• Recorridos sionistas, capítulo 8

     

     


     

    Los
    millones de jóvenes que habían muerto en las trincheras, pusieron fin
    a los sueños (¿ilusiones?) que la humanidad podía progresar, aún si
    gradualmente, a un futuro mejor…

      

    Un
    llamado juvenil
     

    Yosef
    Trumpeldor, reconocido soldado y legendario sionista, llamó a los 37 años de
    edad en 1917 a constituir en Palestina los Gdudei Avodá – batallones
    de trabajo: un verdadero “ejército de trabajadores”.

    Su
    llamado se dirigió a quienes estaban más motivados podían prestar servicio y
    sacrificar casi todo: la juventud sionista. El llamado de Trumpeldor se hizo eco
    del de Vitkin diez años antes.

     



    Trumpeldor
    escribió:

    [Necesitamos] … personas dispuestas a servir a 
    todo precio en toda tarea que Palestina requiera… 
    El metal cualquiera sea que se necesita para forjar lo que la máquina
    nacional requiere. ¿Falta allí un engranaje? Yo soy el engranaje. ¿Un
    clavo,
    una
    tuerca, un bloque? Tómame. ¿Hay que cavar la tierra? Yo lo haré. ¿Hace
    falta disparar, hacen falta soldados? Yo me enrolaré. ¿Policías, doctores,
    abogados, maestros y aguateros? Estoy dispuesto a hacer todo éso.
    No soy una persona. Soy la corporación del servicio dispuesto para todo.
    No tengo ataduras. Conozco un sólo precepto: Construir. 

     

    Menajem
    Ussishkin, el veterano líder sionista había escrito muchos antes, en 1904, un
    panfleto de gran repercusión llamado Nuestro Programa. Ussishkin fue un activista
    sionista desde sus días estudiantiles en Moscú, fundó asociaciones de estudiantes
    sionistas y se convirtió en uno de los líderes de los grupos de Jovevei Tzión
    en la ciudad, en 1885.  Entonces
    tenía 21 años. Nuestro Programa era una síntesis de diferentes enfoques sionistas.
    Ese enfoque se transformó en la base de la convocatoria de la Segunda Aliá y
    fue la base de las posiciones sostenidas por el activismo sionista de Jaim Weizmann.
    El programa incluía cinco puntos claves:

    1.
    Acción política

    2.
    Compra de tierra

    3.
    Aliá

    4.
    Colonización

    5.
    Educación y organización del pueblo en la diáspora 


     

    Mientras
    su programa se dirigía a todo el mundo judío, Ussishkin se centralizó en la
    juventud: 

    [formemos] …una organización general judía de trabajadores formada de jóvenes solteros, 
    sanos en cuerpo y espíritu. Cada uno de los miembros de ésta estará comprometido
    a radicarse en Eretz Israel por un período de tres años, donde prestará servicio
    militar para el pueblo judío, pero sus armas no serán el rifle o la espada sino
    la pala y el arado. 

     

     

    El
    impulso al cambio, a la revolución en la vida judía, fue un fenómeno juvenil.
    David Grin llegó a Palestina en 1906 y aún no tenía 20 años. Rajel Yanait,
    que había crecido en Rusia y había cursado estudios de agricultura en Francia
    arribó a Palestina en 1908 y tenía sólo 22 años. Su futuro esposo Yitzjak
    Shimshelevich era ya viejo cuando llegó a los 23. Abraham Stern tenía sólo 18
    y Shmuel Yosef Czaczkes 19.

     

    El
    ímpetu de cambiar la propia vida, de cuestionar las estructuras y las prioridades 
    establecidas y dadas por sobreentendida es lo que hace la gente joven.
    Una persona joven busca descubrir “¿Quién soy?” Este descubrimiento,
    es parte de un proceso de cristalización de conocimientos, ideas, experiencias
    y emociones volcados en una noción de “Yo soy éste”. “Yo”
    me encuentro a mi mismo siendo diferente de los demás, incluso diferenciándome
    de quienes me son más cercanos y me encuentro a mi mismo 
    o por lo menos a mis ideas, siendo muy similar a otras personas, a las
    cuales tal vez no conozco realmente. Me descubro identificándome con estos últimos
    y alejándome cada vez más de aquellos a quienes conozco más. Me identifico con
    diferentes ideas, con diferentes personas y abandono las personas y las ideas
    con las que crecí.

     

    En
    1944 David Grin (que pocos años antes había cambiado su nombre a David Ben Gurión)
    se puso de pie frente a un grupo de jóvenes líderes en Palestina, y dijo:

    Tengo la obligación 
    de decirles ya desde el comienzo que no sólo
    ustedes, los líderes  juveniles
    que están hoy aquí reunidos, sino todo niño y toda niña en la Tierra de Israel
    ha sido llamado a la tarea más difícil de nuestra historia… 
    tal vez de la historia del hombre. La responsabilidad 
    que ha sido depositada sobre vuestra generación es la lealtad incondicional,
    por la vida y por la muerte. La revolución judía no es la primera ni la única
    en la historia del mundo, pero es tal vez la más dificultosa… 
    Nuestra revolución no sólo se opone a un sistema sino también a un destino,
    va contra el destino único de un pueblo único.

     

    En
    ese momento comenzaban a conocerse las horrorosas proporciones del Holocausto.
    Con su especial perspectiva y responsabilidad como jefe del Yishuv (era entonces
    presidente del Ejecutivo Palestino de la Agencia Judía), Ben Gurión continuó:


     Nuevos
    inmigrantes llegarán a nosotros de la miseria y la pobreza 
    y necesitarán atención prolongada y ayuda intensiva de la vanguardia
    pionera. ¿De dónde podremos sacar semejante liderazgo pionero, ahora que las
    grandes reservas en Polonia, Lituania, Galicia, Checoslovaquia han sido exterminadas?
    La juventud de la patria debe ahora asumir estas consignas pioneras.

     
    El destino ha elegido a esta generación de gente joven para dífíciles
    y desesperadas tareas.  Existe un
    potencial pionero en cada uno de estos jóvenes hombre y mujeres y nuestro liderazgo
    no habrá mayor misión que asumir podrá que la de convertir 
    a los jóvenes  en pioneros. Esta es la necesidad más grande y urgente de la
    revolución judía.

