piel curtida por el sol. Hablan y discuten en yiddish, ruso, alemán…
    En un rincón algunos cantan con nostalgia una canción rusa al compás de la
    balalaica…   En otro rincón
    alguien lee un libro y una muchacha escribe algo que parece un diario…


    Ya
    es tarde – una clara noche de luna llena y nuestra carreta asciende por el
    polvoriento camino en dirección a Petaj Tikva donde pasaré mi primera noche en
    el país… 


    Cansado,
    me sumo en mi primer sueño en Eretz Israel. Muchas imágenes irrumpen 
    en mi agitado sueño, pero una y otra vez hay una imagen dominante…  
    Me dirijo a esa persona tan importante para mí, me acerco… su
    presencia es tan viva… y ya próximo
    a él le pregunto una pregunta que es de suma importancia…

    Espero
    su respuesta…


    Los
    primeros ruidos de la mañana irrumpen …


    Despierto… 
    lentamente… y ya no estamos  en
    Eretz Israel….    ya
    regresamos a…. Despertamos


     

    Sugerencia
    de actividad:
    Si en tu organización existe un curso o jug de teatro te sugerimos
    trabajar con los participantes la obra “La Noche del Veinte” de Yoshúa
    Sobol que trata acerca de la vida y los dilemas de los Jalutzim.

     


      


     

    Actividad
    Nro.2: ¿Cuáles son las prioridades?

     


    Edad:
    12 años en adelante

    Duración:
    Una hora y media

    Objetivos:
    Lograr que los participantes:

    -analicen
    y comprendan los desafíos del sionismo  pionero
    teniendo en cuenta la   perspectiva
    del pasado.


    -expresen
    sus opiniones acerca de los desafíos del pasado.        
     
        

     

    Desarrollo:

    *
    Divide al grupo en subgrupos de 4 personas


    *
    Reparte a cada subgrupo la siguiente hoja de trabajo y pide que intenten completarla
    de acuerdo a sus opiniones personales.

    *
    Otorga tiempo para que cada grupo complete su hoja y luego reúne al grupo
    nuevamente, pide a cada grupo que presente su lista de prioridades y compara
    entre todos los resultados, tratando de analizar que es lo que reflejan las
    diferencias en cuanto a las concepciones de los participantes.


    *
    Ahora, explica a los participantes que todas estas cosas de hecho se llevaron a
    cabo y fueron respuesta a diferentes problemas con los que tuvo que enfrentarse
    el sionismo (puedes ayudarte para el análisis con el material de la actividad
    anterior).


     


     


    Hoja
    de Trabajo para los Participantes

     


    Si
    fueras un joven judío pionero que llegó a Palestina en 1910 y tuvieras la
    posibilidad de decidir qué cosas son las más importantes de realizar para
    asegurar el futuro establecimiento del Estado de Israel, ¿Qué cosas elegirías?


     


    Tienes
    a tu disposición 5.000.000 de liras israelíes para invertir en el país en formación,
    decide junto a tus compañeros cuanto invertirías en cada una de estas áreas
    (puede decidir no invertir en alguna de ellas, pero necesariamente debes invertir
    en por lo menos 5):
     

    -Fortalecimiento
    de la Organización del Movimiento Sionista


    -Organización
    de la Aliá  por caminos legales e
    ilegales.


    -Establecimiento
    de nuevas poblaciones: kibbutzim, moshavim, ciudades en desarrollo.

    -Renacimiento
    del idioma y la cultura hebrea.


    -Establecimientos
    de escuelas e instituciones educativas para jóvenes.


    -Establecimiento
    de bancos y empresas financieras.


    -Lucha
    a favor del trabajo hebreo en todas las áreas de la sociedad: industria,
    servicios, agricultura, construcción.


    -Desarrollo
    de la prensa  hebrea independiente.


    -Desarrollo
    de rutas y medios de transporte.


    -Lucha
    política y militar por el establecimiento del Estado de Israel.