     

    La
    revolución sionista había sido liderada y mantenida por los jóvenes. Ben Gurión,
    Shimshelevitz y Yanait (posteriormente conocidos cono Yitzjak y Rajel Yanait Ben
    Tzví) fueron primero trabajadores, después líderes laboristas y
    posteriormente jefes del Yishuv. Ben Gurión, fue el primer Primer Ministro de
    Israel, Ben Tzví el segundo Presidente del Estado. Abraham Stern fue primero un
    líder del Etzel y después el líder del grupo que se transformó en el Leji.
    Shmuel Yosef Czaczkes, ya entonces un conocido escritor en Palestina, cambió su
    nombre a S. Y. Agnón  y recibió el
    Premio Nobel de literatura en 1966.

     

    El
    lugar de los jóvenes en la historia sionista se puede ver no sólo a través de
    las extraordinarias carreras de sus líderes singulares, sino 
    a través de una de sus más destacadas creaciones: los Movimientos
    Juveniles. El pensamiento y la acción sionista fueron en sus etapas tempranas
    altamente influenciados por los movimientos nacionalistas de Europa. De modo
    similar, los movimientos juveniles sionistas tenían sus raíces en
    organizaciones y actividades que estaban emergiendo en Europa. Heinrich Sterner,
    el fundador de los Scouts Judíos, escribió:

     

    En
    1911, apareció la versión polaca del libro de Baden Powell [héroe militar británico,
    fundador de los Boy Scouts] . En esa época se formaron los primeros grupos scouts
    en Polonia. El bastón, la camisa scout y el sombrero de ala ancha se pusieron
    de moda entre al juventud de Galicia [territorio repartido entre Polonia, Ucrania
    y el Imperio Austo-Húngaro que desapareció después de la Primera Guerra Mundial].   
    Inmediatamente hice uso del término “Scouts” para atraer [a
    la juventud judía]  y establecí un batallón de Scouts en Lvov…  
    Durante ese mismo año, otros grupos de Scouts judíos se establecieron
    en otras ciudades importantes, que eran similares a los de sus contrapartes
    polacos. Sin embargo, debo decir, que a mi parecer el modelo británico de scoutismo
    tuvo poca influencia a en la educación de la juventud judía de Galicia.

     

    El
    modelo británico había sido concebido como un modelo de entrenamiento paramilitar
    para la juventud inglesa. Más aún, ese modelo era el de una organización creada
    para moldear a la juventud en la aceptación de los patrones de conducta de la
    sociedad circundante. Era una variación maravillosa de la escuela: los valores
    tradicionales eran trasmitidos sin necesidad de aulas. Parte de la esencia eran
    la salida fuera del hogar, el desarrollo de las habilidades de supervivencia,
    la importancia del equipo, todo ésto era poco adecuado para los judíos
    de Europa Oriental.

     

    Había
    otros modelos. El movimiento alemán “Wandervogel” (Pájaro errante)
    había sido creado en 1907.  Tenía
    un carácter cautivante que atrajo a una masa importante de juventud alemana:
    no fumar, no tomar, la educación a través del trabajo práctico, una ética del
    vestir (pero sin uniformes) que incluía pantalones cortos, camisa abierta, mochila
    y guitarra. Simbolizaba el errar hacia un nuevo hogar. Quien se unía al Wandervogel
    generalmente intentaba huir de la familia en la que sentía que no recibía la
    atención y la comprensión que esperaba y que estaba totalmente dominada por
    un padre económicamente exitoso y en la que veía un sistema de valores estéril
    y carente de sentido. Sumado a ésto, la juventud desconfiaba 
    profundamente de la corrupción y debilidad de los líderes nacionales.
    Partían con sus amigos al “nido” , un lugar alejado de la sociedad
    adulta, donde la juventud podía estar con sí misma. Tal vez en esa “sociedad”
    idealista y de colegas incorruptibles, podrían construirse nuevos mundos.

     

    Había
    otro modelo más: el Narodniki ruso.  Nacido
    en las familias “bien”, educados en los modelos liberales y humanistas del
    Occidente, muchos jóvenes rusos eran sensibles a la ignorancia y la pobreza de
    los campesinos por un lado y a la hostilidad y el desprecio 
    de las clases dominantes hacia ellos. La juventud se dirigió al
    campesinado, para trabajar con él, vestirse como él, cantar sus canciones y
    bailar sus danzas.  La juventud enseñaba
    a los campesinos que el mundo debía ser un lugar mejor, que era necesario
    rebelarse contra la nobleza a fin de traer la “verdad universal” de una vida
    y  una comunidad justa.

    La
    juventud judía aculturada, aquella que había estudiado en escuelas y universidades
    y que estaba expuesta a las misma críticas sociales y a las misma clase de presiones
    familiares, no podía “unirse” fácilmente a sus contrapartes alemanes
    o rusos. Porque no eran alemanes o rusos; eran judíos con su propia identidad
    nacional y religiosa y sus propios problemas. La juventud judía se organizó
    en movimientos, tnuot: Blau-Weiss, Hejalutz, Hashomer.  Sus pequeños grupos o células también se llamaron “nidos”
    pero utilizaron el término hebreo “ken” o Kenim” en plural. Estaban
    entusiasmados y comprometidos con el retorno a la naturaleza y el scoutismo,
    con la construcción de un cuerpo sano a través del 
    deporte, con la creación de una nueva identidad basada en la propia lengua
    (hebreo), el conocimiento de la historia judía y la celebración de las festividades
    judías, especialmente aquellas que revestían características claramente heroicas.
    Janucá era especialmente popular, la revuelta de los débiles contra los
    fuertes, una revolución de la cultura judía contra aquellos que pretendían deshacerse
    de ella  y Pesaj, con la salida
    de la esclavitud a la libertad y del exilio a la Tierra Prometida.

     

    En
    el caso judío, se sumó a la revuelta general de la juventud contra sus mayores
    lo que los jóvenes veían como rebelión a la vida degradante que llevaban los
    judíos en los países del exilio (Galut). Ellos volvían su mirada a la
    historia judía, a los períodos en que el 
    pueblo era libre en su propio país y desarrollaron un ideal que
    planteaba el abandono del Galut y el retorno a la patria y a su antigua gloria.
    El cumplimiento de esas ideas, en hebreo “hagshamá atzmit” (autorrealización),
    se transformó en el objetivo de todos los miembros de los movimientos juveniles
    sionistas.

     

    Los
    jóvenes no sólo buscan frecuentemente personas que le sean similares sino también 
    modelos: individuos que hayan elaborado sus 
    prioridades, que expresen claramente lo que piensan 
    y sienten y que su personalidad y pensamientos estén en armonía . Estas
    personas tienen en su mayoría una cualidad en común: el carisma, un “algo”
    indescriptible que emana autoridad. Esas son personas para ser seguidas. Los
    movimientos juveniles sionistas proveyeron no sólo un nuevo entorno social y
    nuevos ideales sino que también produjeron una nueva clase de liderazgo, nuevas
    maneras de aprender y nuevas formas de identificación. Los movimientos corporizaron
    nuevas ideas e ideales en el mundo judío y se las enseñaron a sus miembros.
    Los movimientos eran tanto ideológicos como educativos. Los educadores no eran
    maestros, eran guías, madrijim, cada madrij era un modelo, una dugmá
    ishit, apenas un poco mayor que los miembros de su grupo, que eran reales aprendices,
    janijim  y que un día serían a su
    vez madrijim. El madrij no preparaba lecciones de los libros de textos sino
    que diseñaba actividades, peulot, a través de las cuales transmitía conocimiento
    y habilidades. El círculo, maagal, era la forma en la que el grupo discutía
    los temas, en la que cantaban y bailaban. En el movimiento, cada uno era igual
    al otro y estaba en relación con el otro.

     

    Los
    movimientos juveniles sionistas diferían ideológicamente. Muchos presentaban
    diferentes grados de compromiso social, otros eran más generales en su actitud
    a la vida, algunos ponían un profundo énfasis en la disciplina y el orgullo y
    un movimiento fusionó la religión, la revolución, el trabajo y el estudio.
    Del Hashomer Hatzair uno puede leer:

     

    …Creemos
    que el futuro del pueblo judío está en nuestra juventud. Creemos que el pueblo
    judío renacerá de la manera más simple posible: la juventud lo renovará.
    Estamos
    convencidos, al implementar este programa de trabajo, que podemos proveer una
    cura a la enfermedad mortal que consume a nuestra juventud…   No somos individuos
    íntegros
    o sanos,  ni judíos íntegros o sanos,
    carecemos de la armonía que debe reinar entre estos dos elementos fundamentales
    del “yo”. 

    …Deseamos
    ser jóvenes hebreos y éso será fácil de realizar si absorbemos el espíritu
    de los antiguos hebreos, el espíritu de los profetas, el espíritu de una visión
    de mundo moral…

    Así
    vemos nuestra tarea educativa. Nuestro ideal es un joven judío de cuerpo fuerte
    y espíritu valiente, que sus pensamientos son sanos y normales, no mísero y
    sofisticado, que es disciplinado y sabe cómo obedecer, 
    un judío hasta lo más profundo de su corazón. Que su visión de mundo
    sea idealista, que ama todo lo que es bello y noble. Queremos formar un grupo de
    juventud así – y el sionismo  lo
    hará!



    Y
    de Benei Akiva podemos escuchar:

    ¡Reveláos,
    hijos e hijas de Akiva!

    Hijos
    e hijas de Akiva, la organización de la juventud religiosa-nacional, se une
    a la juventud de los movimientos que están impregnados por el espíritu de la
    rebelión contra todo lo que es aceptado por la sociedad. Sin embargo, en cuanto
    a los camino en los que deben rebelarse, los hijos e hijas de Akiva deben proceder
    en el espíritu de su gran maestro 
    Rabbí Akiva, quien animó e instigó a Israel a rebelarse, pero ciertamente
    no contra el D’s de Israel y sólo en el espíritu del Judaísmo…

     

    Aquellos
    que se unieron a los movimientos juveniles en Europa vivían también la profunda
    desorientación, el “adonde se dirige el mundo “, la falta de modelos
    y verdades que fueron tan característicos de Europa, particularmente después
    de la Primera Guerra Mundial. La sociedad occidental ofrecía, entre las dos
    guerras mundiales, muy pocas seguridades. Los millones de jóvenes que habían
    muerto en las trincheras, pusieron fin a los sueños (¿ilusiones?) que la humanidad
    podía progresar, aún si gradualmente,
    a un futuro mejor. Las economías nacionales estaban en quiebra y el Occidente
    corría hacia una gran depresión. Mucha música no podía ser reconocida como tal,
    porque no existían ya las armonías tradiciones ni las notas tradicionales. Las 
    novelas eran escritas con oraciones que no tenían principio ni fin. Surgían
    nuevos movimientos políticos con líderes que prometían todo a costa de seguidores
    enceguecidos que no hacían preguntas.

     

    Los
    movimientos juveniles sionistas vieron en todo ésto, más claramente que
    los demás,  que el mundo del Galut, 
    por siglos el “hogar” del pueblo judío, estaba llegando al
    colapso. La esencia de su “movimiento” era explicar por qué
    era necesario construir un país y apartarse de la catástrofe que sentían se
    avecinaba. Esta combinación de crear una nueva familia, estableciendo nuevos
    ideales que sirvieran de base para formar una nueva sociedad en Sión, era el
    corazón de los movimientos juveniles sionistas.