     


     


     





    Actividad
    Nro.3: Los desafíos de hoy



     


    Edad:
    15 años en adelante

    Duración:
    Una hora y media

    Objetivos:
    Lograr que los participantes:

        analicen
    y comparen los desafíos del sionismo pionero de hoy tomando como trasfondo y 
    perspectiva los desafíos del pasado.

        expresen
    sus opiniones acerca de los desafíos actuales y en cuáles de ellos podrían tomar
    parte de manera  personal.           

     


    Desarrollo:

    *
    Divide al grupo en subgrupos de 4 personas


    *
    Reparte a cada subgrupo la siguiente tabla de trabajo y pide que intenten
    completarla de acuerdo a sus opiniones personales


     


    Desafíos


    Problemas
    en el Pasado


    Soluciones
    en el Pasado

    Problemas
    Actuales


    Posibles
    Soluciones


    Aliá
    a Israel

    Minoría
    Jud
    ía
    en Eretz Israel

     


    Falta
    de fuerza de trabajo jud
    ía

    Organización
    del Movimiento Sionista y organizaci
    ón
    de la Ali
    á
    por caminos legales e ilegales, para contrarrestar los efectos del Libro
    Blanco

     

     

    Colonización

    Falta
    de presencia jud
    ía
    en la mayor parte del territorio de Eretz Israel

    Establecimiento
    de nuevas poblaciones (kibbutzim, moshavim, ciudades en desarrollo)

     

     

    Establecimiento
    del Estado


    Mandato
    sobre Palestina, falta de soberan
    ía
    jud
    ía
    sobre Eretz Israel

    Lucha
    pol
    ítica
    y militar por el establecimiento del Estado de Israel

     

     

    Defensa


    Ataques
    de elementos hostiles


    Creación
    de organizaciones de defensa y guardia

     

     

    Trabajo productivo

    Imposibilidad
    de mantenerse sin la ayuda de las donaciones del extranjero voluntad de
    trabajo hebreo independiente


    Lucha
    a favor del trabajo hebreo en todas las
    áreas
    de la sociedad (industria, servicios, agricultura, construcci
    ón)


     

     

    Cultura
    jud
    ía

    La
    reuni
    ón
    de jud
    íos
    de diferentes lugares, con diferentes idiomas culturas y costumbres

    Renacimiento
    del idioma y la cultura hebrea. Otorgamiento de contenidos renovados
    a la tradici
    ón
    y la herencia jud
    ías

     

     

    Sociedad
    ejemplar


    Explotación
    de clases y estancamiento social

    Aspiración
    a la vida comunal colectiva, de igualdad social y al establecimiento de
    una sociedad socialista igualitaria

     

     

     

     


    *
    Una vez que cada grupo haya completado la tabla reúne a todos. Pide a cada
    grupo que presente su tabla y has una tabla comparativa general.


    *
    Inicia el debate intentando ver las diferencias y las cosas en común entre los
    miembros del grupo. Permite la discusión abierta y sincera, e intenta revisar
    con el grupo la transformación del concepto de pionerismo desde principios de
    siglo hasta hoy. ¿Quiénes son los pioneros de hoy? ¿Cuáles son los desafíos?
    ¿En qué medida los participantes creen que podrían tomar parte de esos desafíos?


     


    Para
    el madrij:

    Te
    sugerimos aquí algunas posibles respuestas para la tabla:


    Desafíos


    Problemas
    Actuales


    Posibles
    Soluciones


    Aliá
    a Israel

    La
    mayor
    ía
    del pueblo jud
    ío
    vive aun fuera de Israel

     


    Existencia
    de jud
    íos
    en pa
    íses
    en crisis

     


    La
    necesidad de una mayor
    ía
    jud
    ía
    para  la existencia de un
    estado jud
    ío

    El
    Estado de Israel ofrece la posibilidad de una vida jud
    ía
    (idioma, cultura, educaci
    ón,
    tradición, costumbres, etc.)