     

    Cuando
    Europa se deslizaba hacia la Segunda Guerra Mundial y el judaísmo europeo hacia
    la Shoá, los líderes de los movimientos juveniles sionistas condujeron una
    verdadera  rebelión contra la
    maquinaria nazi que estaba destruyendo al pueblo judío sistemáticamente. La
    conducta y el liderazgo legendario  de
    los miembros de los movimientos fue profundamente diferente a la de la imagen
    estereotípica del judío conducido “como rebaño al matadero” o del
    liderazgo judío, muchas veces obediente a los dictámenes de los nazis. Yitzjak
    Arad, ex-presidente de Yad VaShem y miembro de los partisanos que lucharon
    contra los nazis en los bosques de Vilna, escribió:

    Los
    movimientos juveniles sionistas en la mayoría de los ghettos de Europa Oriental
    fueron los primeros en demandar la resistencia armada y le dieron a ésta idea y
    marco organizativo.  La identidad
    judía de los miembros de los movimientos juveniles sionistas y la ausencia de
    ilusiones en cuanto al entorno no-judío, los convirtieron en los pioneros de la
    resistencia judía armada.

     

    En
    Bialystock, en Vilna, en Varsovia y en docenas de otras ciudades, los movimientos
    eran los más organizados y por lo tanto los más capaces estructuralmente de
    organizar la resistencia armada.  Pero
    también el carácter de su identidad judía fue decisivo, incluso los miembros
    del Benei Akiva, que sin duda confiaban en la Divina Providencia y comprendían
    el martirologio en la santificación e nombre de D’s, un modelo de resistencia
    judía espiritual en el pasado y una respuesta de muchos ortodoxos durante la
    Shoá, sabían que ésta era inapropiada para un joven sionista, sea o no ortodoxo.

     

    En
    el ghetto de Varsovia fue establecida la Organización Combatiente Judía, bajo
    el auspicio del Hejalutz que inicialmente incluía al Hashomer Hatzair, el Dror
    y Akiva; el Betar estableció su propia organización combatiente llamada la Unión
    Militar Judía. Alrededor de 800 personas tomaron parte en la revuelta y lucharon
    durante cuatro semanas. El levantamiento en el ghetto de Varsovia concluyó en
    abril de 1943 con la total destrucción del ghetto después de una amarga lucha,
    (a la que los alemanes difícilmente podían darse el lujo). La identidad y la
    visión que motivó a los movimientos a adoptar una política de rebelión armada
    contra un enemigo tan desproporcionado, al cual seguramente no vencerían los
    judíos, fue expresada de la mejor manera inmediatamente después de la guerra
    por Abba Kovner, líder del Hashomer Hatzair y comandante de la Organización
    Partisana Unida del ghetto de Vilna: 


    Nos
    gustaría comenzar realizando un rendimiento de cuentas, no de un individuo,
    o de un partido, sino de las creencias que se apartaron de nosotros en ese abismo.
    Y aquellos que nos vean como los críticos de tal o cual ideología nos estarán
    malentendido de la manera más trágica.  Nuestro
    poder de persuasión no se derivó de nuestro conocimiento sino de nuestro testimonio.
    El destino nos puso allí, donde nadie estuvo antes, en el umbral del abismo
    de la vida y de las generaciones. Cara a cara frente al horror, vimos la verdad
    desnuda… los fundamentos. Y creo que lo entendimos, lo entendimos enteramente.
     

     

    Pero
    ¿cómo puede uno penetrar en los corazones de una generación que no vivió todo
    ésto?… 
    Para ellos, todo ésto representan meras abstracciones

     

    Abba
    Kovner y su esposa Vitka (también líder de la revuelta en Vilna) se radicaron
    en el Kibbutz Ein Hajoresh en el valle de Izreel en 1946. Abba se transformó
    en un renombrado poeta y educador y fue el espíritu inspirador y conductor de
    la  construcción del Museo de las
    Diásporas en Tel Aviv.

    En
    la primavera de 1987 estaba gravemente enfermo, Vitka se sentó en el kibbutz
    con un grupo de jóvenes madrijim sionistas de Inglaterra, que fueron a escuchar
    su testimonio. Uno de ellos le preguntó: ¿Cómo es que participaste en la rebelión
    sabiendo que las posibilidad de sobrevivir era ínfimas? Vitka se inclinó hacia
    adelante, miró alrededor del circulo de jóvenes sionistas y dijo: “Sabíamos
    que otros judíos sobrevivirían en los Estados Unidos, tal vez incluso en Europa
    y por supuesto en Palestina. Queríamos que los judíos de las generaciones venideras,
    judíos como ustedes, pudieran mirar hacia atrás con orgullo y hacia nuestro
    modelo de resistencia y levantamiento y decirse a sí mismos, ´ellos lucharon
    por mí y yo ahora construiré el fututo´.”

     

     

    Fuentes

     

    “También 
    el hogar paterno ayuda al deterioro de las inclinaciones positivas del niño. 
    Si bien los padres religiosos cuidan del espíritu del judaísmo no
    demuestran demasiada comprensión por los problemas del cuerpo. Y más aún, la
    educación del hogar no le da al joven judío la fuerza necesaria para
    enfrentarse cara a cara con los ataques antisemitas”


                                            
    De los escritos de un líder juvenil 
    en 1912


     

    1915.
    El primer encuentro de las distintas filiales en Alemania. Un hermoso paisaje
    entere colinas, clima primaveral, el espíritu alegre. Nosotros, la juventud judía
    jugamos. Bailes, paseos encuentros y también reuniones de estudio para los más
    grandes, La última noche un fogón y un grupo de jóvenes alumbrado por las
    llamas. Un joven dirigente habla con entusiasmo, levanta una rama, la rompe con
    fuerza, la arroja a la fogata y dice : así como rompí esta rama seca y la quemé,
    así romperemos y quemaremos el viejo  hombre
    diaspórico y ascenderemos a la redención”


                                                        
     De los escritos de un líder
    juvenil  en 1915


     

    ….
    El objetivo del hombre es llegar a una posición respetable ante la comunidad y
    todas las etapas de la vida están esclavizadas a este objetivo supremo. Así es
    el carácter de la escuela desde siempre, como una fábrica de ciudadanos, que
    niega a la juventud la libertad  de la vida y el desarrollo… 
    la ciudadanía considera que el hombre debe llegar cuanto antes a su meta
    y por lo tanto no tiene sentido prolongar la etapa juvenil, que es como una
    desviación de la línea general. Nosotros estamos obligados, en contraposición, 
    a determinar el carácter autónomo de las etapas en la vida del hombre.


                                            
    De los escritos de un líder juvenil judío en 1920

     

     

    Proclama
    redactada por Abba Kovner, comandante de los partisanos en el ghetto de
    Vilna:

    ¡Juventud
    judía! No confíes en los que te engañan. De los ochenta mil judíos
    de la “Jerusalén de Lituania” han sobrevivido tan sólo veinte
    mil.

    Ante
    nuestros propios ojos nos arrancaron a nuestros padres y a nuestras hermanas.

    ¿Dónde
    están los centenares de hombres que fueron secuestrados para trabajos
    forzados por los “raptores” lituanos? ¿Dónde están las mujeres
    desnudas y los niños que nos fueron arrancados de la terrible noche
    de la provocación? ¿Dónde están los judíos del Día del Perdón?… 
    Todos los que salieron del ghetto no han vuelto. 
    Todos los caminos conducen a Ponar. ¡Y Ponar es la muerte!
    ¡A todos los vacilantes: desechen toda ilusión! Sus hijos, sus esposos,
    sus mujeres ya no están., Ponar no es un campo de trabajo. Todos fueron
    asesinados allí.

    Hitler
    se propone aniquilar a todos los judíos de Europa. Los judíos de Lituania
    fueron elegidos como los primeros. ¡No dejemos que nos arrastren como bestias
    al matadero!

    Es
    cierto: somos débiles e indefensos, pero la única respuesta del enemigo
    es la oposición,

    ¡Hermanos!”
    Es mejor morir como combatientes libres que vivir a merced de los asesinos,

    ¡A
    la defensa! ¡Hasta 
    el último hálito de vida! 

      
                                    
    Primero de agosto de 1942, ghetto de Vilna


     

    Ascendemos 
    cantamos

    sobre
    ruinas y cadáveres

    marchamos
    y avanzamos, tanto en la luz como en las tinieblas.

    A
    sabiendas y aún sin saber cuál es,

    seguiremos
    el camino.

    Ascendemos
    y cantamos

    cantamos
    y ascendemos.

                                
    Yaakov Cohen


     

    Estrofa
    de el himno utilizado por varios 
    movimientos juveniles


     

     



     

     

     

     

     

    Actividades

     

     

    Actividad
    Nro.1: Un mundo de jóvenes para jóvenes


    Edad:
    14 años en adelante

    Duración:
    1-1.30 hora

    Objetivos: 
    Lograr que los participantes:


    Evaluen cuáles son los valores que guían sus propias vidas

    -Intenten
    diseñar un modelo de sociedad que esté basada en dichos valores

    -Comparen
    esos valores con los sostenidos por los movimientos juveniles sionistas durante
    la  primera mitad del siglo

     Desarrollo:

    *
    Reparte a cada uno de los participantes una hoja de trabajo personal

    *
    Otorga alrededor de 15 minutos para que cada uno responda a la hoja de forma
    personal. Es muy importante que el trabajo sea realmente individual.

    *  Una vez que cada uno haya contestado pide a los participantes
    que busquen a aquellas personas en el grupo que tiene por lo menos cuatro de los
    primeros elementos en común. Los participantes se ponen de pie y comparan uno
    con el otro las hojas hasta que encuentran los que tienen por lo menos 4
    elementos en común constituyéndose así varios subgrupos.

    *
    Otorga unos 20 minutos para que cada subgrupo dialogue de manera libre acerca de
    su elección.

    *
    Pide a cada subgrupo que diseñe una sociedad de jóvenes de acuerdo a los
    valores que eligieron.  Si tuvieran
    la posibilidad que el mundo sólo fuera de jóvenes y ellos podrían decidir
    como se organizaría la sociedad, ¿cómo lo harían tendiendo en cuenta los
    valores elegidos? El diseño debe ser concreto y abarcar por lo menos las
    siguientes 4 áreas: 

     

    1
    – ¿Cómo sería y qué instituciones tendría el sistema de gobierno? (Democracia,
    dictadura, anarquismo, parlamento, senado, régimen presidencial, régimen parlamentario,
    etc.).

    2
    – ¿Cómo sería administrada la justicia? (¿Quienes serían los jueces, si los
    habría? ¿Cuáles serían los actos considerados como crímenes fundamentales?
    ¿Habría juicios con juzgado o sin? ¿Habría cárceles? ¿Existiría la pena
    de muerte?)

    3
    – ¿Cómo sería la educación? (¿Obligatoria? ¿Escolar? ¿Habría alumnos
    divididos en aulas por edades? ¿Quiénes serían y quién elegiría a los
    maestros?)

    4
    – ¿Cómo sería el régimen económico? (¿De qué se mantendría la sociedad fundamentalmente?
    ¿Habría clases sociales? ¿Cómo se repartirían las ganancias? ¿La propiedad sería
    privada, pública? Etc.)

     

    Cada
    subgrupo puede agregar todas las áreas que desee:

    *
    Una vez que cada subgrupo termine, reúne nuevamente a todos.

    *
    Cada subgrupo presenta su diseño así como los valores en los cuáles se
    basaron.

    *
    Para terminar abre ahora el debate:

    ¿En
    qué medida cada uno de los grupos fue coherente en el diseño con los
    valores elegidos?

    ¿Hay
    diferencias fundamentales entre los miembros del grupo?

    ¿Cuáles
    son las diferencias y similitudes en cuanto a los valores?

    ¿Hay
    coincidencia de diseños a pesar de haber diferencia de valores? ¿Cómo se
    explica?

    ¿En
    qué medida el marco juvenil al que pertenecen los participantes refleja parte
    de esas “aspiraciones”?

    ¿Cómo
    y qué podría hacerse para que el marco juvenil propio adopte parte de los
    valores planteados por el grupo?

    ¿Tienen
    los valores planteados por el grupo alguna similitud con los enarbolados por
    los movimientos juveniles sionistas de la primera mitad del siglo? 
    ¿Por qué?

     

    Hoja
    de Trabajo para los participantes



     

    A
    continuación te presentamos una serie de “valores”. Por favor ordénalos
    de acuerdo a la importancia que estos tengan para tí en tu vida personal.
    Debes numerar todos los valores del 1 al 10 para que te quede una lista de acuerdo
    a tu orden de prioridades. El 10 será el más importante para tí y el
    1 el menos.