    Colonización

    Concentración
    de la poblaci
    ón
    jud
    ía
    en la zona c
    éntrica
    del pa
    ís
    y falta de tierras all
    í 
    al mismo tiempo que existe una carencia de poblaci
    ón
    jud
    ía
    en las zonas del Neguev y de la Galilea

    Aumento
    del tama
    ño
    de las ciudades a trav
    és
    de la edificaci
    ón
    alta, establecimiento de nuevos poblados en las zonas m
    á/span>s
    apartadas

    Establecimiento
    del Estado


    Protección
    de la existencia soberana e independiente del estado as
    í
    como de su democracia

    Manutención
    de las instituciones democr
    áticas
    del estado

    Fortalecimiento
    de los aspectos militare, econ
    ómicos
    y de las relaciones internacionales

    Defensa


    Culminación
    del proceso de paz con todos los pa
    íses
    de la zona.

    Terrorismo


    Continuación
    de las negociaciones de paz

    Fortalecimiento
    del Ejercito y de la seguridad interna del pa
    ís

    Colaboración
    internacional para la erradicaci
    ón
    del terror

    Trabajo
    productivo


    La
    transformaci
    ón
    de una econom
    ía
    socialista en una econom
    ía
    capitalista floreciente

    La
    dependencia econ
    ómica
    de los EE.UU.

    Fomento
    de la  privatizaci
    ón


    Fomento
    de las iniciativas en relaci
    ón
    a la industria de alta tecnolog
    ía

    La
    paz como fuente de desarrollo econ
    ómico

     

    Cultura
    jud
    ía

    La
    existencia de una cultura jud
    ía
    israel
    í
    con tolerancia para las diferentes corrientes y sectores.

     


    Alejamiento
    entre los jud
    íos
    del Estado de Israel y los de la Di
    áspora

    Educación
    para la tolerancia, búsqueda de lo que es com
    ún
    entre los diferentes sectores y las diferentes concepciones

     


    Mantenimiento
    de un di
    álogo
    cultural entre los jud
    íos
    de Israel y los de la Diáspora

     

    Sociedad
    ejemplar


    Polarización
    de diferentes grupos en la sociedad (grupos
    étnicos,
    religiosos, nacionales, econ
    ómicos,
    etc.)

    Educación
    para la tolerancia  que
    otorgue legitimidad al otro.

    Leyes
    que ayuden a cerrar las brechas sociales

    Aspiración
    a la igualdad de posibilidades en todas las
    áreas
    de la vida

     


    Actividad
    Nro4: Eretz Israel pionera



     


    Edad:
    8 a 12 años en adelante

    Duración:
    Una hora

    Objetivos:
    Lograr que los participantes conozcan la realidad de Eretz Israel durante el
    período de las tres primeras aliot.

    Recursos:
    Materiales para la elaboración de una maqueta. De acuerdo a tus posibilidades
    puedes hacerlo en cartón, en madera, plástico, etc.

     

    Desarrollo:

    *
    Explica a los participantes cual era la situación de Eretz Israel a finales
    del siglo pasado, cuando surge el movimiento sionista, cuales eran las poblaciones
    existentes, etc.

    *
    Cuéntale a los participantes basándote en los textos aquí presentados acerca
    de los jóvenes judíos idealistas que querían construir el país.


    *
    Presenta al grupo un mapa de Eretz Israel en el que sólo estén marcada las
    cuatro ciudades santas del judaísmo: Jerusalén, Safed, Tiberíades y Hebrón.


    *
    Ahora revisa con el grupo la historia de las aliot, poniendo especial énfasis
    en las poblaciones que éstas fueron fundando. ¿Qué lugares conocen los
    participantes? ¿Saben desde cuando existen? 
    (Ver los mapas adjuntos)


    * 
    El grupo irá construyendo el mapa, poniendo los diferentes poblados que
    descubran, en cada lugar puede ponerse un cartel con el nombre o bien realizar
    una pequeña construcción representativa, teniendo en cuenta las características
    del lugar ya sea un kibbutz, una colonia, una ciudad.

     


     

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