     

    valores

    tus
    prioridades

     

    Independencia

     

     

    Colectivismo

     

     

    Judaísmo

     

     

    Igualdad

     

     

    Tolerancia

     

     

    Respeto

     

     

    Responsabilidad

     

     

    Libertad

     

     

    Trabajo

     

     

    Amor

     

     

     

     

    bbsp;

    Actividad
    Nro 2: ¿Responsabilidad personal o colectiva?

     

    Edad:
    16 años en adelante

    Duración:
    dos horas

    Objetivos:

    Lograr
    que los participantes:


    conozcan algunos de los dilemas principales con los que tuvieron que enfrentarse
    los líderes de los movimientos juveniles durante la Shoá


    comprendan el camino elegido por los movimientos y el hecho que éste se derivó
    de su concepción de vida. (Ver introducción a este capítulo)

     

    Desarrollo:


    *
    divide al  grupo en 4-5 subgrupos y
    reparte el material de lectura presentado a continuación.

    *
    Pide a cada subgrupo que lea el material y analice cuáles son las posiciones
    presentadas

    *
    Después de la lectura pide al grupo evaluar cuál fue a su criterio la elección
    tomada teniendo en cuenta el trasfondo.

    *
    reúne al grupo nuevamente, pide a cada grupo que presente su análisis así cómo
    cual creen que fue la opción elegida.

    *
    Una vez que todos los subgrupos presentaron su parte, inicia el debate, tratando
    de centrarte en los siguientes puntos:

    ¿Cuál
    es el dilema central que se plantea y cuáles son las opciones?

    ¿Por
    qué, a tu criterio, el tema es sentido como dilemático?

     ¿Cuál es el lugar que ocupa en la discusión la ideología
    del movimiento y qué es lo que aprendes de ella a partir del debate?

    ¿Cuál
    el lugar que ocupa el movimiento en sí en los planteos? 


    ¿Por
    qué creen que ésa es la decisión que tomaron?

    ¿En
    qué basan la suposición?

    Si
    la decisión adopatada por tu grupo es la misma que fue adopata por el
    movimiento en cuestión, traten de analizar los móviles de la misma en relación
    a las preguntas anteriores, sino ¿Cómo explica el grupo la decisión que fue
    adopata y en qué medida puede comprenderla?

     

    PARA
    EL MADRIJ

    Ten
    en cuenta que el tema central de tu debate no es la Shoá sino los movimientos
    juveniles y su ideología. Trata de permanecer fiel al objetivo de la actividad
    para que ésta no se transforme en otra actividad para la cual no hay aquí suficiente
    material informativo.

     

    El
    cierre del debate que presentamos a continuación, o sea la decisión adoptada
    fue en las expresado por de Mordejai Tenembaum:
    “La posición de los
    compañeros es clara. Haremos todo lo posible para sacar la mayor cantidad de
    gente a la lucha partisana en el bosque. Mas todo aquel que se encuentre en
    el ghetto durante la próxima “Aktion” (deportación) deberá reaccionar
    ante la captura del primer judío…

     No con nosotros se debe negociar sobre la vida. Debemos
    entender las condiciones objetivas. 

    Y
    lo más importante: no debilitar la imagen y el orgullo del movimiento
    hasta el último momento.”

     Mordejai Tenembaum: Comandante de la Rebelión en el ghetto de
    Bialystock.

     

    Otro
    dato
    : el 16 de agosto de 1943 comenzó la rebelión en el ghetto
    y después de 5 días de lucha la mayoría de los combatientes murieron.

     

    Material
    de lectura para los grupos:

     

    Reunión
    general del Kibbutz en Bialystock, febrero 1943

    Yad
    VaShem, Holocaust Studies 2, pp.281-295

     

    (Se
    trata de una reunión de los miembros del Kibbutz Tel Jai y los miembros del
    movimiento juvenil Dror que se realizó dos semanas después que los nazis comenzaron
    con las deportaciones de judíos. Este kibbutz servía de centro de la región
    para el movimiento que contaba de acuerdo al censo de 1935 con 550 miembros
    en esa zona).

     

    Mordejai
    Tenembaum
    :   Menos mal
    que por lo menos estamos de buen humor. A nuestro pesar esta reunión no será
    alegre….     Este
    puñado de gente somos los últimos pioneros (jalutzim) de Polonia, a nuestro
    alrededor sólo muertos….   Nosotros
    somos los últimos. La sensación de ser los últimos es muy embarazosa. Implica
    una responsabilidad especial. Debemos decidir que haremos mañana. No tiene sentido
    seguir sentados aquí regocijándonos con los recuerdos del pasado, y por sobre
    todo no tiene sentido estar aquí, en el kibbutz, 
    esperando la muerte.

    Podemos
    hacer dos cosas: decidir que con la deportación 
    del primer judío del ghetto responderemos con una “contra-acción”.
    Que nadie irá mañana a trabajar y que en el momento de una “aktion”
    (deportación) ninguno de nosotros buscará escondite; todos se movilizarán para
    actuar. Podemos asegurar que ningún alemán salga vivo del ghetto… 
    Debemos luchar hasta el último hombre, hasta la muerte.

    Por
    otro lado podemos también decidir salir al bosque. Debemos examinar las
    posibilidades reales. Hoy salieron dos compañeros a preparar el lugar.

     

    De
    cualquier modo sea cual sea la decisión de esta reunión se instituirá una
    disciplina militar. Y debemos decidir ahora. Nuestros padres no se preocuparán
    por nosotros, somos huérfanos.

    Nuestra
    decisión debe basarse en las ideas, la ideología del movimiento debe servirnos
    de guía. Todo quien individualmente piense que tiene posibilidad concreta de
    quedar con vida y puede aprovechar esa oportunidad, nosotros le ayudaremos…
    Sin embargo, como movimiento debemos encontrar una respuesta colectiva al
    problema. No expresaré por el momento mi opinión ya que no deseo imponer mi
    idea.


     

    Yitzjak
    Engelman
    : Estamos discutiendo dos formas de muerte… 
    Debemos evaluar ambas alternativas…

     

    Hershel
    Rosenthal:
    Aún es prematuro evaluar los acontecimientos que se sucedieron
    en el último año, sin embargo al enfrentarnos ante tan crucial dilema debemos
    rendirnos cuentas…  El exterminio
    de los judíos de Polonia, no sólo será la etapa más trágica de la 


    historia
    judía, sino la más espantosa. Un capítulo de cobardía e impotencia. Tampoco
    nuestro movimiento respondió como debería haberlo hecho en estos difíciles momentos.
    Aplazamos y postergamos la decisión de comenzar la resistencia. Incluso en Varsovia
    hubiera sido diferente, si la rebelión se hubiera realizado al inicio del exterminio
    y no al final. El destino decidió que seamos, aquí en Bialystock, los últimos
    intérpretes de esta sangrienta tragedia. ¿Qué es lo que debemos hacer? En mi
    opinión la situación objetiva es la siguiente: la mayoría del ghetto, incluídas
    nuestras propias familias, está condenada a la muerte…   Nunca consideramos el bosque como un lugar de refugio.
    El bosque siempre fue lugar de combate y venganza.

    Sin
    embargo, las decenas de jóvenes que fluyen al bosque no buscan allí un lugar
    para combatir, sino que muchos vivirán allí como pordioseros y su final será
    probablemente, una muerte de pordioseros.

    En
    las presentes condiciones de vida, también nosotros estamos destinados al mismo
    destino de miserables pordioseros. No nos queda más alternativa, que la de organizar
    en el ghetto una acción de resistencia colectiva, a cualquier precio; ver en
    el ghetto nuestro campo de batalla y sumar así un capítulo de dignidad a la
    historia de los judíos de Bialystock y de nuestro movimiento…

    Me
    imagino la reacción natural de cualquier otro hombre si viera que le hacen a
    sus seres queridos lo que le hicieron a nuestros hermanos. El más sencillo y
    simple de los gentiles se liberaría rápidamente de la preocupación por su vida
    y clavaría un cuchillo en el corazón del asesino. El único sentimiento que conocería
    sería el de venganza… Es claro: con el comienzo de la "Aktion" (deportación)
    debemos comenzar una "contra-acción". Si alguien lograra descargar
    el arma sobre nuestro asesino y luego escapar al bosque – cuanto mejor… 
    Si aún estamos a tiempo, debemos preparar la salida al bosque, ver en
    él nuestro lugar de combate y de venganza… No
    hay alternativa. Si pensara que no sólo pocos individuos podrán salvarse, sino
    que el cincuenta o sesenta por ciento de los judíos podrían sobrevivir, entonces
    me atrevería a afirmar que el camino del movimiento debe ser quedar con vida,
    a toda costa. Pero todos estamos condenados a morir.

     

    Sara
    Kupinsky:
    Compañeros, no hay lugar aquí para hablar de honor. El honor lo
    perdimos hace mucho tiempo. En la mayoría de las poblaciones judías las deportaciones
    se llevaron a cabo sin ningún obstáculo, sin ningún tipo de resistencia. Por
    supuesto, vivir es más importante que dar muerte a cinco alemanes. No tengo
    dudas que en una "contra-acción" moriremos todos. En cambio, en el
    bosque es posible que queden con vida cuarenta o cincuenta por ciento de nuestra
    gente. Esa habrá de ser nuestra dignidad, nuestra historia. Aún somos necesarios…  
    Permanecer con vida, ésa es nuestra misión.

       

    Janoj
    Dzeleznogora
    : no queda ninguna ilusión, en un futuro cercano liquidarán
    hasta el último judío. Ante nosotros se plantean dos formas de morir. El bosque
    no habrá de salvarnos y tampoco la rebelión en el ghetto. No tenemos otra opción
    más que morir con dignidad. Pocas son las probabilidades de éxito de
    nuestra rebelión. No sé siquiera si contamos con los medios suficientes para
    rebelarnos…  Por supuesto,
    el bosque ofrece mayores posibilidades para la venganza, pero no debemos ir
    a allí para depender de la buena voluntad de los campesinos y comprarles alimentos
    y vida.

    Salir
    al bosque significa ser partisanos activos y para ello son necesarias las armas
    adecuadas. Nuestras armas no son adecuadas para el bosque. Si aún nos queda
    tiempo, debemos conseguir los "instrumentos apropiados" y salir al
    bosque.

    Pero
    si la "Aktion" (deportación) se nos adelanta, no tenemos otra alternativa
    que reaccionar de inmediato, en cuanto toquen al primer judío.

        

    Jaim
    Rotner
    : No existen más judíos, sólo quedan remanentes…   No
    tiene sentido hablar de honor. Cada uno según sus posibilidades debe salvar
    su vida. No importa como se nos juzgue por ello.

    Esconderse,
    salir al bosque…
    (Gritos
    de los compañeros)

     

     Mordejai: Escuchamos dos ideas… La elección está en vuestras manos. Una cosa es clara: nosotros
    no iremos a trabajar, implorando a D’s que los que están escondidos en los bunkers
    sean apresados, para así salvarnos. Ni nuestra conciencia nos permitirá observar
    por las ventanas de nuestra fábrica como conducen al exterminio a los compañeros
    de otra fábrica…

     

    Fania
    Sich
    : Yo concuerdo con Janoj, la elección es nuestra: elegir una gran acción,
    única, en el ghetto o acciones pequeñas y separadas, pero finalmente más significativas,
    en el bosque. Pero considerando que no podemos dirigirnos al bosque inmediatamente
    y que la situación es de gran tensión, debemos pensar con toda seriedad en la
    "contra-acción" aquí en el ghetto. Con la deportación del primer judío
    debemos comenzar la rebelión, sea lo que sea. Pero, si la pausa continuara unas
    semanas más, debemos hacer todo lo posible para salir al bosque.

       

    Eliezer
    Sujadnitzky
    : Compañeros, mi opinión es que no debemos actuar en dos direcciones.
    El bosque es una linda idea. Nos ofrece una posibilidad de quedar con vida.
    Sin embargo, cuando la deportación está tan cercana, el bosque no es más que
    una ilusión…

     

    Yojeved
    Wainstein:

    ¿Por qué hablamos tanto sobre la muerte? Esto no es normal. El soldado en el
    frente, o el partisano, piensa en la vida, aún el momento de mayor peligro.
    Sabemos cuál es nuestra situación, entonces ¿Por qué debemos atemorizarnos
    con la muerte?

    Dirigirnos
    al bosque; si es necesario, comenzar con una "contra-acción" aquí.
    Esto no significa necesariamente la muerte. Todo lo que hablamos hasta ahora,
    contradice el instinto básico de vida, que todos poseemos.

       

    Dorka
    Charav:
    Considero que nuestra posición es la esperada de los miembros del
    movimiento, personas concientizadas que saben lo que ocurrió a cada uno de nuestros
    familiares.

    Queremos
    morir con honor. En el bosque son mayores las posibilidades de venganza. Sin
    embargo, no podemos ir al bosque como miserables vagabundos, sino como
    partisanos activos…

     

    Tzipora
    Birman:
    Es difícil hablar. Es difícil para el hombre elegir su muerte. Siento
    mi lucha interior, lucha entre la vida y la muerte. No me importa si yo u otros
    sobreviven. Tal vez no estemos ya tan apegados a la vida…  
    me preocupa más el problema del movimiento.

    Nos
    enorgullecemos de que nuestro movimiento continuó activo, incluso en los días
    más difíciles del judaísmo polaco…  Ahora
    se presenta la cuestión: ¿Llegó el final del movimiento? ¿Puede permitirse
    acaso el movimiento llegar al final? Nuestro movimiento es del Pueblo de Israel
    y debemos padecer (y lo hacemos de hecho), los problemas y el sufrimiento de
    toda la nación.

    Pero
    cuando se habla sobre el derecho de quedar con vida, permítanme decirles: sí,
    tenemos el pleno derecho a ello. Nuestro movimiento será, tal vez, el único
    que podrá elevar su voz, cuando llegue el momento. 
    ¿El ejemplo de Varsovia? Verdad, una muerte con honor, una bella muerte
    humana. Pero de ninguna manera es un acto acorde al movimiento. Un acto digno
    del movimiento significa: ¡Sobrevivir!

    Sobrevivir,
    no sólo por el hecho de sobrevivir, sino por la continuidad de nuestra tarea,
    continuidad de la cadena, que no fue quebrada incluso en los días más oscuros…

     

    Shmulik
    Sholta:
    Es la primera vez en mi vida que participo en una reunión que trata
    acerca de la muerte. Nos referimos a la "contra-acción" no para escribir
    páginas en la historia, sino para morir con honor, como corresponde a la juventud
    judía en esta época. Y si alguno de nosotros tiene suerte y logra escribir la
    historia, será ésta distinta de la de los judíos de España, que saltaban a la
    hoguera, mientras sus labios pronunciaban el "Shemá Israel".

    Todos
    piden ganar tiempo. Hagamos lo mismo. En el poco tiempo que nos queda podremos
    sumar más armas a nuestro pobre y escaso armamento.

    También
    la opción del bosque – de allí podremos realizar una operación doble.

    No
    quisiera que mis palabras sean mal interpretadas, si nos escondemos en el momento
    de la "Aktion" seremos acusados de cobardes. ¡No! El instinto de vida
    del hombre es inmenso: ahora es necesario ser egoísta. No me importa si van
    otros en lugar nuestro. Nosotros exigimos el derecho a la vida más que otros
    y con justicia. Nos hemos planteado un objetivo en la vida: quedar con vida,
    sea lo que sea… es necesario que
    queden testigos con vida. Tenemos que esforzarnos al máximo en ese sentido,
    esperar y ganar tiempo. Pero si la liquidación se acerca, debemos salir todos
    como un solo hombre a la "contra-acción".  

     

    Ethel
    Sovol:
    Si comienza la deportación en los próximos días, tenemos un solo
    camino – comenzar con la "contra-acción", mas si disponemos de un
    tiempo más largo, debemos actuar para salir al bosque. De todas maneras, estoy
    completamente convencida de hacer todo lo que sea necesario.

     

     

     

     

     



    Actividad
    Nro. 3: Conociendo mi lugar….

     

    Edad:
    6 a 10 años

    Duración:
    1-1.30 hora

    Objetivos: 
    Lograr que los participantes:

    -Conozcan
    los símbolos de la organización/institución a la que pertenecen y su
    significado.

    -refuerzen
    su vínculo con la organización/institución a la que pertenecen.

                                                        


    Desarrollo:


    *
    Dependiendo de la cantidad de participantes puedes trabajar con todo el grupo
    junto o en dos grupo.

    *
    Pide a los participantes del grupo que dibujen un símbolo para el grupo. Otorga
    tiempo para que puedan trabajar libremente. ¿Qué forma tiene? 
    ¿Qué elementos incluye? ¿De qué color?, etc.  En caso de que el grupo ya tenga un símbolo propio, puedes
    proponer que elaboren un símbolo para el pueblo judío o para la institución/organización/movimiento
    al que pertenencen.

    *
    Una vez que el símbolo esté terminado, diseñado y pintado, reúne al grupo en
    un círculo y preséntale el símbolo de la organización/movimiento/institución
    a la que pertenecen.

    *
    En primer término trata de que los participantes analicen lo que ven: ¿De qué
    está compuesto el símbolo? ¿Cuáles son sus partes? ¿Qué es lo que le
    trasmite a primera impresión? ¿Qué quiere decir? ¿Incluye el símbolo
    elementos judíos? ¿Cuáles? ¿Qué expresan?

    *
    Después de esta primera aproximación comienza a explicar todos los detalles
    que no quedaron claros, en la medida que conozcas la historia o los orígenes
    del símbolo cuenta a cerca de ellos. Tal vez en la institución/organización/movimiento
    hay otros símbolos aparte del “central”, por ejemplo, símbolos de
    departamentos o grupos, símbolos shjavot (grupos de edades) símbolos de sectores,
    etc. Aprovecha esta oportunidad para explicarlos. Si lo deseas puedes también
    presentarle al grupo el símbolo del Estado de Israel y explicarlo.

     

     

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